Los OSCUROS SECRETOS de la HACIENDA JUANA GUERRA | ALMA CORONEL

Misterios Con Alma
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Te invitamos a conocer los misterios de la ex hacienda Juana Guerra, ubicada en el municipio de Nombre de Dios, Durango. Esta hacienda del siglo XVIII no solo guarda una rica historia.
Durante el recorrido, somos testigos de los misteriosos túneles subterráneos, las habitaciones antiguas y una iglesia que formaba parte de la propiedad. Uno de los relatos más inquietantes es sobre los inexplicables ruidos provenientes de los baños y las experiencias de varios visitantes que aseguran haber visto a una niña asomándose por una ventana.
¿Qué crees que está pasando en la hacienda Juana Guerra? Déjanos tus comentarios y no olvides suscribirte para más misterios sin resolver.
Y pues aquí los los hacendados fallecieron,
tanto los hijos como toda la familia,
perecieron aquí en los túneles,
hay varios túneles que pasan por aquí por la siena,
los cuartos.
Acá de este lado, a ver James.
Les estaba señalando amigos,
porque ahorita que veníamos caminando por aquí,
aquí se empezó a sentir la energía fuerte,
sí, aquí este lugar está.
Y ahorita que estamos parados aquí,
se asomaron por acá arriba.
Pero no hay nadie,
nada más estamos nosotros, ¿verdad José?
¿Qué?
Se asomaba a alguien.
¿Tú también viste, Vale?
Vi, como que nada más se asomó como la cabeza,
y luego, luego, como que se quitaron.
¿La viste Sandra?
Misterios con alma.
¿Qué tal amigos? Que gusto saludarlos.
Nos encontramos esta noche en un lugar maravilloso,
un lugar lleno de historia.
Nos encontramos en nombre de Dios Durango,
recorriendo todos estos sitios.
Y bueno, en lo que andamos recorriendo,
nos encontramos en una ex hacienda,
una ex hacienda que vaya,
guarda mucha historia, ¿verdad James?
Una historia de casi 300 años.
La ex hacienda Juana Guerra.
Y bueno, le agradecemos a Jorge
que nos hayas aceptado
para poder dar un recorrido en esta noche.
Gracias Jorge.
Pues bienvenidos aquí a la ex hacienda Juana Guerra,
es una hacienda del siglo XVIII,
han pasado muchas cosas aquí en esta hacienda,
mucha gente ha vivido aquí,
mucha gente ha fallecido aquí,
tenemos, dentro de la hacienda,
tenemos el templo de San Antonio Padua,
esta hacienda tiene contigo un templo
y somos parte del camino real
donde han pasado muchas cosas.
Así es, y bueno, siempre lo hemos dicho, ¿verdad James?
Lo que fueron las haciendas ahora ex haciendas,
pues guardan mucho misticismo, ¿no?
Guardan todo un encanto lleno de cosas
que nos preguntamos, ¿qué fue lo que pasó aquí?
Es que imagínense amigos,
con tanta historia,
bueno, para empezar con la parte
de que fue parte del camino real,
¿cuánto pasó por aquí?
¿Cuántas personas perdieron la vida en este lugar?
O cerca de aquí, ¿no?
Y vamos, es que después de aquí sigue Durango,
sí están bastante retirados.
Parallel Zacatecas.
Parallel Zacatecas, Sombrevete.
Entonces, vamos, toda la historia se guarda aquí
y más que nada toda esa energía,
todos esos ecos que siguen persistiendo en este lugar.
Y bueno, vamos a hacer un recorrido
por lo que es la ex hacienda.
Nos decías, Jorge, hace un momentito
que la hicieron para hacer un lugar como de descanso
de los que pasaban aquí.
Sí, recordemos que esta hacienda se hizo en 1795
antes de la independencia.
Esta hacienda ha sufrido y ha vivido diferentes asedios,
tanto la independencia como la revolución.
A su principio fue creada para aprovechar
el punto de pernocte de los viajeros,
para ofrecer posada, para ofrecer servicio de alimentos
para los viajeros que pasaban por el camino real,
ya que esta ruta era tan grande y tan extensa
que pasaban diferentes personajes famosos,
diferentes especies, especias, perdón, de alimentos,
así como diferentes, toda clase de esclavos africanos,
latinos, cubanos.
Y aquí pasó muchísimas cosas.
¿Qué es dentro de lo que comentaba James?
O sea, ¿cuántas personas han pasado por aquí?
¿Cuántas personas llegaron a dormir?
¿Cuántas a lo mejor ya no se levantaron?
Eran tiempos difíciles, ¿verdad?
Sí, aquí la hacienda la quemaron a mediados del siglo XIX
y a mediados de la independencia la quemaron
y aquí los hacendados fallecieron.
Tanto los hijos como toda la familia
perecieron aquí en los túneles.
Hay varios túneles que pasan por aquí por la hacienda.
Los cuartos, la muchedumbre,
todos los creados de confianza,
que así le llamaban a los mexicanos
que trabajaban para los españoles,
pues pasaron unos a mejor vida
y otros lograron escapar por los túneles.
Entonces estamos hablando que aquí sucedieron
un momento de mucha tensión, nerviosismo, miedo,
de todo junto, ¿no?
Y ahorita se sigue oficiando misa.
Cabe recalcar que de ese lado,
por donde están abajo esas luces,
es la sacristía del templo.
Entonces todos los domingos se consagra
la sangre de Cristo.
Entonces, ¿ustedes saben dónde se enterraban
a los muertos?
En las iglesias, en el patio trasero
y estamos dentro del patio trasero del templo.
Entonces estamos dentro del cementerio.
Recordemos que años atrás no estaban los cementerios,
panteones, como ustedes lo conozcan,
y los enterraban, bueno,
los más ricos pues iban ahí abajo del altar,
cerca del altar, dentro del templo.
Los menos afortunados pues ya iban a las afueras, ¿no?
Al atrio, exactamente.
Pero entonces estamos hablando
de que esto era parte de...
Este era el patio trasero del templo.
Entonces aquí enterraban a los muertitos.
Entonces si excavamos lo suficiente,
pues vamos a encontrar las tres cosas
que tal vez no querramos encontrar.
Que mejor no queremos buscar, ¿qué dices, Juan?
Pues ustedes, para eso venimos aquí.
No nos trajimos pala, pero...
Pero vamos a ver qué se percibe.
A ver qué encontramos.
A ver qué se encuentra,
porque no es solamente que haya túneles,
no es solamente que aquí pueda haber
varios pues restos de las personas
que fueron sepultadas en aquellos años,
sino que, bueno, pues puede ser
que pasen algunas cosas.
¿Te ha tocado sentir
algunas sensaciones aquí, Jorge?
A mí sí.
Me han contado cosas
y he vivido cosas yo.
La primera es la marrana de encadenas.
Cuando hace unos tres años
yo dormía aquí en la hacienda.
Yo aquí duermo en la hacienda,
aquí tienen su casa.
Gracias.
Dormía y alrededor de las tres de la mañana
escuché una marrana con cadenas
como si la estuvieran matando.
Yo pensé, como del otro lado
tenemos marranos, pensé que se había escapado
un marrano y no le tomé importancia.
Me dio flojera salir.
Ya pasó el tiempo, no le tomé importancia
y en los tres meses nos juntamos la familia
a leer leyendas de la región de nombre de Dios
y resulta que había una leyenda
de la famosa leyenda de la marrana.
En Amado Nervo, que es el pueblo donde estamos,
existe la leyenda de la marrana
que cuenta la leyenda
que donde se escucha la marrana
pues está el tesoro por ahí.
Entonces, pues tal vez perdí la oportunidad
de encontrar el tesoro.
O sea, tú escuchaste la historia después
de lo que tú ya vías.
Sí, yo no tenía el conocimiento
entonces no pude estar alienado con la historia.
Entonces yo la escuché primero a la marrana
y después me enteré de la historia.
Eso fue lo primero que me pasó.
Aquí dentro de este lugar
también hay un restaurante
y dentro del restaurante hay baños
donde en la madrugada se cierran
en los retretes se cierran los baños.
Más de una vez a las 3, 4 de la mañana
¿Dónde son esos baños, Jorge?
Acá de este lado.
A ver, James.
Les estaba señalando, amigos,
porque ahorita que veníamos caminando por aquí
aquí se empezó a sentir la energía fuerte.
Sí, aquí este lugar está.
¿Qué hay aquí, Jorge?
Es mi cuarto.
No los quiero asustar, Jorge.
No, no, no, no se preocupen, por favor.
Aquí yo duermo.
Pues yo trato de coexistir.
Trato de no pensarlo mucho.
Y pues dejar en paz lo que es en paz.
Claro, claro.
Y pues coexistir, ¿no?
Y es que no son presencias malas, amigos.
Son realmente presencias que se quedaron aquí.
Cabe destacar que
han venido diferentes personajes.
Llegó una pareja que
de brujos blancos
se hacían decir que eran brujos católicos.
Mencionaron que habían
nueve entidades diferentes dentro de esta hacienda.
Pero que esas nueve entidades eran buenas.
Que coexistían con nosotros,
con las personas,
con los vivos.
Y que no eran malos.
O que pudieran hacer algo.
Me preguntan que si no he visto nada.
Pues yo afortunadamente no he visto nada,
pero sí me dicen que coexistimos.
Pero si has escuchado,
porque si nos regresamos a tu tema,
estaba la cochina que escuchaste con todo y cadenas.
Los baños que se cierran.
¿Se cierran qué? ¿Como las puertas?
No, las tapas de los recientes.
¿Las tapas?
¿Como cuando alguien baja y se escucha paz?
Paz, sí.
Como si cerrara la tapa.
Si gustan, podemos ver un poquito las...
No sé si gustan pasar para arriba
para que les cuente la historia de la niña.
Sí, nos encantaría.
Pero íbamos hacia los baños
donde has escuchado algo.
Que bueno, con Lindan,
acá con lo que es tu espacio,
tu lugar donde descansas.
Hay una puerta por ahí.
¿Y solo se escucha
o te ha tocado ver así como movimiento
en lo que es la tapa?
Yo a las tres de la mañana escucho...
Tres de la mañana.
O tres o cuatro escucho esto.
¿Ah, sí?
Tres veces lo he escuchado.
Tres veces.
Pero es que no es tan fácil que se caigan
porque aparte aquí no hay ninguna corriente de aire.
Yo trato de justificarlo
que una ratita de campo,
pero tres veces.
Y normalmente, digo...
Es un ruido que sí llama la atención.
Y más porque estás aquí atrás.
Sí, este es mi cuarto.
Exacto.
Entonces tal vez esa vibra que siente
no es mía, es de acá, es de acá.
Es de este lado.
Queremos pensar que no atraviesa
esa pared, ¿verdad?
No, y si está, pues puede existir
y dejar en paz y que fluya.
Claro.
Estamos juntos, no estamos...
¿Por qué desciende acá?
Porque ahorita que estamos parados aquí
se asomaron por acá arriba.
Pero no hay nadie.
Nada más estamos nosotros, ¿verdad, Jorge?
Sí, mejor sí.
Ay, ¿verdad, Jorge?
Prende la cámara.
Ese es como el de atrás de cámara.
Sí.
Sí, estoy grabando.
Sí, está grabando.
Pero sí se vio como que se asomara alguien.
Y acá lo vi.
¿Desde aquí?
Ahí, bueno...
Como que aquí, ¿no, James?
Como...
Ay, me está dando dirección.
Como, a ver...
Como por aquí, ¿no?
Sí.
Sí, ¿verdad?
¿Qué?
Se asomaba alguien.
¿Tú también viste, Fanny?
Vi como que nada más se asomó
como la cabeza y luego, luego...
como que se...
¿La viste, Sandra?
No, yo no la vi.
No.
Nada más sentí la de acá,
pero no lo sentí tan...
Les comentamos, amigos,
que nos están acompañando aquí...
¿El equipo?
Estamos...
Gran parte del equipo, ¿verdad?
No estamos todos,
pero estamos gran parte del equipo.
Por aquí van a ver por ahí,
detrás de cámaras, a Omar.
Fanny, que nos está ayudando en la cámara.
Edson, que acaba de volar el dron.
Creo que ya lo aterrizó.
Y nos acompañan aquí
nuestro director de turismo, Andrés.
Gracias, gracias.
Y no nos ha dicho,
pero tiene cierta sensibilidad también
para estas cosas.
Sí, claro.
Y es algo extraordinario.
Y...
Y no de miedo.
Es agradable, la verdad.
Pero llevarlo a experimentar
en este momento es agradable.
Es diferente.
Sí, sí.
Pero por eso vamos a andar todos muy perceptivos, ¿eh?
Atentos.
Sí.
Fíjense, amigos,
que de todos los videos que hemos hecho,
este es uno de los lugares
donde más se están dejando notar.
Generalmente se esconden mucho.
Acá sí que hay que ir a buscar las presencias,
y aquí no.
Aquí les vale y se muestran.
Ah, ok.
Bueno, por si escuchamos algún ruido,
sí les queremos decir,
ya en cocina ya no se encuentran ningún personal.
No hay nadie.
Ya se cerró.
Solo los que estamos aquí.
Solo los que estamos aquí,
que ya presentó James.
Así que, bueno, andamos todos juntos.
De hecho, si se llegara a escuchar algún ruido
en otro lado, no es ninguno de nosotros, ¿verdad?
O si viene algo que nosotros no vemos en el video,
pues que lo hagan señalar en los comentarios también.
Porque luego pasa.
Sí, sí.
Otras dos compañeras,
bueno, un compañero y una compañera
que no les hemos presentado,
por aquí andan.
Ay, acá esto es hermoso.
No, se escuchan jadeos.
Sí, se escuchan con ellos.
Y bueno.
Bueno, vamos a continuar.
Vamos a la parte de arriba.
Vamos arriba.
Perfecto.
Donde vieron que se asomó alguien, ¿verdad?
Para contarles.
Vamos.
Algo pasa ya.
Pues ya vamos a subir a la parte alta,
pero de entrada,
de entrada,
aquí cambia completamente el ambiente.
Aquí ya estamos en otra dimensión.
Sí, hay un cambio.
Nos comentaba Andrés,
es que entras aquí,
cambia la época,
cambia la perspectiva.
Aquí ya cambia todo.
Y aparte,
acá esa persona nos está viendo muy raro.
Cabe destacar que la planta alta
era donde vivían los hacendados.
La planta baja y la cocina del restaurante
era para los trabajadores.
Y la planta alta
era donde vivían los dueños,
los españoles.
O sea, sí son dos niveles diferentes.
De hecho, sí cambian los niveles.
Son de otro nivel.
Y bueno, vamos hacia acá,
lo que es la segunda planta, planta alta,
porque también han pasado aquí algunas cosas.
¿Verdad, Jorge?
Han pasado…
Es algo extraordinario
porque en tres ocasiones diferentes
me han contado tres personas diferentes
que no se conocen la misma historia.
Me han contado que han visto a una niña enferma.
Las tres personas me han contado lo mismo.
Me han preguntado
¿Vive aquí una niña?
Y les pregunto
¿No?
¿Una niña enferma?
¿No?
¿Por qué?
Pues esas tres personas la han visto.
Y justamente es por ese patio
si gustan pasar para…
O sea, ¿son personas que han venido a conocer la hacienda
o que se han hospedado aquí?
Una que se ha hospedado,
una que ha venido a comer al restaurante
y una persona que vino aquí a visitar.
Y las tres personas vieron a la misma niña.
¿Qué es lo que nos mencionabas?
¿Son personas distintas?
No se conocen, no se pusieron de acuerdo
en un mes, uno a los tres meses
y el otro al año.
O sea, no…
Oye, Jorge,
¿pero ustedes nunca supieron alguna historia
de alguna niña de aquí arriba?
Aquí en los túneles fallecieron tres niños.
Si gustan pasar, por favor.
Gracias.
Aquí fallecieron tres niños en los túneles.
En los túneles ya por el tiempo se derrumbaron,
pero se encontraron los restos.
Ya los restos.
Gracias.
Y se desconoce mucho,
la mayor parte del por qué,
pero sí eran huesos, restos de niños.
¿Entonces podríamos relacionar en algún momento
de que pudieran ser alguno de esos niños
quienes se aparecen aquí arriba?
Pues la gente que viene aquí los relaciona.
Los brujos blancos relacionaron.
¿También?
Sí, los relacionaron.
¿Ellos también dijeron haber visto a esos niños?
No, ellos no, no.
Bueno, es que ellos no pasaron hasta acá.
Ah, solamente en la planta baja.
Exactamente, sí.
Ustedes son los buenos para pasar hasta acá.
Gracias.
Pero entonces podríamos decir que sería
una muy extraña coincidencia que tres personas distintas
en tres tiempos distintos puedan ver a la misma niña
en este pasillo.
En este cuarto, en este preciso cuarto.
Bueno, ahorita acordándome,
uno de mis buenos amigos no vio a la niña,
pero vio un pie entrar al cuarto.
Cuando nosotros estábamos abajo tomando cafecito,
cervecita, pasando la fiesta,
él subió a dejar sus cosas y vio un pie pasar.
No les voy a decir que vio también a la niña,
vio un pie pasar.
Pero todos mencionan que en este cuarto pasa.
Aquí, en esta primera habitación.
Sí, en esta primera habitación.
Y una de las tres personas que vieron
la vieron por la parte de afuera,
que en un momento las vamos a conocer,
por la ventana de afuera, la vieron que se asomaba.
Y es este cuarto.
Así podemos ver ahorita la ventana.
Sí, queda hacia el frente.
Hacia adentro del templo, sí.
Recordamos que esta es la hacienda de parte del templo.
Claro, claro.
Pero entonces podríamos decir que es una niña
que está atrapada aquí en estos espacios.
Bueno, ahorita vamos a seguir recorriendo
para ver qué más logramos percibir.
Pero bueno, estamos hablando de que en este cuarto
es donde suceden algunas cuestiones, algunas cosas.
¿Podemos entrar?
Adelante, por favor.
Sí, sí.
Entren bajo su propio reloj.
Yo digo que nomás entre James.
Ok, bueno.
¿Entra cámara?
Ya se nos cerró la puerta.
Aquí está como el baño, ¿no?
Fíjate que aquí no se siente tanta vibración.
¿No?
¿Se sintió más allá abajo?
Más abajo.
¿Junto a los baños?
Sí.
Es un baño muy grande.
Y tiene una ventana allá arriba que da hacia...
Hacia el cuarto.
¿Hacia el cuarto?
Sí.
Esta ventanita la veíamos desde el cuarto.
Es cierto, sí.
Sí, le alcanza a ver la luz acá que refleja en una de las campas.
Pero entonces lo que nos decían es de esta ventana.
Acá donde se está moviendo la cortina,
de este lado,
es una ventana.
Mira.
Bueno, más bien es un balcón.
Es un balcón, sí.
Es un balcón.
No es solamente una ventana, es un balcón que da hacia el frente.
Y aquí es donde dicen que vieron a esta niña.
¿Aquí?
Hacia este lado.
Sí lo vi cuando entramos, pero no tan fuerte.
¿Qué?
Es la ventana del baño.
Es que, ¿sabes qué?
La presencia que hay aquí arriba se esconde.
Sí, ¿no tiene miedo?
Sí, de hecho cuando la vimos allá abajo se asomaba como muy escondidita.
¿Como una niña?
La que yo vi no era la niña.
¿No era una niña?
No, ya estaba más grande.
¿Como un adolescente, una jovencita?
Sí.
Pues vamos a hacer el paso.
Jorge, fallamos en nuestra búsqueda.
Acá pues no.
No, pues tal vez lo encontremos en uno de los otros tres cuartos.
A lo mejor sale del cuarto, ¿verdad?
O tal vez está chiveada.
O en el resto del recorrido lo podemos encontrar, como pueden ver.
Es un espacio grande.
Porque a lo mejor sí, ronde en esta área.
A lo mejor es su área, ¿no?
¿Aquí no percibimos nada?
No, aquí en este momento no.
Javier, digo, perdón, Andrés.
Si ven algo, sienten algo, compañeros, nos avisan.
¿Quieren pasar a este cuarto?
No, a la que sigue.
¿Tercera habitación?
Acá, ¿no?
Ya se escuchan los murciélagos por ahí.
Pero son habitantes que nos decías que sirven mucho, ¿verdad?
Contra los arácnidos.
Sí, es un control de plaga natural, los murciélagos que tenemos.
Recordemos que Durango es tierra de lacranes.
Entonces, para controlar la plaga del lacrán, dejamos un control de murciélagos para que vivan.
Y así eliminan a los insectos que son los lacranes.
Y ya solo fumigamos las habitaciones cada cierto tiempo.
Aparte de la fumigación, ¿qué haces para los bichos?
¿También has traído a alguien a proteger estas habitaciones?
Hace 10 años, cuando terminó la restauración de la hacienda,
el padre en turno del templo vino y bendijo la construcción.
Pero limpias, cualquier tipo de ritual, no.
Tratamos de respetar por cualquier cosa, por desconocimiento, tratamos de respetar y quedarnos neutros.
Es decir, como es la política, si es para bien o para mal, tratamos de quedarnos como estamos.
Respetando cada espacio de cada quien.
Porque al fin y al cabo, nosotros que vivimos aquí, estamos en paz con lo que hay.
Entonces, no queremos, no arreglamos lo que no está roto.
Sí.
Entonces, bueno, pues bienvenidos.
Adelante cámara.
Adelante ya.
Guau, aquí sí está curioso.
¿Por qué?
Pues si están de aquel lado, que dice que no son malos.
No, malos no son.
No, no, no.
Aquí normalmente teníamos abierta la puerta, pero pues el pueblo tiene sus reglas.
¿Y cerraron por dentro?
Cerraron por dentro.
Ah, ok.
Pero antes teníamos acceso al templo, porque el templo era propiedad de la hacienda,
solo que la iglesia y el estado se separaron y pues ya no, ya no es parte del.
Pero podemos seguir pasando, si quieren entrar a otro cuarto.
Podemos entrar al hostal, si gustan.
¿Vamos al hostal?
Sí, adelante.
¿Por acá, por allá?
¿Podemos por acá?
Vamos.
Les mencionaba que en su momento llegaron unos brujos católicos aquí a la hacienda,
que se quedaron en la planta baja, en el patio, a platicar.
Y en una de las pláticas me comentaron que se entera una fuerte energía debajo de estas escaleras.
¿Aquí?
En eso quedó, nada más, no me dijeron que vieron nada, solo se quedó que abajo de estas escaleras,
que ahorita van a poder asomarse, se entera una fuerte energía.
Aquí.
De hecho que...
Ah, sí.
¿Sí?
¿Y qué hay aquí detrás, Jorge?
Es un cuarto que era parte del templo, que lo podemos ver, de hecho es una bodega, ¿quieren verla?
¿Se puede ver?
Sí, sí se puede ver.
¿Antes de aquí era como una puerta, Jorge?
Pues es difícil saber, pero detrás de esta hay una bodeguita que podemos pasar del otro lado.
Ah, ok.
Bueno, guíanos adelante, Jorge, tú adelante, nosotros ustedes seguimos.
Pásale, pásale.
Está el altar, este es el altar del templo.
Y esta es la bodega, que era del templo.
Nomás que al momento de vivir la propiedad quedó parte de la hacienda.
Ah, ok, ok.
El altar está aquí atrás.
Esta pared que ves aquí, esta amarilla, es el altar.
Es la parte trasera.
A un lado está la bodega, y atrás de la bodega el arquito, por un lado.
Exactamente, y la pared que vimos del cuarto es esta pared.
¿Sabías que por aquí tienes un lugar de castigo, Jorge?
No sabía.
Justo acá.
¿Dónde está el arbolito?
¿Qué significa un lugar de castigo?
Pues donde castigaban por ahí a los esclavos mal portados.
No tenían conocimiento.
Sí, por aquí había un lugar de azote.
Ah, se quedan algunos lamentos aquí, hay unos tristes.
Hubo un sonido así como de lamento, pero como un asoleo.
¿Cuándo entramos?
Ahorita que me acerqué acá, se logra percibir como un...
¿Justo aquí, Andrés?
Yo digo que Andrés vaya.
Se le están manifestando más a Andrés.
Ya estoy asimilando a escuchar, pero no sé.
Se siente muy fuerte, muy...
O sea, no hay energía negativa.
¿No?
No, o sea, las formas como de dolor.
¿De sufrimiento?
Sí.
¿Entonces era como que la misma iglesia o los hacendados?
No, era parte de los hacendados.
Ah, ok.
A ver, continuamos.
Bueno, ahora sí vamos a una parte especial.
Así es, vamos a bajar al túnel, bueno, que era la entrada del túnel, ¿verdad?
Ah, sí, exactamente, parte de la entrada del túnel.
Ya por el tiempo se fue cayendo, se fue descuidando.
Pues vamos a ver lo que queda de él.
Y a que ustedes, sobre todo, que son los expertos, pues lo valoren.
Oiga, Jorge, ¿y cómo descubrieron que aquí había este espacio?
Por la tierra bofa.
Pueden ver cómo está hueco.
De hecho, se siente húmedo, ¿verdad? Por acá.
Y por la altura, miren, para arriba, a ver si no va a ir la niña.
Bueno, en caso de que se haga visible que ande por acá, ¿verdad?
¿Y entonces qué, empezaron a escarbar?
Sí, poquito a poquito, y hasta aquí llega.
Ay, de hecho se huele a humo.
Entra mi perrito, que tú descanses.
¿De verdad?
Oiga, pero, ay, se siente así como diferente aquí.
Este es un busto que restauraron de Juana Guerra.
¿Así se cree que era Juana Guerra?
Así se conserva.
¿Qué?
Esa es la que se asomó allá arriba.
¿Qué dijiste, que no era una niña niña?
No era una niña.
¿Qué te pregunté, adolescente, jovencita?
Se cree que es el busto de Juana Guerra.
Bueno, voy a hacer para acá, para que puedan tomarlo más de cerca.
Oiga, si ella era Juana Guerra, era muy guapa.
Era descendiente española.
Y de Domingo Rodríguez no se tiene absolutamente nada.
¿Del esposo?
Del esposo. Solo de Juana Guerra.
Y se conserva aquí para que, pues, perdure.
Porque, pues, para tenerla nosotros como familia.
Porque es como un tesoro para nosotros.
Comentan que eso fue lo que estuvo allá arriba.
Definitivamente.
¿Y se cree que este túnel llega todavía más profundo?
No, para allá. Para la sacristía. Para el templo.
¿O sea que ustedes le siguieron escarbando?
Se le puede seguir escarbando. Pero la mano de obra es cara.
No, por supuesto. Pero, bueno, aparte, arriba está la hacienda, ¿no?
Ya es el patio.
Es el patio.
Exactamente. Es el patio, exactamente.
Así para sacar todo este material de aquí.
Exacto.
Sí, y es pura mano de obra. Es pura mano de obra humana.
Cuando ustedes encontraron esta parte, ¿estaba aterrada?
Estaba aterrada. Los escalones son originales.
Todos estos escalones se fueron encontrando y lo que ya se plantó fue esto.
Porque aquí decidimos parar. Por el momento.
Pero los escalones estaban.
Son originales. Los escalones estaban.
Sí.
Entonces esto les fue enseñando que aquí nos conduce a algún lado.
Exactamente, sí.
Pero aquí acabaron los escalones. Entonces sabemos que de aquí se dirige a otro lado.
¿Ese es el nivel?
Sí, exactamente. Hasta aquí llegaba el túnel.
Porque son escalones muy bien hechos.
Sí, pues, son como que bien hechos.
Sí, bien hechecitos. O sea, bien formaditos. No era una...
Pues recordemos que antes las construcciones duraban toda la vida.
Podemos ver puentes en Europa que siguen en pie.
Que siguen en pie.
Y los puentes de ahorita, pues, no sirven para nada.
Exacto.
Es que es piedra. Es piedra. Recordemos que es piedra.
Y pues se conserva. Como las catedrales se conserva enjarrada,
después de cierto tiempo le quitan el enjarre.
Como la catedral de... Bueno, tenemos la catedral del Estado de Durango,
que hace unos ocho o nueve años la enjarraron.
Y hubo una gran polémica. ¿Por qué la enjarraron?
Pero la razón es para conservar la cantera.
Después de diez años se vuelve a quitar el enjarre.
Y, digo, cambia mucho la vista, pero es un proceso que se va haciendo cada cierto tiempo.
Pues, interesante.
Muy, muy interesante.
Pero sí, la vía es para allá.
Sí, la continuación es para allá.
Mira, ahí continuamos, pero, pues, paramos.
Se puede ver el color de la tierra roja.
Sí.
Y la diferencia del color de allá abajo de la esquina.
Sí, es cierto.
¿Y es que por mucho tiempo esta hacienda estuvo abandonada?
Desde 1795, que fue su construcción, hasta 1867, más o menos.
Sí.
Que fue su primer asedio.
La abandonaron y se trató de retomar, pero con la revolución se volvió a abandonar.
Y, pues, realmente mantener una hacienda es muy costoso.
Claro.
Y con los conflictos familiares, pues, aventarse la bolita es muy complicado.
Y se queda sola.
Hasta en el 2010, que se restauró, pues volvemos a agarrar el trabajo con mucho esfuerzo
y con muchas ganas de que vengan a conocer para el público.
Bueno, amigos, la verdad es que es una experiencia fenomenal estar aquí.
Es un hotel.
Hay un hostal.
Estamos ahorita en la parte del hostal.
La verdad es que si quieren venir a hospedarse aquí se la van a pasar fenomenal.
Las presencias que hay son, ahora sí que de un nivel muy blandito, muy bonito.
Vamos, están aquí, no se van y se quieren ir.
Es su casa.
No es así como que vamos a despedirlas porque, en realidad, se rehúsan.
De hecho, se esconden para que no sean expulsadas.
Entonces, están aquí de manera muy armónica, muy tranquila.
Si vienen aquí, pues, sí van a tener una experiencia muy grata, muy padre.
De hecho, llegas y entras y te da así como soñito.
Estás a gusto.
Sí.
Relajados.
Sí.
Entonces, todavía guarda muchos, muchísimos secretos este lugar.
Bastantes, me encanta.
Yo creo que con el tiempo vas a ir encontrando más habitaciones, más cosas que luego nos tienes que contar.
Ya tienen la excusa para que regresen para una segunda parte, cuando quieran, para seguir investigando.
Si vuelves a escuchar la cochinita, nos hablas.
Claro que sí, es un hecho.
Andrés, ¿tú cómo te sentiste?
No, pues, agradable la experiencia.
Primera vez que logro, pues, ir a experimentar esta parte de la historia más adentro,
o más allá de lo que poco logramos experimentar o escuchar.
Y vivirlo es una experiencia maravillosa.
Me voy con muchas energías padres, la verdad, agradables.
Y agradable el lugar.
Estamos cerca, a mitad de carretera, bueno, de ambos y varios municipios cercanos,
para pasar una noche muy agradable, muy amena.
Y que vivan la experiencia de todo lo que tiene este lugar para ofrecer.
Sí.
Sí, amigos, vengan a hospedarse y sean hacendados por un día.
Sí, sí, sí, definitivamente, de verdad, porque muchas gracias por permitirnos entrar, grabar esta noche.
Ha sido fantástica.
Sí, se percibió algunas cosas.
Creo que a quien tú vistes arriba, pues, fue la dueña, fue doña Fana.
Fana Guerra.
Aquí, Alma Coronel y su familia, todos ustedes, los detrás de cámara, en su casa, siempre.
Gracias.
Los videos que quieran hacer, siempre va a ser su casa.
No se traigan ningún espíritu choquerrero, por favor.
No, porque los de aquí son muy tranquilos.
Aquí no están maleados.
Yo coexisto con ellos día y noche, con mis perritos, entonces, pues, vámonos como los dejamos.
Esta es su casa y les agradezco mucho que hayan venido, y las veces que quieran venir, de verdad, esta es su casa.
Muchísimas gracias, nos vamos, James.
Vámonos, amigos, vamos a seguir recorriendo aquí en nombre de Dios Durango, así que estén cerrados.
Y gracias por acompañarnos en este video, nos vemos en el próximo.
