Refugio Frey en invierno - Bariloche

Leandro Herrainz
2 seguidores
Refugio Frey - Documental 4K - Travesía en Bariloche
#travesia #bariloche #splitboard
Acompañanos en esta aventura a conocer el mítico Refugio Frey en Invierno y hacer unas bajadas increíbles en snowboard y esquí
En este video:
Witty: https://www.instagram.com/guru.ride/
Mati: https://www.instagram.com/maatiquiroga/
Iñaki: https://www.instagram.com/larrea_inaki/
Dudas? Consultas? Sugerencias?
Dejame tu comentario y conversamos
Si querés colaborar con el canal:
https://cafecito.app/leandroherrainz
Mis fotos en Instagram: https://www.instagram.com/lherrainz/
Esas montañas que ven pertenecen a la cordillera de los Andes
y la nieve en ellas indica que es invierno.
Esa ciudad, llamada Ushuaia, es mi lugar.
Entonces, si me gusta hacer snowboard y lo tengo tan cerca,
¿por qué este invierno me voy a otro lado?
Mi recorrido con el snowboard es una historia larga y lejos de terminar.
Me subí por primera vez a los 9 años allá por 1995.
No se maten con los cálculos, tengo 38 ahora en 2024.
Rápidamente me encanté, competí, viajé, conocí gente
y como la mayoría de los mortales que no somos muy talentosos,
me volví instructor en 2005 con 19 años.
Allá por 2009 hice mi nivel 2, en 2021 mi nivel 3
y en 2022 cursé el nivel 4.
Aunque, recuperatorios de por medio,
terminé aprobando en octubre de 2023 en Cerro Catedral en Bariloche.
Ahora bien, me queda el último año de formación.
Un desafío personal que quiero completar
antes de que el calendario le dé la bienvenida a mi cuarta década.
Adides, que es la Asociación Argentina de Instructores de Esquí,
Snowboard y Pisteros Socorristas, es la entidad que brinda los cursos
y como su sede principal se encuentra en Bariloche,
que a su vez es el centro de esquí más grande y concurrido de Argentina...
Sí, ya lo deben suponer, es ahí donde tuve que ir a cursar el nivel 5.
Se me alargó un poco la introducción, pero era para ponerlos en contexto.
En estos viajes a Bariloche conocí muchas personas,
que me recibieron de manera increíble y hoy los puedo llamar amigos.
Estando en Bariloche me compré un splitboard
y le dije a Iñaki que quería conocer el Refugio Frey.
Sumamos a Mati y a Witi.
Pusimos fecha para el fin de semana del 7 y 8 de septiembre.
Hay varias formas de llegar a Frey.
Nosotros elegimos subir hasta la cumbre del Catedral por la Silla de Nubes
y de ahí una pequeña caminata para bajar por el Valle Van Tieter.
Nos tiramos por la primera bajada con algo de luz plana y una nieve no tan buena,
pero esa bajada ya nos puso una sonrisa en la cara a cada uno.
¡Linda nieve, eh!
No estaba nada mal.
No boludo, está buena.
Está lindo, eh.
Sí, está re plano, no sube una goma.
Abajo en el bosque armamos el split y nos empezamos a dirigir hacia el refugio.
¡Moto split!
¿Esta es la parte donde el pluma se va de grupo?
Sí.
Cortó un poquito, eh.
Bueno, no todo es glamour.
En algunas zonas el tránsito con el split no fue fácil y le pasó factura a Witi.
Bueno, arranqué con bolsa a dormir y la perdí.
Me caí ahí en una parte que no podía agarrar para tirar un toque
y casi tiró el bastón.
Y se me desenganchó la correa que tenía atada a la bolsa a dormir y se fue para allá abajo.
Vamos a ver mañana si la puedo encontrar.
Estamos llegando a Frey.
Esta última parte está bastante complicada para el splitboard.
Está medio duro, un poquito de placa.
Niño y Mati con el esquí vienen como piñas.
Pero a Witi a mí se me complicó.
A Witi un poquito más.
Por allá abajo estuvo sufriendo un poco.
Tuve que poner cuchillas y perdí la bolsa a dormir.
Así que mañana la vamos a buscar porque cayó hasta el fondo del valle.
Estoy yendo al refugio a ver si le conseguimos una bolsa para esta noche.
Después de haberlo visto tantas veces en videos y fotos, llegar al refugio es algo increíble.
Pero más imponente es ver los alrededores con esas torres de granito
y todas las líneas que se te puedan imaginar.
Llegamos al refugio, descargamos mochilas, conseguimos bolsa a dormir para Witi,
elegimos cama en la parte superior y nos sentamos a comer y relajar.
Mientras llenábamos el libro de registro, elegimos cuál línea íbamos a hacer.
Elegimos una que se llama Tres Marías.
Tiene 45 grados de pendiente y como no le daba tanto el sol,
pensamos que la nieve todavía podía estar buena.
Uy, mirá que lindas sombras tenemos para el dron, boludo.
No, nuestras sombras, mirá.
Para dron ahora está soñado.
Fue un poquito de paja sacarlo, pero estaría buenísimo.
Salimos con las pieles cerca de las 2 de la tarde,
cruzamos la laguna congelada y empezamos a subir por vecino.
El clima acompañaba y el sol se hacía sentir.
Tardamos cerca de una hora cuarenta en llegar a la cima.
Las condiciones de nieve eran muy buenas y ni una sola huella.
Bien, gracias muchacho.
Muy buena.
Mati, que fue primero abriendo camino en la subida, fue el primero en bajar.
Sigo Witi, yo y Cerro Iña.
Acabo de hacer una bajada primereando esta canaleta.
Ahí está el Mati haciendo una estufita.
Bajé todo por aquí.
Bueno, estoy acá esperando que baje el colo de Iña.
Tremenda, tremenda.
Estoy con adrenalina de reserpar.
La verdad que...
Qué pior.
Está muy bueno poder haber venido a conocer por primera vez el Frey
y arrancar el primer día así, con terrible bajadita.
Ponelo a grabar.
Listo, grabando.
Va el colo en 5, 4, 3, 1.
Bajadas increíbles.
Buena nieve, buen clima, buena pendiente
y un entorno mítico, histórico e inmejorable.
Volvimos al refugio con la idea de descansar,
pero estaba repleto de gente.
Compartimos la mesa con esquiadores y snowboarders,
cenamos guiso de lentejas
y nos deleitamos con un budín de pan con dulce de leche de postre.
La parte de las Cuchetas está arriba.
Nos fuimos a dormir temprano.
Quisimos hacer unas fotos nocturnas del refugio,
pero estaba nublado y nevado.
A las 6 de la mañana me dice Witty,
está todo despejado y se ven las estrellas.
Así que fue mi oportunidad para hacer unas fotos nocturnas del refugio.
Desayunamos, preparamos el equipo
y fuimos los primeros en salir.
Como nos había ido muy bien el día 1,
redoblamos la apuesta y fuimos a Alegría,
la canaleta más empinada de Frey con 55 grados.
Subimos por el mismo lugar que el día anterior,
pero una vez arriba tuvimos que rodear la montaña por atrás.
Tiña y Mati iban muy firmes,
la bota rígida de esquí ayuda mucho en nieve dura.
Witty y yo menos seguros,
así que los esquiadores nos prestaron sus piquetas para el tránsito.
Llegamos a la Y y se veía muy empinada.
Tiña y Mati eligieron la parte estrecha,
Witty y yo la otra, que es más abierta pero con la misma pendiente.
La otra no la veo, ¿se ve desde acá?
¿Por ahí atrás?
Movernos para llegar a esa otra parte fue complejo.
Una pendiente pronunciada, con una caída eterna y nieve muy dura.
Decidí ponerme los crampones y fui adelante marcando la valla.
Está heavy esta parte.
Ese pequeño tránsito es uno de esos lugares donde no se puede cometer ningún error.
Sí.
Está peligroso Witty acá, ojo boludo.
No está fácil boludo.
Está difícil boludo esta parte.
Ojo acá boludo.
Esa es la parte difícil.
Qué estrés.
Terminando colo.
Uy boludo.
Ahora sí te cagaste.
Yo también boludo, me cagué todo.
Tiña, ¿me copiás?
Sí, Coro te copió.
Bueno, acabamos de llegar.
Fue la parte más expuesta, nos cagamos a la pata los dos.
No, miedo.
Ahí nadie me gritó Witty.
Boludo, muy expuesto ahí.
No parecía.
Va Witty.
Hay que entrar acá.
Qué lindo.
Che, amigo, se tiraron las dos más empinadas de la guía.
Ah, mi colo.
Ya abajo saqué el control y traje el dron para poder guardarlo y seguir.
La nieve ya no era la del día anterior, pero se disfrutó mucho igual.
Nunca había bajado una pendiente tan pronunciada en mi vida.
Volvimos al refugio y al mediodía almorzamos.
Relajamos, nos tomamos un café y emprendimos la vuelta.
Lejos de ser fácil, pero todavía no lo sabíamos.
Hay que subir las montañas de la base.
Y hola Witty.
¿Por qué?
¡Tú puedes Witty!
¡Ánimo Witty!
Bajamos por el mismo lugar que habíamos subido,
cruzamos algo de bosque y armamos el split de vuelta.
El regreso fue por una larga e inclinada subida.
Una vez más Witty y yo íbamos mucho más lento que los chicos en esquí.
Salimos a la laguna, bordeamos su parte alta
y salimos a Catedral por el lado de Diente de Caballo.
Ya sin piernas, bajamos por las pistas
y casi a las 6 de la tarde estábamos en la base.
Una salida fuera de serie.
Un lugar mítico, increíble nieve
y lo más importante, disfrutar la montaña con amigos.
Si les gustó esta aventura no olviden dejar su like y comentario.
Suscríbanse para no perderse las próximas salidas.
Gracias por acompañarnos. Hasta la próxima.
