*Algunos de los enlaces son afiliados. Haciendo clic en ellos apoyas mi trabajo como autor. ARD theme: Yaiza Varona
00:00 Exposición el instante y la eternidad 00:45 L'Arringatore (El Orador) 03:00 Interpretación del gesto 03:30 El juramento de los Horacios 04:08 ¿Cómo se saludaban los romanos? 04:46 La salutatio ibérica y el kalathos ibero
Salvete, salvete, homnes. Yo soy Néstor Marqués y hoy, en Antigua Roma al Día, me he venido al
Museo Nacional Romano, en su sede de las Termas de Diocleciano, para hablaros de una pieza muy
importante. Esta que tenemos aquí, que está dentro de una exposición temporal que se llama
El Instante y la Eternidad. Ya tenéis en el canal un vídeo sobre la exposición completa,
que lo podéis ver haciendo clic aquí en el enlace que os dejo debajo del botón de me gusta,
mi plaquet, así que vamos a ver de qué se trata esta pieza que hemos venido a ver hoy.
Este es el famoso Arringatore, una pieza que lleva con nosotros más de 500 años ya a la
intemperie, desde que se encontró en el siglo XV y que, bueno, pues se representa a un personaje
muy concreto. Se trata del senador etrusco Aulo Metello, que hizo esta estatua hacia finales del
siglo II a.C. Es una estatua, seguro, que los que habéis estudiado en la carrera o incluso en el
instituto Historia del Arte, Arte Romano o Historia Romana, pues la habéis visto, porque es, como digo,
muy, muy famosa. Este personaje es ni más ni menos que la representación del orador por
excelencia de los romanos y, como podéis ver, si venimos hacia aquí abajo, lleva un anillo en la
mano, lleva aquí una inscripción en la que podemos leer incluso el nombre en etrusco. Aquí podéis ver
Aulo Metelli, el nombre de este personaje, que dedica una estatua como reza a la inscripción etrusca, que
se lee de derecha a izquierda, como habéis visto, la dedica a un dios, Teke Sans, a un dios padre, que es
al que tenemos dedicada esta inscripción. Fijaos en que también lleva estos calquei senatori, estos
zapatos típicos de los senadores, hechos de cuero, que tendrían que ser rojos, imaginaoslo, de ese
color, y que llevan unas cintas, aquí las veis a los lados, que van entrecruzándose hacia la parte
superior, hacia los tobillos, donde finalmente acaban anudándose, como veis aquí. Lleva también lo que
se llama una toga exigua, que sólo va cubierto uno de los dos brazos, el otro va completamente
descubierto y podemos ver por debajo la túnica, que tiene detalles tan increíbles como estos que
estáis viendo, esos cosidos de la parte superior, que son realmente espectaculares. Pero hoy estamos
aquí para ver esta pieza por ese gesto que tiene el Arringatore en la mano, ese gesto que muchos
quizá podéis asociar con los gestos de la Italia fascista, con Mussolini, con ese gesto de saludo
que el propio fascismo reinterpretó como el saludo romano, el saludo romano que realmente no
existe. Y es que esta pieza precisamente dio origen a esa idea, aunque es verdad que no viene sólo del
siglo XX, de la primera mitad del siglo XX, sino que viene también del siglo XIX, cuando ya era
reinterpretada, como por ejemplo en el cuadro historicista del juramento de los Horacios, que
tienen esa mano levantada, o que fue reinterpretada también incluso en Estados Unidos como forma de
saludo, a finales del siglo XIX y hasta 1942, donde se hacía ese saludo con la mano derecha
levantada. Pero os recuerdo, como os estaba diciendo, que no tiene nada que ver con ningún tipo de
saludo romano. Esto que veis aquí no es otra cosa que el gesto de un orador romano para pedir silencio
Pero esto no es ningún saludo romano. Levantar la mano derecha no es como se saludaban ellos. Ellos
se saludaban como nos saludamos nosotros, dándonos la mano, lo que ellos llamaban la dextrarum iuntio,
la unión de las manos derechas, como tenemos representadas en diferentes iconografías,
especialmente funerarias y de matrimonios. Aprovecho también para destruir otro de los
mitos. Los romanos no usaban el llamado saludo gladiatorio, es decir, cogerse directamente del
antebrazo. Eso es algo que ha popularizado especialmente el peplum, el cine de la primera
mitad del siglo XX de romanos y también las películas que han venido detrás. Y también,
a partir de ese punto, tenemos también que tener muy en cuenta la salutatio ibera, algo que en la
España franquista también se aprovechó para intentar darle un origen a este saludo romano
anterior, basado todo en un cálatos, en una pieza de cerámica que era del siglo III a.C. y que
Juan Cabre interpretó para el régimen franquista como un saludo entre caudillos y cuando realmente
no tiene nada que ver. Parece que podemos interpretarlo como una especie de pacto entre
dos personajes, un acuerdo, pero no un saludo como tal, porque la premisa inicial de que este gesto
de la mano derecha levantada era el saludo romano es totalmente errónea. Así que, ya lo sabéis,
aquí tenéis el famosísimo Arenga Tore, este personaje impresionante de la Roma que todavía
tenía grandes lazos con Etruria, pero nunca penséis que se trata de un saludo romano. Así que, espero
que os haya gustado este pequeño vídeo sobre una de las piezas de esta exposición del instante y
la eternidad. Ya sabéis que vamos a tener más vídeos sobre otras piezas y, si todavía no habéis visto
el vídeo de toda la exposición que incluye el carro de Pompeya excavado hace sólo unos años,
lo tenéis aquí debajo. Ya sabéis que os podéis suscribir para no perderos ningún vídeo de Antigua
Roma al día. Yo soy Néstor Márquez y nos vemos en el próximo. ¡Ven, iguales!