Errores de moda fáciles de solucionar y que la mayoría cometemos a diario. Muchas veces, ser elegante depende de cambiar hábitos pequeñitos Hoy vemos como vestir con estilo sin necesidad de gastar mucho dinero.
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Hola amigas, ¿qué tal estáis? Bienvenidas a Chincharrabiña, un jueves más.
Errores que a la hora de vestir te restan elegancia y hacen que tu ropa se vea baratucha.
Estoy segurísima que más de una vez os ha pasado eso de verle a alguien algo que os encanta
y cuando lo veis vosotras puesto no os gusta o sentís que algo no está funcionando.
Lo que normalmente hacemos, echarnos la culpa a nosotras, es que soy yo, mi tipo de cuerpo, pues para nada.
Probablemente estás cometiendo uno de los errores de moda que vamos a ver hoy.
Soy Maculada Pérez, tu asesora de imagen y moda. ¿Comenzamos?
A ver, lo primero que tenemos que puntualizar es que la elegancia no solo tiene que ver con tu forma de vestir.
Ya tenemos en el canal un vídeo en el que desgranamos todo esto bastante mejor
pero la educación, tu forma de expresarte, de relacionarte con los demás, tienen muchísimo que ver aquí.
Aunque hoy nos vamos a centrar solo en las cuestiones que tienen que ver con nuestra imagen personal.
Y el primer error que tenemos que solventar es la mala elección de las prendas.
Esto no tiene nada que ver con tu gusto ni que tengas un estilo más clásico, más moderno, más actual, más trendy.
Solo debemos tener en cuenta dos puntos, el tejido y la confección.
No hace falta ser modista para saber que algo está mal hecho.
Da igual dónde compres tu ropa, no por comprar.
En tiendas low cost tú te tienes que conformar con algo que no está bien.
El otro día, por Instagram, os enseñé unos pantalones de esfera y la mayoría de vosotras identificasteis el fallo.
Los cuadros no casaban. Eso es una de las cosas en las que nos tenemos que fijar.
Hoy buscando prendas de cuadros en casa, para poneros ejemplos, encontré estos pantalones de primar,
que no me acuerdo lo que costaron, pero ya sabéis que allí no serían nada caros,
y que casan los cuadros a la perfección.
Por eso digo que no os conforméis, aunque no paguéis mucho por una prenda.
Se nota muchísimo la mala calidad en los tejidos satinados y en los tejidos de piel.
Hay una frase que me gusta mucho decir que es, ante la duda, ante.
Si tú tienes delante de ti dos bolsos de piel sintética y tienes esa duda de
el ante siempre lo va a disimular mucho más.
La piel rugosita, esta que hace como granulado, también es un material que suele disimular mucho,
suele dar el pego en todo tipo de complementos y en prendas de ropa, en chaquetas, por ejemplo.
Si hay una parte a la que tenéis que prestar especial atención a la hora de elegir una prenda,
es esta de aquí, la superior.
Todo lo que llevemos de cintura hacia arriba es nuestra carta de presentación.
Nadie te va mirando por la calle a los pies.
Bueno, más de una te encuentra que te hace así, pero eso nosotras no lo hacemos porque no es elegante.
Pero unos hombros bien plantados, una prenda que te quede bien asentada del pecho,
que no te haga pliegues ni arrugas en las sombreras, que no tenga las sombreras mal cosidas.
Son cositas que marcan la diferencia.
Cuando llevas ropa que te queda bien plantada de aquí, has subido de nivel todo tu outfit.
Y aunque no me quería meter en esto porque os he dicho que hoy íbamos a hablar
solo de lo que tuviera que ver con la imagen y no con la manera de comportarse y tal,
la postura está ahí un poquito en el límite de una parte y de otra.
Y es que, a colación de lo que os estoy diciendo ahora mismo de los hombros,
muchas veces la ropa nos queda mal simplemente por un tema postural.
Esto que os voy a enseñar os va a parecer una locura, pero yo lo uso mucho además.
Sobre todo en invierno, porque en verano con el calor es prácticamente imposible.
Pero si no sabéis, lo que a mí me ha cambiado la postura desde que lo estoy usando.
Dos años, todas las horas al día que puedo.
Ahora mismo lo tengo encima de la ropa, que cuando estoy en casa no me importa llevarlo así.
En cuanto empiezo a usar camisetas interiores va debajo de los jerseys.
Esto es algo que nos pasa a muchísimas, sobre todo cuando vamos cumpliendo años
y no te das cuenta habitualmente porque tú no te miras tanto de perfil ni de espaldas.
Pero yo al dedicarme a lo que me dedico y al estar siempre editando y viendo vídeos míos
me di cuenta de que estaba totalmente encorvada.
Es algo que también le suele pasar mucho a la gente altita.
Al principio es un poquito incómodo pero después ni lo notas.
Y te ayuda a corregir la postura de una manera increíble.
Eso sí, yo no soy médico ni especialista en este tema.
Si vosotros tenéis alguna duda, porque tenéis alguna patología o algo que tenga que ver con los huesos
o algún problema en la columna, preguntarle siempre a vuestro médico antes de usarlo.
Lo compré en Amazon como casi todas las cosas de este tipo.
Pero vamos, que con lo que quiero que os quedéis es que la postura es algo que influye mucho
a la hora de cómo se te va a ver después la ropa.
Y ya que somos alumnas aplicadas y nos hemos fijado en el tejido y en la confección
de la prenda que hemos comprado, viene el no saber llevar las prendas de manera adecuada.
Porque ya te puedes comprar lo que te compres, que si después no lo llevas bien,
oye amiga, que lo que has hecho no ha servido para nada.
Hay una frase de Coco Chanel que dice
La simplicidad es la clave de la verdadera elegancia.
Y puede que alguna de vosotras digáis que soy una osada por contradecirla, pero
¡paparruchas!
No sé lo que estaba pensando ella cuando dijo eso, pero es que era la primera que se ponía 20.000 collares,
el sombrerito, los pendientes, brazaletes.
Le encantaba el uso de los accesorios y cuanto más excesivos mejor.
Creo que estaréis de acuerdo conmigo en que Natia Abascal es una mujer muy elegante y así
la han encasillado de toda la vida en el mundo de la moda y no se puede decir que va sencilla
ni que va simple.
Se cuelga 20.000 pañuelitos, collares, accesorios, se pone ropa llamativa
y que decir ya de Iris Apfel, aunque esto ya es un estilo totalmente diferente,
muy creativo y muy dramático porque ya os he dicho que la elegancia no tiene que ver con gustos
ni con formas de vestir.
Puede que no sea el concepto de elegancia que todas tenemos en mente, pero estilosísima,
con clase y hacía unas mezclas que te mueres.
Para mí desde luego sí es una mujer, era una mujer elegante.
Si no estoy muy segura y ante la duda, siempre es mejor elegir un color liso que un estampado.
¿Quiere decir que no nos podemos poner colores vivos?
Por supuesto que sí, pero una mala mezcla de colores o de estampados os puede hacer bajar directamente
el nivel de vuestro outfit y que se os vea para tuchas aunque llevéis una prenda cara.
Por eso os decía lo de los colores lisos y si queréis dar ese toque de personalidad,
un poquito más excesivo y tal, hacedlo con los accesorios, con la bisutería.
Fijaos, es que estaba mirando por aquí y yo tengo ahora mismo delante de mí el ejemplo perfecto
que va a explicar un poco esto que os estoy diciendo de la simplicidad, la sencillez y la elegancia.
Que no siempre van cogidos de la mano.
Esto es un zapato destalonado, negro, con punta fina, elegante.
Podemos llamarlo un zapato elegante, sobrio, sencillo.
Y este es otro zapato negro destalonado y con punta fina, pero totalmente alejado de lo que significa la simplicidad.
Yo no lo veo menos elegante. Ambos son zapatos estilosos y comunican a los demás algo muy parecido.
El truco está en con qué acompañas esa pieza que es un poquito más especial, menos simple y menos sencilla.
De hecho, es la típica cosa que te pones y no hace falta que te pongas nada más.
Ya solo te he hecho el look.
Es verdad que tampoco te puedes colgar todo lo que se te pase por la cabeza
si es que quieres dar ese aspecto de lujo y ese aspecto de señora costeada.
Pero accesorizar los looks, para mí, es lo que marca la diferencia entre ir bien, normal, a ir súper bien.
Aunque es cierto que todo tiene que tener cierta coherencia y tiene que saber comunicar bien el mensaje que quieres transmitir
o qué es lo que quieres decir de ti.
¿Cómo lo haces? ¿O cómo llegas a eso?
Pues si es algo que no es innato en ti, que no te viene dado de serie, ese don de combinar y ese don de accesorizar.
Busca inspiración en internet.
Que si tienes dudas, que si ves que no funciona, que no te atreves, que no sabes qué elegir,
pues evidentemente, con lo simple, bájalo seguro.
Pero que no lo veáis como sinónimo de ir fina y elegante.
Que, oye, es que va muy fina y no lleva nada.
No lleva ni un pendiente.
Y decimos, oye, es que va muy fina y seguramente lo irá.
Pero no por llevar cuatro collares dejas de ser elegante.
Ese es el punto.
Y es que realmente ahora mismo estamos viviendo como la era de la ostentación.
Los nuevos ricos ahora, o el punto de ir bien de muchos ricos de ahora, es el de que se note que llevas dinero encima.
Rollo Kardashian, Georginas.
No toco nada en contra de ese estilo, ¿eh? Para nada.
Pero eso, por ejemplo, no es elegante. Esa ostentación.
Llevar mucho oro, aunque lleves accesorios, pero llevar mucho oro, muchas prendas con diferentes marcas de ropa,
que se vea bien lo que llevas encima.
Eso, por ejemplo, no es elegante.
Y si lo que llevas puesto es todo de un nivel muy top, pues bueno.
Pero si encima vas así y todo lo que llevas puesto es de una gama media o una gama baja, encima se te ve peor.
Más baratucha.
Todavía.
Esto me lleva a otro error que estaría dentro del no saber llevar bien la ropa, que es el de ir sexy de más.
No voy a ser yo quien diga que una mujer no tiene que expresar su feminidad o ir como ella quiera.
Pero si estamos hablando de elegancia, si estamos hablando de que se nos vea una imagen como más costosa,
más cara, más costeada, el puntito sexy sí que tiene que tener mesura.
Sobre todo ya a partir de una cierta edad, porque a una niña hija de 20 años se puede poner lo que le dé la gana.
Está mona con lo que se ponga.
Llevar ropa muy apretada, dejar libre mucha piel por arriba y por abajo a la vez,
todo eso va restando elegancia a tu imagen.
El punto de la talla es importante aquí también.
Siempre es mejor optar porque te quede un poquitín holgadito.
Me refiero a si tienes que elegir entre apretado u holgado porque tu talla no se ajuste a la perfección.
Te va a estilizar más.
Grande no.
La ropa grande no.
Ese es otro error.
Hay muchas que piensan que tienen que tapar su cuerpo.
O bien porque tienen sobrepeso, o bien porque tienen un tipo de cuerpo que no les gusta,
o una parte del cuerpo específica no normativa.
Y lo arreglamos tapando, poniéndonos prendas largas, poniéndonos cardigan largos.
Esa no es la solución.
En este canal además hemos visto y seguiremos viendo muchísimos tips de asesoría que sirven para
todos los tipos de cuerpo.
Encuentren esas prendas con las que se ven más favorecidos.
Eso tiene solución y vais a encontrar mucha información al respecto.
Ser elegante no es ir siempre súper mega arreglada.
Lo ideal es ir adecuada a las situaciones.
Ese es el punto.
Pero ante la duda, como os estoy diciendo todo el vídeo, siempre es mejor pecar un poquito de más que de menos.
Si se tiene que decir algo de vosotras, que se diga.
Oye, es que va muy arreglada.
Uy, es que mira cómo va.
Como un trapillo.
Pero lo suyo es que vayáis adecuada, sobre todo con el calzado.
Siempre a la hora de vestir, sobre todo a la hora de ir a situaciones en las que no habéis estado nunca
o cuando os enfrentáis por primera vez a algo que no habéis hecho anteriormente,
es muy importante que empecéis a montar lo que lleváis puesto, vuestro look, por los pies, por los zapatos.
Llevar el zapato adecuado a cada situación es un síntoma de elegancia y de saber vestir.
Y el cuellito, sobre todo en el de las camisas, es donde se ve si tú sabes o no sabes.
Pero primero tengo que avisaros que, al igual que el largo de los pantalones, es algo que va cambiando con la moda.
O bien lo llevamos súper abierto, lo máximo que podáis, hasta el límite en el que no os sintáis incómodas.
No pasa nada porque se os vea ahí un poquito de sujetador.
Si ese es el caso, intenta que sea bonito, de encaje o con algún motivo especial.
O haces lo mismo que yo y te pones directamente un sujetador deportivo.
A mí es algo que me resulta comodísimo y en cuanto empieza un poquito el frío, porque en verano hace ya más calor para llevar esto,
es lo que llevo puesto.
Yo me los compro siempre en Primark, pero intento buscar los que tienen los cascos pegados.
Odio eso de tenerlos que quitar antes de meterlos en la lavadora o que se mueva y se desplace el relleno y ya se te ve el pecho raro.
Oye amiga, y si encima tienes la suerte de tener un poco de arte para estas cosas y te pones el cuellito un poquito para allá,
un poquito levantadito de aquí, la camisa así como la que no quiere la cosa,
esta prenda se puede convertir en la que te haga ver más elegante de todo tu armario.
O por el contrario, puedes llevarla abrochada hasta arriba.
Esto no es nada nuevo, se llevó muchísimo en los 80 y de unos años acá, pues también.
Mirad, una cosita que no hemos visto nunca aquí y que además es muy efectivo de ver.
Es mucho más estiloso llevar siempre la manguita un poquito recogidita, un poquito remangadita.
Pero no le damos la vuelta a los puños, que se vea el forro de las chaquetas no es lo correcto.
Lo suyo es remangártelas tirando para arriba.
Es verdad que es mucho más complicado que se aguanten, es más engorroso, pero para eso tenemos nuestros elásticos para mangas
que ya prácticamente creo que tendremos todas por aquí.
Con esto se aguanta perfectamente y si no te gustan, no consigues ponértelo de manera que no se vea,
haz el truquito del imperdible por dentro.
Esto no me quiero repetir ni enseñarlo porque ya lo hemos visto en vídeos anteriores,
pero simplemente hay que darle la vuelta a la manga y coger por dentro un par de imperdibles para que se quede así como fruncidita.
Le damos la vuelta y eso ha quedado perfecto.
Lo que yo te voy a decir tú lo ves tontería, pero prima, ¿quién no va a saber eso?
Os quedaríais sorprendidas de la cantidad de gente que yo veo por la calle sin haber descosido la abertura trasera del blazer.
Sí, es como tiene que venir cualquier chaqueta o abrigo.
Para que no se deformen, para cuando están doblados, embalados.
Esta tontería que yo estoy haciendo no es que te vaya a hacer ver más elegante, pero si no lo haces se te va a ver fatal.
Es que parece que te la han prestado.
Mucho más habitual verlo en hombres que en mujeres.
Todo se ha dicho.
Y como sorpresa absolutamente para nadie, cualquiera que me conozca sabe que en un vídeo así tenía que decirlo.
Amiga, la plancha.
¡Ay Dios mío!
Qué manera de cargarse un look por no haber planchado la ropa.
Si yo lo sé que da mucho coraje hartarte de planchar, meter la ropa en el armario y ahí es verdad que coge muchas arrugas.
Y sobre todo si tenemos las perchas muy apretadas.
Pero tenga mano una planchita de estas verticales de vapor.
Yo sin la mía no puedo vivir.
Es más, creo que esto ya lo he contado en alguna ocasión.
He enseñado a mis hijos desde siempre a hacerlo antes de salir y ya se han vuelto todos hasta maniáticos con las arrugas.
No pueden verlas.
Aunque este error no incluye solo la plancha, engloba todo lo que tenga que ver con la pulcritud.
No os voy a decir que para que alguien se vea elegante, con clase, no puede llevar ninguna manchita.
Eso lo sabemos todas.
Pero tampoco prendas descuidadas.
Jerseys con bolitas, cuellos de camisas o de chaquetas que se vean ajadas, descuidadas.
Manchadas de maquillaje.
Justo antes de salir, en el repasito que me doy en el espejo de la entrada,
hay cuando me veo el cuello manchado.
Pero no pasa que cuando tenéis algo así, notáis que toda la mirada de la gente con la que os encontráis van ahí.
Yo no sé ya si es cosa mía, pero yo lo noto.
Nada, si te manchas, te toca cambiarte.
Y esto no hace falta ni decirlo, exactamente igual que influye la ropa interior.
Sobre todo, el uso de combinaciones.
Cosa en la que no voy a entrar mucho porque en todos los vídeos hablamos sobre esto.
Es muy difícil comprar en tiendas baratitas.
Bueno, ya es que prácticamente ni en las caras.
No les ponen forro a la ropa.
A las chaquetas y a los abrigos porque ya no les queda más remedio.
Pero raro es encontrarte un vestido y una falda que lo tengas.
Así que este tipo de prendas siempre van a sumar a que se te vea más costosa,
que se te vea más elegante y mejor vestida.
Pero cuando digo costosa, igual que digo señora costeada, igual que digo cualquiera de estas expresiones,
me estoy refiriendo a la ropa que lleváis, no a vosotras.
Evidentemente.
Hay muchos sitios donde las podéis encontrar.
La mejor que yo tengo la compré en una mercería.
Así que os aconsejo que vayáis a la vuestra de confianza y le preguntéis.
Pero en Zara, en Amazon podéis encontrar combinaciones bastante buenas.
Ahora mismo en la web de Zara hay unas de poliamida 100%,
que son el tejido que yo recomiendo, es el que menos se pega a la piel,
el que menos electricidad estática genera con la ropa
y quedan bastante bien, vienen muy bien de talla, están muy bien.
Las hay más cortitas, más largas, como estas, en color nude y en negras.
A mí las que me resultan más cómodas son las de cintura, las de falda.
Y ya que hablamos de ropa interior, los filitos de las braguitas, prohibidos,
si queremos vernos elegantes.
¿Quieren decir que no lleven braguita?
Por supuesto que sí, pero intenta que sean unas que no se te marquen en la ropa,
exactamente igual que los sujetadores.
Fijaos, queda menos feo de que se te vea un tirante del sujetador
a que se te vea ese percho partido o el borde del sujetador por aquí.
Eso baja de categoría tu imagen en el acto.
De verdad, amiga, que si hay algo en lo que merezca la pena gastarte el dinero
es en un buen sujetador que te recoja el pecho,
que no te haga marcas, que no se te note con el que vayas cómoda.
Al principio del vídeo os dije que esta parte de aquí, de cintura para arriba,
era como la parte donde teníamos que centrar toda nuestra atención
porque era nuestra carta de presentación.
Por lo que el maquillaje tiene muchísimo que ver aquí.
De hecho, es otro de los errores que se suelen cometer a la hora de vestir.
Aunque no tenga que ver con la ropa, sí que ayuda a que se te vea más baratucha o no.
Lo excesivo está fuera de cualquier imagen elegante,
a no ser que sea una situación concreta, un festival,
un evento que requiera un maquillaje más especial, un dress code,
no sé, una navidad, una noche vieja.
Hay situaciones especiales en las que podemos dar un poquito de manga ancha con esto.
Pero la norma que hay que seguir en este caso es muy sencilla.
Si llevas el ojo muy maquillado, el labio discreto.
Y si llevas el labio muy potente, el ojo discreto.
Aún así, aunque elijas resaltar más tu ojo,
te aconsejo, sobre todo para tu vida diaria, no llevarlo demasiado marcado,
sobre todo si tienes una edad madura.
No ponerte esas pestañas postizas o esas extensiones tan, tan evidentes.
Unas cejas muy negras, unas uñas muy de rosalía.
Que te la puedes poner, ¿eh?
Que no te estoy diciendo que no te la puedes poner,
pero te estoy diciendo que es elegante o que hace que tu imagen suba de nivel y que no.
Pero tu gusto y tu personalidad va siempre por encima de cualquier cosa que yo te pueda decir.
De hecho, yo ahora mismo es porque estoy hablando aquí de manera general
y tengo que dar unas pautas generales porque si no el vídeo no tendría sentido.
Pero si yo estuviese hablando con una clienta en concreto,
lo primero en lo que yo trabajo, y cualquier asesora en condiciones es lo que hace
después de analizar su tipo de cuerpo y tal,
es conocerla, saber cuáles son sus gustos y adaptarme yo a ella, no ella a mí.
En cuanto al peinado, no os voy a decir que hay que ir bien peinada
porque eso es algo obvio, que todas entendemos que es un síntoma de elegancia.
Unos días tienes el pelo mejor, otros días menos.
De hecho, nos afecta muchísimo.
Ya sabéis que el año pasado estuve haciendo un curso
y todos los profesores del bloque de cabello que tuvimos
nos insistían en cómo nos afectaba el estado de nuestro pelo, de nuestro cabello,
en nuestro estado de ánimo.
El día que tienes el pelo mal, como que no estás segura de ti misma,
te lo tocas un montón, oye, es que tengo el pelo mal hoy con estos pelos.
Antes de estar así, recógetelo.
El pelo recogido es muy elegante.
Ay, es que a mí no me queda bien ir tan repeinada, es que yo no me veo.
Amiga, shampoo de pelo seco.
De verdad, que es que eso es un descubrimiento.
Si todavía no lo has usado, te lo recomiendo totalmente.
A ver, este de Olaplex es bastante carete, ¿eh?
Pero yo, bueno, para los días que lo uso, que tampoco es que sea diario,
a lo mejor un día en semana, una vez cada dos semanas,
porque yo con este trabajo y con esto de las grabaciones,
pues me lo lavo muy a menudo y me lo tengo que arreglar muy a menudo.
Y tampoco es que lo use mucho.
Si ese es tu caso, invierte en uno bueno como este.
Si no, te compras otro más baratito que va todo súper bien, el de Batiste.
Va muy bien.
Dejadme en los comentarios si tenéis alguno que os encante
y así nos beneficiamos todas con la idea.
Es que me queda muy pegajoso cuando me lo pongo el pelo.
Hija, algún sacrificio tendrás que hacer.
No va a ser que no te laves el pelo y encima haya un producto mágico
que haga como que te lo has lavado.
No, esto ayuda, pero no es perfecto.
El caso es que con un poquito de champú de pelo seco por la parte de delante
es suficiente para poder dejar el cabello un poquito ahuecadito
y un poquito sueltecito para poder recogértelo sin que te veas rara.
No hace falta que sea un recogido total, una coleta o una trenza.
Te puedes hacer un semirecogido.
Un poquito de laca y ya se te ve bien peinada.
Dentro de la elegancia podemos ser más o menos estilosas.
La reina Sofía es elegante.
Sí, no vamos a decir que no lo es.
Claro que es elegante.
Ana Wintour, una catedrática de la moda, editora de Vogue
y la que dicen que es la que parte aquí el bacalao.
¿Qué tienen en común las dos?
El peinado, que desde que las conocemos
tienen el mismo peinado, no cambian, no evolucionan,
no se adaptan a la moda.
Yo desde luego como asesora no os lo recomiendo
porque hace que vuestra imagen se vea más antigua sin ninguna razón.
No hace falta cambiar de peinado, simplemente actualizarlo un poquito.
Las tendencias actuales en este sentido son
el corte mariposa con flequillo y capas largas
peinadas hacia atrás, que a muchos de vosotros os sonará.
Porque es el típico peinado que nosotros hemos llamado de toda la vida
el de Los Ángeles de Charlie.
Ahora vuelto.
Con mucho volumen, el shaggy, que es otro derivado de este
con el flequillo un poquito más cortina y mucho más capeado
es otra de las tendencias de la temporada.
Lo vamos a ver mucho en 2025
y se adapta fenomenal al pelo rizado.
Aunque realmente tienes que tener muy buen pelo
para poder soportar esto porque cuando capeas tanto
en la parte de abajo se te quedan como cuatro rabitos.
El otro día me decía una seguidora por Instagram
cuando hablamos de este tema
¡Ay, ya está bien de decir que el corte bob favorece
y que el corte bob es genial!
Yo me lo he puesto y me queda fatal.
Es que ese corte, igual que todos los que estamos nombrando hoy
nos favorecen a todo el mundo.
Cada uno tiene su punto fuerte
y este lo que hace es rejuvenecer.
Otra cosa ya es que no estés favorecida con él.
Pero va a aniñarte la imagen en el acto.
Puedes llevarlo así, totalmente rectito
con onditas, se adapta muy bien a diferentes peinados
y también se adapta fenomenal al estilo mariposa
que os he comentado antes con el flequillo largo
y con las capas, como podéis ver en esta imagen.
Y siguiendo por este caminito, la mayoría
de las que estamos aquí peinamos canas.
Y no lo digo como una frase hecha.
Es que tenemos canas de verdad.
Yo personalmente de no tener casi nada
en un año se me ha volado toda la cabeza.
Lo cuento para que sepáis que entiendo
perfectamente la situación de la que voy a hablar
y es que si tú has decidido dejarte
el pelo blanco, tu pelo natural
con tus canas, maravilloso, perfecto.
Es una opción que eligen cada vez más mujeres
porque no quieren someterse a la esclavitud
de los tintes ni de la coloración.
Y se puede ser, y de hecho se es
muy elegante con el pelo blanco, con tu pelo natural.
Hay miles de ejemplos en internet
de mujeres que os pueden servir de inspiración
si es que estáis barajando esta idea
pero si no es así y has decidido
teñirte, tiene que ser con todas las consecuencias.
La raya no se puede llevar.
No si quieres verte elegante.
Llevar la raya implica dejadez
y se te ve descuidada.
Ya puedes llevar la ropa más bonita del mundo
que como he dicho antes con la manchita del maquillaje
la gente te va a mirar ahí.
Si tienes muy poquita, aquello de la raya
incipiente, intenta mantener tu pelo limpio
porque al tener la raíz despegada
del cuero cabelludo, las canas se disimulan.
Y si no, usa retoque raíces.
Hay diferentes formatos que puedes usar
si no te gusta el spray porque te deja el pelo
muy acartonado, aunque esto es un poco
lo que hablábamos antes. Mejor que tener raya
es cualquier cosa. También hay
productos en polvo, algo parecido
a una sombra de ojos. Hay una especie
de sticks con esponjitas que también
te sirve para aguantar un poquito esa raya
hasta que te pongas tu coloración habitual. Hay donde
elegir. No te dejes amiga. Siempre te digo
lo mismo. Si tú no haces esas cosas
por ti, nadie va a venir a hacerlas. Dedícate
a ti ese ratito. No caigas en la dejadez.
No seas conformista de
si estoy bien mismo, da igual.
¿Para dónde voy? Esa es una frase que me han dicho
siempre muchas clientas. O, da igual
¿para quién me va a ver? Te ves tú. Anda
que no nos sube la autoestima a nosotras
cuando nos vemos bien, cuando nos vemos monas.
Yo por lo menos el día que me pongo el tinte
aunque esté poco arreglada y poco maquillada
es el día que mejor me ve. O sea, no sé si os he
vuelto la cabeza loca hoy, la verdad.
Pero mi intención es sólo la de ayudaros
y la de daros armas y conocimientos
para que vosotras en casa intentéis
pulir vuestra imagen para ser
las más estilosas del barrio. Si tocas
en la foto de aquí al lado, podrás ver el vídeo
con las claves para ser elegante del que os hablé
antes. Y sin más, me despido de todas vosotras
como siempre, dándoos las gracias
y hasta el próximo jueves, amigas.
¡Mua!