¿Cómo saber si dos gatos JUEGAN o se PELEAN?

Zona Gatos
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1 nov 2024
Es muy entretenido ver a dos gatos jugando.
Cuando se ponen a jugar, especialmente cuando son pequeños, es realmente entrañable.
Pero no es de extrañar que en ocasiones este juego suba de intensidad.
Puede que uno de los gatos aumente el ritmo y haga movimientos más agresivos, y en estos
casos dudamos si siguen jugando o ha pasado a ser una pelea.
Piensa que los gatos juegan a cazar, por lo que se darán con las patas, se morderán
y se abalanzarán uno sobre el otro.
Para saber si tus gatos están jugando o peleándose, te dejo unas cuantas pistas.
Con ellas podrás diferenciar ambas situaciones.
Además te explicaré qué hacer en el caso de que el juego de tus gatos acabe en pelea.
Los gatos son animales que exploran los límites cuando juegan.
Primero muerden un poco, luego lo hacen con más fuerza, después con más fuerza todavía.
Y en el momento en el que se pasan de la raya, el otro gato se queja o se revuelve.
Esta es la manera que tienen de regularse, así aprenden a morder sin pasarse.
Por eso muchas veces el juego puede parecer una pelea, ya que escucharemos a uno de los
gatos quejarse de dolor.
Pero no quiero que te alarmes, estas reacciones, siempre que sean puntuales, son parte del
juego.
Cuando están jugando uno de los gatos se alejará un poco, hará una pequeña pausa
y posteriormente se abalanzará sobre su compañero.
Esto es en realidad un comportamiento de caza.
Cuando cazan, a veces reaccionan de esta manera.
Una vez han conseguido su presa la dejan con vida, actúan como que no les interesa para
posteriormente volver a darles caza.
Con el juego lo que están haciendo es practicar la caza, ven al otro gato como una presa a
la que cazar.
Pero se trata solo de eso, un juego, y los mordiscos, zarpazos y revolcones son parte
de ese juego.
Ahora bien, si están enfadados o molestos, actuarán de forma diferente, lo que harán
será alejarse el uno del otro.
Cada uno buscará un rincón de la casa y se quedará ahí, podrán incluso esconderse
el uno del otro.
Si ocurre esto es que el juego se les ha ido de las manos y han acabado enfadados.
Además, es normal que en estos casos saquen sus garras y como consecuencia se arranquen
algún pequeño mechón de pelo o se hagan pequeñas heridas en la nariz.
Es aquí donde debes actuar y cortar el juego.
En el siguiente punto te voy a explicar lo que debes hacer en estos casos.
Pero primero vamos a resumir brevemente lo que te debe preocupar y lo que no.
Los gruñidos, las quejas, los revolcones, cuando se dan con las patas o se muerden,
está bien.
Pero si se les eriza el pelo, sacan las garras, se arrancan mechones de pelo, algunos se orinan
en el suelo o tienen pequeñas heridas en la nariz, eso se trata de una pelea.
Y esto no está bien.
Vale, ya hemos visto las señales para diferenciar el juego de la pelea.
Pero ¿qué deberías hacer en caso de pelea?
Si uno de ellos se anima más de la cuenta y hace daño al otro gato, deberás intervenir.
No es extraño que esto suceda.
Lo mismo pasa con las personas.
Cuando dos niños juegan, suelen subir el nivel de adrenalina y finalmente acaban haciéndose
daño.
Es algo que ha pasado en todas las casas.
Pero en estos casos debes intentar calmar la situación y hacer que se reconcilien.
Para ello, júntalos de nuevo y sé tú quien dirija el juego.
Utiliza un juguete para liberar su energía y canalizar esa agresividad que pueden tener
por las ganas acumuladas de jugar.
De esta manera también conseguirás que no sea uno de ellos el que dicte la intensidad
del juego.
Otra ventaja de enseñar a jugar también con los juguetes es que luego los podrás
utilizar para el día a día.
Que tu gato te muerde la mano, redirige su agresividad al juguete.
Que se mete debajo de tu cama, hazle salir mediante el juego.
Que no te deja dormir por las noches, dedica un rato a jugar con el juguete antes de irte
a dormir.
Que araña el sofá, juguete también.
Bueno, yo creo que ya has entendido el concepto.
Nunca es demasiado tarde para reconciliar a dos gatos que se han acabado peleando.
Baja un poco el nivel de intensidad y procura que pasen un buen rato con el juego.
Lo que debes intentar es no tener que llegar nunca a este punto.
Cuando veas indicios de que tus gatos van a acabar peleándose, corta el juego y aplica
lo que te he explicado en el apartado anterior.
Utiliza un juguete como válvula de escape y controla la intensidad del juego.
Pero si ya es tarde y están en medio de una gran pelea, deberás separarlos para evitar
que se hagan heridas importantes.
Para ello debes tener siempre presentes estas dos reglas importantes.
Regla número 1.
Nunca te metas en medio de la pelea.
Los gatos están en un estado de excitación máxima, por lo que podrán herirte a ti también.
Regla número 2.
Distrae su atención.
Esto no será fácil, pero deberás encontrar la forma de que dejen de prestarse atención
entre ellos.
Si tienes un juguete con cascabel o algún objeto que les guste y haga ruido, utilízalo
para llamar su atención.
Si con esto es suficiente, simplemente utilízalo cuando se peleen, pero si siguen sin hacerte
caso, deberás hacer algún ruido fuerte.
Prueba a dar palmadas o sacude una lata metálica con monedas dentro.
Cuando están muy absortos en la pelea te costará un poco que se distraigan, pero los
ruidos fuertes son una buena forma de conseguirlo.
Una vez hayas conseguido que paren de pelear, deja que se relajen cada uno por su lado,
pero planifica una sesión de juegos para que se reconcilien.
Importante, nunca combatas la violencia con más violencia.
Lo que tienes que buscar es que se calmen y se respeten, y esto se consigue dejándoles
que se relajen y fomentando los buenos ratos de juego juntos.
¿Quieres aprender otras formas de entretener a tus gatos aparte del juego?
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gato en casa.
Así tendrás más recursos para que tus compañeros felinos tengan una vida entretenida.
Pincha en la imagen que tienes en el centro de la pantalla para ver el vídeo.
Nos vemos dentro.
