❌NO LOS CONVENZAS DE ESTAR CONTIGO 🧲 HAZ ESTO EN SU LUGAR!

Amanda Merbu
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19 Visualizaciones de video·17 nov 2024
Hola, si esta es la primera vez que estás en mi canal, soy Amanda Mervulles
y es para mi un auténtico placer poder contar hoy contigo
y qué vamos a hablar acerca de por qué no debemos intentar convencer
de algún modo a alguien de que esté con nosotros, sino deberíamos hacer algo mucho mejor.
Y es que cuando alguien se muestra reticente pero no cerrado en banda,
al final, psicológicamente se traduce a que tenemos la sensación de que estamos a punto de conseguir algo.
Entonces, claro, si yo deseo una cosa que siento que está simplemente a un alargue de manos,
a un poner un poco de mi parte, pues me inclino mucho a la acción.
Es por eso que cuando sentimos, o sea, es decir, si yo por ejemplo noto que no le gusto a alguien,
aunque me guste o que no le atraigo, vamos a ser mucho menos propensos a realizar acciones
por intentar convencer de algún modo a esta persona de que esté conmigo.
Así sí que noto que hay cierta química, cierto feeling, cierta predisposición por parte de la persona,
pero falta como ese poquito, ¿no? Entonces, como es un poquito, ¿por qué no coger yo y hacerlo?
El problema está en el momento en el que yo hago por convencer, la cosa cambia.
Porque en el momento en el que yo necesito hacer esfuerzos, ya sea alarde de algo para intentar impresionarte
o algún movimiento para llamar tu atención, en fin, haga lo que haga.
Al final, lo que se deja entrever en mi conducta, aunque no sea lo que yo quiero, es inseguridad.
Es inseguridad y es demostrar que de algún modo tengo que compensar.
Y si tengo que compensar algo, es porque no estoy a tu altura.
Es decir, igual la persona no lo percibía así, igual simplemente iba a otro ritmo,
igual simplemente no lo tenía tan claro.
Pero en el momento en que ve por nuestra parte ese intento de convencer,
a partir de ahí la cosa cambia, a partir de ahí efectivamente empieza a sentirse,
a creerse que está por encima nuestra.
Por eso es tan importante entender que cuando yo estoy en una situación así,
en la que siento que algo hay, pero la otra persona no termina de tenerlo claro,
no es como que no termina de estar convencida.
La inseguridad es absolutamente esencial.
Que para que termine de decantarse, por así decirlo, hacia que nosotros somos la mejor opción,
nos tenemos que demostrar, no inseguro, al revés, más seguros que nunca.
Ahí nuestra confianza no debe flaquear.
Es un momento crítico, es un momento clave,
es un momento en el que, como siempre explico,
al comienzo de conocer a alguien la atracción todavía es frágil.
Es decir, casi cualquier acción, entre comillas,
hace que nos sintamos más unidos a la persona,
o que sintamos que creamos más conexión,
pero también puede ocurrir que ciertas acciones de repente dan que la atracción desaparezca
y que creamos que no, que no, es buena idea.
Y como no llevamos tanto tiempo invertido, por así decirlo,
el desvincularnos no lo vemos tan relevante.
Entonces, por ello, este es uno de los momentos inflexivos importantes.
Porque ahí es donde vamos a sentar roles.
Es decir, si yo de verdad llego por convencer, por ir, empiezo a irte detrás,
los roles se van a asignar.
Yo voy a estar aquí y tú aquí. Tú no estás a mi altura.
Estar contigo sería como conformarme.
En cambio, si en ese momento yo soy capaz de mantener esa calma,
de no sucumbir al te tengo a tiro de mano,
porque en el momento en que voy a alargar la mano a cogerlo,
esto que está ahí no se va a quedar aquí, se va a alejar.
Entonces, si yo soy capaz de no sucumbir a ese tirón de decidar,
sino que me mantengo más firme que nunca,
me mantengo con esa calma de decir,
mira, yo no tengo que convencer a nadie.
Lo que reflejo es seguridad en mí mismo.
Es decir, no, no estoy por debajo de ti.
Igual tú no estás viendo hasta ahora lo que yo tengo para ofrecer.
Pero como yo sí lo veo y yo sí lo sé,
no estoy dispuesta a tener que compensar nada.
De hecho, te digo más.
Normalmente la mejor manera de poder acabar con la reticencia mínima,
si la persona duda muchísimo o no lo tiene nada claro,
cuesta un poquito más.
Pero cuando a veces hay una reticencia mínima,
que no te quepa la menor duda,
que la manera más efectiva y clara de poder resolver esto muchas veces,
simplemente es enfriándonos un poco.
De verdad, yo te diría que tú tengas clarísimo,
antes de conocer a esta persona o conociendo a quien sea,
que cuando te sientas en ese impulso,
es decir, igual la cosa va bien, nos estamos conociendo,
esta persona me atrae, la atraigo,
pero en un momento dado eso, noto esa reticencia,
siento que no le convence.
Nacen en mí unas ganas de decir,
quiero hacer algo por acercarme más,
por acortar distancia,
quiero hacer algo que haga que la otra persona me confirme
que sí que le gusto porque me estoy sintiendo inseguro,
no me estoy sintiendo bien.
En ese momento en el que siento el impulso de tomar acción,
la mejor acción que puedes tomar en ese instante es enfriarte,
es decir, en las asesorías siempre recomiendo,
si en ese momento dices, wow, estoy que me puede la impaciencia,
que quiero contactar, que quiero proponer,
que necesito averiguar, que quiero hacer tal publicación
para que la persona me vea yo sentirme más seguro conmigo
de manera externa porque no me estoy sintiendo
nada seguro de manera interna.
No hagas eso.
Si puedes, cógete, te vas un día al monte,
un sitio donde no haya cobertura
o haces un plan con ciertas personas que sepas que
te va a tener muy abstraído.
Es decir, en ese momento lo que necesitas es,
a veces solo unas horas,
es que no te estoy diciendo que tengas que irte un mes,
a veces basta con que simplemente unas horas
te puedas desconectar de esto,
puedas de verdad decir, no tengo que hacer nada,
no me corresponde, no tengo que hacer nada,
yo confío en mí, yo sé lo que valgo,
yo sé que lo valgo,
yo sé que si esta persona se inclina a darse cuenta
que aquí hay potencial,
oye, pues puede surgir algo muy chulo entre nosotros.
Ahora bien, si no lo ve, no me corresponde a mí.
Es decir, yo confío en que he visto lo suficiente
que si yo he creído que aquí puede salir algo, vale,
pero si en este momento noto reticencia,
lo que más vuelve a disparar la atracción,
lo que más inclina esa balanza interna de la otra persona
que igual efectivamente está sopesando.
Es que no nos gusta creerlo,
nos incomoda, nos pone tristes
pensar que igual una persona,
que nosotros lo vemos muy claro,
que nos entusiasma,
que estamos en camino de enamorarnos,
pues nos fastidia imaginarnos que igual esta persona
pues sí puede que haya visto algo que no le convence tanto
o no sabemos sus circunstancias.
Igual es alguien que todavía anda arrastrando algo o tal
o hay alguien en su mente o había allí.
Nos ha conocido y ve cosas que le gusta y siente,
pero también ve cosas que no lo tiene claro.
Puede pasar,
pero si está pasando,
si está deliberando,
tú no tienes que entrar a interrumpir esa deliberación
porque es lo peor que puedes hacer.
Como digo, en ese instante,
lo que va a hacer que nuevamente la atracción suba,
que sea esa persona la que se sienta inclinada a buscarte,
es que tú te enfríes.
Porque dando ahí ese espacio, ese margen,
al final, la persona dentro de su deliberación,
si termina buscándote,
es consciente de que lo ha hecho.
Entonces digamos que se ha autodespejado la duda.
Es como decir, por ejemplo,
pues eso,
lleva un par de días que tú notas que la persona está más fría
y esa mañana igual en vez de coger y darle los buenos días
como siempre,
o intentar forzar la charla con calzadores,
pues me alejo.
Como digo, hago un plan, me extraigo.
De verdad, hago por evadirme.
Y esa persona igual dice,
uf, pues mira, ni tan mal,
porque no lo tengo nada claro.
Porque es verdad que llevo unos días que tampoco sé si quiero.
Pero ahora pasan las horas.
Y ahora a veces, como digo, en horas,
su discurso interno empieza a cambiar.
Es como, uy, no me esperaba que no me buscase.
¿Qué hago, la contacto?
No, da igual, si es que yo no lo tenía claro.
Voy a esperar.
Seguro que dentro de un rato esta persona me contacta.
Pero pasa rato y no, no contacta.
Y entonces igual decide,
bueno, voy a ver qué tal.
El simple hecho de que esa persona sea quien va a buscarte,
es como que dentro, dentro de su duda,
se está dando cuenta que se decanta por ti.
Y si en ese momento que te busca,
incluso siendo ya un poquito puñeteros,
pero por afianzar esto,
tienes la paciencia de dejar que la espere un poco por ti,
ni tan mal,
para que contacte con la idea
y se dé cuenta un poco de,
oye, esta persona no está garantizada.
Yo estoy aquí tan inmerso o inmersa en calibrar
si me convence o no,
y no me he parado a pensar
que esta persona también se puede estar planteando
si esto le compensa o no.
Que no es que ya me haya dado el sí.
Y esto, que parece tan sencillo,
porque he visto desde fuera,
es como, ahí, son solo unas horas.
No es tan complicado.
No es pedir tanto.
En la práctica es complicado. ¿Por qué?
Porque tú te estás dando cuenta que esto,
no es que estando bien un día,
de repente estés unas horas sin la persona,
que tú lo ves viable.
Para ti no son unas horas.
Para ti es sentir que te alejas
en un momento en el que sientes que esto está crítico.
Es decir, tú notas la reticencia,
eso es lo que te impulsa a querer convencer a la persona,
a perseguirla,
a irle detrás.
Muchas veces te puedes llegar a desesperar.
También depende mucho de tu tipo de apego.
Si tienes apego ansioso,
o si te has sentido rechazado
y conectas con otros momentos de tu vida
en los que te has sentido así,
te puedes llegar a poner muy mal.
Esto se puede vivir muy tortuoso
y con mucha intensidad.
Esa incertidumbre.
¿Qué va a pasar? ¿Cuándo voy a tener noticias?
¿Será que no lo imagino?
¿Será que tal el resistir el querer buscar a la persona?
Es por esto que, aunque unas horas,
yo soy consciente que lo planteé,
parece que te cuesta, en realidad,
estar igual 7 horas sin comunicarte.
No es 7 horas. Tú lo interpretas
como que cada rato que pasa,
tú te estás alejando.
Porque además tú en ese momento eres consciente que desconectas.
Y cuanto más desconectes,
más notas esto como una distancia.
Y piensas que en ese intervalo,
la persona con tu distancia
se va a terminar de decantar
por decir, bueno, pues si no está aquí
llamando mi atención, si no está aquí
buscándome, ¿para qué lo dejo estar?
Y no es así.
Eso es lo que tu mente te dice debido a esa desesperación.
Y es por eso que ahí tienes que
tener ese control mental
de ver con claridad
y pararte a darte cuenta o igual
tirar, yo pienso que ayuda mucho
porque cuesta escarmentar en cabeza ajena
de momentos en los cuales
igual nosotros nos hemos visto
en una situación similar
de estar un poco dudosos
y que una persona nos insista
y que con ello lo que haga es que termine de no gustarnos
o igual si hemos visto
alguien que nos insistía y cambió
cómo eso repercutió en nuestro interés
nuestras ganas de buscar
o nuestras ganas de que esto conduzca a algo.
Entonces de verdad
no veas esto, no lo vivas
como algo tan drástico, tan definitivo
es decir, cuando te alejas
tú lo bueno que tienes que
cuando tú te distancias, tú eres quien
se puede volver a acercar. No digo que debas hacerlo
lo que digo es que tienes que encajarlo así.
Es decir, es importante que
entiendas que
el enfriarlo no es sólo de cara
no te busco pero ansiosamente
lo estoy pasando fatal
sino no te busco y en ese momento
en que me enfrío, también intento
volver un poco a mi ser, a mi calma
a replantearme por qué creo
que esto es tan relevante
y a desconectar y cuando me pueda
quizá esa ansiedad o esa inseguridad
recordarme que no es tan grave
yo puedo igual que me he distanciado
volver a contactar a la persona
si es lo que quiero
por un intervalo de horas no es que se vaya a borrar
del mapa, incluso si es un día o dos
de verdad que es
tenemos que entender, esto es un poco como
la sal. Es preferible
echar menos y si tienes que echar más
siempre estás a tiempo de echar, pero una vez que
salas el plato, lo has salado
entonces en
los comienzos de relación
sobre todo cuando notamos reticencia
de verdad nunca temas
estar dando menos porque eso siempre puedes
limarlo. Ahora si empachas
a la persona y termina perdiendo el interés
ya es más complicado
nunca pierdas de vista que
transmitimos más lo que
hay de lo que nos gustaría
es decir
yo puedo tener intención
de demostrarle a esta persona
con mis acciones que soy muy seguro
que lo mejor que puedo hacer es
estar conmigo, pero si yo por dentro no me estoy
sintiendo así, si yo me estoy sintiendo
todo lo contrario por desgracia
voy a transmitirle
mucho más mi sensación
real que lo que yo pretendo
deliberadamente transmitirle, entonces por ello
es tan importante entender
no, si me he desestabilizado
si quiero percibir, no
lo más importante ahora es
volver a sentirme seguro
porque si lo hago
esa seguridad la va a percibir el otro y si
percibe mi seguridad
es mucho más probable que
finalmente quiera seguir avanzando
o se decante por mí o vuelva a tener noticias
o me busque o podamos compensar
esto, de verdad que sí
bueno, espero que este video te sirva
que te haya gustado
si es así y aún no estás suscrito a mi canal
por supuesto te invito a que lo hagas
que le des a la campanita porque me encantaría
que muy pronto nos volvamos a ver
y hasta entonces, al igual que siempre
te mando un beso enorme
