EXPERTO analiza la COMUNICACIÓN de PEDRO SÁNCHEZ - Fer Miralles

Wall Street Wolverine
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3 Visualizaciones de video·20 nov 2024
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¿Tú cómo analizarías a Sánchez como personaje en sí?
A mí me parece una cosa curiosísima.
Pero cuando tú te vas a su oratoria,
no es que tenga una oratoria que brille, no es poética,
no es una Alan García en Perú, que lo escuchas y dices...
Qué gozada.
No es un Barack Obama, que puede no gustarte, pero qué genio.
No es Michelle, no es su mujer.
No, no, Sánchez es muy discreto.
Hace más muletillas que un tartamudo.
Y te metes ahí en unas cosas y dices...
¿Qué está pasando aquí? Lo que es es un muy buen estratega.
Sabe qué decir, cómo decirlo, en el momento adecuado.
Y sabe elegir sus batallas.
No olvidemos que antes de 2019, prepandemia,
Sánchez no iba apenas a los debates.
Era muy discreto, no quería.
Y estuvo formándose como un animal
para después hacerlo muy bien en los debates.
Sabe perfectamente qué batallas ganar, cuáles jugar.
A diferencia de otros.
Y eso es muy interesante. Por eso Sánchez aguanta.
Mucho.
Y es capaz de manipular también a toda la prensa para jugar.
Y lo ha hecho muy bien.
Han jugado al enemigo en común.
Han simplificado su mensaje mucho.
El empresario malo.
El trabajador bueno.
Bueno, ya no el trabajador, sino el resto buenos.
Y señalan muy bien y demonizan.
Lo que hace Sánchez es aplicar muy bien los 11 principios
de propaganda de Joseph Goebbels.
Uno tras otro.
Y lo repite y lo hace extraordinario.
¿Cómo ves esos principios?
A mí me parecen un recurso fantástico.
De hecho, se estudian en escuelas de negocios.
Aunque cada vez que trato de compartirlos
me cancelan las cuentas durante una semana.
No sé por qué.
Me critican y, en fin, es un hecho.
Lo primero que hacen es simplificar.
Cuanto más bajes el lenguaje, mejor te va a ir.
Total.
Aunque a veces quieren todo lo contrario.
Fíjate que cuando explican problemas,
¿qué quieren? ¿Que el mensaje llegue o que no llegue?
Que no llegue.
Por tanto, ¿van a hablar de forma fácil o difícil?
Difícil. Y ahí entra Yolanda Díaz.
Yolanda Díaz es capaz de explicarle...
Oiga, Yolanda, ¿qué opina de este tema?
Bueno, es que hay una situación intrínseca
y complicada a nivel coyuntural.
Claro, el ciudadano medio dice que me estás metiendo adjetivos
que no entiendo.
¿Pero cómo lo hacen de otra forma?
Cuando quieren que el mensaje llegue.
Menos Lamborghinis y más transporte público.
No te dicen...
Vemos una discrepancia en el índice de Gini
en la población española que tenemos que corregir.
No lo dicen así.
Y esa es la clave.
Cuando el mensaje no quieren que llegue, hablarán difícil.
Y cuando el mensaje llegue, hablan para niños de siete años.
Por eso Sánchez ahora hablará de una forma lo más complicada
que pueda para poder salir del paso.
No te va a decir, sí, yo hice esto, o no, yo no lo hice.
No, te dirá, mire, las situaciones no son blanco o negro.
Y empezará a meter esa retórica compleja.
Lo va a meter el enemigo.
¿Cómo ves a Óscar Puente?
Porque es un personaje bastante muy curioso.
Al final es... ¿Cómo decirlo?
Es el elemento que tú pones para distraer.
Necesitas gente que haga ruido.
Y lo hace muy bien.
Cumple su propósito de categoría.
Porque cuando sale Puente, no hablas de Sánchez.
Y encima los medios se enzarzan con Puente.
Pero es que Puente ha asumido ese rol.
Yo me los imagino en la reunión diciendo,
a ver, Óscar, vas a decir esto, ¿vale?
Tú, tengo a mí.
Sí, sí, sí.
Como envalentonado, vamos por ello.
Y tendrá una serie de incentivos muy golosos
para ver perjudicada su reputación.
O tendrá un montón de elementos oscuros detrás de él
que estarán utilizando para presionar.
Oye, vas a hacer esto.
Y si no, publico aquello.
Que también puede ser que es esa pistola en la cabeza
que a veces te ponen para obligarte a hacer cosas.
Pero siempre todos los gobiernos
tienen que tener un cabeza de turco.
Necesitan tener un emisor de mensajes negativos.
Sánchez no saldrá a decirte las cosas malas.
No.
Para eso está Pachi López ahora o para eso está Puente.
Son los caballos que ponen para ser sacrificados los peones.
Porque el rey, el uno,
solo tiene que decir las cosas positivas.
Y esto pasa en las empresas.
Cuando trabajo con directivos,
tú no puedes hacer que el directivo número uno
diga la noticia mala.
Es un suicidio ir a tus empleados y decirles,
señores, a la calle.
O, si puedes, delegarlo al de Recursos Humanos
y que sea el malo.
Porque a ti te tienen que ver como una figura
que emite noticias positivas.
Y esto se aplica mucho.
¿Tú cómo has visto las intervenciones
que ha tenido Ábalos al salir en prensa?
Porque se le veía un poco como torpe,
de que no sabía un poco por dónde salir.
Y yo creo que cometió ciertos errores.
Porque, por ejemplo, cuando fue con Risto,
decía que había borrado las pruebas de conversaciones de Koldu
y decía que no, que las tenía.
Y yo decía, enséñamelas. No, no, no.
Dejemos que la justicia actúe.
Yo es que creo que cuando ya estás acorralado,
intentas salir como puedes.
Y ahí tienes dos opciones.
O dices la verdad,
o empiezas a decir todo lo que puedes
para llegar lo más lejos que puedas
y morir un poquito más lejos.
Y yo creo que están haciendo estas jugadas.
Y cuando eso pasa, es porque los tienen bien agarrados.
Porque no pueden defenderlo.
Y ya no solo eso.
Es que las personas que están por encima
han decidido sacrificarles.
Porque, a nivel de estrategia comunicativa,
si estas personas de arriba dicen,
oye, yo quiero que se mantenga,
no te preocupes,
que aparecerá otro por debajo de Ábalos o de quien sea
que asumirá el golpe.
Siempre cae alguien.
Caray Sánchez se ha cargado a todos los que tenía en su entorno.
A medida que había una polémica,
zasca, le cortan la cabeza a uno.
Luego, al otro, ahora es el turno de Ábalos.
¿Y cómo lo hacen? Fíjate que esto es muy curioso.
Cuando el pueblo español necesita que muera alguien,
siempre tiene que caer en un pecado.
Yo entiendo la comunicación como los pecados capitales.
Y hay uno que el pueblo español no perdona y se regocija.
La lujuria.
Siempre tiene que haber un elemento lujurioso para hundir a alguien.
Tú puedes ser un corrupto, puedes ser un manipulador,
puedes haberte comido cabezas de niños en cualquier lugar caníbal,
pero como hayas engañado a tu mujer,
15 programas en Sálvame de Lux y tienes a todos los medios en contra,
para mí no es casualidad que haya salido también tan promovido
lo de la amante de Ábalos.
Y que cada persona que aparezca
empiece a entenderse lo de la lujuria.
Es un catalizador del cual no hay vuelta atrás.
Además que es gasolina también para la prensa de derechas,
es gasolina para la derecha,
entonces al fin y al cabo estás haciendo el juego de que
me tengo que quitar a este tío de en medio,
y encima hay gente que le encantaría quitarse a este tío de en medio.
Totalmente.
Es duro estar en ese punto medio y decir
mi partido me está vendiendo y los de la derecha vienen a por mí.
Sí, y además tú fíjate que siempre que pasa
que alguien quiera acabar contigo,
te va a buscar trapos sucios en el plano sentimental.
¿Por qué es lo que más mueve a la población española?
No por nada Saber y Ganar no es el programa más visto en España,
es la isla de las tentaciones.
Son elementos lujuriosos, eso mueve, somos primates.
Entonces tú quieres pan y circo, dale, estén más lujuriosos.
Mira, el tema de Piqué y Shakira también fue una revolución.
¿Por qué? Por una infidelidad.
Es así.
Es tan sencillo hablar a las masas,
es tan sencillo movernos de un lado a otro,
que solo con tocar cuatro elementos funciona.
¿Tú quieres ventana y cortina de humo?
Mete un escándalo lujurioso.
¿Qué le ha pasado con Sánchez?
Ay, el rey con Bárbara Rey.
Fantástico, cortina de humo, estupenda.
Para todos los que odian al rey y la monarquía,
oye, qué bueno, es que es un lujurioso.
Pero esto ya se sabe, que es algo nuevo,
pero qué casualidad que suceda en los mismos puntos.
En realidad han perdido un activo muy importante que era Irene Montero.
Antes Irene Montero, quieras que no, la tenías ahí
y era una ministra de Igualdad que te servía
para decir, venga, sal a decir alguna gilipollez de niñes o algo así
y vas a tener una semana de cortina de humo.
Pero ahora la tienes en Bruselas,
que ha dedicado a dedicarse ahora a Palestina,
y está como más discreta.
Pero es que ahora, si tú te fijas, la ministra de Igualdad ahora
no genera titulares.
O sea, es súper discreta, no da ningún tipo de ruido,
como pasaba también un poco con el ministro de Consumo, con Garzón.
Te sale un día y te dice que va a abrir los chuletones
y tienes noticia para el día.
Y yo creo que les echan de menos.
Yo pienso en verdad el papel que ha tenido Podemos dentro del gobierno
y el PSOE ha utilizado a Podemos de manera muy inteligente.
A Sánchez le ha venido bien.
Sí, vamos, porque literalmente les cargaba el muerto
de todos los problemas.
La ley del solo sí es sí.
Yo no sé si en Podemos eran conscientes de cómo el PSOE decía
que son muy útiles.
Realmente cualquier tontería que puedan decir es quitarme leña
y yo me desvinculo de ellos y como que no va conmigo.
Fíjate, si el poder es tan curioso, tal y como decía Mario Conde,
que el propio Pablo Iglesias es una persona sedienta de poder,
no pudo con Sánchez.
Dio un paso atrás, un genio de la política dio un paso atrás
y huyó y volvió a las tertulias.
No quiere saber nada.
Fíjate si es curioso y si los tenían atados.
Yo creo que Irene es una cuestión de estrategia personal.
Ella no tiene red que le cubra.
Es lo que le queda.
Cuando se acabe, se acabó.
Fin de su carrera.
