LIVE CLUB DE LECTURA con Pablo Rivero - DULCE HOGAR

Patri Psicóloga
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10 dic 2024
¿Cuánto va a quitar el sueño? No. Tengo una extraña relación con el café.
Primero me lo tomo a guagua o a chirri, pero es que por la mañana me despierta
y por la noche me deja tan... me deja fría.
Y ustedes dirán, pues es algo psicológico. Pues sí.
Bueno, al lío. ¿A quién tenemos hoy otra vez? A Pablo Rivera.
¿Pablo Rivera? ¿Pablo Rivera? ¿Cómo es Pablo Rivera?
Lo acabo de cambiar de familia. Pablo, te he cambiado de familia, mi niño.
Pablo Rivera con un nuevo libro, un nuevo thriller, Dulce Hogar.
Aquí estamos preparados para ver qué nos cuenta.
Voy a poner primero el título aquí abajo, lo fijo, para que cuando ustedes pregunten
de qué libro estamos hablando, de Dulce Hogar, de Pablo Rivera, oficial.
Oficial es el Instagram. A ver, Dulce Hogar.
Dulce Hogar, que si ustedes lo han leído, sabrán que de Dulce, Dulce tiene poco.
De Pablo Rivero, oficial.
Espérate, ahora mi duda es O, O, o solo una O.
Voy a poner el Instagram bien. Oficial, Rivero Oficial.
A ver, un momentito, que lo compro yo por ahí.
Ustedes dirán, Patri, siempre tienes que hacer lo mismo, no puedes hacerlo antes.
Pues mi inseguridad, antes de poner un nombre más, me lleva a querer buscarlo otra vez.
Porque lo he mirado hace un segundito. Solo una O, ¿ves?
O, O, O, nada, Patri. Oficial.
Vamos con el club de lectura. Una O, dice Pablo, una O así que tengo que leerte, mi niño.
Fijar con el cáncer, ya está. Pablo Rivero, perfecto.
y ahora voy a… ¿Para cuándo Córdoba? Pues para cuándo Córdoba nos lleve, ya quisiéramos
nosotros ir a Córdoba, estaríamos deseando. Pablo, ¿puedes entrar? Yo creo que le he
dado a aceptar. ¿Puede ser? Otra vez, aceptar otra vez. Vamos a ver. Vamos a ver. Yo te
voy a aceptar. Yo te voy a aceptar, pero no me sale nada, así que te voy a llamar yo
desde aquí. Pablo Rivero… Invitar. A ver si así sale mejor. Vamos a ver. Ya saben
ustedes esto del directo. ¿Se imaginan que un día salga toda la primera? Nos quitaría
toda la emoción. Estaría bueno que hablen de cómo terminar con la adicción a internet.
Es que estamos hoy en el club del libro y en el club del libro hablamos de libros.
Pone, Pablo no puede unirse. Pues se terminará uniendo, porque ustedes ya saben que aquí
siempre sale todo bien al final. Entonces, Pablo se podrá unir tarde o temprano. ¿Qué
moño te quita el pelo? Hola. ¿Qué tal? Muy bien. ¿Y tú cómo estás? Veo que somos
igual de avanzados en tecnología. ¿Qué le vamos a hacer? Mira, tú que estás pasando
calor. Yo me voy a poner ya el aire. A mí también. Estoy en casa de mis padres y tengo
un calor muerto. Pero bueno. A ver si va a hacer que hace mucho calor. Hace mucho calor.
Hace muchísimo. ¿Qué tal? ¿Cómo estás? Pues bien. Con mucha ilusión de volver a charlar
contigo hoy. Sobre todo de que hayáis incluido el libro en el club. Yo cada vez que saques
un libro, tu libro viene para el club. Tú eso lo sabes. Muchas gracias. Dime tú con
qué frecuencia vas a sacar libros. Pues una al año espero. Estoy ya contento. Una vez
al año nos vemos. Físicamente va a presentarlo en algún lado. Eso ya es tradición. Y ahora
también por internet. Bueno, yo es que tengo aquí marcado. Presentamos primero el libro.
La gente me dirá, se ve al revés. Claro. En Instagram se ve al revés. Ustedes se pueden
hacer una idea. Pablo Rivero, Dulce Hogar. Y una mujer en llamas que parece esto psicosis.
Yo decía al principio que Dulce Hogar, lo de Dulce, Dulce, Pablo. Claro, al principio,
fíjate que el título triunfó desde el principio. Pero tenía un punto, o sea, que si piensas en
Dulce Hogar para una novela, nunca te lleva a una novela negra. Pero bueno, si conoces
el tipo de historias truculentas que yo escribo, al final es casi más bestia que un título muy
explícito. El sarcasmo que tiene. Es claro. Eso me parece muy atractivo. Para la gente que
no me esté escuchando y que se esté planteando qué leemos ahora en verano, ¿necesitará haber
leído el libro anterior de La Cría para entender este bien? Yo creo que no. Siempre intento hacer
libros independientes, para que los puedas leer sin haber leído los anteriores. Pero bueno,
para los lectores asiduos, es verdad que hay algunos personajes que se repiten. Entonces,
la Teniente de la Guardia Civil de La Cría aparece en este libro. Es algo un guiño,
es algo simpático. El que lo conoce, lo valora y lo disfruta, pero si no, en absoluto.
Tanto La Cría como Dulce Hogar, para las personas que nos estén escuchando y no hayan leído ninguno,
hay alguien que dice, lo estoy leyendo, enganchadísima. Pues no te haremos esconder,
porque no te haremos a nadie. Pero es importante decir que a mí algo que me encanta de tus novelas
es la actualidad de lo que tocas. En el de La Cría, toda la exposición de padres y madres
con sus hijos en las redes sociales, vulnerando la intimidad, los derechos y la consecuencia que
hay en ese libro. Y en este, todo el tema de lo que comentábamos la vez que presentamos el libro
aquí en Zaragoza, los antivalores. Como muchas veces el tema de la corrupción, lo que somos
capaces de sacrificar o de sacrificar a otras personas para conseguir lo que nosotros queremos
por encima de cualquier cosa. Las amigas cotillas que no se interesan por tu vida de forma sincera,
sino los que buscan un poco esa parte competitiva. O sea, son temas de actualidad con los que cualquier
persona que lo lea se va a sentir identificado, reflejado y que va a sufrir. Pero yo creo que
el sufrimiento que lleva de tu libro es lo que nos lleva luego a poder recapacitar sobre aquellas
cosas que tenemos que cambiar. Sí, sobre todo yo creo que en La Cría, en el anterior, el tema de
la maternidad, de la crianza era lo más importante. En este están todos estos temas, pero sobre todo
para mí el tema principal es la infertilidad. La infertilidad y la frustración y la tara un
poco social, sobre todo para las mujeres, pero también para los hombres. Y cómo se vive de
puertas hacia adentro y luego de cómo se vive socialmente. Por esas amigas cotillas que son
amigos o que es gente que es poco prudente, porque es un tema que afecta a mucha gente cada vez a
más, pero todavía no se es prudente. Hay como una traición de preguntar de más y no tenéis más,
si no quieres otro y no quieres. Hay algo y los que tenemos gente alrededor que padecen este
problema. A mí me parecía más terrorífico que muchas otras historias, que al final es un poco
lo que dices, es acatar un poco a los temas que tengo a mi alrededor, a los temas que yo me creo
y que me dan miedo. Al final, cuando estás al límite con determinados temas, puedes hacer
determinadas cosas, que al final es lo que vemos en los true crime y en los reales y todas estas
cosas que dices, madre mía, cómo se puede llegar a hacer determinadas cosas en circunstancias muy
especiales y al límite. Claro, es que por un lado tú reflejas muy bien esa parte imprudente del grupo
de amigas, también pueden ser muchas veces tu propia familia, que no hacen más que preguntarte
por lo que alguien cree que es la consecuencia lógica de una relación de pareja, que es un
noviazo, te casas y luego tienes que tener hijos, que puedes tener problemas de infertilidad o
simplemente la propia elección de no querer tenerlos, que también te ponen en una posición muy
incómoda cuando te hacen las preguntas, porque tienes que justificar que tú no quieres tener
hijos con todo lo que viene después. Eres un egoísta, nunca sabrás lo que es el amor verdadero
hasta que no lo tengas, pero si encima estás viviendo esa situación de incertidumbre, que tú
describes tan bien en el papel de una mujer el sufrimiento de cada mes, esperar que el test te
dé positivo y que tú veas que te baja la regla, que eso te genera una frustración tremenda, que
ves que se te va acabando el tiempo, porque muchas veces pues hay mujeres que por la trayectoria
profesional o por la inseguridad o la inestabilidad de pareja no se han puesto a buscar hijos cuando
eras más fértil y tú estás pensando a mí se me está pasando el arroz y te va generando un nivel
de nerviosismo, de tristeza, de frustración que es tremendo. Bueno, yo aparte de esto, yo creo que
en Dulce Hogar, lo que intento plasmar también es un poco lo que decías de la cultura de éxito,
como en una sociedad en la que todo el mundo aparenta todo el rato, se esfuerza en ser exitoso,
en ser por las redes sociales, todo es maravilloso y demás. La infertilidad yo lo elegí precisamente
por esto, porque hay por qué poner una nota de atención y una danza a favor de parejas a las
personas que lo están sufriendo, pero esto tiene que ver también, o sea, se puede extrapolar a
otros problemas, a tener un poco lo que tú decías de los padres, de las parejas, pues si no es tener
hijos es casarte y si no es tener pareja y si no es tener el trabajo óptimo, el que se espera de
ti y si no, siempre hay que estar dando como cuentas de algo y siempre de cara a la galería.
Y un poco lo que se ve en Dulce Hogar al final, un poco para los que no sepan de qué va,
Dulce Hogar arranca con Julia, que es una ex azafata de vuelo, a punto de cumplir los 40 años,
que muda a la casa de sus sueños, a ese dulce hogar que se ha construido junto a su marido Rubén,
que es un piloto, con la mala pata de que, como la obra está detrás de las obras de la casa,
se tiene que mudar sola porque a él le ha surgido un vuelo que tiene que cubrir una baja.
Y entonces ese dulce hogar, ese lugar maravilloso, que es una casa modernista,
toda con cristaleras que dan al monte y es muy atractivo, de repente cuando es ella la que se
va a vivir sola no le parece tan bonito y ve que esas cristaleras, en vez del lugar de ver las vistas,
es ella la que se siente observada y ahí empieza a enterar de que en la organización han ocurrido
una serie de cosas y demás. Entonces bueno, lo que yo quería crear con este personaje sobre todo
y con este problema de infertilidad es como incluso una mujer exitosa, una mujer que se azafata de
vuelo desde que era bastante jovencita, que ha tenido dinero siempre, que ha viajado siempre,
que tiene una buena estructura familiar, que ha disfrutado de su sexualidad, en el momento en el
que la naturaleza no le permite tener hijos, ella misma entra en una culpa constante y en pensar que
no está surgiendo porque ella no es la mujer idílica, la mujer que la sociedad espera, porque
entonces ahí empieza un poco la cadena, que son los condicionantes que suceden antes de arrancar el
tiempo. Ella se construye la casa porque considera que si vive en el centro de la ciudad y disfruta
de sus amigas y vuelve tarde, a lo mejor por eso no está siendo la madre perfecta, igual tiene que
abandonar esa vida, entonces deja de volar, deja el centro, deja sus amistades, de salir por la noche y
demás con una especie de superstición, que el otro día leía a una persona y me decía, es que es muy
ridículo, que es que el marido tiene un coche, un descapotable y ella recrimina, que es como muy
absurdo, como muy ridículo, que si se hubiera deshecho de ese coche y hubiera comprado a una
familia, hubiera sucedido. Y yo le digo, claro, esta persona nunca ha estado ahí. Cualquier cosa, la culpa es terrible, yo
tengo amigas, que ese día, el día que me hice la in vitro, salí a la peluquería y si me hubiera
quedado en casa. Hay algo de eso, y hay algo de ella, lo que recrimina no es que el marido no tenga el
otro coche, sino que en el fondo tú, con un deportivo, saliendo no sé qué, estás llamando a algo que no es
lo mismo que si tú tienes un coche familiar. Ella piensa, se vuelve ya loca en ese sentido, y a mí me da mucha pena.
Incluso con la alimentación, cómo quiere cambiar también la alimentación del marido. Y el tema de
eso que esta persona te ha comentado, que eso no existe y que es exagerado, ridículo, eso en psicología
se llama el pensamiento mágico. Y es todas esas ideas que le surge a mucha gente que se obsesiona
con algo, pensando que si evito, no hago, controlo, me pongo, utilizo, estoy controlando el destino. Cuando
el destino, hay una parte enorme del destino que no se puede controlar. Pero sí que pensamos
que realizando según qué rituales, a veces solamente cognitivos, vamos a atraer la suerte o a alejarla
mal. Yo era el típico niño que decía, bueno, si no doy cuatro veces al boli, me suspendo. Exacto.
Y no estaba hablando de un examen, estaba hablando de ser padre, de ser madre, o sea que, bueno.
Exacto. Yo llegué a un momento en el que cuando ella se queda sola en casa, el marido retrasa su
vuelta, porque la idea era estrenar esa entrada en la casa juntos, esa casa de los sueños. Y
empiezan a ocurrir tantas cosas, yo pensé, no sé si estoy ante una protagonista con un trastorno
psicótico, por la realidad con la que tú describes todo lo que está pasando. Que ya no sabes si esto
es una realidad, si la realidad está en la cabeza, no vamos a hacer spoiler de dónde está. Pero llega
un momento en el que las 10 últimas páginas, más o menos, yo tuve que dejar de leerlas de noche. No
pude. Me lo dicen mucho. Por momentos me he planteado si eso era un problema o no. No, no lo es, no lo es porque lo puedo leer de día, lo leí de día.
Es que luego todo lo que me lo decís, pero incluso me decían, claro, no leo de noche si estoy sola, pero si estoy acompañada así. Exacto.
Y siempre que me hacéis este tipo de comentarios digo, pero entonces, no lo has disfrutado, o debería no dar tanto miedo. Y me dicen, no, no, no, si me encanta.
Claro. ¿Sabes lo que pasa? Que al final yo escribo, yo soy muy miedoso. Y escribo, y creo que lo recreo muy bien porque intento, muchas veces me baso en cosas que me han pasado a mí.
Yo veo una ovejita y para mí es un pitbull. O sea, le doy vueltas y creo algo peligroso de algo inofensivo totalmente. Sobre todo con las cosas cotidianas, que son las que a mí me dan miedo.
En Dulce Hogar al final, pues bueno, hay cosas tipo el repartidor de Amazon, por ejemplo, al que abrimos muchas veces sin saber quién es, y suceden ciertas cosas.
Hay algo que me dicen mucho que es como, jolín, a partir de eso, cada vez que hago tal, me acuerdo de ti, me insultas. Y bueno, al final se trata de eso, de crear respetación e intriga y que te lo puedas crear.
Para mí, por eso utilizo temas muy reales, con situaciones que cada uno se pueda sentir identificado y que salga un poco de los efectismos propios del género.
Muchas veces nos distanciamos de las historias de intriga o de terror porque, pues bueno, esto es un americano, a nadie le pasa eso. Y al contrario.
Y luego, un poco lo que tú decías en la primera parte, yo me la estructuré o en mi cabeza era, no es un homenaje, pero sí quería que fuera algo muy seductor.
Es muy Hitchcock, tiene una parte como muy de ambiente, todo te seduce. Aparte hay una historia, para los que no conocen la historia, pero bueno, no estoy desvelando nada.
Hay una parte muy Boyer entre ella, entre Furia, la protagonista, y un chico que la observa desde el monte. Ahí empieza una parte de thriller psicológico muy Boyer,
que es un poco lo que decías antes de que la cabeza te estalla, que no sabes hasta qué punto está en su cabeza y hasta qué punto es algo que está sucediendo.
Y las últimas 100 páginas, en mi cabeza quise hacer algo muy como si fuera un true crime. A mí me encanta el true crime. Es como si estuvieras asistiendo a los hechos
y como si alguien te pudiera dar una explicación objetiva y literal de lo que ocurrió. Eso implica, a nivel de autor, implica mucho trabajo.
Porque al final de lo que se trata es que nada quede en el aire y que incluso lo puedas leer tres o cuatro veces y dirás, hostia, claro, está contado aquí.
Son todos los detalles, todo lo que sucedió. Y hay una parte, yo creo que muy truculenta, porque estás viviendo con los personajes que padecen lo que sucede.
Antes de lo que estamos hablando de la infertilidad y demás, cuando has dicho lo de que no sabes hasta qué punto está en su cabeza y demás,
quería señalar una cosa que me hizo mucha ilusión. El otro día me han escrito, sobre todo mujeres, que leyeron una entrevista de televisión en la que yo hablaba de esto, de la infertilidad,
diciéndome las gracias y demás. Y una de ellas había leído el libro y me dijo, te tengo que agradecer. Estaba muy preocupada según leía el libro.
Y te tengo que agradecer porque siempre se muestra una imagen de las mujeres que padecemos infertilidad como si estuviéramos locas.
Dicen la novela y demás. Siempre parecemos locas, capaces de todo. Y si no secuestramos, matamos. Se nos muestran muy desequilibradas. Y no todas lo llevan así.
Y me encantó escucharlo.
Claro, porque además en ese proceso de infertilidad, entre la frustración que tú tienes cada mes, porque cada mes es como una condena,
se une todo el cambio hormonal que te generan muchos de los tratamientos que te hacen. Y claro, la mujer se ve ahí en una montaña rusa.
Y esto también afecta a su relación de pareja. Porque no siempre el compañero o la compañera pueden ponerse en el lugar de la persona que se está hormonando
o que está viviendo esa situación. Entonces es algo muy, muy duro. Hay un desequilibrio ahí emocional totalmente justificado unido a un montón de emociones.
Antes decías, debería haber cambiado el final para que no fuese tan duro porque igual no se disfruta. Nunca.
Porque es que si el libro no te hace sentir lo que te hace sentir, no te atrapa de la forma que te atrapa.
Y yo recuerdo esas últimas cien páginas o un poco más en la que no hacía más que decir, ala, ala.
Es que hay varias cosas en el libro que no quiero contar que es que no te las esperas para nada.
No. ¿Sabes lo que pasa? Además tú lo sabes. Somos muchísimos autores. Todas las historias están contadas.
Al final yo creo que cada uno tiene que buscar su estilo y su diferencia.
Y yo con mi primera novela, con NO VOLVER A TENER MIEDO, que es un falso true crime que transcurre en los noventa.
Gonzalo, gracias Gonzalo por verme.
Está por aquí.
¿Ah sí?
Moviéndote a ellas corazones y cosas.
Al principio es muy bestia, ¿no? Es que muere hasta el apuntador.
Al final son los últimos siete días de vida de los miembros de una familia sabiendo que uno mata al resto.
Entonces es una cuenta atrás. Es muy psicológico. A ti te gustaría.
Al final vas viendo todos los condicionantes como es una familia disfuncional totalmente
y como la bomba explota, ¿no? Termina por explotar, ¿no?
Algo que se va creando durante los años desde el movimiento de los hijos.
Y yo creo que ahí encontré... Yo esto lo tengo de otra manera.
Yo cuando veo películas de terror o thrillers que de repente todo se soluciona y todo acaba bien, normalmente no me gusta.
Y aquí cuando hay alguien que me dice, Poli, el final es duro.
Y yo le digo, es que en la vida real nunca se solucionarías.
Ya. Esa pregunta...
O sea, y es que cuando ves true crime, el true crime es que es así.
Es que el ser humano o estamos tan condicionados por nuestro entorno y que nos llevan al límite
o sencillamente hay gente que existe la perversión moral, ¿no?
Lo hablaba en las niñas que me llaman conservistas.
Hay gente que le atrae el mal y hay gente que es mala por naturaleza, por mucho que queramos.
Luego siempre decimos, no, tuvo una infancia, no sé cuánto es tal.
Bueno, sí, hay gente que no la tiene.
Y hay gente que lo hace porque puede y porque quiere, ¿no?
Que para mí eso es lo terrorífico.
Ya. Sí, sí, está claro.
Es que hay una parte ahí, de hecho, hay trastornos de la personalidad relacionados con la psicopatía
que aunque la persona quisiera no se podría reformar porque son personas absolutamente ausentes de empatía.
Cada vez tenemos más egos y más inseguridades con las redes sociales y demás.
Yo eso creo que va a ir a más en lugar de a menos.
Así es. En el libro tocas también otros temas que me parecen muy interesantes, como es la corrupción.
Todo el tema de la corrupción política, ¿no?
Y que yo creo que es un tema que puede ser que nos hayamos visto casi…
Yo creo que mucha gente está inmunizada.
O sea, ocurre tanto y es tan frecuente a nivel político, a nivel inmobiliario,
que hay veces en que ya no nos asombramos cuando ocurre esto.
Y porque además no suele tener consecuencias.
O sea, la gente aquí no deja su cargo, la gente no cesa, la gente continúa,
la gente le pierde el miedo a ser una persona corrupta.
Y en el libro también tocas esta obra de la falsedad, la mentira, ¿no?
Es el abuso del ser, ¿no?
En el final es el estar por encima del resto, ¿no?
Porque lo puedes hacer.
Y cómo eso afecta a los ciudadanos.
Con impotencia, con más o con menos impotencia,
cuando estás dispuesto a hacer algo, ¿no?
Por delatar o ir en contra de algo injusto, ¿no?
A mí, claro, me interesaba por contarlo, ¿no?
Al final, o sea, por contar todo esto.
Al final yo lo escribí el año pasado en plena ola de calor
y leía con tantos incendios todo el rato, ¿no?
Continuamente.
Y con tanta pena leía las estadísticas, ¿no?
Muchísimos incendios son provocados.
Muchos incendios son para construir
o para sacarse de la manga algún rollo.
Y eso me parece terrorífico, ¿no?
Y sí quería hacer eso, ¿no?
Y al final ahí está metido también otra línea
que tiene que ver un poco con la construcción de personajes,
que es romper las barreras entre los malos y los buenos en los libros, ¿no?
La novela negra, eso siempre está en el bueno,
luego está el malo, el personaje con sus colores,
pero siempre es como una división, ¿no?
Y pocas veces los buenos son malos también, ¿no?
Y a lo mejor los malos luego son menos buenos,
o sea, son menos malos, ¿no?
Y, claro, esto es un poco difícil para los que no habéis leído el libro,
pero a mí me interesaba hablar un poco de cómo,
incluso a nuestro alrededor, ¿no?
Conocemos gente que es de primeras buena, buena gente.
Y tú dices, menganito es bueno, ¿no?
Es una persona que es, no sé, que se implica con las cosas,
que es agradable, que es buena persona.
Se cuida de los niños, se ocupa con los vecinos de sus mayores,
colabora con temas, con ONGs y demás, ¿no?
Pero luego alguien así, a lo mejor cuando le afecta a esa persona,
cuando le afecta y puede sacar provecho de algo,
puede ser muy mala persona, ¿no?
O sea, quiero decir, todos somos muy buenos
cuando no te afectan las cosas, ¿no?
Y como cada uno tiene sus capucheos,
y como una persona buena, a lo mejor simplemente
con no prestarle atención está siendo malo
o está siendo cómplice de algo, ¿no?
En esto hay mucho también, ¿no?
Cuando salen estos escándalos de,
no, pero ella no sabía nada, ¿no?
Su marido ha robado tantos, no sé cuántos,
pero ella veía, cada vez tenía más yates,
cada vez tenía, no sé qué, se podía comprar bizones
y no sé qué, pero ella no sabía nada, ¿no?
Y ella es encantadora y es, bueno,
pues de esto quería hablar un poco, ¿no?
Claro.
Bueno, como cada uno...
No te mantienes tanto al margen y te disocias
de la realidad que está pasando simplemente
por seguir con el egoísmo de seguir con tu vida.
Sí, o sea, me interesa un poco eso,
como que al final de la novela tú examinas
los personajes y demás.
¿A qué punto estará bueno y estará malo, no?
O sea, un poco eso de lo que hablábamos
de los condicionantes, ¿no?
Y de...
Yo intento hacer eso.
A veces hay gente que me dice,
ojo, es que el protagonista por momentos
escribió un libro que se llama Peritencia,
que tenía muchas cosas mías y de personajes y de actores.
Lo acaban de nombrar ahora por aquí.
Ah, sí.
Han dicho alguien que Peritencia, brutal.
Muchas gracias.
Y en el fondo el personaje es una bola.
Y digo, claro, porque los actores,
muchas veces el actor endiosado,
el número uno del rodaje,
piensa que todo gira en torno a él, ¿no?
Y, bueno, a mí, igual que hablamos de los finales,
cuando eres muy bestia arriesgas,
porque no a todo el mundo le gusta que sean tan bestias.
Creo que con los personajes también arriesgo
en ese sentido, ¿no?
En que por momentos puedas no caerte mal.
O sea, no caerte bien.
Pero es que creo que al final en la novela
yo me meto tanto en los personajes
que tú los conoces casi como ellos mismos, ¿no?
Y cuando nos conocemos a nosotros mismos con lupa,
pues a lo mejor no todo nos gusta, ¿no?
Y mucho menos si no eres tú mismo.
O sea, si eres una persona que te analiza
y que sabe todas tus taras, ¿no?
Pablo, alguien nos ha preguntado
que si en algún momento para el libro
te planteaste algún otro final distinto al que hay.
Que es que el final es muy genuino.
A ver, al final hice unos cuantos reajustes,
pero no variaba mucho.
O sea, si hay una sorpresa final,
la sorpresa final, si esta persona lo ha leído,
el golpe final.
O sea, tú sabes que en mis libros
siempre hay como tres o cuatro finales.
Y luego cuando ya ha terminado
y que queda una ocasión y media, de repente,
otra vez los esquemas, ¿no?
Ese romper los esquemas no estaba.
Terminaba con el final más oficial, ¿no?
Y Gonzalo y Ana, mis editores,
lo habían pedido, leyeron mucho.
La cría...
El problema de Dulce Hogar es que la cría
sentó... Bueno, el problema es que al final
ha ido a favor, ¿no?
Es que la cría ha gustado muchísimo la anterior.
Y había sentado unas expectativas muy altas, ¿no?
Entonces tenía un final tan bestia
que me decían, joder, es que nos encanta,
pero es que el final...
Es que el final de la cría, claro.
Y se me ocurrió esto.
Y yo creo que es como el jaquepate, ¿no?
Es un buen orden maestro, un poco...
Es lo que yo espero cuando leo un libro así.
Sí.
Por aquí alguien pregunta,
¿se puede conseguir en Amazon?
En Amazon y en cualquier librería del mundo mundial
pueden conseguir ustedes el libro.
Sí, sí.
Vale.
Nos preguntaban también que
¿cómo sales de un bache creativo
cuando estás estudiando un libro como este?
Cuando uno entra en un bache creativo,
es decir, no sé cómo seguir, ¿qué hago?
¿Qué haces tú?
Que si tienes algún tipo de mantra,
algún tipo de ritual,
dejas el libro, vuelve, te pones...
Mira, para bien y para mal
pasa una cosa que no tengo tiempo para escribir.
O sea, tengo un calendario muy reducido.
Y digo, sobre todo, para bien.
Porque esto me hace cumplir dos cosas.
Creo que son dos pilares.
Uno, no darme demasiada importancia
ni como escritor,
ni darle demasiada importancia a lo que escribo
en el sentido de pensar que estoy haciendo el quijote.
Y segundo, tirar para adelante.
Entonces, yo tengo...
O sea, yo una vez que tengo...
O sea, normalmente cuando me pongo
tengo ya súper claro lo que quiero contar.
O sea, llevo meses en la cabeza,
elijo un tema como el que tengo ahora,
con el que voy a escribir,
algo que me apasiona,
con muchas cosas que poder afilar, ¿no?
Y poder sacar punta
a muchos temas que vayan apareciendo, ¿no?
Yo creo que lo más bonito al final es que
yo planeo algo y conforme me voy metiendo
van surgiendo muchas cosas, ¿no?
Como ese último final, ¿no?
Y sobre todo los personajes de alrededor
de los coprotagonistas, digamos,
son los secundarios
y son los que me van dando pie
a contar esas otras cosas, ¿no?
Que al final es lo que completa la novela.
Yo eso normalmente lo tengo muy medido,
muy trabajado
y me lleva como...
Yo creo que el mayor tiempo lo gasto
organizando toda la información que tengo
que he ido recabando
y escribiendo antes de ponerme, ¿no?
Entonces, una vez que me pongo,
yo tiro.
O sea, muchas veces...
Ahora acabo de entregar uno
que va a salir en otoño,
un libro pequeñito
que ya, bueno, no puedo contar mucho,
pero bueno, creo que ha quedado muy guay.
Y me daba cuenta de que, digo,
bueno, yo como no tengo mucho tiempo,
pues arranco.
El principio.
Siguiendo.
Y conforme luego lo he ido leyendo,
he pensado,
esto que lo escribí en el hotel,
del bolo de una firma de libros
a las 12 de la noche,
se ha quedado tal cual.
O sea, hemos cambiado cosas.
O sea, no.
Y es el arranque del libro.
Hay algo como de juego,
de divertirme,
que creo que es un poco
lo que yo intento hacer
con la interpretación, ¿no?
Es como tener muy claro
lo que tienes que hacer,
lo que hacen tus personajes
por lo que está en conflicto,
dónde tiene que explosionar,
dónde, no sé,
dónde están los puntos de emoción,
el thriller.
De repente...
Bueno, o sea, un poco,
como yo digo,
es un poco la película y la novela.
O sea, como tener claro el conjunto
y si tienes eso,
luego es dejarte llevar
y disfrutar y jugar, ¿no?
Yo normalmente no tengo
como crisis de...
De creatividad.
No.
O sea, lo que suelo tener
es que llega un momento
en el que tengo tonta información
que es como la...
Que a veces tengo que desestimar
o tengo que rechazar
cosas que me gustan
porque no me encantan, ¿no?
Y porque digo, ya,
esto lo quería contar,
pero es que esto...
O por tema de credibilidad,
o por tema de...
A veces tengo los momentos
importantes que quiero contar
que creo que son los que...
Los que son...
Los que crean la novela, ¿no?
La imagen de la novela,
el tema potente de la novela.
Y lo difícil es unirlos, ¿no?
Que todo encaje.
Y a veces sí puedo tener algo
de a ver cómo puedo unir esto
de la mejor manera para no...
Pero no es tanto...
O sea, no tiene que ver...
No es un blanco.
No es un por dónde salir, ¿no?
O sea, yo soy un...
Porque si tienes claro...
Normalmente, de hecho,
los finales es lo que primero tengo,
¿no?
Porque es un poco la conclusión.
Y el tema que quiero contar
con esta historia, pues esto, ¿no?
También en el libro...
Es que en el libro tocas muchos temas.
El tema es que comentaba yo antes
de estos antivalores
de una sociedad basada
en esa parte más frívola,
consumista,
a unas vidas que aparentemente
están completas,
pero que ya vemos que no lo están, ¿no?
El lujo, la opulencia, el dinero.
Yo creo que esas críticas sociales
que metes tú ahí en tus libros
a mí me parecen maravillosas.
Porque van ahí a modo de...
Las técnicas que decimos los psicólogos,
la técnica sandwich.
Entre una cosa y otra te la meto.
Dar un poco de vuelta en tu cabeza
a ver cómo estás gestionando
también tu vida,
creo que nos lleva a reflexionar
y a plantearnos cosas, ¿no?
No solamente es una historia,
una historia de novela negra,
sino que te lleva a plantearte muchas cosas.
Bueno, es que yo creo
que es un poco lo que hablábamos
al principio.
Es como ya estés padeciendo
un tema tan complicado
como la instabilidad,
como otro.
Hoy en día creo que...
Hablamos de la salud mental, ¿no?
Y la salud mental también es
protagonista en el libro
en ese sentido de...
Estamos muy solos, ¿no?
Estamos continuamente con el WhatsApp,
hablando con gente,
dando 50.000 likes,
viendo stories, no sé qué,
tal, tal, tal...
Pero luego estamos muy solos, ¿no?
Y nos cuesta mucho contar
lo que nos pasa
y mostrarlo, ¿no?
Y entonces pasa...
Ya es...
O lo enseñamos todo
o no enseñamos nada, ¿no?
Y además lo que enseñamos
nos enseñan a que solo
enseñar lo maravilloso, ¿no?
Entonces nos hace estar más solos.
Porque pensamos
que nos sucede solo a nosotros, ¿no?
Por suerte, cada vez se van rompiendo tabús
y se van...
No sé, se va popularizando
pues hablar de ciertas cosas,
pero incluso cuando se populariza
muchas veces tiene que ver
con algo también como de aparentar, ¿no?
Es como cuando en Estados Unidos
todas las estrellas, ¿no?
Salían sin maquillaje
hablando de...
Te oyes muy deprimido,
yo también estoy triste, ¿no?
Y dices, pues genial,
pero no sé si te ayuda mucho
contarlo a la gente, ¿no?
A lo mejor...
Hay que tener ayuda
o estar relajado en tu casa
o, precisamente,
probablemente,
el tener que contarlo
y sentir que tienes que contarlo
es lo que te está llevando,
causando ese problema, ¿no?
O sea, casi...
Se puso de moda
mostrar la parte vulnerable,
que está bien,
pero sin que cuando te salga
de una manera natural.
Claro, claro.
Ahora, por favor,
me he puesto vulnerable
para que la gente vea
que soy vulnerable
y es un valor en la persona.
Claro, eso pasaba un poco
en la cría,
en mi anterior libro
que el adolescente, ¿no?
Que es como que la habían
enseñado
con todas las pautas
de todo lo que funciona
en redes
y todo lo que funciona
en Instagram.
Y grabarse llorando
contando una esta
para ella
significaba muchísima atención,
¿no?
Y creo que hay que ver, ¿no?
Que al final
todos estamos buscando
la atención
en las redes
y nos enseñan a eso, ¿no?
Y lo que padece Julia
es que en el peor momento
casi de su vida,
pues a su alrededor
se encuentra
con que ella,
por tener ese éxito
y ser exitosa
y estar,
haber creado ese ambiente
que es el propicio
para ser madre,
a lo mejor está equivocado, ¿no?
Y ese dulce hogar,
esa casa maravillosa
al final es casi
una ratonera, ¿no?
Al final es una madriguera
porque se ha metido
en un contexto
de gente exitosa
con los que siempre
va a salir perdiendo, ¿no?
Hasta que empieza a rascar
y es un poco
lo que sucede también
en el libro, ¿no?
Que creo que eso sucede
en la realidad,
que cuando empiezas
a rascar,
pues te das cuenta
de que todos tenemos
nuestra mierda, ¿no?
Y que, bueno,
no quiero contar mucho, ¿no?
Pero...
Alguien nos pregunta,
Pablo, ¿has tenido miedo
de contar algo?
¿De contar algo?
De alguno.
Imagino que serán
alguno de estos temas sociales
que te haya dado miedo
meterte en un charco
por lo que puede implicar,
no sé...
Bueno, yo...
Yo creo que aquí...
No, yo realmente
miedo, miedo, terror
he tenido
con mi tercer hijo
y mi tercer libro
que era
Las niñas que soñaban
con ser vistas
está inspirado
en hechos reales
de los 90
en crímenes horrorosos
algunos muy conocidos
y yo en ese sí
tuve miedo.
O sea,
tenía terror,
pero terror de pensar
uy, como alguien
se pueda
dar por aludido,
etcétera, etcétera,
yo pasaba
verdadero terror
y creo que eso
es lo que me llevó
eso y el que los
y que los familiares
no pensaran
que yo estaba
haciendo negocio
con su hijo
fue lo que me llevó
a crear la historia
tan rocambolestica
que es, ¿no?
Me lo olvidé
en el 2014
es una agencia
de comunicación
niñas que quieren
tener seguidores
y entonces
empiezan a anunciar
productos de una agencia
sin darse cuenta
de que ellas
se van a convertir
en los productos, ¿no?
Y fue
gracias al terror
que yo tenía
por respetar
la realidad, ¿no?
Con la cría
yo creo que he sido
bastante valiente
porque me he ganado
muchos enemigos
Sí
¿no?
De gente que
pues compañeros
de profesión
y demás
reflejados
que no les ha gustado
mucho
pero yo no creo
que muchas
de las partes
que yo señalo
en la cría, ¿no?
De los peligros
de la sobreexposición
en redes
no lo digo yo
o sea, es que lo dicen
los expertos, ¿no?
He recapitulado
mucha información
que tengo
Y eso se tiene
que terminar regulando, Pablo
Ojalá
tuvieras cierta puerta
Curiosamente
luego
hay mucha gente
que expone a sus hijos
muy conocidos
que no se han sentido
amenazados
porque saben
que lo hacen bien
O sea, cada uno
cada uno pone el
o sea, yo
tuve una discusión
con una persona
y la decía
pero, ¿cómo te veo?
O sea, es
pero si tú
haces las cosas bien, ¿no?
Tú estás tranquila
con lo que haces
pues entonces
no te sientas amenazada
¿no?
Entonces
pero hay una parte
en la que
ambos sabíamos
porque ninguno tiene
la varita mágica, ¿no?
Ninguno tenemos
la clave de la paternidad
o de la madre
o de la maternidad
ni cómo hacer bien
yo creo que
también está bien
tener información, ¿no?
Y yo creo que
con Dulce Hogar
y con la cría
creo que aparte
de la novela negra
y del thriller
creo que
abro los ojos
un poco hacia
ciertos temas, ¿no?
Que luego
te doy libertad
para que cada uno
saque las conclusiones
pero
con el tema
de las redes sociales
al final
todos estamos
en lo mismo
entonces
para mí no vale ya
eso de
cómo todo el mundo
lo hace
ya, ya
pero tú
tienes que saber, ¿no?
es un poco como
los fumadores y demás
perfecto
pero tú tienes que saber
yo ahora estoy
súper pesado
pero pesado de
bueno, ya llevo años, ¿no?
con el tema del
del sol, ¿no?
es como
están diciendo
ha salido ahora
la noticia
en los últimos cuatro años
ha aumentado
el cáncer de piel
un 40%
y yo veo
unas barbaridades
¡ojolín!
con la información
que tenemos
y ya en esta vida
te toca
te toca la lotería
y es una putada
pero sabiéndolo
bien
creo que con las redes
pasa eso, ¿no?
con los menores
que tenemos que ser responsables
y tú puedes hacerlo
pero sabiendo
y entonces probablemente
lo harás de otra manera
¿no?
con un perfil privado
o sin enseñar
la localización
o sin enseñar
el uniforme del niño
o sin que se le vea
con poca ropa
porque todas
esas fotos van
como todos sabemos
a discos duros
de pederastas
que se comparten
por todo el mundo
y ese tipo de cosas
sí
sí totalmente
sí
yo creo que además
tú en tus libros
tanto en estos dos
yo ahí no
yo a ti no te veo
yo creo que tú expones
una realidad
pero que no hace
juicio de valor
la persona que se siente
juzgada
al leer ese libro
algo tiene que reflexionar
ya, claro
porque el juicio de valor
no viene de tu parte
sino que la persona
diga
¡ostras!
me estoy equivocando
me voy a poner a la defensia
porque es la única manera
de seguir haciendo
lo que quiero seguir haciendo
a pesar de que
me estoy dando cuenta
pero está bien
yo creo que al final
la cultura
bueno, cada uno tiene
la cultura
no iba a decir
tiene que hacernos
reflexionar y poner
y sentirnos incómodos
a mí esa es la que me gusta
pero también me gusta
la novela negra
pura y dura
de entretenimiento
y de asesinato
claro
o sea que no tiene que ser
todo así
yo no me creo mejor
que otros autores
que no hacen eso
o que no sea
puro entretenimiento
lo que pasa es que a mí
yo creo que
Paulín
yo vengo de
de la interpretación
y de profundizar
en los personajes
y yo estudio periodismo
y entonces
hay un punto que
yo creo que
en la escritura
fusiono mucho
todas mis pasiones
y al final
muchos de los temas
los saco de titulares
y de noticias que yo veo
y que me impactan
y que digo
madre mía
lo junto con todo el terror
me encanta
y luego intento
profundizar con los personajes
pues yo creo que también
no sé
creo que es algo bueno
que los personajes
nos creen incomodidad
a veces
totalmente
porque a veces
tenemos empatía
por personajes
que en principio
no deberíamos tenerla
ya
fíjate
alguien nos pregunta
bueno nos dice
Pablo
he de reconocer
que no he leído
ningún libro tuyo
pero escuchándote
me dan ganas
pues ya le digo yo
que por un lado
van a tener la parte
esa entretenida
porque es una novela
las dos son novelas
que del inicio
al final
te mantienen en vivo
porque son
bueno
la manera en que está escrito
el libro tan directo
con capítulos cortos
con ese cliffhanger
que hay
típico de la serie
es que acaba un capítulo
y es que
vamos con el otro
es que me tengo que enterar
de lo que pasa
es que no saben
en qué capítulo
es eso
porque lo hago
siempre lo había hecho
porque al final
es algo que
antes de la serie
sucedía también
pero
intentar hacer
va un poco intrínseco
a la novela negra
y al género
pero
en la
pandemia
bueno
pagué
un curso online
de Dan Brown
del autor
y hablaba
un poco
de
ese truco
es como de
cada capítulo
tiene que acabar
muy arriba
y entonces
él ponía ejemplos
que para mí
eran muy exagerados
pero era como
imagínate que yo te digo
Patri
tengo que contarte
una cosa muy fuerte
me he enterado
cuéntamelo
no, un segundo
necesito un cigarro
vamos fuera
yo no lo hago tan exagerado
pero él ponía
sus ejemplos
como de siempre
y el otro día
yo leía una novela negra
que
que hacía
como mucho hincapié
cinematográfico
creo que en el cielo
aguantas más
que en la novela
que era como
el personaje principal
el investigador
estaba bloqueado
no veía salida
ya no tenía
una pista
y para mí
era un error
yo lo estaba leyendo
y pensaba
jodido
es que
haz que se invoque
pero no que no sepa
¿sabes lo que te digo?
ya, ya
me aburro
lo que me transmite
pues estaba bloqueado
pues nada
pues adiós
y se pone un café
y se hace una tostada
pues digo
pues que desidia
claro
que la cague
pero yo estoy en activo
es lo que yo
en los libros
el lector
y creo que es Dulce Ogar
que al final son
500 y pico páginas
páginas una pasada
alguien ha dicho
antes he leído
yo me estoy leyendo
el librillo
yo penso
¿librillo?
digo ¿cómo que librillo?
si esto es
te lo he leído en nada
es increíble
digo es un libro
de 500 y pico páginas
pero yo creo que
cualquier persona
que se vaya de vacaciones
que se vaya con los dos
con este
y con el de la cría
pero lo que te iba a decir
¿sabes la de broncas
que me han caído
en Semana Santa
y en los puentes?
porque claro
la gente me decía
claro que lo he llevado
para toda la Semana Santa
y al segundo día
me lo he terminado
pensaba que me iba a durar
y entonces me he enganchado
tanto que me lo he ventilado
no me puedo llevar
esos otros bromas
si exacto
llévense alguno más
bueno
pues hemos estado
hablando de Dulce Hogar
hemos recordado
también la cría
creo que son
dos novelas
maravillosas
para leer
en vacaciones
para ir
para relajarnos
pero no sé
si nos va a relajar tanto
no sé
pero para
estar entretenido
para estar entretenido
y sobre todo
para muchas personas
que dicen que
durante el año
han perdido
el hábito de la lectura
que no saben
por dónde empezar
pues que mejor
que empezar por algo
con el que vas a acabar
un capítulo
y vas a querer seguir leyendo
no sabes
la gente que me lo dice
y sobre todo
de madres
que me dicen
muchas gracias
porque mi hijo
es adicto a las series
o mi hija
y sobre todo
con la cría
la cría que son capítulos
muy cortos
y que al final
es más
me lo dicen mucho
yo creo que es lo más bonito
pues
Pablo
querido
te espero
con el siguiente
con el que has entregado
con el que sí
ya sabes que yo
una vez al año
tengo que verme contigo
así que nos hace falta
un libro para mí
muchas gracias
Patri
por tu pasión
por haberlo leído
y en tu
das saludos
a todos los miembros
claro que sí
de verdad
un placer
tú ya sabes
que estoy aquí
por lo que necesites
igualmente
nos vemos
donde sea
nos vemos
gracias a
todas las personas
maravillosas
que nos han acompañado
y
nos vemos
con el siguiente libro
y te veo en Madrid
a ver si coincidimos
que pueda venir
alguna de las obras de teatro
que tengo muchas ganas
de verte por ahí
también
un besazo para todos
muchísimas gracias
por la atención
que tengáis buen verano
adiós
gracias Pablo
gracias por entretenernos
ya saben
cojan el hábito de la lectura
dulce hogar
y la cría
