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Partes del video: 00:56 Inicio 12:46 Villa Claus Inn 18:17 Show de luces 23:29 Vamos a patinar 34:06 El momento de Mateo 39:06 Exploramos la villa 48:45 Nos compramos esto
¿Qué mejor forma que acabar un viaje tan largo en el Pueblo de la Eterna Navidad?
¡Luego nos van a lanzar!
¡Qué chulo! ¡Mira!
Sorpresa, vamos a patinar.
¿Hay pista de hielo?
¡Acompáñate!
Camilia, yo no he podido no emocionarme porque estas fechas para mí son súper especiales
y me ha transmitido muchísimo ese sentimiento navideño aquí en México.
¡Familia!
¡Podéis subir quien quiera!
¡Madre mía! ¡Cuánta gente!
¡Es madre!
¡Muy buenas familia!
¿Qué mejor forma que acabar un viaje tan largo en el Pueblo de la Eterna Navidad?
Andamos en la Sierra de Michoacán, chicos.
Estamos en las montañas.
Hemos venido por unos paisajes súper, súper bonitos de carretera.
Vamos a ponernos algunas imágenes ahora.
Y estamos en Tlalpujagua del Rayón, lugar de la Eterna Navidad.
Y hemos venido a su villa navideña.
Chicos, ya es Navidad.
¿Cómo ha pasado el año, eh?
¡Qué fuerte!
Hace dos semanas, no, una, estábamos en las playas.
Yo veía ya en los hoteles los árboles y me chocaba mucho porque, claro,
en España ya hace frío, pero estaba en la playa y yo…
¿Qué? ¿Qué está pasando?
Bueno, aquí estamos en la Sierra de Michoacán y mucho frío tampoco hace.
No, no, dale tiempo porque igual por la noche un poco de frío sí que pasamos.
Pero bueno, cabe mencionar que hemos estado de viaje casi un mes entero por todo México,
más de 6.000 kilómetros recorridos en coche.
Y pues bueno, cerrar el viaje tan grande con el espíritu navideño,
yo creo que merece la pena, ¿verdad?
A ver, yo creo que eso del mes está mal.
Sí que es cierto que el proyecto último de este mes hemos hecho más de 3.000 kilómetros,
pero llevamos de viaje muchos años ya, esto no para nunca.
Yo no sé en cuántos estados hemos estado de México ni cuántas aventuras hemos vivido este año.
Hoy estamos en la villa navideña.
Los chicos, ¿os han gustado las carreteras?
Sí, sí.
¿Cómo ha sido conducir y ir de copilotos por aquí, por México?
¿Os ha gustado, chicos?
Pues sí, porque yo también lo he podido apreciar un poco más ya que no estaba sentada detrás.
Tenía mejores vistas, ¿no?
Llevábamos una de maleta.
Sí, muchísimas maletas.
Creo que una de las carreteras que más me gustó, no sé si porque me enamoré de esto y no tenía muchas ganas,
fue de camino hacia Puerto Vallarta.
Me enamoró la entrada y la salida.
Me flipó ver tanto verde, tanta selva, no sé, fue brutal.
Que se te podrían cruzar, no sé, un montón.
Sí, literal.
A mí la que me gustó, me gustó mucho.
Yo como he conducido en todo.
Entonces, que más es cuando nos fuimos de Mexiquillo hacia Mazatlán.
Ahí también.
Los túneles y las fuentes, esa carretera.
Creo que una de las más bonitas que he podido conmocionar, yo creo que es esa.
Sí.
Pues yo creo que ahora entra el Pujagua.
Seguramente vosotros hayáis reaccionado y demás, pero no es lo mismo que vivirlo.
Es una villa, se llama Villa Claus.
Y nosotros ahora lo que vamos a hacer es ir al hotel, porque no solo es la villa navideña Villa Claus,
sino que tienen hotel y nos vamos a quedar y alojar con ellos.
¿Listos?
¡Qué emoción, qué emoción, qué emoción!
Ven, está aquí Papá Noel.
A ver.
Ahora tenéis que esperar un poquito, el final del vídeo va a ser apoteósico,
porque la villa navideña tiene un vídeo mapping y un show de luces que comienza a las 7.
Pero como os ha dicho Carmen, lo primero es hacer el check-in.
Hace dos años vinimos y no tenían ni siquiera hotel.
Así que vamos a ver cómo es el hotel de Papá Noel en México.
¿Queréis verlo?
Pues mira, hasta acompañarme.
Porque se llama Chunta la Huerta, ¿no?
Chunta la Huerta, hotel, boutique y restaurante.
Normalmente puedes entrar aquí por 120 pesitos, 80 el infantil.
Nosotros somos jóvenes todavía.
Y la entrada general son 30.
No está nada mal.
No, no, está súper bien.
Y puedes ver toda la villa, la villa de Santa Claus y todo.
Pero he visto que han hecho una parte nueva.
¿Ah, sí?
Sí, al final del todo, porque yo entraba a hacer pizza.
Ya te has medio spoileado, ¿eh?
Vamos para adentro.
Ahora lo vais a ver todo muy paradito, porque recordad, vamos a hacer el check-in.
Y luego empieza todo.
Sí, eso es sobre todo más espectacular de noche.
Aquí ya es no tan bonito.
Sí, sí, sí.
Aquí ya dices, guau, qué pasada.
Listo familia, acabamos de entrar.
Qué guay.
Estar ahí fuera es como muy impactante, te chocas.
No, impactante que venimos de las playas y estamos aquí.
Y estamos ahora en Navidad.
Es muy fuerte.
¡Familia, miren!
¡Qué chulada!
Bueno, tienen de todo, ¿eh?
Porque Tlalpujahu es conocida por las esferas navideñas.
Son artesanales, las hacen aquí.
Entonces, pues tienen taller de esfera, decorar su esfera.
Exacto, la fábrica.
¡Ay, es verdad!
Familia, no sé si se alcanza a ver.
Ahí.
Ahora anda cerrado, porque seguramente todo esto tenga un horario.
¡Cuidado, Izanito!
¡Qué chulo!
Si ya es bonito de día, con las luces de noche.
¿Verdad?
¡Me encanta!
Eso que habéis visto de la fábrica de esferas, mañana vamos a fabricar esferas.
Sí, ahí está.
Estará abierto mañana, porque a las 5 de la tarde cierran.
Así que mañana haremos nuestras esferitas y todo eso tocará esperar un poquito en el vídeo.
Pero lo vais a ver todo en este vídeo, va a estar todo junto.
Y esa es la fábrica de esferas.
¡Qué chulo!
¡Está precioso!
Me siento como una muñequita, porque parecen como casas de juguetitos.
Sí, pequeñitas.
Sí, tío, está muy guay.
Somos los ayudantes de Santa.
Ahora mismo nos sentís así.
¡Qué guay!
¡Mirad qué cosa más bonita!
Un pedazo de adornos.
Cruzamos y es que lo que les decía a los chicos, que esto es muchísimo más grande.
¡Qué guay!
Está chulísimo, tío.
¡Qué chulo!
Está el coche de Papá Noel.
¿Qué?
¡Luego lo van a lanzar!
¡Qué chulo! ¡Mira!
¡Mateo!
Al rato lo prenderán todo, obviamente.
Ahora lo ha prendido para nosotros.
Es que ahora tenemos la villa para nosotros.
Ahora correteará un poquito Mateo por acá.
Sorpresa, vamos a patinar.
¿Hay pista de hielo?
Mira que te lo ha puesto Carmen.
Hacía tanto tiempo que quería patinar.
¡Qué guay!
Tenemos que hacer el meme.
Vamos bien, Terelu.
Terelu, vas muy bien, Terelu.
Vas muy bien, Terelu.
Mateo, eso no se come.
Eso no se come, Mateo.
Pero llenísimo, mira.
Esto es lo más pequeño que hay.
Me siento ciertamente privilegiada porque de momento no ha empezado.
Hay videomapping, hay show de luces y eso es más en la nochecita.
El hecho de que ahora estemos solitos y podamos ver con detalle todo.
Tenemos aquí la estación de tren de Santa.
Por aquí llegan regalitos para los niños.
Tenemos la ruta 66.
¡Ay, no!
O sí, 99.
Esta es la de Christmas.
¡Qué guay!
Y tenemos el coche que probablemente podría ser también de mis sueños.
¡El coche de Santa!
¿Y Zanito?
Súper bonito el coche.
Llema todo rojo.
Es espectacular.
¡Qué bonito! Por aquí Santa también nos va a traer regalitos.
¡Ay, mira que me trae mi PlayStation 5!
¡Ah, sí, Zan! ¿Ya la tienes?
Y de mis partes favoritísimas, la zona de comida.
Ahora no está abierta, pero en cuanto esté abierta.
Y esto está humeante, por Dios.
Tenemos tacos, tenemos pizzas.
El choripán.
A mí aquí el año pasado me enamoró el choripán, familia.
De las mejores cosas que he probado.
Dios, es que hacerse fotos aquí es una maravilla.
¡Ay! Y es pet friendly.
Miren, ahí están los animaluskis.
¡Qué bonito, por Dios!
Vamos a ver más cositas.
Y es que me acuerdo que en esa esquinita allá me hice las fotitos con Chris el año pasado.
Bueno, hace dos años, no el año pasado.
Me está encantando, a mí me está encantando.
Una barbaridad, porque encima se me ha pasado el tiempo súper rápido.
Como el año pasado también nos fuimos para estas fechas,
no me puedo creer que haya pasado ya un año.
Con el espíritu navideño más arriba aún.
Y yo tenía dos meses, eh.
Qué fuerte.
Yo flipo, la verdad.
El tiempo corre.
¿Habéis hecho carta a Papá Noel este año o qué?
Sí. A ver, yo tengo que decir una cosa.
Que conforme me hago más mayor, como que no tengo ese sentimiento tan navideño,
pero yo creo que cuanto más niños, lo vives muy diferente.
Y este año van a haber muchos bebés.
O sea que yo creo que lo vamos a vivir muy diferente a todos los años. Creo.
¿Y tú has hecho carta o qué, Izanito?
Sí, algo he hecho.
Aquí no sé cómo será, el catálogo es como tipo de todo juguete.
Y he empezado a redondear a ver si Santa viene.
Hago una play, hago un escalete.
Como hemos hecho todos los niños.
Las brachas, el albi, no sé qué.
Las marcas.
Las marcas y luego se lo das a tus padres para que lo tiran al buzón.
Y luego, pues, depende de si te has portado bien, te traen o no.
Además, mira, yo, cuando ves una serie o estás viendo algo, odias los anuncios, ¿no?
Pues yo de pequeña me encantaba que empezaba la Navidad y empezaban todos los anuncios de
muñecos, los juguetes y todo. Me encantaba verlo.
Sí, sí, tal cual.
Ver los catálogos, redondear lo que quería.
Qué guay, la verdad.
No sé, esa inocencia está muy guay, muy, muy guay.
¡Mateo!
¡Yepa!
Mateo dijo a mí, bájenme aquí, que aquí tengo un regalito que me ha traído Santa.
¿Estás contento, hijo?
¡Ay, qué lindo está Mateo!
¡Corre, Mateo!
¡Corre!
Oh, encontró lo suyo, la piedra.
Las piedras le encantan a este nene.
Mateito, ¿has visto dónde estás?
¿Sabéis qué, mi amor? Me han dicho que justo esta casa es una de las últimas que han terminado
y es una réplica de la casa de Santa Claus en Laponia.
¿Qué dices?
Porque la casa de Santa Claus está en Laponia, está en Finlandia, en Rovaniemi o algo por el estilo.
Y si tú buscas la casa, es muy parecida a esta.
¿En serio?
En fin de semana está todo lleno de hot dogs, de pizza, de frankfurt, de absolutamente todo.
Nosotros llegamos aquí el lunes.
Bueno, yo ya me acordaba de que aquí me comí un choripán.
¡No! Esto eran todo vistas, esto no estaba aquí, nos lo comimos en la otra parte.
Exacto.
Pero sí me lo comí aquí.
Lo vais a ver en varios días, ahora vamos a las habitaciones.
Luego vais a ver la iluminación y mañana os vais a ver en los museos y todo.
Os vais a ver disfrutar mucho.
Oye, les he preguntado a los chicos, pero ¿tú has hecho carta a Santa Claus este año?
¿Sabes que Santa viene también para los niños y también para los adultos que se han portado bien?
Yo le he hecho carta a Santa Claus, pero ya sabes, cariño, que a mí me gusta que los regalos sean para toda la familia.
No me gustan los regalos para mí.
Tú a Santa este año le has pedido regalitos para la familia.
Exacto. Un dron, una cámara.
¿Y tú crees que caben por la chimenea?
No, ya verás cuando veas los regalitos que te va a traer Santa Claus.
Me lo han chivado por aquí, vas a alucinar.
O sea, ¿tú tienes contacto directo con Santa?
Yo le he pedido cosas para ti.
¿Qué dices? ¿En serio?
Hemos llegado, familia, a la parte del hotel. Está súper chula. Os vamos a enseñar las dos habitaciones que tenemos.
No están decoradas de Navidad porque la otra parte, que es la de las habitaciones de Navidad, está toda llena.
Pero tiene otro hotel súper bonito, súper rural.
Y vamos a ver la habitación de los chicos.
Adelante.
Vamos.
Es precioso.
Mirad, familia, el baño gigantesco.
La regadera.
Y luego, chicos, oye, podéis elegir la camita.
Pedazo de cama.
Son gigantes.
Me encanta la habitación, es el estilo muy rural.
Y está muy, muy bonita. Me encanta.
Y es que aquí en Villa Claus tienen el hotel de Santa Claus y el hotel Quinta, la huerta, que está dentro de Villa Claus.
Qué guay. Oye, y además tenemos dos habitaciones. Esta es la de los chicos.
Sí, esta es la nuestra.
A ver, vamos a ver la nuestra, papi.
Mateo ya quiere ir.
Bueno, tiene su toquecito navideño, que por cierto, esto yo creo que tiene que prender, ¿no? Digo yo.
Papi, es aquí. Estamos en la número 5, Suite La Villa.
Y aquí tenemos un elfo salvaguardando la puerta.
Vamos a ver ahora Suite La Villa, que tiene la cara de Mateo aquí puesta.
¡Ay, Mateo! ¿Te pareces a Elfito?
¡Ah, tu primo!
¡Uy, a ver!
¡Esto también es muy grande!
¡Ostras, la bañera!
¡Ostras, la suite! Ahora os enseño el baño. ¡Madre mía!
¡Ay, qué chula!
Se parece mucho, solo que tiene esta parte de más, con un sofacito, ¿verdad?
Un área.
Está súper padre.
Prueba el colchón aquí. En Villa Claus.
Son altas las camas.
Una dosis.
Sí es cómodo, ¿eh?
¡Aprobadísimo!
Ya si queréis, me dejáis aquí hasta el videomapping y eso.
Escribiendo mi carta de Navidad, que todavía no la he escrito.
¡Oye, qué guay!
Y tiene el área esta para trabajar o pues para hacer tus cosas.
Un armario muy bonito, muy bonito.
He visto que aquí trabajan mucho lo que es entrar al pujado, aparte de las esferas.
La piedra y la madera.
Como está pues en montañita y demás, pues todo tiene ese toque.
Acércate a Tlalpujahua.
No lo sé.
Tlalpujahua viene del náhuatl y significa lugar de las esponjas.
¿Lugar de las esponjas?
Sí, no sé por qué el tema de las esponjas tiene que ver con las esponjas.
Espero no equivocarme.
Y si nos equivocamos, pues por los comentarios.
¿Sabes qué más significa Tlalpujahua?
Dime.
Nada más, ya está.
Todo mi conocimiento se ha acabado.
¡Suficiente!
Vamos a ver el baño, que no lo hemos visto.
Vamos, acércate Izanito, ven.
Ah, por cierto, cerca de Tlalpujahua, pues también hay zona de mariposa monarca, porque estamos en Michoacán.
A ver el baño.
Está muy bonito, la verdad.
Muy bonito de maderita esto.
La ducha gigantesca.
Tenemos todo lo que necesitamos, la verdad.
Familia, yo quiero hacer algo así en mi casa, algo así.
Ya relájate, ya tanta faena, cariño.
Por favor, Santa Claus, escúchame.
Yo quiero también cositas para mi casa.
Ostras, familia.
Sí.
Me parece ideal llegar aquí.
Si nos veis ya un poco cansados es porque tantísimos miles de kilómetros que hemos hecho,
tantos lugares a los que hemos ido, este es el último.
Me gusta acabar por todo lo alto en la villa navideña.
Así que ahora nos vamos a descansar un poquito y en breve os enseñamos el alumbrado.
Bueno, familia, nos tocó la tarea más importante.
Hemos dejado a las chicas descansar un poquito.
Ha vuelto a entrar gente aquí a la villa a sacarse algunas fotitos.
No ha empezado todavía la proyección, pero nosotros nos vamos a por comida,
porque nos morimos de hambre.
Vamos, Pee-wee.
Vamos, Tete, que necesitamos energía.
Una buena, Tete.
Izan ha sobrevivido con medio sándwich que se ha comido y yo con unas chips.
¡Madre mía!
Para matarnos.
¡Madre mía!
Obviamente, familia, Talpujagua tiene su encanto, pero es un pueblito.
Y a unas horas ya cierra absolutamente todo.
Así que nuestra primera aventura va a ser intentar encontrar un sitio donde nos den de comer.
Y así de paso, paseo a mi sobrino y les enseñamos…
Pues bueno, miren qué árbol de Navidad más bonito aquí hay.
En el centro, las letras de Talpujagua creo que estaban por ahí.
Bueno, familia, encontramos a nuestra salvadora.
Un puestito que se llama aquí Tacos, Tortas y Quesadillas.
Nos hemos pedido 12 taquitos.
Va a ser para abrir un poquito de boca y matar el hambre que llevamos de todo el día.
Os grabamos el videomapping, la iluminación y todo, y luego regresamos a comer bien.
Hemos agarrado 12 taquitos, tres para cada uno, y luego ya volvemos.
Familia, me voy a hacer estos tres taquitos, que estos ya no llegan a casa.
Mientras me preparan nosotros, los que vinimos a por la comida, comemos aquí.
Mirad qué parrilla.
Un poquito de salsita roja, súper bien.
Está picosa, ¿no?
Es de árbol.
Ahora también, aquí tengo yo los tres.
Necesito bastante limón.
¿Sigue mucho?
Sí, Peque, para ti sigue.
Bueno, un poquillo solo.
¡Oh, Dios!
Eres un desgraciado, Peque.
Te vas a cocer el culete.
¿Está bueno?
Un poquito.
¿Tienes una coca fría?
De vidrio de 600.
¡Mira, mira!
Sí que pica.
Pero está bueno, ¿eh?
Para mí está muy buena, la verdad.
Familia, se nos han hecho casi, casi las 7 de la tarde, y ya es de noche, no me lo puedo creer, y vamos a ver la Villa Iluminada.
La estoy viendo.
Bueno, desde aquí ya, acompáñame, porque...
¡Ay, Dios!
Y encima ya suena la música y todo, tío.
Está precioso.
Yo quiero volver a ser niña de nuevo.
Sí, tío.
¡Me encanta!
¡Ay, qué monada!
¡Qué bonito!
Si de día es bonito, de noche es de cuento, por favor.
¡Me encanta!
Dios, me siento en una peli navideña.
Tal cual.
Mi película favorita es Home Alone, mi pequeño angelito, solo en casa, y por todo esto, por toda la temática navidad, me siento como en esa película.
¡Ay, qué guay!
Está increíble, ¿eh? Y además me encanta cómo celebra México su navidad, el espíritu navideño, me siento como en la Aponia, en la casa de Papá Noel.
Falta que salgan los renos volando por el cielo.
¡No, maravilloso!
Está espectacular.
Está a puntito, familia, de comenzar el show.
Escuchad.
¡Qué guay!
Es mi época favorita del año, la Navidad.
¡Me encanta!
Hace más de dos mil años, nació un niño divino en un establo de Lelén.
Su estrella iluminaría el camino de tres reyes magos llegados de Oriente.
Y de unos pastores que deslumbrarían a sus padres, María y José, y a todos los que se acercaran a orar.
Han pasado los siglos, pero las estrellas no se han movido.
Y hoy, como entonces, la Navidad es un momento de reunión, de buenos augurios y de celebración en familia.
La Villa de Santa Claus ha querido en estas fechas unirnos bajo su mágico cielo, unir su espíritu al de ustedes y al de sus familias.
Hace más de 65 años, en este pueblo mágico llamado Tlalpujagua, comenzó una historia que cambiaría la vida y crearía un oficio en sus habitantes.
Don Joaquín Muñoz y su esposa, doña Marilena Ruiz, comenzaron a fabricar las primeras esferas navideñas en todo México.
A través de los años, su alta calidad y diseño, les permitieron exportar esta magnífica artesanía a muchos países del mundo.
Actualmente, las esferas de Tlalpujagua son reconocidas mundialmente.
La Villa de Santa Claus es parte de esta gran evolución que transforma y desarrolla los espacios y lugares coloridos y mágicos,
donde nos transporta la belleza única.
¡Qué bonito! ¡Precioso!
¡Feliz Navidad les desea la Villa de Santa Claus!
Familia, es que me he emocionado un poco pensando cómo se vive la Navidad cuando eres niño.
Familia, yo no he podido no emocionarme porque estas fechas para mí son súper especiales
y me ha transmitido muchísimo ese sentimiento navideño aquí en México.
Me he sentido de verdad como en un cuento.
Más ahora, porque teniendo a un nene pequeño, pues vivo las Navidades de otra forma.
¿Qué os ha parecido, chicos?
Mágico. Estoy todo el rato con una abuelita aquí.
Igual. Yo también.
Porque piensas en todo el mundo, estas fechas.
Luego vamos a pasar la Navidad y todos juntos, pues tú piensas en todo eso, la verdad.
En cuándo las pasabas cuando eras niño.
A veces cuando falta alguien, como que notas otra Navidad distinta, ¿sabes?
De hecho, estas épocas son para estar con la familia, recordarlos.
Y yo, viendo todo esto, pues me acordaba mucho de mi familia, de mis Navidades,
de cómo serán las Navidades de mi hijo.
Y bueno, yo me lo he pasado increíble, ¿eh? De veras.
Ahora nos vamos a la pista de hielo.
A patinar.
Familia, mundo mágico, allá vamos.
Esta es la parte que antes no habéis visto, pero tiene hasta aviones y una pista de hielo.
Ahora os voy a enseñar porque metieron un avión real aquí.
O sea, esto que veis aquí es un avión.
No sé cómo lo metieron, pero meterlo lo metieron.
Y creo que puedes hasta subir y todo al avión, miradlo.
Y ahí está la pista de hielo.
Nos vamos. Única pista de hielo en todo Tlalpujahua, familia.
Vamos a ver, yo hace muchísimo que no uso una pista de hielo, ¿eh?
Mirad.
A ver, familia, voy a medirme estos.
¿Sí? No, uno más.
¿Uno más?
¿Uno más grande tienes?
No, son nueve.
Segundo intento.
Entre las zapatillas que no me caben y los cascos, ¿eh?
Siempre la llevo clara.
¿Tienes más grande?
Pero ¿cuál es?
Es del 10.
Yo creo que soy el 11.
Bueno, voy a ir con los dedos así, hacia adentro.
¡Hostia!
Se te ha salido por aquí ya.
¡Hostia, mis dedos!
¿Qué pasa con tus dedos?
¡Hostia!
¿Te los veo bien?
¿Tú por qué no los ves por dentro?
Tengo los dedos para atrás.
¿Tú bien, no, Karim?
Superbien.
¡Ostras!
Vale, chat.
La primera vez que patino desde Rumanía.
Hace 1.200.000 años.
Voy con los dedos así.
No del frío.
Y del frío no es.
Dale, dale.
Yo tampoco sé.
Pero ¿tú qué?
Tú no te libras, venga.
Me va a partir las rodillas.
Nos han dicho que se frena de lado y que no metas la cuchilla fuerte y rápido.
Despacito, venga.
¿Qué frase me pega ahora?
Es la primera vez que patino.
Es la primera vez que patino, familia.
¿Por qué andas como si te pasase algo raro?
Porque me ha pasado a mí.
Vamos, Nerea.
Primera vez que patino.
Mírame, Peke, mírame.
Pero si no has empezado.
Dile que te den un pingüino como el niño.
A ver, Peke.
Tengo miedo.
Disculpe, ¿puede ser uno de esos para mí?
Joder, yo soy una niña ahora mismo.
Madre mía, ya verás tú.
Madre mía.
¿Sabes cómo se hace?
¿Cómo?
Hacia delante.
Parece coña lo que te he dicho, pero es que estás poniendo el pie atrás y es hacia delante.
No, es que resbala mucho.
A ver, aquí soy yo el monitor ahora, ¿vale? Me haces caso, ¿no?
Yo hace mucho que no lo hago.
Es para delante.
Hostia.
No, hacia atrás no, hacia delante.
Tipo así.
¿Así?
¡Vamos, carapán!
Peke, no hay micro, guárdatelo para que no te moleste.
¿Cuántos en el chasis sería en media?
Creo que ese es el problema, que me lo noto muy suelto.
Peke, a ver, ¿te lo aprieto?
Sí, por favor, es que no va como el vuestro.
¿Lo hago en ti?
¿Tú te crees que…? ¿Me estás jodiendo?
¿Por qué coño no te lo has apretado antes?
Porque me lo he apretado, pero… ¡Ay, ay, ay, que me caigo!
¿Qué frío está esto?
¡Ay, ay, ay, ay!
Ahora mejor.
Sí, dale fuerte.
Es que están bien, ¿eh?
No, dale fuerte.
No, eso no es tu sensación, es tu sensación arriba.
Es que vosotros tenéis…
En el enclaje, nosotros tenemos eso, pero es lo mismo, ¿eh?
Madre mía, estoy reventado ya de estar en esta posición de rana.
Me acabas de joder.
¿Queréis un hielo para coca?
El problema es que estás intentando andar hacia atrás así, y te vas para atrás.
Tienes que ir hacia delante.
¿Sabes? Tipo así.
Muy bien, ¿eh? ¿Vale?
Aquí adelante, arrastrando las cuchillas, Peke, un poco.
¡Ay, que no tengo cerca la barandilla!
¡Ay, madre mía, que me jodo!
¡La cara de Nerea!
¡Es muy fácil decirlo! ¡Llevo eso!
¡Tienes terreno!
¡Ay, terreno! ¡Vamos bien, terreno!
¿Por qué andas hacia atrás, Peke? ¿Que intentas hacer contrapeso o algo?
A ver tú, Piwi, ¿cómo vas?
Bien, Piwi.
Yo no doy fuerte porque...
La pierna, por si acaso.
Nereita es un cuadro.
Peke, son solo las primeras vueltas, luego te va a salir bien.
Sí, sí, yo voy así.
Relájate.
Hostia, anda, que Piwi.
Una talla menos de esto.
Que no es la talla, Peke.
No te dejes mucho hielo.
¡Apáyate!
¡No mames ese cabrón, si se pasa de lanza!
Es que está en una posición tipo así.
Es muy divertido veros, eh.
Cariño, Carmencita está ahí con Mateo.
¿Quieres que me quede con Mateo luego?
¿Qué pasa, Peke?
Chicos, avísadme si os vais a caer para grabaros.
Tú, cabrón, calla que vas andando medio raro también, eh.
A ver, Piwi.
¿Y ahora cómo se frena, Piwi?
¿Cómo se frena, Piwi?
¿Cuánto va a hacer nada la pierna?
Es así, mira, agarra.
¡Olé!
Ahora tú, Peke.
Muy bien, Piwi.
¡Yo no he hecho nada!
¡Solo te estoy grabando!
¡Siempre has tanto negra!
¿Pero qué coño está haciendo?
Peke, es que estás muy rígida.
Peke, suéltate, suéltate.
Estás muy rígida.
Tú así.
Y anda.
Es que en realidad estás muy rígida, así.
Parece un gato que se mete al agua o algo.
Mira, para adelante, para adelante.
¿Puedes frenar un poquito de lado, Peke?
O incluso poniendo los pies así en V.
Hacia adelante, tipo así.
¿Sabes?
¡Opa!
¡No te acerques a tu sobrina así!
¡Respeto!
¡Coño, me iba a caer!
¡Ojo que ya va prendiendo Nereita, eh!
¡Ojo!
¡Muy bien!
¡Muy bien, Nerea! ¡Muy bien, muy bien!
¡Ja, ja, ja, ja!
¡Miren, hice el hito con un Papá Noel!
¡Va patinando el Papá Noel!
¡Es más rápido, poca broma, eh!
¿Sí?
¡Ja, ja, ja!
¡Míralo, míralo, míralo! ¡Cómo se lo pasa de bien!
¿Quieres probar el club de Papá Noel?
¡No, no, no!
¡No, pruébalo, está muy divertido, venga! ¡A verás!
¿Te notas raro, no?
¿Sí?
Es que me noto raro porque como me tengo que apoyar hacia delante siento que me voy a ir mal.
¡Ah, sí!
¡Uy, uy, uy! ¡Uy, uy, uy!
¡Casi!
Que Nerea se ha cambiado las zapatillas, que decía que era eso.
Esto es ver más.
A ver si es verdad.
Porque resbala más.
¡Peque, no le echen la culpa a los zapatos todo el rato!
¿Quién eres tú?
¡Madre mía!
Resbala más, bro, en serio.
¡Buah!
Es muy difícil, ¿eh?
¡Peque, suéltate de ahí, va!
¡Venga! ¡Eso!
¡Muy bien!
Solo no te vayas para atrás y ya está.
Y ahora sigue para delante. ¡Muy bien!
Algunos centímetros más tarde...
¡Habemos caído!
Las dos manos aquí.
Sí, sí, seguro.
Peque, tienes que avisarme para grabar.
¡Tete, no lo habéis visto venir!
No lo habéis visto, pero ha habido una segunda caída.
¡Ha habido una segunda caída!
Voy a estar todo el rato atento ahora.
¡Qué cabrón!
El problema es que ya sabes ir para delante, pero no frenar.
Y quieres frenar contra esto.
No, te he visto los pies y he visto que vas así.
Para frenarte un poquito, ¿no?
Familia, ya ahora toca comer y nos vamos a la otra parte de la villa.
Después de la subida que hemos hecho y de todo lo...
¡Ay, qué bonita esta parte!
De esta me enamoré. ¿Esta es otra parte de la villa?
Mirad, chicos, las esferas. Mañana las veremos bien.
¡Madre mía, los árboles! ¡Cómo están decorados!
Mira cuántas esferas hay.
¡Ostras! ¡Me encanta!
¡Ay, me ha gustado ese delantal!
Mira, tú imagínate entrar a la tienda, Peke, para adornar tu casa.
Pues te inspiras. Aparte de que compras, te inspiras porque...
O sea, todo el detalle, ¿eh?
De hecho, ahora porque ya es tardecito y la tienda ha cerrado,
pero normalmente entras por la tiendecita, entonces como que ya te avientas
y ya llegas a la otra villa.
Todo esto que veis por aquí dentro son todo esferas, ¿eh?
Y son todo tiendas. Tiendas para poder entrar, comprarte tus cositas para Navidad
y llevarte un buen recuerdo aquí de Ciudad Pujagua.
Esto a tu mamá le encantaría, Karin, que ella que es tanto de Papá Noel.
¡Ay, ahí cenamos la última vez!
Vale, chicos, las chicas se han enamorado de esto y les ha dicho que les regala uno.
Muchísimas gracias. Oye, son preciosos.
¡Mirad! ¡Preciosos!
Ya sé con qué vais a dormir esta noche las dos.
Pues, hombre, mañana me lo voy a poner, ¿eh?
Yo también.
Familia, nos han traído vino caliente.
Estilo alemán.
Pero en Rumanía yo también tomaba de esto.
Madre mía, esto está buenísimo, pero buenísimo. Eso sí, muy caliente.
Me recuerda bebida de vampiros.
Gracias.
Sí, qué bueno esto.
Esa bebida es muy rumana también.
El olor es más fuerte cuando está caliente, ¿eh?
Sí, como que la uva se…
Y encima, pues, le echan alguna cosilla más.
¡Me quemó!
Mirad que lo he dicho, ¿eh? Hay que avisar a los traidores, ¿eh?
Está muy bueno.
Mirad, esto va por toda mi familia, que es de Alemania. Bueno, nació en Alemania.
¡Qué cara que pone!
¿Qué hizo, Carmen?
O sea, por eso está poco a poco.
Sí, que quema. Está bueno, ¿eh?
Mira que yo no soy de vino, ¿eh? Pero está bueno.
Si quieres entrar en calor, es lo mejor. En el alcohol caliente.
Y para quedarte sin…
Más caliente que en frío, ¿eh?
Es que cuando hace mucho, mucho frío, bueno, al menos en el este de Europa,
los alcoholes se beben calientitos y de veras, o sea, si no entras en calor con esto,
ya no hay nada que te pueda…
¡Míralo, qué bonito!
¿Tú qué quieres? ¿Un frankfurter? ¿Ah, no? ¿Frankfurter?
¿Qué te apetece, mi amor?
Es que cuando se despierta es lo más bonito que he visto nunca.
El ayudante de Santa Claus, con las mejillas rojas, le falta el gorro.
¡Hola, guapo!
¡Ay, qué guapo es usted!
Momento cookie del vídeo.
¡Míralo, Spider-Man! ¡Digo Spider-Man!
Ha empezado a decir como unas frasecitas en su idioma.
¡Dale un abrazo a la teta! ¡Un beso!
No, caliente, no.
¡Ay, qué bonito!
¿Me estás usando de escalera? ¿Le das un beso a tu mamá?
¡Un abrazo, va! ¡Un abrazo!
¡Ay, lo hizo! No pierde nada.
¡La fiestra!
¿Está bueno?
Le dio un beso, pero a la fiestra.
¡Un besito a la teta! ¡Un besito!
¡Ya ha hecho así ahora!
Hay un tipo guapo en mi casa. Aguarde, cancélelo todo. Solo soy yo.
¡Ay, qué bonito se ríe!
¡Me encanta!
¡Está llorando!
¿Me da risa?
¡Es verdad!
¡Me encanta!
Para hacer lo gay sé que se hacía así.
Familia, buenos días. Por la mañana es el segundo día. Bueno, fíjense, amanecimos aquí con una luz espectacular.
Ahí están los chicos preparaditos y hoy nos vamos a ver todo lo que es Las Esferas y la villa Villaclaus de día.
Tengo muchas ganas de llevarme recuerditos, sobre todo porque como ya es época navideña, qué mejor, ¿no?
Familia además. Bueno, aquí tienen gimnasio, alberca.
¿Esto es verdad?
Sí, que aquí no habíamos entrado.
Miren, miren, miren. Oye, pues tienen bastantes máquinas, ¿eh?
La alberca que ahora está tapadita. ¡Uf! Hasta jacuzzi.
¡Toma ya!
Y nos vamos a desayunar ahora primero, ¿verdad?
Sí, vamos a desayunar.
Hay un poquito de hambre que desde ayer de la cena no hemos comido nada.
No, familia. ¿Qué onda? Levantarse y directamente cuando salgas de tu hotel encontrarte con tremendas vistas.
¿Habéis visto por dónde hemos salido? Aquí está Mundo Mágico, ahí estaba la pista de patinaje y ahora todo esto para nosotros solitos.
¡Qué paz, qué tranquilidad!
Me encanta. Creo que, chicos, el desayuno es justo en la entradita, en esta callecita bonita.
Sí, creo que sí. Sí, no me equivoco. O sea, en esta callecita para acá.
Oye, ¿qué os parece despertaros en este sitio?
Espectacular. No parece ni dónde estamos. Esto es de película total. Me encanta.
Siempre navidad aquí. Siempre navidad.
Siempre.
Familia. Tienen jerseicitos navideños.
O sea, que va a caer uno, ¿eh?
Sí, van a caer dos.
Uno para ti y uno para mí.
Y luego, justo aquí, es la zona del desayuno. ¿Verdad, Izanito? Bueno, de hecho, ahí lo pone el restaurantito.
Es aquí.
¡Qué maravilla! Tienen chilaquiles, huevos, jugos, bebidas calientes y vale el sol y el domingo.
¡Qué bueno!
Madre mía, es que os lo juro que en la cámara, con el día tan bueno que hace, los colores como resaltan, ¿eh?
Así que aquí tienen el restaurantito para desayunar.
Nos vamos a rellenar la barriguita y luego nos vamos a ver la parte de la villa con las esferas y las tienditas.
Familia, después de rellenar la barriguita con un...
Estaban buenísimos, la verdad. Uno de los mejores que he comido.
Sí, yo también.
La verdad es que lo he disfrutado mucho. Ahora toca ir al turrón.
Vamos, Izanito, prepárate porque vamos a ver el museo de la esfera, que es único en México.
Es verdad que nos ha dicho el padre que es el único en México.
Así que vamos a verlo y para ver la historia de todo porque nosotros nunca sabemos de dónde viene la esfera.
Así que vamos a verla.
Y ahora vamos a entrar, familia, porque por lo que es Tlalpujahua conocida en todo México es por las esferas, por la tradición de las esferas.
Entonces, bueno, aquí de hecho lo dicen el legado de un pueblo, los creadores de la esfera.
Y ahora vamos a conocer más en profundidad todo lo que es la historia.
Algo que me gustaría destacar es que este museo de la esfera está dentro de Villa Claus,
que una vez accedes puedes entrar obviamente de forma gratuita.
Esto está expuesto para todo el mundo y que realmente aquí lo que estamos entendiendo es la elaboración de un oficio.
O sea, se le dio a Tlalpujahua un nuevo oficio muy bonito y muy asociado a unos sentimientos tan preciosos como es la Navidad, la familia, el decorar tu arbolito, tu casa.
Ese es un momento muy especial, la verdad, y que en la Navidad es muy importante montar el arbolito.
Sí, en mi casa se monta el 19.
¡Muy bien! Pregunta, pregunta para el vídeo. ¿Cuándo soléis montar el arbolito de Navidad en vuestras casas?
Ahí me lo decís por los comentarios. Él ya está respondiendo.
Familia, lo que más me gusta de las esferas en Tlalpujahua es que todas son con vidrio soplado y la fabricación es totalmente artesanal.
Pero totalmente, y eso es un plus a añadir. No, es que fijaros en estas maravillas, por favor.
¿Quién no querría tener todo esto en su arbolito de Navidad? Yo ya quiero montar el mío, que el mío todavía no lo he montado.
Te estaba diciendo que es brutal ver tantas esferas, tantas formas para decorar tu arbolito.
Porque yo estoy acostumbrada a ver lo más simple, a lo mejor en el súper, que te venden bolas más grandes, más pequeñas, con algo brillantito.
Pero esto es espectacular, es brutal. No me habría imaginado que haya estas esferas de frutas.
¡Qué chulo!
Yo creo que tu árbol sería tan básico.
Sí, ¿verdad? Con lo que me gusta.
¿Tú crees que esta a tu mami le gustaría, Izanito?
Sí, mi madre que le encanta la Navidad, con el rojo y todo.
Le tenemos que llevar un recuerdo desde aquí.
Sí, mi madre de aquí le encantaría muchísimo.
Familia, por favor, fíjense en estos diseños que son brutales.
Me parece un espectáculo visual venir aquí.
Tal cual, sensorial en todos los aspectos.
Esto, por ejemplo, me recuerda muchísimo a la talavera.
Hay para todos los gustos y colores, porque hay muchísima gente que decora su árbol solo en unos tonos.
Hay otros que son árboles más caóticos, otros que son en puro minimalismo.
Aquí tenemos de todo.
Y luego nos estaban comentando que esta parte son las esferas de la mariposa monarca.
Porque, pues, ¿por qué no solo tener esferas en Navidad?
¿Por qué no tenerlas también en diferentes épocas del año?
Y que se asocien a otras tradiciones, a otras épocas en las que, por ejemplo, aquí es muy típico la mariposa monarca.
¿Por qué no decorar también con esferas en diferentes estaciones?
Sobre todo, pues, con algo tan bonito como esto.
Está preciosa.
Y una vez termina lo que es el museo de las esferas, tenemos toda la sección de merch que me encanta.
O sea, los diseños son preciosos.
Uno va a caer.
Igual tú te vienes a mi casa.
Pero bueno, también tienen un montón de cositas preciosas aquí.
Y algo muy padre es que podemos decorar aquí nuestra esfera.
Tienen un taller para decorar esferas de Navidad.
Y es lo que quiero decirle a los chicos, que vayamos.
Y así en nuestro arbolito tenemos una personalizada nuestra con el diseño que hayamos elegido y elaborada manualmente.
Así que vamos a ello.
Y está en esta misma callecita.
O sea, por aquí.
Oigan, es tempranito y hay mucha gente.
Me encanta.
¡Que viva el espíritu navideño!
¡Por Dios!
¡Qué guay familia!
Imaginaos ser un niño y venir aquí a hacer actividades, a decorar tu esfera.
No sé.
Yo creo que para los padres también.
No quieres que pase el tiempo, pero a la misma vez quieres que se entendan un poquito más.
Yo creo que está brutal y que la ilusión es que le veo las caritas y ¡qué guay!
Está muy guay.
Si me emociona a mí, imagínate a ellos.
De hecho, tienen lo que es la fábrica de esferas.
Vamos a entrar y a conocer el proceso.
A ver, y que nos lo vayan explicando, familia.
¡Ostras, mira!
Y ahí tienen para pintar.
Vamos a hacerlo, aunque no seamos niños.
Y miren familia, por aquí los nenes están pintando.
Aquí está su maestra.
Hola, mi nombre es Yvonne.
Y bueno, les comento que están chicos del Jardín de Niños Tomas Mad de Tlalpujagua, Michoacán, realizando sus esferas.
Hacemos estas actividades para poderlos acercar un poquito a la realidad de las visiones, las conozcan y las experimenten.
Y de hecho, me estabas comentando que previamente en el salón les vas preparando, les contáis la historia, ¿no?
Claro, antes de que los niños puedan realizar toda esta actividad.
¡Qué bonita!
Me encanta.
Sí, en el salón trabajamos todo lo que es previo a la actividad, con esferas de otros materiales, papel, con otras decoraciones.
Los vamos preparando para que puedan conocer esta tradición.
Ya una vez que vienen aquí, pues ya tienen el conocimiento previo de cómo hacerla, de toda la tradición y lo pueden llevar a la realidad.
Y además vienen con sus papás, ¿no? Y hacen una actividad en familia.
Sí, para que haya como más unión en esta época que se trata de estar con la familia, del amor, de convivir.
Pues aquí los chicos trabajando en el taller.
¡Guau, me encanta!
Gracias.
Le estaba comentando a Carmen que qué guay tener un recuerdo que puedas poner todos los años de tu viejo cuando es chiquito.
Porque esto pues dura prácticamente toda la vida y que vayan creciendo y vean lo que han hecho de pequeñitos.
Me parece brutal y ponerlo en árbol y no sé, está muy guay.
Tú imagínate que tengas una esfera de cuando tu hijo tenía tres años.
Luego vuelves a llevarlo con cuatro, con cinco y así, decorando tu árbol, ¿verdad?
Está muy padre.
Tienes como el proceso de crecimiento de tu hijo a base de esferas de Navidad.
Yo ya estoy encantadísima, ¿eh? No puedo parar de sonreír porque es que me encanta.
Ya tenéis una actividad para Mateito cuando me vayáis creciendo.
Y Nerea se va a super transformar, ya navideña total.
Me voy a hacer sueño.
Te vamos a colgar en los pendientes dos esferas.
Mira qué bonito.
¡Qué chulo!
Es tan verde también pero obviamente si llegó con verde a casa mi suegra me echará.
Es que Susana no es muy fan del verde.
Es fan del rojo.
Rojo Ferrari.
¡Epa! Rojo navideño.
Así me borilla.
¡Listo familia! Ahora sí que sí, creo que vamos a dos para visitar Villa Claus.
¡Qué guay!
¡Qué preciosos van a caer para las cenas navideñas!
Ahí te quiero ver. Yo también me voy a poner el mío en las cenas navideñas.
Y seguramente seremos la envidia de muchos en la mesa.
Y ahora nos vamos a la otra parte de la Villa Claus.
Vamos a ver más esferitas, más tienditas y a reencontrarnos con nuestro espíritu navideño.
Yo ya los siento.
Yo ya.
Ya quiero que sea 24, ponerle leche y galletas a Santa Claus y que venga.
Ojalá no pasaran tan rápido las navidades pero cuando estás en familia pasándolo tan bien,
riéndote, recordando momentos, las navidades pasan así y conforme te vas haciendo más mayor aún pasan más rápido.
Qué pena que duelen tan poco, la verdad.
Bueno, lo bueno es que tenemos Villa Claus todo el año así que para que lo sepáis.
Pueden venir en agosto, en septiembre, en todos los meses.
Si no alcanzan a venir en Navidad, que es como la época, no preocuparse porque está abierto todo el año y siempre está así.
Esto es la eterna Navidad aquí en México.
Aquí están todos los papás haciéndoles fotitos a los nenes.
No manchen, qué bonitos recuerdos.
Ponte Nenea.
De una.
También podemos ser adultos con ese espíritu navideño.
Pues bueno familia, ha llegado el momento de entrar al taller de Santa Claus que, madre mía, es precioso, precioso.
Pero qué es esto, Dios, esto es el paraíso de cualquiera que ama la Navidad.
Madre mía los árboles.
¿Qué es esto? Ojalá me lo pudiera llevar a España.
Estás en tu paraíso, en el mío y en el de todos que amen la Navidad.
Qué inspiración para montar mi árbol el año que viene en la cafetería.
Tiene que ser de caramelos, de tazas de café, de cupcakes, de todo.
Sí, lo quiero así de alto, Nerea.
Te dije que era brutal, ¿verdad?
Es que le digo a Nerea, vas a alucinar con el taller de Santa porque es que no tiene sentido.
Estamos en México y es completa Navidad.
Y de verdad, esto es lo más loco que he visto en mi vida.
Está brutal, tienes de todo, de todos los tamaños, de todos los colores, de todos los estampados.
No sé, me dan ganas de comprarlo todo y llevármelo todo a España.
Mira, el carro para mi hijo.
Es gigantesca la tienda, o sea, hay otra parte aquí.
Es como Charlie y la fábrica de chocolate, pues Santa y su fábrica de esferas.
¡Me encanta!
¡Ay, son como donuts!
¡Ay, por Dios!
Y aquí están todas las que son de colorines.
¡Por favor, familia!
Mira, y de precio, brutal el precio.
Madre mía, pues te lo llevas casi todo.
Me lo pido. Santa, anótame 50 de estas.
¡Ay, qué lindo, por favor!
Aquí decoraría toda mi casa entera, ¿eh?
¿Qué es esto? Esto parece un... ¿cómo se llama? ¿Laberinto?
¡Madre mía!
El laberinto.
No, no, laberinto navideño.
Y además está como por sección de color.
Sí, está muy guay, la verdad.
Aquí estamos, por ejemplo, en el dorado.
Aquí vienen más blancos y negros.
Rosita.
Es que encima...
Es precioso, o sea, es precioso esto.
Miren, miren, miren, miren.
Diferentes arbolitos montados para que uno se haga la idea de
¿y cómo quedaría con estas así más en estilo talavera?
Así.
¡Guau, qué chula! Es tipo talavera. ¡Qué guay!
Vale, familia, fíjense porque estas van a ir directas para el árbol de mi mamá y de Susana.
Sí.
Nos las vamos a llevar de recuerdo para ambas.
Lo envuelven para avión, por si acaso, porque esto es tan frágil.
Y vamos a echar una vueltita más, a ver si vemos algo más que nos guste.
Familia, y esta a mí me ha alucinado.
Hay tantos diseños que cuesta elegir, pero esta quiero que vaya en mi arbolito de navidad.
Por favor.
Familia, nos vamos a una posada.
¡Qué guay! Estoy muy emocionada. Primera posada de este 2024.
El tiempo vuela, ha pasado súper rápido, pero esta posada no va a ser una posada normal.
Hay una sorpresa. Nosotros vamos a llegar y vamos a tener una sorpresa.