Y agente de inteligencia de Cuba

Jaime Bayly
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Hola, ¿cómo están?
¿No es un alivio cuando pasan las fiestas navideñas
y volvemos todos a la tranquila, discreta normalidad,
sin las presiones de estar felices,
inmensamente felices, permanentemente felices,
que sentimos ustedes y nosotros durante las fiestas navideñas,
sin las presiones de regalar a todos,
a los que merecen los regalos y a quienes no los merecen,
es un alivio que pase todo ello, ¿no?
Por cierto, y antes de hablar de política,
este sombrerito fue uno de mis regalos de Navidad.
¿No es coqueto? Me encanta.
Vamos a lo nuestro.
Por cierto, amor, están pendientes tus regalos de Navidad.
Yo, como soy un poco avaricioso, le dije a Silvia, mi mujer,
¿te parece si tus regalos navideños te los compro después de Navidad,
con un buen descuento?
Yo siempre apunto a 50%, 70% descuento.
Así que hemos quedado que mañana pasado vamos a ir a comprar sus regalos.
Mis disculpas.
Bueno, he leído en el diario El Nacional,
que es una fuente altamente confiable,
periódico independiente, venezolano,
que la imagen de Maduro no es pobre, sino es paupérrima, ¿no?
El pueblo venezolano lo repudia,
dentro del país y fuera del país, en todas partes, ¿no?
Su imagen buena rosa el 30%,
y eso, la verdad, me deja turulato, patidifuso.
¿Cómo puede ser que 30% de los venezolanos piensen bien de Maduro?
No encuentro explicación racional.
Pero un sólido 70% dice que la imagen de Maduro es mala o muy mala.
Decir que es mala, en lugar de decir que es muy mala,
ya es una gentileza al dictador, ¿no?
O sea, 70-30, que es más o menos la proporción
por la cual perdió las elecciones presidenciales de julio 28.
Más o menos, ¿no? 70 el mundo, 30 Maduro.
Cuando a la gente le preguntan si desaprueba o aprueba el trabajo de Maduro,
casi se repiten esas cifras.
Apenas 29% aprueba, y a mí esa cifra o ese porcentaje me parece elevadísimo.
Yo no sé qué le aprueban a Maduro.
Yo entiendo que aprueben la gestión de Maduro
todos los malhechores, los truanes, los zampones que roban a su sombra,
pero que el 30%, casi, el pueblo venezolano apruebe la gestión de Maduro,
y en cambio un 67% desaprueba su muy desastroso trabajo.
Increíble que Maduro haya llegado a ser dictador, ¿no?
Increíble que aspire a perpetuarse en el poder hasta 2030.
Si lo consigue, y Dios no lo quiera,
sumaría largos 17 años en el poder,
más de los que estuvo Chávez.
Chávez estuvo 13 años como autócrata de Caracas.
Maduro va a nacer ya en marzo del próximo año,
12 años, de 2013 hasta 2025,
y si se queda hasta 2030, va a nacer 17, 17 años.
Maduro, que era un don nadie,
Maduro no fue a la universidad,
apenas se graduó como bachiller de liceo,
recuerdo esto claramente,
tenía apenas 23, 24 años y se fue a La Habana,
y se matriculó en una escuela de dirigentes políticos,
y ahí estuvo tres años,
y ahí se convirtió en un comunista ortodoxo y en un hombre de La Habana.
Yo creo que era un agente de la inteligencia cubana.
Luego regresó a Venezuela,
ya convertido en un comunista radical,
el papá de Maduro también era un comunista radical,
y fue chofer de los autobuses del metro de Caracas.
Y esto es verdad, no me lo estoy exagerando,
Maduro fue chofer de metro,
y sindicalista del metro de Caracas.
Y allá por finales del 92, cuando Chávez estaba preso,
después del golpe fallido que le dio Carlos Andrés,
Maduro fue a visitarlo y a conocerlo en persona,
a una cárcel muy en las afueras de Caracas,
la cárcel de Illare,
más o menos dos horas en coche, en auto desde Caracas.
Y allí conoce a Chávez,
y se vuelve, claro, más chavista que propio Chávez.
Pero fue Chávez quien lo encumbró,
Maduro fue diputado,
y después Chávez lo eligió como canciller,
nada menos, como subministro de exteriores.
O sea que Chávez viajaba por el mundo con Maduro a lado,
ese gigantón que le cargaba los maletines,
los portapliegos, los bolsos,
bolsos a veces con dinero en efectivo.
Bueno, esta es la carrera insólita de Maduro,
que quiere quedarse en el poder hasta 2030,
y que el 70% como mínimo de los venezolanos repudio.
El gobierno argentino de mi ley exige explicaciones a la dictadura de Caracas,
no va a recibir ninguna explicación
por la detención injusta y arbitraria
del gendarme nacional argentino Nahuel Agustín Gallo,
33 años, perteneciente a un batallón en Mendoza, Argentina.
Este muchacho pidió permiso a las autoridades venezolanas,
pidió permiso en noviembre,
para visitar Venezuela.
En una carta, Nahuel Gallo,
gendarme ahora injustamente detenido en Venezuela,
explicó que se dirigía a Puerto la Cruz,
en el estado de Azoategui,
a visitar a su novia María Gómez,
que vive ahí en Puerto la Cruz,
y con la cual Gallo tiene un hijo de dos años.
Y entonces la vicepresidencia venezolana,
a cargo de Delsi Rodríguez, alias Delsi la Fea,
así es conocida en el mundo de Lampa,
autorizó el viaje de Nahuel Gallo.
Y le dijeron, usted puede permanecer en Venezuela 30 días,
hasta el 31 de diciembre.
O sea que Gallo llegó a Venezuela con permiso oficial
expedido por el régimen de ese país.
No llegó como espía, eso es mentira.
No es un espía.
Fue a visitar a su mujer y a su hijo de dos años,
en Puerto la Cruz.
Pero solo por ser argentino y por ser gendarme,
la dictadura venezolana,
que había autorizado su viaje,
expresa explícitamente mediante carta
que ha sido divulgada por el gobierno de Buenos Aires
a la presa internacional,
decidió tomarlo como prisionero,
tomarlo como rehén.
¿Por qué digo rehén?
Porque luego la dictadura venezolana
seguramente intentará canjearlo.
Esto es lo que hacen los venezolanos.
Toman rehenes, toman prisioneros,
y después los canjean.
Como tiempo atrás canjearon
a los ejecutivos de CITCO,
que eran inocentes,
por los narcosobrinos de Cilia Flores,
la primera dama,
o por el propio Alex Ab,
testaferro de Maduro y de la familia Maduro.
Pobre muchacho, ¿no?
Nahuel Gallo.
Hago votos por su pronta liberación,
pido a los dioses que lo protejan,
que le cuiden la salud, que lo iluminen,
porque el muchacho es completamente inocente
y es un despistado más,
o un temerario más,
que decide ir a Venezuela a hacer turismo,
a visitar a un familiar, a una novia,
y a un amigo,
y luego caen apresados por la maldad,
por el cinismo,
por la absoluta desfachatez
y falta de escrúpulos de la dictadura de Maduro,
que usa a las personas como piezas,
como fichas de cambio, ¿no?
Finalmente, leo con bastante consternación
que Tom Homan,
que es el hombre que Trump ha nombrado
para ser el zar en la frontera sur con México,
Homan, que conoce bastante el tema
y que es un duro de los bravos.
Homan es un duro, joder,
duro entre los duros.
Se viene un tiempo feroz contra los inmigrantes.
No solo promete el zar Homan
deportaciones masivas de,
quote-unquote, ilegales,
que son individuos que no necesariamente son criminales,
pero que han entrado a este país
pidiendo asilo político,
con razón o sin ella,
y que están en este país
temporalmente, a veces con un estatus de protección,
a veces sin ese estatus, ¿no?
Homan dice que los va a deportar a todos
y anuncia, y esto es lo que me ha entristecido,
que van a reanudar la política de separación de familias
que llevaron adelante del primer gobierno a Trump,
que consiste básicamente en separar a los niños,
a los menores de edad de sus padres, ¿no?
Cuando están en situación ilegal,
que es una cosa realmente cruel, ¿no?
Entonces, vamos a suponer que ya,
Trump siendo presidente después del 20 de enero,
los chacales, los canserberos de Trump y de Homan
llegan a una vivienda.
En esa vivienda, digamos,
hay un padre y una madre
que no tienen permiso para residir en Estados Unidos,
que son, entre comillas, ilegales,
y entonces se los lleva,
pero se los llevan con los menores de edad.
A los menores de edad los mandan
a otra cárcel para menores de edad,
que no es exactamente una cárcel,
sino un albergue o un refugio,
o, bueno, llamen ustedes como quieran
a ese centro de detención.
Pero lo cierto es que los menores de edad
son separados de sus papás.
Es una locura.
Y, de hecho, la locura la quiere extremar,
la quiere tensar el señor Trump,
porque incluso quiere prohibir
que los nacidos aquí en Estados Unidos
de padres indocumentados
reciban automáticamente
la ciudadanía estadounidense.
Porque lo que quiere hacer Trump, por supuesto,
es ponerlos a todos a correr, ¿no?
Lo que quiere hacer Trump,
con la complicidad activa del señor Homan,
su zar de la frontera,
es asustar tanto a estos inmigrantes
que se vayan ellos solitos
antes de que sean apresados,
separados de sus hijos menores de edad
y deportados en circunstancias
altamente oprobiosas, ¿no?,
altamente bochornosas.
Son seres humanos, ¿no?
Lo dejaron todo por venir a Estados Unidos.
Vendieron sus cosas,
se endeudaron, pagaron a los coyotes,
jugaron la vida,
una travesía de semana, ¿no?
A veces con niños, con mujeres,
llegaron, entraron, coronaron el sueño.
Buscaron un trabajo aquí.
Han conseguido un trabajo.
Todavía no tienen los papeles en regla,
pero están trabajando dura, honradamente.
Y el zar Homan,
lo que quiere es caerles encima,
fumigarlos como si fueran alimañas,
aplastarlos como si fueran cucarachas
y no seres humanos
y mandarlos de una patada cruel
a sus países de origen.
Y yo no simpatizo con esa manera
de hacer política.
Luego salen, por supuesto, los exaltados,
los pintorescos, adulones de Trump
a decirme, ah, bueno, Bailey,
entonces tú estás a favor de los ilegales.
No, no estoy a favor de los ilegales.
Ah, bueno, tú no quieres tanto a los ilegales,
entonces recibe a 30 o 40 ilegales en tu casa
y que se queden a dormir.
Bueno, eso es rebajar la discusión,
¿no es cierto?
Yo no es que estoy a favor de los ilegales.
Pero yo tengo una idea bien simple, ¿no?
Estados Unidos es un país
así de grande, quizá
el país todavía más poderoso del mundo,
pero eso está por verse porque los chinos
están corriendo a alta velocidad
y quizá ya nos han sobrepasado.
¿Es un país tan grande
Estados Unidos precisamente
porque durante
la historia ha recibido
a millones
de hombres y mujeres
que huían de
dictaduras, de tiranías,
de guerras,
de barbaries,
de opresión, de discriminación
y que llegaban aquí
en busca de la libertad
y una vez conquistadas la libertad prosperaban.
Entonces, ¿por qué no podemos
abrirles las puertas a los venezolanos,
a los cubanos y a los nicaragüenses?
No es obvio que huyen de dictaduras,
de tiranías.
No es obvio que escapan
de opresión, de barbarie,
de discriminación.
¿No merecen ellos, seres humanos,
un futuro digno como el nuestro?
¿Por qué los vamos a sacar
a patadas de este país y devolverlos
a esas tiranías
feroces y sanguinarias
de las cuales han escapado?
Muchos de ellos además corriendo el riesgo
de terminar en una cárcel, en una mamorra
en esos países. Yo no simpatizo
con esa manera de hacer política.
Así las cosas y además cuando me toca
encontrarme con un indocumentado generalmente
los trato con
el cariño y la humanidad
y la compasión que él o ella
merece. Así las cosas
ya un poco aliviaditos, porque pasaron
las fiestas navideñas.
Seguiremos reportando con suerte
mañana.
Seguimos.
