¿Por qué estos 10 países no quieren musulmanes?

Pato Bonato
6 seguidores
2 Visualizaciones de video·29 dic 2024
¿Por qué estos 10 países no quieren musulmanes?
Este no es un título exagerado, es una realidad que muy pocos conocen.
En un mundo con más de 2.000 millones de musulmanes, y con el Islam creciendo tan rápido,
se estima que en 2050 será la religión más grande de todo el planeta.
Y es impactante pensar que hay países que no quieren saber nada con esta religión.
Puntualmente que vayan a vivir personas que profesan esa religión.
En este video te voy a mostrar cuáles son esos 10 países
y por qué los musulmanes se enfrentan barreras tan grandes ahí.
Algunos tienen restricciones legales, otros rechazo social,
y uno de ellos te va a dejar completamente sin palabras.
Es un país que probablemente ni siquiera sabías que existía,
pero tiene una historia que va a hacer que te cuestiones varias cosas.
Vamos ahora con el ranking.
Vamos a empezar con el puesto número 10, Corea del Sur.
Curiosamente este país salió en el puesto número 1 como el país más xenófobo del mundo
en mi canal secundario, que te lo voy a dejar acá el video que hice.
También lo voy a dejar en la descripción.
Y es el país que, si bien es bastante hostil hacia los musulmanes,
en realidad lo son hacia la mayoría de los extranjeros.
Obviamente generalizando y no totalizando.
Pero comparando con los demás países que siguen en el ranking, no es algo tan agresivo.
Pero sí que hay desafíos sociales y culturales que ponen incómodo a los musulmanes
que quieren ir a vivir a Corea del Sur.
Para empezar, este país tiene una población musulmana muy pequeña,
alrededor del 0,3% de la población total,
por lo que muchos surcoreanos tienen un conocimiento muy limitado del islam.
Esto puede llevar a malentendidos y a estereotipos,
especialmente debido a representaciones negativas en los medios locales.
Por otro lado, notamos una falta de infraestructura halal.
La carne halal es aquella que ha sido producida y procesada de acuerdo a las leyes islámicas.
Significa que el animal debe haber sido criado de forma natural,
alimentado con una dieta vegetal y sacrificado mediante un método específico
que incluye la recitación del nombre de Dios.
Aunque hay esfuerzos por ir adaptando de a poco la oferta alimentaria propia del islam
en Corea del Sur, sigue siendo muy limitada en comparación con otros países.
Esto puede dificultar la vida cotidiana de los musulmanes,
que respetan estrictamente las normas dietéticas.
También vale mencionar que durante la crisis de refugiados sirios,
hubo protestas en Corea del Sur contra la llegada de refugiados musulmanes.
Este rechazo no siempre es explícitamente anti-islámico,
pero sí que refleja cierta resistencia cultural hacia lo extranjero.
Por eso son de los países más xenófobos del mundo.
Aunque la libertad religiosa está garantizada,
encontrar espacios para elaboración o mezquitas puede ser un desafío fuera de las principales ciudades.
La falta de familiaridad cultural hace que los musulmanes se sientan incómodos o no del todo aceptados.
Puesto número 9 para Japón,
que también tiene una de las comunidades musulmanes más chiquitas del mundo.
Con apenas 185.000 musulmanes en todo el país.
Teniendo en cuenta la gran población que tiene Japón,
esto representa el 0,15% de la población total de Japón.
Es decir, la mitad de lo que recién dijimos en Corea del Sur.
Japón no impone restricciones oficiales contra el islam,
pero la sociedad japonesa es extremadamente homogénea
y rechaza aceptar inmigrantes y religiones extranjeras.
El gobierno japonés mantiene una política migratoria muy estricta,
lo que ha impedido que el islam se expanda de forma significativa.
Los musulmanes en Japón enfrentan dificultades para encontrar comidas halal también.
Las mezquitas son escasas, dado que solamente hay 80 en todo el país.
Puesto número 8 para un país muy curioso,
Myanmar, que también es conocido como Birmania.
Este es un país que la mayoría no sabe de su existencia,
ni mucho menos de su ubicación en el mapa.
La comunidad musulmana en este país ha sido víctima de una brutal campaña de persecución.
Más de 700.000 han sido obligados a huir a su país vecino Bangladesh.
El gobierno birmano, respaldado por milicias budistas,
ha llevado a cabo lo que la ONU describe como una limpieza étnica.
Los musulmanes que permanecen en Myanmar permanecen en condiciones pésimas de vida,
muchos de ellos en campos de desplazados o en aldeas aisladas,
sin acceso a derechos básicos como la educación o la salud.
La islamofobia en Birmania es bastante profunda y el gobierno ha hecho poco por detener esto.
Es un país donde ser musulmán es una cuestión seria
que va a determinar la calidad de vida que vayas a vivir.
En Polonia las actitudes hacia los musulmanes han empeorado en gran medida
debido a la influencia de partidos nacionalistas y políticas gubernamentales
que refuerzan un discurso de exclusión.
El gobierno del partido Ley y Justicia, también conocido como PIS,
que ha adoptado una postura ultraconservadora,
utiliza narrativas que vinculan a los musulmanes y a otros migrantes no europeos
con el terrorismo y la criminalidad, reforzando un clima hostil hacia esa comunidad.
Durante la crisis de refugiados, Polonia mostró un marcado contraste
en su trato hacia diferentes grupos.
Mientras los refugiados ucranianos recibieron un apoyo significativo,
incluso construyéndose estructuras legales para protegerlos,
los migrantes provenientes de países como Siria, Afganistán o Irak
enfrentaron bloqueos en la frontera con Bielorrusia,
donde hubo violencia y devoluciones forzadas.
Si bien existen ciudadanos polacos que se solidarizan y brindan ayuda a los migrantes,
su apertura es limitada frente a las políticas estatales
y se puede ver cierta hostilidad generalizada.
Esto no es del todo negativo si tomamos a Polonia como uno de los pocos países de Europa
que se esfuerza por mantener todavía su cultura y su identidad.
Puesto número 6 para Hungría, del gran Viktor Orban.
A veces me pregunto qué hubiese sido de Hungría de no haber tenido a un tipo
como Viktor Orban en su cargo, al mando, ahí gobernando su país,
protegiendo la cultura húngara y no dejando que los invadan como ha pasado en Reino Unido,
en Suecia, en Alemania, en Francia, en España.
Hungría ha adoptado una postura muy firme en contra de la inmigración musulmana,
especialmente desde la llegada de la crisis migratoria de 2015.
El gobierno de Viktor Orban ha utilizado una postura explícitamente anti-islámica,
promoviendo la idea de que la inmigración musulmana representa una amenaza
para la identidad cultural y los valores cristianos de Europa.
La propaganda en torno a la inmigración ha sido central en la política interna de Hungría.
El gobierno ha utilizado carteles y anuncios públicos que vinculan la inmigración
con el terrorismo y la violencia.
Por ejemplo, durante la campaña electoral de 2018,
se distribuyeron carteles en los que se mostraba George Soros, un financista húngaro,
que es el responsable de inundar a Europa con migrantes musulmanes.
Este tipo de discurso ha contribuido a una atmósfera de xenofobia
y ha reforzado el miedo hacia los musulmanes en la población húngara.
El enfoque de Hungría hacia los refugiados se ha enfocado en no aceptar
las cuotas de reubicación dentro de la Unión Europea.
A pesar de la presión internacional,
Hungría ha mantenido políticas de puertas cerradas,
rechazando tanto la reubicación de personas de otros países de la Unión Europea
como la acogida de solicitantes de asilo.
Aunque la comunidad musulmana en el país es relativamente pequeña,
los estereotipos sobre los musulmanes y la islamofobia han aumentado.
Según los estudios, el 70% de los húngaros cree que la inmigración
musulmana pone en peligro su cultura y tradiciones.
En el puesto número 5 tenemos a República Checa.
En este país, si bien el número de musulmanes es relativamente bajo,
se estima que solo alrededor del 0,2% de la población es musulmana,
los temores sobre la influencia del islam en la cultura local han sido
amplificados por la retórica de políticos y medios de comunicación.
Los refugiados musulmanes han sido percibidos con desconfianza por muchos checos y,
según varios estudios, una proporción significativa de la población checa,
estamos hablando de alrededor del 68% según algunas encuestas,
se opone a la aceptación de más refugiados musulmanes,
reflejando un rechazo generalizado hacia esta comunidad.
La islamofobia en República Checa también se ve reflejada en actitudes cotidianas donde
los musulmanes pueden experimentar la discriminación en el lugar del trabajo
o en la vida pública, enfrentándose así a comentarios y actitudes hostiles en la sociedad.
Esta postura también se ha manifestado en la política donde los partidos de derecha
y populistas han ganado terreno con plataformas anti-inmigrantes que promueven el miedo a los
musulmanes.
Vamos ahora al puesto número 4 donde tenemos que mencionar a Eslovaquia.
En este país la población musulmana es muy pequeña,
representa alrededor del 1% de la población total,
pero así todo las actitudes negativas hacia las personas de esta comunidad
son bastante fuertes y marcadas.
Este fenómeno se ha visto impulsado por la creciente retórica nacionalista y anti-inmigrante
que ha caracterizado el discurso político del país en los últimos años.
La llegada de refugiados musulmanes, especialmente durante la crisis de refugiados de 2015,
exacerbó la hostilidad hacia el islam.
A pesar de que Eslovaquia aceptó muy pocos refugiados en comparación con otros países
de la Unión Europea, los discursos de figuras públicas de derecha a menudo se han centrado
en los peligros recibidos de la islamización de Europa,
lo cual alimentó el miedo y la desconfianza hacia la gente musulmana.
El escepticismo hacia el islam también está arraigado en la percepción de que los musulmanes
no se integran adecuadamente en la sociedad eslovaca.
Esto se ve en la falta de representación de musulmanes en la vida pública,
así como también en estereotipos negativos que perpetúan en los medios de comunicación
y en las conversaciones cotidianas.
Los musulmanes enfrentan discriminación y exclusión,
y a menudo se les asocia con el terrorismo y la violencia.
Además, Eslovaquia tiene una fuerte tradición católica,
lo cual refuerza la sensación de que el islam y otras religiones no encajan en la cultura nacional.
Y antes de entrar al podio a los tres países que más se caracterizan por el rechazo hacia
los musulmanes, dejame recordarte de que te suscribas al canal, que es gratis,
activá la campanita así no te perdés futuros videos.
Vamos ahora con el puesto número 3, Rusia.
En este país, aunque la población musulmana es significativa,
especialmente en regiones del Cáucaso como Chechenia, Daguestán e Ingustetia,
los musulmanes fuera de estas áreas enfrentan altos niveles de discriminación y hostilidad.
La discriminación religiosa hacia los musulmanes ha sido exacerbada por el
aumento del nacionalismo ruso y la creciente islamofobia en el país.
Aunque los musulmanes en las regiones del Cáucaso, donde forman una gran mayoría de
la población, suelen disfrutar de un mayor nivel de aceptación, fuera de estas zonas,
el islam se asocia a menudo con terrorismo y extremismo.
La violencia contra musulmanes es también un fenómeno recurrente, especialmente en las
grandes ciudades rusas como Moscú y San Petersburgo, donde muchos musulmanes se
sienten vulnerables a ataques racistas y religiosos. Grupos ultranacionalistas de
derecha a menudo justifican actos de violencia contra musulmanes y retórica islamofóbica en
los medios de comunicación, contribuyendo a fomentar un clima de hostilidad.
En este país, la persecución de musulmanes, particularmente de la etnia uigur, ha sido
bastante severa, especialmente en la región autónoma de Xinjiang.
El gobierno chino ha implementado una serie de políticas represivas,
que incluyen detenciones masivas, vigilancia extrema y una campaña sistemática para
erradicar la cultura y religión islámica en la región. Se estima que más de un millón de
uigures y otras minorías musulmanas han sido detenidos en lo que el gobierno chino describe
como campos de reeducación, pero que en realidad son centros de detención donde se reportan abusos
y torturas. Además de la represión directa, se ha producido un intento de borrar tradiciones
religiosas de los uigures, con restricciones a la práctica del islam, como la prohibición del
ayuno durante el mes de ramadán y el control de las mezquitas, así como también el uso de
símbolos religiosos. También se han destruido muchos lugares sagrados, como por ejemplo mezquitas
o cementerios, bajo la excusa de modernización. La vigilancia masiva, que incluye el monitoreo de
comunicaciones y el uso de tecnologías de reconocimiento facial, es otro componente de
esta represión con el fin de controlar y suprimir cualquier forma de disidencia. El
trato hacia los uigures ha sido condenado por organizaciones internacionales y gobiernos
extranjeros, sin embargo China sigue defendiendo estas políticas como medidas necesarias para
mantener la estabilidad y seguridad en la región. Y antes de comentarte el puesto más importante,
el puesto número 1, tengo una invitación muy importante para hacerte. Es sobre la llave del
mundo, la plataforma más grande que yo he creado, donde hay cuatro pilares. Aprender a generar
ingresos online, por otro lado desarrollar una mentalidad de hierro, también información extensa
sobre todos los países del mundo y por último y más importante, una comunidad, un entorno positivo
de personas que están en la misma que vos y que te van a llevar a que saques tu máximo potencial.
Te dejo más información en la descripción. Ahora sí, vamos al puesto número 1, que es para Corea
del Norte. Este país no solamente tiene control sobre el islam, sino que tiene control absoluto
sobre cualquier expresión religiosa que se produzca en el país. Es decir, no solamente van contra el
islam, sino que también van contra el cristianismo, contra el budismo, contra el hinduismo, contra
todas las religiones. El régimen norcoreano promueve una ideología atea centrada en la
veneración de la figura del líder y persigue activamente cualquier forma de fe que no sea
justa a su doctrina oficial. A pesar de que la información sobre musulmanes en el país es
extremadamente limitada, se sabe que las autoridades monitorean y restringen la entrada
de creyentes no sólo de musulmanes, sino de cualquier religión, además de prohibir la
libre práctica religiosa fuera de los pocos cultos aprobados por el régimen. Cualquier intento de
practicar el islam sería severamente reprimido. El país ha sido denunciado por diversas organizaciones
internacionales por violaciones a los derechos humanos, especialmente en lo que respecta a la
libertad religiosa. Debido a esta estricta vigilancia y la ideología atea que prevalece,
es probable que los musulmanes, si existieran en el país, enfrentarían una completa falta de
aceptación y posiblemente persecución, al igual que cualquier otro grupo religioso no alineado con
el régimen. ¿Qué opinas acerca de la situación de los musulmanes en estos países que te comenté?
¿Crees que en un futuro se van a poder adaptar de una mejor manera? ¿Crees que los países los van
a recibir de una mejor manera también? Dejame tu comentario debajo. Antes de irme, te quiero
recomendar este vídeo muy interesante sobre ese discurso progresista sobre los países europeos
que han colonizado África. Anda a verlo porque ridiculice a los progres que defienden ese
discurso de que los europeos deben sentir culpa o que está bien todo lo que están pasando por
todo lo que le hicieron a los africanos y demás. Anda a verlo porque se derriban un montón de mitos
y argumenté con datos fácticos de la historia lo que realmente sucedió y lo que realmente debería
pasar. Es importante para que cada uno abra sus ojos y empiece a ver la realidad como tiene que ser.
