El mapa perdido de la Antigua Roma que tenía la Atlántida y el Ojo del Sahara. ►Suscríbete al canal: https://geni.us/eZcCYJ
En este video conoceremos las certezas científicas que se han podido obtener sobre el Ojo del Sahara y el relato probablemente mítico de una isla-estado-continente que fue devorada por el mar, según el célebre filósofo ateniense, y que ha fascinado a la humanidad desde hace casi dos milenios y medio.
¿Existió realmente la Atlántida o fue un invento platónico? ¿Es posible que el Ojo del Sahara sea la Atlántida? ¿Qué evidencias existen para hacer esa asociación y qué tan sólidas son? Veámoslo a continuación.
El mapa perdido de la antigua Roma, que tenía la Atlántida y el Ojo del Sahara.
Una isla posiblemente mítica, la Atlántida, y una formación geológica real, el Ojo del
Sahara, podrían ser la misma cosa, según afirman algunos investigadores y autores.
El Ojo del Sahara, también llamado Estructura Richat, es un cuerpo geológico situado en
pleno desierto, en la República de Mauritania.
Aunque se conocía de su existencia desde los años 1930, la primera visión de conjunto
del Ojo del Sahara se tuvo en 1965, con las fotografías de la Tierra obtenidas por la
misión espacial Géminis IV.
Desde las alturas del Ojo del Sahara aparece una diana de círculos concéntricos, sorprendentemente
parecido a como Platón describió la isla circular de la Atlántida, hace más de 2.400
años.
En este vídeo conoceremos las certezas científicas que se han podido obtener sobre el Ojo del
Sahara, y el relato probablemente mítico de una isla-estado-continente que fue devorada
por el mar, según el célebre filósofo ateniense, y que ha fascinado a la humanidad desde hace
casi dos milenios y medio.
¿Existió realmente la Atlántida o fue un invento platónico?
¿Es posible que el Ojo del Sahara sea la Atlántida?
Veámoslo a continuación.
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El Ojo del Sahara, un misterio oculto a plena vista durante milenios.
El Ojo del Sahara estuvo oculto durante milenios, a pesar de que está a plena vista, la razón
es que esta inmensa y enigmática formación geológica es difícil de percibir desde el
nivel del suelo.
La primera visión de conjunto de la estructura Richat, u Ojo del Sahara, que semeja una gigantesca
diana en la arena del desierto, fue posible gracias a la carrera espacial.
Pero incluso ahora que ha sido fotografiada miles de veces desde las alturas, los científicos
no la comprenden del todo.
En 1965, cuando Estados Unidos estaba preparando la misión Géminis IV para hacer órbita
durante cuatro días alrededor de la Tierra, se le pidió a los astronautas que tomaran
fotografías de todo lo que les pareciera interesante sobre la superficie del planeta.
La NASA buscaba cráteres de impacto y encontró el Ojo del Sahara.
Según el texto de la NASA que acompaña una serie de fotografías publicadas de la misión,
a los astronautas se les pidió particularmente que buscaran cualquier característica circular
grande que pudiera ser la raíz de las estructuras de impacto, obviamente pensando en cráteres
de meteoritos que se habían mantenido ocultos al conocimiento humano.
Estos cráteres son geológicamente importantes porque aportan información sobre la historia
de la Tierra y además, conocer cuántas veces se han estrellado contra el planeta rocas
particularmente grandes, ayuda a hacer predicciones sobre el futuro.
Una de las formaciones fotografiadas desde el espacio fue el Ojo del Sahara, y durante
un tiempo se pensó que era un cráter de impacto, sin embargo, la ausencia de roca
derretida no sustentaba la hipótesis.
Se cree que el Ojo del Sahara surgió por el desgarramiento del supercontinente Pangea.
Ante la falta de sustentación del Ojo del Sahara como un cráter de impacto, la ciencia
continuó estudiando la misteriosa formación, concluyendo que su estructura anular principal
son los restos erosionados de lo que alguna vez fue una cúpula de capas de la corteza
terrestre.
Aunque los científicos todavía tienen interrogantes sobre el Ojo del Sahara, existe una teoría
sobre cómo se originó en la práctica.
Se cree que la estructura de Richat se originó a partir de una formación que emergió hace
más de 100 millones de años, cuando la tectónica de placas estaba desgarrando el supercontinente
Pangea y África se separaba de América del Sur.
La roca fundida empujó hacia la superficie pero no llegó hasta el final, creando una
cúpula de capas rocosas, como un grano muy grande.
¿Qué es el Ojo del Sahara o estructura Richat?
La estructura Richat u Ojo del Sahara es una formación geológica circular localizada
en la meseta de Ardrar, en el Sahara, al norte de Mauritania.
Recibió sus nombres por la palabra Risat, de un dialecto local, y porque semeja un gigantesco
ojo humano visto a considerable altura.
Es una cúpula geológica erosionada de 40 kilómetros de diámetro, que dejó al descubierto
capas en forma de anillos concéntricos de roca sedimentaria.
En el interior quedó expuesta roca ignia y se observan vistosas formaciones rocosas
de gabros y riolitas que han sufrido alteraciones hidrotermales, además de una mega brecha
central.
La estructura también alberga excepcionales acumulaciones de artefactos arqueológicos
achilenses, y la Unión Internacional de Ciencias Geológicas la incluyó entre los 100 principales
patrimonios geológicos del planeta.
Fue descrita y dada a conocer entre las décadas de 1930 y 1940, y una expedición a Mauritania
dirigida por el francés Theodor Monod hizo las primeras investigaciones en 1952.
Pomponius Mela fue el primer geógrafo de la Antigua Roma, y en su mapa aparece Atlantae.
El primer geógrafo conocido de la Antigua Roma fue Pomponius Mela, nacido en el año
43 del primer siglo de la Era Común, en Antigentera, la actual ciudad española de Algeciras, cercana
al Peñón de Gibraltar.
Su breve obra, De situ Orbis, o Sobre la situación del mundo, de menos de 100 páginas de impresión
ordinaria, estuvo en uso durante casi 1.500 años, y es el único tratado formal de geografía
escrito en latín clásico, si se excluyen los capítulos sobre temas geográficos contenidos
en la Historia Naturalis, de Plinio el Viejo.
La enciclopedia británica describe el texto de Pomponius Mela como de estilo seco y deficiente
en método, pero de pura latinidad, y ocasionalmente aliviado por agradables imágenes verbales.
En un mapa elaborado por Mela aparece la Atlántida o Atlantae, la mítica isla perdida mencionada
por Platón en sus diálogos.
Pomponius Mela dividió la tierra en cinco zonas
Mela es único entre los geógrafos antiguos al dividir la tierra en cinco zonas, de las
cuales sólo dos eran habitables.
Defendió la existencia de los antítonos, unos pueblos remotos que habitaban las regiones
cálidas del sur, inhabitables para la gente de las regiones del norte por su calor insoportable.
Sobre Europa, África y Asia, y sus fronteras, repite los registros de Eratóstenes de Sirene
y otros eruditos griegos anteriores, y consideraba que el Mar Caspio era una entrada del Océano
del Norte, correspondiente con el Mar Rojo y el Golfo Pérsico.
Por su condición de ibérico, Mela define la costa occidental de España y la Galia,
y su hendidura en el Golfo de Vizcaya con mayor precisión que sus colegas griegos,
y sus ideas sobre las islas británicas, incluyendo su posición, también son más claras que
las de sus predecesores.
Fue el primero en nombrar las islas Orcadas, situándolas con notable acierto.
Como la mayoría de los geógrafos clásicos, asumió que África estaba casi completamente
rodeada por el mar, y que no tenía una extensión muy prolongada hacia el sur.
El Ojo del Sahara está lleno de achelenses.
La estructura Richat contiene excepcionales acumulaciones de artefactos achelenses, una
industria alítica del Paleolítico Inferior.
Los sitios arqueológicos achelenses están ubicados a lo largo de guadis, o valles fluviales,
que ocupan la depresión anular más extensa del Ojo del Sahara.
En los mismos lugares han sido encontrados artefactos de piedra perachelenses.
Los yacimientos están asociados con afloramientos de cuarcitas que aportaron la materia prima
necesaria para la fabricación de las herramientas.
Los yacimientos achelenses más importantes y sus afloramientos asociados se encuentran
a lo largo del noroeste del anillo exterior de la estructura Richat.
La ausencia de depósitos de basura y de estructuras artificiales parecen indicar que el Ojo del
Sahara fue utilizado sólo como lugar de fabricación de herramientas y como territorio de caza.
Los artefactos se encuentran generalmente en capas que van desde el Pleistoceno tardío
hasta el Holoceno temprano, en grava fangosa, lodo de grava, arena limosa y arena arcillosa.
¿Qué es el achelense?
El achelense es una industria arqueológica de fabricación de herramientas de piedra
caracterizadas por óvalos y formas de pera.
Sus hachas de mano están asociadas con el Homo erectus y otras especies homínidas derivadas,
como el Homo heidelbergensis.
Los artefactos achelenses fueron fabricados durante el Paleolítico Inferior en África
y gran parte de Asia y Europa y normalmente se encuentran con restos de Homo erectus.
Se cree que la industria achelense se desarrolló hace unos 2 millones de años como una derivación
de la más primitiva tecnología oldubayense relacionada con el Homo habilis.
El achelense incluye al menos la primera parte del Paleolítico Medio y si se incluye el
estilo de fabricación sanguán, también llamado epiachelense, se puede considerar
que se extendió hasta hace 130.000 años.
Los primeros neandertales adoptaron la tecnología achelense en Europa y Asia Occidental, pasando
a la musteriense hace unos 160.000 años.
Inicialmente se pensaba que fue hecha por un impacto de meteorito, pero no hay evidencia
de eso.
La estructura Richat es una cúpula ligeramente elíptica, profundamente erosionada, con un
diámetro aproximado de 40 kilómetros.
La roca sedimentaria expuesta varía en edad desde el proterozoico tardío en el centro
del domo, hasta el ordovísico para la arenisca alrededor de sus bordes.
El proceso erosivo diferencial de las capas de cuarcita ha creado pendientes circulares
en alto relieve, y la parte central es una brecha silicia que cubre un área de aproximadamente
las tres cuartas partes del diámetro.
En principio se consideró que el Ojo del Sahara se había originado por el impacto
de un meteorito, debido a su forma circular concéntrica, pero ninguno de los estudios
realizados ha revelado metamorfismo de impacto, estando demostrado que se trata de un domo
erosionado a lo largo de millones de años.
Muchas personas piensan que el Ojo del Sahara es la locación de la Atlántida.
Platón describió la misteriosa isla de la Atlántida como un territorio circular, dividida
en círculos de agua y tierra, según el célebre filósofo griego, había tres círculos
de agua y dos círculos de tierra, también afirmó que estaba rodeada de anillos de montañas.
Estas presuntas características geométricas de la isla mítica perdida han sido asociadas
por algunas personas con las del Ojo del Sahara.
Esta hipótesis es particularmente defendida por una pareja de investigadores sudafricanos
que prefiere mantener sus nombres en el anonimato.
La teoría se basa en que supuestamente se realizaron escaneos que permitieron detectar
restos de edificios destruidos bajo tierra, material óseo e incluso metales preciosos
en la parte superior de la estructura Richat.
Además, el hecho de que el Ojo del Sahara está a sólo 140 kilómetros del océano
atlántico, alimenta la idea de que pudo haber formado parte de la legendaria isla de la
Atlántida.
¿Qué es el Período Húmedo de África?
El Período Húmedo de África fue un espacio de tiempo entre el Pleistoceno Tardío y el
Holoceno, durante el cual el norte del continente, actualmente ocupado en su mayor parte por
el desierto de Sahara, presentaba una humedad mucho mayor y estaba cubierto de árboles,
pastos y cuerpos de agua dulce.
Esta conversión del norte africano en un vergel fue ocasionada principalmente por cambios
en la inclinación axial de la tierra, que potenciaron las lluvias.
Durante el último máximo glacial, el Sahara contenía inmensos campos de dunas y estaba
en su mayoría despoblado.
Era mucho más grande que ahora y sus cuerpos de agua, como el lago Victoria y el río Niro
Blanco, estaban en niveles bajos o secos.
El último Período Húmedo comenzó hace unos 14.500 años, cuando corrientes de agua y
lagos como el Chad se formaron o expandieron y los glaciares crecieron en el monte Kilimanjaro.
¿Qué era la Atlántida según Platón?
Si bien las descripciones de Platón sobre la Atlántida son épicas y alucinantes, muchos
creen que apenas rasgó la superficie.
El filósofo nacido cerca del año 427 a.C. describió la Atlántida como una masiva formación
de círculos concéntricos que alternaban tierra y agua, parecida al Ojo del Sahara,
haciendo hincapié en que era una rica civilización en la que se basó el modelo democrático
de Atenas.
Los textos platónicos presentan a la Atlántida como rica en oro, plata, piedras preciosas,
cobre y otros minerales.
Según Platón, la Atlántida, con una historia contada por primera vez por los antiguos egipcios,
era una civilización muy adelantada a su tiempo en tecnología, arquitectura, agricultura
y otros campos, y su ejército y marina resultaban invencibles, mientras que los reyes atlantes
gobernaban con extrema autoridad.
La historia de la Atlántida fue pasada de generación en generación.
¿Cómo supo Platón que la Atlántida ya existía miles de años antes de que él naciera?
El filósofo hace referencia a los relatos de Solón, antepasado suyo, un estadista y
legislador ateniense que vivió unos 200 años antes que él, entre los siglos VII y VI a.C.
Después de realizar reformas en la ciudad-estado de Atenas, el estadista ateniense viajó a
Egipto, donde conoció la historia de la Atlántida por boca de un sacerdote egipcio
que no identifica, pero que Plutarco dice, en la vida de Solón, que fue sonchis de Saís.
Según Platón, el sacerdote le refirió a Solón, una historia que había estado escrita
en las paredes del templo de Saís, ciudad del delta del Nilo, actualmente Sahú, sitio
arqueológico de la era faraónica.
Tras el regreso de Solón a Atenas, la historia fue pasando de generación en generación,
hasta que Platón la recogió en sus diálogos.
¿Utilizó Platón su relato sobre la Atlántida como parábolas?
En sus diálogos, Platón señala sobre la Atlántida, este poder surgió del Océano
Atlántico, una isla más grande que Libia y Asia juntas.
Ahora bien, en esta isla de la Atlántida, había un imperio grande y maravilloso que
gobernaba sobre toda la isla y varias otras, y sobre partes del continente.
Los atlantes eran militarmente muy agresivos y poco después de liberar una guerra de agresión
y no provocada contra varias partes de Asia, fueron derrotados por el único ejército
en capacidad de hacerles frente, el de Atenas.
En medio de los combates, los dioses atenienses produjeron violentas catástrofes naturales,
como tsunamis, huracanes y terremotos, contra la Atlántida, y la isla estalló y se disolvió
en el océano, para no volver a ser vista jamás.
Muchos creen que la narrativa de Platón sobre la Atlántida es fundamentalmente parabólica
y la utilizó para preparar el escenario a su propuesta ideológica.
¿Qué similitudes hay entre la Atlántida y el Ojo del Sahara?
El mapa de Heródoto del año 450 a.C. sitúa a la Atlántida aproximadamente en el mismo
lugar del Ojo del Sahara.
La isla fue descrita como un círculo de 127 estadios de diámetro, equivalentes a 23.5
kilómetros, mientras que el ancho del Ojo del Sahara es de 40 kilómetros.
Platón describe a la Atlántida con zonas alternas de agua y tierra, que podrían asimilarse
a la estructura física del Ojo del Sahara, tal como se conoce actualmente.
Las montañas cercanas a la Atlántida eran considerados símbolos de los dioses y celebradas
por su exuberancia.
Se decía que estas montañas estaban en el norte, la misma ubicación de los montes próximos
al Ojo del Sahara.
Platón también menciona un mar al sur de la Atlántida y un desierto, otra similitud
con el Ojo del Sahara.
Otras similitudes
La República Islámica de Mauritania, donde se encuentra el Ojo del Sahara, pasa su economía
en la explotación del oro y también exporta cobre, dos metales que abundaban en la Atlántida,
según Platón.
Platón apuntó que gran cantidad de elefantes vagaban por la Atlántida y se han encontrado
muchos huesos de estos animales cerca del Ojo del Sahara.
Se informó que rocas negras, rojas y de colores más claros estaban incrustadas en toda la
tierra de la Atlántida, lo que se corresponde con la topografía y colorido de la estructura
Richat.
Dentro y en los alrededores del Ojo del Sahara se han encontrado artefactos de 12.000 años
de antigüedad o más, en el marco temporal de la Atlántida.
Aunque la mayoría de estos hallazgos son herramientas de piedra, también se han descubierto
cascos de barcos, remos y otros objetos característicos de una civilización más avanzada.
Incluso los gemelos de Poseidón apoyarían la teoría de que el Ojo del Sahara es la
Atlántida.
La leyenda cuenta que la Atlántida constituyó un imperio formado por 10 reinos, con la isla
como capital.
Según el relato mitológico, Clito, una mujer mortal, alumbró de Poseidón cinco pares
de gemelos varones, siendo los dos primeros Atlante y Eumelo.
Cada uno de estos gemelos dirigió uno de los reinos que formaban el imperio de la Atlántida.
Los partidarios de la teoría de que el Ojo del Sahara es la Atlántida señalan que no
es casual que Nigeria, otro país de África Occidental, como Mauritania, presente la tasa
de alumbramiento de gemelos más alta del mundo.
Otro argumento que aportan los partidarios de la hipótesis es que tanto Solón como
Platón fueron personajes respetados por su integridad.
El Ojo del Sahara es un punto de referencia para los astronautas.
El proceso de formación del cuerpo rocoso que después sería la estructura Richat también
creó las líneas de falla que rodeaban y cruzaban el Ojo, que posteriormente colapsó
para formar un tipo de roca llamada brecha, compuesta aproximadamente por un 50% de fragmentos
angulares, de tamaño mayor a 2 milímetros unidos, por un cemento natural.
Hace poco menos de 100 millones de años hubo una violenta erupción, la burbuja colapsó
y después la erosión hizo el resto hasta conformar el Ojo del Sahara tal como se ve
actualmente.
A los astronautas les gusta el Ojo porque rompe la monotonía en la uniforme vastedad
de arena del desierto, siendo un punto de referencia para los hombres y mujeres, que
durante sus misiones tienen la oportunidad de ver el planeta Tierra desde centenares
de kilómetros de distancia.
Una idea utópica que ha fascinado a la humanidad durante casi dos milenios y medio.
La idea de que hace más de 11.000 años existió en el Atlántico, una avanzada civilización
e imperio creado por los dioses, ha fascinado a millones de personas en todo el mundo, desde
que Platón describió la Atlántida.
El diálogo platónico-timeo contiene una introducción de la historia de la Isla Perdida,
mientras que Critias, una obra que el filósofo ateniense dejó incompleta, ofrece relatos
muy detallados.
Existe consenso entre la mayoría de los científicos sobre que la historia contada por Platón
es un relato utópico inventado por el fundador de la Academia de Atenas para exponer sus
puntos de vista políticos.
Troya también fue una ficción hasta que la descubrieron.
Sin embargo, los mismos científicos deben admitir que la narración platónica de la
legendaria isla-continente parece demasiado larga, detallada y completa para ser solo
un recurso de exposición de un ideario político.
Basta recordar la localización de la isla y sus dimensiones precisas dadas por el autor
para considerar su posible existencia.
Además, el filósofo enfatiza en su narración que se trata de una historia cierta e incluso
proporciona el momento de su destrucción por una combinación de acontecimientos naturales
que coincide con un evento catastrófico de la Tierra.
Para muchos, la Atlántida puede ser una ficción, pero también lo eran Troya y Darka hasta
que fueron descubiertas.
Aunque se reconocen los aspectos dudosos en torno a la Atlántida, muchos opinan que merece
una mayor atención académica.
¿Fue la ciudad española de Cadiz uno de los dominios de la Atlántida?
Según la narración platónica, todo el dominio de la Atlántida, incluida sus muchas provincias,
se extendía por el norte hacia Gades, cuya fonética se asemeja a Cadiz, la actual ciudad
andaluza en el sur de España.
En el diálogo Critias, Platón escribió, refiriéndose a los hijos de Poseidón, al
hermano gemelo de Atlas que nació después de él, y obtuvo como suerte el extremo de
la isla hacia las columnas de Hércules, frente al país que ahora se llama región
de Gades.
En esa parte del mundo, le dio el nombre que en lengua helénica es Eumelus, en la lengua
del país que lleva su nombre, Cadeirus.
¿Controlaba la Atlántida todo el mundo mediterráneo moderno, con algunas excepciones como Grecia?
Según algunos investigadores contemporáneos, la región controlada por los Atlantes, a
la que hace referencia Platón, es el mundo mediterráneo moderno.
De acuerdo con George S. Alexander, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Malta, Mallorca, Menorca,
Ibiza, Cerdeña, Córcega, Sicilia, el sur de España, el sur de Francia y el sur de
Italia, formaban parte del mundo atlante.
Otros territorios, especialmente Grecia, se habrían mantenido fuera de la influencia
de la Atlántida, desarrollándose la rivalidad que llevó a la mítica guerra en la que los
Reino de Poseidón.
Según el relato mitológico, cuando los dioses dividieron la tierra, la región de la Atlántida
le correspondió a Poseidón.
Queriendo dar seguridad a sus dominios, el dios de los mares amuralló su territorio
y lo dividió mediante fosos concéntricos.
Luego los atlantes edificaron una gran ciudad fortificada, y en una colina situada en el
centro de la isla, erigieron un palacio real para la deidad, dentro del área amurallada,
en el interior del templo había una estatua de oro gigante de Poseidón.
En la ciudad también fueron construidos numerosos templos y áreas de recreación, y una poderosa
flota fue estacionada en un puerto a mar abierto, en el sur de la isla.
La búsqueda de la Atlántida contribuyó al desarrollo de las ciencias.
Según la descripción de Platón, las elevadas montañas protegían a la población de la
Atlántida de los helados vientos del norte, mientras manadas de animales domesticados
y salvajes pastaban en praderas y colinas, entre lagos y arroyos.
Esta vida bucólica de los atlantes terminó cuando los descendientes de Poseidón empezaron
a pensar en la guerra con sus vecinos y llevaron al imperio al colapso.
Aunque la mayoría de los historiadores consideran un mito el relato platónico, desde la antigüedad
muchos investigadores han buscado la Atlántida, contribuyendo como beneficio colateral con
el desarrollo de ciencias como la geografía, la arqueología y la geología.
Muchos lugares han sido propuestos como ubicaciones de la Atlántida.
Diversos autores y fuentes han propuesto más de 25 lugares como localizaciones potenciales
de la ciudad circular de la Atlántida.
Las islas gregas de Creta y Cera, Malta y la italiana Cerdeña, se encuentran entre
las postuladas.
Sin embargo, Platón fue bastante claro al ubicarla más allá del estrecho de Gibraltar,
en el Atlántico, y quizás haya sido vecina de las islas Azores, Madeira o las Islas Canarias.
Algunos autores más osados proponen localizaciones en el Caribe, la cordillera de los Andes y
una Atlántida como la Antártida, pero sin hielo.
Sin embargo, la ubicación que está alcanzando mayor popularidad es el Ojo del Sahara.
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