ASÍ CONOCIÓ EL INFIERNO BERLÍN en 1945

Relatos Históricos
20 seguidores
14 abr 2026
31 datos de la Batalla de Berlin. ►Suscríbete al canal: https://geni.us/eZcCYJ
Pero ¿cómo fue que pasó esto? ¿Cómo fue que una de las ciudades más instruidas se convirtió en el blanco de unos 363 bombardeos por parte de los Aliados y la Unión Soviética?
En este video te daremos las respuestas a estas y otras incógnitas sobre la Batalla de Berlín.
-----------------------------------------------------------------
Agréganos:
Facebook ►
https://geni.us/xS4dD
Instagram ►
https://geni.us/ZLr9j
31 datos de la Batalla de Berlín.
La conquista de Berlín marcó un antes y un después en la historia europea.
Tras ser una de las ciudades más representativas de las artes, la ciencia y la cultura alemana a comienzos del siglo XX,
se convirtió en el foco del nacionalismo alemán, una ideología que llevó a la muerte a millones de personas en la Segunda Guerra Mundial.
Pero, ¿cómo fue que pasó esto?
¿Cómo fue que una de las ciudades más instruidas se convirtió en el blanco de unos 363 bombardeos por parte de los aliados y la Unión Soviética?
En este vídeo te daremos las respuestas a estas y otras incógnitas sobre la Batalla de Berlín.
Antes de meternos a fondo, no te olvides de suscribirte a nuestro canal, de activar las notificaciones para mantenerte al día con nuestras actualizaciones.
1. Orígenes de Berlín
No se sabe exactamente cuándo fue fundada la ciudad de Berlín.
Sin embargo, los descubrimientos arqueológicos de una casa y una viga de madera encontrados en Berlín, Mitte,
señalan que dicha región comenzó a ser poblada entre 1174 y 1192.
Otro aspecto a tomar en cuenta es que en la Edad Media Berlín eran dos ciudades,
la ciudad de Ecole, que se menciona por primera vez en un documento de 1237,
y la propia Berlín, fundada en 1244, en lo que ahora se llama Nicolai Berretel.
Con el pasar del tiempo, ambas ciudades acabaron creciendo hasta unificarse en una sola urbe.
Posteriormente, en 1920, el área de Spandau, mencionada por primera vez en documentos de 1197,
y el área de Copenhague, mencionada en documentos de 1209, terminaron anexándose a Berlín.
2. Historia de Berlín
En el año de 1415, la ciudad de Berlín se convirtió en la capital del Magarabiato de Brandenburgo,
uno de los muchos estados que componían el Sacro Imperio Romano Germánico.
Posteriormente, cuando estalló la Guerra de los Siete Años, Berlín fue tomada por los rusos en 1759.
Tres años después, estos la liberaron luego de que el zar Pedro III firmara un acuerdo de paz con el Reino de Prusia.
Finalmente, tras derrotar primero a Austria en la Guerra de las Siete Semanas, 1866,
y luego derrotar al Imperio Francés en la Guerra Franco-Prusiana, que tuvo lugar entre 1870 y 1871,
la ciudad de Berlín se convirtió en capital del Segundo Imperio Alemán,
convirtiéndose así en un referente cultural, arquitectónico y financiero a nivel mundial.
3. Berlín después de la Primera Guerra Mundial
Luego del fin de la Primera Guerra Mundial, la situación económica de Berlín,
así como de muchas otras ciudades europeas, era precaria.
El gobierno alemán que financió la guerra a través de préstamos y emisión de papel-moneda,
sin el respaldo adecuado, no podía cubrir muchas de las necesidades de los civiles,
quienes se vieron abocados a un aumento masivo en los precios y a una enorme escasez de bienes y servicios.
Había mucho descontento en las calles, y con la llegada del crack de 1929,
la situación económica de Alemania empeoró,
lo que hizo que la población fuera más susceptible de escuchar el discurso del Partido Nacional Socialista,
dirigido por Adolfo Hitler, quien prometió devolver la grandeza perdida a Alemania,
tras la derrota en la Primera Guerra Mundial.
4. La invasión de Polonia
El 31 de agosto de 1939, la Schustafel, en colusión con las Fuerzas Armadas Alemanas,
montaron un ataque contra una estación de radio alemana, haciéndose pasar por polacos extremistas,
que difundieron un mensaje en que se animaba a la minoría polaca de Esilecia a tomar las armas contra Adolf Hitler.
Como prueba del ataque, los alemanes asesinaron y vistieron con uniformes polacos
a algunos prisioneros del campo de concentración de Dachau.
El 1 de septiembre de ese año, Hitler invadió Polonia,
alegando que lo hacía para defender a los alemanes étnicos,
que vivían en territorio polaco, que eran víctimas de persecución política.
También alegó que Polonia estaba planeando rodear y desmembrar a Alemania
con el apoyo de Gran Bretaña y Francia.
En la invasión, Alemania desplegó más de 2.000 tanques apoyados por casi 900 bombarderos
y más de 400 aviones de combate.
En total, Alemania desplegó 60 divisiones y casi un millón y medio de soldados.
Desde Prusia oriental y Alemania por el norte, y desde Esilecia y Eslovaquia por el sur,
las unidades alemanas penetraron rápidamente las defensas polacas a lo largo de la frontera
y avanzaron hasta Varsovia en un enorme ataque relámpago,
y acabaron tomándola en tan solo un mes, dando así comienzo a la Segunda Guerra Mundial.
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, el presidente Roosevelt
no pudo apoyar a Francia y a Gran Bretaña debido a las leyes de neutralidad
que no hacían distinción entre agresor y víctima.
Tratando a ambos como beligerantes,
lo que limitaba al gobierno estadounidense para ayudar a Gran Bretaña contra Alemania
en este conflicto mundial.
No obstante, mientras Alemania invadía Europa,
el presidente Roosevelt logró que en Estados Unidos se aprobara la ley de préstamo y arriendo.
Dicha ley, aprobada el 11 de marzo de 1941, establecía una serie de préstamos para las fuerzas aliadas
con la finalidad de ayudarlos tanto en la construcción tras bombardeos,
como con la fabricación de armas y el entrenamiento de personal militar.
Los principales beneficiarios fueron Reino Unido que recibió 31.400 millones de dólares,
la Unión Soviética que recibió 11.300 millones,
Francia que recibió 3.200 millones,
China que recibió 1.600 millones,
y el resto de los países aliados que recibieron 2.600 millones.
Adicionalmente, Canadá desarrolló un programa de ayuda mutua
que suministró préstamos a Reino Unido por valor de 1.000 millones de dólares
y 3.400 millones en suministros y servicios al Reino Unido y otros aliados.
Dichos préstamos serían clave para la mejora del programa aéreo
tanto del Reino Unido como el de la Unión Soviética.
La Fuerza Aérea Soviética surgió en el año de 1918
bajo el nombre de Flota Aérea de los Trabajadores y Campesinos
para distinguirse de la Fuerza Aérea Imperial Rusa
para que lucharon durante la Guerra Civil Rusa entre 1917 y 1922.
Varios años después de la guerra,
los bolcheviques pasaron a llamarla como la Fuerza Aérea Soviética
o BBS por sus siglas en ruso, en 1830.
Después de la reestructuración del Estado Soviético durante el gobierno de Stalin,
se hicieron algunos esfuerzos para modernizar la Fuerza Aérea.
En la década de 1930, esta fuerza llegó a producir los Casas I-15 e I-16
y los bombarderos SB-2, SB-2bis y DB-3.
Sin embargo, su eficacia estaba lejos de los occidentales.
Durante la Guerra de Invierno de 1939,
los bombarderos de la BBS resultaron derrotados por la Fuerza Aérea Finlandesa,
quienes pese a que tenían menos números,
contaban con mejores tácticas de ataque y evasión,
produciendo grandes bajas en el ejército soviético.
Esta situación se repetiría en 1941,
luego de que la Fuerza Aérea Soviética perdiera 2.000 aviones en combate,
tras derribar a apenas unos 20 aviones alemanes en la Operación Barbarroja.
Número 7. Los envíos a la Unión Soviética.
Gracias al acuerdo de la ley de préstamo y arriendo estadounidense,
la Royal Air Force del Reino Unido, también conocida como RAF por sus siglas en inglés,
envió a la Unión Soviética más de 1.150 millones de libras esterlinas en motores de avión.
3.000 aviones Hurricanes, más de 4.000 aviones de otros modelos,
5.218 tanques, incluidos 1.380 Valentines de Canadá,
1.474 equipos de radar,
4.338 aparatos de radio, 600 equipos de radar y sonar navales,
27 buques de guerra y muchas más armas bélicas hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.
Mientras que Estados Unidos le entregó a la Unión Soviética 427.284 camiones,
13.303 vehículos de combate, 35.170 motocicletas,
2.328 vehículos de servicio de artillería,
2.670.371 toneladas de gasolina y aceite,
57.8% del combustible de aviación de alto octanaje,
4.478.116 toneladas de productos alimenticios, carnes, enlatadas, azúcar, harina, sal, etc.
8. La Conferencia de Teherán.
La Conferencia de Teherán de 1943 fue una reunión en la que los líderes Joseph Stalin, Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt
se reunieron para formar una alianza militar-defensiva contra Alemania.
En dicha reunión, Roosevelt y Churchill le dijeron a Stalin que estaban planeando un desembargo en Normandía para el año siguiente,
por lo que debían llegar a un acuerdo sobre cómo coordinar mejor sus ataques con los del ejército soviético.
La idea de Stalin era iniciar una ofensiva en el frente oriental,
mientras Estados Unidos y el Reino Unido atacaban el frente occidental de forma simultánea,
de modo que el ejército alemán se viese obligado a replegarse y abandonar los territorios ocupados.
9. La Operación Bagration.
Luego de la conferencia en Teherán, Stalin y sus generales comenzaron a planificar los detalles de una contraofensiva contra Alemania y sus aliados.
Esta contraofensiva fue llamada la Operación Bagration,
en honor al comandante Pyotr Bagration, quien murió derrotando al ejército napoleónico en la Batalla de Evorondino de 1812.
El alto mando soviético celebró una conferencia final entre el 22 y 23 de mayo de 1944,
en la que se estableció que el principal objetivo de la Operación Bagration era la destrucción del grupo de ejércitos centrales.
Para lograr este objetivo, los soviéticos habían lanzado una campaña de desinformación
que le hizo creer a sus enemigos que iban a iniciar un ataque desde Ucrania.
Lo que llevó a los alemanes a desplegar al grupo de ejércitos sur, desde el norte de Ucrania en dirección al Báltico,
mientras los soviéticos llevaban una movilización hacia la Bielorrusia ocupada.
Esta movilización fue dirigida por el mariscal Georgi Zhukov y tuvo lugar entre el 22 de junio y el 19 de agosto de 1944.
10. La Conquista de Minsk.
Durante la Operación Bagration, el ejército alemán desplegó un millón 36.760 soldados
correspondiente a 2.331.700 soldados del ejército soviético y 79.900 soldados del ejército polaco.
Tras una encarnizada lucha en diferentes frentes de toda Bielorrusia,
la Wehrmacht se vio obligada a retirarse hacia Minsk mientras eran perseguidos por el ejército rojo.
Finalmente fueron derrotados y expulsados de Bielorrusia el 19 de agosto de 1944.
De acuerdo con fuentes soviéticas de la época, el bando alemán tuvo unos 150.000 heridos,
381.480 soldados perecieron o desaparecieron y otros 158.480 fueron capturados.
Mientras que los polacos tuvieron 5.073 muertos y los soviéticos unos 587.308 heridos y unos 378.507 muertos.
11. Consecuencias de la Operación Bagration.
El éxito de la Operación Bagration tuvo tres consecuencias significativas que afectaron el curso de la guerra en el frente oriental.
1. Liberaron la mayor parte de Bielorrusia del dominio alemán.
2. Aliviaron la presión sobre las fuerzas aliadas en el frente occidental.
3. Debilitaron a las fuerzas del frente oriental alemán, así como su capacidad para resistir los avances soviéticos,
lo que abrió el camino para las posteriores ofensivas soviéticas que llevaron a la liberación de Polonia
y finalmente al asalto final a Berlín en el año de 1945.
12. Las batallas de Silesia.
La región de Silesia se encuentra en lo que actualmente es Polonia, con pequeñas partes en la República Checa y Alemania.
En esta región hubo cuatro batallas entre las fuerzas alemanas y el ejército soviético,
que marcaron un punto de inflexión en la guerra en el frente oriental,
debilitando gravemente las defensas alemanas y allanando el camino para la posterior captura de Berlín.
13. La ofensiva de Bístula-Oder, que tuvo lugar desde el 12 de enero hasta el 3 de febrero de 1945.
La ofensiva de la Baja Silesia, que tuvo lugar desde el 8 de febrero hasta el 24 de febrero de 1945.
El asedio de Breslavia, que tuvo lugar entre el 13 de febrero y el 6 de mayo de 1945.
La ofensiva de la Alta Silesia, que tuvo lugar desde el 15 de febrero hasta el 31 de marzo de 1945.
13. La ofensiva del Bístula-Oder.
Fue una operación militar que implicó el avance del Ejército Rojo desde el río Bístula, en Polonia Central,
hasta el río Oder, situado en la frontera oriental de Alemania.
El objetivo principal de esta ofensiva era expulsar a las fuerzas alemanas de Polonia y avanzar hacia el territorio alemán.
En la ofensiva del Bístula-Oder se enfrentaron 400.000 hombres y 1.150 tanques de la Berschmadt,
dirigidos por los comandantes Ferdinand, Schörner, Friedrich Schultz y Josef Harp,
a unos 2.203.000 hombres y 4.529 tanques del ejército soviético, dirigidos por Georgy Zhukov e Iván Konev.
Como era de esperarse ante una disparidad de números tan grande,
el ejército soviético terminó derrotando al ejército alemán, forzándolo a retirarse.
En esta batalla, el bando alemán perdió alrededor de 95.000 soldados,
mientras que el ejército soviético solo perdió 43.476 soldados.
La ofensiva del Bístula-Oder llevó a la liberación de varias ciudades polacas,
incluyendo Varsovia, la capital del país, que había estado ocupada por los alemanes desde el inicio de la guerra en 1939.
Además, las fuerzas soviéticas avanzaron hacia Silesia y Pomerania, importantes regiones industriales en el territorio alemán.
14. La ofensiva de la Baja Silesia
Durante la ofensiva de la Baja Silesia, las fuerzas soviéticas avanzaron desde el este
hacia una región del suroeste situada entre Polonia y Alemania, conocida como la Baja Silesia.
En esta batalla lucharon las fuerzas del primer frente ucraniano bajo el mando del mariscal Iván Konev
contra las fuerzas del ejército alemán lideradas por Ferdinand Schörner.
Se estima que en esta contienda participaron entre 500.000 y 1.200.000 soldados soviéticos
para hacer frente entre 150.000 y 500.000 soldados alemanes.
Aunque los alemanes tenían mejores estrategas y tanques más avanzados que los soviéticos,
tras verse avasallados desde múltiples frentes, tuvieron problemas para distribuir refuerzos y equipos,
lo que llevó a que fueran derrotados y a que una buena parte de ellos tuviese que atrincherarse en la ciudad de Breslavia
mientras millares de ellos caían prisioneros del ejército soviético
y otros grupos eran desplazados a otros frentes de batalla.
Luego de su derrota en la ofensiva de la Baja Silesia, los alemanes decidieron refugiarse en la ciudad de Breslavia
como apoyo a los Vestuk Breslau, los defensores de la ciudad, con la esperanza de derrotar a los atacantes,
lo que llevó al sexto ejército soviético a emprender una serie de feroces bombardeos aéreos,
así como una serie de peligrosos combates urbanos contra los alemanes.
Durante el asedio, ambos bandos recurrieron a la táctica de incendiar distritos enteros de la ciudad
para evitar que el otro bando lo tomara.
El 15 de febrero la Luftwaffe comenzó un puente aéreo para auxiliar a la guarnición asediada,
proporcionándole suministros y alimentos a la ciudad de Breslavia,
llegando a entregar más de 1.438 toneladas hasta el final del asedio en el mes de mayo.
Finalmente, el 6 de mayo, después de 82 días de sitio,
y un poco antes de producirse la rendición incondicional de Alemania
y el fin de la Segunda Guerra Mundial, el general Neyhov se rindió frente a las fuerzas soviéticas.
Se estima que en esta batalla participaron alrededor de 87.334 soldados soviéticos
para hacer frente a unos 50.000 hombres del Vestuk Breslau
y un número desconocido de soldados alemanes provenientes de otros frentes.
Al final de la contienda se estima que el bando soviético tuvo cerca de 60.000 bajas,
mientras que el bando alemán tuvo unas 30.000 bajas entre civiles y militares,
y que cerca de 40.000 soldados alemanes fueron hechos prisioneros.
16. La ofensiva de la Alta Silesia
Luego de la invasión alemana de Polonia en 1939,
la Alta Silesia polaca y la ciudad industrial polaca de Katowice
fueron directamente anexadas a la provincia de Silesia bajo control alemán.
Liberar este territorio anexado se convirtió en el objetivo del primer frente ucraniano
bajo el mando del mariscal Iván Konev,
a quien le habían encargado hacerse con el control de los recursos industriales y naturales
ubicados en la Alta Silesia y derrotar al grupo de ejércitos centrales alemanes.
Después de la derrota del 17º ejército alemán al mando del general Friedrich Schulz
durante la ofensiva del bístula Oder,
el mariscal Schörner decidió unir sus tropas con el grupo de ejércitos centrales alemanes.
Y prepararon un contraataque contra el tercer ejército de tanques de la Guardia del ejército soviético,
cercándolo desde dos direcciones en un ataque coordinado por el general Walter Nehring.
Esta encerrona funcionó y los alemanes derrotaron a los soviéticos en batalla,
exterminándolos casi por completo el 4 de marzo.
En los meses siguientes habría varios combates en la región
sin una victoria clara hasta el 8 de mayo de ese año.
17. La pesadilla de Königsberg
La ciudad de Königsberg fue fundada en 1255
sobre los cimientos de la fortaleza Tanzte,
destruida por los caballeros teutónicos durante las Cruzadas del Norte.
Tras construir un puerto en el mar Báltico, el rey Otto Kar II de Bohemia
la convirtió posteriormente en la capital de su estado monástico
y a partir de 1525 se convirtió en la capital del ducado de Prusia,
hasta que la capital se trasladó a Berlín en 1701.
Aunque dicha ciudad no era un sitio estratégico que ayudara a la conquista de Berlín,
Stalin les ordenó al general Chernyayovsky del III Frente Bielorruso
y al mariscal Rokossovsky del II Frente Bielorruso
desviarse del asedio que los aliados planeaban llevar a cabo en la capital
para hacerse con el control de Königsberg y su puerto.
Esta decisión significó un gran retraso en el esfuerzo de los aliados
por ganar la Segunda Guerra Mundial y fue una pesadilla para los bielorrusos,
ya que Königsberg contaba con un total de 15 fuertes conectados por túneles subterráneos
bien artillados y ordenados en tres anillos concéntricos
que rodeaban la ciudad diseñados para soportar un amplio bombardeo de artillería
con zonas adyacentes llenas de trampas antitanques, barricadas y minas terrestres,
que la convertían en una de las ciudades alemanas mejor defendidas
y más difíciles de conquistar.
Número 18 La Batalla de Königsberg
La Batalla de Königsberg fue un enfrentamiento entre las fuerzas soviéticas y británicas
y las fuerzas alemanas, que pasó por cuatro fases.
Una primera fase de bombardeos por parte del número 5 Grupo RAF británico
y por la Fuerza Aérea Soviética en 1944, que no logró someterla.
Una segunda fase que se inició el 25 de enero de 1945
con una serie de ataques del 3º Frente Bielorruso
que fueron repelidos durante los meses de enero y febrero
por la 5ª División Pánzer y la 1ª División de Infantería,
quienes acudieron en ayuda de los defensores Königsberg,
provocando la muerte del general Czerniakowski.
Una tercera fase que tuvo lugar en el mes de marzo
y se centró en tomar las ciudades periféricas Heiligenfeld,
Franzberg y Franzburg, que proveían de alimentos y refuerzos a la ciudad de Königsberg.
Finalmente, una cuarta fase de intensos bombardeos aéreos
ordenados por el general soviético Alexander Vasilevsky,
quien reemplazó a Czerniakowski en el mes de abril.
Número 19. La rendición de Königsberg.
Tras sufrir intensos bombardeos y no teniendo ninguna posibilidad
de recibir más refuerzos, ni de ganar el general Lasch,
encargado de defender la ciudad, acabó por pactar la capitulación
el 10 de abril de 1945, negándose a seguir la orden de Hitler
de luchar hasta el último hombre.
Entre las condiciones de rendición se estableció la garantía de la vida,
atención médica, comida, trato digno a los soldados y civiles prisioneros,
así como la seguridad de permitir el regreso de los prisioneros
a sus hogares al finalizar la guerra, algo que aceptó el general Vasilevsky.
Hitler, al enterarse de la rendición de Königsberg,
dictó que el general Otto Lasch fuese condenado a pena de muerte en ausencia.
Esta orden nunca se llevó a cabo debido a que Lasch quedó como prisionero de guerra
de los soviéticos hasta 1955, sin embargo, los familiares del general
fueron arrestados por las autoridades nazis.
En esta batalla se estima que el bando alemán tuvo unos 42.000 muertos
y que unos 92.000 soldados se convirtieron en prisioneros de guerra,
mientras que el bando soviético tuvo unas 60.000 bajas en toda la batalla
y unas 3.700 en el asalto final.
Número 20. El nacimiento de Kaliningrado.
Al finalizar la guerra, en la Conferencia de Potsdam,
celebrada entre el 17 de julio y el 2 de agosto de 1945,
los aliados establecieron un reajuste de las fronteras en Europa Oriental,
consistente en la anexión por parte de la Unión Soviética
de los territorios polacos al este del río Bug.
Como compensación, la República Popular de Polonia
se anexó las regiones alemanas de Silesia y Pomerania Oriental.
A su vez, la Prusia Oriental, perteneciente hasta entonces a Alemania,
fue dividida en dos partes.
La Meridional se adjudicó a Polonia,
mientras que la Septentrional fue anexada por la Unión Soviética,
incluyendo Königsberg, que fue rebautizada como Kaliningrado,
en homenaje al revolucionario Mikhail Kalinin.
La razón por la que Kaliningrado fue anexionada a la Unión Soviética
tras 1945 fue la necesidad del Estado Soviético
de acceder a puertos libres de hielo en invierno,
como el que tenía esta ciudad.
Los 200.000 residentes alemanes que quedaron tras el fin del conflicto
fueron expulsados de la ciudad.
Kaliningrado se transformó en una de las principales bases navales soviéticas
del Mar Báltico, junto con Riga y la isla de Kronstadt.
Aunque la gran mayoría de los historiadores suelen destacar
el papel de Inglaterra, Estados Unidos o la Unión Soviética
en el bombardeo de Berlín, lo cierto es que el primer bombardeo
no fue llevado a cabo por ninguno de ellos,
sino por las fuerzas de la aviación naval francesas,
quienes enviaron un avión bombardero modelo Farman NC223.4 Julio Verne
a atacar Berlín entre el 7 y el 8 de junio de 1940,
en respuesta a la invasión de Francia por parte de tropas alemanas
durante el mes de mayo de ese mismo año.
Luego de esa misión, los Farman NC223.4
pasaron a ser transferidos al norte de África en junio de 1940.
Posteriormente, los bombarderos fueron relegados a funciones de transporte,
llegando a prestar servicio tanto con el régimen de Vichy
como a los franceses libres.
La Operación Cote Blanc Point Blanc,
también conocida como la Operación Point Blanc,
fue un plan de bombardeo aéreo desarrollado por los Estados Unidos
y el Reino Unido en 1943.
Su objetivo general era la destrucción del sistema militar y económico alemán
y el debilitamiento de la moral del pueblo bávaro.
Los blancos específicos de los bombardeos eran los sitios de construcción submarina
y cuarteles militares, las plantas de aviación,
las fábricas de neumáticos, plantas petroleras y de almacenamiento,
así como fábricas de armas como una regla general
que llevarían a la rendición de la Alemania Nacional Socialista.
A lo largo de la Segunda Guerra Mundial,
el Reino Unido llevó a cabo más de 34 misiones de bombardeo aéreo sobre Berlín
entre 1940 y 1944, causando numerosos daños.
Los bombardeos más intensos de la RAF contra Berlín
tuvieron lugar en las siguientes fechas.
El 13 de agosto de 1941,
cuando una incursión de bombarderos arrojó 82 toneladas de bombas.
El 2 de marzo de 1943,
cuando unos 251 bombarderos lanzaron 610 toneladas de bombas
provocando 711 víctimas.
El 24 y 25 de marzo de 1944,
cuando las fuerzas aéreas alemanas derribaron 72 aviones de la RAF
que atacaban el suroeste de la ciudad.
Entre enero de 1944 y enero de 1945,
la RAF llegó a arrojar más de 45.517 toneladas de bombas
sobre centros de población alemanes, provocando numerosas víctimas.
Además de Berlín, otra ciudad víctima de los bombardeos de la RAF
fue la ciudad de Essen, que quedó reducida a escombros
cuando 1.079 aviones lanzaron unas 4.700 toneladas de bombas.
Número 24, los bombardeos de la Unión Soviética.
Aunque la Unión Soviética tenía más hombres que el resto de los aliados,
no contaba con una fuerza aérea tan experimentada para hacer frente a la aviación alemana,
por lo que apenas llevó a cabo 11 misiones de bombardeo sobre Berlín,
siendo las más destacadas la del 8 y 9 de agosto de 1941,
cuando 9 bombarderos DB-3 de la Flota del Báltico
arrojaron 5.4 toneladas de bombas sobre la ciudad.
La del 15 y 16 de agosto de 1941,
cuando 13 bombarderos DB-3 de la Flota del Báltico
y 9 DB-3F-24 lanzaron 10.5 toneladas de bombas.
La del 4 y 5 de septiembre de 1941,
con 50 bombardeos de distintos modelos,
arrojando unas 30 toneladas de bombas sobre la ciudad.
Número 25, los combates aéreos de Estados Unidos.
Aunque la mayor parte de la fuerza aérea de los aliados
fue financiada con dinero estadounidense,
ellos no participaron activamente en Alemania,
sino hasta el final de la guerra,
llegando a liberar unas 600 toneladas de bombas
en las líneas ferroviarias alemanas cada mes.
Desde septiembre de 1944,
hasta abril de 1945.
En el caso específico de Berlín,
tuvieron tres misiones destacadas.
Entre el 3 y 4 de marzo de 1944,
enviaron 730 bombarderos
y 644 casas de la octava fuerza aérea para atacar Berlín.
No obstante, la misión fracasó debido al mal tiempo,
resultando en la pérdida de 37 aviones.
El 6 de marzo de 1944,
tuvieron una batalla contra las fuerzas de la Luftwaffe,
en la que perdieron 69 bombarderos estadounidenses,
derribando apenas unos 64 casas de la Luftwaffe.
El 8 de marzo de 1944,
enviaron una partida de 623 bombarderos
que tuvieron éxito en sus objetivos.
En esta misión se perdieron 37 bombarderos
y 18 casas estadounidenses,
mientras que la fuerza aérea de la Luftwaffe
perdió 42 casas,
tuvo tres muertos,
tres desaparecidos y nueve heridos.
Algunas estimaciones modernas señalan que los estadounidenses
arrojaron 22.090 toneladas de bombas
sobre Berlín en sus bombarderos.
Número 26. Los refugios.
Un poco antes de que se iniciara la Segunda Guerra Mundial,
Hitler y sus altos mandos
decidieron llevar a cabo una serie de reformas en Berlín
para proteger a los civiles de ataques aéreos.
No obstante, una buena parte del dinero
fue desviado para otros fines,
lo que llevó a que sólo el 15%
de los 2.000 refugios antiaéreos previstos
se construyeran en 1939.
En 1941, sin embargo,
se construyeron cinco enormes refugios públicos,
Soh, Anhalt Station, Humboldtian,
Friedrichshain y Kleist Park,
que ofrecían albergue a 65.000 personas.
También se construyeron refugios debajo
o cerca de edificios gubernamentales,
siendo el más conocido el llamado
Führerbunker, subterráneo en el patio trasero
del edificio de la Cancillería del Reich.
Además, muchas estaciones del metro U-Bahn
se convirtieron en refugios.
El resto de la población tuvo que conformarse
con intentar sobrevivir
dentro de sus propios sótanos y bodegas.
Sin embargo, estas medidas preventivas
no impidieron que unos 20.000 civiles
murieran durante los bombardeos
y combates de los aliados.
Número 27, la evacuación.
Entre 1943 y 1944,
1.2 millones de personas,
790.000 de ellas mujeres y niños,
habían sido evacuadas de Berlín
a zonas rurales.
Hubo varios intentos de evacuar
a todos los niños de Berlín,
pero los padres se resistieron
y muchos evacuados pronto regresaron a la ciudad.
La creciente escasez de mano de obra
a medida que se prolongaba la guerra
significó que la mano de obra femenina
se volviera esencial para mantener en funcionamiento
las industrias bélicas de Berlín,
por lo que no fue posible la evacuación
de todas las mujeres con hijos.
A finales de 1944,
la población de la ciudad
comenzó a aumentar nuevamente
con la llegada de refugiados
que huían del avance del Ejército Rojo.
A los refugiados se les negó oficialmente
el permiso para permanecer en Berlín
durante más de dos días
y fueron alojados en campos cerca de la ciudad
antes de ser trasladados hacia el oeste.
No obstante,
se estima que menos de 50.000
lograron permanecer en Berlín.
Número 28, los últimos bombardeos.
En la mañana del 18 de marzo de 1941,
1.329 bombarderos
y 733 casas
de la VIII Fuerza Aérea de Estados Unidos
pusieron rumbo al norte de Alemania.
El objetivo de estos bombarderos
era apoyar el avance ruso
atacando estaciones de ferrocarril
y fábricas de tanques en la ciudad de Berlín.
Cuando la última flota
de bombarderos estadounidenses
y sus escoltas de casas
se acercaban a la capital alemana,
más de 70 casas alemanes
interceptaron a los invasores.
A pesar de ser superados
los casas alemanes
utilizaron la cobertura de nubes
para evadir a los aviones de casas estadounidenses
y atacar a los bombarderos.
Unos 30 aviones de recién formado
Jagdgeschwader VII
atravesaron la formación
y derribaron 7 bombarderos B-17
en solo 8 minutos.
Tras realizar varias maniobras de evasión,
los aviones estadounidenses
fueron atacados por fuego antiaéreo alemán,
lo que causó aún más bajas.
Más de la mitad de los bombarderos
sufrieron daños por el fuego antiaéreo alemán.
Y sufrieron impactos tan severos
que tuvieron que realizar
un aterrizaje forzoso
detrás de las líneas soviéticas.
En total, en la misión
se perdieron 24 bombarderos y 6 casas.
178 estadounidenses murieron,
resultaron heridos
o fueron capturados en el ataque,
mientras que la Luftwaffe alemana
perdió solo 3 pilotos.
A pesar del éxito de la Luftwaffe alemana,
no se pudo evitar que los bombarderos estadounidenses
dejaran caer más de 3.000 toneladas de bombas
sobre Berlín,
en medio del ataque.
29. La defensa de Berlín
Para cuando los aliados
iniciaron su avance hacia Berlín,
las fuerzas disponibles
para la defensa de la ciudad dirigidas
por el general Weidling
eran aproximadamente de 45.000 soldados
provenientes de varias divisiones
del ejército alemán
y de las Waffen SS gravemente mermadas.
Estas divisiones se complementaron
con la policía de Berlín,
los muchachos de las juventudes hitlerianas,
las jóvenes de la Liga de Chicas Alemanas,
y 3.000 ancianos veteranos
de la Primera Guerra Mundial.
Weidling organizó las defensas
en ocho sectores designados
desde la A hasta la H,
cada uno comandado por un coronel
o un general,
pero la mayoría no tenía experiencia en combate.
También estableció tres torres enormes
para la defensa antiaérea
en el zoológico de Berlín,
en Tiergarten, Humboldthain
y Friedrichshain.
Los cañones antiaéreos
acabaron siendo manejados
mientras que las jóvenes
de la Liga de Chicas Alemanas
operaban armas antiaéreas.
No obstante,
pese a todos esos esfuerzos,
no se detuvo el avance de los soviéticos,
que marchaban implacables
con la intención de tomar la ciudad
antes de la llegada
de sus aliados occidentales.
Tras distintos enfrentamientos
armados contra los aliados,
varios soldados de la guarnición de Berlín
intentaron escapar del centro de la ciudad
solo para ser asesinados
por los soviéticos.
Solo una pequeña parte
de los fugitivos del 1 al 2 de mayo
lograron rendirse ante los aliados occidentales.
Finalmente,
luego de ver que era imposible
continuar con la defensa de la ciudad
de forma indefinida,
el general Berlín
se rindió ante los soviéticos.
Después de esto,
la guarnición de 350 efectivos
de la torre antiaérea del zoológico
abandonó el edificio.
También hubo combates esporádicos
que redujeron estos edificios
a escombros.
A la rendición de Weidelin
le siguió la rendición
del general von Manteufel,
comandante del Tercer Ejército Panzer
y la del general von Tippelskirch,
comandante del XXI Ejército Alemán
ante el Ejército Estadounidense.
En los días que siguieron,
los distintos generales y comandantes
de toda Alemania
se terminarían rindiendo
ante las fuerzas de la Unión Soviética
o de los aliados,
en las muertes que dejó la guerra.
De acuerdo con el investigador
Grigory Krivoshev,
el ejército soviético perdió
81.116 soldados
en la toma de Berlín.
Mientras que otros 280.251 soldados
fueron reportados heridos o enfermos,
la operación también les costó
a los soviéticos alrededor
de 1.997 tanques
y cañones autopropulsados.
Unos 480.000 soldados alemanes
fueron capturados por el ejército soviético
y trasladados a Gulags
de la Unión Soviética.
Por contraparte,
el número de bajas del ejército alemán
fue de 92.000 a 100.000 soldados,
mientras que el número de bajas civiles
entre bombardeos aéreos
y disparos de proyectiles
fue de unos 125.000 civiles
durante toda la operación.
En lo que se refiere a Estados Unidos,
no se tiene del todo claro las bajas de Berlín,
pero se sabe que perdieron
unos 291.557 soldados en batalla
a lo largo de toda
la Guerra Mundial.
Aunque para muchos historiadores militares
es bastante claro que los alemanes
tenían mejores armas,
mejores estrategas
y un mejor entrenamiento militar
que los ejércitos occidentales
y de la Unión Soviética,
lo cierto es que cometieron errores estratégicos,
siendo el más importante de todos
el haber seguido ciegamente a Hitler.
Un líder belicoso, mentiroso y manipulador
que no sabía consolidar sus conquistas,
que era incapaz de hacer una evaluación objetiva
de las fortalezas de sus enemigos,
y que lo contrariaban,
que tenía un enorme desprecio
por la vida humana.
Con un líder así,
era imposible que Alemania lograse mantener
el Tercer Reich durante mucho tiempo.
Esperamos que este video te haya sido útil.
Si tienes algo que agregar,
por favor, compártelo con nosotros
en la sección de comentarios.
Dale me gusta a este video
y envíale el enlace a tus familiares
y a tus mejores amigos
para que también sepan más
sobre la batalla de Berlín
Y si es nuevo en nuestro canal,
no olvides suscribirte.
No se te olvide seguirnos
en todas nuestras redes sociales
que van a estar aquí abajo en la descripción.
Recuerda, un pueblo que no conoce su historia
está condenado a repetirla.
