LA EXTRAÑA muerte del mejor amigo de Stalin

Relatos Históricos
20 seguidores
18 abr 2026
La extraña muerte del mejor amigo de Stalin. ►Suscríbete al canal: https://geni.us/eZcCYJ
Conoce esta extraña historia de la Unión Soviética. ¿Stalin fue el culpable del final de Kirov o se trató de una calumnia de sus adversarios?
-----------------------------------------------------------------
Sitio web:
https://www.historiaincomprendida.com
Agréganos:
Facebook ►
https://geni.us/xS4dD
Instagram ►
https://geni.us/ZLr9j
Personas mencionadas
1 persona
Iósif Stalin
La extraña muerte del mejor amigo de Stalin, Sergei Kirov, 31 datos.
El 1 de diciembre de 1934 se produjo en Leningrado, anterior y posterior ciudad de San Petersburgo,
un crimen que cambió la historia de la Unión Soviética, un crimen que causó más de un
millón de muertes.
Ese día fue asesinado por un pistolero Sergei Mironovich Kirov, jefe del Partido Comunista
en la Segunda Ciudad Soviética y, en apariencia, amigo íntimo del líder soviético Josef
Stalin.
Desde este asesinato, hace nueve décadas se han manejado dos versiones, una que fue
ordenada por los enemigos políticos de Stalin, lo que llevó al líder de la URSS a perpetrar
como venganza la Gran Purga, en la que murieron más de un millón de personas.
Otra versión, y la más creíble por muchos, y aún más perturbadora, es que Stalin organizó
el asesinato de su amigo Kirov, utilizándolo como excusa para perpetrar la Gran Purga,
que ya tenía en mente objeto de conseguir el control total de la Unión Soviética.
Cómo controlas a todo un país cuando ya no puedes decir que tu elección es por voluntad
divina, como decían los reyes de la Edad Media, la controlas con violencia extrema
contra todo aquel que, sospeches, pueda derrotarte, como lo hizo Josef Stalin.
¿Mató realmente Stalin a Kirov o se trató de una calumnia de sus adversarios?
Antes de meternos a fondo, no te olvides de suscribirte a nuestro canal y activar
las notificaciones para mantenerte al día con nuestras actualizaciones.
1. ¿Cómo fue el día de su muerte?
En la tarde del sábado 1 de diciembre de 1934, Leonid Nikolayev llegó al edificio del Instituto
Smolny de Leningrado, que albergaba las oficinas del partido comunista local, y se apostó en el
tercer piso con la intención de matar a Kirov.
Kirov llegó al Smolny sobre las 16.30 y subió por la escalera central al tercer piso, cruzó
el pasillo principal y se dirigió al pasillo izquierdo hacia su oficina.
En ese momento, recibió un disparo en la cabeza con un revólver.
En la escena del crimen, fue capturado el perpetrador, Leonid Nikolayev.
Por detrás de Kirov venía su guardaespaldas, el comisario Borisov, quien al parecer se
retrasó dando instrucciones sobre la comida de su jefe.
Se afirma que Nikolayev era un conocido de la NKVD,
que había sido expulsado del partido y arrestado por delitos menores.
2. La cuñada de Stalin escribió en su diario detalles sobre la presencia del líder soviético
en el funeral de Kirov, incluyendo que besó la frente del muerto.
María Svanitsy, cuñada de Stalin, que estaba sentada en el grupo de mujeres, escribió en su
diario. El aire tenía un intenso aroma a funeral, mezclado con el aroma de flores,
tierra y árboles de hoja perene. Jósef estaba de pie en la cabecera de Kirov.
Sonaba la marcha fúnebre de Chopin. Jósef subió a la plataforma de la taúd, se inclinó y besó
la frente del difunto señor Mironovich. La imagen me desgarró el alma, sabiendo lo cerca que estaban,
y todas las alas sollozó. Oí, a través de mis propios sollozos, a hombres sollozando.
3. ¿Cuánta gente fue ejecutada en la Gran Purga?
Oficialmente, el número total de ejecuciones documentadas durante el periodo 1937-38 alcanzó
a 681.692 personas, cifra a la que hay que sumar cerca de 116.000 prisioneros que aparecieron en
los campos de trabajos forzados o gulags, para un total de 797.692 muertos oficiales por el
Gran Terror. Adicionalmente, se produjeron unos 2.000 fusilamientos extraoficiales.
Al margen de los datos oficiales, se ha estimado que el total de muertes provocadas por la
represión soviética durante la Gran Purga osciló entre 950.000 y 1.2 millones de personas,
que incluye a decenas de miles de víctimas que murieron por los malos tratos recibidos
en el gulag poco después de ser liberadas. La estimación también incluye entre 16.550.000
muertes durante el traslado forzoso de los llamados coreanos soviéticos.
Según Rover Conquest, las cifras de ejecuciones fueron reducidas fraudulentamente, con miles de
sentencias, de 10 años sin derecho a correspondencia, lo que casi siempre equivalía a la muerte.
4. ¿QUIÉN ERA SERGÉI KIROV?
Sergéi Mironovich Kristóva, quien más tarde se cambió el nombre a Sergéi Kirov,
fue un destacado dirigente bolchevique nacido el 27 de marzo de 1886 en Ursum,
provincia de Vyatka, Imperio Ruso, como uno de los siete hijos de Mirov Ivanovich Kostrikov y
Yekaterina Kuzminichna Krostikova Kazantseva de Soltera. Los cuatro primeros hijos de la
pareja murieron jóvenes y solo sobrevivieron las niñas Ana y Elisaveta y el niño Sergéi.
Miron, un alcohólico, abandonó a la familia en torno a 1890 y Yekaterina murió de tuberculosis
en 1893. Sergéi fue creado brevemente por su abuela paterna, Melania Avdeyevna Krostikova.
Sin embargo, con su pensión de solo 3 rublos mensuales, era poco lo que la abuela podía hacer
por su nieto y consiguió que el niño de 7 años fuera admitido en un orfanato,
donde lo visitaba con regularidad. 5. Estuvo varias veces en prisión
por su actividad política. En 1901, una organización benéfica de gente adinerada
le otorgó a Kirov una beca para que asistiera a una escuela industrial en Kazán, donde obtuvo
un título de ingeniero. Tras titularse, Kirov se mudó a la ciudad siberiana de Tomsk, donde se hizo
comunista, y en 1904 se afilió al Partido Obrero Social Demócrata Ruso de orientación marxista.
Participó en la Revolución Rusa de 1905 contra el zarismo, que resultó en el establecimiento de
una monarquía constitucional, y fue arrestado, uniéndose a los bolcheviques poco después de
ser puesto en libertad. En 1906 fue arrestado de nuevo, pero esta vez estuvo en prisión por
más de tres años, acusado de imprimir propaganda ilegal. Poco después de su liberación, Kirov se
unió de nuevo a la actividad revolucionaria, sufriendo un nuevo arresto por la misma causa.
Tras un año en la cárcel, se trasladó al Cáucaso, donde permaneció hasta la
abdicación del zar Nicolás II, en marzo de 1917, tras la Revolución de Febrero.
6. La muerte de Sergei Kirov llevó a los juicios de Moscú, de 1936 a 1938, y a la
Gran Burga. El asesinato de Kirov se convirtió en un suceso trascendental de la historia soviética,
ya que fue utilizado por Stalin para justificar los llamados juicios de Moscú y la campaña de
exterminio conocida como la Gran Burga. En el momento del asesinato de Kirov,
Maxim Litvinov, ministro de Asuntos Exteriores soviético, estaba fuera del país, y su hija
Tania insinuó que su padre sospechaba que el crimen había sido una excusa para que Stalin
desatara un régimen de terror. Esta opinión fue compartida por el hijo del dirigente bolchevique
Anastas Mikoyana, quien afirmó que el asesinato de Kirov tenía ciertas similitudes con el incendio
del Reichstag en Alemania en 1933. En Alemania se decía que el incendio del Reichstag había
sido perpetrado por el Partido Nacional Socialista para justificar la persecución de sus adversarios
políticos, socialdemócratas y comunistas. 7. OPINIONES A FAVOR Y EN CONTRA DE LA
PARTICIPACIÓN DE STALIN EN EL ASESINATO. Evidentemente, la muerte de Kirov significó
la eliminación de un prestigioso dirigente y de un potencial rival para Stalin. Con base
en evidencias circunstanciales, varios historiadores concluyeron que el asesinato de Kirov fue ordenado
por Stalin, quien con ello habría matado dos pájaros con un solo tiro. Se desembarazó de
un rival notable y fabricó la excusa para desencadenar su ola represiva, con el objetivo
de asegurar el control político de la URSS. El historiador intelectual menchevique Boris
Nikolayevsky señaló, una cosa es segura, el único que se benefició del asesinato de Kirov fue Stalin.
La idea de la responsabilidad de Stalin en el asesinato de Kirov ha sido cuestionada
por otros historiadores, que argumentan que esta teoría se basa enteramente en cuestiones
circunstanciales e investigaciones de la época de Khrushchev. Robert W. Thornton señaló
que Kirov coincidía con Stalin en todos los temas importantes y que, en el 17º Congreso
del Partido, al menos el 86.5% de los delegados con derecho a voto se pronunció a favor de
la membresía del georgiano en el Comité Central. Por lo tanto, Stalin tenía poco
que temer de Kirov.
¿Qué fue la Gran Purga de Stalin?
La Gran Purga o Gran Terror fue un proceso sistemático de eliminación de adversarios
políticos o sospechosos de serlo, perpetrado por Josef Stalin entre 1936 y 1938 en la Unión
Soviética para asegurarse el control incontestado del Partido Comunista y demás órganos del
poder soviético. La expresión Gran Purga fue popularizada en 1968 por el historiador
británico Robert Conquest en su libro El Gran Terror. Las purgas de Stalin en la década
de 1930, en el que comparó el proceso stalinista con la época del terror de la Revolución
Francesa.
Uno de los objetivos de la Gran Purga fue terminar con la influencia remanente de León
Trotsky. Dentro de la Unión Soviética, Trotsky fue deportado a México en 1937 y resultó
asesinado por un agente de Stalin en la Ciudad de México en el año de 1940.
Las purgas fueron ejecutadas principalmente por el Comisariado del Pueblo para Asuntos
Internos o NKVD, que funcionaba como Ministerio del Interior y Policía Secreta de la URSS.
9. ¿Cuál fue el rol de Stalin en la Gran Purga?
Las evidencias de los archivos indican que Stalin estuvo totalmente al corriente del
proceso de exterminio y se involucró personalmente en este.
El historiador ruso Oleg V. Klenyuk afirma lo siguiente. Las teorías sobre la naturaleza
elemental y espontánea del terror, sobre la pérdida del control central sobre el curso
de la represión masiva y sobre el papel de los líderes regionales en el inicio del terror
simplemente no están respaldadas por el registro histórico.
Además de firmar las listas de personas a purgar que le presentaba el jefe de la NKVD,
Nikolai Yeshchov, Stalin a veces daba instrucciones sobre ciertos individuos.
En una ocasión le dijo a Yeshchov, no es hora de presionar a este caballero y obligarlo
a informar sobre sus turbios negocios. ¿Dónde está? ¿En una prisión o en un hotel?
En otra ocasión, mientras revisaba una de las listas de Yeshchov, anotó el nombre de
M. I. Baranov.
10. Adoptó el nombre de un mártir cristiano
Cuando llegó al Cáucaso, Kirov todavía utilizaba su apellido paterno de Krostikov.
Fue en ese tiempo cuando decidió llamarse Kirov, una práctica común entre los revolucionarios
rusos de la época.
En 1912 comenzó utilizando el seudónimo de Kir, un nombre que, según una versión,
tomó de un santoral ortodoxo, eligiendo el de un mártir cristiano egipcio del siglo
III, el cual después rusificó como Kirov, Kir, equivale a Siro en ruso y otra versión
indica que se inspiró en el emperador persa Siro el Grande.
Durante la guerra civil rusa que estalló en 1917, Kirov se convirtió en comandante
de la administración militar bolchevique en Astrakhan y combatió en el Ejército Rojo.
El historiador británico Simon Sevag en Montefiore señaló que, durante la guerra
civil, fue uno de los comisarios más audaces en el Cáucaso Norte.
En Astrakhan impuso el poder bolchevique en marzo de 1919.
Con una sangría abundante, más de 4.000 personas fueron asesinadas.
Cuando un burgués fue descubierto ocultando sus propios muebles, Kirov ordenó su fusilamiento.
Número 11.
Su carrera y cómo conoció a Stalin En 1921, Kirov fue designado primer secretario
del Partido Comunista de Azerbaiyán.
Lenin murió enfermo en enero de 1924, pero desde abril de 1922, Stalin ya era secretario
general del Comité Central del Partido Comunista, el cargo político más influyente en la URSS.
Kirov se convirtió en el fiel partidario de Stalin y, en 1926, fue ascendido a jefe
del Partido Comunista en Leningrado, la antigua capital imperial de San Petersburgo.
Kirov llegó a ser amigo íntimo de Stalin y un firme defensor de la colectivización
forzosa y la industrialización impulsadas por el líder soviético.
En 1930, durante el XVI Congreso del Partido Comunista, Kirov declaró,
La línea general del partido es dirigir la industrialización de nuestro país.
Basándonos en la industrialización, llevamos a cabo la transformación de nuestra agricultura,
es decir, centralizamos y colectivizamos.
Número 12.
Se ridiculizó a los adversarios políticos de Stalin.
En el XVII Congreso del Partido Comunista, en 1934, Kirov tituló su propio discurso
con la frase,
El discurso del camarada Stalin es el programa de nuestro partido.
En alusión a las palabras que el secretario general había pronunciado en el Congreso
anterior, Kirov elogió a Stalin por todo lo que había hecho desde la muerte de Lenin.
Además ridiculizó personalmente a Nikolai Bukharin, Alexei Rykov y Mikhail Tomsky, antiguos
aliados de Stalin que se habían apartado de la línea stalinista en el partido.
Bukharin y Rykov serían posteriormente enjuiciados en el proceso espectáculo llamado El juicio
de los 21, acusados de la muerte de Kirov, siendo ejecutados en 1938, mientras que Tomsky
murió por decisión propia antes de ser arrestado por la NKVD.
Número 13.
La investigación de las autoridades soviéticas.
Además de Nikolayev, durante la investigación fueron arrestadas y procesadas otras 13 personas.
Nikolayev no pudo declarar de inmediato, ya que se encontraba en un estado de histeria.
No fue capaz de decir nada coherente hasta después de las 21 horas, cuando lo interrogaron
dos veces, esa misma noche su apartamento en la calle Vatenin, registrado y puesto bajo
vigilancia por agentes de la NKVD.
Stalin influyó activamente en el curso de la investigación preliminar, y los procedimientos
judiciales en este, y todos los casos posteriores relacionados con el asesinato de Kirov.
Esto se supo por los materiales de investigación del caso, que el mismo líder soviético corrigió.
Stalin redactó personalmente un borrador del escrito de acusación, que fue entregado
a la Secretaría del Comité Central del Partido Comunista de la URSS, el 25 de diciembre de
1934.
Stalin ordenó que el proceso se llevara a cabo en dos días, y que se ejecutara a los
14 acusados, incluyendo al perpetrador directo, Nikolayev.
Número 14.
¿Cuál es la versión oficial de la muerte de Kirov?
Según versiones, la sentencia se escribió en Moscú antes del inicio del juicio, de
modo que el destino de los acusados estaba decidido.
El juicio fue breve.
La sesión a puerta cerrada del Colegio Militar se celebró en Leningrado desde las 14.20
del 28 de diciembre hasta las 06.40 del 29 de diciembre de 1934.
Una hora después del anuncio se ejecutó la sentencia.
Había transcurrido menos de un mes desde el asesinato de Kirov.
El mismo 29 de diciembre de 1934, el Colegio Militar del Tribunal Supremo de la Unión
Soviética declaró que el asesinato de Kirov había sido cometido por una organización
terrorista clandestina inspirada en las ideas de León Trotsky y Grigory Sinoviev.
Este último era un destacado dirigente bolchevique, principal rival de Stalin tras la muerte de
Lenin, que sería ejecutado en agosto del año 1936.
Número 15.
Investigaciones posteriores encontraron inocentes a los 14 ejecutados por el asesinato de Kirov.
En 1956, tres años después de la muerte de Stalin, su sucesor, Nikita Khrushchev,
dispuso que el Epresidium del Comité Central del EPECUS creara una comisión para verificar
las circunstancias del asesinato de Kirov y otros casos relacionados con el culto a
la personalidad durante la era stalinista.
Este fue el primer intento de revisar el caso Kirov y las seis comisiones que trabajaron
en distintos momentos de forma independiente para esclarecer el crimen, coincidieron todas
en que al momento del asesinato no existía en Leningrado ninguna organización terrorista
clandestina relacionada con Trotsky o Sinoviev.
Igualmente todas las investigaciones concluyeron que ninguna de las 14 personas sentenciadas
a muerte y ejecutadas por el asesinato habían tenido nada que ver con el mismo.
Sin embargo, la rehabilitación póstuma de estas víctimas solo se produjo en 1989 bajo
el gobierno de Mikhail Gorbachev.
Número 16.
El edificio en el que se produjo el asesinato carecía por completo de seguridad.
El edificio Smolny en el que fue asesinado Kirov era sede de numerosas organizaciones
e instituciones del Partido Comunista, el Soviet de Alekomsomol, la Organización Política
Juvenil y la entrada fue totalmente libre hasta 1932.
Un informe de la época sobre la seguridad del edificio se encuentra en una nota dirigida
por el jefe de la División de Operaciones al jefe de la NKVD en la región de Leningrado.
La nota dice, informó que antes del 1 de diciembre de 1934, el edificio Smolny albergaba
más de 15 instituciones y organizaciones diferentes relacionadas con el Ayuntamiento
de Leningrado y el Comité Ejecutivo Regional.
El edificio principal, gracias a un anexo especial, estaba comunicado con otras viviendas,
por lo que además de las 1,829 personas que trabajaban en el Smolny, el edificio estaba
ocupado por miles de otras personas.
17.
Kirov detestaba la protección.
El comisario operativo Borisov trabajaba desde octubre de 1929 en la protección de Kirov,
pero sus funciones se reducían a escoltarlo en su tránsito por el edificio Smolny.
Al resto del tiempo, el comisario debía estar en la recepción, mientras que otro funcionario
actuaba como sentinela en el tercer piso.
Se sabe que Kirov rechazaba la protección.
En noviembre de 1934, el jefe de la ópera, Kubin, había informado que Kirov seguía
sin permitir la organización de la seguridad, y los guardias recibían órdenes de mantenerse
fuera de su vista.
La cuestión de la designación de un agente especial para la protección permanente de
Kirov aún estaba pendiente.
Este desdén hacia la seguridad no era exclusivo de Kirov, muchos otros líderes soviéticos
lo consideraban un signo de cobardía, aunque la mayoría cambió de idea después del asesinato
de Kirov.
18.
El asesinato produjo una ola de despidos en la policía política.
El 3 de diciembre de 1934, dos días después del crimen, el comisario del Pueblo para el
Interior, Kornik Yagoda, firmó una orden en la que dispuso destituir de sus cargos
a los dirigentes de la NKVD de la región de Leningrado y llevarlos ante la justicia
por negligencia en el cumplimiento de sus funciones de protección de la seguridad del
estado en Leningrado.
El jefe de la policía secreta soviética entre 1934 y 1936 era apodado el Zar Rojo
por su gusto por los vinos finos, las orquídeas y las mujeres atractivas.
Sus enemigos lo señalaban de corrupto y aburguesado, jugador, mujeriego y coleccionista de ropa
interior femenina, y de boquillas para cigarrillos decoradas con figuras eróticas, así como
aficionado a las películas para adultos alemanas.
La paranoia de Stalin durante la época de la Gran Purga también alcanzó a Yagoda,
quien fue fusilado en 1938.
19.
Un crimen pasional
Milda Draule, esposa de Leonid Nikolayev, es uno de los personajes más enigmáticos
del caso, lo que dio lugar a una gran cantidad de especulaciones en torno a su figura, como
presunto vértice de un fatal triángulo amoroso que completaban el asesino y el asesinado.
Según una versión, Draule desencadenó una pasión romántica de Kirov que despertó
los celos asesinos de su esposo.
Durante diciembre de 1934, los comités del partido, los comités de distrito y el comité
regional recopilaron y analizaron toda clase de informaciones y redactaron diversos informes
sobre el caso Kirov.
Uno de estos informes dice, el jefe de contabilidad, Khazanov, independiente, informó a los empleados
que el camarada Nikolayev mató a Kirov porque éste vivía con su esposa.
Nikolayev le advirtió por escrito, pero Sergei Mironovich no le hizo caso y lo mató por
ello.
Otro informe señala, la gente está atormentada por preguntas sobre ¿Por qué asesinaron
a Kirov y quién lo mató?
Tenemos 40 personas, incluidos 6 miembros del partido.
El 2 de diciembre a las 10 de la mañana, se habló de que el asesinato se cometió
por motivos personales y está relacionado con la esposa de Nikolayev, con quien tenía
amistad.
20.
Despidos, traslados forzosos y expulsiones.
Más de 10 empleados del Esmouni presenciaron el incidente y todos fueron interrogados el
1 de diciembre, pero ninguno fue llamado a testificar en el juicio celebrado los días
28 y 29 de diciembre de 1934.
La mayoría de estas personas sufrieron posteriormente sanciones, como el despido de sus cargos,
el traslado a otros trabajos y la expulsión del Partido Comunista.
Los testigos V.
T.
V.
Ladimirov, E.
P.
Pockets, S.
M.
Petrasevich, A.
P.
Bauer, Rumiatsab y E.
H.
Chitik fueron expulsados de la organización política, los tres primeros por comportamiento
indigno de miembros del partido y una inobservancia, especialmente grave, para un empleado del
comité regional, que se manifestó al proporcionar información sobre el trabajo del comité
regional y, en particular, del camarada Kirov, a él y Nikolayev, que no tenía ninguna relación
con el comité regional.
F.
G.
Ershov, el chofer que llevó a Kirov a su oficina el día de su muerte, también fue
despedido.
21.
Decenas de empleados del Esmouni fueron despedidos o trasladados, presuntamente para cubrir las
huellas del crimen.
Después del suceso, en el edificio Esmouni, sólo se tomó la decisión de reforzar la
vigilancia y se hizo un llamamiento a no deambular ociosamente por los pasillos y a cerrar con
llave los armarios y escritorios.
El 7 de enero de 1935, la Oficina Regional de Lengrado del Partido Comunista adoptó
una resolución que disponía del despido o traslado de 79 empleados que trabajaban en
el Esmouni.
Esta lista incluía a todos los testigos de los trágicos sucesos.
De esta forma, se logró detener la difusión de información que pudiera contradecir la
versión oficial.
Algunas de estas 79 personas fueron arrestadas o exiliadas poco después.
22.
Stalin presidió el traslado del cadáver de Kirov desde Leningrado hasta Moscú.
El 4 de diciembre de 1934, un amanecer húmedo y gélido se cernía sobre la estación ferroviaria
de Octubre de Moscú, mientras una numerosa delegación de trabajadores, convocada por
la ocasión por el partido, observaba en silencio cómo el Flecha Roja, procedente
de Leningrado, se detenía y un ataúd descendía al andén.
En su interior estaba el cadáver de Sergei Kirov, exjefe del partido en Leningrado, miembro
del Politburó y apreciado orador del régimen de Stalin.
Mientras los trabajadores cargaban el ataúd al hombro, un grupo de antiguos colegas de
Kirov, encabezados por Stalin, bajó del tren, con rostros cansados tras el viaje nocturno
desde Leningrado.
23.
Stalin fue a Leningrado a saber lo que había pasado, o a ocultarlo.
Tras el asesinato de Kirov en el Instituto Smolny, un imponente edificio neoclásico
que antiguamente había sido una escuela aristocrática para niñas, al conocer la noticia, Stalin
ordenó a varios altos cargos del partido que lo acompañaran a Leningrado.
Era sumamente inusual que la alta dirección política soviética abandonara la capital
para supervisar un caso en el que NKVD, el poderoso y eficiente órgano de policía secreta,
estaba bien equipado para manejar por sí solo, pero este no era un caso común.
Bien porque quisiera conocer realmente lo que había pasado en Leningrado, o por el
contrario, su interés era ocultarlo, Stalin consideró necesario apersonarse en el escenario
del crimen.
24.
Se dice que Kirov tenía el raro privilegio de entrar al sauna con Stalin.
En apariencia, Kirov era uno de los camaradas más cercanos de Stalin.
Desde que Nadesta Aliyeva, la esposa de Stalin, fue encontrada muerta en noviembre de 1932,
aparentemente por propia decisión, Kirov se había convertido en un compañero cercano
de Stalin.
Kirov pasaba las vacaciones en el sur con su jefe e incluso tenía el raro privilegio
de acompañarlo al sauna, algo siempre incómodo para Stalin por su extrema timidez respecto
a su apariencia física.
Aunque ordinariamente estaban separados por cientos de kilómetros, hablaban a menudo
por teléfono, a veces a medianoche o en la madrugada, dados los erráticos hábitos de
trabajo del líder soviético.
25.
Kirov purgó a Leningrado de partidarios de Grigor y Sinoviev.
Stalin detestaba Leningrado y nunca había confiado en sus habitantes.
La ciudad había sido construida a principios del siglo XVIII por Pedro el Grande para que
fuera la ventana de Rusia hacia Occidente, lo que bastaba para que la odiara.
Era además la cuna de las figuras intelectuales y culturales más prominentes de Rusia y parecía
una ciudad más europea que rusa.
Pero Leningrado era políticamente demasiado importante y cuando Grigor y Sinoviev, firme
opositor del liderazgo económico y político de Stalin, fue expulsado del liderazgo político
de la ciudad en 1926, Kirov emergió como nuevo jefe del partido, librando una ardua
lucha para apartar a los sinovievistas leales.
26.
La investigación avanzó sorprendentemente rápido.
El 3 de diciembre, un día después de la llegada de Stalin y su grupo a Leningrado,
el diario oficial Pravda señaló.
La investigación preliminar ha establecido que el nombre del villano, el asesino del
camarada Kirov, es Leonid Vassilevich Nikolayev, nacido en 1904, exempleado de la RKI, la inspección
obrera y campesina de Leningrado.
La investigación continúa.
Al día siguiente surgieron más detalles, citando al NKVD, los periódicos afirmaron
que el asesino fue capturado en el acto y que a Kirov le llevaron inconsciente a su
oficina, donde los médicos lo encontraron sin pulso y sin respirar, resultando infructuosos
los esfuerzos por reanimarlo.
27.
El escolta de Kirov murió sospechosamente al día siguiente.
Una información supremamente importante, que fue silenciada e ignorada por la prensa,
fue el testigo clave, el escolta de Kirov en el edificio Smolny, el comisario MD Borisov,
murió en un presunto accidente un día después del crimen, mientras se dirigía a ser interrogado
por Stalin.
Aunque la noticia del supuesto accidente de Borisov se difundió rápidamente por Leningrado,
los periódicos ignoraron por completo este suceso enormemente sospechoso, dedicando sus
páginas a glorificar a Kirov.
El líder asesinado fue convertido casi en un santo ateo de la noche a la mañana, y
las noticias sobre los planes funerarios y el velatorio de Kirov se intercalaban con
conmovedoras declaraciones sobre la pérdida de un insigne camarada.
28.
Las expresiones de pesar por la muerte de Kirov superaron las del deceso de Leningrado.
Según observó el joven diplomático soviético Alexander Babinev, en el momento de la muerte
de Kirov, la prensa estaba repleta de elogios y expresiones de dolor que superaban con creces
las que siguieron a la muerte de Leningrado.
Durante al menos 12 días, todos los periódicos soviéticos dedicaron, desde la primera hasta
la última línea, la vida y la muerte del amado líder Kirov.
Toda esta orquestación, sostienen muchos, formaba parte del plan de Stalin para enaltecer
hasta la exageración la figura de Kirov y justificar la gran purga que tenía en mente.
Con rapidez asombrosa, Pravda obtuvo datos biográficos de Kirov, que en condiciones
normales se hubiera llevado más tiempo obtener.
29.
Casi que hubo libros pre-impresos sobre la muerte de Kirov.
Para el 5 de diciembre, cuatro días después del crimen, ya había libros impresos sobre
Kirov, con episodios sobre su infancia, reproducciones de sus discursos y recuerdos de antiguos compañeros
de luchas.
Era como si alguien hubiera organizado todo el material de antemano, dejándolo listo
para su impresión, en un momento determinado.
Esta práctica es usada por la industria editorial cuando un personaje de resonancia
mundial está gravemente enfermo, pero ese no era el caso de Kirov en 1934.
El asesinato de Kirov también resonó en el extranjero, llegando a la portada de New
York Times el 2 de diciembre de 1934.
30.
Sus dos hermanas no lo vieron en sus últimos 30 años de vida.
El funeral de Kirov se realizó el 6 de diciembre.
El día anterior, los moscovitas acudieron en masa al Salón de las Columnas de la Casa
de los Soviets, en Moscú, para ver el cuerpo del difunto en un ataúd abierto.
A las 10 de la noche del 5 de diciembre, el acceso solo quedó permitido a la familia
y a los funcionarios del gobierno y el partido.
Al lado de la viuda de Kirov, María Lobovna, estaba Anadesna Krupskaya, viuda de Lenin.
Las dos hermanas de Kirov viajaron cientos de kilómetros para asistir al funeral, aunque
se mantenían en contacto por correo.
No lo habían visto en 30 años.
31.
Más de un millón de personas asistieron al funeral.
La noche del 5 de diciembre, el féretro con los restos de Kirov fue llevado al crematorio
y el 6 de diciembre se realizó el funeral.
En esa fecha, Pravda publicó que aquel día pasaría a la historia como un día de gran
luto para el partido, para todo el país, para todos los trabajadores, el día del funeral
del mejor hijo de la patria socialista, Sergei Mironovich Kirov.
Esa mañana, María Lobovna, apoyada en las hermanas de Kirov, entró en el Salón de
las Columnas, donde esperaban Stalin y otros altos funcionarios políticos y militares
soviéticos.
Al mediodía, el salón cerró al público y una hora después comenzó la marcha fúnebre.
Stalin y otros llevaron la urna con las cenizas de Kirov a la Plaza Roja, donde una multitud
de más de un millón de personas esperaba de pie, en medio del ambiente helado de diciembre.
Tras dos horas de peneegíricos, los restos de Kirov fueron depositados en el muro del
Kremlin.
Esperamos que este vídeo te haya sido útil, si tienes algo que agregar, por favor, compártelo
con nosotros en la sección de comentarios.
Dale me gusta a este vídeo y envíale el enlace a tus familiares y a tus mejores amigos,
para que también sepan más sobre la extraña muerte del mejor amigo de Stalin, Sergei Kirov.
Si eres nuevo en nuestro canal, no olvides suscribirte, no se te olvide seguirnos en todas
nuestras redes sociales, que van a estar aquí abajo en la descripción.
Recuerda, un pueblo que no conoce su historia, está condenado a repetirla.
