La verdad de lo que pasó con TODOS los libros prohibidos y peligrosos

Relatos Históricos
20 seguidores
19 abr 2026
Únete a nuestro contenido exclusivo: / @historiaincomprendida
Encuéntranos en:
Instagram ► / historiaincomprendida
Facebook ► / historiaincomprendida
Newsletter► https://www.historiaincomprendida.com
Prohibir un libro ha sido, en todos los tiempos y en todas las culturas, la forma más reveladora de confesar el miedo. Cuando un gobierno, una iglesia o una institución quema, censura o persigue una obra literaria, está diciéndonos exactamente qué es lo que más teme: la verdad, la libertad, el pensamiento crítico y la diversidad de la experiencia humana.
Hoy nos daremos un paseo por 25 de los libros más prohibidos de la historia.
Cómo se ha hecho
Hace más de 5.000 años, en la Baja Mesopotamia, los textos se escribían en escritura cuneiforme
en tablillas de arcilla. Eran registros de comercio, leyes y mitos. Los egipcios inventaron
el papiro en el año 2500 a.C., creando rollos transportables. Esto permitió que el conocimiento
viajara. La Bilboteca de Alejandría albergó entre 400.000 y 700.000 rollos. Su destrucción
significó la pérdida de siglos de saber humano. Los romanos reemplazaron los rollos
por libros con páginas, códices entre los siglos I y IV, más fácil de leer, transportar
y consultar. Los monjes salvaron la cultura occidental. Durante la Edad Media, monjes
copiaban libros a mano. Prohibir un libro ha sido, en todos los tiempos y en todas las
culturas, la forma más reveladora de confesar el miedo. Cuando un gobierno, una iglesia
o una institución quema, censura o persigue una obra literaria, está diciéndonos exactamente
qué es lo que más teme, la verdad, la libertad, el pensamiento crítico y la diversidad de
la experiencia humana. Hoy nos daremos un paseo por 25 de los libros
más prohibidos de la historia.
Antes de meternos a fondo, no olvides suscribirte a nuestro canal y activar las notificaciones
para mantenerte al día con nuestras actualizaciones.
1. Persepolis, de Marjane Satrapi
Persepolis es una novela gráfica autobiográfica que narra la infancia y adolescencia de Marjane
Satrapi en Irán, durante y después de la Revolución Islámica de 1979. A través de
viñetas en blanco y negro y de una elegancia desconcertante, Satrapi muestra la vida cotidiana
bajo el régimen de los ayatolas, las restricciones a las mujeres, el terror político, la guerra
con Irak, la doble vida que llevaban muchos iraníes entre la fachada pública de obediencia
religiosa y la vida privada de resistencia cultural.
El libro está prohibido en Irán, donde el régimen no tiene ningún interés en que
sus ciudadanos lean memorias que retratan al gobierno como autoritario o represivo.
También fue prohibido en Líbano.
Pero quizás el episodio más sorprendente ocurrió en 2013, cuando el Sistema de Escuelas
Públicas de Chicago, una de las ciudades más progresistas de Estados Unidos, retiró
Persepolis de las aulas de séptimo grado, alegando que el libro contenía material inapropiado
para esa edad.
La decisión generó una enorme protesta pública, los alumnos organizaron lecturas en la calle
y eventualmente el libro fue reinstalado en los programas educativos.
Los versos satánicos de Salman Rushdie, de 1988
Pocas obras literarias en la historia moderna han desencadenado una tormenta política y
religiosa comparable a la que provocó la publicación de los versos satánicos.
La novela de Salman Rushdie, publicada en 1988, explora de manera alegórica y onírica
los orígenes del Islam a través de la historia de dos actores indios que sobreviven a la
explosión de un avión.
El ahora fallecido Ayatollah Khomeini, líder supremo de Irán, emitió en 1989 una fatwa,
una condena religiosa, ordenando el asesinato del autor y de todos los involucrados en la
publicación y distribución del libro.
Rushdie se vio forzado a vivir durante años bajo protección policial permanente, su traductor
al japonés fue asesinado, su traductor al italiano fue gravemente herido, su editor
noruego sobrevivió a un atentado.
El libro fue prohibido en Irán, Pakistán, Arabia Saudita, Bangladesh, Egipto, India
y decenas de países más.
En 2022, Rushdie fue apuñalado en un acto público en Nueva York y perdió la visión
de un ojo.
La historia de los versos satánicos es una de las más dramáticas demostraciones de
que las palabras pueden, literalmente, costarle la vida a quien las escribe.
3.
Sin novedad en el frente, de Erich Maria Remarque, de 1929.
Publicada en 1929, Sin novedad en el frente, narra la experiencia de un joven soldado alemán
en las trincheras de la Primera Guerra Mundial.
Remarque no escribió una historia de gloria ni de heroísmo patriótico.
Escribió sobre el barro, el miedo, la muerte absurda y la deshumanización sistemática
de los jóvenes enviados al frente.
El libro se convirtió en uno de los mayores éxitos editoriales de la historia, vendiendo
millones de ejemplares en todo el mundo en cuestión de meses.
Para el régimen alemán, que necesitaba glorificar la guerra y preparar a una nueva generación
de soldados, este libro era un peligro existencial.
En 1933, cuando los nacionalsocialistas llegaron al poder, Sin novedad en el frente fue uno
de los primeros libros arrojados a las hogueras organizadas por Joseph Goebbels.
Remarque, acusado de traición y pacifismo, tuvo que huir de Alemania.
Su hermana, Elfriede, que no pudo escapar, fue arrestada y ejecutada por el régimen
en 1943.
Prohibir el libro no bastó, el poder fue por la familia del autor.
Hoy Sin novedad en el frente es considerada una de las obras antivélicas más importantes
jamás escritas, y su adaptación cinematográfica ganó el Oscar a la Mejor Película en 1930
y tuvo un remake en el año 2022, ganando nuevamente el Oscar a la Mejor Película Internacional.
4.
El diario de Anna Frank, de 1947.
Pocas obras representan mejor la injusticia de la censura que el intento de prohibir el
diario de Anna Frank.
Escrito por una niña judía alemana que se escondió con su familia en un anexo secreto
de Ámsterdam durante la ocupación alemana, el diario es un testimonio íntimo, conmovedor
y universalmente reconocido del horror de la Segunda Guerra Mundial.
Anna Frank fue descubierta en 1944, deportada a varios campos de concentración, y murió
en Bergen-Belsen en 1945, a los 15 años, apenas unas semanas antes de la liberación
del campo por las tropas aliadas.
Sin embargo, décadas después de su publicación, el diario ha enfrentado intentos de prohibición
en varias escuelas de Estados Unidos, particularmente en estados como Virginia, Texas y Florida.
Las razones esgrimidas han variado.
Algunos padres lo consideraron demasiado explícito, emocionalmente o con contenido inadecuado
en referencia a los breves pasajes en que Anna Frank describe con curiosidad natural
su propio cuerpo en plena adolescencia.
Otros lo han tachado de texto políticamente tendencioso.
La paradoja es brutal, un testimonio de las masacres perpetradas por los nacionalsocialistas
siendo censurado en las mismas democracias que lucharon contra ellos.
5.
Matadero 5, de Corey Bonegut, de 1969.
Matadero 5 es una de las novelas antibélicas más originales jamás escritas.
Bonegut, que sobrevivió al bombardeo aliado de Dresde en la Segunda Guerra Mundial, refugiado
en un matadero subterráneo, tardó décadas en encontrar la manera de escribir sobre lo
que había presenciado, una ciudad civil bombardeada hasta la destrucción total, con más de 25
mil muertos.
La respuesta fue una novela profundamente irónica, fragmentada, que mezcla la ciencia
ficción con el trauma histórico, y cuyo leitmotiv es la frase, así van las cosas.
En 1973, el director de una escuela de Drake, North Dakota, ordenó quemar en la caldera
del colegio los ejemplares del libro que habían sido adquiridos para la clase.
La razón oficial era el lenguaje vulgar y erótico.
Bonegut respondió con una carta devastadora al consejo escolar, preguntando qué clase
de lección sobre la libertad y el respeto al pensamiento estaban dando a sus alumnos
al quemar libros.
La imagen del director arrojando libros a la caldera, tan próxima simbólicamente a
la quema de libros nacional socialista, que el propio libro denuncia, no pasó desapercibida
para nadie.
6.
Rebelión en la granja, de George Orwell, de 1945.
Rebelión en la granja es una fábula política en la que los animales de una granja se rebelan
contra su dueño humano y establecen un gobierno propio basado en los principios de la igualdad,
sólo para ver cómo esos principios son traicionados sistemáticamente por los cerdos que toman
el control.
El blanco de la sátira era transparente, la revolución rusa y la degeneración del
comunismo soviético bajo Stalin.
Orwell, que era socialista y había luchado en la guerra civil española, escribía desde
dentro de la izquierda lo que hacía su crítica aún más incómoda.
La novela fue rechazada por múltiples editoriales británicas durante la Segunda Guerra Mundial,
porque Gran Bretaña era aliada de la Unión Soviética, y publicar una crítica de Stalin
no era políticamente conveniente.
Cuando finalmente se publicó en 1945, fue prohibida de inmediato en la URSS y en todos
los países del bloque soviético.
Cuba la prohibió, al igual que los Emiratos Árabes Unidos y Kenia.
La frase, todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros, se
ha convertido en uno de los aforismos políticos más citados de la historia, precisamente
porque describe un mecanismo de poder que trasciende cualquier ideología concreta.
7.
1984 de George Orwell, de 1949.
Si Rebelión en la Granja era una fábula, 1984 fue una pesadilla detallada y sistemática
sobre el totalitarismo llevado a su extremo lógico.
Orwell construyó un vocabulario del autoritarismo que sigue siendo de una pertenencia aterradora
décadas después de su publicación.
Winston Smith, el protagonista, trabaja para el partido reescribiendo la historia y eliminar
cualquier evidencia de que el pasado fue diferente de lo que el régimen necesita que haya sido.
La URSS prohibió el libro de inmediato, consciente de que era un retrato reconocible de su propio
sistema.
En Estados Unidos, durante la era McCarthy, el libro fue paradójicamente visto con desconfianza
por algunos sectores que lo consideraban demasiado nihilista o políticamente sospechoso.
En tiempos recientes, ha aparecido en listas de libros desafiados en escuelas norteamericanas
con el argumento de que contiene material demasiado explícito.
Las ventas de 1984 se dispararon notablemente en enero de 2017, tras la toma de posesión
del presidente Trump, cuando una asesora presidencial utilizó la expresión hechos alternativos,
recordando a muchos lectores la neolengua Orwelliana.
8. Un Mundo Feliz de Aldous Huxley, de 1932
Un Mundo Feliz presenta una distopía diferente a la de Orwell, no el totalitarismo del miedo
sino la tiranía del placer.
En el estado mundial de Huxley, los seres humanos son condicionados desde el nacimiento
para ser felices, con su lugar predeterminado en la jerarquía social.
El consumo y las relaciones casuales son fomentados como mecanismos de control, y una sustancia
llamada Soma elimina cualquier malestar existencial.
Nadie es reprimido por la fuerza, simplemente se les ha quitado la capacidad y el deseo
de cuestionar.
El libro fue publicado en 1932, y su actualidad no ha dejado de crecer.
Irlanda, Australia e India prohibieron el libro en décadas distintas, por razones diversas.
En Irlanda, la preocupación era principalmente la actitud relajada hacia la sexualidad y
la familia.
En Australia, la clasificación de material adulto impedía su distribución libre.
La preocupación más interesante es quizá la India, donde algunos consideraron que el
libro atacaba los valores de la familia y la religión.
En Estados Unidos ha sido objeto de múltiples desafíos en escuelas y bibliotecas.
La pregunta que plantea Huxley sobre si una sociedad que ha eliminado el sufrimiento a
la costa de la libertad, y la profundidad humana es realmente mejor que una sociedad
libre y dolorosa, sigue siendo una de las más pertinentes de nuestra época.
9.
Dr.
Zhivago, de Boris Pasternak, de 1957.
Dr.
Zhivago es una novela épica que narra la vida de un médico y poeta ruso a través
de la revolución de 1917 y la guerra civil que siguió.
A diferencia de la literatura que el régimen soviético esperaba de sus escritores, que
debía celebrar la revolución y sus ideales colectivistas, Pasternak escribió sobre el
individuo, el amor privado, la espiritualidad y las dudas ante la violencia revolucionaria.
La novela fue rechazada por los editores soviéticos y su manuscrito fue sacado clandestinamente
de la URSS para ser publicado en Italia en 1957.
Cuando se anunció que Pasternak había ganado el Premio Nobel de Literatura en 1958, el
régimen soviético lo obligó a rechazar el premio bajo amenaza de expulsión del país.
Sus colegas escritores, presionados por el partido, lo expulsaron de la Unión de Escritores.
Pasternak murió en 1960, sin haber podido publicar legalmente su obra más importante
en su propio país.
Su amante Olga Ivinskaya, que había inspirado al personaje de Lara, fue enviada a un campo
de trabajo tras su muerte.
Dr. Chivago no fue publicado legalmente en la URSS hasta 1988, durante el gobierno de
Gorbachev.
10.- El Manifiesto Comunista de Karl Marx y Friedrich Engels, de 1848
Publicado en febrero de 1848, pocas semanas antes de que estallara la oleada revolucionaria
que sacudió a Europa, el Manifiesto Comunista es uno de los documentos políticos más influyentes
de la historia.
Marx y Engels describían en sus escasas páginas la historia de la humanidad como
una historia de lucha de clases, analizaban las contradicciones internas del capitalismo
y llamaban a los trabajadores del mundo a unirse para transformar el sistema.
Su influencia sobre los movimientos sociales, las revoluciones y los sistemas políticos
del siglo XX fue enorme.
Sin embargo, el manifiesto fue prohibido tanto por sus enemigos de derecha como, en sus primeras
décadas, por los propios regímenes que afirmaban seguir sus ideas.
La Rusia zarista lo prohibió por ser subversivo, la Alemania nacional socialista lo quemó.
En Estados Unidos, durante la era del macartismo, en los años 40 y 50, poseer o distribuir
el manifiesto podía acarrear consecuencias legales graves y la destrucción de la carrera
de cualquier persona.
El texto que proclamaba el fin inevitable del capitalismo fue censurado en todos los
sistemas que se sentían amenazados por él, lo que dice tanto sobre el miedo al pensamiento
como sobre la naturaleza del poder.
11.
Fanny Hill, de John Cleland, de 1748
Escrita por John Cleland mientras estaba en prisión por deudas, Fanny Hill es considerada
la primera novela erótica en lengua inglesa.
Narra las aventuras y experiencias íntimas de una joven huérfana que llega a Londres
y termina trabajando en una casa del placer, pero la novela trasciende el erotismo explícito
con una prosa elegante y una observación aguda de la sociedad inglesa del siglo XVIII.
El libro describe sin tabúes el placer femenino y masculino en toda su variedad y las relaciones
de poder entre ellos.
El libro fue prohibido en el Reino Unido prácticamente desde su publicación y no pudo circular legalmente
durante más de dos siglos.
En Estados Unidos fue objeto de procesos judiciales durante toda su historia editorial, hasta
que el Tribunal Supremo de Estados Unidos, en un fallo de 1966, determinó que no podía
ser considerado obsceno porque tenía un valor literario suficiente para ser protegido por
la primera enmienda.
Los 250 años de prohibición de Fanny Hill son un récord que ilustra cómo la incomodidad
de las instituciones con la representación del placer femenino ha sido históricamente
mucho más duradera que cualquier otra forma de censura.
Madame Bovary, la historia de Emma Bovary, una mujer de provincias atrapada en un matrimonio
sin amor que busca la pasión que ha leído en las novelas románticas, es hoy considerada
una de las novelas más perfectas jamás escritas.
Flaubert tardó cinco años en escribirla y fue famoso por su obsesión con el mot ajusté,
la palabra precisa.
La novela fue publicada por entregas en 1856 y el gobierno de Napoleón III procesó a
Flaubert por ultraje a la moral pública y a la religión.
El fiscal sostenía que la novela presentaba el adulterio sin la condena moral suficiente
y que el personaje de Emma era una invitación a la transgresión.
Flaubert fue finalmente absuelto y el escándalo del juicio convirtió a Madame Bovary en un
éxito inmediato.
El mismo año, Baudelaire fue condenado por las flores del mal, en un proceso simultáneo
que muestra cómo el Segundo Imperio francés usaba a los tribunales como herramienta de
control cultural.
La ironía final es que Madame Bovary, lejos de ser una apología del adulterio, es una
novela despiadadamente crítica con el romanticismo vacío y las ilusiones que destruyen a su
protagonista.
13.
El amante de Lady Chatterley, de D.H.
Lawrence, de 1928.
D.H.
Lawrence escribió El amante de Lady Chatterley con la intención explícita de romper el
tabú victoriano sobre el sexo y el cuerpo.
La novela narra la relación entre Constance Chatterley, esposa de un aristócrata paralítico,
y Mellors, el guardabosque de la finca.
Lawrence describió la aventura entre los dos personajes con una franqueza y una ternura
que no tenía precedentes en la literatura inglesa.
La intimidad en la novela de Lawrence no es sucia ni vergonzosa, es la forma en que dos
seres humanos se reconocen mutuamente en su plena humanidad.
La novela fue prohibida en el Reino Unido, Estados Unidos, Australia e India durante
décadas.
La edición completa no se publicó legalmente en el Reino Unido hasta 1960, cuando Penguin
Works decidió desafiar la ley de publicaciones obscenas publicando el texto íntegro.
En el juicio que siguió, la Fiscalía preguntó al jurado si este era el tipo de libro que
permitiría leer a sus esposas y criados.
Una frase que se hizo inmediatamente famosa como resumen involuntario de todas las hipocresías
de clase y género que Lawrence había intentado dinamitar.
El jurado absolvió a Penguin y el libro vendió más de 2 millones de ejemplares en 6 semanas.
Número 14 El Pozo de la Soledad, The Radcliffe Hall, publicado en 1928.
El Pozo de la Soledad fue la primera novela en lengua inglesa que trató abiertamente
la lesbianidad con simpatía y profundidad.
La historia de Stephen Gordon, una mujer que desde la infancia siente que no encaja en
los roles de género de su época, fue publicada en 1928 por Radcliffe Hall, ella misma una
mujer que vivía abiertamente con su pareja en una época en que eso requería un coraje
extraordinario.
La novela no contenía escenas eróticas explícitas, pero su defensa implícita de las relaciones
lésbicas fue suficiente.
El fiscal general británico ordenó la confiscación de todos los ejemplares y su destrucción
bajo la ley sobre publicaciones obscenas.
El juicio que siguió fue un circo mediático en el que varios escritores eminentes, entre
ellos Virginia Woolf, intentaron comparecer como testigos de la defensa, pero el juez
les negó la palabra por considerar que las opiniones literarias eran irrelevantes para
determinar la obscenidad.
El libro fue prohibido en el Reino Unido durante más de dos décadas.
Hoy es considerado un hito de la literatura y un símbolo de la lucha por la visibilidad
y los derechos de la comunidad LGTB.
Lolita, de Vladimir Nabokov, de 1955
Lolita es probablemente el libro más perturbador y literalmente más deslumbrante del siglo
XX.
Nabokov construyó la novela como las memorias de Humbert Humbert, un hombre culto y elocuente
que justifica con una prosa de belleza extraordinaria su obsesión por Dolores Hayes, una niña
de 12 años a la que llama Lolita.
Nabokov seduce con el lenguaje de un narrador mientras este hace cosas horribles.
El libro no glorifica la corrupción de menores, sino que la denuncia.
Fue prohibido en Francia tras su publicación inicial por una pequeña editorial parisina,
luego en el Reino Unido, Argentina y Sudáfrica.
Las autoridades, al igual que muchos lectores iniciales, respondieron a la superficie del
libro sin ver su complejidad moral.
El escándalo publicó a Nabokov mundialmente y la novela se convirtió en un bestseller.
Hoy es enseñada en universidades de todo el mundo como un ejemplo de las posibilidades
más extremas de la ironía narrativa.
El nombre de Lolita lamentablemente ha sido apropiado en la cultura popular, de una manera
que invierte por completo el mensaje de Nabokov.
Número 16.
La cabaña del tío Tom, de Harriet Beecher Stowe, de 1852.
Cuando Abraham Lincoln conoció a Harriet Beecher Stowe, según la leyenda, le dijo
Así que usted es la pequeña mujer que escribió el libro que desencadenó esta gran guerra.
La cabaña del tío Tom, publicada por entregas en 1851 y como libro en 1852, describía la
brutalidad del sistema esclavista del sur de los Estados Unidos, con una intensidad
emocional que sacudió la conciencia de millones de lectores, fue el libro más vendido del
siglo XIX en Estados Unidos, después de la Biblia.
En los estados del sur, donde la esclavitud era la base de la economía, el libro fue
prohibido de inmediato.
Poseer un ejemplar podía resultar en prisión.
En algunos estados, a los esclavos que aprendían a leer se les podía cortar un dedo como castigo,
y este libro era precisamente el tipo de texto que el sistema esclavista temía que llegara
a sus manos.
La obra de Stowe demostró que la ficción puede ser un arma política de primera magnitud,
y su prohibición en el sur fue, paradójicamente, la mejor publicidad que pudo haber tenido
en el norteabolisionista.
Número 17.
Toni Morrison recibió el Premio Nobel de Literatura en 1993, gracias a Bilibid, su
novela más celebrada.
Basada en la historia real de Margaret Garner, una esclava que mató a su propia hija para
evitar que fuera devuelta a la esclavitud, el libro explora con una prosa poética y
desgarradora las heridas psicológicas y espirituales que la esclavitud infligió en las generaciones
de afroamericanos.
Morrison no suavizó nada, el horror está en cada página, pero también la dignidad,
el amor y la resistencia.
Curiosamente, esta obra maestra de la literatura estadounidense ha sido objeto de continuas
campañas de prohibición en escuelas de Virginia, Kentucky, Florida y Texas.
Los motivos invocados incluyen lenguaje violento y escenas perturbadoras.
Pero muchos críticos señalan que el libro obliga a enfrentar una parte de la historia
americana que ciertos sectores prefieren no examinar.
En 2022, en una oleada de leyes estatales que restringen la enseñanza de la historia
racial, Pillowhead se convirtió nuevamente en uno de los libros más amenazados de Estados
Unidos.
Número 18, Las uvas de la ira, de John Steinbeck, de 1939.
Las uvas de la ira narra la migración forzada de la familia Joud desde Oklahoma hasta California
durante la Gran Depresión, cuando millones de familias de agricultores arruinados por
la combinación de la sequía y la crisis económica se convirtieron en trabajadores
migrantes explotados en los campos agrícolas de California.
Steinbeck había pasado tiempo con estos trabajadores para documentar su historia, y el retrato
que hizo era devastadoramente realista.
Familias rotas, niños hambrientos, empresas agrícolas que pagaban salarios de miseria
y usaban a la policía para suprimir cualquier intento de organización sindical.
El libro fue prohibido en el condado de Kern, en California, precisamente el condado donde
se desarrolla buena parte de la acción y donde los latifundistas agrícolas reconocieron
perfectamente la descripción de sus prácticas.
El libro fue quemado en actos públicos en ese condado.
La ironía es que Kern County era el lugar que más necesitaba leer el libro.
La prohibición fue la prueba más elocuente de que Steinbeck había dado en el blanco.
La novela ganó el premio Pulitzer en 1940 y fue fundamental para que Steinbeck recibiera
el Nobel de Literatura en 1962.
19.
El guardián entre el centeno, de J.D.
Salinger, de 1951 Holden Caulfield, el adolescente protagonista
del Guardián entre el Centeno, es uno de los personajes literarios más emblemáticos
del siglo XX.
Su voz, cínica, vulnerable, brillante y desesperada, capturó la alineación juvenil de una manera
que ningún adulto había conseguido antes.
El libro se publicó en 1951 y desde entonces ha sido objeto de una batalla cultural interminable,
entre quienes la consideran una obra fundamental de la literatura norteamericana y quienes
lo ven como una influencia negativa para la juventud.
Ha sido desafiado o prohibido en escuelas de prácticamente todos los estados de Estados
Unidos en algún momento desde los años 50.
Las razones han cambiado con las décadas, el lenguaje so es, las referencias eróticas,
el retrato negativo de las instituciones y el tono nihilista.
Lo que no ha cambiado es la fuerza con que el libro sigue conectando con los adolescentes
que lo leen por primera vez y sienten que alguien, finalmente, ha puesto en palabras
algo que ellos no sabían cómo expresar.
Salinger, que vivió recluido hasta su muerte en 2010, nunca concedió que la novela tuviera
ningún mensaje especial, simplemente había escrito la historia de un chico que no sabía
muy bien qué hacer con el mundo.
20.
Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain, de 1884.
Las aventuras de Huckleberry Finn, considerada por muchos críticos la gran novela americana,
ha tenido la distinción de ser uno de los libros más censurados en la historia de Estados
Unidos, aunque por razones radicalmente opuestas según la época.
Cuando se publicó en 1884, fue prohibida en algunas bibliotecas públicas de Nueva
Inglaterra por considerarla basura y de mal gusto, ya que el personaje de Huck habla en
un dialecto vulgar y la narración carece de moraleja convencional.
La ironía es que la novela es una de las críticas más devastadoras al racismo y la
hipocresía de la sociedad americana escrita en el siglo XIX.
En tiempos más recientes, el libro ha sido objeto de censura por la razón opuesta, el
uso repetido de una palabra racialmente ofensiva para referirse al personaje de Jim, el esclavo
fugitivo que es en realidad el personaje moral más íntegro de toda la novela.
Varias editoriales han publicado versiones expurgadas que reemplazan esa palabra.
Los críticos de la censura argumentan que eliminar la palabra es falsificar la historia
y suavizar precisamente la crítica que Twain estaba haciendo, que esa palabra formaba parte
del lenguaje cotidiano del racismo que él estaba denunciando.
Número 21 Ulysses, de James Joyce, de 1922 Ulysses es considerada por muchos críticos
la novela más importante del siglo XX en lengua inglesa.
En sus casi 800 páginas, Joyce sigue a Leopold Bloom durante un solo día en Dublín, el
16 de junio de 1904, utilizando una gama de técnicas narrativas de una audacia sin precedentes,
incluyendo el monólogo interior, la parodia de estilos literarios, elementos de la mitología
y una representación del comportamiento humano psicológicamente fascinante.
El libro transformó para siempre las posibilidades de la novela como forma artística.
Tras publicarse por entregas en la revista The Leader Review entre 1918 y 1920, la Sociedad
para la Supresión del Vicio de Nueva York consiguió que se procesara a las editoras
por un episodio de obscenidad.
El libro quedó prohibido en Estados Unidos hasta 1933, cuando el juez John Woolsey dictó
una sentencia histórica en la que concluía que Ulysses no era inmoral, sino un experimento
literario serio.
En el Reino Unido, la auto-censura de los editores lo mantuvo sin publicarse legalmente
hasta 1936.
La batalla legal por Ulysses sentó precedentes fundamentales para la libertad de expresión
literaria en el derecho anglosajón.
Número 22, Psicópata americano, de Bret Easton Ellis, de 1991.
Psicópata americano es la historia de Patrick Bateman, un joven ejecutivo de Wall Street
en la Nueva York de los años 80, que comete asesinatos de una brutalidad extrema.
El libro de Ellis es una sátira salvaje del capitalismo de consumo, la superficialidad
de la élite financiera y la violencia que subyace bajo la cultura del éxito.
La moda de diseñador, los restaurantes de moda y las tarjetas de visita perfectas coexisten
con torturas detalladas, en pasajes que alternan sin transición con listas de ropa de lujo.
Antes de su publicación, Simon & Schuster canceló el contrato argumentando que el contenido
era demasiado perturbador.
La novela fue finalmente publicada por Vintage Books.
En Australia, el libro fue clasificado como material restringido para mayores de 18 años
y en Queensland fue directamente prohibida su venta y exhibición pública.
Grupos feministas protestaron contra el libro argumentando que glorificaba la violencia
contra las mujeres.
Ellis respondió que la violencia en el libro es deliberadamente irreal y paródica, y una
crítica al propio boyerismo de los lectores.
23.
Harry Potter, de J.K.
Rowling, de 1997-2007 Harry Potter ha sido la serie de libros más
desafiada en las bibliotecas de Estados Unidos, según la Asociación de Bibliotecas Americana.
El argumento central de quienes han intentado prohibirla en escuelas y bibliotecas, principalmente
grupos evangélicos conservadores, es que los libros promueven la brujería, el ocultismo
y valores contrarios al cristianismo.
En algunos casos, parroquias de Estados Unidos y otros países han organizado quemas de los
libros.
La ironía no podría ser mayor una serie de libros cuya premisa central es la lucha
entre el bien y el mal, en la que el sacrificio, el amor y la amistad triunfan sobre el miedo
y el autoritarismo, siendo tratada como literatura satánica.
Rowling ha señalado que sus libros están profundamente influenciados por el pensamiento
cristiano y que muchos de sus temas centrales, como la muerte, la redención y el sacrificio,
son explícitamente religiosos.
Los intentos de censura de Harry Potter han servido principalmente para que la saga se
convierta en un símbolo generacional de la resistencia a la censura y la intolerancia.
24.
Xuan Falun, de Li Hongzhi, de 1994 Xuan Falun es el texto central de Falun Gong,
una práctica espiritual y de meditación que combina ejercicios físicos con principios
morales basados en la verdad, la compasión y la tolerancia.
Publicado en el año de 1994 por Li Hongzhi, el libro ganó una popularidad masiva en China
durante los años 90.
A finales de esa década, había entre 70 y 100 millones de practicantes de Falun Gong
en China, sobrepasando el número de miembros del Partido Comunista.
Esta popularidad fue interpretada por el Partido Comunista como una amenaza directa a su control
social e ideológico.
En 1999, el gobierno chino lanzó una campaña de represión masiva contra el Falun Gong,
declarando al movimiento una secta peligrosa y prohibiendo Xuan Falun y todos los materiales
relacionados.
Millones de practicantes fueron arrestados, miles murieron bajo custodia según organizaciones
de derechos humanos, y el libro fue quemado en la hoguera.
Esta prohibición es uno de los ejemplos más contemporáneos de cómo los estados autoritarios
usan la censura para eliminar cualquier identidad colectiva que escape de su control.
25.
Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll, de 1865
Alicia en el País de las Maravillas fue prohibida en 1931 por el gobernador de la provincia
de Hunan, en China, porque consideraba que el libro era peligroso dado que presentaba
animales que hablaban y actuaban al mismo nivel que los seres humanos, algo que era
inaceptable porque suponía degradar a los humanos a la categoría de los animales.
La lectura del gobernador de Hunan, aunque políticamente errónea, tiene su lógica
interna.
Alicia es un libro que subvierte constantemente la autoridad, la lógica convencional y las
jerarquías establecidas.
La reina que grita, que le corten la cabeza, a todo el mundo es una figura autoritaria
ridícula.
Los adultos del País de las Maravillas son más absurdos e incompetentes que la niña
protagonista.
Las reglas existen para ser cuestionadas.
En un sentido profundo, el gobernador de Hunan había entendido correctamente el mensaje
del libro.
Era peligroso porque enseñaba a los niños a no tomar la autoridad demasiado en serio.
Al recorrer estos 25 libros, emerge un patrón que se repite a través de los siglos en
diversas culturas.
El poder prohíbe lo que más necesita el ser humano para ser libre.
Teme la verdad histórica, como en el caso de Sin Novedad en el Frente o el diario de
Anna Frank.
Teme la disidencia política, como en Doctor Zhivago o Rebelión en la Granja.
Teme la sexualidad y el cuerpo, como en Fanny Hill o El Amante de Lady Chatterley.
Teme la identidad de los que margina, como en El Pozo de la Soledad o Belvedere.
Pero hay algo más que emerge de esta historia.
Ninguno de estos libros fue realmente silenciado.
Muchos se hicieron más famosos, precisamente, por haber sido prohibidos.
Las ideas que el poder intentó sofocar acabaron transformando el mundo con más fuerza que
se hubieran circulado sin obstáculos.
La censura es, en el fondo, el mejor reconocimiento que un libro puede recibir.
La confirmación de que sus palabras son lo suficientemente poderosas como para asustar
a quienes tienen el poder.
Esperamos que este vídeo te haya sido útil.
Si tienes algo que agregar, por favor, compártelo con nosotros en la sección de comentarios.
Dale me gusta a este vídeo y envíale el enlace a tus familiares y a tus mejores amigos,
para que también sepan más sobre los Top 25 libros prohibidos en la historia.
Si eres nuevo en nuestro canal, no olvides suscribirte.
No se te olvide seguirnos en todas nuestras redes sociales, que van a estar aquí abajo
en la descripción.
Recuerda, un pueblo que no conoce su historia, está condenado a repetirla.
