Las MUJERES MÁS MALAS de la historia según la Biblia

Relatos Históricos
20 seguidores
20 abr 2026
Las 10 MUJERES más malas y peligrosas de la BIBLIA. ►Suscríbete al canal: https://geni.us/eZcCYJ
Desde la filistea que traicionó al fornido Sansón, la esposa pagana que planeó una muerte, hasta la esposa ilegítima que causó la muerte del bautista. Acompáñanos en este viaje por los pasajes bíblicos para conocer estos personajes y sus relatos, que han sobrevivido por siglos hasta la actualidad.
-----------------------------------------------------------------
Agréganos:
Facebook ►
https://geni.us/xS4dD
Instagram ►
https://geni.us/ZLr9j
Las 10 mujeres más malas y peligrosas de la Biblia
La Biblia es un libro sagrado, pero también un compendio de historias fascinantes y personajes
icónicos que cautivan incluso a los no creyentes.
Entre sus páginas encontramos la narrativa del bien cristiano, de la creencia católica,
pero a veces olvidamos que hay personajes que desafían las expectativas de este libro
y muestran su lado oscuro.
En este vídeo te contaremos las historias de 10 mujeres que destacan en la Biblia por
la maldad de sus acciones o intenciones.
Desde la filistea que traicionó al fornido Sansón, la esposa pagana que planeó una
muerte, hasta la esposa ilegítima que causó la muerte del bautista.
Acompáñanos en este viaje por los pasajes bíblicos para conocer estos personajes y
sus relatos que han sobrevivido por siglos hasta la actualidad.
Antes de meternos a fondo, no te olvides de suscribirte a nuestro canal y activar las notificaciones
para mantenerte al día con nuestras actualizaciones.
10.
Zafira, quien mintió a Dios.
En el libro de hechos se narra la historia de Zafira y su esposo Ananias.
Eran los inicios de la iglesia, los apóstoles propagaban la noticia de la resurrección
de Cristo y la creencia ganaba nuevos seguidores.
Pedro y Juan cumplían milagros y sanaciones, la atmósfera era alegre, todos los creyentes
compartían y repartían el dinero entre sí, de acuerdo con las necesidades de cada uno.
Entonces entra Ananias en la historia, él y Zafira vendieron un terreno de su propiedad
y se pusieron de acuerdo para ocultar parte del dinero, entregaron solo una fracción
de la venta a los apóstoles y pretendieron que era la suma total.
El apóstol Pedro, según el relato bíblico, se dio cuenta del engaño gracias al Espíritu
Santo, confrontó a Ananias y le preguntó por qué mintió, no le has mentido a los
hombres, sino a Dios, le dijo.
Ananias cayó fulminado de inmediato, tres horas después llegó Zafira, Pedro le preguntó
si el monto que había entregado su esposo era el total de la venta.
Como habían acordado, Zafira repitió la mentira de Ananias, ¿por qué acordaron poner
a prueba el Espíritu del Señor?, le respondió Pedro.
Zafira como su esposo cayó a sus pies, murió en el acto, no tuvieron segunda oportunidad
ni nada para arrepentirse.
Número 9.
La mujer de Samaria y las enseñanzas de Jesús.
En el libro de Juan se cuenta la historia de la mujer de Samaria y su encuentro con
Jesucristo, para entonces, los judíos y los samaritanos compartían un mutuo desprecio
que se había heredado por generaciones.
Durante un viaje entre Judea y Galilea, cuenta el apóstol Juan, Jesús pasó por Samaria,
era la tarde y estaba un poco cansado, así que se sentó a descansar cerca del pozo de
Jacob.
Entonces llegó una mujer samaritana y Jesús le pidió que le diera un poco de agua para
beber.
En esa época las mujeres de familia recogían agua por las mañanas frías, mientras que
las mujeres que tenían costumbres no tan aceptables, buscaban agua por las tardes,
en pleno calor, para evitar la mirada acusatoria del resto de la sociedad.
Por eso la mujer samaritana se notó sorprendida porque Jesús siquiera decidiera hablarle.
Usted es judío y yo soy una mujer samaritana, ¿por qué me pide agua para beber?, le dijo.
Él respondió que si ella supiera quién era él, ella estaría pidiendo y él estaría
dando.
No tenía balde ni soga, ¿cómo esperaba él que le sirviera agua?, le cuestionó la
mujer.
Además comenzó a cuestionarlo, ¿acaso se creía más que Jacob, el gran antepasado
samaritano?
Cristo le pidió que llamara a su esposo, ella le respondió que no tenía, mientras
que Jesús respondió, es verdad, has tenido 5 esposos, y con quien estás ahora no te
has casado.
Así Jesús se reveló como el Mesías que se había anticipado.
La mujer samaritana que había dudado de Cristo, se emocionó tanto que dejó su balde de agua
y corrió al pueblo a contar a todos la noticia, varios samaritanos la siguieron, y Cristo
se quedó dos días conversando con sus nuevos creyentes.
Aunque tenía una cuestionable reputación y que dudó de Cristo y lo increpó, eventualmente
la mujer samaritana permitió la llegada de nuevos creyentes al Mesías.
8.
Herodias y su desprecio por el bautista.
Herodias o Herodías, fue una princesa de la dinastía Herodiana de Judea, durante el
imperio romano, era la nieta de Herodes el Grande, y se casó con dos de sus tíos, Herodes
II y Herodes Antipas.
La Biblia la describe como una mujer ambiciosa y despiadada que odiaba a Juan el Bautista,
pues se opuso a su segundo matrimonio.
De acuerdo con los evangelios de Mateo y Marcos, Herodias estaba casada con su tío Herodes
II, y decidió divorciarse para luego casarse nuevamente, esa vez con Herodes Antipas, su
tío, hermano de su primer esposo, es decir, con su cuñado.
El divorcio, por supuesto, estaba mal visto para la época, iba contra las creencias cristianas,
y por eso Juan el Bautista se oponía a esta segunda unión.
Llena de ira contra el bautista, Herodias, planeó una estrategia para vengarse, hizo
un festín de cumpleaños muy elaborado en honor a Herodes Antipas.
Durante la festividad, pidió a Salomé, la hija que tuvo con su primer esposo, que bailara
como regalo para Herodes y sus invitados.
El rey estuvo tan complacido por el baile de la joven que, recordemos, era su sobrina,
que prometió cumplirle cualquier deseo que tuviera su corazón.
Salomé consultó a su madre y sorprendió a todos cuando pidió uno de los regalos más
graves que podría esperarse, la cabeza de Juan el Bautista servida en una bandeja.
De acuerdo con el Evangelio de Marcos, Antipas no quería ejecutar a Juan el Bautista porque
le gustaba escuchar sus prédicas y temía que su asesinato generara una rebelión entre
sus seguidores.
Sin embargo, los relatos del historiador Flavio Josefo indican que Juan el Bautista fue ejecutado
en una fortaleza de Manqueronte por orden de Herodes Antipas.
7. Atalía, la reina de Judea.
Atalía era la hija de los reyes Ahab y Jezabel de Israel, y fue reina consorte de Judea por
su matrimonio con el rey Joram.
Su unión fue producto de un tratado entre los reinos de Israel y Judea.
Joram asesinó a sus seis hermanos para asegurar su posición como monarca.
El rey tenía un mandato muy poco estable, que se debilitó aún más después de la
rebelión de Edom, una región que forzó a Joram a reconocer su independencia.
El palacio real fue saqueado por filisteos, árabes y etíopes, acabando con casi toda
la familia excepto el hijo menor, Ococías.
Con 22 años, Ococías heredó el trono después de la muerte del rey.
Atalía ejerció como reina madre.
Sin embargo, el reinado de Ococías fue breve.
Apenas un año después, fue asesinado durante una visita del estado a Israel.
Jeú asesinó al joven rey en nombre de Yahvé, según cuenta el Libro de Reyes.
Pese a ser israelí, Joram había rechazado la creencia en Yahvé y su descendencia no
practicaba la fe.
Así que Jeú acabó con el monarca, asumió el trono como rey de Israel y ordenó la ejecución
de toda la familia de Atalía, que vivía en la región de Samaria y adoraban creencias
mitológicas y politeístas.
Al conocer la noticia, Atalía tomó por la fuerza el trono de Judea y ordenó la ejecución
de cualquier persona que tuviera posibilidad de reclamar la herencia del reino, incluyendo
parte de su dinastía y sus propios nietos.
Josaba, la hermana de Ococías, logró salvar a Joás, el menor de los hijos del rey asesinado.
Tenía solo un año de edad, el niño sobrevivió y fue criado en secreto por el esposo de Josaba,
quien era sacerdote.
Como reina usurpadora, Atalía impuso en Judea la adoración de la deidad Bal, de la mitología
cananea, pero seis años después, el sacerdote reveló que el heredero Joás había sobrevivido
y lo proclamó rey de Judea.
Atalía intentó detener la rebelión, pero no lo logró, fue capturada y ejecutada.
Número 6 Jezabel, una reina cruel
La historia de Jezabel se cuenta en los dos libros de reyes de la Biblia, Jezabel es presentada
como una princesa fenicia, hija del rey de Tiro, y de acuerdo con genealogías de historiadores
como Flavio Cosefo, era tía abuela de Dido, la reina de Cartago.
Jezabel se casó con el rey Ahab de Israel y fue madre, como vimos, de Atalía.
La coronación de Jezabel desequilibrió el balance religioso del Israel de entonces,
pues ella no creía en Yahvé, sino que practicaba la adoración a la deidad Bal.
Dado su poder e influencia como reina, Jezabel promovió e impuso eventualmente el culto
a esta deidad, desplazando la creencia en Yahvé.
El problema no fue solo la falta de fe en Dios, sino lo que implicó la imposición
de esta creencia, la purga continua y masiva de los profetas de Yahvé en todo el territorio
de Israel, sus métodos fueron brutales, según describe la Biblia.
La mayoría de los creyentes sobrevivientes evitaron la purga gracias a la protección
de Oba Díaz, quien pertenecía a la corte del rey Ahab, pero mantuvo su creencia en
Yahvé y ocultó a muchos profetas y creyentes en una curva para protegerlos.
El profeta Elías retó entonces a Jezabel y sus profetas del dios Bal a un encuentro
en el monte Carmelo.
El reto era demostrar cuál era el verdadero dios, ambos bandos debían ofrecer un toro
en sacrificio, el verdadero dios debía encender el fuego del altar para el sacrificio.
Pese a sus cantos y rezos, los profetas de Bal no lograron encender su sacrificio, mientras
que Elías invocó a Yahvé y del cielo descendió un fuego que consumió el sacrificio, impresionando
al pueblo de Israel.
Así Elías ordenó a la población de capturar y asesinar a los profetas de Bal.
Después de esta purga, la reina amenazó al profeta Elías y le advirtió que él terminaría
con los profetas asesinados, incluso si eso implicaba que ella debía enfrentar el juicio
divino.
Elías huyó al bosque para salvarse, y desde ahí lamentó ser el último creyente de Yahvé.
Pero la victoria no duró mucho para Jezabel, después de una rápida sucesión de reinados,
tres años después del rey Ahab falleció en batalla, lo sustituyó su hijo en el trono
y luego murió, dejando a Joran asumir el reino.
Entonces el profeta Eliseo, sucesor de Elías, ordenó a uno de sus discípulos a ungir a
Jehu, el comandante del ejército de Joran, para convertirse en el vehículo del castigo
a la familia del rey Ahab.
Y así fue como Jehu llegó a castigar a la dinastía de Ahab, Jezabel y Atalía.
Jezabel murió después de ser lanzada por la ventana de su habitación por sus propios
sirvientes, el caballo de Jehu pisó su cuerpo.
El comandante entró al palacio, tuvo un festín, y después ordenó enterrar el cuerpo de la
reina ya fallecida, pero para entonces los perros de la calle ya habían comido sus restos,
y esto ya se lo había advertido el profeta Elías.
5.
Gomer, la esposa de Oseas En el libro de Oseas se cuenta el relato
de Gomer, su esposa, quien es descrita como una mujer promiscua y básicamente, una mujer
de la vida.
La narrativa indica que Gomer abandonó al profeta Oseas para buscar relaciones con múltiples
amantes, pero su estilo de vida rápidamente le trajo consecuencias, cayó en la ruina
y se vio obligada a venderse como esclava para poder pagar sus deudas.
Pese a la traición, Oseas la rescató, pagó sus deudas y la recibió nuevamente en su
casa.
La historia de Gomer implica que la mujer aprendió el significado del verdadero amor,
siendo una alegoría evidente del amor de Dios hacia todos y especialmente, su capacidad
de misericordia con quienes cometían un adulterio espiritual al adorar otras deidades, pero
eventualmente aprender el verdadero amor con la creencia en el Dios Católico.
4.
La bruja de Endor.
También conocida como la Medium de Endor, este personaje aparece en el primer libro
de Samuel.
De acuerdo con la narrativa bíblica, el rey Saúl de Israel buscaba con urgencia un consejo
de Dios ante la formación de un ejército filisteo que amenazaba su reino.
El profeta Samuel había muerto, así que el rey buscó otras maneras, pero ni en sueños
ni con otros profetas recibía palabras de Dios.
Como el propio rey había sacado de Israel a todos los hechiceros, buscó anónimamente
a una bruja en la villa de Endor.
El rey se disfrazó para ocultar su identidad y cruzó las líneas enemigas para llegar
al poblado donde se encontraba la bruja, a quien le pidió devolver a la vida al profeta
Samuel.
Aunque originalmente la mujer se niega a este encargo debido a la prohibición de hechicería
que había ordenado el rey Saúl, el monarca disfrazado la convenció afirmando que no
sería castigada, pero la bruja descubrió la identidad del rey cuando convocó a un
espíritu y le reclamó el engaño.
El rey le volvió a jurar que no la castigaría y entonces la bruja se convirtió en emisaria
de malas noticias.
El espíritu afirmó que Saúl y su ejército serían derrotados y que el propio monarca
y sus hijos serían también espíritus al día siguiente.
La bruja consoló al rey, pero la advertencia se cumplió, las fuerzas israelíes fueron
vencidas al día siguiente, Saúl resultó herido en batalla y tomó su propia vida después.
En el libro de crónicas afirma que el destino de Saúl fue un castigo por buscar consejos
de hechicería y no del propio Dios.
3.
Dalila, la malvada novia de Sansón.
El libro de los jueces cuenta la historia de Sansón, uno de los últimos jueces israelíes
quienes gobernaban sobre Israel antes de la instauración de la monarquía.
Sansón tenía una fuerza descomunal y sobrehumana que le permitía lograr hazañas impensables
como matar a un león con sus propias manos o masacrar a todo un ejército de filisteos
usando solamente el hueso de la mandíbula de un asno.
El origen de la fuerza de Sansón, sin embargo, estaba en su cabello, si alguna vez era cortado,
perdería toda su fuerza.
Según la narrativa bíblica, Sansón amaba a Dalila, quien era pareja del juez pero no
su esposa.
Tampoco se menciona que Dalila lo amara a él, de hecho, según la historia, Dalila
fue sobornada por los filisteos para descubrir el origen de la fuerza de Sansón, le ofrecieron
1.100 monedas de plata.
Dalila intentó descubrirlo en tres ocasiones, usando diversos métodos para engañarlo,
lo logró la tercera vez, cuando apeló a preguntarle directamente a Sansón y manipularlo
con el reclamo de que no confiaba en ella si no era capaz de revelarlo.
Cuando Sansón cedió y le dijo el origen de su fuerza, Dalila esperó que durmiera
y ordenó a un sirviente que cortara el cabello de Sansón, entonces despertó a la hora débil
juez y lo entregó a los jefes de los filisteos.
La Biblia no cuenta qué ocurrió después con Dalila, ni se explora si alguna vez sintió
remordimiento por sus acciones.
2.
La mentirosa esposa de Putifar.
En el libro del Génesis se cuenta cómo este personaje estaba casado con Putifar, quien
era capitán de la guardia del faraón durante la era de Jacob y sus 12 hijos.
La narrativa no le da nombre a la esposa de Putifar, simplemente se cuentan sus acciones.
De acuerdo con el relato bíblico, la esposa de Putifar estaba atraída por José, el hijo
favorito de Jacob.
Debido a este favoritismo, los hermanos de José lo vendieron como esclavo a Egipto.
José era entonces esclavo de Putifar, pero la atracción no era correspondida.
Pese a estar casada, la esposa de Putifar intentó seducir al esclavo José en muchas
ocasiones, siempre recibiendo su rechazo.
Como no lo logró convencerlo del adulterio, la esposa de Putifar planeó una estrategia.
Un día que estuvieran solos en casa, intentó seducirlo nuevamente.
Al ser rechazada, empezó un gran berrinche e inventó ante su esposo que el esclavo había
intentado forzarla.
José fue apresado por años debido a esta acusación.
Sin embargo, el Génesis cuenta que José eventualmente ascendió al segundo puesto en el liderazgo
de Egipto, después de interpretar correctamente los sueños del faraón, y posteriormente
salvar al país de una hambruna.
1.
Tamar, la esposa de Judá.
También contado en el Génesis, según el relato bíblico, Tamar fue la nuera de Judá,
uno de los hijos de Jacob, y también fue la madre de dos de sus hijos.
Según la historia bíblica, Tamar era la esposa de Her, el hijo mayor de Judá, que
fue asesinado por Dios debido a su maldad.
Siguiendo la costumbre del matrimonio levirato, que contempla que una viuda despose al hermano
de su esposo fallecido, Judá pidió a su hijo Onán que tuviera descendencia con Tamar,
para mantener la línea familiar.
Pero al consumar la relación, Onán hizo un coitus interruptus, lo cual despertó la ira
de Dios, quien lo asesinó tal como a su hermano.
En este punto, Judá se convenció de que Tamar tenía una maldición y dudó de esposarla
con su tercer hijo.
Con el tiempo, Judá quedó viudo.
Un día en que salió solo a esquilar sus ovejas, Tamar se disfrazó de mujer de la
vida y llegó a una villa que estaba en el camino de Judá.
Al cruzarse, Judá no la reconoció porque Tamar usó un velo en su rostro.
Pensando que era una meretriz, Judá contrató sus servicios.
Así se cumplió el plan de Tamar, que era quedar embarazada para poder seguir la línea
de Judá y mantener su estatus, en vista de que no terminaron de comprometerla con el
tercero de los hermanos.
Judá le entregó su bastón y sello como garantía.
Enviaría después una cabra, el costo de los servicios, para recuperar sus bienes.
Pero tiempo después, cuando la cabra llegó, nadie supo quién era la mujer de la vida
fácil.
No estaba en la villa.
Tres meses después, el embarazo de la Toá Tamar fue acusada de vender su cuerpo porque
no tenía una pareja que justificara su estado.
Judá ordenó quemarla hasta la muerte.
Entonces recibió un paquete de Tamar, el bastón y el sello, revelando que él era
el responsable de su embarazo.
Judá entendió el mensaje y liberó a Tamar de su sentencia.
La mujer concretó su lugar en la familia y dio a luz a un par de gemelos, Sara y Fares.
Aunque Tamar se salvó del castigo, la narrativa del Génesis deja claro que Judá nunca volvió
a tener relaciones con su nuera.
Una de las cosas más curiosas que podemos notar al revisar los relatos bíblicos, y especialmente
aquellos enfocados en personajes femeninos, es que sin duda reflejan una serie de valores
muy diferentes a los de nuestra sociedad actual.
En la mayoría de los casos, las mujeres consideradas malas en la actualidad podrían verse como
víctimas de las circunstancias, o cuanto menos, como las verdaderas perdedoras de una
versión tergiversada de la historia.
Sin embargo, si bien es importante la reflexión, al leer estas historias en retrospectiva no
se puede dudar de que, más allá de las creencias religiosas, la Biblia está llena de relatos
fascinantes y fantásticos que nada tienen que envidiar a la literatura moderna.
Esperamos que este vídeo te haya sido útil, si tienes algo que agregar, por favor, compártelo
con nosotros en la sección de comentarios.
Dale me gusta a este vídeo y envíale el enlace a tus familiares y a tus mejores amigos
para que también sepan más de las 10 mujeres más peligrosas y malas de la Biblia.
Si eres nuevo en nuestro canal no olvides suscribirte, no se te olvide seguirnos en todas
nuestras redes sociales que van a estar aquí abajo en la descripción.
Recuerda, un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla.
