Los 25 Imperios MÁS SANGUINARIOS Y CRUELES de toda la historia

Relatos Históricos
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21 abr 2026
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Unos pocos imperios, como el del emperador Jean-Bédel Bokassa en la República Centroafricana, fueron francamente pintorescos, sin dejar de mostrar su poca misericordia con sus súbditos.
Vamos a recordar en este vídeo a los 25 imperios más crueles y sanguinarios de la historia, en el que encontrarás cosas insólitas e informaciones sorprendentes que probablemente no conoces.
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Los 25 imperios más sanguinarios y crueles de toda la historia.
A lo largo de la historia, la humanidad ha estado representada por imperios muy poderosos.
Algunos han traído paz y prosperidad, causando pocos daños,
muchos han dejado únicamente un legado de horror,
y otros se han movido en un relativo equilibrio de acciones buenas y malas.
Varios de estos imperios extendieron su crueldad y derramamiento de sangre durante varios siglos,
y a otros, como el Tercer Reich, les bastaron unos pocos años para dejar una huella bárbara imborrable.
Unos pocos imperios, como el del emperador Janem Bedel Bokassa en la República Centroafricana,
fueron francamente pintorescos, sin dejar de mostrar su poca misericordia con sus súbditos.
Vamos a recordar en este vídeo a los 25 imperios más crueles y sanguinarios de la historia,
en el que encontrarás cosas insólitas e informaciones sorprendentes que probablemente no conoces.
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1. Imperio Mongol
Se estima que los mongoles, liderados primero por Gengis Khan y después por sus herederos,
masacraron unas 40 millones de personas en Asia y Europa entre 1206 y 1368,
aproximadamente el 11% de la población mundial de la época.
El imperio de los khanes llegó a cubrir casi un 25% de la superficie terrestre,
y sus líderes y guerreros mataban por placer, incluyendo niños, ancianos y mujeres en cinta.
Ciudades como Samarkand, en el actual Uzbekistán, fueron arrasadas hasta el último habitante,
incluyendo los animales domésticos, y las pirámides que construían con los cráneos de los decapitados,
causaban pavor a los espíritus más desalmados.
En Persia castigaron a los rebeldes que se atrevieron a enfrentarlos, vertiendo plata fundida en sus ojos.
Practicaron la guerra biológica, lanzando cadáveres de personas apestadas
por encima de las murallas de las ciudades que sitiaban.
El propio Gengis Khan dijo que él era un castigo de Dios.
Número 2. Imperio Japonés.
El Imperio del Sol Naciente asesinó a por lo menos 8 millones de personas,
entre 1868 y 1945, en su empeño por convertirse en la potencia dominante de Asia,
cometió sus mayores atrocidades en su etapa final.
En diciembre de 1937, los japoneses invadieron China,
ocupando la antigua capital de Nanking, y asesinando a entre 300.000 y 600.000 civiles.
Unas 80.000 mujeres y niñas, desde los 8 hasta los 70 años,
fueron arrastradas y abusadas por hordas de soldados japoneses,
antes de ser asesinadas apuñaladas o con las bayonetas de los fusiles,
para que no pudieran testificar sobre los abusos.
Los oficiales y imperiales alentaban a sus soldados a infringir el mayor dolor posible a sus cautivos,
y las víctimas eran empapadas en gasolina e incendiadas.
Igualmente, Japón operó un centro secreto para atroces experimentos humanos,
en el que murieron unas 3.000 personas.
El imperio japonés terminó con la derrota de Japón en la Guerra del Pacífico,
aunque se conservó la figura del emperador.
3. Imperio Otomano
Este imperio con epicentro en Turquía se extendió por 3 continentes,
Europa, Asia y África, duró más de 6 siglos,
y fue uno de los más poderosos del mundo durante su apogeo.
Como todos los imperios, cometió atrocidades a lo largo de toda su historia,
hasta su final, terminada la Primera Guerra Mundial.
Perpetró sus brutalidades más notorias desde las tres últimas décadas del siglo XIX,
hasta su etapa final.
En 1876, la indefensa población búlgara de Batak fue masacrada por 8.000 soldados otomanos,
quienes quemaron vivas y decapitaron a por lo menos 5.000 personas.
Entre 1915 y 1918, el Imperio Otomano realizó el exterminio en masa de los armenios,
matando entre 1.5 y 2 millones de ciudadanos de ese pequeño país asiático que vivían en Turquía.
Esta exterminación se realizó mediante persecuciones y masacres en ciudades y pueblos,
así como a través del desplazamiento forzado de centenares de miles de personas,
la mayoría de las cuales murieron de hambre, deshidratación e insolación.
Número 4. Tercer Reich.
El pavoroso régimen nacional socialista, totalitario y racista,
que gobernó Alemania y la mayor parte de Europa entre 1933 y 1945,
fue responsable del estallido de la Segunda Guerra Mundial,
en la que murieron entre 40 y 50 millones de personas.
El régimen alemán abrió cerca de 20.000 campos de concentración por toda Europa,
en los que eran encerrados los que consideraba sus enemigos,
y donde murieron 6 millones de judíos, por toda clase de métodos, especialmente las cámaras de gas.
Otras formas de muerte eran los fusilamientos en masa,
la inyección de agentes infecciosos y la inmersión en agua helada.
Los alemanes desarrollaron toda una industria con los cadáveres de sus víctimas.
El cabello era utilizado para fabricar colchones y sogas,
y los dientes y empastes de oro se fundían para fabricar lingotes que formaban parte del tesoro del Reich.
Médicos alemanes realizaron escalofriantes experimentos con seres humanos vivos.
Número 5. Imperio Belga.
El rey belga Leopoldo II se apoderó del Congo en 1885,
un rico territorio africano de 2.34 millones de kilómetros cuadrados,
una extensión de un 19% mayor que la de México.
Con la excusa de cristianizarlos y sacarlos de la pobreza,
lo que hizo fue perpetrar una de las mayores explotaciones y robos de la historia.
El rey ni siquiera se molestó en poner la colonia a nombre del estado belga,
sino que decidió ser su dueño a título personal,
convirtiéndose en su momento en el hombre más rico del mundo.
Durante el reinado de Leopoldo II murieron en el Congo unas 10 millones de personas,
a consecuencia de los malos tratos y de las enfermedades sin atención que sufrían los congoleños,
mientras extraían el látex del árbol del caucho, oro, piedras preciosas y marfil para el monarca belga.
Los explotados nativos eran vigilados de cerca por el Efforce Publique,
un temible cuerpo del ejército que fusilaba a los trabajadores que desfallecían.
El Imperio Belga terminó en 1962, con la descolonización promovida por las Naciones Unidas.
Número 6. Primer Imperio Francés.
A pesar de su corta duración de sólo 11 años, entre 1804 y 1815,
el primer imperio francés encabezado por Napoleón Bonaparte perpetró en la colonia de Saint-Domingue,
la actual República de Haití, uno de los exterminios de población más masivos en el continente americano.
Debido a la fertilidad de su tierra, Haití era el primer productor mundial de azúcar,
y los terratenientes franceses de la caña de azúcar concentraron en la colonia francesa en la isla La Española
la mayor cantidad de esclavos en América.
Estas personas esclavizadas, la mayoría procedentes del occidente de África,
trabajaban en las plantaciones con bozales de hoja lata para impedir que consumieran la caña de azúcar.
Los que desobedecían las órdenes eran sometidos a muertes atroces.
Algunos eran asados lentamente,
y otros saltaban por los aires en pedazos después de ser convertidos en bombas humanas con pólvora.
Varias decenas de miles murieron en los barcos debido a las condiciones infrahumanas de las infernales travesías.
Durante las primeras décadas del siglo XX,
el Imperio Británico tenía una extensión de 35 millones de kilómetros cuadrados,
que albergaban una población de más de 450 millones de personas, siendo el más grande de la historia.
También fueron grandes sus atrocidades, y se les atribuyen unos 150 millones de muertos,
especialmente en los territorios que hoy forman las repúblicas de India, Pakistán y Bangladesh.
En esta gran India, la joya de la corona británica,
el Imperio se apropiaba del arroz y demás cereales para alimentar a las islas británicas y a sus ejércitos por todo el mundo,
mientras la población local moría de hambre.
Los impuestos a las cosechas provocaron hambrunas que mataron a por lo menos 30 millones de personas,
mientras los hindúes, que sobrevivían, lo hacían comiendo hierba e incluso cadáveres.
En Sudáfrica, el Reino Unido instaló campos de concentración que causaron la muerte,
a cerca del 10% de la población boer, incluyendo 22.000 niños.
8. Imperio Español
El Reino de Castilla y más tarde la Corona Española se convirtió en imperio
tras el descubrimiento del Nuevo Mundo por parte de Colón.
El dominio de España se extendió por todo el continente,
desde Sudamérica y Centroamérica hasta Norteamérica,
incluyendo varias entidades federales actuales de Estados Unidos,
e incluso asentamientos en Alaska y la Colombia Británica.
Los conquistadores saquearon las riquezas americanas y asesinaron a miles de aborígenes,
especialmente durante las conquistas de México y el Perú.
En su afán por imponer la religión católica violentamente,
los evangelizadores destruyeron los templos y las imágenes que adoraban los indígenas,
haciendo desaparecer buena parte de su patrimonio cultural.
Sin embargo, la máxima masacre la perpetraron unos asesinos silenciosos,
los agentes transmisores de enfermedades desconocidas por los aborígenes
que portaban los conquistadores, como la viruela y el sarampión,
que mataron a decenas de millones de indígenas.
9. Imperio Azteca
El Imperio Azteca se desarrolló en el área central de Mesoamérica entre 1325 y 1521,
desde la fundación de Tenochtitlán hasta la Conquista Española.
Parte de México-Tenochtitlán, en el centro del Valle de México,
este imperio, también llamado Mexica, expandió su influencia hacia las ciudades-estado,
situadas en los actuales estados de México, Veracruz, Borelos, Hidalgo,
Puebla, Guerrero, Oaxaca y la costa de Chiapas.
Mientras que los españoles fueron brutales en su trato con los aztecas,
estos reservaban sus atrocidades, principalmente para su propia gente, los nativos mexicanos.
Según las creencias aztecas, los dioses debían ser alimentados con sangre,
y decenas de miles de personas fueron sacrificadas,
mediante decapitaciones y extracciones del corazón,
para saciar la supuesta sed sanguinaria de las deidades de su panteón.
Las principales víctimas de los sacrificios aztecas,
eran indígenas de otros pueblos nativos, que tomaban como prisioneros en las guerras.
10. Imperio Romano
Si bien los romanos cometieron muchas atrocidades durante su etapa republicana,
la mayoría estaba reservada para el periodo imperial,
que comenzó con el emperador Octavio, llamado Augusto, en el año 27 a.C.
La Roma Imperial legó a la humanidad desarrollos y conocimientos invalorables,
como el idioma latín y el derecho romano,
así como sus vías de comunicación, sus acueductos y sus puertos.
Sin embargo, estos fastosos avances para el mundo,
se realizaron en medio de las mayores brutalidades, depravaciones, crueldades y corruptelas,
en las que los principales protagonistas, eran los mismos emperadores,
como Nerón, Calígula, Tiberio, Helio Gábalo y Cómodo.
Grandes víctimas durante el apogeo del Imperio Romano de Occidente,
fueron los cristianos primitivos, que morían en el coliseo devorados por fieras,
para deleite de la élite y el populacho romanos.
11. Imperio Neo-Babilónico
El Imperio Neo-Babilónico se desarrolló en Mesopotamia,
entre los años 612 y 539 a.C.
Durante los tres siglos anteriores,
Babilonia y demás ciudades mesopotámicas, habían sido gobernadas por los asirios,
pero en el año 627, murió su último gobernante fuerte, Azurbanipal,
y los babilonios se rebelaron.
Por primera vez desde la muerte de Amurabi, más de mil años antes,
Babilonia volvió a ser capital imperial,
y el nuevo imperio fue escenario de una mejora general en el comercio,
la producción agrícola, el urbanismo, las ciencias y las artes.
Sin embargo, la guerra continuó realizándose con la misma brutalidad,
y en el año 587 a.C.,
al rey Neo-Babilonio, Nabucodonosor II,
protagonizó uno de los eventos más trágicos en la historia del pueblo hebreo.
Ese año, Nabucodonosor II capturó Jerusalén,
después de un asedio de 18 meses,
y destruyó la ciudad, incluyendo el primer templo o templo de Salomón.
Los judíos de Jerusalén fueron deportados a Babilonia,
donde sufrieron un cautiverio que duró 70 años.
12. Imperio colonial italiano
Dos décadas después de la unificación italiana en 1861,
Italia ansiaba construir su propio imperio colonial,
con el contratiempo de que las grandes casas imperiales de la época
ya habían colonizado casi todo lo que había por colonizar,
especialmente en África y Asia.
En 1922, Benito Mussolini llegó al poder
y fundó un estado fascista que sobreviviría hasta la Segunda Guerra Mundial.
En 1936, Mussolini conquistó Abissinia,
lo que, sumado a otras posesiones de la Italia fascista en África y el Egeo,
dio origen al llamado Imperio colonial italiano.
Las posesiones imperiales de Italia en África abarcaban Abissinia,
después llamada Etiopía, la Eritrea italiana, Libia y Somalia,
y su única posesión en Asia era la concesión que tenía en Ertienstin, China.
Mussolini se comportó en sus colonias mucho peor
de lo que lo hacía con sus conciudadanos en Italia.
El Imperio colonial italiano se desmoronó en 1943,
cuando Italia fue expulsada de sus colonias por los británicos.
13. Estados confederados de América
Los Estados confederados de América
fueron un grupo de 11 entidades territoriales estadounidenses
que en 1861 se cindieron de los Estados Unidos de América.
Y aunque no recibieron el reconocimiento internacional,
operaron con toda la estructura estatal,
incluyendo un presidente en ejercicio,
la simbología nacional,
la emisión de su propia moneda
y la potestad de hacer la guerra.
Su existencia se prolongó hasta 1865,
cuando finalizó la Guerra Civil Estadounidense
con el triunfo de la Unión Americana liderada por Abraham Lincoln.
Aunque derrotados hace más de siglo y medio en la Guerra de Secesión,
varios de los estados sureños norteamericanos,
que se confederaron en 1861,
continúan manteniendo cierta identidad cultural
que los hace diferentes a sus homólogos del norte.
Son principalmente recordados por la brutal esclavitud
a la que sometieron a cientos de miles de personas,
y que fue el principal motivo de la guerra.
Después de la abolición de la esclavitud,
mantuvieron posiciones abiertamente racistas
contra los afroamericanos,
cometiendo atrocidades sistemáticas
hasta la aprobación de las leyes de los derechos civiles
en la década de 1960.
14. Vikingos
Aunque los vikingos son más conocidos
por las incursiones con las que asolaban
las ciudades costeras de Europa,
surgieron de pueblos bien establecidos
en la península escandinava,
específicamente en Dinamarca, Noruega y Suecia.
A partir de finales del siglo VIII,
estos pueblos nórdicos,
que eran excelentes navegantes,
se lanzaron a los mares
en busca de lugares para saquear.
El episodio inaugural que puso a estos guerreros
en la escena europea,
se produjo en el año 793,
con el ataque al monasterio de Lindsfarn,
en Gran Bretaña,
dando comienzo a la era vikinga,
que se extendió hasta el siglo XI.
Durante tres siglos,
los vikingos saquearon territorios de Inglaterra,
el Imperio Franco,
la península ibérica y Rusia,
con tácticas brutales con las que masacraban
aldeas desprotegidas,
enfrentando a las mujeres,
para después marcharse a toda prisa
en sus rápidas embarcaciones.
15. Imperio Neo Asirio
El Imperio Neo Asirio gobernó
Mesopotamia y Egipto
entre los años 911 y 612 a.C.
Fue la última etapa del Imperio Asirio,
el mayor de la historia hasta ese momento,
que llegó a dominar el cercano oriente,
Anatolia,
el mediterráneo oriental,
el norte de África,
y Brasil.
Debido a su control geopolítico,
a su ideología basada en dominar el mundo
como potencia única,
y a su condición de máxima fuerza militar de su tiempo,
muchos historiadores consideran
que el Imperio Neo Asirio
fue el primero de la historia.
Su ejército era eficiente y brutal,
y después de conquistar un territorio,
esclavizaban y deportaban a la población
según sus intereses.
Sembraban el terror entre los pueblos sometidos,
empalando personas en palos puntiagudos,
desmembrando cuerpos,
en las ciudades,
como especie de totems.
Sus textos mencionan con orgullo
los ahorcamientos,
la extracción de ojos,
y la quema de niños.
Los portugueses formaron parte
de la élite de los navegantes de la antigüedad,
tal como lo atestiguaron Vasco de Gama,
Fernando de Magallanes,
Pedro Álvarez Cabral,
y Bartolomé Díaz.
Este dominio de los mares
permitió a un reino relativamente pequeño
como el portugués,
un dominio que incluía a Brasil,
posesiones en África,
incluyendo Angola y Mozambique,
así como en Asia,
destacando Timor Oriental,
Goa y Macao.
Desde el siglo XV,
Portugal comenzó su largo dominio colonial
que se extendió por cuatro continentes,
explotando a la población nativa
y contribuyendo significativamente
a la expansión del comercio de esclavos.
En 1961,
los angoleños se rebelaron
y el ejército portugués perpetró una masacre
de mujeres y niños.
El Timor Oriental se independizó en 1975,
finalizando para efectos prácticos
el imperio portugués,
aunque el último coletazo se produjo en 1999
con la transferencia pacífica
de Macao a China.
Número 17.
Celta.
Durante la Edad de Hierro,
los celtas llegaron a dominar
los territorios de las actuales Francia,
Bélgica e Inglaterra.
Incluso al Imperio Romano
les resultó enormemente difícil someterlos,
siendo extremadamente feroces
y hasta uno poco locos.
Aunque los celtas fueron un grupo
de sociedades tribales alejadas
del concepto imperial moderno,
ya que incluso carecían de un estado único
y cada región tenía su líder autónomo,
la extensión del territorio que controlaron,
la cultura material que compartieron
y su comportamiento bélico
les dieron características parecidas
a las de un imperio.
Una de sus costumbres era
que combatían completamente desnudos,
posiblemente para demostrar
que tenían armas enemigas.
Se afirma que su desnudismo en la lucha
formaba parte de la creencia religiosa
de que no necesitaban protección
al estar protegidos por los dioses.
En todo caso,
enfrentar a adversarios desnudos
perturbaba a los romanos.
Una vez ganada una batalla,
los celtas cortaban todas las cabezas
y las llevaban a casa como trofeos.
Número 18.
Imperio Macedonio.
Si bien Occidente celebra
el proceso de helenización
de los dioses bélicos
como elemento básico
en la conformación de la cultura occidental,
no puede ignorarse que el rey Macedonio
y sus sucesores
impusieron sus ideas a sangre y fuego.
Tras la muerte de su padre,
Filipo II de Macedonia,
el propio Alejandro asesinó
a su madrastra Cleopatra
y a su bebé para que no hubiera discusión
respecto al ocupante del trono macedonio.
Alejandro es considerado
el máximo genio militar de la historia,
ya que antes de los 33 años
participó en las batallas
de Siria, Anatolia, Mesopotamia y Persia,
llegando hasta India.
Durante estas conquistas,
el ejército macedonio
no se privó de cometer las barbaridades habituales
en las guerras de aquel tiempo,
como las crucifixiones,
la quema de ciudades
y la masacre de personas inocentes.
Número 19.
La Unión Soviética.
Bajo el liderazgo de Stalin,
la Unión Soviética
fue uno de los imperios más brutales
del siglo XX,
caracterizado por una dictadura de partido único,
las violaciones masivas
de los derechos humanos
y la adopción de estrategias bárbaras,
como las hambrunas,
para someter a los pueblos rebeldes.
Una de estas atrocidades
fue el Holodomor,
la hambruna sistemática
a la que fue sometida Ucrania
en el periodo de 1932 a 1933,
en la que se estima
que murieron hasta 12 millones de personas.
A la eliminación de su idioma,
sus tradiciones
y otros símbolos de su cultura,
así como a la colectivización forzosa
de las tierras de cultivo.
El Imperio Soviético se extendió
por varias naciones de Europa Oriental,
tuteladas por la URSS,
en la que los herederos de Stalin
controlaron de manera sangrienta
los movimientos democratizadores de Hungría
en 1956
y Checoslovaquia en 1968.
Número 20.
Imperio Uno.
El Imperio Uno hizo relevancia
durante el siglo IV,
llegando en sus salvajes incursiones
hasta Francia, en Europa,
e India, en Asia.
Los Unos fueron una confederación
de pueblos nómadas,
originarios de Asia Central,
que basaban su vida en la crianza de ganado,
lo que los obligaba a desplazarse
en busca de pastos.
Su líder más conocido fue Attila,
su último y más poderoso caudillo,
quien vivió entre los años 395 y 453.
Attila saqueó Europa desenfrenadamente
antes de morir en el año 453
de una hemorragia nasal
después de la juerga de celebración
de su última boda.
Era llamado el azote de Dios
y se le atribuye haber dicho
donde pisa mi caballo
no vuelve a crecer la hierba.
Número 21.
Imperio Ruso.
El Imperio Ruso comenzó con Pedro el Grande
en 1721
y terminó con Nicolás II Romanov
durante la Revolución Bolchevique.
A finales del siglo XIX
se unieron 126 millones de personas
y una extensión de casi 23 millones
de kilómetros cuadrados
que incluía territorios en Europa,
Asia e incluso en América
con su posesión de Alaska
más allá del estrecho de Berín.
Rusia edificó su imperio
a través del imperialismo militar feudal
según palabras de Lenin.
Tres cuartos de siglo antes de Pedro el Grande,
el zar Alejo I había institucionalizado
la servidumbre que impedía
a los campesinos rusos
desplazarse libremente por su propio país.
Los campesinos rusos
se convertían en grandes campesinas
durante la etapa imperial
aplastadas brutalmente por el ejército.
Número 22.
Califato Omeya.
El Califato Omeya ha sido
el séptimo imperio de la historia en extensión
con una superficie de 13.2 millones
de kilómetros cuadrados.
Existió entre los años 663 y 750
y en el siglo VIII
llegó a tener 62 millones de habitantes,
aproximadamente el 30%
de la población mundial.
Fue parte de África,
toda Arabia y los territorios
que hoy ocupan Turquía,
Siria, Jordania, Irak,
el Íbano y partes de Irán,
Azerbaiyán, Afganistán y los Balcanes.
Fue una época de expansión del Islam
con masivos derramamientos de sangre
y sometimiento de los pueblos
vencidos a la esclavitud.
Número 23.
Imperio Acadio.
El Imperio Acadio fue un extenso reino
mesopotámico que se formó
a partir de los territorios conquistados
antes de Cristo.
Extendió sus dominios
por toda la cuenca del Tigris
y el Leúfrates,
hasta más allá del Íbano
y la costa del Mediterráneo.
Según algunas inscripciones
llegó a Anatolia y el Golfo Pérsico.
Algunos escritores consideran
que el Imperio Acadio
fue el primero de la humanidad,
ya que se constituyó
en la primera dinastía
que sometió pueblos
culturalmente diferentes entre sí.
Esta etnia indígena norteamericana
extendió su control
por buena parte
de las grandes llanuras americanas.
Entre el noroeste de Texas,
el este de Nuevo México,
el sudeste de Colorado,
el suroeste de Kansas
y el oeste de Oklahoma,
llegando incluso hasta el norte
del estado mexicano de Chihuahua.
Se calcula que llegaron a ser
unos 45.000 indígenas
que fueron brutalmente tratados
y parcialmente exterminados
por la violencia y el secuestro de niños.
Debido a la bárbara reputación
de los Comanches,
los españoles y los franceses
sentían pavor con solo pensar
en entrar en su territorio.
Los Comanches fueron diezmados
en sus enfrentamientos
contra los colonos blancos
y los federales,
pero muy especialmente
por la caza de más de 30 millones
de búfalos,
que constituían la base
de su alimentación
y por lo tanto,
la nación Comanche estadounidense
está constituida por unas 10.000 personas
que afortunadamente viven en paz
con sus vecinos de otras etnias.
Número 25.
Imperio Centroafricano.
En 1976,
el presidente de la República Centroafricana,
Jan Wedel Bokassa,
decidió subir de estatus
y dándose un golpe de estado a sí mismo,
se proclamó emperador de su país.
Su aventura imperial duró tres años,
hasta que en 1979,
David Daco procedió nuevamente
a la alternancia gubernamental,
dándole un golpe de estado
al emperador Bokassa.
Poco antes de comenzar su breve imperio,
Bokassa adoptó como mentor
y guía espiritual a Muammar al-Gaddafi,
incluyendo su conversión al islam,
pero después se descubrió
que había sido un engaño
para sacarle dinero al presidente libio.
Una vez coronado emperador,
Bokassa proclamó una constitución imperial
y se convirtió al catolicismo,
una pintoresca historia política
de los grandes emperadores en África.
Hemos recorrido una historia
de aproximadamente 4 milenios
para elaborar este listado
de los 25 imperios más sanguinarios
y crueles que ha producido la humanidad.
Pero la historia es un flujo continuo
y en la actualidad se están bosquejando
o consolidando los imperios del futuro.
¿Cuáles serán los principales imperios
dentro de 100 o 200 años?
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