Los Lugares Más Lejanos del Planeta Donde Llegaron Los Antiguos Romanos

Relatos Históricos
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21 abr 2026
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¿Quienes dieron a conocer la existencia de la seda china a los antiguos romanos?
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¿Cuáles fueron los lugares más lejanos donde llegaron los romanos?
Cuando hablamos del Imperio Romano, a menudo la gente suele pensar en sus emperadores decadentes
como Nerón o Calígula, o en sus numerosas conquistas militares.
Sin embargo, esa visión es reduccionista, ya que los romanos también tenían grandes
filósofos, geógrafos y escritores.
Crearon redes comerciales enormes que conectaban lugares tan distantes como Egipto, la India
y China, exploraron el África Subsahariana, documentaron los orígenes del budismo y llevaron
el cristianismo a Mauritania.
Hoy te contaremos la desconocida historia de los exploradores romanos.
Los antiguos romanos llegaron a Vietnam, los chinos llegaron a tener embajadas en la antigua
ciudad de Roma, hubo intercambios culturales entre la antigua Roma y la India, quienes
dieron a conocer la existencia de la Seda China a los antiguos romanos.
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¿Cómo fue que China se hizo con el control de la Ruta de la Seda?
Luego de que la dinastía Han derrotara a los nómadas Xiongnu, ancestros de los mongoles,
y recuperaran el control de su territorio, en una sangrienta guerra que duró una década
y terminó en el año 119 a.C., los chinos se hicieron con el control del Corredor de
Gansu y de la Ruta de la Seda, un sendero comercial que comenzaba en el oeste, pasaba
por el Valle de Efergana, actual Uzbekistán, a través de los pasos de las montañas Pamir
e Indukush, hasta llegar a Persia, Irán y la costa mediterránea.
Gracias al comercio en esta ruta, los chinos adquirieron caballos y otros enseres extranjeros.
De igual modo, el control de esta ruta sirvió para que pudieran vender seda, cerámica,
especias y otros productos comerciales chinos, en otras regiones de Asia, África y Europa,
en los siglos subsiguientes, siendo uno de sus clientes más destacados, la nobleza y
los militares del Imperio Parto, un imperio que había sucedido a los imperios Persa y
Seleucida, en la región de Irán.
¿Fueron los partos quienes dieron a conocer la existencia de la seda china a los romanos?
Sí, aunque ocurrió en un contexto conflictivo, a principios del verano del año 53 antes
de Cristo, Marco Licinio Crasso, el cónsul del triunvirato de Roma y gobernador de Siria,
decidió por iniciativa propia cruzar el Eúfrates y llevar a cabo la conquista del territorio
parto con el apoyo de las legiones romanas.
Al carecer de caballería para hacer frente a la caballería parta y arqueros montados,
el ejército romano se vio sometido a ataques constantes que los llevaron a retirarse, ya
que Crasso perdiera a su hijo en el ataque inicial.
Según el historiador romano Floro, antes de su ataque final, la caballería pesada
parta desplegó una serie de estandartes de seda bañada en oro elaborada por rochinos,
cuyos reflejos deslumbrantes desataron el pánico entre los exhaustos legionarios romanos
que habían huido a la ciudad Carras, la actual Arran, en Turquía.
Tras ser derrotados en batalla, Crasso fue capturado por un general parto, quien lo ejecutó
vertiéndole oro fundido por la garganta.
Los romanos trataron de comprar seda china a través de Egipto y la India.
Luego de que el emperador Augusto ascendiera al poder, el naciente imperio romano pasó
por un periodo de prosperidad sin precedentes, en el que aumentó el poder adquisitivo de
la élita romana, que comenzó a comprar productos exóticos, como la seda china.
La seda llegó a ser un producto tan codiciado por la aristocracia romana, que el Senado
intentó, sin éxito, prohibir que los hombres la usaran.
Los moralistas romanos se quejaban amargamente de la naturaleza reveladora de las sedas finas
que usaban las mujeres romanas.
Plinio el Viejo llegó a decir que los lujos orientales estaban vaciando las arcas de Roma.
Con el fin de adquirir la seda sin tener que emplear a los partos como intermediarios,
tanto Augusto como los emperadores romanos que le siguieron, decidieron establecer una
lucrativa ruta marítima a través de Egipto, que había caído bajo el control romano luego
de la derrota de Cleopatra y Marco Antonio, en el año 31 a.C.
Sería bajo el control de puertos egipcios como Arsinoe, Mios-Hormos y Berenice, que
los romanos establecerían una ruta comercial con la India, quienes a su vez, le compraban
la seda a los seres, un pueblo chino productor de seda, denominada Cericum por los romanos,
situado en el otro extremo de Asia.
¿Cómo se benefició la India del comercio con Roma?
Los principales puertos que se beneficiaron con el comercio con Grecia, Roma, China y
Egipto fueron Barbiricum, la actual Karachi, Barigasa, Poduque y Musiris, situados en el
extremo sur de la India. En el libro Periplo por el Mar Eritreo, nombre antiguo que se le
daba a la masa de agua que se encuentra entre el Cuerno de África y la Península Arábiga,
se describe a los mercaderes griegos y romanos vendiendo en Barbiricum, finos atuendos de
lino decorados con figuras, topacio, corales, vasijas de vidrio, láminas de oro y plata
y un poco de vino, a cambio de costus, bedelio, flores de lisium, usadas con fines medicinales,
nardos, turquesas, lápiz lazulis, vestimentas de algodón, hilos de seda y colorante índigo.
Por otro lado, en el puerto de Barigasa se importan vinos romanos, laodiseos y árabe,
cobre, estaño y hierro, coral y topacio, atuendos de lujo y de uso común, tréboles olorosos,
cristal de roca, antimonio, monedas de oro y plata, por las que se obtienen ganancias al ser
cambiadas por el dinero local, y ungüentos, pero no demasiado caros ni en grandes cantidades.
Adicionalmente, los romanos también compraban trigo, arroz, aceite de sésamo, algodón y paños.
En el caso del puerto de Poduque, autores como George Winn-Burriton y Huntingford consideraron
que posiblemente se tratase de un puerto situado en Arikamedu, actualmente parte de Ariyana-Kupam,
a unos 3 kilómetros de la actual Pondicherry. Huntingford avasa su tesis en que se hallaron
muestras de alfarería romana en Arikamedu en 1937, y que las excavaciones arqueológicas
entre 1944 y 1949 demostraron que se trataba de un lugar de comercio al que se importaron
artículos de manufactura romana durante la primera mitad del siglo I de la era cristiana.
En el caso de Musiris, este puerto desapareció, pero se han encontrado grandes depósitos de
monedas, innumerables fragmentos de ánforas en el pueblo de Patanam, por lo que se piensa
que Musiris podría haber estado allí o en sus proximidades en el pasado. Hubo intercambios
culturales entre Roma y la India. Además del comercio, también se produjeron
varios intercambios culturales entre Roma y la India, que tuvieron un efecto duradero
tanto en ambas civilizaciones como en otras que estaban involucradas en el comercio. El
reino etíope de Aksum, parte de la red de comercio en el Océano Índico, se vio influenciado
por la cultura romana y la arquitectura india. En los trabajos romanos en plata y marfil
de esa época pueden apreciarse similitudes artísticas con las técnicas empleadas por
los hindúes, al igual que en las telas de algodón y seda egipcias, que se vendían
en Europa. También se han encontrado evidencias de intercambios
artísticos entre Roma y la India en Pompeya. En 1938 se encontró una estatuilla de marfil
de la diosa hindú Lakshmi, originaria de Bokardhan, una ciudad del imperio indio Satavahana,
entre las ruinas de Pompeya, destruida en el año 79 d.C.
¿Qué animales compraron los romanos en la India?
El comercio entre la India y Roma no estaba limitado solo a especias, telas y minerales,
sino que también abarcó la compra de animales exóticos, como los elefantes, que fueron
usados ocasionalmente en campañas militares y en espectáculos de gladiadores.
Cabe aclarar que los hindúes no eran los únicos vendedores de elefantes de los romanos,
pues también eran comprados a los etíopes y otras tribus africanas. También se ha documentado
la compra de osos, tigres, hipopótamos y cocodrilos, estos últimos provenientes tanto
de la India como de Egipto, para que lucharan contra los venatores, que eran los gladiadores
encargados de luchar contra ellos en el coliseo romano.
¿Los antiguos romanos conocieron el budismo? El budismo es una religión y una doctrina
filosófica y espiritual fundada por el Buda Gautama, en Nepal, cuando esta región era
parte de la India, entre los siglos VI y IV a.C.
Luego de su fundación, el budismo se extendió a países como Indonesia, Malasia, Tailandia,
China y Japón, entre muchos otros. Uno de los primeros relatos sobre los romanos
y el budismo fue la llegada de un embajador enviado por el rey hindú Poro, a la corte
del emperador Augusto, en algún momento entre los años XXII a.C. y el XIII d.C., con una
carta diplomática escrita en griego, en una piel de animal, no se sabe cuál fue el contenido
de la carta. No obstante, se sabe que uno de los miembros
del personal que viajaba con el embajador se quemó en Atenas para demostrar su fe en
el budismo, antes de su llegada a Roma. Este evento fue narrado a los romanos por miembros
del personal que iba con el embajador, causando una gran conmoción entre ellos, ya que la
auto-inmolación no era una práctica común en el imperio romano.
¿Los romanos exploraron Sri Lanka? Sí, aunque el nombre dado a esta región por el historiador
griego Megástenes hacia el año 290 a.C. era de Taprobane, una zona separada del continente
por el río Palauyogonoi, que produce más oro y grandes perlas que la India.
La primera edad dorada del comercio entre Roma y Sri Lanka tuvo lugar durante el siglo
primero d.C., junto al resto del subcontinente indio, mientras que la segunda tuvo lugar
a partir del gobierno de Constantino en el siglo IV.
Prueba de este comercio son las 5.986.657 monedas romanas del siglo I al IV, encontradas
en Sri Lanka, catalogadas por la Universidad de Oxford.
Esta región fue estratégica para el comercio con el sur de la India, así como para la
propagación del budismo a otras regiones de Asia.
Hubo budistas durante la dominación romana de Egipto. En una expedición arqueológica
estadounidense-polaca de 2022, que excavaba el principal templo del periodo romano temprano
dedicado a la diosa Isis en la ciudad Berenice, Egipto, se descubrió una estatua de mármol
de un Buda, al que llamaron el Buda Berenice, en el patio delantero del templo, lo que sugiere
la presencia de comerciantes budistas de la India durante la dominación romana de Egipto.
Adicionalmente, la historia del nacimiento de Buda también llegó a ser conocida entre
los romanos, en un fragmento de Arquelaus de Carha, del año 278 d.C., menciona el nacimiento
de Buda de una virgen.
Esto también lo mencionan autores como San Jerónimo, del siglo IV d.C., cuando narran
que la reina maya dio a luz a Buda después de recibir un sueño profético, en el que
previó el descenso del Bodhisattva, futuro Buda, desde el cielo de Tusita a su vientre.
Los chinos llegaron a tener embajadas en Roma.
De acuerdo con el historiador romano Floro, el pueblo de los Ceres llegó a tener una
embajada en Roma durante el gobierno de Augusto.
¿Podrían los Ceres ser uno de los muchos pueblos de Asia Central que actuaron de manera
independiente como intermediarios en la venta de la seda y otros productos de China, o eran
representantes de la dinastía Han?
Aunque no existe un relato similar del lado chino, es muy posible que los Ceres actuaran
de manera independiente o que fueran conocidos en China bajo otro nombre.
Los romanos llegaron a Vietnam.
Luego de un siglo de comercio indirecto, finalmente los mercaderes romanos decidieron viajar y
explorar la Ruta de la Seda.
De acuerdo con la obra Geografía, del historiador Claudio Ptolomeo, publicada en el siglo II
dC., hubo un grupo de viajeros y comerciantes romanos que llegaron a la ciudad portuaria
situada en la desembocadura del río Cotaris, en algún lugar del sudeste asiático.
Según investigaciones arqueológicas y documentales actuales, se llegó a la conclusión de que
el río Cotaris, del que hablaba el autor romano, es el río Mekong, y de que Katigara
es la antigua ciudad portuaria de Ok Eo, situada a unos 200 kilómetros de la ciudad Saigon,
actualmente llamada Ho Chi Minh, en el sur de Vietnam.
Adicionalmente, investigaciones arqueológicas han encontrado adornos y cuentas de vidrio
y oro romanos en varias localidades del sudeste asiático, en las proximidades del delta del
Mekong, así como en la ciudad de Ok Eo.
La evidencia indica claramente que la región del delta de Mekong sirvió como centro de
una red más amplia de intercambio que unía el Mediterráneo, el sur, el sudeste y el
este de Asia.
¿Los romanos llegaron a China a través de Vietnam?
Sí, los cronistas de la corte del Imperio Han, actualmente China, describen la llegada
de diplomáticos o comerciantes romanos, a los que llamaron Dakine o Tatsitsine, enviados
por su rey Anduna o Antuna, quien parece ser el emperador romano Marco Aurelio Antonino.
Según estas crónicas, los romanos llegaron al sur del imperio desde las comandancias
fronterizas de Rinan, también conocida como Hin Nan, ubicada en el actual centro de Vietnam,
y Hau Tze, actual norte de Vietnam, para ofrecer colmillos de elefante, cuerno de rinoceronte
y caparazones de tortuga adquiridos en sus viajes por otras regiones del sudeste asiático
como la India.
Las crónicas chinas no aclaran si los comerciantes romanos que llegaron a China a través de
Vietnam eran de las provincias orientales del imperio, que actuaban por su cuenta, o
si actuaban como funcionarios imperiales de la propia Roma.
Los romanos llevaron a cabo expediciones del Sahara Occidental
Los romanos llevaron a cabo expediciones de carácter militar y comercial en el África
Subsahariana.
La primera expedición al Sahara fue llevada a cabo por Cornelio Balbo, en el año 19 a.C.,
quien llegó al río Niger, cerca de Tombouctou, y se embarcó en el Zabatra, Libia, con 10,000
legionarios, para conquistar la capital de los Garamantes, en Fezán.
Luego envió a un pequeño grupo de sus legionarios más al sur a través de los montes Ahar,
para explorar la Tierra de los Leones.
Allí encontraron el río Niger, que en su opinión desembocaba en el río Nilo.
Posteriormente, en 1955, se encontraron monedas y cerámicas romanas en la zona de Mali.
La segunda expedición fue realizada en el año 41 d.C. por el cónsul romano Suetonio
Paulino, quien dirigió un ejército durante 10 días a través de la cordillera del Atlas,
y más tarde llegó a un río llamado Gerg.
Luego se adentró en el país semidesértico al sur de Marruecos, y algunos de sus legionarios,
probablemente, se acercaron al río Daraz.
Los romanos llevaron a cabo expediciones al Sahara Central.
En el año 50 d.C., Augusto le ordenó al general Septimio Flaco la misión de encontrar
el Lago de los Hipopótamos, que había mencionado Ptolomeo y que hoy se identifica con el Chad,
para tomar represalias contra unos nómadas que habían atacado Léptis Magna.
Flaco partió de Tripolitania, Libia, pasó las montañas Tibesti, las más altas del Sahara,
cruzó el territorio de los Garamantes, un pueblo en que la Edad Media fundaría un próspero
reino bereber, y entró en una región que Ptolomeo llamó Agisimba, cuya extensión
y localización son inciertas, y solo sabemos que había elefantes y rinocerontes, tal como
el autor dejó escrito basándose en el testimonio previo de Marinus de Tiro, un cartógrafo fenicio.
Veinte años después, Festo, el comandante de la Tercera Legión Augusta, repitió parte
de la travesía de expedición de Balbo hacia el río Níger. Festo finalmente llegó a la zona
en la que ahora se encuentra Tombuctú. Posteriormente, sus legionarios llegaron
hasta el río Níger y descendieron a las selvas ecuatoriales navegando por el río,
hasta el estuario en lo que hoy es Nigeria. Algo similar pudo haber ocurrido en la exploración
del Nilo, realizada bajo el emperador Nerón. Algunos académicos piensan que sólo llegó a
la región de Gad, en el sur de Libia, cerca de la frontera con el sur de Argelia y Níger.
Finalmente, en el año 90 después de Cristo, Julio Maternus, un diplomático romano,
llevó a cabo una expedición comercial en la que atravesó el Golfo de Sirte,
llegó a la oasis de Kufra y al oasis de Archey, y tras cuatro meses de viaje se encontró con el Rey
de los Garamantes, al sur de las montañas Tibesti, mientras este rey ejecutaba una
campaña militar contra súbditos rebeldes, conocidos como razia. Esta campaña tuvo lugar
cerca de la actual República Centroafricana en una región llamada entonces Agisimba.
Posteriormente, Maternus regresó a Roma con un rinoceronte con dos cuernos,
que se exhibió en el Coliseo. Los romanos convirtieron a Mauritania en un reino cliente.
Mauritania era un reino tribal fundado por el pueblo maori en algún momento entre los siglos
IV y III antes de Cristo. Los maori eran un pueblo de ascendencia bereber, cuyo territorio se extendía
desde el centro de la actual Argelia hasta el Atlántico, abarcando el norte del actual Marruecos
y parte del Mediterráneo hasta las montañas del Atlas. Luego de la muerte del rey Bocos II en el
año 33 antes de Cristo, Roma se hizo con el control de Mauritania durante siete años, tras lo cual
colocó en el trono al rey Juba II de Numidia y a la reina Cleopatra Selene, hija de Cleopatra VII,
reina de Egipto, para que gobernaran la región como un reino cliente aliado de Roma.
De acuerdo con Plinio el Viejo, Juba II fue el responsable de organizar una expedición de
mauritanos que tenía como objetivo explorar las Islas Canarias y posiblemente Madeira,
utilizando Mogador como base, con el objetivo de crear un centro de producción de tintas
púrpuras que eran vendidos a la élite romana. ¿Cómo fue la anexión de Mauritania?
Luego de la muerte de Juba II en el año 23 después de Cristo, le sucedió su hijo Ptolomeo
de Mauritania, un joven príncipe que pese a que había sido educado en Roma, había tenido
conflictos con el Imperio Romano, que llevaron al emperador Calígula a ejecutarlo en el año 40
después de Cristo. Cuatro años después, el emperador romano Claudio acabó anexando Mauritania
como una provincia romana, a la que dividió en dos partes, siguiendo la línea del río Mulucha,
o Mululla, a unos 60 kilómetros al oeste de la moderna Orán. Mauritania tingitana debe su nombre
a su capital tingis, actual Tánger, que correspondía al norte de Marruecos, incluidos
los actuales enclaves españoles. Y Mauritania caeseriensis, que debe su nombre a su capital,
Cesárea, actualmente Churchill, y que comprendía el oeste y el centro de Argelia.
Posteriormente, en el año 293 después de Cristo, el emperador dioclesiano hizo una
nueva división territorial, en la que separó la región más oriental de Sitifensis de Mauritania
caeseriensis. ¿Cómo fue que los romanos perdieron Mauritania?
Durante la crisis del siglo III, en la que varios emperadores romanos fueron asesinados,
en un breve espacio de tiempo, Roma perdió varios territorios estratégicos, que aprovecharon las
disputas internas de Roma para independizarse. Sería durante esta crisis que algunas partes
de Mauritania fueron reconquistadas por tribus bereberes. A finales del siglo III,
el dominio romano directo se limitó a unas pocas ciudades costeras, como Séptem en
Mauritania tingitana, y Churchill en Mauritania caeseriensis. Las fuentes históricas sobre las
zonas del interior son escasas, pero parece que los gobernantes bereberes locales reconocían
nominalmente la soberanía de los emperadores romanos. Posteriormente, en el siglo IV,
los romanos recuperaron el control de Mauritania e instauraron el cristianismo. No obstante,
acabaron perdiendo el control de la región de Mauritania con la llegada del Islam en el
año 631 después de Cristo. Al imperio romano, aparte de su enorme maquinaria bélica y su
expansionismo territorial, se le reconoce que fue una sociedad audaz, capaz de explorar los lugares
más lejanos del mundo para obtener riquezas, formar alianzas comerciales y militares, documentar
otros sistemas de creencias, y conocer la vida e historia de otras culturas, lo cual constituye
su mayor legado a la historia de la humanidad. Esperamos que este vídeo te haya sido útil. Si
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