LA VERDADERA RAZÓN de La CAÍDA del IMPERIO GRIEGO y sus consecuencias

Relatos Históricos
20 seguidores
10 Visualizaciones de video·21 abr 2026
LA VERDADERA RAZÓN de La CAÍDA del IMPERIO GRIEGO y sus consecuencias. ►Suscríbete al canal: https://geni.us/eZcCYJ
¿Cómo llegó Grecia a su época clásica, período histórico que está en los genes de la actual civilización occidental? ¿Cómo decayó el mundo griego y cuáles fueron las principales razones de su declive?
Vamos a dedicar este video a responder a estas y otras preguntas sobre el mundo antiguo griego, el período intelectual más influyente en el forjamiento de la cultura de Occidente.
-----------------------------------------------------------------
Agréganos:
Facebook ►
https://geni.us/xS4dD
Instagram ►
https://geni.us/ZLr9j
La verdadera razón de la caída del Imperio Griego y sus consecuencias.
La Antigua Grecia en realidad nunca decayó, aunque sí fue perdiendo relevancia lentamente.
Los historiadores se refieren a la Antigua Grecia como una civilización y no como un imperio, porque nunca lo fue.
La Grecia Antigua fue un conjunto de ciudades-estado, a ratos aliadas y a ratos enemigas, unidas por una cultura común.
Después de tres milenios de cultura griega que comenzó con la Edad Oscura, 1200 años antes de Cristo,
Grecia alcanzó su independencia en 1821, por lo que fue hace sólo dos siglos cuando se convirtió en un estado soberano.
Sin duda, la civilización griega ha tenido una enorme influencia en todas las facetas de la cultura de Occidente,
incluyendo la filosofía, la política, la literatura, la historia, la legislación, el arte, el teatro, las matemáticas,
la medicina y las ciencias en general.
Los conocimientos y la cultura alcanzados durante la Antigua Grecia fueron la inspiración del movimiento renacentista de los siglos XV y XVI,
y resurgieron durante los movimientos neoclásicos de los siglos XVIII y XIX en Europa y América.
¿Cómo llegó Grecia a su época clásica, periodo histórico que está en los genes de la actual civilización occidental?
¿Cómo decayó el mundo griego y cuáles fueron las principales razones de su declive?
Vamos a dedicar este video a responder a estas y otras preguntas sobre el mundo antiguo griego,
el periodo intelectual más influyente en el forjamiento de la cultura de Occidente.
Antes de meternos a fondo, no te olvides de suscribirte a nuestro canal y activar las notificaciones para mantenerte al día con nuestras actualizaciones.
¿A qué se le llama el periodo de la Antigua Grecia?
La mayoría de los historiadores coinciden en que el periodo histórico de la Antigua Grecia comenzó en torno al año 1200 a.C.,
con la llamada Edad Oscura, y terminó en el año 146 a.C., con la conquista romana tras la Batalla de Corinto.
Algunos historiadores adelantan el comienzo de la Antigua Grecia hasta el año 776 a.C.,
con los primeros Juegos Olímpicos, cuando ya estaban constituidas varias ciudades-estado independientes,
cada una con su propio estilo de hacer las cosas.
La Edad Oscura Grega no recibe ese nombre porque existen evidencias de que fue un periodo sombrío,
sino precisamente por la escasez de fuentes de información que la refieran,
por lo cual es muy difícil reconstruir las realidades de esa etapa histórica.
La Edad Oscura comenzó con el colapso de la civilización miscénica,
y aunque algunos especialistas opinan que fue un periodo de receso o de decadencia cultural, no existen evidencias para probarlo.
Tras el fin de la Edad Oscura comenzó la Edad Arcaica Griega,
que tampoco se distingue por la abundancia informativa,
pero que permitió que emergieran los rasgos civilizatorios,
que quedarán plenamente cristalizados en la posterior época clásica,
que es la más famosa de la Grecia Antigua.
La única vez que todas las ciudades-estado de Grecia estaban unidas fue con Alejandro Magno.
Cuando el general macedonio Alejandro Magno invadió Grecia,
ciudades-estado griegas como Esparta, Atenas, Corinto, Olimpia, Tebas, Mileto, Siracusa y muchas otras,
ya tenían siglos de existencia y comerciaban, guerreaban y se aliaban unas con otras.
Alejandro conquistó las antiguas ciudades-estado de Grecia,
pero respetaba y admiraba la cultura griega,
y sintió que su misión era difundirla por todos los territorios que iba arrebatando al Imperio Persa.
En la primavera del año 335 a.C.,
Alejandro lanzó una exitosa campaña hacia Iliria y Tracia.
Camino al sur del Ática, Alejandro visitó el famoso oráculo de Delfos,
donde un general ateniense había destituido a la pitoniza del templo,
restituida en su cargo por el hijo de Filipo II de Macedonia.
La entrada a Atenas por parte de El Magno fue atípica,
los atenienses cerraron sus puertas por temor al ejército macedonio,
pero Alejandro sentía tal respeto por los sabios atenienses y por la cultura de la ciudad,
que no la atacó, sino que propuso entrar solo a dialogar con unos pocos acompañantes.
Una vez traspuestos los muros por la delegación macedonia encabezada por Alejandro,
los atenienses reconocieron su supremacía y lo nombraron Egemón,
título que ya había ostentado Filipo II,
y que convirtió también a su hijo en gobernante de toda la Grecia influida por Atenas.
En Corinto, Alejandro protagonizó otra conocida historia que ilustra la seguridad en sí mismos,
que sentían algunos forjadores de la cultura griega y el respeto que les tenía al líder macedonio.
Diógenes de Sínope estaba reflexionando y Alejandro le preguntó,
—Diógenes, dime qué puedo hacer por ti.
El filósofo, cínico, respondió irónico,
—Sí, apártate de ahí, que me tapas el sol.
Después El Magno comentó,
—Si no fuera yo, Alejandro, me gustaría ser Diógenes.
La antigua Grecia era una civilización, no un imperio.
En el real sentido de las palabras, la antigua Grecia nunca fue un imperio, ni probablemente un país.
En su concepto histórico, un imperio es una entidad política, generalmente de considerable extensión,
formada por varios territorios, naciones, países o pueblos,
casi siempre creado mediante operaciones militares de conquista.
Estrictamente definido, un imperio es un estado soberano gobernado por un emperador.
Suele contar con un centro dominante como lo fue Roma para el Imperio Romano o Gran Bretaña para el Imperio Británico,
rodeado por unos dominios periféricos subordinados,
cuyo grado de subordinación a menudo depende de la distancia.
La antigua Grecia fue una coalición flexible de ciudades-estado,
muy alejada del concepto imperial, a pesar de la enorme influencia que tendría hacia el futuro,
superior en varios aspectos a la del Imperio Romano, uno de los más influyentes de la historia.
Si bien las ciudades-estado de la Grecia Antigua tenían un sustrato cultural y religioso común,
que son afines a la definición de país, tampoco fueron conceptualmente un país,
ya que nunca tuvieron una unidad política o una visión de conjunto,
ni siquiera subordinada a un poder superior.
Por fortuna, las invenciones de muchos antiguos griegos,
que ni siquiera supieron que formaban parte de un solo paradigma cultural,
pudieron trascender y convertirse en el fundamento de la civilización occidental.
Los antiguos griegos pensaban que sus mejores días
ya habían pasado desde que estaban en su punto más alto.
Ahora que Grecia está agobiada por una enorme deuda externa
y sometida a un estricto programa de austeridad,
controlado por los organismos financieros internacionales,
se le recrimina a los griegos que hayan dilapidado su grandeza pasada
y su rica herencia cultural.
En un artículo titulado 2000 años de decadencia,
la revista alemana Focus dijo en febrero de 2010,
los griegos modernos demuestran casi a diario
su diferencia con sus antepasados.
El país que dio origen a Sócrates y Platón,
Mirón y Fidias, Píndaro y Sófocles,
Pitágoras y Tucídides,
hoy no tiene poetas, compositores, artistas o filósofos importantes.
Y ciertamente muchos griegos se sienten avergonzados
de ser objeto de críticas y de burlas por su situación económica actual,
después de haber sido en la antigüedad el gran faro cultural de Occidente
y el espacio territorial más influyente en la edificación de la cultura occidental.
Sin embargo, curiosamente,
este sentimiento de que ya sus mejores días habían pasado,
se apoderó de los griegos en la misma era antigua,
al compararse con periodos anteriores de su pasado glorioso.
La nostalgia por la grandeza supuestamente perdida
se puede apreciar en la misma edad de oro griega,
y a mediados del siglo V antes de Cristo,
los atenienses ya pensaban en su pasado con añoranza.
Guerreros como Leónidas,
heroico resistente en el paso de las termópilas,
y como Otemístocles y Milciades,
triunfaron en Maratón,
eran los íconos de un tiempo que los antiguos griegos creían que no volvería.
Desde sus comienzos,
la antigua Grecia siempre estuvo compuesta por ciudades-estado que
tenían sus propios gobiernos independientes,
y a menudo intereses diferentes.
Durante la mayor parte del tiempo,
estos estados frecuentemente conformados por una ciudad importante
y una periferia relativamente pequeña,
se enfrentaron entre sí por el dominio de otras partes de la región.
De estas guerras entre ciudades hubo muchas,
a menudo formándose coaliciones entre entidades citadinas en uno u otro bando,
aunque la más conocida y célebre
llegó a ser la contienda entre la militarista Esparta
y la intelectual y liberal Atenas,
dotada también de un poderoso ejército.
Las ciudades-estado griegas también sufrieron
el constante ataque del Imperio Persa,
obligando a algunos de ellas a unirse contra el enemigo exterior.
Algunas de estas legendarias batallas contra los persas,
libradas entre los años 490 y 479 a.C.,
fueron Maratón, Termópilas y Platea.
Por otra parte, las guerras greco-persas
debilitaron la influencia de varias ciudades-estado griegas en la región.
La Guerra del Peloponeso,
concluida con una victoria espartana en el año 404 a.C.,
cerró la época de oro ateniense,
y por extensión de buena parte de Grecia.
Hasta la llegada de Alejandro Magno,
las ciudades-estado de la Antigua Grecia
se mantuvieron uniéndose temporalmente para combatir a los persas
o luchando entre sí,
pero incluso bajo el dominio de Filipo II y de su hijo,
los griegos nunca sintieron que formaban parte de un imperio unificado.
La muerte de Alejandro Magno
Alejandro extendió la cultura griega por Europa y partes de Asia y África,
y después de su muerte a los 32 años en Babilonia,
en el año 323 a.C.,
muchas ciudades-estado de Grecia recuperaron la independencia.
Sin embargo, los sucesores políticos de Alejandro lideraron el periodo helenístico,
fundando tres dinastías que fueron dominantes en su época,
Ptolemaica, Celeúsida y Antigónida.
Las tres nuevas dinastías fueron fundadas por generales del ejército del Magno.
La dinastía Ptolemaica fue iniciada por Ptolomeo I Sócer en Egipto,
y subsistió hasta el año 30 a.C.,
cuando los territorios egipcios se convirtieron en provincia romana.
La dinastía Celeúsida se centraba en Oriente Próximo,
y en el apogeo de su poder incluía Anatolia Central,
Elevante, Mesopotamia, Persia, la actual Artukmenistán,
Pamir y algunas regiones de Pakistán.
El imperio Celeúsida colapsó por sus guerras intestinas
y por la emergencia de la República de Roma.
La dinastía Antiguónica gobernó Macedonia
y parte de Grecia, y subsistió hasta el año 168 a.C.
Estas monarquías supieron conservar y alentar el espíritu griego
en la lengua, la filosofía, las artes y las ciencias,
abriendo un periodo de relativa paz política y prosperidad económica.
¿El declive moral fue la causa de la caída de la Antigua Grecia?
Es un lugar común en la historiografía y la literatura
que el declive moral fue una de las razones decisivas
para la caída del Imperio Romano,
la entidad imperial más importante de la Antigüedad.
Fue el poeta satírico romano juvenal,
quien vivió entre los siglos I y II de la Era Común,
una de las primeras grandes figuras en alertar
sobre la decadencia ética de Roma,
al retratar a magistrados que eran clientes de millonarios
y condenar el adulterio abierto.
Roma se parecía a Grecia en muchos aspectos y difería en otros.
El arte de Grecia era superior al de Roma,
que terminó haciéndose repetitivo, copiando al griego.
Tanto Grecia como Roma contaban con sociedades formadas por ciudadanos,
esclavos, libertos y extranjeros.
En Grecia, los extranjeros eran llamados metecos,
términos sin ningún sentido peyorativo,
aunque carecían de derechos políticos.
En ambas sociedades, la mujer estaba sometida al hombre,
quien era el jefe de familia,
y figura decisoria en lo económico.
Algunos detractores de Occidente señalan que su moral
siempre ha sido más endeble que la oriental,
y ponen como ejemplo al Imperio Romano de Oriente,
que le sobrevivió un milenio al Occidental.
¿La guerra causó la caída de la Antigua Grecia?
La Antigua Grecia floreció como civilización aproximadamente
entre los años 800 y 300 a.C.,
aunque su influencia se mantuvo durante el periodo helenístico,
después de la muerte de Alejandro Magno.
Muchas personas creen que el apogeo que vivió Atenas
y radió por el resto del mundo conocido,
fue producto de una reunión afortunada, casual y excepcional,
en el espacio y en el tiempo de grandes espíritus en la filosofía,
la política, las artes, el teatro y otras facetas de la cultura.
Finalmente Atenas y Grecia cayeron,
y los historiadores han identificado varias causas
para explicar su caída, una de las cuales es la guerra.
Durante toda su historia las ciudades-estado gregas
fueron rivales y lucharon entre sí.
Esta larga tradición de conflictividad
tuvo su momento culminante en la Guerra del Peloponeso,
que enfrentó a la Liga del Peloponeso encabezada por Esparta,
contra la Liga de Delos, liderada por Atenas.
Atenas, dirigida por el estadista Pericles,
en el apogeo de la época clásica,
y sus generales Cleón y Nicias,
cayó ante la maquinaria de guerra espartana,
liderada por Arquidamos II, Brásidas y Lisandro.
El brutal y largo conflicto que tuvo lugar
entre los años 431 y 404 a.C.
agotó los recursos de ambos bandos
y dejó en ruinas la mayor parte de Grecia,
siendo fácilmente abatidas después
por el huracán representado por Alejandro Magno.
Problemas económicos
como causa de la caída de la Antigua Grecia
También se ha señalado que la decadencia
y caída de la Antigua Grecia
tuvo que ver con el debilitamiento
de su sistema económico.
La economía de la Antigüedad
estaba fuertemente basada en la agricultura
y el trabajo esclavo,
y Grecia tenía la desventaja competitiva
de la escasez de tierras agrícolas.
De hecho, muchas guerras entre las ciudades-estado griegas
se libraron por un trozo de tierra fértil
de unas pocas decenas de kilómetros cuadrados
en los que se podía sembrar
o criar algo de ganado.
A principios del siglo VI
comenzó a desarrollarse una sólida actividad artesanal
y el intercambio comercial fluido
entre las ciudades-estado,
procesos que crecieron en importancia
durante el periodo clásico.
La agricultura griega estuvo basada
en los tres tipos de plantaciones básicas
mediterráneas, cereales, viñas y olivos.
El vino y el aceite de oliva
llegaron a ser los principales
productos comerciales.
La ganadería vacuna era escasa
por la industria láctea,
por la escasez de pastos,
por lo que los animales más comunes
eran cabras y ovejas.
También desarrollaron la apicultura
para la obtención de miel,
único producto conocido para endulzar.
Esta economía precaria
y muy poco diversificada
se veía afectada además
por la casi constante situación de guerra
entre las ciudades-estado
que igualmente se vieron perjudicadas
por la emergencia de nuevas rutas económicas
a las que no tuvieron acceso.
La inestabilidad política
derivada del casi permanente estado de guerra
entre las polis griegas
debilitó a Grecia en su conjunto.
Esta conflictividad distraía
a los gobernantes de ocuparse
de temas más urgentes
como la producción económica
y el comercio exterior
que absorbía la mayor parte
de los escasos recursos
para financiar la maquinaria de guerra
y no los programas de desarrollo.
Las ciudades-estado griegas
se vieron fuertemente debilitadas
por Alejandro Magno
y finalmente por la emergencia
de la República de Roma
como nuevo poder hegemónico
en la región del Mediterráneo.
Se suele citar el año 323 a.C.
momento de la muerte de Alejandro Magno
como el hito que marcó
el declive de la antigua Grecia.
Dividido el vasto imperio macedonio
en entidades imperiales de menor escala
dirigidas por los generales de Alejandro
Grecia empezó a perder importancia
aceleradamente
hasta hacerse casi irrelevante
para que la influencia intelectual
perdurara primero mediante
los reinos helenísticos
y después a través de Roma.
En última instancia
la inestabilidad política en Grecia
debilitó aún más a sus ciudades-estado
haciendo más fácil la conquista
por parte de los romanos.
¿Una sequía de 300 años
pudo acabar con la antigua Grecia?
Hace una década un equipo
de la Universidad Paul Sabatier
Toulouse III de Francia
dirigido por el arqueólogo
y portuaria de Lanarca
cerca de la mezquita a Chipriota
de Jala Sultanteque.
El lago alguna vez albergó un puerto
pero hace miles de años
quedó sin salida al mar.
A través del cambio en el plankton
y en las concentraciones de polen
en las praderas marinas
los investigadores franceses
establecieron que el lago
estuvo abierto al mar
hasta cerca del año 1450 a.C.
cuando se transformó en un cuerpo
de agua aislado sin salida marítima
y también permitieron inferir
que la agricultura regional
disminuyó drásticamente
hacia el año 1200 a.C.
y no se recuperó hasta el año 850 a.C.
Este cambio climático provocó
pérdidas de cosechas,
escasez y hambruna
que precipitaron o aceleraron
crisis socioeconómicas
y forzaron migraciones humanas regionales
señaló el informe francés.
Aunque esta fuerte y prolongada
sequía de tres siglos y medio
afectó directamente los periodos
en que la patria que heredaron
Pericles, Aristóteles,
Píndaro y compañía
estuvo marcada por un acontecimiento
climático trascendental
que seguramente dibujó
un paisaje diferente
al que ellos encontraron.
¿Por qué fue la caída
de la antigua Grecia?
La irrupción generalizada
de la República Romana
en el mundo griego
era inevitable tal como
se conducía Roma,
un estado de Grecia
localizadas en la costa sur
de la península itálica.
En principio resistieron
a través de alianzas
con Pirro de Epiro
derrotando a los romanos
en algunas batallas
pero pronto sucumbieron
ante la formidable máquina
de guerra de Roma
y tuvieron que subordinarse
al nuevo factor de poder regional.
Al finalizar la Primera Guerra Púnica
en el año 241 a.C.
arrebatando estas
grandes islas mediterráneas
a la República de Cartago.
Terminada la Segunda Guerra Púnica
en el año 201 a.C.
que enfrentó nuevamente a Roma y Cartago
las dos grandes potencias
que dominaban el Mediterráneo
los romanos habían conquistado Hispania
y unificado Numidia.
Con la Segunda Guerra de Macedonia
peleada entre los años 200
y 197 a.C.
Roma reafirmó su influencia
en los Balcanes
en el momento de Macedonia.
El Ascenso de Roma
Como la mayoría de los tratados
de paz de la antigüedad
el de Flaminio que puso fin
a la Segunda Guerra de Macedonia
fue diseñado para aplastar
al oponente derrotado.
Los macedonios debieron pagar
una enorme indemnización
a la potencia vencedora.
La flota de Filipo V pasó a manos
de los romanos
y la indiscutible hegemonía
de Roma hizo retroceder
a su fin la era de Macedonia
como un actor relevante
en el Mediterráneo
y en menos de 20 años
Roma había afianzado firmemente
su influencia sobre Grecia.
Buscando reverdecer Laureles
Perseo, hijo de Filipo V
provocó la Tercera Guerra Macedónica
que se saldó con otra victoria romana
en el año 168 a.C.
Así Macedonia fue dividida
en cuatro repúblicas títeres de Roma
antes de ser convertida
en una provincia romana.
En la batalla de Corinto
la península griega, aunque no las islas
era un protectorado romano.
Se impusieron nuevos tributos romanos
excepto en Esparta y Atenas
y todas las ciudades tuvieron que aceptar
gobernantes locales subordinados a los romanos.
Batalla de Corinto
La Batalla de Corinto
librada en el año 146 a.C.
también conocida como Batalla de Leucapetra
se tradujo en una victoria decisiva
de la República Romana
sobre la ciudad-estado griega de Corinto
y sus aliados de la Liga Aquea.
El enfrentamiento marcó el final
de la Guerra Aquea
y el inicio de la dominación romana sobre Grecia.
Los romanos venían como una fuerza arrolladora
actuando con rapidez desde semanas atrás
destruyendo al principal ejército aqueo
en Escarfeia
y conquistando Veosia
para caer seguidamente sobre Corinto.
A pesar de la marcha triunfal
del ejército republicano romano
obteniendo fáciles victorias una tras otra
los aqueos se negaron a rendirse
y reunieron una última fuerza
para defender Corinto
en pocas horas de lucha
los aqueos comandados por el general Diaus
de Megalópolis
quien murió combatiendo
fueron derrotados, muertos, hechos prisioneros
o puestos en fuga
por la fuerza romana dirigida por el general Lucio Mumio.
Después los romanos entraron en la ciudad
y le prendieron fuego por orden de Mumio
Corinto quedó totalmente destruida
con sus ciudadanos hombres exterminados
y sus mujeres y niños esclavizados.
Tras la victoria de Roma
sobre la Liga Aquea
toda Grecia quedó subordinada a los romanos.
Esperamos que este video te haya sido útil
si tienes algo que agregar
por favor compártelo con nosotros
en la sección de comentarios.
Dale me gusta a este video
y envíale el enlace a tus familiares
y a tus mejores amigos
para que también sepan más
sobre la verdadera razón
de la caída del imperio griego
y sus consecuencias.
Si eres nuevo en nuestro canal
no olvides suscribirte
no se te olvide seguirnos
en todas nuestras redes sociales
condenado a repetirla.
