Los NIÑOS MÁS MALOS en la historia de la humanidad

Relatos Históricos
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22 abr 2026
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Los NIÑOS MÁS MALOS en la historia de la humanidad. Hoy conoceremos tan solo 15 casos de dolor y horror donde no solo los victimarios eran niños, sino también la mayoría de sus víctimas.
Los niños más malos en la historia de la humanidad.
Tenía ocho años, una sonrisa inocente, y ya había asesinado a tres bebés.
Cuando la policía lo interrogó, sólo pidió galletas antes de confesar.
Este es Amarjit Sada, considerado el asesino en serie más joven del mundo.
Pero no es el único niño que ha cometido crímenes que ni siquiera la mayoría de los criminales adultos se atreverían a hacer.
¿A qué edad crees que alguien puede convertirse en asesino serial?
¿Qué es lo peor que hiciste a los 9 años?
Porque a esa edad, Cayetano ya había enterrado viva a una pequeña.
¿Confiarías en dejar a tu hijo con otro niño de 10 años?
Los padres de James Volger lo hicieron, y nunca volvieron a verlo con vida.
Hoy conoceremos tan sólo 15 casos de dolor y horror, donde no sólo los victimarios eran niños, sino también la mayoría de sus víctimas.
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Mary Bell
Mary Flora Bell nació el 26 de mayo de 1957, en Inglaterra.
Su madre fue una figura ausente en su vida, pues se dedicaba a vender su cuerpo, dejando a sus hijos al cuidado de su pareja, de quien no se sabe si era el padre biológico de Mary.
Según el testimonio de una tía, Mary fue una niña no deseada y abandonada por su madre, que no se percataba de las frecuentes lesiones que sufría la niña, en accidentes presuntamente domésticos.
Se sabe que en una ocasión, Betty, la madre de Mary, la dejó caer desde una ventana del primer piso y, en otra oportunidad, le dio pastillas para dormir.
Presuntamente Betty también consentía que algunos de sus clientes usaran a la niña para prácticas impropias.
Mary era una persona perturbada y con repentinos cambios de humor, con frecuencia se peleaba con otros niños y en algún momento intentó asfixiar a alguno de sus compañeros de clase.
Esta conducta agresiva propició rechazo hacia ella, con la única persona con quien mantenía trato durante su tiempo libre era con Norma Joyce Bell, la hija de un vecino, quien tenía 13 años cuando la futura homicida tenía 10.
A pesar de tener el mismo apellido, no estaban emparentadas.
Su primera víctima mortal fue Martin Brown, de 4 años, cuando ella estaba a un día de cumplir 11 años.
El hecho ocurrió el 25 de mayo de 1968 y se cree que el crimen fue cometido por ella sola.
El cuerpo de la víctima fue hallado en una casa abandonada en el número 85 de St. Margaret's Road.
Estaba tumbado boca arriba, con los brazos extendidos por encima de la cabeza, tenía manchas de sangre y espuma alrededor de la boca, pero no había signos de violencia en el cuerpo.
Al realizar la autopsia no se pudo determinar la causa de muerte, sin embargo, descartaron la teoría del envenenamiento.
La segunda víctima fue Brian Ho, de 3 años. Ocurrió la tarde del 31 de julio de 1968.
El niño se encontraba jugando junto con sus hermanos, el perro de la familia, Mary y Norma Bell.
El infante no regresó a casa ese día y a las 11.10 de la noche, un equipo de búsqueda halló el cuerpo del niño.
Parecía que quien había cometido el crimen hizo un intento fallido por ocultar el cuerpo.
El cadáver presentaba cianosis en los labios, moretones y arañazos en el cuello, y junto a sus pies había unas tijeras rotas.
La autopsia arrojó que Brian había sido estrangulado, y que para el momento en que fue descubierto el cuerpo, ya tenía más de 7 horas de fallecido.
Se inició un proceso de investigación, y para el 1 de agosto de 1968, fueron interrogadas Mary y Norma Bell.
Las declaraciones de Mary resultaron autoincriminatorias, lo que convenció al inspector de que ella era la asesina.
La niña fue enjuiciada y condenada por homicidio involuntario.
Para ese momento tenía 11 años y 6 meses, convirtiéndose en la asesina más joven de Gran Bretaña.
Mary Bell fue liberada en mayo de 1980, con 23 años.
Ya ha cambiado de identidad muchas veces, pues la justicia británica le otorgó el anonimato de por vida.
Piedad Martínez del Águila tenía 12 años cuando cometió los terribles asesinatos que se conocieron como el caso de los niños murcianos.
Era la tercera de los hijos de Andrés Martínez del Águila y Antonia Pérez Díaz.
En total tenía 9 hermanos, 2 mayores y 7 menores.
La familia vivía en Murcia, España.
Piedad no fue a la escuela, sino que ayudaba a su madre con las cosas del hogar y el cuidado de sus hermanos.
Los asesinatos ocurrieron entre el 4 de diciembre de 1965 y el 4 de enero de 1966.
Las víctimas fueron los 4 hermanos pequeños de la familia, cuyas muertes inicialmente fueron atribuidas a la meningitis,
lo que de alguna manera levantó sospechas en el médico familiar,
dadas las características similares en los síntomas presentados por todos y el posterior fallecimiento.
Antonio Guillamón, médico de la familia, ante este panorama, se negó a firmar el certificado de defunción,
así que los órganos de dos de los últimos fallecidos fueron enviados al Instituto de Salud Carlos III para su análisis,
donde no se detectó virus alguno.
Para el 11 de enero de 1966 se hallaron restos de veneno en los órganos de uno de los niños,
por lo que se exhumaron los cuatro cuerpos de los hermanos fallecidos y se concluyó que todos fueron envenenados.
Los padres negaron la existencia de sustancias tóxicas en la casa.
Al conocerse la noticia de que los cuatro hermanos habían sido envenenados, curiosamente Piedad enfermó y se quedó callada.
Los padres sospechaban que los niños habían sido asesinados por personas ajenas a su familia.
La madre declaró que Piedad fue la última persona que vio a los hermanos antes de morir.
Estaba realmente afectada por la situación, considerando que la niña no comprendía lo que estaba pasando debido a su edad.
Sin embargo, Piedad pronto se convertiría en la principal sospechosa, ya que estaba a cargo del cuidado y la alimentación de los pequeños.
Para conseguir la confesión de los crímenes, un investigador fingió añadir cloruro en un vaso de leche para Piedad,
mientras estaba haciendo interrogada.
Ella se enojó y lo detuvo.
El investigador insistió en que la niña lo bebiera, pero ella se negó.
Entonces le preguntó si eso era parecido a lo que le suministraba a sus hermanos,
logrando que la niña confesara los crímenes, pero alegó que los tres primeros hermanos envenenados fueron por orden de su madre,
y que el último sí había sido por cuenta propia.
Piedad confesó que usó veneno para ratas y pastillas para limpiar metal, que añadió a los vasos de leche.
La niña aparentemente comenzó a envenenar a sus hermanos para tener más tiempo libre, y así poder jugar con sus amigos.
Esta confesión hizo que Piedad fuese ingresada a un hospital psiquiátrico, donde dio diversas versiones de los hechos.
Los especialistas concluyeron que la niña era una psicópata, y que actuó con premeditación.
Sin embargo, al ser menor de edad no pudo ser acusada.
Pasó un breve tiempo en el juzgado de menores, y posteriormente fue ingresada en un convento, en Murcia, desconociéndose qué sucedió luego.
Pedro Rodríguez Filcho
Pedro Rodríguez Filcho nació el 29 de octubre de 1954.
Se le conoce como Pedriño Matador, por ser un asesino en serie de criminales y presuntos criminales.
Se cree que su primer asesinato lo cometió cuando tenía 14 años, y el resto antes de ser encarcelado, hasta los 19 años.
Cuando fue sentenciado por haber cometido 71 asesinatos, confesó haber matado a más de 100 personas,
incluyendo a traficantes de sustancias ilícitas, agresores de mujeres y asesinos.
Cuando aún estaba en el vientre de su madre, sufrió una contusión en el cráneo,
por una patada que su padre le dio en el vientre a la mujer embarazada, durante una pelea a Pedriño.
Confesó que la primera vez que sintió el impulso de matar fue a los 13 años,
cuando estaba peleándose con un primo mayor, y éste le dio un puñetazo en la cara,
antes de cometer su primer asesinato, tuvo comportamientos agresivos que lo llevaron a ser detenido temporalmente.
Se cree que el instinto asesino de Rodríguez se desató cuando su mujer embarazada,
fue asesinada por el líder de una pandilla rival.
Ya en la cárcel, se cuenta que asesinó a su propio padre, apuñalándolo 22 veces,
como venganza por éste haber asesinado a su madre con 21 puñaladas.
Esta historia no está verificada.
Como la legislación brasileña solo permite un tiempo máximo de prisión efectiva,
Rodríguez fue liberado en 2007, aunque posteriormente fue encarcelado nuevamente por otros delitos, y liberado en 2018.
Para este tiempo se convirtió al cristianismo, se presentó como una persona arrepentida,
y creó un canal de YouTube donde hablaba de los crímenes, su vida y como advertencia a su público sobre el camino criminal.
Pedro murió el 5 de marzo del año 2023, con 68 años,
luego de haber sido tiroteado y apuñalado por asaltantes que, hasta la fecha, no han sido identificados.
La muerte de James Bolger
James Patrick Bolger nació el 16 de marzo de 1990, y muerto el 12 de febrero de 1993.
Fue asesinado por dos niños de 10 años, el 12 de febrero de 1993, en Merseyside, Inglaterra.
El crimen fue cometido por Robert Thompson y John Venables, quienes lo secuestraron y torturaron antes de arrebatarle la vida.
El incidente ocurrió en el centro comercial New Strand en Boodle, donde el pequeño se encontraba paseando con su madre.
Aproximadamente a las 3.40 de la tarde, Dennis, la madre de James, lo soltó por un momento para pagar una compra,
y al instante se dio cuenta de que el niño había desaparecido.
Thompson y Venables lo tomaron de la mano y lo sacaron del centro comercial.
Los llevaron al canal de Leeds y Liverpool.
Lo lanzaron de cabeza causándole lesiones en la cara.
Después caminaron alrededor de 4 kilómetros por Liverpool, siendo vistos por más de 35 personas.
No obstante, la gente creía que eran tres hermanos.
Llegaron a Walton y llevaron a Bolger hacia una vía férrea cerca de la antigua estación de tren Walton en Anfield.
Allí le arrojaron pintura azul en un ojo.
Lo patearon, lo pisotearon y le lanzaron objetos contundentes, como una pieza de metal de un ferrocarril,
que pesaba unos 10 kilogramos, provocándole varias fracturas de cráneo.
Finalmente lo colocaron en las vías férreas, siendo el pequeño cuerpo destrozado por un tranvía que pasó después.
El examen forense arrojó que James Bolger había muerto por las heridas causadas antes del atropellamiento.
Cuando se descubrió el cuerpo y se inició la investigación,
las imágenes del circuito cerrado de video del centro comercial dieron con los presuntos agresores.
Fueron juzgados por asesinato, declarados culpables el noviembre de 1993,
y sentenciados a ser detenidos a placer de su majestad, estando en custodia por un periodo indefinido.
Ambos fueron liberados en 2001.
Se les otorgó una nueva identidad y anonimato de por vida, por orden judicial para protegerlos de posibles ataques.
Thompson y Benethals se convirtieron en los asesinos convictos más jóvenes de la historia británica moderna.
Robert Alan Combs nació el 6 de enero de 1882, en Bentham Green, Londres,
hijo mayor de Robert Combs y su esposa Emily Harrison Combs.
Por el trabajo de su padre, quien era camarero en un transatlántico, hubo ausencia de la figura paterna.
Tenía un hermano un año menor, Nathaniel.
La familia se mudó a Liverpool entre 1885 y 1886.
Entre 1891 y 1892, se mudó al distrito de Playstow, al este de Londres.
En la escuela, Robert era considerado excepcionalmente inteligente, aunque hubo ausentismo escolar recurrente.
A la edad de 13 años, en 1895, asesinó a su madre, y el caso fue conocido como el Horror de Playstow.
Se convirtió en uno de los pocos presos varones de la prisión de Holloway, y al recluso más joven de Broadmoor.
Durante las investigaciones, ambos hermanos testificaron que Robert había comprado el cuchillo una semana antes del asesinato.
Luego del crimen, tomaron algunos objetos de valor para venderlos o empeñarlos.
Con los días, los vecinos empezaron a sospechar, y llamaron a la policía.
El agente Robert Trout llegó a la residencia e hizo el descubrimiento del cuerpo.
Robert fue trasladado a prisión el 18 de julio.
Le contó a un oficial médico que escuchaba voces que le decían que matara a su madre.
Fue declarado culpable y condenado a prisión indefinida en el Hospital Broadmoor para criminales dementes.
Su hermano Nathaniel fue declarado inocente.
Estuvo 17 años en prisión, siendo liberado en 1912.
Emigró a Australia y falleció a los 67 años.
La muerte de Satomi Mitarai
En el año 2004, la ciudad de Sasebo, en Japón, se vio conmovida por el asesinato de una adolescente en una escuela primaria.
La víctima se llamaba Satomi Mitarai y tenía tan solo 12 años.
La autora del crimen fue una compañera de clases conocida como La Niña A, de 11 años, para proteger legalmente su identidad.
El hecho se registró el 1 de junio de 2004.
Según las investigaciones, La Niña A llamó a Satomi a un aula vacía, y allí la atacó con un cuchillo, cortándole la garganta y el brazo, asegurándose de que muriese desangrada.
Luego La Niña A regresó como si nada a su propia clase, con toda la ropa ensangrentada.
Su maestra la revisó a ver si tenía alguna herida, y La Niña estaba completamente sana.
La interrogó buscando respuestas, y esta solo dijo,
No es mi sangre, no soy yo.
Entonces, La Maestra descubrió el cuerpo de Satomi.
El caso conmocionó a Japón debido a que la homicida no pudo ser juzgada como adulta, pues para ese momento la edad legal de responsabilidad penal era 14 años.
Cuando La Niña fue interrogada sobre las razones del crimen, alegó que Satomi había hecho comentarios en un foro en línea sobre su apariencia física.
Para el 15 de septiembre de 2004, un tribunal de familia japonés decidió internar a La Niña A en una institución, así que fue enviada a un reformatorio en la prefectura de Tochigi.
El tribunal de familia de Nagasaki condenó inicialmente a dos años de internamiento voluntario, pero la sentencia se extendió hasta mayo de 2008.
Cayetano Santos Godino
Cayetano Santos Godino nació el 31 de octubre de 1896 en Buenos Aires.
Era hijo de inmigrantes italianos, y su infancia estuvo marcada por la pobreza y el abuso físico.
Era conocido como el Petizo Orejudo, y es considerado uno de los mayores sociópatas en toda la historia de Argentina, pues en 1912 asesinó a cuatro niños.
Su primer asesinato lo cometió en 1906, cuando acabó con la vida de María Rosa Feis, de tres años de edad.
El mismo Godino confesó que la llevó a un terreno baldío, la estranguló y, aun estando viva, la enterró en una zanja.
Después de esto, siguió teniendo conductas agresivas e intentos homicidas.
Desde inicios del año 1912, cuando ya tenía 15 años, Godino perpetró una serie de asesinatos, donde sus víctimas mayormente eran niños pequeños, a quienes golpeaba y estrangulaba.
En algunas ocasiones fue hallado en el sitio y huía, en otras se excusaba e igualmente era liberado por falta de pruebas.
Sin embargo, la última víctima fatal de Godino fue un niño de apenas tres años, llamado Gesualdo Giordano, crimen cometido el 3 de diciembre del año 1912.
En principio, para lograr su cometido, procedió a enrollarle un piolín, lazos de algodón que simulaban un cinturón en el cuello para estrangularlo, pero el pequeño Gesualdo se resistía a morir.
Así que Godino buscó otra herramienta y consiguió un clavo de unos 10 centímetros para clavárselo con una piedra en la sien del moribundo niño, luego lo cubrió con una lámina de zinc y huyó.
La noche del velatorio de Gesualdo, la policía, que ya llevaba tiempo atando cabos con casos anteriores, allanó la casa de los Godino y arrestaron a Cayetano.
Hallaron en sus bolsillos un artículo de periódico donde se describían los detalles del asesinato y los restos del piolín con el que había asfixiado a Gesualdo.
Luego de ser detenido, confesó al menos cuatro homicidios y muchísimos intentos de asesinatos.
En noviembre de 1914, fue absuelto por el Dr. Ramos Mejía, juez en lo penal, al considerarlo penalmente irresponsable, y emitió una orden para remitir las actuaciones al juzgado civil.
Fue recluido en el Hospicio de las Mercedes, en el pabellón de los delincuentes, donde no solo atacó a otros dos recluidos, sino que intentó huir.
Con la apelación a la sentencia inicial, la Cámara de Apelaciones en lo Criminal resolvió que Godino fuese recluido en la Penitenciaría Nacional de la Calle de las Heras.
Allí pasó el resto de su vida, sin amigos, sin visitas, y muriendo en 1944, sin haber manifestado remordimiento por los crímenes cometidos.
Jesse Hardin Pomeroy nació el 29 de noviembre de 1859, en Charlestown, Massachusetts, y era hijo de Tomás Jesse Pomeroy y Ruth Ann Snowman.
Su padre era alcohólico y abusivo con su familia.
Se cree que Jesse Pomeroy asesinó al menos a dos personas, y agredió a muchas más.
Fue la persona más joven en la historia de la mancomunidad de Massachusetts, en ser condenada por asesinato en primer grado.
Los primeros ataques los ejecutó cuando tenía 13 años.
Sus víctimas eran niños de entre 4 y 10 años.
Solía desnudarlos, atarlos y taparles la boca con un pañuelo.
Luego los golpeaba y torturaba.
A veces hasta cometía actos lascivos enfrente de ellos.
En agosto de 1872, la familia se mudó al área de South Boston.
Su padre ya los había abandonado.
Jesse siguió agrediendo a otros niños.
Luego de uno de los últimos ataques, pasaba frente a la comisaría de South Boston y miró por la ventana.
Justamente uno de los niños agredidos más recientemente estaba allí, y cuando lo vio, lo señaló como su agresor.
Entonces, los agentes lo arrestaron de inmediato.
Pomeroy admitió que era un torturador de niños.
Todos los infantes que habrían sido agredidos a lo largo del año fueron interrogados y lo identificaron como su agresor.
Jesse Pomeroy, de 12 años, fue procesado ante el Tribunal de Menores y confesó todos los ataques,
declarándose culpable y siendo sentenciado a 6 años en la Escuela de Reforma Estatal para varones de Westborough, Massachusetts.
Sin embargo, para 1874, ya con 14 años, obtuvo la libertad condicional,
y fue precisamente en marzo de ese mismo año que cometió el primer asesinato,
el de una niña de 10 años llamada Katie Curran.
En abril de 1874 también apareció el cuerpo mutilado de un niño de 4 años, llamado Horace Millen.
Con este hallazgo, la policía inmediatamente fue a buscar a Pomeroy,
aun cuando no tenían pruebas que lo implicaran.
El cuerpo de Katie fue hallado más tarde.
El 9 y 10 de diciembre de 1874, Pomeroy compareció en el Tribunal Supremo Judicial de Massachusetts,
y el fiscal general abogó por sentenciarlo por asesinato en primer grado.
Pomeroy fue declarado culpable el 10 de diciembre de 1874,
aunque el jurado añadió una recomendación de clemencia dada su corta edad.
Inicialmente Pomeroy había sido condenado a muerte en la horca,
pero la presión pública llevó a que el gobernador,
encargado de firmar la sentencia de muerte, se negara a cumplir con esta responsabilidad.
Entonces, a través del consejo del gobernador de Massachusetts,
se decidió perdonarle la vida y conmutar la pena de muerte por cadena perpetua en régimen de aislamiento.
Pomeroy fue trasladado a la prisión estatal de Charleston.
Tenía 16 años y 9 meses.
Murió siendo un anciano el 29 de septiembre de 1932, aún en prisión.
Edgar Jiménez Lugo, alias El Ponchis, es un joven con doble nacionalidad,
mexicana y estadounidense,
que participó en crímenes muy violentos cuando era un menor de edad.
Nació en San Diego, California, Estados Unidos, en 1996.
Los crímenes los cometió en Cuernavaca, Morelos, entre el 2009 y 2010,
cuando tenía entre 13 y 14 años de edad.
El Ponchis se hizo famoso a finales de 2010,
cuando fue capturado por el ejército mexicano en el aeropuerto de Cuernavaca.
Según la investigación, era un asesino a sueldo de una organización criminal
para el tráfico de sustancias de México.
El Ponchis participó en raptos, extorsiones y actos criminales,
como decapitaciones y mutilaciones.
De hecho, confesó la autoría de al menos cuatro asesinatos.
Lo más impactante de este caso es que El Ponchis y su grupo hacían videos
de cuando torturaban y asesinaban a sus víctimas,
y luego los subían a Internet.
En entrevistas luego de su captura,
informó que recibía grandes sumas de dinero por el trabajo realizado,
además de que lo hacía bajo amenaza.
Como era menor de edad al momento de cometer los crímenes,
fue procesado bajo la ley de justicia para adolescentes de Morelos,
siendo sentenciado a la pena máxima permitida para un menor,
tres años de reclusión.
Fue liberado en diciembre de 2013 y, como tiene la ciudadanía estadounidense,
fue deportado a Estados Unidos,
donde se encuentra bajo custodia de servicios sociales.
Por razones de seguridad, su vida actual se mantiene en privado.
El caso de Christopher Raimundo
El caso de Christopher Raimundo conmocionó a Chihuahua y México en el año 2015,
no sólo por la brutalidad del crimen hacia un niño de seis años,
sino porque los perpetradores eran todos menores de edad.
El suceso ocurrió en Chihuahua, México, el 14 de mayo de 2015.
Christopher Raimundo Márquez Mora era un niño de seis años
y vecino de los homicidas,
cuyas edades oscilaban entre los 12 y 15 años,
dos niñas y tres niños.
Ese día supuestamente estaban jugando a raptar a Christopher
y simular un rescate,
pero el supuesto juego se convirtió en un ataque brutal.
Los agresores llevaron al niño a una zona baldía.
Allí lo golpearon, le ataron las manos y lo estrangularon.
Luego intentaron ocultar el cadáver en una fosa poco profunda
y lo cubrieron con tierra, maleza y un perro muerto
que habían torturado en la mañana.
Fueron los familiares de Christopher quienes encontraron el cuerpo días
después de su desaparición.
Gracias a la confesión de uno de los involucrados arrepentido,
se pudo dar con la fosa donde habían sepultado a Christopher.
Los cinco menores fueron detenidos
y procesados conforme a la Ley de Justicia para Adolescentes
del estado de Chihuahua.
Los de 15 años fueron sentenciados a cinco años de reclusión
en un centro de reintegración social para adolescentes
y los dos de 12 años, para el momento del hecho,
no eran legalmente imputables y fueron entregados a un tratamiento
de readaptación y terapia psicosocial.
Chris Price
Chris Adler Price nació el 11 de octubre de 1973.
Los crímenes por los que fue condenado los cometió en Warwick,
Rhode Island, cuando tenía entre 13 y 15 años.
Fue arrestado en 1989, un mes antes de cumplir 16 años,
por el asesinato de cuatro personas en su vecindario,
el de una mujer y sus dos hijas ese mismo año,
y el de otra mujer en 1987.
Tras ser detenido, Price confesó sin remordimiento los crímenes.
Su primer asesinato fue a los 13 años en Warwick, Rhode Island,
la noche del 27 de julio de 1987,
cuando entró en una casa vecina, tomó un cuchillo de la cocina
y apuñaló a Rebecca Spencer, de 27 años.
El segundo evento que involucró tres homicidios fue cuando tenía 15 años
y acabó con la vida de tres vecinos, el 1 de septiembre de 1989.
Price estaba bajo los efectos de sustancias estupefacientes
y apuñaló a John Hilton, de 39 años,
a su hija Jennifer, de 10 años,
quien vio cómo Price apuñalaba a su madre en la cocina
y aplastó el cráneo de Melissa, la hija de 7 años de Hilton,
quien también vio a Price apuñalando a su madre y hermana.
Price confesó que el motivo del crimen fue el racismo de personas blancas
desde que era un niño y que la primera vez que deseó la muerte de alguien
fue cuando un grupo de adultos blancos supuestamente le gritó insultos
que rayaban en él el segregacionismo y quisieron atropellarlo cuando era niño.
Fue juzgado por el Tribunal de Menores,
protegiéndolo de la publicidad y garantizando su libertad condicional
a más tardar cuando cumpliera 21 años,
porque así lo dictaminaba la ley en los casos de juicios en menores de edad,
independientemente del delito.
Este caso logró cambios en la ley estatal
para permitir que los menores fueran juzgados como adultos por delitos graves,
pero no podían aplicarse a Price.
No obstante, Price no fue liberado porque,
estando recluido en la Escuela de Capacitación de Rhode Island,
cometió otros delitos y por su conducta reincidente sigue encarcelado.
Craig Price es considerado el asesino en serie más joven en la historia de Estados Unidos.
Eric Smith
Eric Smith nació en 1980 y en 1993
cometió el asesinato que lo llevaría a estar en prisión casi 30 años.
La víctima, Derrick F. Robbie, un niño de 4 años.
La razón, según la confesión de Smith,
había sido víctima de acoso por parte de otros niños
y esta vez quería saber qué se sentía ser el victimario.
Smith atrajo al niño a una zona boscosa cuando éste iba al parque.
Cuando se quedaron solos, lo estranguló y lo golpeó con piedras hasta la muerte.
La madre del pequeño denunció la desaparición de su hijo
tras enterarse de que nunca había llegado al parque.
Horas después, los investigadores encontraron el cuerpo del infante en el bosque,
a pocos metros del parque.
Una amiga de la familia Smith vio algo raro en el comportamiento de Eric.
De hecho, en una declaración posterior comentó que Eric
le había preguntado qué pasaba si un niño era el que había asesinado a Derrick.
Entonces, ella recordó que ese mismo día Eric había ido al parque muy cerca de la zona del crimen
y pensó que tal vez había visto algo.
Decidió llamar a la madre de Eric y los llevaron a un puesto de policía.
Durante el interrogatorio, el investigador comentó que Eric disfrutaba hablando del asesinato.
En agosto del año 1994, con un Eric Smith de 14 años,
fue juzgado como un adulto y condenado a una pena de entre 9 años y cadena perpetua
por asesinato en segundo grado.
Estuvo recluido en un centro de detención juvenil
y cuando cumplió 21 años fue trasladado a una prisión de adultos.
Entre 2002 y 2021, en repetidas ocasiones, solicitó libertad condicional y le fue denegada.
Sin embargo, fue liberado en febrero de 2022,
ya que la Junta de Libertad Condicional de Nueva York se la concedió,
además de estar obligado a asistir a terapia, buscar empleo y mantenerse alejado de la familia de la víctima.
Lionel Tate
Lionel Alexander Tate nació el 30 de enero de 1987
y en enero de 2001, cuando tenía 12 años,
fue declarado culpable de asesinato en primer grado
por la muerte de Tiffany Eunick, de 6 años, en el condado de World War, Florida.
Tiffany Eunick era una niña que estaba al cuidado de la madre de Lionel, una trabajadora social.
El 28 de julio de 1999, Lionel se quedó solo con la niña.
Según la versión del homicida, él estaba imitando movimientos de lucha libre profesional
y accidentalmente golpeó a Tiffany.
Sin embargo, los golpes fueron lesiones tan graves
que se comparaban con las heridas de alguien que había caído de un tercer piso.
La fiscalía decidió juzgar a Lionel como adulto por asesinato en primer grado,
según la ley de Florida.
Fue hallado culpable y en 2001, ya con 14 años,
recibió la pena de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional,
convirtiéndose en la persona más joven en Estados Unidos,
en ser sentenciada con esta pena.
El caso fue debatido y objeto de muchas críticas,
tanto a nivel nacional como internacional,
llevando a la anulación de la sentencia en el año 2004,
en un tribunal de apelaciones.
Lionel Tate se declaró culpable del asesinato en segundo grado,
a cambio de ser puesto en libertad condicional.
No obstante, el homicida vulneró el acuerdo de libertad condicional
poco tiempo después de ser puesto en libertad
Amarjit Sada
Amarjit Sada nació aproximadamente en 1999 en la India.
Es considerado el asesino en serie más joven del mundo.
En 2006, su primera víctima fue un primo pequeño,
que no se sabe si tenía 9 meses o 6 años.
La siguiente fue su propia hermana de 8 meses,
pero la familia encubrió los homicidios.
En 2007, cometería el crimen por el que sería descubierto.
Presuntamente atrajo a la bebé de un aldeano a un campo,
la golpeó con un ladrillo hasta matarla y la enterró.
Fue arrestado y al ser interrogado,
confesó los tres asesinatos sin mostrar arrepentimiento alguno.
Según la Ley de Justicia Juvenil de la India,
la edad mínima para ser juzgado como adulto era 18 años,
y como Sada solo tenía 8 años cuando fue detenido,
no podía ser imputado ni sentenciado a prisión,
y mucho menos a la pena de muerte.
Entonces se ordenó su reclusión en un reformatorio
hasta que cumpliera los 18 años.
Se desconoce qué pasó con él luego de su liberación.
Brenda Ann Spencer nació en San Diego, California,
el 3 de abril de 1962.
Su juventud la pasó con su padre, Wallace Spencer,
con quien tuvo una relación turbulenta.
Luego confesaría que su madre siempre estuvo ausente
y que su papá la agredía íntimamente.
Wallace tenía una afición por las armas
y, de alguna manera, también la despertó en Brenda.
Ella era descrita como una niña problemática
que también tenía algunos problemas de salud.
Según contaron sus compañeros,
una semana antes del evento que la llevaría a prisión,
ella les anunció que iba a hacer algo importante
para salir en televisión.
El 29 de enero de 1979,
Brenda estaba al otro lado de la calle
de la Escuela Primaria Grover Cleveland,
en San Diego, California.
Los niños estaban afuera,
formados en fila frente a las puertas,
esperando a que el director las abriera.
Entretanto, Brenda Spencer sacó un rifle semiautomático calibre .22
que su padre le había regalado en Navidad,
apuntó por la ventana y les empezó a disparar.
El director y el conserje murieron en el ataque.
Al intentar proteger a los estudiantes,
milagrosamente solo ocho niños resultaron heridos,
pero ninguno murió.
Brenda disparó durante 20 minutos
unas 30 balas contra la multitud de niños.
Cuando la policía llegó,
se percató de que los disparos
provenían de la casa de los Spencer.
El momento de la negociación fue intenso,
ya que se negaba a cooperar.
Brenda tenía tan solo 16 años al momento del tiroteo.
El enfrentamiento duró más de seis horas
y durante ese tiempo,
ella otorgó una entrevista telefónica
al San Diego Union Tribune,
en la que respondió con una frase icónica
que se hizo famosa.
I just don't like Mondays.
This living of the day.
Simplemente no me gustan los lunes.
Esto le da vida al día.
Aunque tenía 16 años,
fue juzgada como adulta,
declarada culpable de dos cargos de asesinato
y asalto con arma mortal.
Fue condenada a una pena indeterminada
de 25 años a cadena perpetua.
Actualmente está recluida
en el Instituto de California para Mujeres.
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un pueblo que no conoce su historia
está condenado a repetirla.
