Por qué es el Templo Más Famoso de la Historia El Misterio del Templo de Salomón

Relatos Históricos
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30 abr 2026
El Misterio de COMO CONSTRUYERON EL TEMPLO DE SALOMON aún sin resolver
Resumen del vídeo generado por IA
La calidad y la precisión pueden variar.
Historia Incomprendida analiza los enigmas arqueológicos y bíblicos que rodean esta icónica edificación antigua. A través de este recorrido, se exploran temas como los métodos constructivos, el destino del Arca de la Alianza y las conexiones simbólicas con la masonería y otras tradiciones esotéricas que persisten hasta nuestros días.
El primer templo de Salomón fue construido por Salomón alrededor del año 957 a.C.
Según la tradición bíblica, Libro de Reyes, tomó unos 7 años construirlo. En una época
de gran riqueza y estabilidad en Israel, fue extremadamente costoso. Usó toneladas de
oro y plata. Solo el interior estaba recubierto completamente de oro, lo que lo convierte
en uno de los edificios más lujosos de la antigüedad.
La madera de cedro venía del actual Líbano, gracias a alianzas con el rey Hiram I de Tijón,
una ciudad fenicia. Esto muestra una red comercial avanzada para la época.
El templo era el lugar donde se guardaba el objeto más sagrado del judaísmo, el Arca
de la Alianza. Con las tablas de los Diez Mandamientos, es clave la identidad judía.
Su destrucción se conmemora hasta hoy, en el ayuno de Etisha, de Abra, recordando la
pérdida del templo.
El templo fue destruido por Nabucodonosor II del Imperio Neobabilónico en el año 586
a.C. El Imperio Neobabilónico arrasó Jerusalén, destruyó el templo y provocó el exilio de
los judíos. El imperio surgió tras la caída del Imperio Asirio. Su fundador, Nabopolasar,
lideró una rebelión que devolvió a Babilonia su poder después de siglos de dominio extranjero.
Nabucodonosor II llevó el imperio a su máximo esplendor, 605 a 562 a.C., reconstruyendo
Babilonia con murallas gigantes, templos y palacios impresionantes. Los jardines colgantes
podrían haber sido construidos por Nabucodonosor II.
Nadie ha podido encontrar aún el Templo de Salomón, a pesar de conocerse aproximadamente
dónde podría estar su ubicación. La prohibición de excavar sobre el monte del templo frena
todo intento de búsqueda.
Sin embargo, su ubicación real es apenas uno de los misterios que la humanidad lleva
siglos tratando de resolver, pues en torno a su figura se elevan dudas diversas, como
la forma en que se construyó, quienes lo hicieron, el origen de las riquezas de Salomón
y hasta la relación del templo con la masonería.
Hoy descubriremos los misterios que envuelven su existencia.
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La construcción silenciosa ¿Cómo se cortaron piedras masivas sin herramientas de hierro
en el sitio? En el Libro de Reyes se describe la construcción del Templo del Señor encargada
por el rey Salomón, una construcción que tomó 7 años y que, según detalla el texto,
se hizo en total silencio.
Este templo se ha buscado durante años por arqueólogos e investigadores, incluso se
ha tratado de entender a partir de otras construcciones, pues no se puede excavar en el monte del templo
de Jerusalén.
Uno de los templos más parecidos, según el arqueólogo John Monson, es el Ain Dara,
al norte de Siria, pues tiene una estructura similar en cuanto a los planos y tipo de roca
utilizada.
Según el experto, los planos, fechas y detalles del Templo de Salomón coinciden con exactitud
con la arquitectura sagrada de los siglos X al VII a.C.
Y como dice el texto bíblico, se requirió de 70.000 cargadores, 80.000 canteros y 3.300
capataces, además de los obreros que trabajaban en la obra para construir en silencio el templo.
Según el texto, todas las piezas se cortaron y labraron en las canteras para que solo fueran
ensartadas en el lugar de la construcción.
¿Artesanos fenicios o esclavos israelitas?
¿Quién construyó realmente el templo?
Según el texto bíblico, el Templo de Salomón se construyó con obreros, canteros, cargadores,
artesanos y capataces, tanto de Israel como de Fenicia.
Salomón había asumido la misión de construir el templo y para ello necesitaba mucha mano
de obra, por la que decretó una leva, un tipo de sistema de reclutamiento y trabajo obligatorio
que logró reunir más de 100.000 hombres.
La leva, según se describe en el Libro de Reyes, solo se aplicó sobre los extranjeros
que vivían en su región como hititas, pericitas, jibitas y jebuceos, pero no a los israelitas.
Aunque los israelitas sí trabajaron en la construcción, no lo hicieron bajo la leva
sino como trabajadores oficiales, pues formaban parte de los capataces, militares, oficiales
y jefes que servían a Salomón.
El Libro de Reyes registra que, para la construcción del templo, Salomón acordó con el rey Girán
de Tiro la importación de madera de Líbano.
Este acuerdo implicaba el pago de la madera y del trabajo de los hombres de Girán con
trigo y oliva molida, así como el envío de 10.000 hombres por mes para el trabajo.
La leva establecía que el trabajo de los hombres era rotativo, trabajaban un mes y
luego volvían a casa dos meses para el descanso.
El Libro de Reyes explica que los hombres que trabajaron en la construcción del templo
eran los obreros de Salomón, los de Girán y los giblitas.
Además, Crónicas añade que un artesano llamado Girán Aviv también fue enviado por el rey
de Tiro a Jerusalén.
Este artesano era justo como lo había solicitado Salomón, un hombre que sabía hacer todo
tipo de grabados y trabajar todas las superficies, y estuvo a cargo de supervisar todos los detalles
de la construcción del templo.
Dos Girán, un templo, el maestro artesano y su vida póstuma amazónica.
Existen dos Girán o Girán en el Libro de Reyes y en Crónicas.
El primero es el rey de Tiro, que acuerda con Salomón el envío de madera para la construcción
del templo.
El segundo es Girán Aviv, el artesano capaz de hacer todo tipo de trabajo con el cobre
y otros materiales.
Es considerado como el arquitecto del templo de Salomón.
Aunque ambos Girán contribuyeron en la construcción del templo, solo Aviv, el hijo de la viuda,
es quien luego será tomado por la masonería para representar la sabiduría, el conocimiento
divino y la integridad.
Su historia forma parte de las enseñanzas del tercer grado de la francmasonería, y
se usa para que los iniciados puedan comprender el conocimiento divino y la autoridad de un
mazón.
De hecho, se dice que a Girán se le había concedido el conocimiento divino, aunque no
existen pruebas que asocien directamente a Girán con la masonería, ni su muerte,
la cual no es descrita en la Biblia.
Los francmasones tomaron su historia y la hicieron parte de sus enseñanzas.
De hecho, su muerte, supuestamente a manos de tres artesanos, se enseña con connotaciones
morales en la masonería, y la dramatización de su muerte y resurrección forma parte de
uno de sus rituales.
El oro de Ofir ¿De dónde provenía la asombrosa riqueza de Salomón?
Según el libro de reyes y el de crónicas, Salomón y el rey Girán enviaron barcos a
Ofir, de donde trajeron 450 talentos de oro para Salomón, que en la actualidad equivale
a unas 15 o 17 toneladas de oro, con un valor de 800 millones de dólares americanos.
Esta cifra era cuantiosa en tiempos de Salomón, pudiendo ser el origen de todas sus riquezas,
teniendo en cuenta que un solo talento representaba una fortuna.
Pero la riqueza de Salomón no provenía solo de Ofir y de sus viajes a otras latitudes para
obtener recursos, también del sistema tributario que creó, el comercio internacional, la minería
y los obsequios que recibía de los visitantes.
Además, según el relato bíblico, todos los años Salomón recibía un cargamento
de 666 talentos de oro, más de 3 mil millones de dólares en la actualidad.
El shamir, una criatura sobrenatural que podía cortar piedra sin contacto físico.
El shamir se menciona varias veces en el Talmud y en el Mifrash, se le describe como una especie
de gusano delgado, como una hebra de cabello.
También como una sustancia con la capacidad de cortar la piedra, en la tradición judía,
el shamir es representado como una especie de ser mítico, con la capacidad de afectar
todo lo que le sea mostrado.
Bajo esta creencia se le otorga una connotación mitológica.
Según otras fuentes, también podría tratarse de polvo de corindón, un mineral abrasivo
que se usa para cortar.
Este mineral solo es superado en dureza por el diamante.
Su versión industrial se utiliza como herramienta, mientras que sus versiones rojas y azules,
rubí y zafiro, son para joyería.
El shamir mítico debía almacenarse en una caja de plomo, porque su presencia podía
alterar la estructura de los materiales.
Ya sea un mito o un mineral, en la tradición judía se cree que el shamir fue empleado
por Salomón en la construcción del templo, para evitar el uso de herramientas de hierro.
El sello de Salomón, un anillo divino que comandaba demonios
El sello de Salomón era un anillo grabado con la forma de una estrella de David, que
se cree era usado como señal de autoridad, generalmente para grabar o firmar documentos.
En la Biblia no se le menciona, pero existe toda una mitología posterior surgida a partir
del siglo II después de Cristo, que se hizo aún más profunda en la Edad Media, y que
señala que Salomón tenía un anillo poderoso y mágico que le confería el poder de dominar
a los demonios.
Toda relación del rey Salomón con un anillo mágico proviene de un texto apócrifo conocido
como el Testamento de Salomón.
En él se revela que Salomón recibió un anillo de la mano del ángel Miguel, que llevaba
el sello de Dios y le otorgaba el poder de comandar demonios.
Según el texto, este anillo le permitió a Salomón dominar demonios para la construcción
del templo.
La historia caló en el imaginario colectivo y se volvió una especie de mito en los contextos
ocultistas judíos, islamistas y otros.
No obstante, no aparece en la Biblia y es poco probable que Salomón hubiese usado un
anillo mágico, pues su sabiduría era otorgada por Dios, y en su tradición el contacto con
la hechicería estaba prohibido.
El Arca de la Alianza, la desaparición más famosa de la historia.
El Arca de la Alianza es un cofre de madera recubierto de oro con una tapa con querubines
conocida como Trono de la Misericordia.
Era un objeto de culto y devoción israelita porque contenía las tablas de los 10 mandamientos
de Moisés, y se creía que Dios hablaba a través de ella.
Se consideraba tan sagrada que solo un sacerdote tenía permitido entrar una vez al año.
El Arca estaba resguardada en el Templo de Salomón, pero desapareció tras el saqueo
de Babilonia, Jerusalén, en el siglo VI a.C., y no volvió a saberse de ella, o al menos
vérsele.
Durante siglos, arqueólogos e investigadores la buscaron sin éxito.
Sin embargo, existen algunas teorías.
La iglesia ortodoxa etíope se atribuye a tenerla bajo resguardo, en Axum, en la iglesia
de Santa María de Sion.
Aseguran que fue llevada allí por Menelik, hijo de Salomón con la reina Saba.
Otras versiones aseguran que estuvo en Roma, en Irlanda y en diferentes regiones.
Hasta ahora, el Arca de la Alianza continúa desaparecida.
El Santo de los Santos, un cubo perfecto de oscuridad absoluta
El Santo de los Santos es el recinto sagrado donde se resguardaba el Arca de la Alianza.
Este lugar se ubicaba en la zona más profunda del Templo de Salomón.
No tenía ventanas y estaba protegido por la figura de dos ángeles, similares a los
que decoraban la tapa del Arca.
El Santo de los Santos medía aproximadamente nueve metros en todos sus lados.
Se ubicaba en el extremo occidental del Templo y permanecían oscuridad o tinieblas como
una representación de la divinidad impenetrable de Dios.
Aunque la oscuridad era total, el sumo sacerdote de Israel podía entrar una vez al año en
la fecha de Yom Kippur para ofrecer sacrificios.
El recinto estaba separado en dos, de un lado el Santo de los Santos con el Arca y del otro
el Tabernáculo, ambos separados por una cortina.
La Menorá Errante, un rastro de 2.600 años que se perdió
La Menorá es el candelabro de siete brazos que tradicionalmente se asocia con el pueblo
judío y que representa la presencia divina, la zarza ardiente, la sabiduría y la luz
de la Torá.
El Templo de Salomón albergaba unas diez menorás, ubicadas en el Lugar Santo, la sala
que precedía al Santo de los Santos.
Sus lámparas solo podían encenderse con aceite de oliva.
Todas las menorás del Templo de Salomón se perdieron con la invasión de Babilonia,
eran de oro macizo, así que fueron tomadas como tesoro.
Luego el segundo templo albergaba una que también desapareció tras la llegada de Roma
a Jerusalén y la destrucción del templo.
Esta menorá fue llevada a Roma y expuesta en el Desfile de Victoria, luego fue llevada
al Templo de la Paz.
Cuando Roma fue saqueada en el año 455, luego fue recuperada y llevada a Constantinopla
en el 533, supuestamente luego sería devuelta a Jerusalén.
Pero esto nunca ocurrió porque continúa desaparecida.
Los querubines gigantes, guardianes alados que nadie puede describir.
En el Santo de los Santos se encontraban dos querubines de 5 metros de alto, estos tenían
la función de proteger o cubrir el Arca de la Alianza con sus alas extendidas.
Los querubines son difíciles de describir tanto para los redactores bíblicos como para
todos los demás autores sagrados.
Se dice que tenían rostros de niños y cuerpos de aves.
En el libro de Ezequiel se les describe con cuatro rostros, uno humano, otro de león,
otro de águila y otros de buey.
En el judaísmo se les considera incorpóreos, pero se les describe con alas y rostros de
niño y niña.
Con el tiempo, los querubines pasaron a representarse como en el puto, el cual se deriva de la figura
del cupido griego.
Lo cierto es que, en las tradiciones religiosas, los querubines resultan indescriptibles por
su naturaleza híbrida, su aparición entre luces y fuego, su majestuosidad y la forma
como rompen con lo conocido.
El mar de bronce, fundición antigua a una escala imposible
El mar de bronce era una pila gigante creada para contener agua en el templo de Salomón.
Fue construido con la finalidad de que los sacerdotes pudieran lavar sus manos y pies
para entrar al santuario.
Salomón mandó construir un mar de bronce inédito.
El borde parecía el de una copa y estaba colocado sobre el lomo de doce huellas.
Su figura era circular hacia arriba y cuadrada hacia abajo, y albergaba unos 44.000 litros
de agua.
El mar de bronce está lleno de simbología judaica, y su construcción tan perfecta y
difícil es adjudicada en el Libro de Reyes al artesano Girán Aviv.
La música perdida de la orquesta levítica del templo
La música del templo de Salomón inició en la época de su padre David, y con ella
la música hebrea.
A David se le atribuye la escritura de los salmos y la creación de los instrumentos
musicales.
Además, David asignó a los levitas como encargados de la música sagrada.
Con la construcción del templo de Salomón, el servicio musical de los levitas inició
el Día de la Dedicación.
Se reunieron 288 músicos tocando arpas, liras y símbolos, y 120 sacerdotes con trompetas.
Todos se unieron en un solo canto de alabanza al Señor.
Posteriormente, el servicio musical estuvo a cargo de los levitas quienes cantaban en
los oficios diarios, las fiestas especiales y cuando se trasladaba al arca.
Posteriormente, con la destrucción del segundo templo por parte de los romanos, la música
levita llegó a su fin, pues se perdió tanto el recinto como la liturgia donde se cantaba.
Además, luego de la diáspora y la concentración de los judíos en las sinagogas, el canto
coral y la música levítica dejaron de practicarse.
La ubicación en disputa ¿Dónde se encontraba exactamente el templo?
Según la Biblia, Salomón inició la construcción del templo en el monte Moriag, donde Dios
había manifestado a David.
En la actualidad, esta ubicación corresponde al monte del templo o explanada de las mesquitas,
donde se ubican la cúpula de la roca y la mesquita de Al-Aqsa, ambas pertenecientes
al islam.
Debido a la prohibición de realizar excavaciones en la zona, es muy difícil comprobar que
este sea realmente el lugar donde se ubicaba el templo de Salomón.
Diversas teorías han intentado ubicar el templo en la ciudad de David o en otras áreas
de la explanada o de Jerusalén, pero según la Biblia, el lugar correcto sería donde
se ubica la cúpula de la roca.
Ahora bien, algunos investigadores han recabado información en función de los datos visibles,
y sin necesidad de excavar, aseguran que la ubicación real del templo sería entre la
cúpula de las tablas y la cúpula de las rocas, una sección bastante amplia que los
investigadores creen que es el punto exacto y que permitiría la reconstrucción del tercer
templo.
Estos datos fueron publicados en la revista Meridian en 2008.
Independientemente de todas las teorías existentes, la ubicación bíblica exacta sería el monte
de Moriag, hoy conocido como monte del templo.
El templo perdido ¿Por qué nunca se ha encontrado evidencia directa?
El templo de Salomón no ha podido ubicarse ni se han encontrado pruebas arqueológicas
que sostengan su existencia.
Para algunos científicos se trata de una historia ficcional, para otros no.
En la Biblia se dice que el templo estaba construido en el monte Moriag, pero en ese
mismo lugar se elevó el segundo templo, y posteriormente otras religiones como el cristianismo
y el islamismo erigieron también sus templos.
Actualmente la zona está protegida, y excavar implicaría un conflicto político y religioso.
Algunos investigadores alegan que, si hubiese existido, su historia y la magnitud de su
estructura deberían aparecer reflejadas en otros textos de la época, o deberían existir
otras pruebas en toda Jerusalén y más.
Pero hasta ahora solo se ha encontrado la estela de Teldana, de la cual se extrajo
un texto que menciona una victoria sobre la casa de David, pero no menciona a Salomón.
Cámaras secretas bajo el monte del templo
Aunque no se puede excavar en la zona, se han descubierto diversos túneles y cámaras
secretas bajo el monte del templo en Jerusalén, en su mayoría se trata de ductos de agua
que comunican con otras áreas de Jerusalén, y que servían para llevar y traer el agua
hacia los templos.
La mayoría de estos túneles y ductos se descubrieron a partir de 1864, cuando un grupo
de topógrafos encabezado por Charles Wilson asumieron la misión de cartografiar todos
los túneles bajo Tierra Santa, debido a que los ductos de agua se encontraban contaminados
y enfermaban a la población.
En la exploración se encontraron partes del segundo templo de Salomón.
Este templo fue construido por Sorobabel por el año 516 a.C., unos 70 años después de
que Nabucodonosor destruyera el primer templo de Salomón.
En la exploración, ciertas secciones parecen indicar la proximidad al recinto del Santo
de los Santos.
No obstante, muchos túneles fueron cerrados.
El Pozo de Warren, el explorador victoriano que excavó túneles bajo Jerusalén.
Wilson animó a Charles Warren a continuar la exploración bajo el monte del templo alrededor
de 1869.
Tras recibir autorización, inició la excavación bajo el monte encontrando una serie de cisternas
en la roca madre de la época del primer y segundo templo.
Posteriormente, Warren continuó su investigación y encontró que bajo la cúpula de la roca
existía un canal de 60 centímetros de ancho hacia el lado occidental, que se extendía
5 metros hacia el norte.
Algunos arqueólogos creen que se trata del emplazamiento del altar del templo antiguo.
Warren también logró explorar el túnel de Ezequía hacia el manantial de Gijón.
Incluso encontró un pasaje vertical que hoy se conoce como el Pozo de Warren, que conecta
la superficie de la ciudad con las alas del manantial.
La piedra fundacional, la roca sagrada en el corazón de tres religiones.
En el templo de Salomón, la piedra fundacional o angular es una roca formada por 12 rocas,
sobre las cuales descansó Jacob tras huir de Esaú.
Al dormir soñó con la casa de Dios y prometió que la piedra sería el monumento a Dios.
Al escucharlo, Dios hizo que las rocas se unieran en una y determinó que sería la
piedra angular de su templo.
Esta roca fue colocada luego en el primer templo de Salomón en el Santo de los Santos.
Sobre ella fue colocada el Arca de la Alianza.
Hoy se cree que esta roca es la que se encuentra en la cúpula de la roca, lugar de culto de
tres religiones que fundamentan los orígenes de su fe, el judaísmo, el islam y el cristianismo.
Para el judaísmo es el lugar más sagrado porque allí se ubicaba el Santo de los Santos
del templo de Salomón.
Para el islam es uno de los lugares sagrados porque allí el profeta Mahoma ascendió al
cielo.
Para los cristianos es uno de los lugares donde Jesús predicó, aunque en la noción
cristiana Jesús se convierte en la piedra fundacional.
De cara al sol naciente, ¿estaba el templo alineado con el equinoccio?
El templo de Salomón se encontraba ubicado hacia el este, en el punto exacto donde sale
el sol.
En la tradición judía todos los templos se ubican hacia el este, hacia el sol naciente.
El lugar donde se cree que estuvo el templo de Salomón y donde actualmente se encuentra
la cúpula de la roca, tiene la particularidad de que en la pascua judía el sol sale exactamente
al frente, el este magnético, que también coincide con exactitud, con la salida del
sol en el Monte de los Olivos.
El templo de Salomón se encontraba alineado con el equinoccio de marzo porque justo es
la fecha en la que los judíos celebran la pascua, o el inicio de esta, que ocurre justo
el día 15 de Nisan, y que inicia con la primera luna llena después del equinoccio de primavera.
De esta forma, la salida del sol sobre el templo de Salomón en el equinoccio, marca
el inicio del periodo de cosecha y abundancia, y la cercanía de la pascua, que se celebra
finalmente en el día 15 de Nisan, o el día 15 luego de la luna llena después del equinoccio,
y que inicia el mismo día de la luna llena.
Los judíos se guían por un calendario lunisolar, y aunque la fecha no siempre es exacta, es
cierto que la alineación del templo con la salida del sol en la época del equinoccio
y de pascua, es bastante exacta, reconstruyéndolo irreconstruible, el verdadero tamaño y plano
del templo.
Por años, los investigadores han intentado entender las dimensiones del templo de Salomón,
pues la única descripción detallada es la bíblica.
En 2011, un descubrimiento arqueológico en Kirbeth, Kejafa, encontró una pequeña maqueta
de santuario hecha de piedra.
Esta maqueta y otros artículos, permitieron a los investigadores imaginar las dimensiones
reales del templo.
Las dimensiones del templo serían,
Santuario, 27 metros de largo por 9 metros de ancho, y 13,5 metros de alto.
Santo, 18 metros de largo por 9 metros de ancho, por 13,5 metros de alto.
Santísimo, su forma era cúbica, con todos los lados iguales, cada uno de 9 metros.
Cámaras del techo, 4,5 metros de alto.
Pórtico, 10 metros de ancho por 5 metros de largo, por 50 metros de alto.
En función de estas medidas y la descripción bíblica, se han realizado diferentes planos
e imágenes que permiten comprender la magnitud y belleza del templo de Salomón.
El saqueo de Nabucodonosor ¿Qué pasó con los tesoros del templo?
Tras la conquista de Jerusalén por Babilonia en el 586 a.C., el templo fue destruido en
un incendio.
Previamente, todas sus piezas habían sido saqueadas y llevadas a Babilonia.
Algunos investigadores han intentado ubicar algunas, pero sin éxito.
Se especula que el Arca de la Alianza se encuentra bajo el monte del templo, en custodia del
Islam.
Otros aseguran que se encuentra en Etiopía.
Se cree que cuando Ciro el Grande liberó a los judíos, devolvió con ellos algunas
de las piezas saqueadas, como vasos de oro y plata.
Sin embargo, los objetos rituales y sagrados no se han encontrado.
La afirmación etíope ¿Menelik primero llevó el Arca hasta Axum?
Según el relato etíope Kebra Negast, del siglo XIV, la reina Saba tuvo un hijo con
Salomón llamado Menelik.
Cuando el joven alcanzó la mayoría de edad, viajó a ver a Salomón.
Tiempo después volvió con su madre.
En el regreso, Salomón envió un grupo de judíos con él.
Al parecer, estos judíos, molestos por el traslado, se llevaron consigo el Arca de la
Alianza.
Luego Menelik la llevó a Axum, y conquistó los territorios cercanos, iniciando así el
Imperio Etíope.
Esta historia fue el fundamento de la Dinastía Salomónica de Etiopía, que gobernó hasta
1974.
Según la Iglesia Ortodoxa Etíope, el Arca de la Alianza se encuentra protegida por ellos
en la Iglesia de Santa María de Sion.
Nadie puede entrar a su lugar de reposo, por lo que nadie puede confirmar su existencia.
El Templo de Salomón como Piedra Angular de la Francmasonería
La francmasonería surgió de los gremios de trabajadores de las catedrales de la Edad
Media, como canteros y constructores.
Por su labor en la construcción han buscado remontar sus orígenes mucho más atrás en
la historia, siendo el Templo de Salomón su principal referencia, no porque Salomón
fuese mazón, sino porque buscan equiparar su historia con la de grandes tradiciones
religiosas.
Entre sus bases fundacionales se encuentra la leyenda de que el rey Salomón fue quien
creó la masonería con todos sus grados y rituales, y asumió como líder convirtiéndola
en una sociedad secreta mientras construía el templo en el Monte Moriag.
De hecho, uno de los grados de la masonería reconoce al artesano Girán Aviv como un mazone,
y que fue asesinado por otros tres, al no querer revelar el conocimiento divino.
Esta leyenda se ha escrito en diferentes textos que dan base a la masonería, como el manuscrito
Cook y el manuscrito Dowland.
Según estos textos, el Templo de Salomón es su piedra angular.
Salomón, el amo de los demonios, Jin, ángeles caídos y la construcción del templo.
Según el testamento de Salomón, este recibió un anillo del arcángel Miguel que le permitía
controlar los demonios.
Con este anillo sella a Belzebú y junto a él a todos los demonios.
Según la historia, Salomón usó este anillo para comandar a los demonios y lograr así
la construcción del templo.
El texto revela que Salomón utilizó este anillo para interrogar a todos los demonios
Incluso según el Talmud Babilónico, Salomón usaba el anillo para controlar a un demonio
llamado Ashmeday, quien tenía posesión del Shamir, la criatura o ser mítico capaz de
cortar las rocas sin herramientas.
El anillo mágico de Salomón nunca fue encontrado y las historias a su alrededor pertenecen
más al mundo del ocultismo que de la fe en Dios.
El rollo de cobre, un mapa del tesoro de 2000 años
El rollo de cobre se descubrió en 1952 en una cueva en Qumran, junto a otros rollos
de pergamino y papiro que se conocen como los rollos del mar muerto.
Este rollo tan diferente a los otros contiene una lista de tesoros y el lugar donde fueron
enterrados.
Se cree que se trata de los tesoros del segundo templo de Jerusalén, y que demuestra que
ya se sabía de su inminente destrucción, por lo que sus objetos fueron previamente
extraídos y escondidos.
Este rollo parece haber sido dejado en la cova en el año 100 después de Cristo, y tras
su descubrimiento, ha inspirado a muchos aventureros a buscar y elaborar teorías sobre
los tesoros, considerándolo un mapa del tesoro.
¿Existió el Templo de Salomón tal como lo describe la Biblia?
La existencia tanto del Rey Salomón como del Templo de Salomón sólo se relata en
la Biblia y textos judíos.
A pesar de que años de excavaciones y búsquedas arqueológicas no han arrojado grandes o certeras
pistas, su existencia es aceptada por arqueólogos, académicos y, por supuesto, por religiones
como la judía, cristiana e islámica.
Las características estructurales o arquitectónicas que los textos sagrados describen del templo
coinciden con la arquitectura de la época en otras regiones, incluso en Jerusalén,
según otras edificaciones descubiertas.
Pero ante la imposibilidad de hallar el presunto templo, la evidencia que ofrecen otras edificaciones
permite a la comunidad científica religiosa entender que sí debió existir tal como fue
descrito.
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