LA HISTORIA OCULTA DEL sexenio de Miguel de la Madrid de 1982 a 1988, errores que cambiaron al país

Relatos Históricos
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VIVIR EN MÉXICO ERA UN INFIERNO ECONÓMICO de 1982 a 1988. Hoy conoceremos todos los sucesos que marcaron el sexenio de Miguel de la Madrid como uno de los más caóticos y extenuantes de la historia de México, algunos con consecuencias que hasta el día de hoy siguen presentes.
Así fue vivir en México durante el sexenio de Miguel de la Madrid, 1982 a 1988.
Asumió la presidencia en 1982 cuando México enfrentaba una de sus peores crisis, deuda
externa impagable, inflación superior al 100% y devaluación brutal del peso, recibió
un país con la banca recién nacionalizada por José López Portillo, lo que complicó
aún más la economía.
Vivir en México durante el gobierno de Miguel de la Madrid, que duró de 1982 a 1988, fue
una de las experiencias más traumáticas y difíciles para cualquier mexicano de clase
media o clase baja.
En 1983 hubo inflación de 80.8%, en 1984 hubo 59.16%, en 1985 hubo 63.8%, ¿te imaginas
vivir esos niveles de inflación, donde los precios de la comida subían todos los días?
En comparación, México tuvo 3.69% de inflación en el año 2025.
Durante el devastador sismo del 19 de septiembre del año 1985, su respuesta fue ampliamente
criticada por lenta e insuficiente, lo que afectó su imagen pública.
¿Qué harías si de un día para otro el gobierno decidiera apoderarse de todos los
bancos del país y tomar control de tus ahorros?
¿Qué pasó realmente durante las elecciones de 1988, cuando el sistema de conteo de votos
se cayó misteriosamente y dejó como ganador al candidato del PRI?
¿Cómo es posible que el asesinato de un solo agente encubierto haya cambiado para
siempre la relación entre México y Estados Unidos, y marcado el inicio de los grandes
grupos del crimen organizado?
Hoy conoceremos todos los sucesos que marcaron el sexenio de Miguel de la Madrid, como uno
de los más caóticos y extenuantes de la historia de México, algunos con consecuencias
que hasta el día de hoy siguen presentes.
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La nacionalización bancaria sacude al país 1 de septiembre del año 1982.
En 1981, antes de que empezara el sexenio de Miguel de la Madrid, sucedieron dos hechos
internacionales que alteraron gravemente la economía en México y afectarían al sexenio
del futuro presidente.
El primero fue la caída en los precios del petróleo por la alta producción en otros
países.
El problema no solo fue la disminución del valor del crudo, el cual llegó a ser del
14% menos, sino que el gobierno mexicano se rehusó a disminuir sus precios, ocasionando
la pérdida de clientes y exportaciones.
El segundo evento internacional fue el aumento de tasas de interés internacionales, propiciada
por la Reserva Federal de los Estados Unidos.
Esto aumentó el costo de servicio de la deuda externa de México.
Nuevamente, el gobierno mexicano no actuó conforme con los cambios y siguió con su
política expansiva del gasto público, incluso rebasando lo presupuestado, provocando un
mayor endeudamiento del país y la salida de capitales de inversionistas por miedo a
posibles problemas económicos.
Como consecuencia, México sufrió una crisis económica, con una devaluación brutal del
peso de más de un 600% durante el año, con una inflación cerca del 100%, reduciendo
con ello el poder adquisitivo de los mexicanos, de la clase trabajadora y media.
Como solución, el entonces presidente José López Portillo declaró la nacionalización
de los bancos el 1 de septiembre de 1982.
Esto quiere decir que el gobierno mexicano expropió o tomó control de todos los bancos
privados del país, con la esperanza de que el sistema financiero no colapsara, controlar
el flujo de dinero que salía del país y así proteger la economía nacional.
Justo ese año tomó posesión Miguel de la Madrid, quien a pesar de estar en contra de
la nacionalización de la banca, tuvo que enfrentarse a los problemas que trajo consigo
esta decisión.
Pérdida de la confianza entre el gobierno y la iniciativa privada, ya que se percibió
como una medida autoritaria, esto frenó las inversiones y el crecimiento económico.
El final de un modelo económico más estatista, miedo e incertidumbre de la población sobre
sus ahorros.
Pese a la nacionalización de los bancos, la crisis económica siguió persistiendo,
por lo que el gobierno tuvo que aplicar medidas de austeridad como recortes del gasto público.
Miguel de la Madrid comenzó a cambiar el modelo del sistema bancario y permitió mayor
apoyo a la iniciativa privada, disminuyó la intervención del Estado en la economía
y abrió el país al comercio internacional con la entrada de México al GATT en 1986.
De esta forma, aunque los bancos seguían siendo del gobierno, se intentó que fueran
más eficientes y se preparó el camino para su futura privatización.
México declara moratoria de pagos y nace la crisis de la deuda, agosto a diciembre
de 1982.
La caída del precio del petróleo, la subida de tasas de interés internacionales, la fuga
de capitales y el endeudamiento excesivo en años anteriores causaron que la deuda externa
en México se convirtiera en impagable, haciendo que el gobierno pidiera moratoria o cese de
pagos, iniciando así la crisis de la deuda externa.
Esta crisis sumió al país en recesión, con una inflación mayor al 100% anual y devaluaciones
drásticas del peso.
Todo el pueblo sufrió desempleo masivo, congelamiento de salarios y una reducción drástica del
poder adquisitivo y bienestar social.
La pobreza se desató con el aumento de los productos básicos, se cerraron muchas empresas
nacionales al tiempo que el empleo informal aumentó.
Desgraciadamente, el nivel de actividad económica tardó más de 80 meses en recuperarse, en
lo que se conoce como la década perdida.
De la Madrid lanza la Renovación Moral de la Sociedad, 10 de diciembre de 1982.
El 10 de diciembre de 1982, Miguel de la Madrid puso en marcha la Renovación Moral de la
Sociedad, un programa social y político que tenía como objetivo combatir la corrupción
en todas las esferas del poder del gobierno, fomentar la honestidad en funcionarios públicos
y recuperar la confianza del pueblo, sobre todo dada la situación política y crisis
económica de 1982.
Este programa incluía una mayor vigilancia y control sobre funcionarios, promoción de
los valores como la legalidad y discursos, y campañas para ganarse a la sociedad.
Se llegó a procesar a varios altos funcionarios que hasta ese momento habían sido intocables,
como al jefe de la policía de la Ciudad de México, Arturo Durazo, o al poderoso director
de Pemex, Jorge Díaz Serrano, bajo los cargos de corrupción.
Sin embargo, el programa tuvo un impacto más simbólico que práctico, pues la corrupción
no se logró erradicar en todo el sexenio y muchos observadores políticos lo interpretaron
como un ajuste de viejas rencillas políticas.
La inflación galopante destruye el nivel de vida de 1982 a 1983.
Con tantos problemas económicos en 1982, el país comenzó una etapa de inflación galopante
justo cuando Miguel de la Madrid llegó al poder.
La inflación galopante ocurre cuando los niveles de inflación aumentan de dos a tres
dígitos anuales y progresivamente, lo que aumenta excesivamente los precios.
Entre 1982 y 83, la inflación galopante fue muy dura con el pueblo mexicano.
Los precios de la comida, transporte y renta aumentaron considerablemente.
El salario ya no alcanzaba para lo mismo que se compraba unas semanas antes, por lo que
muchas familias tuvieron que reducir su consumo.
El impacto fue mayor en alimentos básicos como las tortillas, la carne o la leche.
Incluso los productos importados aumentaron drásticamente de precio.
Gracias a esto, la desnutrición aumentó en los sectores más pobres.
Muchas empresas quedaron en quiebra o tuvieron que reducir su personal, por lo que mucha
gente perdió sus empleos.
Esto fue especialmente duro para los negocios pequeños.
La calidad de vida general se deterioró y la gente vivía con la ansiedad del dinero
y la incertidumbre del futuro.
La confianza en el gobierno se perdía.
El desempleo y la caída del poder adquisitivo cambian la vida cotidiana, 1983 a 1984.
Para el año de 1983, las consecuencias de la crisis económica de 1982 seguían bajo
el sexenio de Miguel de la Madrid.
El desempleo y la caída del poder adquisitivo o capacidad de compra transformaron radicalmente
la vida de los mexicanos desde entonces.
Personas que antes podían sacar adelante a una familia de 6 hijos con el sueldo mínimo
comenzaron a tener problemas económicos para darle educación, una buena alimentación
y hogar en esta época.
La situación siguió empeorando hasta la actualidad, donde un sueldo mínimo apenas
alcanza para comprar los insumos básicos de comida.
En 1983, las personas tuvieron que adaptarse y disminuir las compras de cualquier tipo
de lujo, como ropa nueva o electrodomésticos, siendo la prioridad la comida, renta y transporte.
Se volvió más popular el reutilizar, reparar e intercambiar bienes.
En la alimentación se sustituyeron los productos más caros como la carne y la leche por opciones
más baratas como el frijol y el arroz o las tortillas.
Las porciones se redujeron y el salir a comer se empezó a ver como un lujo.
Las decisiones familiares importantes, como bodas, estudios o tener hijos, se retrasaron
o eliminaron.
Asimismo, aumentó la migración en busca de mejores oportunidades en otros países.
Las tandas, el ambulantaje y la economía informal explotan, 1983 a 1985.
El desempleo obligó a que muchas familias, incluyendo los hijos menores, tuvieran que
trabajar para salir adelante.
También creció el comercio informal, como vender en la calle o en los cianguis, y se
volvió más común endeudarse.
El ambulantaje fue una de las mejores formas de percibir un ingreso extra para las familias,
pues tenía ventajas como una inversión inicial baja, sin trámites complicados y un ingreso
diario estable.
De la misma forma, creció la necesidad de la gente de financiarse, por lo que fue en
este marco de crisis donde los sistemas de ahorro colectivos o tandas tuvieron un gran
auge, pues eran más accesibles que un crédito formal y no tenía intereses.
El tráfico de sustancias ilícitas crece a la sombra de la crisis, destrucción del
rancho El Búfalo, noviembre de 1984.
La crisis económica de 1982 a 1985 dio las condiciones ideales para que el tráfico de
sustancias ilícitas creciera en México.
Muchas personas sin empleo encontraron en estos tipos de cultivos una forma de generar
ingresos mayores que en cualquier otro tipo de trabajo.
El gobierno tenía menos recursos para combatir la delincuencia, esto sin tomar en cuenta
el alto nivel de corrupción.
Por su parte, el gran aumento de demanda en Estados Unidos hizo que México se convirtiera
en uno de los proveedores clave.
Uno de los grupos delictivos que más se benefició de esto fue uno muy famoso de Guadalajara,
quienes se aliaron con grupos de América Latina, en especial de Colombia, ganando una
gran capacidad operativa y poder.
Para combatirlos, el gobierno mexicano realizó un operativo en donde descubrieron una enorme
plantación ilegal en el rancho El Búfalo, en el estado de Chihuahua.
Este fue uno de los cultivos ilegales más grandes descubiertos en México durante esa
época, con cientos de hectáreas sembradas y miles de jornaleros trabajando todos los
días.
El asesinato del agente Camarena marca un antes y un después, 7 de febrero de 1985.
El responsable detrás del descubrimiento del rancho El Búfalo fue un agente americano
encubierto de la DEA, llamado Enrique Camarena, conocido como Kiki.
Lamentablemente, el 7 de febrero de 1985, Camarena fue descubierto, secuestrado y eliminado
unos días después.
Esto causó un gran revuelo entre el gobierno estadounidense y México, pues Estados Unidos
exigía justicia inmediata, intensificando sus operaciones contra el narcotráfico en
México y tensando las relaciones entre ambos países.
La muerte de Camarena marcó un antes y un después en el combate del tráfico de sustancias
ilícitas en México, por varias razones.
A partir de este momento, los grupos criminales se volvieron más organizados, violentos y
empezaron a operar sin tanta discreción.
El tráfico de estupefacientes dejó de verse como un problema local y, en su lugar, se
hizo un tema importante entre la relación de México y Estados Unidos.
También se expuso una gran red de corrupción, evidenciando que el crimen organizado tenía
protección de varios niveles de gobierno.
Esto dañó la ya debilitada credibilidad de las instituciones.
El desplome del petróleo hunde de nuevo la economía, de 1985 a 1986.
Entre 1985 y 1986, México sufrió otro fuerte golpe para la economía, la cual ya de por
sí estaba debilitada por la crisis de 1982, el desplome del precio del petróleo.
El gobierno obtenía gran parte de sus ingresos de las exportaciones del petróleo a través
de Pemex, por lo que cuando el precio se hundió, también lo hizo la economía del país.
Esto se tradujo en recortes en programas, servicios e inversión, agravando aún más
la crisis de 1982, bajo el mandato de Miguel de la Madrid.
También aumentó la inflación, la pérdida de poder adquisitivo en la población, el
descenso de los salarios y el desempleo.
El terremoto del 19 de septiembre de 1985 devasta la Ciudad de México.
El 19 de septiembre del año 1985, a las 7 con 19 minutos, la Ciudad de México experimentó
uno de los mayores temblores del mundo, con una magnitud de 8.1 por más de 90 segundos.
Más de 200 edificios se desplomaron y si bien no se sabe cuántos fallecidos fueron
en total, se estima que la cifra supera las 10.000 personas.
Pero además de la tragedia humana, el terremoto del 85 generó muchos problemas sociales,
políticos y económicos para el gobierno de Miguel de la Madrid.
El movimiento telúrico reveló la falta de coordinación y reacción del gobierno durante
las primeras horas de la tragedia, en donde la población tuvo que organizarse sola.
Esto hizo ver a las autoridades a cargo de Miguel de la Madrid como incapaces y debilitó
aún más la confianza del pueblo.
De hecho, la ciudadanía empezó a cuestionar al gobierno más abiertamente.
En contraste, fueron los voluntarios, vecinos y brigadas ciudadanas independientes las que
más brillaron ante la ausencia de las autoridades y quienes tomaron el control de los rescates.
Además, debido a los miles de edificios que colapsaron, muchas familias se quedaron sin
hogar, un problema que el gobierno tomó muchas dificultades para resolver, sin mencionar
los costos de reconstrucción.
La sociedad civil nace de los escombros, ciudadanos contra gobierno, septiembre de 1985.
Antes de 1985, la gente dependía mucho del gobierno, pero luego de la reacción lenta
e ineficaz del gobierno después del terremoto, la población dejó de ser espectadora.
Surgieron grupos vecinales y brigadas que ayudaron a rescatar y reconstruir sin esperar
al gobierno, siendo el ejemplo de sociedad civil más famoso, los topos.
Con esto se perdió el miedo a criticar el poder, se formaron asambleas de vecinos y
colectivos de colonos que se organizaron para exigir apoyo y vivienda.
La tragedia despertó al pueblo en un país donde el gobierno tenía mucho control.
La reconstrucción habitacional transforma colonias enteras, octubre de 1985.
La reconstrucción habitacional después del terremoto del 85, transformó por completo
lo que era la Ciudad de México.
El objetivo del programa de reconstrucción habitacional presidido por Miguel de la Madrid
era reconstruir viviendas, reubicar adamnificados y reordenar las zonas afectadas.
Se demolieron edificios dañados, construyeron unidades habitacionales más seguras y aplicaron
nuevas normas antisísmicas para prevenir futuras desgracias.
Gracias a esto, se mejoraron también servicios como el agua, electricidad y drenaje, todo
bajo la presión de organizaciones vecinales que influyeron también en el diseño de viviendas
y supervisaron los procesos de reconstrucción.
En sí, esta reconstrucción fortaleció la organización social y redefinió el cómo
se vivió en la ciudad para siempre, sobre todo en zonas del centro como La Doctores,
Roma y Guerrero.
Millones emigran al norte y la ley, IRCA, cambia el panorama, 6 de noviembre de 1986.
Debido a la crisis económica que seguía azotando al país durante el gobierno de Miguel
de la Madrid, muchas familias ya no podían sostenerse y apenas lograban sobrevivir.
Como resultado, millones de mexicanos optaron por emigrar al norte, siendo en su mayoría
trabajadores de la construcción, agricultura y servicios.
Viendo el problema migratorio que se avecinaba, el presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan,
firmó el 6 de noviembre de 1986 la Immigration Reform and Control Act, o ley IRCA, con la
cual se le permitió a los inmigrantes indocumentados obtener residencia legal.
También se buscaba frenar la migración ilegal al incluir sanciones a empleadores que contrataran
trabajadores sin documentos.
Con la ley IRCA, muchos migrantes legalizados pudieron llevar a sus familias a Estados Unidos.
Ahora la inmigración ya no era temporal, sino permanente.
Las remesas a México aumentaron exponencialmente, lo que ayudó a muchas familias mexicanas
a sobrellevar la crisis.
El Mundial de México 86 une a un país herido, 31 de mayo a 29 de junio de 1986.
La Copa Mundial de la FIFA México de 1986 fue más que un evento deportivo, fue un momento
de unión nacional donde el pueblo golpeado por la crisis económica y el terremoto pudo
obtener un respiro emocional.
Se vivió durante estas fechas un ambiente de orgullo y festejo, con la gente saliendo
a las calles a gritar porras, en un sentido de unidad nacional, sin importar la clase
social.
Aquí fue donde se forjó el sentimiento de todos estamos juntos en México, pues a pesar
del terremoto, el país logró llevar a cabo este evento, fue como una manera de decir
que seguían en pie.
El Mundial dejó varios momentos inolvidables, como la famosa Mano de Dios de Diego Maradona,
Televisa, Pipsa y el control de los medios durante el sexenio de 1982 a 1988.
Un tema clave durante el sexenio de Miguel de la Madrid fue el control de los medios
de comunicación, siendo los dos actores principales Televisa y Pipsa.
Por un lado, Televisa era la principal cadena de televisión en el país, teniendo básicamente
un monopolio de la TV abierta y el acceso a millones de mexicanos, por lo que sus contenidos
influían en la opinión pública.
Esto lo aprovechaba el gobierno para dar una cobertura positiva de ellos, evitando también
las críticas fuertes o controversiales.
La televisión proyectaba solo una imagen controlada de la verdadera situación del
país y su gobierno.
Por otro lado, Pipsa, una empresa estatal, controlaba la distribución de papel para
los periódicos, el cual era uno de los medios principales de información de la época.
Si Pipsa decidía no vender papel a los periódicos, entonces no podían publicar, resultando en
una censura a medios críticos.
Por su parte, los periódicos afines al gobierno tenían mayores facilidades.
El gobierno influía en las noticias que se difundían, limitaba la crítica abierta y
promovía una narrativa oficial, por lo que la información que llegaba al pueblo muchas
veces era parcial o sesgada.
Había poca pluralidad de opiniones.
Fue el comienzo de la desconfianza hacia los medios oficiales de información, que prevalece
hasta la actualidad.
La inflación alcanza su máximo histórico, 159% en 1987.
Uno de los momentos más críticos de la economía mexicana del siglo XX ocurrió en 1987, cuando
la inflación se disparó al 159%, haciendo que los precios se dispararan a más del doble
y aumentando el empobrecimiento generalizado.
Esta inflación fue causada por la crisis acumulada desde 1982, que incluía el déficit
del gobierno y una deuda externa muy alta, así como por la caída del petróleo y la
devaluación del peso frente al dólar.
Los precios estaban fuera de control, incluso incrementándose todos los días en algunos
rubros.
El sueldo tampoco alcanzaba para enfrentar esta crisis, por lo que la gente tuvo que
apretarse el cinturón aún más.
Sin embargo, el gobierno implementó a finales de 1987 el programa Pacto de Solidaridad Económica
para combatir la inflación.
El Pacto de Solidaridad Económica frena la espiral inflacionaria 15 de diciembre de 1987.
Firmado el 15 de diciembre del año 1987, el Pacto de Solidaridad Económica fue un
acuerdo entre el gobierno, empresas y trabajadores para controlar los precios y salarios en pro
de estabilizar la economía.
Afortunadamente este programa fue la clave para bajar la inflación en los próximos
años.
Este pacto tripartito consistía en que el gobierno se comprometía a controlar los precios
y a reducir el gasto público innecesario, mientras las empresas no subirían sus precios
de manera arbitraria y los trabajadores moderarían sus incrementos salariales, todo para no alimentar
la inflación.
Los resultados fueron inmediatos, siendo uno de los primeros pasos para la estabilización
económica antes del sexenio de Carlos Salinas.
Adicionalmente el programa demostró que el esfuerzo conjunto de los trabajadores, empresas
y el gobierno podían influir en la economía, sentando así las bases de la modernización
económica de los años posteriores.
La cultura popular de los 80, de Timbiriche y Cafanes a Cuna de Lobos, 1986 a 1988.
La inflación, la crisis económica y el desempleo hizo que la población buscara un refugio
emocional y espacio de socialización, lo que generó una diversidad de gustos en la
cultura popular de los 80 en México, que fueron desde el pop alegre hasta el rock contestatario.
Así nacieron fenómenos juveniles y adultos que marcaron a generaciones, tales como Timbiriche,
un grupo pop formado en los 80, que fue un ícono de la música juvenil con canciones
alegres.
Cafanes, banda de rock que tenía letras profundas con temas existenciales y de crítica social,
representaba la rebeldía e identidad alternativa frente a una cultura dominante.
Cuna de Lobos, tenelovela que marcó la época, con historias de traición, intriga y poder
familiar.
Las elecciones de 1988 y la caída del sistema fracturan al régimen 6 de julio de 1988.
Las elecciones del 6 de julio del año 1988 fueron un parteaguas importante en la historia
política de México.
El PRI llevaba gobernando 59 años en México y durante este tiempo la economía no paraba
de sufrir devaluaciones, inflación y desempleo.
El pueblo, inconforme con la actualidad del país, se organizó tras eventos como el terremoto
de 1985 y la crisis económica.
Las elecciones de esa vez estaban bajo la mirada de todos los mexicanos, pero un incidente
fue lo que acabó con la paciencia de todos, un fallo repentino durante el conteo rápido
de votos que casualmente dejó como ganador a Carlos Salinas, representante del PRI.
La oposición denunció el evento como un fraude electoral y manipulación del sistema.
Esto dejó como consecuencia a un PRI fracturado internamente, que duraría años, así como
la legitimidad de las votaciones y democracia oficial cuestionadas, impulsando a la oposición
como el pan.
El balance brutal, un sexenio que empobreció a una generación, de 1982 a 1988.
El sexenio de Miguel de la Madrid fue uno de los peores para México, especialmente
para la juventud de adultos jóvenes.
El balance social, económico y político fue muy negativo, empobreciendo a toda una
generación, con consecuencias que fueron más allá de 1988.
A esto se suman las consecuencias del terremoto de 1985, que no solo dejó pérdidas humanas,
sino de hogares, complicando aún más los problemas a los que se tenían que enfrentar
los mexicanos.
Por fortuna fue una época en la que los mexicanos se convirtieron en más críticos y participativos.
El sexenio de Miguel de la Madrid estuvo marcado por el caos y la adversidad, pero también
por la unión y el cambio de pensamiento del pueblo mexicano, un despertar que marcaría
la política futura y la participación social.
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de la Madrid, de 1982 a 1988.
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