La verdad de lo que pasó con San Miguel Arcángel

Relatos Históricos
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31 cosas de la historia del arcángel Miguel, la verdad no contada. ►Suscríbete al canal: https://geni.us/eZcCYJ
Gran cantidad de pueblos y ciudades llevan su nombre y es patrono de países, localidades, gremios y de cuerpos militares por su condición de ángel guerrero, casi siempre representado abatiendo a un dragón, una serpiente o al mismo demonio.
Vamos a repasar en este video la historia bíblica, tradicional, legendaria e incluso cinematográfica del arcángel Miguel, una de las figuras religiosas más prominentes
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31 cosas de la historia del Arcángel Miguel, la verdad no contada.
El Arcángel Miguel es uno de los personajes más fascinantes y completos de las grandes
religiones. Es una figura estelar en el catolicismo, el anglicanismo y la iglesia ortodoxa oriental,
y era mencionado en las oraciones obligatorias diarias en los primeros tiempos del islam,
religión en la que se encarga de repartir las recompensas de Dios a los hombres buenos.
Según la tradición judía, fue el abogado de los israelitas durante su travesía por
el desierto, e impugnó el reclamo de Satanás sobre el cuerpo de Moisés. Le tocó participar
en múltiples enfrentamientos como comandante de los ejércitos celestiales, y según el
libro del Apocalipsis del Nuevo Testamento, luchó contra Satanás y lo expulsó del cielo.
Otra de sus funciones era acompañar hasta el paraíso a las almas de los justos muertos.
Gran cantidad de pueblos y ciudades llevan su nombre, y es patrono de países, localidades,
gremios y de cuerpos militares por su condición de ángel guerrero, casi siempre representando
a batiendo a un dragón, una serpiente o al mismo demonio. Vamos a repasar en este vídeo
la historia bíblica, tradicional, legendaria e incluso cinematográfica del Arcángel Miguel,
una de las figuras religiosas más prominentes. Antes de meternos a fondo, no te olvides de
suscribirte a nuestro canal y activar las notificaciones para mantenerte al día con
nuestras actualizaciones. Número 1
Su mención más antigua proviene del Libro de Enoch. La referencia más antigua del Arcángel
Miguel data del siglo III antes de Cristo, y aparece en el Libro de Enoch, un texto no
canonizado por las principales iglesias cristianas, incluyendo la católica. Esta mención lo incluye
en el Grupo de los Siete Arcángeles, junto con Uriel, Raguel, Rafael, Gabriel, Sariel
y Remiel. Miguel vuelve a ser mencionado en los últimos capítulos del Libro de Daniel,
un texto apocalíptico judío fechado en el siglo II antes de Cristo, pero ambientado
400 años antes, en el siglo VI antes de Cristo. En este relato, un hombre vestido de lino,
no identificado, probablemente el Arcángel Gabriel, le dice a Daniel, un hombre judío
exiliado en Babilonia, que él y Miguel, tu príncipe, están batallando contra el
príncipe de Persia, y que después, en el tiempo del fin, Miguel, el gran príncipe
que protege a tu pueblo, se levantará. Número 2
En la tradición judía, es el comandante de los ejércitos celestiales. El Libro de
Enoch, atribuido por la tradición al personaje bíblico bisabuelo de Noé, jugó un rol decisivo
en el establecimiento preeminente de Miguel como uno de los ángeles y arcángeles. En
textos judíos posteriores, se dice que Miguel es el mediador de la Torah, o ley del pueblo
judío, y que se encuentra parado a la diestra del trono divino. En las tradiciones de la
comunidad de Qumran, Miguel dirige al pueblo de Dios en la batalla del tiempo del fin,
y en otros textos es el protector de Israel, y el comandante de los ejércitos celestiales.
Número 3 Es el impugnador del reclamo de Satanás
sobre el cuerpo de Moisés. Según la tradición judía, Miguel es el abogado de Israel, que
impugna el reclamo de Satanás sobre el cuerpo de Moisés. Sirve como sumo sacerdote en el
santuario celestial, intercede entre Dios y la humanidad, y acompaña hasta el paraíso
a las almas de los justos muertos. En el Nuevo Testamento, Miguel también forma
parte de los Siete Arcángeles, y es mencionado en el Libro del Apocalipsis, en el que lucha
contra Satanás y lo expulsa del cielo, evitando su acceso a Dios como acusador. También es
mencionado por su nombre en la Epístola de Judas, el penúltimo libro del Nuevo Testamento.
Número 4 Era mencionado en las oraciones obligatorias
en los primeros tiempos del Islam. En los textos islámicos en general, el Arcángel
Miguel es identificado como Mikail, aunque en la única ocasión que se menciona el Corán,
su nombre es Mikal. Esta mención está en QS 298, cuando unos judíos de Medina retaron
a Mahoma a revelar el nombre del ángel del que recibió las revelaciones, y el profeta
respondió que había sido Gabriel. Los judíos respondieron que Gabriel era su enemigo, por
lo que las revelaciones procedían de Miguel. El Hadis, la recopilación de los dichos de
Mahoma, cita al profeta del Islam mencionando a Gabriel y a Miguel como los ángeles que
le mostraron el infierno y el paraíso. En los primeros tiempos del Islam, los nombres
de los dos arcángeles estaban incluidos en las oraciones diarias obligatorias.
5.- El ángel Samael se apoderó de sus alas para arrastrarlo en su caída, pero fue salvado
por Dios. La tradición rabínica señala a Miguel como el abogado del pueblo israelí
que pelea con los príncipes de otras naciones, particularmente con Samael, el ángel acusador
de Israel. La enevistad entre el arcángel y el ángel surgió cuando Samael fue expulsado
del cielo y se apoderó de las alas de Miguel, al que deseaba arrastrar en su caída, lo
que motivó la intervención de Dios para salvarlo. La creencia de que Miguel era el
abogado de los israelitas se hizo tan poderosa que pasó a ocupar un lugar importante en
la liturgia judía, a pesar de la prohibición de los rabinos de recurrir a los ángeles
como intermediarios con Dios.
6.- Según la tradición, rescató a Abraham del horno en el que Nimrod lo arrojó. Los
rabinos afirman que Miguel asumió el rol de defensor en el tiempo de los patriarcas
bíblicos. El rabino del siglo I, Eliezer ben Jacob, quien, según la tradición, vio
el segundo templo de Jerusalén, señaló que Miguel rescató a Abraham del horno al
que había sido arrojado por Nimrod. También se afirma que fue Miguel quien le comunicó
a Abraham que su sobrino Lot había sido tomado cautivo y que fue protector de Sarah.
7.- También se dice que salvó a Isaac de ser sacrificado. Se dice también que Miguel
evitó que Isaac fuera sacrificado por Abraham, reemplazándolo por un cordero.
Igualmente que salvó a Jacob de ser asesinado por Samael cuando el hijo de Isaac y Rebeca
aún estaba en el vientre de su madre. También evitó que Labán, tío y suegro de Jacob,
le hiciera más daño a su sobrino y yerno.
El éxodo Rabá sostiene que Miguel fue el abogado de los israelitas en el viaje desde
Egipto hasta la Tierra Prometida, señalándose también que fue él quien destruyó el ejército
del rey.
8.- Reemplazó a Satanás en las funciones de éste como ángel bueno. Miguel fue venerado
como sanador en tiempos del cristianismo primitivo y su santuario más antiguo en el cercano
oriente, el Micaelión, construido en el siglo IV por Constantino el Grande, en Calcedonia,
estaba asociado con aguas curativas. El Micaelión era una iglesia magnífica y con el tiempo
se convirtió en modelo para cientos de otros templos que difundieron la devoción por el
A finales del siglo IV, Epifanio de Salamina, padre de la iglesia y obispo de la ciudad
chipriota, se refirió a Miguel como el sustituto de Satanás para ejercer las funciones que
éste tenía cuando todavía era un ángel bueno.
9.- Su iconografía como un guerrero matando a un dragón, data de una pintura del siglo
IV. Después de que Constantino derrotó a Licinio cerca del Micaelión en el año 324,
se colocó una pintura en el templo en la que Miguel mata a una serpiente que se convirtió en
la obra de arte más importante de la antigüedad sobre el arcángel y en la base de su iconografía
en la que aparece como un guerrero matando a un dragón. La veneración de Miguel como
sanador se extendió por Roma en el siglo VI después de un brote de peste y de este
tiempo data la dedicación del castillo de San Ángelo al arcángel por haber salvado a la ciudad.
10.- Fue señalado como el príncipe de los serafines. La devoción por Miguel
continuó creciendo en la iglesia occidental y las fiestas dedicadas al arcángel fueron
registradas en el sacramentario leonino del siglo VI. En el sacramentario gelasiano del siglo VII,
algunos de estos libros litúrgicos hacen referencia a una basílica arcángeli ya
desaparecida que se encontraba en la vía salaria de Roma.
11.- La relación de ángeles del teólogo Dionisio, el pseudo Areopagita, ampliamente
utilizada a partir del siglo VI, otorgó a Miguel un rango especial en la jerarquía celestial.
12.- En el siglo XIII fue señalado como el príncipe de los serafines, la primera de las
nueve órdenes angélicas. Tomás de Aquino lo postuló como el príncipe de los ángeles.
11.- Es visto como el modelo para las virtudes del guerrero espiritual.
Los católicos lo llaman San Miguel Arcángel o San Miguel a secas, un título que no indica
canonización. En la Aletanía de la Vigilia Pascual, sólo él es mencionado por su nombre,
mención que no recibe ni Gabriel ni Rafael. Las enseñanzas católicas romanas le asignan
varios roles, incluyendo el liderazgo del ejército de Dios y de las fuerzas del cielo en su victoria
contra los poderes infernales, y el de servir de modelo angelical para las virtudes del
guerrero espiritual. También cumple con el rol de ángel de la muerte, que da a cada alma la
oportunidad de redimirse e ir al cielo antes de morir, para consternación del diablo y sus secuaces.
12.- Sus otros roles según la iglesia católica. Miguel en el catolicismo se dedica a pesar las
almas en una báscula perfectamente calibrada, razón por la que a menudo se representa sosteniendo
unas balanzas. Otro papel de San Miguel para los católicos es el de custodio de la iglesia, razón
por la que da nombre o es patrono de muchas ciudades, incluyendo San Miguel de Allende en
México, San Miguel en el Gran Buenos Aires y San Miguel de Tucumán en la provincia argentina de
Tucumán. La oración de San Miguel es una tradición del catolicismo romano que pide concretamente al
santo que defienda a sus fieles. En su condición de guerrero celestial, fue venerado por diversas
órdenes militares de caballería durante la Edad Media. 13.- Es ampliamente elegido como ángel de
la guarda o ángel custodio en la iglesia ortodoxa oriental. La iglesia ortodoxa oriental confiere
a Miguel el título de archistrategos o comandante supremo de las huestes celestiales. La tradición
del ángel de la guarda o ángel custodio está muy acentuada en el cristianismo ortodoxo oriental y
los fieles eligen especialmente a Miguel y Gabriel. Los ortodoxos orientales contemporáneos califican a
los ángeles como poderes sin cuerpo y a lo largo del año celebran varias fiestas en las que Miguel
es protagonista. Es mencionado en varios himnos del cristianismo oriental y sus íconos son habituales
en los templos. Cuando Cristo está acompañado por ángeles, la figura de Miguel siempre está
presente. 14.- En la iglesia copta de Alejandría es el intercesor entre los fieles y Dios. La
mayoría de las ciudades rusas tienen una iglesia o una capilla que venera a Miguel y en Rusia muchas
catedrales, iglesias, monasterios y otros lugares religiosos están dedicados al arcángel. En Serbia,
la catedral de San Miguel es la más grande de Belgrado y el templo sede del patriarca ortodoxo
está dedicado al arcángel. En la iglesia ortodoxa copta de Alejandría, Miguel cumple el rol de
intercesor, presentando a Dios las oraciones y peticiones de los justos y acompañando las
almas de los muertos al cielo, venciendo a Satanás. El 12 del mes de Ator se celebra el
día de la conversión de Miguel en el jefe de los ángeles. 15.- Lutero lo identificó con Cristo.
Las iglesias protestantes admiten a Miguel como un arcángel. Las tradiciones metodista y anglicana
reconocen la existencia de cuatro arcángeles Miguel, Uriel, Gabriel y Rafael. El polémico
obispo anglicano irlandés Robert Clayton, quien llegó a enfrentar cargos de herejía hacia el final
de su vida, propuso en el siglo XVIII que Miguel fuera reconocido como el Logos o Jesucristo y
Gabriel como el Espíritu Santo. Las controversiales opiniones del obispo llevaron al gobierno a ordenar
un juicio en su contra, aunque murió antes de ser procesado. Muchos reformadores religiosos
protestantes identificaron a Miguel con Cristo en sus escritos, incluyendo a Martín Lutero.
Las iglesias luteranas de Hamburgo y Haldensheim llevan su nombre y Bach compuso varias cantatas
para celebrar sus fiestas anuales. 16.- Los adventistas creen que Miguel es uno
de los varios nombres de Cristo y los mormones piensan que es Adán. La iglesia adventista del
séptimo día cree que Miguel es uno de los muchos nombres aplicados a Cristo. En opinión de los
teólogos adventistas, Miguel es el verbo eterno que nació encarnado como Jesús. Igualmente,
esta denominación cristiana que espera la segunda venida de Jesucristo cree que el nombre de Miguel
significa uno que es como Dios y que es el jefe o cabeza de los ángeles. Por su parte,
la iglesia mormona postula que Miguel es Adán, príncipe y patriarca de la familia humana.
La iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días sostiene también que Miguel
ayudó a Jehová con la forma premortal de Jesús a la creación del mundo bajo la dirección de Elohim
o el Dios Padre y expulsó del cielo a Satanás. 17.- Los testigos de Jehová lo consideran el
único arcángel y el primero y más grande de los hijos celestiales de Dios. Los testigos de Jehová
consideran que Miguel es otro nombre del Jesús celestial tanto en su existencia prehumana como
después de la resurrección. Creen además que la referencia a Miguel en Judas 9 lo identifica como
el único arcángel. Afirman también que su nombre significa Cristo, descrito en el Tesalonicenses
4.16 como descendiendo, con voz de mando, con voz de arcángel y con sonido de trompeta.
Puesto que asimilan a Miguel con Jesús, los testigos de Jehová asumen que el arcángel es
el primero y más importante de los hijos celestiales de Dios. Es el que toma la iniciativa para reivindicar
la soberanía de Dios, para luchar contra las fuerzas de Satanás y para defender al pueblo
de Dios en la tierra. Número 18, según el Islam, reparte las recompensas entre los hombres buenos.
En el Islam, Mikal, como es llamado Miguel, se encarga de ejecutar lo previsto por Dios y es
el responsable de fenómenos como la lluvia. Forma el grupo de cuatro arcángeles junto con Jebrel,
o Gabriel, y Rafil, el ángel trompetista, y Arraíl, el ángel de la muerte. En la tradición
musulmana, Miguel se ocupa de alimentar los cuerpos y las almas y a menudo es representado
como el ángel de la misericordia. Es amistoso, intercede ante Dios por comprensión para los
humanos y tiene a su cargo el reparto de recompensas entre los seres humanos buenos.
Según el Islam, de las lágrimas de Miguel se crean ángeles que se convierten en sus ayudantes.
Número 19, dio su nombre a la primera orden de caballería de Francia en el siglo XV.
San Miguel es el santo patrón de policías, militares y paramédicos, y durante la edad
media tardía lo fue de la caballería junto con San Jorge. Desde que en el año 955 el emperador
del Sacro Imperio Romano Germánico, Otón I el Grande, aplastó al ejército húngaro en la batalla
de Lechfeld, poniendo fin a las invasiones magiares en la Europa Latina, Miguel fue convertido en un
santo imperial, siendo santo patrón de la Alemania moderna. Cuando el reino de Francia creó su primera
orden de caballería en 1469, le puso el nombre de San Miguel, que fue glorificado por el poeta
francés de la época, Jean Molinet, al señalar que la hazaña de armas primordial del arcángel fue
el primer acto de caballería y destreza caballeresca que jamás se logró.
Número 20, la construcción cristiana más antigua de Navarra, España, fue dedicada a San Miguel.
Una orden de caballería británica fundada en 1818 lleva el nombre de San Miguel y San Jorge.
Antes de la evangelización cristiana de Alemania, las montañas eran dedicadas a los dioses paganos,
y San Miguel cambió esta tradición cuando los cristianos poblaron los montes de capillas
consagradas al arcángel. En España, San Miguel recibe la devoción de los navarros y los vascos,
y fue tenido como un paladín contra el paganismo y las herejías. En lo alto de un cerro de la
sierra de Aralar, se encuentra el santuario de San Miguel de Aralar, el inmueble cristiano
más antiguo de Navarra. Número 21, es el patrono de varias ciudades europeas.
Miguel es el santo patrón de Bruselas desde la Edad Media, y su figura aparece en el centro
del escudo de armas de la ciudad. Recibe también la designación de protector de Ucrania y su capital,
Kiev. Arcángel, la ciudad del norte de Rusia, citada en la desembocadura del Divina,
San Miguel es patrón de la ciudad escocesa de Lingdingov desde el siglo XIII, y la iglesia
local consagrada al arcángel fue construida en el año 1134. Otra ciudad escocesa en la que
ostenta el patrón es Dumfries, cuyo templo fue construido sobre un montículo que domina el río
Neve. Número 22, es patrón de unidades militares en Estados Unidos, Francia e Italia. San Miguel
es considerado protector de los paracaidistas del ejército de Estados Unidos, y la 82 división
aerotransportada lo erigió como su patrón, tradición que viene de la batalla de San Miguel
durante la Primera Guerra Mundial, uno de los primeros enfrentamientos cruciales en los que
participó la unidad. Los paracaidistas del segundo regimiento de la legión extranjera del ejército
francés tienen en su boina una insignia con un lazo alado que sostiene una daga inspirada en
Miguel. Igualmente es el patrón del noveno regimiento de las fuerzas especiales italianas
y de la policía de Italia. Número 23, según una leyenda, le cuestionó a Dios no haber matado a
Satanás. Existe una leyenda de origen judío referida a que Miguel fue enviado por Dios para
atraer a Nabucodonosor II contra Jerusalén en torno al año 600 antes de Cristo, y que después
fue muy activo en la liberación de los israelitas de su cautiverio Babilonio, al que fue conducido
por el rey Caldeo de Babilonia, que destruyó el templo de Salomón. Según la recopilación leyendas
de los judíos, Miguel lideró una banda de ángeles que cuestionaron la decisión de Dios de crear el
primer hombre, y le criticaron por no haber matado a Satanás y sus demonios en el momento de la
creación de Adán y Eva, permitiendo así la consumación del pecado original. Esta banda
angelical fue consumida por el fuego, excepto Miguel. Número 24, se le atribuye el milagro de
Colosas. La iglesia ortodoxa oriental atribuye a Miguel su participación en un milagro ocurrido en
la ciudad de Colosas. Según la leyenda, el apóstol Juan se encontraba predicando en el área, y
predijo la aparición de Miguel en un lugar donde después surgió un manantial curativo. Un rico
peregrino cuya hija sanó en el manantial, construyó una iglesia, pero los paganos,
celosos del poder sanador de las aguas, intentaron inundarlo desviando la corriente. Miguel impidió
la inundación desviando las aguas por otro cauce que abrió sobre las rocas. Número 25,
la leyenda de la cueva del monte Gargano en Italia. Un relato mitológico de Cornwalls,
Inglaterra, señala que el monte de San Miguel, situado en el centro de una isla de marea,
fue construido por gigantes y que el rey Arturo luchó contra uno de estos colosos.
Según una leyenda de Cornwalls de finales del siglo V, Miguel se le apareció a los
pescadores de la isla. La leyenda de que el arcángel apareció cerca del año 490 en una
apartada cueva de la cima del monte Gargano, se hizo muy popular en Omardía e Italia,
convirtiéndose en el siglo VIII en sitio de peregrinación que atraía peregrinos incluso
de Inglaterra y otros lugares alejados de Europa. Número 26, su aparición a una
monja supuestamente dio origen a la Coronila de San Miguel. Antonia de Astónaco, una monja
carmelita portuguesa del siglo XVIII, relató que San Miguel se le apareció en 1751 para hacerle la
revelación de que le gustaría ser honrado con nueve invocaciones especiales. Estas se
corresponden con los nueve coros de ángeles y las oraciones fueron aprobadas en 1851 por
el papa Pío IX, siendo conocidas con el nombre de Coronila de San Miguel,
también llamado Rosario de los Ángeles. Sin embargo, existen pruebas de que la Coronila es
anterior al siglo XVIII, por lo que ya existía cuando la monja portuguesa reportó la aparición
del arcángel. Número 27, fue exasperado por un obispo francés que creía que sus
apariciones eran demoníacas. Una leyenda de Normandía señala que Miguel se le apareció a
San Oudbert, obispo de Avaranches, en el año 708, impartiendo instrucciones para la construcción de
un templo con un islote rocoso llamado Mont San Miguel. Según el relato, San Oudbert exasperó
al arcángel, quien tuvo que aparecérsele tres veces, porque el obispo pensaba que las dos
primeras habían sido visiones demoníacas. En el siglo X, el duque de Normandía mandó
a construir en el monte una abadía benedictina que continúa siendo un importante lugar de
peregrinación. Número 28, cuatro niñas afirmaron haber visto apariciones de Miguel en la década de
1960. Entre 1961 y 1965, cuatro colegialas españolas de entre 11 y 12 años del pueblo
de San Sebastián de Garamandal, en Catambría, reportaron apariciones del arcángel Miguel y de
la Virgen María. Sin embargo, la iglesia católica mantiene una actitud muy conservadora sobre este
tipo de eventos, y varios obispos de Santander han considerado infundado el carácter sobrenatural
de las visiones de Garamandal. El investigador escéptico Joe Nickel escribió que las supuestas
apariciones cantabras provienen de hechos anecdóticos. Número 29, generalmente es
representado como un guerrero. En la mayoría de sus representaciones, Miguel es presentado
como un guerrero angelical, provisto de espada, escudo y casco. El escudo puede llevar la frase
latina quis ut Deus, que significa quien como Dios, que es la traducción literal del nombre
hebreo de Miguel. Casi siempre está de pie sobre un dragón, una serpiente o un derrotado satanás,
a los que atraviesa o amenaza atravesar con su arma. Menos comunes son las representaciones en
las que aparece con un par de balanzas para pesar las almas de los muertos o sosteniendo
un libro bíblico. Número 30, figura en el poema épico Paraíso perdido. En el famoso y extenso
poema épico Paraíso perdido, escrito por el poeta inglés John Milton en el siglo XVII, Miguel es
presentado como un arcángel que destaca por su destreza militar. También es el encargado de
montar una guardia en el paraíso, y Adán lo describe a Eva así, no terrible que deba temer,
ni sociablemente suave, como Rafael, que debo confiar mucho, sino solemne y sublime,
a quien no ofender. Con reverencia debo encontrarme, y tú te retiras.
Número 31 fue interpretado por John Travolta en la película Miguel. En 1996, la directora
estadounidense Nora Ephron rodó la película Miguel, en la que John Travolta interpretó al
arcángel, que es enviado a la tierra a reparar algunos corazones heridos. En la película,
Miguel huele a galletas, tiene un sorprendente gusto por el azúcar y los cigarrillos, y en
principio luce grosero y desasiado. Devuelve la vida a un hombre que muere atropellado por un
camión, reconcilia a una pareja y cumple su deseo de ver la torre Sears de Chicago.
La película fue un éxito de taquilla, aunque la crítica, en general, fue negativa.
Definitivamente, el arcángel Miguel es uno de los personajes de mayor entidad de las grandes
religiones. ¿Conocías las incidencias sobre esta prominente figura religiosa,
según lo narran las sagradas escrituras y lo refieren a la tradición y las leyendas?
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Recuerda, un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla.
