Los años que nunca existieron, 15 extrañas teorías del tiempo fantasma corregido. Hoy conoceremos el inusual tema de las teorías que han circulado y circulan sobre los “años fantasmas”, el tiempo que, según algunos, nunca existió.
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This video explores various marginal and pseudohistorical theories regarding \"phantom time,\" suggesting that significant portions of human history were fabricated, erased, or miscalculated. It examines claims from diverse thinkers who argue that official chronologies are the result of academic conspiracies, religious inventions, or dating errors to align history with specific ideologies.
Los años que nunca existieron, 15 extrañas teorías del tiempo fantasma.
¿Sabías que el científico que descubrió la ley de la gravedad dedicó sus últimos
años a intentar borrar más de mil años de la historia de Egipto?
¿Y si te dijera que existe una teoría según la cual un emperador y un papa se pusieron
de acuerdo para eliminar casi 300 años de historia, y que Carlomagno nunca existió?
Suena absurdo, pero durante los últimos cuatro ciclos, hombres respetados, jesuitas, filólogos,
matemáticos, egiptólogos, han sostenido exactamente eso, que hay años, siglos y
hasta milenios que fueron borrados, inventados o duplicados.
Algunos de estos baches históricos son atribuidos a la mala fe de personas poderosas, como emperadores
y papas, que manipulaban la historia y la cronología histórica a su conveniencia, y
otros a errores de datación que van desde modestos hasta groseros.
Tomemos como ejemplo el caso de Isaac Newton, el hombre que aparece en casi todas las listas
como uno de los dos o tres científicos más influyentes de la historia.
Newton falleció en 1727, creía que las civilizaciones organizadas habían comenzado en torno al
año 1125 antes de Cristo, borrando más de mil años de historia de Egipto y medio milenio
de la antigua Grecia.
Hoy conoceremos el inusual tema de las teorías que han circulado y circulan sobre los años
fantasmas, el tiempo que, según algunos, nunca existió.
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Número 1.
La cronología recortada de Isaac Newton, 500 años borrados de Grecia y 1000 de Egipto,
nada antes de 1125 antes de Cristo.
Conocido principalmente por sus contribuciones sobre las leyes que rigen los movimientos
de los cuerpos, la óptica y el cálculo diferencial, existen aspectos de la vida de Isaac Newton
casi desconocidos por el gran público, incluyendo su interés en enmendar la historia.
En la última etapa de su carrera, Newton prestó mucha atención a la forma en que
la civilización humana evolucionó desde que ocurrió el diluvio bíblico, dijo Jedah
Z.
Botchewald, profesor de Historia del Instituto Tecnológico de California.
En la época de Newton, se aceptaba ampliamente que el universo había sido creado unos 6000
años antes, siguiendo la cronología establecida en la Biblia.
Aunque aceptaba la idea del diluvio, Newton rechazaba muchos otros aspectos del texto
bíblico, incluyendo la divinidad de Cristo y el concepto de la Santísima Trinidad.
Él creía que Cristo era un ser humano con ciertos poderes, digamos de inspiración divina,
pero no creía que hubiera resucitado.
Eso podía meterte en muchos problemas en aquellos tiempos, añadió Botchewald.
Newton pudo expresar esas ideas sin consecuencias porque las plasmó en sus diarios, y aunque
se las confió a algunos de sus colegas, no se dedicó a difundirlas entre el público
en general.
Newton creía en las enseñanzas de la Biblia, pero discrepaba de las posturas fundamentalistas.
En su obra Apóstuma, la cronología de los reinos antiguos enmendada, publicada en 1728,
un año después de su muerte, Newton fijó el comienzo de las civilizaciones organizadas
en torno al año 1125 a.C., borrando más de mil años de historia de Egipto y medio
milenio de la Antigua Grecia.
En cambio, muchas cosas de las que se creen sobre Newton nunca ocurrieron, el incidente
de la manzana no ocurrió, el papel de la fruta en la historia de la ciencia ha sido
enormemente exagerado, agregó Botchewald.
2.
Jean Jardin
Toda la antigüedad clásica anterior al 1300 después de Cristo la falsificaron unos monjes.
Jean Jardin fue un erudito jesuita francés que vivió entre los años 1646 y 1729, recordado
principalmente por su teoría heterodoxa de que toda la literatura anterior al siglo XIV
fue elaborada por una conspiración de monjes de los años 1300 de la Era Común.
Según esta teoría bastante disruptiva, todos los textos de la antigüedad clásica, incluyendo
la obra de Platón, Aristóteles, Julio César, Seneca y muchos otros autores, habrían sido
falsificaciones realizadas por estos monjes eruditos de la Edad Media.
Hardouin tampoco creía que la mayoría de las obras de arte, inscripciones antiguas,
monedas y otras evidencias arqueológicas de épocas antiguas hubieran sido auténticas,
sino elaboraciones de esta mega conspiración del Medioevo.
Las excéntricas ideas de Hardouin llevaron a que varias de sus obras fueran incluidas
en el Índice de Libros Prohibidos.
Hardouin fue un hombre polémico por diferentes motivos.
Contrariamente a la creencia general de que la edición latina de la Vulgata del Nuevo
Testamento fue traducida del texto griego existente, el francés argumentó que todos
los libros del Nuevo Testamento fueron escritos originalmente en latín, o al menos fueron
traducidos al latín con la aprobación de los autores a partir de originales hebreos
o griegos que se han perdido.
Argumentaba que Jesucristo hablaba latín a diario, interpretando pasajes de los Evangelios
donde las palabras de Jesús están registradas en arameo, para indicar que este no era el
idioma que hablaba habitualmente.
Varios autores de su tiempo y posteriores cuestionaron la obra de Hardouin, utilizando
calificativos como error, temeridad, insipidez, puerilidad e imprudencia.
Aunque a Hardouin se le ha tildado de loco, su posición fue sólo un ejemplo extremo
de una tendencia crítica general de su tiempo, siguiendo a respetados autores como Baruch
Spinoza y Thomas Hobbes, que habían comenzado a identificar y descartar dataciones y atribuciones
erróneas de documentos medievales suscritos de la iglesia.
3.
Edwin Johnson
Toda la historia anterior al siglo XV, antes de 1400, es una invención de monjes.
Edwin Johnson fue un historiador inglés que vivió entre 1842 y 1901, conocido principalmente
por sus radicales cuestionamientos a la historiografía cristiana.
Entre sus obras sobresalen Antiqua Mater, un estudio de los orígenes del cristianismo,
publicada anónimamente en 1887, y las Epístolas Paulinas, reestudiadas y explicadas, libro
aparecido en 1894.
En Antiqua Mater, Johnson examina una amplia diversidad de fuentes relacionadas con el
cristianismo primitivo, al margen de las escrituras, concluyendo que no existían evidencias documentales
confiables para sostener la existencia de Jesucristo y los apóstoles.
Afirmó que el cristianismo comenzó como un movimiento de la diáspora judía que se
adhirió a una interpretación más liberal de la Torah, con ritos más sencillos y una
perspectiva más espiritualizada.
Tanto el gnosticismo como algunos cultos paganos también son mencionados por Johnson como
posibles precursores del cristianismo.
En referencia a las Epístolas Paulinas y el auge de la cultura inglesa, Johnson sostuvo
enfáticamente que la llamada Edad Oscura, anterior al año 1400 de la Era Común, nunca
existió como ha sido descrita, sino que fue inventada por escritores cristianos que crearon
personajes y eventos imaginarios.
De esta forma los Evangelios, Pablo, los primeros textos cristianos, los padres de la iglesia,
Agustín, Jerónimo y otros, así como el cristianismo en general, fueron creaciones
literarias que atribuyó a monjes principalmente benedictinos que elaboraron toda la mitología
cristiana a principios del siglo XVI.
Un mordaz crítico de Johnson dijo, se propone abolir toda la historia inglesa anterior a
finales del siglo XV.
Johnson sostuvo que antes de la era de las publicaciones y el renacimiento de las letras,
no existen registros fiables y hay una absoluta falta de documentos con fechas verificables.
Número 4 Robert Valdoff, Homero, César y Horacio fueron escritos en los siglos XIV
y XV.
El filólogo suizo Robert Valdoff resumió sus investigaciones con las siguientes palabras,
nuestros romanos y gregos han sido humanistas italianos.
Todos ellos, Homero, Sófocles, Aristóteles y muchos otros autores antiguos, tan diferentes
en nuestra percepción, pertenecen al mismo siglo, el XIV y el XV del renacimiento italiano.
Valdoff sostuvo que toda la historia de los antiguos gregos y romanos, así como la historia
bíblica, que se correlaciona en cierta medida con la anterior, fue elaborada e introducida
por humanistas italianos, así como por sus seguidores y colegas de otros países.
Según Valdoff, el humanismo brindó todo un mundo de fantasías sobre la antigüedad
y la Biblia, así como sobre la Alta Edad Media, que el erudito fallecido en 1918 también
considera una invención de los escritores humanistas.
Esta historia ficticia, inicialmente escrita en pergaminho, fue grabada en piedra y fundida
en metal, y se ha regado en nuestra percepción hasta tal punto, que ninguna crítica positivista
puede hacer dudar a la humanidad de su veracidad.
Valdoff dijo haber descubierto paralelismos entre los libros históricos del Antiguo Testamento
y las obras del género romántico medieval, así como la Iliada de Homero, no bastante
sólidos como para suponer que tanto el texto referido a la legendaria Guerra de Troya,
como el de la Biblia, datan de finales de la Edad Media.
Obras como los comentarios sobre la Guerra de las Galias, de Julio César, y las Odas
de Horacio, serían también realizaciones renacentistas, según Valdoff.
Los críticos de Valdoff consideran sus posiciones carentes de valor y señalan que inventar 3.000
años de escrituras religiosas, historia, literatura y poesía, y hacer desaparecer
todo rastro de esta estafa monumental, habría sido una tarea imposible incluso para muchas
generaciones de talentosos escritores.
Número 5.
Wilhelm Kamayar.
Toda la documentación de la Edad Media fue fabricada en el siglo XV.
El estudioso alemán Wilhelm Kamayar sostuvo en su obra escrita principalmente en los años
1920 y 1930, especialmente en la falsificación de la historia alemana, que la mayor parte
de la documentación e historia medieval europea fue fabricada o alterada de forma masiva durante
el siglo XV.
Kamayar, nacido en 1889 en Neinstadt, Baja Sajonia, declaró que los métodos de investigación
histórica de la época para verificar la autenticidad de las fuentes eran inadecuados.
En sus libros intentó demostrar que un gran número de documentos medievales eran falsificaciones
producto de la alteración universal y académica de la historia a finales de la Edad Media.
Sostuvo que una campaña humanista responsable de estas falsificaciones en el siglo XV se
extendió durante al menos un ciclo, ejecutada por un ejército académico constantemente
reforzado de alrededor de mil hombres, distribuidos entre los diversos monasterios y otras ramas
de falsificación en Occidente.
Esta campaña tenía que llevar a cabo la monumental tarea, dirigida por Roma, de falsificar la
historia medieval hasta el más mínimo y trivial detalle, y de esta forma se produjo
un gran robo cultural perpetrado contra los pueblos germánicos.
Kaimeyer no era historiador de formación, sino maestro de escuela primaria, y sus tesis
circularon en el ambiente volkisch de la Alemania de entre guerras.
Su primer texto publicado, en 1921, trataba sobre la supuesta pertenencia de raza de los
habitantes de su región, y uno de sus libros de 1937 apareció dentro de una colección
titulada Despertar Volkisch.
El historiador Joost Voortman resumió así la tesis de Kaimeyer.
La cultura germánica pura fue eliminada de las fuentes históricas de un solo golpe,
y el catolicismo romano fue manipulado.
Un crítico de Kaimeyer resaltó su innegable desconocimiento de los métodos y resultados
de la investigación histórica-científica.
6.
Gunnar Heinzog
Los 700 años que la Tierra no registra, 230-930 d.C.
El sociólogo e historiador alemán Gunnar Heinzog, faecido en 2023, propuso una teoría
cronológica radical que sostiene que la estratigrafía arqueológica del primer milenio
de la Era Común, muestra un bache de unos 700 años, habitualmente ubicados entre los
siglos III y X, o más precisamente entre los años 230 y 930.
Según Heinzog, estos siglos fantasmas nunca existieron de manera lineal, y la historia
oficial simplemente alargó y casi duplicó artificialmente la Edad Media, como producto
de errores de interpretación y datación de las capas de la Tierra.
El científico social alemán sostuvo que los sucesos y evidencias arqueológicas asignados
a periodos separados son en realidad contemporáneos, y argumentó que la escasez de registros y
la superposición de determinados estratos se explican a través de la revisión total
de la cronología y de los eventos catastróficos asociados.
La mayor parte de la comunidad científica rechaza las afirmaciones de Heinzog, señalando
que se centran en una visión estratigráfica, ignorando la abrumadora cantidad de evidencias
arqueológicas, textuales, artísticas, numismáticas y de otra índole sobre este periodo histórico,
tanto en Europa como en Asia y América.
En el tema demográfico, Heinzog defendió la teoría del abultamiento juvenil, que sostiene
que un exceso de población, especialmente de hombres jóvenes, conduce previsiblemente
a disturbios sociales, guerras y extremismo criminal, ya que los terceros y cuartos hijos
que no encuentran posiciones prestigiosas en sus sociedades, justifican su impulso a
competir por motivos ideológicos o religiosos.
Según Heinzog, el abultamiento juvenil habría sido la causa del fascismo del siglo XX y
de conflictos recientes o en curso, como el de Dafur, en el norte de África, y los levantamientos
palestinos con sus ramificaciones terroristas.
Número 7 Jupp Topper y la gran acción
Nada anterior al 1400 después de Cristo es real.
Hoy estaríamos en el siglo XVIII.
Jupp Topper es un investigador aficionado alemán nacido en 1940 y un escritor de libros
sobre temas antropológicos, etnográficos e históricos.
En su esayo La gran acción, publicado en 1998, y su libro Historia de ficción de 1999,
Topper defiende que la cronología histórica oficial ha sido adulterada y modificada, y
que todos los eventos anteriores al siglo XV fueron elaborados o redistribuidos artificialmente,
por lo que el año real en curso difiere de la cronología tradicional.
Topper argumenta que toda la historia de la Edad Antigua y de la Edad Media Temprana
se elaboró o duplicó durante el Renacimiento y la Ilustración, señalando que ningún
dato anterior al año 1400 de la Era Común es fiable o inobjetable.
Bajo las hipótesis de manipulación y saltos de tiempo defendidas por el alemán, el cómputo
real de los años transcurridos a lo largo de la historia implicaría que la época
actual se correspondería realmente con el primer cuarto del siglo XVIII.
La mayor parte de la comunidad científica rechaza estas ideas de Topper, señalando
que existen suficientes documentos antiguos y medievales, así como numerosos objetos
fechados con procedimientos científicos independientes, como el carbono-14 y la dendro-cronología,
que avalan la cronología histórica oficial.
En 1977, Topper publicó El legado de los gigantes, un libro sobre la prehistoria de
España y la cuenca del Mediterráneo Occidental.
La tesis principal del libro interpreta los vestigios de las primeras altas culturas de
la región como la base de la Atlántida de Platón.
Si bien la idea no goza de mucha aceptación en la investigación convencional, su descubrimiento
de pinturas y grabados rupestres presentados en el libro contribuyeron a enriquecer el
acerbo histórico de estas culturas.
8.
Nicolai Morozova
Todo lo anterior al siglo VI después de Cristo, antes del año 500, fue inventado.
Nicolai Morozov fue un polímata, escritor y revolucionario ruso que pasó 25 años en
prisión por actividades contra los gobiernos zaristas.
También fue un pionero de la aviación en Rusia y un académico que publicó obras en
diversos campos de la ciencia, y algunos de sus escritos fueron pioneros de las teorías
sobre la nueva cronología.
Morozov sostuvo que gran parte de la historia antigua era una invención y que los registros
previos al siglo VI de la Era Común carecían de veracidad.
En su monumental obra A Cristo, aparecida entre 1924 y 1932, argumentó que acontecimientos,
personajes e incluso civilizaciones clásicas fueron falseados o reinterpretados mediante
la manipulación cronológica y cálculos astronómicos equivocados.
Durante su cuarto de siglo en las cárceles zaristas, Morozov se dedicó a estudiar historia,
química y astronomía.
Examinó documentos y textos antiguos, como el Almagesto de Ptolomeo, concluyendo que
los datos celestes de escritos y horóscopos correspondían a la Edad Media y no a la antigua.
Sostuvo que herramientas básicas como las ruedas surgieron apenas en los primeros siglos
de la Era Común, y que la historia verdadera es mucho más breve de lo que se acepta oficialmente.
Sus ideas fueron el punto de partida para la denominada nueva cronología, desarrollada
décadas después por el matemático ruso Anatoly Fomenko.
Los postulados de Morozov son considerados pseudocientíficos y pseudohistóricos por
las comunidades de científicos, arqueólogos e historiadores, que defienden las dataciones
realizadas por el carbono-14, la epigrafía, la numismática, los métodos estratigráficos
y otras técnicas rigurosas e independientes.
Morozov nunca militó en el Partido Comunista, pero tras 1917 se integró plenamente en el
sistema científico soviético.
Dirigió el Instituto Leskavt, de Petrogrado, desde 1918 hasta su muerte, y fue nombrado
Académico Honorario de la Academia de Ciencias de la URSS, en 1932.
Murió en 1946.
La hipótesis del tiempo fantasma es una teoría conspirativa propuesta por el alemán Heriber
Isaac en 1991.
Según Isaac, el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Otón III, quien reinó
entre los años 996 y 1002, y Silvestre II, papa de 999 a 1003, fraguaron un complot para
que sus gobiernos coincidieran con el año 1000, o Anno Domini, lo que habrían hecho
borrando 297 años de historia, los transcurridos entre 614 a 911.
La iglesia de la Edad Media y el público en general otorgaron una consideración especial
al año 1000, pensando que el primer milenio después de Cristo podía ser el momento del
juicio final.
1000 y no más era una expresión entre resignada y fatalista a medida que se aproximaba la
fecha.
En todo caso, si no ocurría nada especial, como efectivamente sucedió, el hecho de reinar
durante el primer milenio después de Cristo daba un aura especial de legitimidad al gobernante
y por tanto a las decisiones que tomara.
Según Isaac, el emperador y el papa lograron su objetivo falsificando, tergiversando y
alterando pruebas documentales y físicas.
Según esta teoría, todo el periodo carolingio, incluyendo al mismísimo Carlo Magno, que
vivió entre los años 742 y 814, considerado el padre de la Europa cristiana, fue una fabricación
añadida a la Alta Edad Media.
Antes de enfocarse en el periodo medieval temprano, Isaac lanzó varias propuestas de
cronologías alternativas de la prehistoria y del Antiguo Egipto, las cuales recibieron
una cobertura destacada en los medios populares alemanes en los años de 1990.
Sin embargo, suficientes evidencias contradicen su hipótesis del año 1000, que no ha logrado
apoyos más allá de diversos partidarios de las teorías conspirativas.
10.
La nueva cronología de Fumenco
Toda la historia anterior al año 1000 después de Cristo es falsa y Jesús vivió en 1152
a 1185.
La nueva cronología es una teoría que afirma que eventos generalmente atribuidos a las antiguas
civilizaciones de Egipto, Grecia y Roma, entre otras, en realidad ocurrieron durante
la Edad Media, más de un milenio después.
Además propone que la historia mundial anterior al año 1600 de la Era Comuna giraba en torno
a un imperio global llamado Gran Tartaria y fue ampliamente falsificada para favorecer
los intereses de diversos conspiradores, entre ellos el Sacro Imperio Romano Germánico,
el Vaticano y la Casa Romanov de Rusia.
Si bien la teoría fue difundida por primera vez en los años 1990 por el campeón mundial
de ajedrez Garry Kasparov, su principal valedor ha sido el matemático ruso Anatoly Fumenco,
basado en la obra del científico soviético Nikolai Morozov.
La nueva cronología presenta una línea de tiempo totalmente reconstruida que muestra
una historia radicalmente más corta que la aceptada universalmente.
Esta teoría comprime toda la historia registrada desde el Neolítico hasta la Alta Edad Media
en un periodo de menos de un milenio.
Según Fumenco, la práctica de la historia escrita surgió alrededor del año 800 de
la Era Comuna, y prácticamente no existe información sobre los sucesos acaecidos entre
los años 800 y 1000.
La mayoría de los eventos históricos registrados habrían tenido lugar entre los años 1000
y 1500 de la Era Comuna.
Según esta propuesta cronológica, Jesús habría vivido realmente entre los años 1152
y 1185 de la actual era.
La acogida de la nueva cronología de Fumenco por parte de la comunidad científica y académica
convencional ha sido generalmente negativa.
11.
Velikovsky y edades en caos, los 600 años fantasmas de Egipto y la falsa edad oscura
griega, 1100 a 750 a.C.
Immanuel Velikovsky fue un psicoanalista, escritor y catastrofista ruso-estadounidense
del siglo XX, autor del bestseller estadounidense Mundos en colisión, publicado en 1950.
Sus obras utilizan fuentes literarias antiguas, incluida la Biblia, y mitología comparada
para defender que la Tierra sufrió contactos cercanos catastróficos con otros planetas,
principalmente Marte y Venus, en la Antigüedad.
En su obra de 1952, Edades en caos, Velikovsky propuso una radical revisión de la historia
antigua, afirmando que la cronología convencional del Antiguo Egipto estaba desfasada unos 600
años.
Según su teoría, este desfase creaba un periodo fantasma en Egipto que obligaba a inventar
una edad oscura, artificial en Grecia, que abarcaba los años entre 1100 y 750 a.C.,
en la que supuestamente no sucedió nada, cuando en realidad la historia de ambas civilizaciones
ocurría de forma paralela.
Al desplazar la cronología egipcia hacia adelante o al acortar sus dinastías intermedias
inventadas o malinterpretadas, sugirió que eventos del Imperio Nuevo Egipcio coincidían
de manera directa con el Período de los Reyes de Judá y el posterior auge griego.
Para Velikovsky, figuras como la reina de Saba o el faraón Sisak no encajaban en la
cronología aceptada, lo que a su juicio demostraba que los historiadores habían alargado o duplicado
artificialmente la duración de las dinastías faraónicas.
La historia y la arqueología oficial definen la Edad Oscura Griega, aproximadamente entre
los años 1100 y 750 a.C., como un periodo de colapso posterior a la civilización miscénica,
caracterizado por la pérdida de la escritura, el aislamiento comercial y la contracción
demográfica.
Para Velikovsky, tal bache de casi cinco siglos no fue real, sin un recurso cronológico provocado
por el desajuste respecto a los libros de historia egipcia.
12.
David Roll.
350 años que nunca existieron en Egipto, dinastías 19 a 25.
El egiptólogo inglés David Roll propuso una nueva cronología en la que revisa radicalmente
la historia del Antiguo Egipto, al reducir hasta en 350 años la datación convencional
de las dinastías de la XIX a la XXV.
Su propuesta sostiene que los egiptólogos tradicionales sumaron por error siglos adicionales
al contabilizar como sucesivos periodos que en realidad sucedieron simultáneamente durante
este tiempo.
Roll sostiene que las dinastías del tercer periodo intermedio, como la XXI y la XXII,
no fueron consecutivas, sino simultáneas, gobernando en distintas partes de Egipto.
Al suprimir estos solapamientos, Roll reduce la línea de tiempo en aproximadamente 350
años antes del año 664 a.C.
El propósito principal de la propuesta cronológica de Roll es alinear la arqueología egipcia
con los relatos de la Biblia Hebrea y el Antiguo Testamento, permitiendo identificar a faraones
bíblicos no identificados en las escrituras.
Esto llevaría a identificar al bíblico Osisa con Ramsés II, y al oscuro faraón Dudimose
con el faraón del Éxodo, además de vincular a otros personajes históricos concretos con
sucesos que la cronología tradicional considera imposibles.
La egiptología convencional rechaza de manera general la cronología de Roll, señalando
que está basada en premisas erróneas, como información astronómica y datos de los reinados.
Además, la propuesta de Roll destruye las concordancias consensuadas de la civilización
egipcia con otras cercanas como la Asiria y Babilonia.
Muchos estudiosos simpatizan con la crítica de las debilidades del marco cronológico
existente, pero la mayoría de los arqueólogos e historiadores antiguos no están convencidos
actualmente de que las radicales re-evaluaciones propuestas resistan un examen minucioso, escribió
Amelie Court, jefa de Historia del Antiguo Cercano Oriente en el University College London.
13.
Centuries of Darkness, los 250 años cimentados del Mediterráneo, de 1200 a 800 a.C.
En 1991, el historiador e investigador británico Peter James y sus colaboradores publicaron
el libro Centuries of Darkness, o Siglos de Oscuridad, en el que afirman que la llamada
Edad Oscura Mediterránea, fechada aproximadamente entre los años 1200 y 800, es un bache cronológico
ficticio.
Al revisar supuestos errores en la datación de las dinastías de Egipto, los autores proponen
reducir 250 años de historia fantasma para reubicar el fin de la Edad del Bronce.
La arqueología y la historia tradicionales asumen que se produjo un vacío cultural y
económico de unos cuatro siglos tras la caída de las civilizaciones Vicénica e Hitita.
Por otra parte, la cronología de todo el Mediterráneo y el Cercano Oriente ha sido
elaborada partiendo de las fechas egipcias. De esta forma, el hallazgo de un error en
la datación egipcia impacta directamente la cronología del Levante Mediterráneo.
El colapso de la Edad del Bronce y la aparición de la Edad del Hierro se conectan casi de
forma directa, sin siglos de silencio histórico, de manera que, de ser correcto, este bache
propuesto por James impactaría directamente la cronología de la Edad de los Metales.
El libro de James abrió un intenso debate entre los expertos, aunque la mayoría de
los científicos convencionales continúan defendiendo la cronología oficial sin el
ajuste propuesto por el británico.
James, fallecido en 2024, también escribió al Reino Sumergido, el misterio de la Atlántida
resuelto, en el que sostiene que el relato de la Atlántida de Platón se originó en
la leyenda de Tántalis, la ciudad del rey Tántalo.
James identifica la Atlántida con esa hipotética ciudad perdida, que ubicó cerca de la actual
Manisa turca.
14.
La caída del ciclo exótico, el año 4241 a.C., que nunca existió, y los ciclos inflados
de Egipto.
El ciclo exótico es un lapso de entre 1400 a 1461 años, en el que el inicio del año
civil del antiguo Egipto, de 365 días y años viciestos, volvió a coincidir con la
salida heliaca de la estrella Sirio.
Como momento de nacimiento de este calendario fue propuesto el año 4241 a.C., aunque hoy
se considera un mito o un año que nunca significó el hito fundacional calendárico.
En 1904, el egiptólogo e historiador alemán Eduard Mayer propuso que el calendario civil
egipcio comenzó exactamente en el año 4241 a.C., basándose en cálculos retrospectivos.
Esta fecha se popularizó como el primer año de la historia humana.
Sin embargo, las investigaciones modernas han demostrado que no se cuenta con registros
contemporáneos que respalden una invención calendárica tan temprana, ni una alteración
fija de esa naturaleza.
El calendario civil egipcio tenía exactamente 365 días, por lo que perdía un cuarto de
día cada año respecto al ciclo solar real, y a la primera aparición de Sirio, justo
antes de la salida del Sol.
Ese desfase acumulativo completaba una vuelta entera y volvió a alinearse cada 1460 años
julianos o 1461 años egipcios, aproximadamente.
La única coincidencia histórica documentada y absolutamente fiable de este ciclo ocurrió
en el año 139 de la Era Comuna, bajo el reinado de Antonino Pío, en Roma.
El uso del ciclo zótico como un cronómetro perfecto para datar dinastías antiguas generó
errores y alargó artificialmente la cronología de ciertos periodos.
Actualmente, los expertos combinan la datación por carbono 14 con las referencias astronómicas
y los registros históricos cruzados de diversas culturas para evitar inflar las listas de
reyes.
15.- El Proyecto Xia Shanshou, los 1.229 años que China recuperó a la fuerza, 2070-841
a.C.
El proyecto de cronología Xia Shanshou, comenzado oficialmente en 1996 por el gobierno chino,
tuvo por objeto fijar fechas científicas para las tres dinastías más antiguas del país,
usualmente acotadas entre los años 2070 y 841 a.C.
El proyecto concluyó que la primera dinastía, la Xia, que inauguró el legendario Período
Dinástico, comenzó efectivamente en torno al año 2070 a.C.
Algunos sinólogos y estudiosos cuestionaron el estudio por haber amoldado investigaciones
pretendidamente científicas a los textos clásicos.
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