Cuando una búsqueda interior encuentra una respuesta

Minghui en Español
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142 Visualizaciones de video·25 ago 2026
¿Qué harías si encontraras un libro que respondiera las preguntas que llevas toda la vida buscando? Esta es la historia de cómo un encuentro inesperado cambió una vida.
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Resumen del video
Generado por IAUn practicante de la provincia de Sichuan relata su camino hacia Falun Dafa. Tras una infancia marcada por la pobreza y la pérdida, el autor buscó respuestas en la metafísica hasta descubrir el libro *Zhuan Falun*. A través de encuentros con otros practicantes y la asistencia a una conferencia, decidió iniciar su cultivación para alcanzar la iluminación y transformar su vida.
Saludos a todos. Bienvenidos a Radio Mingui. Aquí presentamos entendimientos y
experiencias de practicantes de Falun Dafa en el camino de su cultivación,
notas de interés, música compuesta e interpretada por practicantes y noticias
de primera mano sobre la persecución a Falun Dafa en China.
En esta ocasión les presentamos una experiencia de cultivación titulada
Recuerdos de mi primer contacto con Falun Dafa por un practicante de Falun
Dafa de la provincia de Sichuan, China. La traducción fue publicada en el sitio
web Mingui en español el 30 de julio de 2026.
Nací en la década de 1950 en un pequeño pueblo de montaña del suroeste de China.
Mis primeros años de vida fueron increíblemente difíciles. Mi padre murió
de una enfermedad cuando yo tenía seis años. Ese mismo año mi madre me dejó con
mis abuelos y se volvió a casar. Nuestras duras condiciones de vida, sumadas a la
hambruna provocada por el partido comunista chino PSC, hacían que fuera
difícil sobrevivir. Una mañana inolvidable durante mi primera visita al
comedor comunitario, me devoré ingenuamente la escasa ración de
boniatos que nos habían asignado a toda la familia. Mis abuelos tuvieron que
pasar hambre mientras trabajaban en el campo. Esta experiencia me mostró las
profundas penurias que sufren los seres humanos al vivir en este mundo y se
convirtió en la fuerza motivadora que más tarde me llevó a practicar Falun Dafa.
Para sobrevivir trabajé como agricultor jefe de equipo de producción soldado y
profesor en un colegio privado, pero no logré salir de la pobreza. En 1979 me
admitieron en la universidad tras un proceso muy competitivo y al graduarme
me destinaron a trabajar en un instituto de investigación de una empresa estatal.
Esta oportunidad me proporcionó por fin un lugar donde establecerme. Mientras
trabajaba en el instituto de investigación, hice varios buenos
amigos de mi misma edad, procedentes de diferentes universidades y especialidades
con quienes compartía intereses comunes. Uno de ellos, estudiante de química, tenía
un gran interés por la metafísica y áreas relacionadas como el Qigong, las
habilidades psíquicas, la adivinación y el Feng Shui. Solía visitarme en casa a
menudo por las tardes entre semana y los fines de semana, donde manteníamos
acalorados y profundos debates sobre estos temas. Nuestra conversación más
memorable versó sobre la relación, la función y los límites entre la
metafísica y la ciencia. Yo dije, la ciencia puede cambiar las condiciones de
vida de las personas y aportar comodidades a la vida, aunque en realidad
los efectos secundarios de la ciencia también son significativos, siendo los
¿Qué puede ofrecer la metafísica? ¿Puede conceder la inmortalidad?
Mi amigo respondió sin rodeos, no, pero puede ofrecer algo más valioso y deseable.
¿Pero cuál era esa recompensa tan valiosa? No logramos dar con una respuesta.
Tras practicar Falun Dafa me di cuenta de que la valiosa recompensa que ofrece la
cultivación es el retorno al yo original y verdadero y el logro de la
iluminación. Un día de 1995 estaba ocupado trabajando en mi oficina cuando
mi amigo practicante de Qigong entró de repente a toda prisa exclamando, amigo
tengo una noticia increíble para ti. Este fin de semana fui a la ciudad y
encontré un libro maravilloso en una pequeña librería que pasaba
desapercibida. Revela muchos secretos de la cultivación y su nivel es tan alto
que mi opinión no tiene precedentes ni comparación. Rápidamente lo interrumpí
por favor dime el nombre del libro y la dirección de la librería. Ese mismo día
aproveché la pausa del almuerzo para tomar el autobús hacia la ciudad
localicé la librería y conseguí el libro. Este libro Chuan Falun es el más
importante para los practicantes de Falun Dafa. Después del trabajo me apresuré a
volver a casa con este preciado libro y empecé a leerlo con entusiasmo. El libro
desvelaba muchos secretos como la estructura del universo, el origen de la
humanidad y el propósito y la meta de vivir en este mundo. El libro exponía el
plan completo más fundamental para una persona que vive en este mundo con
propósito, pasos, procedimientos, métodos y técnicas. Exactamente lo que había
estado buscando. Aunque el contenido del libro me llevó a situarme ante la
puerta de la práctica de la cultivación, dudé en entrar durante más de medio
año. ¿Por qué? Como persona común que vive en nuestro mundo materialista
sentía que Dafa era bueno pero que sus teorías eran difíciles de poner en
práctica. La cultivación impone grandes exigencias a la familia, la carrera
profesional y el futuro de una persona. Quienes desean practicar pero se
resisten a renunciar a sus deseos humanos avanzarán muy poco.
Seguí indeciso hasta el Año Nuevo Chino de 1996.
Pasé el Año Nuevo Chino de 1996 en Nanchong, Sichuan. Un día, mientras paseaba
solo junto al río Jialin, oí una hermosa melodía que llegaba desde lejos.
Seguí el sonido y me encontré con un grupo de personas que promocionaban
Falun Dafa. Aunque había leído Chuan Falun seis meses antes, aún no me había
topado con ningún practicante de Falun Dafa. Mi primera impresión fue que esos
practicantes eran cálidos y generosos. Uno de ellos se acercó a mí y me habló
de Falun Dafa. Después de compartir mi propia experiencia con él, me dijo
mañana hay una conferencia a gran escala para compartir experiencias en
Chongqing. Espero que puedas asistir. Puedes viajar con nosotros a Chongqing
esta tarde. Era una oportunidad única así que respondí rápidamente. Iré, iré.
A la mañana siguiente asistí a la conferencia de intercambio de experiencias con un
ex compañero de clase de Nanchong. Esta conferencia fue el punto de inflexión
que me convenció para iniciar la cultivación de Falun Dafa. Me impresionó
la gran envergadura de la conferencia a la que asistieron aproximadamente 5.000
personas. El ambiente solemne y poderoso también me llamó la atención. Por último
me causó una profunda impresión el discurso de un practicante de Falun Dafa
que trabajaba en un astillero de Chongqing. Antes de obtener el FA, este
practicante había sido un reconocido alborotador en la comunidad local.
Imposible de controlar tanto por la policía local como por sus compañeros
de trabajo. Pasaba los días con un grupo de compañeros de pandilla bebiendo
alcohol, apostando, acudiendo a prostitutas y provocando peleas. En una
ocasión le rompió tres costillas a su víctima en una pelea. También coleccionaba
y vendía cintas de vídeo pornográficas para obtener beneficios. Esta misma
persona gracias a una oportunidad fortuita descubrió Falun Dafa y comenzó
a cultivarse. Sin embargo su camino estuvo plagado de muchas pruebas. Sus
antiguos amigos le suplicaban que volviera y retomara su vida del
libertinaje. Se turnaban para atentarle con buena comida y vino todos los días
pero él rechazaba firmemente sus insinuaciones. Este practicante había
coleccionado anteriormente 10 cintas de vídeo pornográficas de la llamada
máxima calidad. Tras empezar a practicar Falun Dafa ya no podía conservar ese
material pornográfico pero se sentía reacio a desprenderse de ellas ya que
había dedicado mucho tiempo y dinero a adquirirlas. Tras una larga lucha interna
finalmente tomó la dolorosa decisión de deshacerse de las cintas. Cuando sus
antiguos amigos se enteraron de esto se acercaron a él y le ofrecieron comprar
cada cinta por 100 yuanes, 15 dólares. Aunque hoy en día 100 yuanes parecen una
cantidad insignificante en aquel momento era una suma enorme, equivalente a dos
meses de sueldo para el practicante. Sin embargo él sabía que si ese material
llegara a circular por la sociedad envenenaría a innumerables personas.
Además de costarle una gran cantidad de virtud este pecado obstaculizaría su
camino de cultivación. Al final el practicante destruyó esas cintas de
vídeo pornográficas quemándolas. Han pasado más de 30 años pero esta
historia tan conmovedora sigue firmemente grabada en mi memoria. Yo solía
perseguir la fama, la fortuna, el afecto humano, la salud, la emoción y la
longevidad. Volver a mi yo original y verdadero significaba que podía escapar
del sufrimiento mortal y alcanzar la felicidad con una vida mejor. La fama y
la fortuna que persiguen las personas comunes sólo podían aportar un placer
temporal, no la felicidad eterna. Me di cuenta de que la cultivación es el
objetivo más grande y serio en la vida de una persona. Al igual que el viaje de
Tan Sanzang al oeste para obtener las escrituras, una vida de cultivación
estará inevitablemente llena de dificultades y sufrimiento. Pero una
firme creencia en Shifu y en el Fa, una diligencia inquebrantable y
pensamientos rectos y firmes pueden ayudar a los practicantes a superar
incluso los obstáculos más difíciles. Así fue como tomé la decisión más
importante de mi vida. Cultivarme en Falun Dafa. También decidí dejar de
fumar esa misma tarde. Empecé a fumar en 1976 y no conseguí dejarlo a pesar de
los numerosos intentos que hice durante los siguientes 19 años. Finalmente en
1995 logré dejarlo con la ayuda de Dafa, con la convicción de que si otros
podían hacerlo, yo también podía. Conseguí dejar de fumar sin dificultad.
No he vuelto a fumar ni un solo cigarrillo en los últimos 30 años, lo
que ha beneficiado a mi salud, a la de quienes me rodean y al medio ambiente.
Volví a mi lugar de trabajo tras las vacaciones del año nuevo chino y me
enteré de que varios practicantes de Falun Dafa de Chongqing tenían la
intención de organizar clases gratuitas de estudio de Falun Dafa en mi
ciudad. Ellos se harían cargo de su propia comida, alojamiento y transporte y
a los futuros estudiantes no se le pediría que pagaran ninguna cuota. La
compasión sin precedentes de Falun Dafa y de sus practicantes, en contraste con
la codicia y el egoísmo de nuestra sociedad materialista, me llenó de
admiración. Una vez finalizadas las clases me ofrecía a invitar a estos
practicantes a una comida sencilla que costaba menos de cuatro yuanes por
persona para agradecerles su arduo trabajo. Sin embargo estos practicantes
insistieron en devolverme el dinero alegando que era una norma estipulada en
las enseñanzas de Dafa. Esta pequeña experiencia reforzó aún más mi fe y mi
determinación de cultivarme en Dafa. Me gustaría terminar mencionando a los
compañeros que trabajan conmigo en el instituto de investigación. La mitad de
ellos comenzó a practicar Falun Dafa mientras que el resto creía en la bondad
de Dafa. Todos ellos llegaron a convertirse en ingenieros superiores y
personal técnico clave en sus organizaciones.
Gracias por escuchar Radio Minqui. Para más información, incluyendo noticias
sobre la persecución a practicantes inocentes de Falun Dafa en China y
experiencias de cultivación de practicantes de todo el mundo, visite
nuestra página web es.minqui.org
