Aprende como el manejo emocional puede ayudar a los ninos pequenos y en edad prescolar a comprender y manejar sus emociones de manera saludable. En este video de los CDC de aspectos esenciales para la crianza, descubriras estrategias sencillas y respaldadas por la ciencia para reconocer emociones, responder con empatia y ayudar a los ninos a manejar emociones intensas con paciencia y apoyo.
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Resumen del video
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Este video presenta las estrategias de crianza basadas en la ciencia de los CDC para ayudar a niños pequeños y preescolares a gestionar sus emociones. Se enfoca en el \"manejo de emociones\", un proceso de cinco pasos diseñado para que los niños reconozcan y procesen sus sentimientos de manera saludable, fortaleciendo así el vínculo afectivo y el desarrollo infantil.
Criar a niños pequeños y en edad preescolar puede ser muy gratificante y también todo
un desafío.
Las estrategias esenciales de crianza de los CDC, basadas en la ciencia, pueden ayudarte
a guiar a tus pequeños cuando tengan grandes emociones y comportamientos.
Hablemos sobre el manejo de emociones.
El manejo de emociones implica notar y nombrar las emociones junto con tu hijo.
Ayuda a los niños a reconocer, comprender y manejar sus emociones de manera saludable,
guiándolos con paciencia y apoyo para que procesen lo que sienten.
El manejo de emociones es especialmente útil para los niños pequeños y en edad preescolar,
porque todavía están aprendiendo sobre lo que sienten y, muchas veces, no pueden expresarlo
con palabras.
El manejo de emociones involucra cinco pasos.
Observar, conectar, escuchar, nombrar, buscar soluciones juntos.
Primero, observa las expresiones y el comportamiento de tu hijo.
Observa también cómo te sientes tú.
Si tu hijo está expresando una emoción poco intensa y tú estás tranquilo, puede ser
un buen momento para practicar el manejo de emociones.
Si tu hijo está teniendo una rabieta, no es un buen momento para intentarlo.
En ese caso, permanece cerca y dale tiempo para calmarse.
Luego, conéctate con tu hijo.
Esto puede ser tan simple como darle un abrazo o hacer contacto visual y sonreírle.
Escucha a tu hijo con empatía, mantén la calma y evita criticar o juzgar lo que está sintiendo.
Recuerda que podría estar usando su comportamiento para comunicarse contigo.
Agacharse a su altura y mantener el contacto visual puede ayudarlo a sentir que lo estás escuchando.
Nombra la emoción que observas usando palabras simples que tu hijo pueda entender.
Incluso puede que la repita.
Esto lo ayuda a aprender a usar palabras para expresar lo que siente.
Hazle saber que acepta sus emociones.
Ay, no.
¿Estás triste por tu castillo de arena?
Está bien sentirse triste por eso.
Por último, guía a tu hijo para que encuentren juntos una buena solución.
¿Qué podemos hacer ahora?
¿Quieres que intentemos volver a construirlo juntos?
Este también es un buen momento para establecer límites si hubo un mal comportamiento.
Por ejemplo, si tu hijo tiró arena cuando estaba molesto,
podrías decirle que está bien sentirse triste, pero que no está bien tirar arena.
Veo que estás frustrada.
Subir ese tobogán puede ser difícil.
Vamos a intentarlo juntos.
El manejo de emociones ayuda a que los niños se sientan acompañados mientras
aprenden a manejar lo que sienten.
Fortalece tu vínculo con ellos y ayuda a darles confianza en su capacidad para
reconocer y manejar sus emociones.
Con algunas estrategias esenciales de crianza, puedes crear una fuerte conexión con tu hijo
y establecer una base sólida para su desarrollo.
Descubre más aspectos esenciales para la crianza en cdc.gov.