Reseña / Resumen de Rise of the Reader de Nick Hutchison, un libro hecho para ayudarte a leer más y a leer mejor.
Es un manual de lo más práctico con el que aprovechar los libros que leemos y con el que establecer un hábito que parece que a muchos se les escapa, por mucho que quieran implementarlo.
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El libro de hoy es un serio candidato a convertirse en uno de mis libros del año.
Me lo terminé en junio, así que he tenido un tiempito para reflexionar y para pensar
sobre ello.
Y sí, lo más probable es que al final de este 2024 esté en lo más arriba de mi lista
de lecturas.
¿Y por qué?
Pues porque Rise of the Reader, que es el título del libro, tiene todo para ayudarnos
a leer más y mejor.
Es un manual de lo más práctico con el que aprovechar mucho más todos esos libros que
leemos y con el que establecer un hábito que parece que a muchos se les escapa, por
mucho que lo intenten poner en marcha.
En cualquier caso, antes de meterme de lleno en el libro, vamos a por lo importante, la
conclusión, porque viene cargadita hoy.
Rise of the Reader tiene muchas cosas buenas, por eso precisamente os digo que seguramente
se convertirá en uno de mis libros del año, pero también tiene varias cosas que no me
han encajado para nada o que directamente creo que le sobraban.
La parte buena es que es un libro que no se extiende, que va al grano y que te da la información
de la forma más compacta y digerida posible.
Hay veces que esto mismo en otros libros me ha parecido un punto negativo, pero en este
caso no es así, porque el libro busca ayudar con consejos y practicidad, por lo que el
hecho de que no se vaya por las ramas es un plus, sin duda.
Esa practicidad es otra de las cosas buenas que tiene Rise of the Reader.
Y es que el autor da constantemente consejos, planes de implementación y cosas que hacer
al lector.
Realmente es un libro que te mantiene ocupado desde que lo empiezas a leer, así que aplica
con lo que predica desde la página 1.
Bueno, quizá desde la 1 no, pero bueno, desde la 10, más o menos.
Es cierto que esto quizá también es un poco abrumador para alguien que se inicia en la
lectura de libros de desarrollo personal o no ficción, porque hay muchísimos consejos,
pero os aseguro que merece la pena y que al final es mucho más sencillo de lo que puede
parecer de inicio.
Como os acabo de explicar, es un libro con muchas cosas buenas, pero también con varias
que me descuadraron totalmente la experiencia de lectura.
Bueno, más que varias, en realidad es una sola que engloba a todas las demás.
Porque técnicamente el libro termina en la página 242, luego el resto ya son agradecimientos,
bibliografía y demás.
Pero eso no es cierto, la última página real es la 132.
¿Y qué pasa con el resto hasta la 242, diréis?
Pues esas 110 páginas restantes son más de un centenar de hábitos que el autor recomienda
para ser más sanos, ricos y felices.
Y no, no es ninguna broma.
La parte del libro que habla de la lectura, de cómo establecer ese hábito, de las técnicas
y demás, solo tiene 22 páginas más que el resto, que es básicamente una lista interminable
de cosas tan obvias como perdona, define tu propósito, respira por la nariz, toma
duchas frías y un largo etcétera de otros hábitos sacados de otros autores, libros
o incluso podcasts.
Ya os digo que el libro a mí en general me gustó, pero creo que podrían haber apostado
por estructurarlo de otra forma o por escribir esto mismo en otro formato, para que al final
tuviera mucho más valor.
Porque con toda esta segunda parte yo me quedé fría y terminé mi experiencia de lectura
mucho menos contenta de cómo la había empezado.
Eso es así.
Que a ver, yo entiendo la importancia de los hábitos, sí, pero me parecen totalmente
innecesarios e irrelevantes para el objetivo del libro, y para la temática pues todavía
menos.
En cualquier caso, ahora que ya estáis avisados y que ya conocéis esa estructura del libro
un poco conflictiva, vamos a por el resto con la reseña completa.
Rise of the Reader empieza con una introducción bastante básica al desarrollo personal y
con una definición de lo que es un Rising Reader, que al final es esa persona que hace
el cambio de leer como una forma de entretenimiento a leer como una forma de educación y cambio
en su comportamiento.
Y sí, yo sé que esos dos tipos de lecturas no son excluyentes el uno del otro, y el autor
también lo admite.
Así que no es que él diga que sólo se debe leer para educarse o para cambiar, sino que
el tipo de lector del que él habla en su libro y al que él se dirige es ese lector
que utiliza los libros como forma de educación y no de entretenimiento.
Sin esa distinción, el resto del libro pues no se entendería del todo, porque al final
Nick Hutchinson habla todo el tiempo a ese lector, a ese perfil, y tanto sus explicaciones
como su método están basados en la lectura de libros de no ficción, para aprender algo,
no como hobby.
Tras esa introducción inicial, también habla de esa parte mala del desarrollo personal
y de los pseudocientíficos y vendehumos que llenan las estanterías de muchas librerías,
de cómo leer de forma efectiva y tomar notas, del efecto compuesto, de los hábitos, de
la importancia de rodearse de personas con las que compartir ese camino de aprendizaje
y de cómo implementar lo que leemos.
Y es precisamente ahí donde me quiero parar un poquito más en la reseña de hoy, porque
es ahí donde el autor habla de su sistema para leer y aplicar, del kit de la cuestión
que yo quería responder desde que abrí el libro y empecé por la primera página.
Porque me parece lo más interesante y de lo que más provecho podéis sacar al leer
Rise of the Reader.
Así que vamos allá.
Establece una intención.
Identifica un área de mejora cuando vayas a empezar cualquier libro.
Y define tus intenciones por las que quieres leer ese título en concreto.
La idea es revisar esa intención cada vez que abras el libro.
Así que asegúrate de que es algo que realmente quieres.
Desde que leí Rise of the Reader lo hago siempre, apuntando la fecha en la que empiezo
el libro y firmándolo al final.
Así, cada vez que vuelvo a abrir el libro para seguir, me acuerdo de por qué lo estoy
leyendo y me pongo en situación.
También puede ser que suceda al revés, que tengas unas razones por las que querer leer
un libro y que busques un libro que encaje con esas razones.
Así yo encontré títulos como Respira o Hyperfocus.
Encuentra los mejores libros.
Tener esas razones de peso o intenciones puede ayudar a encontrar los mejores libros sobre
un tema específico, pero al final lo que creo que más ayuda son las personas.
Y así os lo contaba en un vídeo bastante reciente en el que os compartí 3 trucos con
los que encontrar libros increíbles.
Que si aún no habéis visto el vídeo, yo os lo dejo por aquí arriba y en la cajita
de información.
En cualquier caso, creo que acudir a mentores, personas que respetáis o creadores de contenido
que tengan gustos o inquietudes similares a las vuestras siempre es un acierto.
Y si son personas que ya han hecho que leáis otros libros que habéis disfrutado, pues
entonces lo más probable es que sean una apuesta segura.
En mi caso la lista es realmente larga, porque tengo varias amigas que siempre me recomiendan
libros increíbles, así como una lista bastante larga de creadores de los que soy amiga íntima,
aunque ellos no tengan ni idea de que eso es así.
Por lo que sus recomendaciones y sus descubrimientos también terminan siendo los míos.
Y a la vista está que mi lista de libros que quiero leer es más larga que un día
sin pan.
Programa el tiempo de lectura.
Este es quizá uno de los pasos más importantes de todo el sistema de Rise of the Reader.
Y es que programar el tiempo de lectura puede marcar la diferencia entre establecer ese
hábito de por vida o dejarlo por imposible.
Solo con sustituir 15 minutos de Instagram por la mañana y 15 minutos de Netflix por
la noche por lectura os puede cambiar la vida porque tenéis media hora de lectura garantizada
todos los días.
Además, eso sucede en momentos del día en los que las distracciones están más limitadas
y podéis concentraros solo en la lectura que os ocupa.
Puede parecer poco, pero los números no engañan, así que vamos a verlo.
15 minutos de lectura es igual a unas 10 páginas leídas para principiantes.
10 páginas por la mañana más 10 páginas por la noche es igual a 20 páginas al día.
20 páginas al día multiplicado por 5 días de la semana son 100 páginas por semana.
100 páginas por semana multiplicadas por 52 semanas son 5200 páginas por año.
Y 5200 páginas por año divididas entre más o menos 200 páginas por libro son más de
20 libros.
¿A que ahora ya nos parece tan poco?
Porque con leer solo esos 15 minutos por la mañana y 15 minutos por la noche podéis
mejorar 20 áreas de vuestra vida en un solo año.
Toma notas efectivas.
Este paso es bastante obvio y probablemente también es uno de los importantes de toda
esta lista.
Al final, sin notas efectivas no habrá resultados efectivos.
Es cierto que el autor tiene un capítulo entero dedicado a este tema, pero también
es cierto que en ese capítulo no solo habla de tomar notas efectivas, sino de cómo leer
de forma efectiva.
Y la mayoría de sugerencias van por ese camino.
Tener una buena rutina de lectura, tener un buen ratio entre educación y entretenimiento,
tener una rutina de final del día vinculada a la lectura, etcétera, etcétera, etcétera.
En cuanto a las notas, realmente hay pocas sugerencias y una de las únicas está relacionada
con el siguiente punto de este sistema.
Las otras son del estilo de subrayar y utilizar los libros cuando los leemos en lugar de que
nos parezcan piezas de museo que no se pueden tocar.
Él mismo explica que él incluso arranca páginas de los libros para llevárselas con
él y poder analizarlas mientras está pensando en ellas y luego que las vuelva a meter en
el libro cuando termine.
Aquí cada uno con sus filias y sus fobias.
O tener siempre a mano un papel y un lápiz para poder apuntar.
Encuentra indicadores clave.
Este punto parte de la revisión de esas notas que hemos tomado primero.
El objetivo es encontrar los indicadores o lecciones clave una vez hemos terminado el
libro, para que nos ayuden a conseguir nuestros objetivos.
Esas lecciones, que tienen que ser entre 5 y 10 como máximo, son las que luego podremos
convertir en acciones que podremos implementar y que nos ayudarán con ese proceso de cambio
por el que hemos leído ese libro en primer lugar.
Al final son las que influenciarán directamente el resultado y los cambios.
En el caso del libro Respira de James Nestor, por ejemplo, esas lecciones podrían ser taparnos
la boca con esparadrapo para dormir o practicar métodos de respiración como el de Wim Hof
o la respiración cuadrada para calmar la ansiedad.
Añádelos al monitor de actividad.
Esas lecciones pasan luego a formar parte del monitor de actividad, que el autor nos
recomienda que tengamos para establecer y mantener buenos hábitos.
Así es como conseguimos progresar.
Cada una de esas lecciones puede tener varios objetivos, por lo que el monitor de actividad
no siempre va a ser el mismo, puede ir variando.
Lo importante aquí es llevar la cuenta y así ir viendo cómo vamos progresando con
esos objetivos y esas lecciones que queremos aplicar y que hemos establecido.
En el caso de las que os decía del libro Respira, la del esparadrapo sería todas las
noches, mientras que la del método Wim Hof podría ser un par de días por semana, así
que aparecería dos veces en ese tracker o monitor de actividad semanal.
Ejecuta y mide.
El siguiente paso del método es también bastante obvio, pero al final es el más importante
tras la lectura.
Hay que moverse, hay que ponerse en marcha y empezar a hacer esos cambios.
Tenemos el problema identificado, hemos establecido nuestra intención, encontrado un libro increíble
sobre ello, programado tiempo de lectura, leído el libro, tomado notas efectivas, localizado
las mejores lecciones del libro y las hemos añadido al monitor de actividad.
Todos esos pasos anteriores nos tenían que ayudar para llegar a este.
Ejecutar y luego medir los resultados para así ver cómo podemos seguir mejorando.
Celebra los pequeños logros.
Medir los resultados nos ayuda a llegar a este paso del sistema.
Y es que implementar nuevos hábitos o nuevas actividades no es fácil y por eso es tan
importante celebrar los pequeños logros y ser agradecidos con lo que vamos consiguiendo.
Eso nos ayuda a mantener la motivación y a seguir.
Y aquí el tema de las celebraciones es algo muy personal.
Hay gente que se abraza a sí misma mientras que hay otra que levanta los brazos en el
aire, pega un grito o se felicita en silencio.
Aquí cada uno tiene que hacer lo que le encaje más.
Pero lo importante es hacer algo, ser conscientes del esfuerzo y felicitarnos por ello.
No hay éxito pequeño y todo suma.
Decide los próximos pasos.
Después de unas semanas implementando esas lecciones que hemos descubierto en ese libro
que hemos leído, hay que pausar, hay que parar y analizar y ver si ha habido cambios
y si hay evolución.
Al final no queremos estar haciendo algo eternamente que no nos está dando resultados.
Sé que no es fácil contabilizar depende de qué cambios que hayamos establecido, pero
hoy en día tenemos muchísimas herramientas para medir casi todo.
Así que aquí toca hacerlo lo mejor que podamos con lo que tengamos disponible.
Si estos cambios que hemos implementado nos están llevando más cerca de nuestro objetivo,
toca seguir aplicándolos.
Si no nos ayudan, entonces hay que dejarlos a un lado e intentar implementar otros para
ver si esos sí que nos dan cambios.
La vida es demasiado corta para aferrarse a malos hábitos o hábitos que no nos funcionan,
así que toca cambiar.
Comparte el resultado.
Otra parte importante del sistema que Nick Hutchinson explica en Rise of the Reader es
compartir nuestros resultados con personas que tengan objetivos similares.
Al compartir nuestro proceso, ayudaremos a mejorar la vida de los que nos rodean y a
la vez nos ayudaremos en la nuestra y en nuestra evolución.
Ayudar a otros nos permite retener más la información que hemos aprendido, por lo que
la tendremos mucho más accesible en nuestra mente cuando la necesitemos.
Además, si es cierto eso que dicen que somos la media de las 5 personas con las que más
tiempo pasamos, si sus vidas están mejorando, la nuestra también.
Repasa las notas.
El último paso del sistema creo que es algo que se nos olvida hacer a casi todos.
Porque repasando las notas que hemos tomado, revisamos de nuevo esa información y tenemos
una nueva oportunidad de aprender.
Es como ver la misma película de nuevo y descubrir cosas nuevas cada vez que la ves.
Pues lo mismo, pero con el aprendizaje y la mejora basada en la lectura de libros de no ficción.
Y puede que incluso encontremos información útil para un tema que no está para nada
relacionado con el tema inicial por el que leímos el libro, así que al final ese repaso
nos beneficia igual.
Ya os digo que este paso, por lo menos yo, es de las cosas que menos hago, así que toca
aplicarse el cuento y mejorar en ese aspecto.
De momento, con este último, ya tenéis los 11 pasos del sistema que Nick Hutchinson explica
en Rise of the Reader.
Un libro que tiene mucho potencial y del que me llevo mucha información útil y de valor.
Aunque la estructura sea un poco desastre y esa segunda parte con 110 páginas de hábitos,
la verdad es que no me haya servido de mucho, pero bueno.
En cualquier caso, y ahí sí que estoy de acuerdo con el autor, el libro adecuado, en
el momento adecuado, puede cambiarte la vida.
Y a la vista está que estoy de acuerdo, porque hasta el nombre de este canal lo dice.
Así que ojalá os sirva esta reseña y podáis aplicar su sistema.
Y si os ha gustado el vídeo, que os acordéis de dejar un like por aquí y de suscribiros
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Muchísimas gracias por haber llegado hasta aquí, yo os veo en el próximo vídeo.
¡Adiós!