¿Está la personalidad escrita en nuestro ADN? Descubre la verdad con mi test genético

Psicología en Serio con Guillermo Orozco
1 seguidor
17 oct 2024
Hoy os traigo un vídeo diferente, motivado por mi curiosidad científica.
Hace unas semanas, la empresa europea ADENTRO, especializada en estudios genéticos mediante
test de ADN, se puso en contacto conmigo.
Quizás te preguntes, ¿qué tiene que ver la genética con la psicología?
Pues muchísimo.
Si has visto mis vídeos sobre trastornos psicológicos, sabrás que siempre menciono
el modelo biopsicosocial para explicar sus causas.
Según la Organización Mundial de la Salud, este modelo es crucial en el siglo XXI, ya
que identifica enfermedades considerando factores biológicos, psicológicos y sociales.
Los factores biológicos, que pueden ser analizados mediante una muestra de ADN, representan una
predisposición a sufrir trastornos tanto físicos como psicológicos.
En algunos casos, esta predisposición es muy determinante, como en el caso de la fibrosis
quística o en la enfermedad de Huntington.
Sin embargo, para que se desarrollen otros trastornos, es necesaria la combinación con
los factores psicológicos, como la personalidad y la capacidad de afrontamiento, y los factores
sociales, como el entorno familiar y los hábitos de vida, entre otras variables.
En el ámbito de los trastornos psicológicos, condiciones como la esquizofrenia, el trastorno
bipolar y la depresión también tienen un componente genético significativo.
Entonces, conocer nuestra predisposición genética nos permite usar los factores sociales
y psicológicos a nuestro favor, para prevenir o mitigar los síntomas.
La empresa Dentro me ofreció realizarme una prueba de ADN y compartir con vosotros el
resultado y la impresión que me produjera.
Al principio estuve un poco receloso, ya que tenía prejuicios al respecto de las pruebas
de ADN caseras, pero busqué información de esta empresa en internet y su seriedad me
convenció.
En todo momento, informan no solo de los beneficios de las pruebas y la veracidad de sus resultados,
sino también de sus limitaciones.
Los resultados de estas pruebas se basan en estadísticas poblacionales, no en el análisis
completo de nuestro ADN, pero estas bases de datos son cada vez más extensas, por lo
que la información que ofrecen es bastante precisa.
También advierten de que los resultados son informativos y no informes clínicos y que
si te identificas con algunos de los resultados obtenidos, busques la evaluación de profesionales
sanitarios.
También informan, y esto es muy importante, de que garantizan la privacidad de nuestra
información genética, protegiéndola con estrictos protocolos de seguridad y datos
encriptados.
Así que me animé y dije, vamos a conocernos un poquito mejor.
Me interesaba principalmente los resultados en las características de personalidad y
la predisposición a trastornos mentales para poder compartirlo con todos vosotros, ya que
cualquier herramienta que nos pueda ayudar a mejorar nuestra salud mental, bienvenida
sea.
Hoy recibí el kit para recoger la muestra y consiste en llenar este tubito con saliva
y enviarlo al laboratorio.
Por lo visto hay que echar mucha, mucha saliva, pero bueno, por lo menos no te salgan sangre.
Bueno, ya está hecho, nos vemos pronto.
Pues ya han llegado los resultados de mi test genético y antes de empezar a comentarlos
me gustaría que reflexionaras un poco.
¿Alguna vez te has preguntado si tu personalidad está grabada en tu ADN?
Imagina, una simple muestra de saliva revelando si eres extrovertido o introvertido, o si
te preocupas con facilidad o si la curiosidad por nuevas ideas te define.
Fascinante, ¿verdad?
Y la pregunta es inevitable, ¿es esto realmente posible?
Y como ya sabes, motivado por esta intriga, decidí realizarme un test genético con adentro
y como psicólogo, la expectación por descubrir las secciones de personalidad, adicciones
y predisposición a trastornos psicológicos era máxima.
En un mundo donde la salud mental enfrenta tantos desafíos, cualquier herramienta que
nos ayude a comprenderla mejor es crucial.
Pero antes de revelar mis propios resultados, considero fundamental explorar los modelos
de personalidad utilizados por adentro.
Especialmente el Neo-FFI, basado en los 5 grandes factores de la personalidad, todos
en algún momento nos hemos descrito como introvertidos, extrovertidos, creativos, exigentes,
amables, desconfiados.
Estas etiquetas que usamos tan a la ligera pueden ser medidas con precisión a través
de cuestionarios psicológicos.
El Neo-FFI desarrollado por Paul Costa y Robert McRae es uno de ellos y en adentro han utilizado
la base de este modelo para desarrollar su propio Neo-FFI genético.
Este cuestionario evalúa nuestra posición en 5 dimensiones básicas de la personalidad,
neuroticismo, extraversión, apertura a la experiencia, amabilidad y responsabilidad.
Su validez científica, respaldada por décadas de investigación, lo convierte en una herramienta
invaluable para comprender nuestra esencia e interacción con el mundo, especialmente
en el ámbito de la salud mental.
Es muy importante entender que el Neo-FFI no busca encasillarnos.
Cada uno de los 5 grandes rasgos es como el ingrediente de una receta.
Su sabor individual no determina la exquisitez del plato final.
La clave radica en el equilibrio, en la combinación única que nos hace inigualables.
Vamos a profundizar ahora en cada una de las dimensiones, recordando que el secreto reside
en encontrar un balance saludable, ya que ningún extremo del espectro es intrínsecamente
mejor que el otro.
¿Te conmueven fácilmente las emociones o mantienes la calma ante la tormenta?
El neuroticismo explora nuestra sensibilidad emocional, mientras que un bajo neuroticismo
se traduce en una envidiable estabilidad.
Un grado moderado puede ser el motor que nos impulse a ser precavidos y buscar soluciones.
La meta no es eliminar la sensibilidad, sino aprender a navegarla sin dejarnos arrastrar
por la marea.
¿Las multitudes te dan energía o te la quitan?
Esta dimensión explora nuestra fuente de energía.
Un extremo se recarga con la interacción social, disfrutando de ser el centro de atención.
El otro encuentra la energía en la calma, en la introspección y la conexión con su
mundo interior.
No se trata de ser más de uno u otro lado, sino en encontrar el equilibrio que nos permita
conectar con el exterior sin renunciar a nuestro espacio interior.
¿Te lanzas a la aventura o encuentras confort en lo familiar?
Esta dimensión celebra la curiosidad, la creatividad y la sed de nuevas experiencias.
Pero si bien una alta apertura nos invita a explorar nuevos horizontes, un grado moderado
de arraigo a nuestras raíces nos proporciona seguridad y sentido de pertenencia.
Empatía, cooperación y una actitud generosa hacia los demás son cualidades esenciales
para construir un mundo mejor.
Sin embargo, la amabilidad sin límites puede llevarnos a sacrificios constantes y es aquí
donde la asertividad se convierte en nuestra aliada, permitiéndonos defender nuestras
necesidades y establecer límites sanos.
Organización, perseverancia y orientación al logro, virtudes que allanan el camino al
éxito.
Sin embargo, la rigidez excesiva o la autoexigencia pueden transformarse en obstáculos.
El equilibrio sano reside en encontrar la armonía entre la planificación estratégica
y la capacidad de fluir con los imprevistos, entre el esfuerzo constante y la satisfacción
de disfrutar el proceso.
Como vemos, ninguno de los extremos de estas dimensiones es deseable por sí sola, el secreto
está en el equilibrio.
¿Y qué dicen de todo esto los estudios científicos?
Pues aquí es donde se ponen las cosas interesantes.
Sabemos que la genética influye en nuestra personalidad, pero también sabemos que no
es el único factor.
Para estudiar esta relación entre genes y personalidad, los científicos han recurrido
a uno de los métodos más clásicos, los estudios con gemelos.
Y comparando gemelos idénticos, que son los que tienen la misma genética, pero adoptados
en familias diferentes, o sea, que tienen distintos factores ambientales, los investigadores
han podido calcular cuánto de nuestra personalidad está determinado por nuestros genes y cuánto
por nuestro entorno.
Y lo que han descubierto es fascinante.
Entre el 40% y el 60% de la variabilidad de los rasgos de personalidad puede atribuirse
a la genética.
Y rasgos como el neuroticismo y la extroversión son algunos de los más heredables, con una
heredabilidad cercana al 50%.
Pero ¿qué significa esto realmente?
Pues esto significa que, aunque tu genética tiene un peso muy importante en tu personalidad,
no lo es todo.
El entorno juega un papel igualmente crucial.
Tus experiencias de vida, cómo te criaron, tus eventos significativos que has vivido,
todo esto también influye en quién eres.
Uno de los conceptos más fascinantes en todo este debate es el de la epigenética.
Puede que ya hayas escuchado este término antes, o puede que no, pero déjame explicarte
La epigenética estudia cómo ciertos factores, como el estilo de vida, las experiencias o
el ambiente en el que vivimos, pueden influir en la forma en que nuestros genes se expresan.
Dicho de manera muy sencilla, aunque tengamos una predisposición genética para ciertos
rasgos de personalidad, el entorno puede modificar cómo se activan o desactivan estos genes.
Por ejemplo, imagina dos personas con una misma predisposición genética a la ansiedad.
Una de ellas crece en un ambiente de apoyo, con relaciones estables y un estilo de vida saludable.
La otra persona, en cambio, enfrenta estrés constante, carencia de apoyo emocional y situaciones traumáticas.
Aunque ambas tengan una predisposición genética igual, es mucho más probable que la primera
persona desarrolle menos problemas de ansiedad gracias a su entorno favorable, mientras que
la segunda esté mucho más expuesta a desarrollar una ansiedad severa.
La epigenética es un concepto clave para entender por qué, aunque los genes influyen
en nuestra personalidad, no son una sentencia.
Tu genética puede predisponerte a ciertos comportamientos, emociones y formas de pensar,
pero tus experiencias y tu entorno juegan igualmente un papel crucial en cómo se manifiestan.
Conocer nuestra predisposición genética a ciertos rasgos de personalidad no se trata
de encerrarnos en una definición, sino de liberarnos a través del conocimiento.
Imagina recibir un mapa detallado de tu propio paisaje psicológico, una guía que revela
las cimas de tus fortalezas y los valles donde podrían florecer ciertos desafíos.
Si sabemos que, por naturaleza, tendemos hacia un extremo del espectro en alguna dimensión,
podríamos tomar decisiones conscientes para cultivar el equilibrio y convertirnos en
exploradores conscientes de nuestro propio potencial.
Este conocimiento nos animaría a buscar herramientas que nos ayuden a navegar por terrenos inexplorados.
Por ejemplo, la meditación para aquietar a una mente propensa a la rumiación o el
desafío estratégico para despertar a un espíritu introvertido.
En definitiva, conocer nuestro ADN psicológico no nos limita, sino que nos empodera.
Nos convierte en arquitectos conscientes de nuestra propia experiencia, capaces de
construir una vida más plena y satisfactoria ladrillo a ladrillo, elección a elección.
Un viaje fascinante donde la genética no dicta el destino, sino que nos ofrece una
brújula para trazar nuestro propio rumbo.
Bueno, pues ya ha llegado el momento de desvelar los resultados obtenidos en mi prueba genética
y los voy a comparar con los obtenidos al realizarme la prueba NEO-PR original en mi
propio gabinete de psicología.
Esta prueba, el NEO-PR, es la versión extendida, por así decirlo, del NEO-FFI, que consta
de 240 elementos y permite la evaluación de los 5 factores principales de personalidad.
Pero en la prueba extendida, cada uno de estos factores se descompone en 6 facetas, lo que
permite un análisis de personalidad mucho más detallado, obteniendo 35 puntuaciones diferentes.
Pero bueno, no lo vamos a comentar todo.
Lo primero que quiero destacar es que en todos los factores de personalidad estoy dentro de
la media estadística, a excepción de la estabilidad emocional, que es el valor más extremo que tengo.
Observando los resultados en amabilidad, reconozco que no siempre busco complacer
a los demás o evitar el conflicto a toda costa.
A veces prefiero ir por mi propio camino, incluso si eso significa no estar en perfecta
sintonía con los demás.
No es que no pueda ser empático cuando lo necesito, pero tengo claro que mis opiniones
y decisiones son importantes, y no me preocupa demasiado suavizarlas para agradar a los demás.
En cuanto al rasgo de responsabilidad, la verdad es que no soy el tipo de persona que
tiene todo bajo control todo el tiempo.
Ni quiero.
Prefiero un enfoque más relajado ante la vida, en el que no me ahogo en listas de tareas
o plazos estrictos.
Me gusta disfrutar del momento, y es algo que valoro muchísimo, porque no quiero vivir
atado a una estructura rígida, y aunque a veces pueda dejar algunos cabos sueltos, la
flexibilidad es algo que valoro muchísimo.
En cuanto a mi vida social, me considero bastante equilibrado.
Me gusta relacionarme y participar en conversaciones, pero no soy alguien que necesite constantemente
la atención o estar rodeado de gente.
Disfruto de una buena charla, pero también valoro mi tiempo a solas.
Es como si pudiera disfrutar de lo mejor de ambos mundos.
En cuanto a la estabilidad emocional, que es el rasgo más extremo que tengo, no sé
si verlo como una fortaleza o como una vulnerabilidad.
La cuestión es que suelo mantenerme calmado y confiado, incluso cuando las cosas se ponen
muy complicadas, y no me suelo dejar llevar fácilmente por la ansiedad o el estrés.
Si algo sale mal, sé que puedo lidiar con ello sin perder el control, y esto me da una
gran sensación de seguridad y me ayuda a mantener la cabeza fría en momentos de presión,
pero también a veces me he llevado algunas sorpresas desagradables por no estar suficientemente
precavido.
No soy del tipo que busca lo nuevo solo por el hecho de que es diferente, me encanta hacer
actividades, pero prefiero mantenerme en lo que conozco y en lo que me resulta más seguro.
Las grandes aventuras o lo desconocido no me suelen llamar tanto la atención, no es
que no pueda ser curioso, pero tiendo a confiar en lo que ya sé, en lo que funciona, en lugar
de lanzarme a lo incierto sin pensármelo dos veces.
La verdad es que estoy muy sorprendido con los resultados, ya que se aproximan mucho
a las características de personalidad con las que me identifico.
De hecho, si las comparamos con el Neo PR, vemos que estoy en la media igualmente y el
resultado extremo es el de estabilidad emocional.
También podemos ver que en el test original puntuó ligeramente por encima en responsabilidad
y apertura a la experiencia, al contrario que en el test genético.
Pero estoy convencido de que esto es completamente aprendido debido a mis experiencias personales
de las que no voy a entrar en detalle.
Pero esto no es todo, el test genético de adentro también muestra información importantísima
para poder prevenir que nuestra predisposición a ciertas enfermedades y trastornos se desarrollen,
pudiendo poner todo de nuestra parte para contrarrestar esa tendencia con el autocuidado
necesario.
Pues yo lo tengo clarísimo, en estas navidades les voy a regalar a mi familia un test genético
a cada uno y estoy seguro de que les va a encantar conocer toda esta información.
Además me va a salir bastante bien de precio ya que adentro ha creado un código con el
que tendremos un 10% de descuento al comprar cualquiera de sus kits y para que tú también
te puedas beneficiar de esta oferta, el código que tienes que usar es este el que tienes
en pantalla Guillermo10.
El test que yo me hice es el premium que incluye los resultados sobre personalidad, enfermedades
y creo que es el más interesante para todos nosotros.
Aprovecha esta oferta y descubre lo que llevas adentro con uno de los test genéticos más
completos que existen en el mercado.
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Cuídate mucho y nos vemos pronto.
