Un Yomeanimer que vive el Sueño Australiano! Juan de la Cruz se fue a vivir a Australia con una Working Holiday, consiguió trabajo de profesional, tramitó la residencia y se hizo famoso! Fue uno de los competidores de MasterChef Australia en 2024.¿Cómo encontró trabajo profesional?¿Cómo consiguió la residencia? Les contamos todo en este video.
Me crucé con muchas historias muy locas de showmanimers que están acá en Australia,
pero como esta que les voy a contar hoy, nunca.
Este chico logró ser ciudadano australiano, trabajar en su profesión y ahora se hizo famoso
por cocinar comida argentina y no es chef.
¡Ulala!
Llegaste a participar de Masterchef y participar por 250 mil dólares.
¿Y lo ganaste?
¿Eh?
Lo vamos a contar en un ratito.
Tengo 40 años y hace 10 que vivo en Australia.
Vamos a cocinar algo.
Dale.
¿Qué vamos a hacer hoy?
Yo no sé si viste en los super cuando vas al COD que están esos panes que tienen arriba
como jamón y queso.
Como el chipá.
Onda chipá, pero pao de queso brasileiro, una cosa linda.
Brasileiro argentino.
Bueno, Tommy, vamos a poner primero los líquidos.
Vamos a poner leche.
Ah, la participación mía es clave.
Sí, sí.
No, bueno.
O sea, todo entero.
Mandale todo, todo entero.
Vamos a poner, esto es un cuarto de taza de manteca y un cuarto de taza de aceite.
Lo otro era una taza de leche para que vayan anotando en la casa que lo quieran hacer.
Esta receta ya la hiciste, es la primera vez.
No, es la primera vez.
Vamos a ver que sale.
Vamos a inventar un poco.
Tommy, a ver cómo estás rompiendo huevos.
No soy buenísimo para esto.
Pregúntale a Bernard si no.
Y ahora lo vamos a mezclar a los líquidos primero.
¿Qué es lo que más te gusta de vivir acá en Australia?
De Australia, una seguridad y una tranquilidad de poder caminar por las calles de la naturaleza,
de estar en contacto con la naturaleza, el clima, las playas.
La gente es muy buena, es muy buena onda la gente en Australia y hay una multiculturalidad
que te permite, a mí que me encanta comer y cocinar y demás, tener un acceso a gente
de todo el mundo.
Conocí gente de cualquier país y me parece que eso está espectacular.
¿Qué hacías en Argentina antes de venir a Australia?
Y yo tenía un programa de viajes, un viaje de películas, entonces íbamos a lugares
donde las películas fueron filmadas y te mostrábamos cómo se ve en la película y
cómo se ve en la vida real.
Le dijimos, ¿por qué no hacemos Australia?
Vine a Australia y nuestro país tuvo una de sus tantas crisis.
Una de las tantas.
Y pintó quedarse un par de meses para ver qué pasaba en Australia y ahí es cuando
Esto es baking powder, polvo de hornear, le ponemos ahí y el ingrediente principal
es la fécula de mandioca.
Le vamos a poner un poco de la fécula.
Acá se le dice tapioca starch.
Ulala, señor Francis, sí, cómo no.
Ahí le pusimos un tercio, son tres tazas, sería una taza.
Mezclamos.
Vamos de vuelta, Tommy, otra taza.
Poner otro tercio.
Vamos a hacer cuenta que sé medir.
Vamos con una más.
Después de 10 años viviendo en Australia, ¿cada cuánto volvés a Argentina en un futuro
sabés que querés o no lo tenés muy bien claro?
Si tenés un trabajo estable podés por lo menos una vez al año te da la posibilidad
de poder ir.
Y eso con los trabajos, ¿cómo lo manejabas?
Tenías que elegir en un año si ir a Argentina o si tener vacaciones en otro lado, podías
hacer las dos cosas.
Yo creo que depende mucho del tipo de trabajo que tengas, hay trabajos que son del típico
de 9 a 5 que te dan una determinada cantidad de vacaciones y las tenés que distribuir
de la mejor manera posible.
Yo mucho de mi tiempo fui freelance teniendo mi propia empresa con los juegos de mes y demás.
Me daba vacaciones extras si las necesitaba y después volví a trabajar furioso para
recuperar el tiempo, pero sí pasa que uno tiene que elegir muchas veces, es decir, visito
la familia o me voy a conocer un lugar nuevo y es difícil porque obviamente uno siempre
quiere ir a ver a los suyos y visitar el país, pero también tenés esas ganas de ir, no
sé, a Asia o Europa.
Una playa linda por acá cerca, Filipinas y probar comida nueva y algo distinto.
Así que esa es una decisión difícil que hay que tomar todos los años, por suerte
te da la posibilidad, Australia, de tener la posibilidad de ir, ¿viste?
Sí, económicamente si tenés los tiempos lo podés hacer.
¿Pudiste trabajar como profesional acá?
Como vine con el tema del programa e hice un par de contactos, eso me permitió conseguir
trabajo dentro de la comunicación, el marketing, gracias a eso también me pude quedar y aplicar
a distintas visas.
A la residencia y todo.
Que el sponsor y que te lleva después a la residencia.
Todo el proceso.
El proceso me llevó 10 años, pero yo tuve algunos problemitas en el medio, tema de visa.
En 4 años tenés todo resuelto y sos ciudadano, con mucha suerte.
Pero hay muchos casos, eso está bueno decirlo, hay mucha gente que reniega, el camino no
es tan recto, tenés un montón de curvas en el medio y bueno.
Sí, cuesta, pero el beneficio y la satisfacción es gigante.
Sí, la verdad que sí.
Entiendo que muchas veces uno cree que no se puede conseguir un trabajo de la profesión
porque vengo con la visa o con la limitación.
Por el nivel de inglés.
Por el nivel de inglés, pero tengo muchos amigos argentinos que vinieron y que consiguieron
un laburo de lo de ellos y hasta incluso les permitió aplicar al sponsor el primer año
en la working holiday.
El trabajo a mí me podría haber salido a los 3 años, pero cerró la empresa, tuve
que aplicar a una segunda empresa hace 5 o 6.
Y al mismo tiempo tenés que buscar esa otra empresa, alguien que te siga con tu primer
COVID en el medio, que se frenó todo.
Sí, sí, sí.
Pero bueno, yo creo que si le pones ganas, se consigue, se consigue.
Y siempre están los trabajos temporales para zafarla mientras buscas el trabajo de tu
profesión.
Ahora la parte rica, le vamos a poner queso.
¿Todo?
Sí, mandale sal y queso.
Hace un poco de quilombo acá, no pasa nada.
Sí, sí, no pasa nada.
Creo que tiré más afuera acá adentro.
Se hizo una gran...
Sí, sí, sí, la de...
Como se extraña un poco la panadería nuestra.
Sí, sí, sí.
La factura, los criollos, los chifados.
Hay gente acá que está haciendo buenas cosas.
Sí, la probé, la probé, la probé, muy rica, pero no es tan cerca de casa.
Esa es mi lengua en contra.
Yo como que salgo de casa, vamos a la playa, tomamos un mate o lo que sea y como que digo
¿Qué gana tener una panadería en la esquina?
Sí, eso se extraña.
Eso se extraña bastante.
Yo creo que lo que más extraña, la cultura argentina, la juntada con amigos, la espontaneidad
que tenemos los argentinos.
Che, te caes a tomar un mate y en 15 minutos estás en la casa.
Eso acá no pasa, acá es como todo mucho más...
Cuadrado.
Cuadrado y organizado.
Este salario que tenías en aquel momento, que no importa el número, pero te alcanzaba
para vivir, para ahorrar, para viajar, para...
Lo debe decir todo el mundo y suena como fantasioso, pero no se puede creer lo bien que se gana
en Australia, ¿no?
No sos millonario, pero se gana también que llevas una vida tranquila y cómoda, podés
ahorrar, te podés dar el lujo de comprarte el último teléfono si querés, podés viajar
a cualquier parte del mundo si querés.
Podés visitar Argentina una o dos veces al año.
El mínimo hoy en día es muy bueno.
Obviamente hay temporada baja, temporada alta.
Hay muchos factores que pueden influir en si pegás gente que dirá está difícil conseguir
trabajo y depende en qué ciudad estás, en qué temporada del año.
Perfecto, es cuestión de moverse.
Es lo que siempre decimos.
También es un tema de actitud.
Por ahí a mí me pasa que yo veo mucha gente que viene a Australia con cero inglés, pero
con todas las ganas que le vaya bien y voy a decir ¿Este loco consigue laburo en una
semana?
Y además va a conseguir dos laburos, va a trabajar 60 horas por semana.
Pero veo otro que medio tímido que lo ve y que decía este no sé si va a salir del
hostel a buscar laburo y esa persona como que le va a costar un montón más a pesar
de que tengo un inglés que es un 10.
El latinoamericano en sí está como muy bien conceptualizado.
Somos laburantes, somos gente inteligente.
No faltamos nunca, no nos emborrachamos un día a semana.
Exacto.
Uh, lo bueno que va a estar esto.
Porque le tenemos que poner un poquito de jamón también, entonces.
Uf.
Va bien, va bien.
Pará, estoy por echar moco.
Ahí va, ahí va, ahí va.
No, no, va perfecto, va perfecto.
Como si supiera el tipo.
Nunca trabajé en una cocina.
Vamos a movilizar eso.
No, no, mirá como la…
Pero yo creo que después de hoy yo me puedo vender como si supiera.
Sí, sí, sí.
Experiencia de cocina.
Esa es otra cosa que hacemos muy bien los argentinos.
Cociné con alguien de MasterChef.
Nos vendemos bien, nos vendemos bien.
¿Qué pensás hacer en un futuro?
¿Te querés quedar en Australia toda tu vida?
¿No lo sabés?
¿No lo tenés en claro?
¿Estás viendo?
Yo, por suerte, ya soy ciudadano, lo que te da esa tranquilidad.
Yo cuando vine a Australia siempre dije, no es para siempre, no sé.
Y si me voy a Australia tampoco sé si es para siempre.
Y tener esa posibilidad de decir, me pinta irme a volver a Argentina por un par de años,
un par de meses.
O irme a Europa.
Y saber que tengo la posibilidad después de volver me da una tranquilidad que está
buena.
Te gusta cocinar, pero no sos chef, ¿verdad?
Me encanta cocinar.
Cocino desde chiquito.
No estudié y siempre iba a la cocina.
Chema, te ayudo.
¿Qué onda?
Esa era mi ayuda, que pruebe.
Pero le decía a mamá, ¿le falta un toque de pimentón o ponerle sal?
De chiquito.
Te voy a enseñar, si te interesa.
Y yo, sí, mae.
Y ahí aprendes a hacer las empanadas.
Y en cantidades, porque para hermano.
Cantidades industriales.
Claro, claro.
Sí, sí, sí.
El pastel de papa a dos chapas.
Podríamos hacer otro video después haciendo algo más en cantidad.
Invitamos mucha gente.
Un asado.
Sí.
Una contada que sea un asado.
Un asado me gusta.
Vamos a mandar con la tenaza.
Lindo experimento estamos haciendo.
Una cosa de loco.
15 minutos al horno.
Estás trabajando, o estuviste trabajando hace poco, creando juegos de mesa.
Sí.
¿Cómo es eso?
¿Costaron un poco?
Bueno, esa es otra de las cosas.
Mi vieja, para que estemos todos entretenidos, muchos hermanos, juegos de mesa teníamos
colecciones.
Claro.
Pero a un hermano le gusta el Pictionary, al otro le gusta el Tech, ¿viste?
Siempre.
¿A cuál jugamos?
Pelea, gran pelea.
Durante COVID, extrañaba a la familia y digo, bueno, vamos a poner todas esas ideas juntas
y salió Blended, que es una licuadora que mezcla todos los juegos.
Contanos cómo surgió esto de Masterchef.
Masterchef surge de casualidad, justo me sale de la ciudadanía, vos tenés que ser ciudadano
para poder aplicar, o residente de Australia.
Estaba en un expo de vino y comida, estábamos caminando y había un stand que decía Masterchef
y yo me acerqué pensando que eran las ollas de Masterchef.
Le digo, no puedo conseguir esta olla que me está faltando.
Me dice, ¿te gusta cocinar?
Sí, me encanta.
La mina ahí nomás me saca una foto y me dice, la semana que viene te llamamos.
Dicho y hecho, una semana después me llaman Juan, queremos que vengas a hacer audición.
Y fui y era como el show, tenías un montón de gente cocinando, tenías un límite de
tiempo, lo hicieron para 45 mil personas en toda Australia y quedamos 22.
Somos los 22 tremendos.
Entramos en el programa.
Y te clasificaste.
¿Viene bien Juan o no?
Mirá lo que hice.
¡Qué lindo!
Ya casi, casi.
Hermoso.
¿Puede ser que te quemaste acá, Juan, en Masterchef?
Sí, ¿no sabes?
Tuve un accidente.
¿Cómo fue eso?
Contame un poco.
Los fines de semana podés irte de joda, si querés, o podés quedarte a practicar.
Hice unos churros.
Puse el aceite y entre que hacía los churros que el aceite se calentó.
Claro, puse el churro y me doy cuenta en el segundo en el que lo veo que va a pasar algo,
lo agarro con la pinza para sacarlo para que no explote.
Cuando lo saqué, el cambio de temperatura explotó, lleno de aceite, me quemó toda
la cara, el brazo.
No te pongas hielo porque el hielo te quema más.
Me llevaron al hospital.
Viajen asegurados, los accidentes pasan.
No sé cuánto habrá sido el costo de todo eso.
Yo, por suerte, por estar mediante el programa, el programa estaba cubierto y demás, pero
obviamente que uno tiene que tener una forma de asegurarse de que si te pasa un accidente
así te podés ir a hacer atender porque la salud acá no es pública.
Es carísima.
Y es cara.
Un accidente así, si yo no hubiera estado cubierto, unos cuantos miles hubiera costado.
En cambio, un seguro vale capaz que 500 o 600 dólares al año y se sacan ese problema
encima.
Contacten con nosotros, tenemos muy buen precio y el mejor asesoramiento siempre.
Mirá lo que es esto.
¡Qué locura!
A ver, lo vamos a romper, mirá.
Mirá eso.
¡Uh!
Mirá eso.
¿Qué es eso, boludo?
No, no, no, no, no, no.
Espectacular.
Vamos por esos mates ya mismo.
Sí, un éxito.
Vamos a hacer control de calidad primero, vamos a ver qué tal salieron los chipaciños.
Sí, ¿cómo le vamos a llamar?
¿Le vamos a llamar?
No sé.
Pero mirá lo que es eso.
Esto me lo llevo a casa.
¿Cómo saliste en el programa?
Porque lo dijimos al principio y dijimos no gané, pero me siento un ganador moral porque
pude representar a Argentina, Latinoamérica, suena como mal perdedor, pero no, fue ganar
de los 22 que hay en el doceavo lugar, así que mitad de camino, pero bastante bien, contento.
¿Por qué crees que la gente tiene que animarse?
Mucha gente está asustada, obviamente que primero lo económico, hay un montón de limitaciones,
pero una vez que lográs todos esos pasos creo que hay una limitación mental de decir
che, qué pasa, es arriesgado, o saber que no es definitivo, nada es definitivo ni es
para siempre, vos vas y si te gusta, excelente, y si no te gustó, probaste, te sacaste la
duda, creo que sacarse la duda es fundamental para, listo, lo hice, y hay gente que viene
y está seis meses y dice, suficiente, me voy, otra gente se va a viajar por el sudeste
asiático y yo me quedé diez años.
Y cada experiencia es diferente.
Exacto, es personal, pero la única forma de saber cuál va a ser tu experiencia es venir
y probar, ¿no?
Y hablar.
Excelente.
Gracias también, salió buena.
Muchas gracias.
¿Te gustó?
Sí, ahora sí que bien.
Ahora vamos a comer las chipas.