¿Qué tan celosa eres? Test
30 oct 2024
Descúbrelo junto a Juliet Lima y Clara Ulrich en este capítulo de “No se diga más”
Hola mi gente, soy Juliette Lima y yo soy Clara Ulrich.
Y esto es...
¡No se diga más!
Hoy vamos a hablar de los celos.
Totalmente.
Sí, de los celos.
Yo busqué un test, encontré un test para saber qué tan celosas somos.
Ah, yo no soy celosa igual, eh.
Ojo, mira lo que dice el test.
El test dice que lo hagas tú primero y luego lo consultes con tu pareja para que él lo reafirme.
Ah, no.
No, eso queda entre nosotras.
Y vamos a contestar desde el lugar de la sinceridad.
Mira, no vale hacer trampas, ¿ok?
No, pero ¿para qué?
Es como decirle al entrenador que ya hiciste las sentadillas completas y no le hiciste.
¿Son para las nalgas de quién?
¿El entrenador o las tuyas?
Bueno, vamos a la pregunta número uno para ver si sos celosa, Susana.
Primera pregunta, querida Juliette Lima.
Todo el mundo atento a responder solo con la verdad.
Solo la verdad y nada más.
¿Es con la derecha que es segura?
No, con la del corazón.
¿Con la izquierda?
Y me pongo esta en la...
Y esta acá.
Acá era así.
Juro.
Ya igual el jurar siempre me lleva Juan Guaidó a partir de...
Ay, qué bonito momento.
¿Cómo pasa?
Sí.
En fin.
El desayuno se transforma más bien en un interrogatorio exagerado.
¿Por qué te has vestido?
¿Por qué?
Si vos habitualmente vas vestido más tranqui, más casual.
¿Por qué?
¿Por qué ahora estás con trajecito?
¿Por qué te pusiste el perfume nuevo?
¿Por qué si todavía tenés el otro perfume?
Intensa, intensa.
Con mirada acusadora.
Levantas un poco la quijada y empiezas a preguntar así.
Opción dos.
Desafortunadamente, dejas caer...
Ay, qué malvada.
Dejas caer el café sobre su ropa.
Ups, te manché.
Quiero morir.
Y eso no sale con un trapito.
Y bueno.
Opción tres.
Te parece que está guapísimo y se lo dices.
La tres.
Está re lindo, mi amor.
Está potro.
Y por si acaso, usted lo que puede hacer si está muy guapo y huele muy rico, usted
hace que se le arrugue la ropa y después lo manda para la calle.
Pregunta número cuatro.
Para ver si sos celosa, mamita.
Su móvil.
Su teléfono.
¿Te sabés de memoria su contraseña?
Número dos.
Siempre te preguntás de qué le sirve su tarifa plana de doce horas semanales y doce
horas el fin de semana.
Oh, my God.
Número tres.
Se lo regalaste vos.
¿Tú entendiste?
Yo qué sé, vamos con la del medio.
Le preguntás cosas de la tarifa del teléfono.
A mí qué me importa la tarifa del teléfono de ese señor.
Pregunta número cinco.
Han invitado a tu pareja a una reunión de antiguos alumnos del instituto.
Tú, opción uno, lo acompañas, aunque sabes que ir te aburre profundamente.
No.
Opción dos.
Espera que vuelva para saber cómo le ha ido.
Bueno, ¿qué tal te fue?
Sí, obvio.
Ah, perfecto.
Tú tenías previsto ir al cine.
Es lo mismo la uno y la dos, ¿no?
O sea, lo importante es que él vaya y la pase bien.
Ah, sí.
Anda.
No, no voy.
No voy ni por todo el oro del mundo.
No me importa si alguna de sus compañeras del colegio terminó siendo, no sé, Cindy
Crawford.
Qué comentario noventoso lo de Cindy Crawford, ¿no?
Sí, nos dejamos caer.
¿Quién es linda hoy?
¿Quién es linda?
Gente joven linda, ¿dónde están?
Pregunta número seis de este test polémico.
Al guardar su abrigo, encuentras un ticket de restaurante para dos personas.
¡Oh, my God!
Opción número uno.
Llamas al restaurante para saber si también tienen un hotel.
Número dos.
Dejas caer el nombre del restaurante en una conversación que se hace de neutro para ver
cómo reacciona.
Número tres.
Le preguntas si ha dejado su dieta.
Chicos, la opción tres.
Opción cuatro.
Me pregunto, mujer, ¿por qué usted le tiene que guindar el abrigo a ese señor y revisarle
los bolsillos?
Él es mocho, no se puede guindar sus saquitos.
Totalmente de acuerdo.
Aparte, el que busca encuentra.
Yo no miro esas cosas.
No, ni mucho menos le guindo el saquito, porque el mochito no es.
No es.
Pregunta número siete.
En el tren, tu pareja deja que su vecino o vecina ligue abiertamente con él o ella.
Clarísimo la pregunta.
Ah, para, ahora entiendo.
En el tren hay una que le empieza a tirar los perros, los galgos o algo, y vos estás
al lado.
¿Qué haces?
Entonces, ¿qué haces?
Opción número uno.
Aprovechas el túnel para darle un puntapié.
A la impertinencia.
O sea, ¿de verdad?
Deja.
En el túnel le haces.
Opción dos.
Te cambias de sitio con tu pareja.
Mi amor, no le hables.
Pero la opción tres.
Te excita locamente saber que tu pareja siempre atrae tanto.
A ver, si la tipa se pone.
¿Qué es ligar?
Porque si la tipa lo único que está haciendo es mirarlo.
Yo, de hecho, me río, lo miro a mi marido y le digo.
Ahora, si la tipa le está diciendo ahí, ¿cómo te llamás?
Y yo estoy al lado, pintada al óleo.
Ojo, también depende la reacción de él, porque ella puede estar echándole los perros
como decimos en Venezuela, pero dice él.
Bueno, pero yo digo si la tipa, tipo, se le está, tipo, hola.
Toqueñando.
En ese caso, la miro y le digo.
Linda, ¿qué haces?
Ya está, Pupi.
Pregunta número ocho.
Para vos el amor es.
Opción número uno.
Compartir todo, todo para conocerse mejor.
Para vos el amor es no decir nada para mantener el misterio.
Número tres.
Mantener siempre un pequeño jardín secreto.
Compartir todo, no.
No contar nada para ser misteriosa después de 11 años.
Ahora, siempre una cosita propia, alguna cosita que no se cuenta porque no es necesario.
El jardín secreto.
Pregunta número nueve.
Si él algún día tuviera una aventura con otra.
Ya lo sabemos, no tengo que leer.
Pero dale, dale con permiso.
Opción uno.
Lo dejas.
Dos.
No lo quiero saber.
Bueno, y si no lo sabe, entonces se está haciendo la pregunta.
Si no lo sabe, no tiene nada que preguntarse.
Ojo que no ven, corazón que no siente.
Número tres.
Le perdonas.
Si yo me entero, te dejo.
Yo no me meto en tu celular.
Yo no miro tu computadora.
Yo no te pregunto todo el tiempo dónde estás.
Si yo me entero, agarra el bolso.
Es decir, no lo dejaríamos por infiel.
Lo dejaríamos por estúpido.
Por torpe.
Pregunta número diez.
Final.
Han ascendido a tu pareja y ahora gana mucho más que vos.
Le preguntas con quién ha tenido que acostarse.
Oye, qué mal concepto tiene su marido.
Qué poca fe le tiene que tener uno a su marido.
Para que el marido llegue con esa buena noticia y te diga con quién te acostaste.
Segunda opción.
Más le conviene hacerte muchos regalos ahora que tiene plata.
Eso va de cajón.
Número tres.
Estás tan contenta o contento por tu pareja que os vayas celebrando.
Claro.
Sí, total. Estoy contenta. Vayamos a celebrar. Estás ganando más.
Obvio.
¿A usted qué le importa qué sacrificios tiene que hacer ese hombre?
Te ha llevado plata para la casa. No lo busque.
Ahora vamos a saber el resultado.
Tensión en el estudio.
Julián Lima. ¿Y qué les habla?
María Clara Ulrich.
¿Somos celosas o no lo somos?
Este test serio, muy serio que hemos hecho en el día de hoy
lo develará.
¿Qué tan celosas somos?
Importante. Esto queda entre nosotras.
Su marido no tiene que saber si usted es celosa o no es celosa.
Eso no es problema de él.
El resultado fue celos.
Ni sé lo que son.
Mira, dice excelente.
Tu relación se basa en la confianza mutua.
Estás tan segura del amor que te tiene tu pareja.
No ves ninguna necesidad de espiarle.
Me encanta esto porque sos segura no le espías.
No, no le espíes porque no hay que espiar, chicos.
Pero lo importante es que no somos celosas.
Yo quería hacer un inciso, Clarita.
La cosa que me he dado cuenta últimamente
a lo largo que intento estudiar más a las personas que me rodean.
Me he dado cuenta que mientras más feo es el marido,
más celosas son ellas.
Te cuenta la amiga.
No, porque estoy re celosa porque hay una compañera que lo mira
y vos lo mirás al marido y decís...
¿Es verdad?
La compañera es cieguita.
Mujer en casa.
¿Usted qué hizo el test con nosotras?
Puede sacar su conclusión.
Sí, más o menos agarraste la movida.
Pero si no, nos podés comentar abajo.
Abajo de la pantalla.
Coméntela ya, Clarita.
Nos comentás si sos celosa, no sos celosa.
O qué te parecemos.
No somos los más.
Bueno, nosotras somos No Se Diga Más.
Y, por supuesto, nos podés buscar en Wow Bunker.
Y podés darnos like.
Podés suscribirte.
Me siento una zapata en el vuelo.
O podés comentar.
No, si sos una cosa de locos.
Mi nombre es Clara Ulrich.
Me podés conseguir en las redes como arroba Clara Ulrich.
Julietenlima, arroba Julietenlima19.
Nos vemos la semana que viene.
Y nos metemos desde ya para leer todos los comentarios que nos dejen.
Y también sugerencias de qué quieren que hablemos en el programa.
Y, amiga, de verdad, usted que nos está viendo.
Sí.
¿Usted cree que a su marido alguien se lo quiere llevar?
Y, además, ser celosa, chicas, es una pesadilla.
No.
Olvídate.

