⭐ALIAS (si los links de arriba no funcionan): Belen.C.Tarnowski
Hola, ¿cómo estás? Espero que estés muy bien de tanto que yo he dado en esta relación o en muchas
relaciones. La verdad es que quiero justicia, quiero que las cosas se vuelvan un poco más
equilibradas, quiero ver qué es lo que puedo hacer yo para lograr eso, y eso es lo que vamos a hablar
en este vídeo. Si estás buscando dar el golpe más duro realmente, quédate en este vídeo porque yo
te voy a explicar cuál es ese movimiento. Sobre todo porque después de todo lo que has tenido que
pasar, necesitas un poco más de claridad, sobre todo esa motivación y claridad interna, mental
y paz mental. Y que pongamos el foco en algo que me parece importante y es el tiempo, que este año
ha sido como un tópico en mi vida, en mi vida personal sobre todo, el tema del tiempo, el paso
del tiempo, eso y aparte la percepción del tiempo, los años pasan cada vez más rápido. Quiero que
reflexiones sobre cuántas veces has intentado arreglar algo que al parecer ya estaba roto, pero
de alguna forma nosotros creemos que nosotros hemos hecho algo para que la persona reaccione así, para
que la persona piense de esa forma, que vos has sido el problema con tu existencia, simplemente has
hecho que la otra persona cambie para más. Muchas veces más allá del narcisismo, la psicopatía y los
temas que veníamos hablando en el canal, las personas tienen problemas, tienen problemas de
conexión, de apertura al otro, tienen problemas de egoísmo, problemas de no saberse relacionar,
nada más que saben cómo ocultarlos o disimularlos bastante bien, y un mecanismo común suele ser la
responsabilidad afuera, la responsabilidad es del otro. Entonces cuántas veces no te has visto en
esta relación o en muchas relaciones envuelto en esto, en que la otra persona todo el tiempo te
está echando la culpa, el que has hecho, has provocado esto, has provocado que yo me sienta
así, por eso actúo así, esto simplemente te lo tiro. Cuántas veces esto no ha tenido que ver más
con un problema de que esta persona ya estaba rota, de que esta persona ya tenía problemas, no tiene
que ver conmigo, no tiene que ver con tu actitud, con lo que vos has hecho o como vos te sentís.
Otra cosa más también importante respecto al tiempo es la falsa esperanza de que algo puede
cambiar o de que algo va a pasar, de que algo bueno va a pasar y de que yo no me lo puedo perder,
entonces esperamos, estamos en expectativa. Esa falsa esperanza también es un ladrón importante
de tiempo, porque lo anterior que te dije, esto de quedarte como en la duda de seré yo y tengo
que hacer algo yo para solucionar esto, tengo que arreglar algo de la otra persona. ¿Cuántos años
de vida se ha llevado? La falsa esperanza también, ¿cuántos años de vida se ha llevado? ¿Creemos que
la persona puede cambiar? Sí, porque tenemos primero que estamos viendo las cosas con nuestros
lentes empáticos, con nuestros lentes de persona que trabaja, en hacer cambios, en terapia, lo que sea y
pensamos que de alguna manera inconscientemente las personas son así, todas son así y eso no
es cierto. Hay personas que no están pensando en sí mismos, trabajando en sí mismos con el
enfoque en ser mejores personas. Hay personas que no tienen ese enfoque, simplemente es importante
diferenciar. Cuando uno está proyectando todo eso, el otro puede cambiar, pero ¿es real? ¿Es real que
puede cambiar con todo lo que ha hecho, con la forma en cómo se ha comportado, si se ha hecho
responsable de sus actos? Bueno, hay que verlo. ¿Para qué te ha servido esa espera? ¿Para qué te
ha servido tener tanta paciencia y tolerancia? Pensalo. El problema de estar en todo este círculo
vicioso es que te deja con un montón de deudas emocionales y un vacío que después decís, ¿esto
de dónde sale? ¿Viene de antes, de mi infancia, por ejemplo? ¿O yo tengo depresión? ¿Cuántas veces no
nos hemos juzgado de esa manera? Al terminar una relación es como todo drenado, como que ya no
queda más nada. También esto de pensar las señales que no vi, cuando ya pasa el tiempo, las señales
que no vi, las banderas rojas que estaban ahí al frente mío y yo no las pude ver o no le pude
poner ese significado. Decís claro, ¿cómo estaba ahí al frente mío y yo no lo podía ver? El hecho
de no haber hecho un poco más, que esto puede ser por vos o puede ser por esa persona incluso, porque
muchos salimos de esas relaciones y sentimos mucha culpa. Pero si no, el haber hecho más en el sentido
de tendría que haber sido más viva, tendría que haber sido más inteligente, tendría que haber sido
más fuerte emocionalmente. El foco antes estaba en esa persona, sus necesidades, lo que quiere, lo que
necesita y ahora pensando y tratando de elaborar todo eso, el foco sigue estando en esa persona.
Obviamente, dijeron el contacto cero es la solución o alejarme o que se haya ido de mi vida es la
solución y resulta que yo me estoy sintiendo cada día peor. Entonces aparecen emociones como la
frustración, la rabia, la desesperación, que justamente son esas emociones que yo digo las
valido, les doy lugar, no te voy a juzgar por eso, yo nunca juzgo a la gente por eso, porque nadie te
puede juzgar por sentir, nadie. Pero sé que te has juzgado un montón por sentir esas emociones y
otras emociones, entonces vamos a generar un espacio más seguro alrededor de esa experiencia. Y
entonces aparecen también conductas vinculadas a esas emociones, cosas que hacemos porque estamos
rabiosas, rabiosos, frustrados, con mucha vergüenza, queremos poner las cosas en su
lugar, queremos poner las cosas en orden y bueno, después volvemos a sentir vergüenza, volvemos a
sentir culpa, decimos rompí el contacto cero, o sea estamos como ese círculo todo el tiempo. Y acá
esto es muy importante, es como un recordatorio que yo quiero darte hoy. Vos no necesitas ni
confrontar, ni pedirle nada a esa persona, ni rogarle nada a esa persona, ni a gente que le
crea a esa persona. No tenés que rogarle nada y no tenés que demostrarles nada. Algunas conductas,
aunque quieras o no, van como un poco ligadas a eso, a reivindicar tu lugar en base a que el
otro esté abajo, porque eso es lo que te han hecho, el desequilibrio en la relación. Entonces
querés volver ese equilibrio y digamos que lo que te sale pensar es bueno, tengo que ver cómo poner
a esta persona, o que todo el mundo sepa por ejemplo lo que es esta persona, hacer justicia
de alguna forma, de alguna manera que te pida disculpas o que acepte, que acepte que te ha hecho
daño. ¿Cuál es el punto de esto? No funciona, nada de eso funciona, olvídate. Acá lo que sí cuenta es
cambiar la manera en cómo te manejas en estas situaciones, cuando te sentís atrapada por esas
emociones y ese cambio en cómo vos manejas la situación, porque esta gente está acostumbrada
a verte así, a verte en ese estado emocional, a actuar de esa manera y ya se lo ve venir, pero la
forma en cómo puedes cambiar todo esto y lo que puedes hacer, que te voy a decir ahora, eso sí que
no se lo ven venir. Seguramente te has preguntado en la relación una y otra vez, e incluso después
de la relación, ¿qué fue lo que yo hice mal para que me traten así? ¿Te has preguntado eso todo el
tiempo? Y tratan de responder esa pregunta también y por eso muchos dicen claro yo quiero ver qué es
lo que está mal en mí, quiero ir a revisar mi infancia y mis cosas. Eso no es que esté mal, cambia
mucho la diferencia, digamos, en cómo uno comienza y origina la pregunta para realmente llegar a la
solución o la respuesta correcta, que muchas veces no hemos llegado a esa respuesta correcta. Nunca
sin embargo te has preguntado qué es lo que me está haciendo esa persona para que yo me sienta
tan mal, porque el foco no estaba puesto en tu cuerpo, en lo que vos sentís, en lo que vos sentías
en ese momento, en tus necesidades, en priorizarte, en tus sueños, en tu vida. No estaba enfocado en tu
vida, estaba enfocado en la vida de esa persona. Si no estaba enfocado en ti, obviamente no ibas a
notar cómo esta persona te iba drenando momento a momento, cómo te iba haciendo el gaslighting
momento a momento, cómo te iba quitando energía, cómo a lo largo del tiempo. Y ahí recién te das
cuenta con la acumulación de los eventos, un golpe muy duro. Y eso es porque no estás acostumbrada
a observarte, a prestar atención a cómo tu cuerpo se siente, cómo te da señales también. El cuerpo
da señales. Ese poder está en ti, pero el foco de atención no está en ti. El foco de atención está
en la otra persona. El foco de atención quizás hasta incluso hoy en día sigue estando en la otra
persona muchas veces. No digo que esto sea todo el tiempo así, porque sé que muchos están quizás
en contacto cero y están pasando la página, pero siguen pasando cosas internamente. Qué difícil
que sacar el foco de esa persona y ponerlo en uno mismo. Y es que justamente eso es lo que quería
lograr esa persona. Que toda tu atención, tu energía, tu tiempo, por eso estoy hablando del
tiempo, estuviera en él o en ella. Y sigue siendo así. Y por eso es que seguir sucumbiendo a lo que
la emoción de la rabia, la desesperación, el estar como queriendo justicia y hacer cosas. Nuevamente
esto lo aclaro por las dudas, no me estoy refiriendo a casos concretamente que se puedan judicializar,
donde haya delitos y esas cosas. No hablo de eso, sino más bien de otro tipo de casos
que no comulgan con nuestros valores y que nos están haciendo daño. Y que a veces es muy difícil
emocionalmente y psicológicamente desprenderse de esas personas y de esa experiencia, lo que se
dice pasar página. El foco estaba puesto y probablemente sigue estando en esa persona, y por
eso las cosas siguen igual, por eso el ciclo sigue igual, y por eso sentís que estás como en un
patrón repetitivo. Toda esa energía y tiempo que es lo que quería esa persona, que vos invirtieras
en él o en ella, sigue estando ahí. Nunca en vos. Y esto es muy importante que lo entiendas y que lo
aprendas. Con H en el medio, el tiempo no se recupera. Cada minuto que uno invierte en una
persona que hace daño, no regresa, no va a volver nunca más. Y esto parece obvio, pero realmente
tenemos que adentrarnos en esa experiencia de haber perdido ese tiempo. Porque muchos lo viven,
lo viven así, la pérdida de tiempo. Pero hasta que nos damos cuenta de eso, igual seguimos con
todo ese ruido mental de las emociones que sentimos, de lo que queremos hacer, de que
queremos demostrar, de que necesitamos reivindicar nuestra persona en base también a lo que le pasa
al otro, a lo que siente, a lo que dice, a que me pide perdón, a que cambie. Incluso cuando uno
siente compasión por esa persona. No sé, sentís mal porque siempre va a ser así. Y muchas veces
eso más que compasión va más por el lado de, claro, va a ser siempre así y por ende nunca quizás
a ser la persona que a mí me hubiese gustado que sea. Tenemos que ser muy honestos también con eso.
Está mal ni bien, pero a veces tenemos que entender de dónde provienen esas emociones realmente,
cuál es nuestro deseo realmente cuando sentimos eso, cuando decimos eso. Querer que el otro sufra,
querer que se disculpe, querer que diga la verdad frente a otras personas. Todo esto implica de
una manera sentarse y seguir invirtiendo tiempo en esa persona. Entonces, ¿cuál es tu venganza
silenciosa y la verdadera venganza? Volver todo ese foco que estaba en esa persona. Volverlo a
ti. Sí o sí, volverlo a ti. Invertir tiempo en recuperar esos poderes porque el hecho de que
tengas un cuerpo que recibe señales y que te da señales también a ti de esto está bien, esto está
mal, esto se siente seguro, esto se siente alarmante, que todo eso es tapado por el ruido
que genera la gente y también las personas que son muy manipuladoras generan ese ruido. Por eso yo
siempre les digo el gaslighting que es desviación, el lovebombing que es desviación, desviación del
foco, del presente, de lo que está pasando. Entonces tenemos que volver a recuperar esos
poderes. Tenés que volver a trabajar por recuperar esos poderes. Ese es el golpe más contundente que
puedes hacer. Primero porque redirigir tu tiempo y tu energía a ti mismo y cortas con el control
que tiene esa persona sobre ti, porque eso también es control. Que todo tu enfoque esté puesto en
esa persona, eso también es control. Le reducís también el poder que tienes sobre ti y que te haga
reaccionar, porque estar en contacto con una persona así es estar expuesta, expuesto todo el
tiempo a que seas hiperactivado, a ser provocado, a ser provocada por esa persona y reaccionar. Entonces
todo el poder lo sigue teniendo esa persona. Además porque sin darte cuenta se ha generado una
dependencia emocional, entonces rompes con esa dependencia emocional. La realidad es que si lo
vemos así concretamente es la otra persona viene, dice y yo hago acorde a eso. La otra persona se va
entonces yo me siento acorde a eso. La persona viene y yo me siento de una manera de acuerdo a
cómo esa persona maneja mi tiempo y mi energía. Eso también podríamos llamarlo dependencia emocional
y muchos continúan en ese ciclo. Que te devuelve una claridad mental. Antes estabas como en una
calesita todo el tiempo, como que va, viene, sube, baja. Todas esas emociones, toda esa
hiperactivación, esa hipervigilancia, todas las cosas malas que te hacen, después viene con el
bombardeo de amor, etcétera, etcétera. Todo ese ruido es eso. Básicamente te distrae, te quita
claridad. Es como estar viendo todo desde un mareo, estar en una calesita. Imagínate estar en una
calesita girando, girando, girando. ¿Cómo terminas después? Todo es compuesta o si no con un mareo
terrible. ¿Quién puede pensar así? Enferma, enfermo básicamente. Nadie puede pensar con
claridad. Entonces la distancia y poner el foco en ti, por supuesto que te devuelve esa claridad
mental que después te permite ver las cosas en perspectiva y decir esta persona es una mala
persona o esta persona no me conviene, no está alineada a mis valores, esta persona me hizo mucho
daño por esto y por esto. O sea, poder hacer ese análisis de a poco porque no vas a poder que caiga
todo junto. Así no va a pasar. Necesitas sentarte y reflexionar y eso es muy difícil hacerlo.
Claramente necesitas darte ese espacio también para que surja la reflexión. Entonces es muy
importante, es muy importante trabajar en ese cambio de enfoque al analizar la situación desde
una perspectiva mucho más clara con ese enfoque de decir mira así eran las cosas, como que lo
estás viendo en una película, estás viendo lo que ocurrió contigo en esa relación, lo que te hizo,
todo lo que pasó. Lo ves como una película como tomando más distancia, no tan emocional, no con
todo ese caos. Entonces te das cuenta de todo lo que has sacrificado por esa persona y decís no, no más,
yo no quiero más esto, yo no quiero seguir siendo esa persona, siendo el muñigote de alguien más,
siendo el muñeco de trapo de alguien más. Y esa es la mejor manera de recordarte a ti misma, tu valor,
tu dignidad. Es la única manera. Nadie va a venir a salvarte, nadie tiene que venir a salvarte porque
así como yo te digo nadie te tiene que salvar, nadie va a venir a salvarte en principio. Es muy
importante empezar a centrarnos en nosotros, a centrar en qué es lo que se siente cuando estás
frente al peligro, cómo se siente mi cuerpo, volver a notar, volver a estar en el presente y volver a
recuperar ese poder porque ese es un poder, nada más ni nada menos y lo hemos perdido con los años,
con la cultura, con la sociedad, con cómo nos enseñan y nos bombardean de estímulos y estas
personas también nos bombardean de estímulos para distraernos de lo que es importante. Y así es como
ya no sos esa persona que esa persona moldeó en ti, ya no sos más. Decís yo me desligo de este
disfraz, de este traje que me coció esta persona y que me lo armó a su medida y a su gusto y
no gracias yo quiero ser yo misma, quiero estar en mi propia piel, quiero estar en mi esencia y en
mi autenticidad. Esa es la verdadera victoria. Ya no esperas nada de esa persona ni que se disculpe,
que diga bien las cosas, que diga las cosas como son, que deje de hablar mal de mí. Chao, se acabó
todo eso, se acabó todo eso. El foco está puesto en ti. Esto sobre todo lo he aprendido mucho al
estar en youtube, que yo he vivido el tema de la difamación en mi vida personal, de que estén
hablando mal de mí, diciendo cosas que no son y después también recibir comentarios y que no se
tuerzan tus palabras o que digan cosas de mí que no son así y yo he tenido que aprender también esto
un poco por las malas digamos porque me he expuesto mucho a eso y esa es la verdadera victoria. La paz
mental de que yo sé quién soy, yo sé quién no soy y a mí nadie me puede venir a decir lo contrario,
nadie. Nadie me puede venir a decir lo contrario hoy, pero eso no era así hace unos años. Entonces
por eso es que te invito a que puedas reflexionar sobre todo esto, porque realmente los resultados,
esto de la paz mental, de decir mi vida, mi mente, mi salud mental no va a depender de que otra
persona esté o no en mi vida. Depende de mí, de lo que yo piense de mí, de cómo me hablo a mí misma,
de mis valores y de cómo yo me alineo a mis valores. Más allá de todos los problemas que
podamos tener porque nadie ha dicho yo no tengo ningún sufrimiento, no tengo ningún dolor. No es
así, eso es pensar en un ideal, tampoco hay que pensar en la vida ideal es sin dolor. La vida
trae un poco de dolor, malestar, incomodidad y eso no es tan mal. También aceptar un poco esa parte
y el duelo también implica, como la misma palabra te lo dice, un poco de dolor, a veces mucho dolor
obviamente con todo esto que has pasado. Obvio no esperes no pasar por ningún dolor, va a haber
dolor, pero vale la pena, eso es lo importante, que vale la pena, te lo digo yo. Hay un montón de
casos de éxito, van a dejar en los comentarios los casos de éxito para que puedan inspirar a otras
personas. Además otra cosa importante, esa serenidad, esa paz mental, es algo que esa persona no te iba
a poder dar. Vos miras tu historia con esa persona, no te la iba a poder dar. La historia se repite una
y otra vez, tenés que poder dártela, vos mismo, vos misma tenés que poder. Y eso, el hecho de
entender que eso es así y empezar a trabajar por lo que sí tenés control y podés recuperar tus
poderes, como te dije, y tu tiempo, tu enfoque puesto en tu propia vida, esa es la mejor forma
de hacer justicia, por ti mismo, por ti misma. Tu valor no depende de que alguien venga y te dé valor
o te lo quite. Yo sé que ahora vos no lo sentís así, no es eso lo que vos sentís, perfecto, pero eso es
así y hay que empezar a aceptarlo y hay que empezar a trabajar por incorporarlo y sentirlo en el cuerpo
y saber que eso no es así, que no depende, no depende de que alguien venga y me diga si vos vales, vos no
vales. Nuestra historia de trauma probablemente nos ha enseñado un poco eso, pero eso no es así, no
nos han educado emocionalmente, perfecto, pero vos tenés un valor intrínseco, tenés que trabajar
por eso, tenés tus poderes como persona que siente que es sensible, sobre todo si sos altamente
sensible, que es un concepto ahí que tenemos que charlarlo, pero intuición, tenés la capacidad de
insight, de mirarte por dentro y analizarte qué poderoso que es eso. Empieza a abrazar todo eso,
empieza a trabajar por potenciar todo eso. Esa persona cree que tiene el poder sobre ti, pero eso
no es así, demostrales que eso no es así, demostrales que eso no es así. Hasta acá el vídeo de hoy,
mira, ese es mi libro, mi primer libro. Acá en Argentina yo lo empaco, lo llevo al lugar donde
despacho, te lo llevan a tu casa, así que si querés leer mi libro La estafa emocional, que ahí hablamos
de relaciones abusivas con narcisistas y psicópatas, pedímelo, acá te voy a dejar los datos de la web,
de la página, del link exacto en Argentina donde tenés que ir. Si estás en cualquier otro país del
mundo, está en Amazon, Estados Unidos, Amazon México, Amazon España, y hay algunos Amazon en otros
países más que también está ahí. Entonces, bueno, ojalá que te guste mucho, ojalá que te haya gustado
este vídeo y espero verte en el próximo. ¡Nos vemos!