Perdón por la tristeza, a duras penas puedo hablar

Jaime Bayly
16 seguidores
5 dic 2024
Jaime Bayly comparte con profunda tristeza la pérdida de su querida gatita, quien fue parte fundamental de su familia durante muchos años. Jaime reflexiona sobre los momentos más significativos que compartió con su compañera felina y cómo su partida deja un vacío irremplazable en su hogar. Este es un homenaje lleno de amor, gratitud y emotividad hacia un ser que dejó una huella imborrable en su vida. Un relato íntimo que resonará con todos los que han experimentado la pérdida de un ser querido.
Encuéntrame aquí:
TikTok: https://www.tiktok.com/@jaimebayly1
Instagram: https://www.instagram.com/baylytvoficial/
X: https://twitter.com/jaimebaylys
Facebook: https://www.facebook.com/profile.php?id=100044531320030
Hola, ¿cómo están? Hoy es un día muy triste. Hemos llorado mucho. Silvia, mi esposa, me despertó
a mediodía y me dijo que nuestra gatita estaba muriéndose. Así que bajé y la vi convulsionar.
Estaba tendida en la cocina. No le quedaba más vida. Y salimos a toda prisa a la clínica,
tratando de salvarle la vida. Llegamos y la gatita todavía respiraba y se la llevaron a
cuidados intensivos a tratar de darle unos días más de vida. Pero nos dijeron que es mejor que
se despidan de ella. Fue un momento muy tremendo para mí, muy doloroso, muy conmovedor. No me
imaginé que me iba a doler tanto. He llorado por ella, lo que no lloré cuando, por ejemplo,
se murió mi padre. Ha sido muy muy triste despedirme de ella. Nos ha hecho muy felices en esta casa.
La vamos a estrellar mucho. Ahora ya no puede respirar, la han intubado y vamos a volver a
la clínica en unos minutos para que nuestra hija Zoe pueda despedirse de ella. Pero en rigor ya la
gatita, nuestra gatita, nuestra amada gatita, no puede respirar por sus propios medios. Tiene 14
años. Vivió los últimos cuatro con nosotros. Antes vivía en la casa de algún vecino. Decidió cambiar
de casa, cambiar de familia. Qué sabia, qué genia. Siempre nos acompañó sabiamente y he aprendido
mucho observándola. Así que en un ratito salimos de nuevo a la clínica. Hoy no puedo hablar de
política, no quiero hablar de política, no estoy en condiciones. Estoy muy golpeado. Gati, nuestra
gatita Gati, es parte de nuestra familia y duele verla partir. La vamos a estrellar mucho. Ya les
contaré mañana. Seguimos. Bueno, ya me había despedido de ustedes, pero mientras grababa este
vídeo, sonó el celular de Silvia, mi esposa, que está aquí detrás de cámaras. Y ella salió y era
la doctora diciéndole a Silvia desde la clínica que nuestra gatita ya murió. No podía respirar a
pesar de que estaba intubada y ya no encontró fuerzas para seguir con vida. No había vida en
su organismo. Estaba muy disminuida, tenía un problema de hipotiroidismo y tenía insuficiencia
renal y no podía controlarse cuando hacía pipí, se hacía pipí en todas partes. No tenía hambre ya,
caminaba como débilmente zigzagueando. Estos últimos días han sido tristísimos porque la
hemos visto muy muy diezmada por la enfermedad y como la vida se le escapaba. Así que ella partió.
Solo quería decirles eso. Nuestra gatita ha muerto y estamos ahora mismo saliendo a la clínica para
recoger su cuerpo ex sangue, sin vida, pero ella vivirá siempre en nuestros corazones. Seguimos.
