¿Es verdad esto de que el paso del Asteroide Apophis, que lleva el nombre del Dios del Caos del Antiguo Egipto, que su paso extremadamente cerca de la Tierra el 13 de abril del 2029, que además será viernes, causará sismos o terremotos, y como parecen insinuar en algunos titulares estos serán en la Tierra. Bueno algún medio dice directamente que será en nuestro planeta. Fuentes: Agitación y volteretas: mecanismos a corto y largo plazo para la renovación de la superficie de asteroides cercanos a la Tierra a partir de mareas planetarias y predicciones para el encuentro con la Tierra en 2029 por (99942) Apophis https://iopscience.iop.org/article/10.3847/PSJ/ad84f2 https://arxiv.org/abs/2406.04864
Saludos navegantes de los mundos del conocimiento del cosmos. Venga, para los que tengáis prisa, es verdad esto que dicen algunos medios de comunicación
de que el paso de la asteroide Apophis, que lleva el nombre del dios del caos del antiguo Egipto,
pues que su paso extremadamente cerca de la Tierra el 13 de abril del 2029, que además será viernes,
ese paso va a causar sismos o terremotos
y como parecen insinuar en algunos titulares
¿esos sismos o terremotos serán aquí en la Tierra?
Bueno, de hecho, algún medio dice directamente que serán en nuestro planeta.
Respuesta, sí, ese 13 de abril del 2029, ese viernes,
se causarán terremotos o sismos, pero no en la Tierra, sino en el asteroide Apophis,
debido a la influencia de la gravedad terrestre.
La gravedad de Apophis es despreciable y no causará ningún efecto en nuestro planeta, es como esperar que el estornudo de una mosca
afecte a un elefante. Es el estornudo del elefante el que sí puede afectar a la mosca y eso va a pasar
con la gravedad terrestre. No es que la gravedad terrestre estornude a Apophis, pero la influencia gravitatoria de la Tierra va a causar
alteraciones en la forma de Apophis y también puede que en su trayectoria, que alteraciones puede sufrir el asteroide,
para eso tenéis que ver el resto del vídeo.
Acompañarme a conocer lo último sobre el asteroide potencialmente peligroso Apophis.
Una aclaración,
los titulares anteriores juegan con la confusión de si los terremotos o sismos serán aquí en la Tierra y hay uno,
en realidad lo vi en más sitios, pero hay uno en concreto
que lo dice directamente.
Titula
Alertan por el dios del caos que podría causar sismos en la Tierra.
Vale, podíamos pensar que quizás se haya confundido
o que se han liado. En los temas de ciencia es fácil confundir cifras o liarse con las explicaciones.
Los comunicados de los investigadores pueden ser muy técnicos y en ocasiones utilizar giros y expresiones que pueden dar lugar a confusión.
Todos nos podemos confundir en ese aspecto, yo el primero.
¿Pero este medio en concreto
pudo liarse y por eso puso ese titular?
No, no se ha liado, para nada.
Porque en el contenido de la noticia, mucho más abajo, una vez que te has comido varios anuncios,
va y dice esto.
Aún así, la gravedad terrestre afectará al asteroide dios del caos durante su paso,
posiblemente alterando su órbita o causando deslizamientos en su superficie, en un fenómeno que se conoce como
reacondicionamiento gravitacional.
Este efecto podría deformar la estructura interna del asteroide,
creando lo que algunos científicos denominan sismos en su superficie,
aunque estos serían movimientos internos en el propio asteroide, sin impacto en la Tierra.
Así que la autora del artículo
sabía perfectamente de qué va el tema y aún así mintió miserablemente en el titular,
para captar la audiencia por medio de causar miedo en el público.
Es el periodismo del siglo XXI, después los malos, los que decimos mentiras y bulos
y fango, somos los youtubers.
En fin, vayamos al tema, porque ciertamente Apophis es un asunto serio,
importante, es uno de los asteroides potencialmente peligrosos que más preocupa a los científicos, pero
no es un asteroide gigante como publican muchos medios, ni tampoco es un destructor de planetas,
como afirman algunos. El asteroide Apophis tiene, según los últimos datos de la Agencia Espacial Europea, unos
375 metros de diámetro de promedio, no es un gigante, es mediano tirando a pequeño,
no es ni siquiera el mayor de los de su grupo. El más grande es el asteroide Atón,
de unos 1.100 a 1.300 metros de diámetro,
que aunque cruza la órbita de la Tierra, Atón no es un peligro para nosotros, por lo menos en los próximos siglos,
ya que Atón, lo más cerca que se encuentra de nosotros, es a casi 17 millones de kilómetros.
Apophis, con sus 375 metros de diámetro, no es un destructor de planetas,
ni su impacto supondría una extinción en masa, ni el fin de la humanidad, ni el apocalipsis,
aunque tiene un tamaño muy respetable,
un tamaño para dar miedo, un tamaño lo suficientemente grande como para arrasar una megaciudad
como Nueva York, Los Ángeles, México, Buenos Aires o Madrid.
Si ocurriese eso, esas ciudades quedarían destruidas,
pero el planeta seguiría existiendo.
Lo importante es evitar ese posible desastre.
Lo último que se sabe de Apophis, y que ha desatado estas noticias, es un trabajo publicado inicialmente en octubre para su revisión, y que al final
se presentó en una publicación
el 20 de noviembre de la revista científica de Planetary Science Journal, con el emocionante título de
Agitación y Volteretas, Mecanismos a corto plazo y largo plazo
para la renovación de la superficie de asteroides cercanos a la Tierra a partir de mareas planetarias
y predicciones para el encuentro con la Tierra en 2029 por Apophis.
Me encanta lo de Agitación y Volteretas.
El autor principal es Ronald Louis Bayouz, un científico especializado en asteroides del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad John Hawkins
en Estados Unidos, y su equipo analizó cómo afectaría la gravedad de la Tierra al asteroide Apophis.
El 13 de abril del 2029, Apophis pasará a unos 31.000 kilómetros de la Tierra.
Eso es dentro de la órbita de los satélites
geoestacionarios, y será visible a simple vista.
Se calcula que durante un breve periodo de tiempo será visible a simple vista en los cielos despejados y oscuros para aproximadamente unas
2.000 millones de personas.
Será en gran parte de Europa, África y partes de Asia.
Este fenómeno es extremadamente raro. No es normal ver un asteroide pasar de largo.
Según la NASA, es algo que sólo ocurre cada 7.500 años,
por lo que va a causar la atención de todo el mundo y, sobre todo, va a ofrecer una oportunidad única
para poder investigar
científicamente al asteroide y poder diseñar planes de defensa planetaria.
Este paso es seguro para nuestro planeta, y Apophis no es un riesgo para la Tierra, al menos en los próximos 100 años.
Pero no estamos seguros de lo que puede ocurrir a más largo plazo.
Y tampoco estamos muy seguros de lo que puede ocurrir con Apophis
cuando pase ese 13 de abril.
Porque, al parecer, Apophis va a sufrir sismos y también, quizás, cambios en su trayectoria.
Veréis, las rocas y el polvo que vemos en un asteroide no están unidos a él por su gravedad.
Vale que todo objeto con masa tiene gravedad, pero necesitas una gran masa como para que la gravedad
actúe como fuerza unificadora
en un asteroide.
Tendríamos que hablar de asteroides de varios kilómetros de diámetro.
Un asteroide pequeño como Apophis tiene una gravedad ínfima, ridícula. Es unas 100.000 veces menor que la gravedad de la Tierra.
Así que lo que mantiene unidas a las rocas de Apophis
son otras fuerzas. En concreto, las fuerzas de Van der Waals, que es una clase de fuerzas atractivas
o repulsivas
entre átomos y moléculas. Es, por ejemplo, el tipo de fuerzas que permite a los lagartos geckos trepar por un cristal.
Por resumir, serían fuerzas donde está implicado el electromagnetismo, y son las mismas fuerzas que, teóricamente,
usan los guantes de escalada de Tom Cruise en Misión Imposible, Protocolo Fantasma.
Los guantes de la película están inspirados en una investigación real en otros guantes, aunque no tan chulos,
desarrollados por un equipo de investigadores de la Universidad de Stanford.
Por ello, los investigadores, que han hecho este estudio, prevén que las fuerzas de marea de la Tierra, es decir, la gravedad terrestre,
altere el estado de rotación del asteroide y posiblemente provoquen terremotos en Apophis,
modificando su aspecto. Los científicos calculan que los temblores
comenzarán en Apophis una hora antes de que alcance su punto más cercano a la Tierra y
continuarán durante un tiempo después.
Esto significa que los terremotos pueden ser lo suficientemente
intensos como para levantar rocas de la superficie de Apophis, debido a la gravedad terrestre.
De hecho, algunas rocas podrían escapar de Apophis,
salir de él,
aunque el investigador cree que la mayoría terminarán cayendo de nuevo sobre Apophis,
creando, eso sí, patrones superficiales distintivos
que una nave espacial que pase por allí podría identificar.
¿Habrá naves vigilando al asteroide? Pues, evidentemente, sí.
Como dije al principio, es un asteroide potencialmente peligroso y que preocupa mucho a los científicos.
De hecho, habrá como mínimo dos.
Por un lado, la Agencia Espacial Europea lanzará en 2028 la misión RANSES, que llegará a Apophis a tiempo para estudiar
su paso cercano a la Tierra. Y la NASA va a enviar otra misión, la OSIRIS APEX,
que, en realidad, es la veterana nave que estudió al asteroide Bennu.
Quizás China mande otra misión, y apuesto que sí, que mandará una. Pero, de momento, hay estas dos.
Esta nave, la de la NASA, que estudiará Apophis, lo hará inmediatamente
después de que pase cerca de la Tierra, lo que va a permitir
observar cómo ha cambiado la superficie y cómo actúa la gravedad terrestre en el asteroide Apophis. Por cierto,
según la NASA, Apophis
no es como Bennu. Tiene una composición distinta.
Parece que Apophis está compuesto sobre todo de materiales de silicato, es decir, lo que entenderíamos por rocas,
y también tiene bastante níquel y hierro, es decir, metales.
Esto supone que se podría tratar
Apophis de un asteroide bastante compacto y, por tanto, mucho más peligroso en caso de impacto
que un asteroide que sólo sea un montón de escombros de roca y polvo. Una cuestión,
¿puede que alguna de las rocas de la superficie de Apophis, que se vean removidas por la gravedad terrestre,
termine suelta en el espacio y acabe precipitándose hacia la Tierra?
Pues quizás.
Aunque parece que el riesgo es muy escaso. En todo caso, serían rocas pequeñas,
de menos de medio metro o del tamaño de un maletín.
Pero con el asteroide Apophis,
pocas cosas son totalmente seguras. A fin de cuentas, lleva el nombre del dios del caos.
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