Avance arriba del 70% del futuro hospital Rosales La dirección de obras municipales (DOM) es la encargada de su construcción. Muy pronto otra promesa cumplida por parte del presidente Nayib Bukele Grabado hoy domingo 15 de diciembre 2024 8:45 a.m. Bienvenidos a El SALVADOR DRONE. A traves de este canal se comparte con ustedes LAS BELLEZAS DE EL SALVADOR e ir creciendo en youtube dando cada vez mejor contenido de calidad e interes para todos ustedes. Walter Herrera Donaciones: Chivo Wallet (503)73779434 DUI: 01526603-5 https://www.paypal.com/donate?hosted_button_id=5ZDN8T5BVA4Q8 Suscribete al canal y dale a la campanita, de esta manera me estas apoyando a este salvadoreño a poder seguir creando contenido de las bellezas de El Salvador, muchas gracias. Conviértete en miembro de este canal para disfrutar de ventajas: https://www.youtube.com/channel/UC6GKYAsGPPfzcuzMoDmPCwA/join
Bienvenidos a un video más de tu canal El Salvador Drone, mi nombre es Walter Herrera
y nos encontramos en el futuro Hospital Rosales. Vamos a ver increíbles avances amigos, así
que si eres nuevo te invito a que te suscribas, si estás apoyando mucho a este salvadoreño
a seguir creciendo amigos. Dios te bendiga, así que veamos las imágenes.
Igual para construir una casa, si uno pone un ladrillo alguien va a decir esa no es una casa,
eso es un ladrillo y cuando ponga el segundo ladrillo y el tercero y el cuarto y el quinto
le van a decir esa no es una casa, son cinco ladrillos. Después de una semana tal vez tenga
una pared pero no es una casa, solo es una pared. Nadie va a esperar que tenga una casa con cuartos,
con baños, cocina y sala terminada en un día, en una semana, en un mes. Porque el cambio es un
proceso continuo, acumulativo. Cada pequeño esfuerzo suma para hacer algo mucho mayor,
bueno o malo. Por eso toma tiempo. Incluso la Biblia pide tener paciencia y seguir el ejemplo
del labrador que espera el fruto de la tierra pacientemente hasta que recibe la lluvia temprana
o a veces tardía. Alguien dijo una vez que el éxito de la noche a la mañana toma varios años.
Gracias a Dios hoy, y eso nadie lo puede negar, el mundo está poniendo sus ojos en el Salvador por
las cosas buenas que aquí están sucediendo. Pero todas las cosas buenas y las que faltan han
tomado y tomarán tiempo. En este momento, mientras estamos aquí, nuestro país está construyendo
hospitales, carreteras, puentes, periféricos, escuelas, estadios, plantas de agua, aeropuertos,
todo simultáneamente. También el sector privado construye hoteles, fábricas, comercios que van
a incrementar la producción, promover el turismo y generar miles de empleos formales nuevos. Si
ustedes van caminando en la calle, los salvadoreños que nos ven, que van caminando en la calle o van
en el bus o van en el carro, ustedes mismos lo pueden ver con sus propios ojos. No es un discurso, es una
realidad. Pero cada obra tiene su tiempo de construcción. Se hace poco a poco, paso a paso.
Algunos critican al Hospital Rosales, por ejemplo, porque lleva más de un año de construcción y nos
tardamos cuatro años en iniciarlo. Pero ¿saben cuánto tiempo tardó para que alguien viniera e hiciera
lo que nosotros estamos haciendo ahorita? El Rosales tiene décadas, décadas en un estado
totalmente deplorable y nosotros lo estamos construyendo desde cero, después de haber
enfrentado una asamblea totalmente en contra, una pandemia, después de una guerra contra las
pandillas. Y dicen que todavía no está listo. No, no está listo. Pero no hemos parado ni un
solo segundo desde que inició su construcción. Trabajamos día y noche para terminarlo. Pero toma
tiempo. Y así como el nuevo Hospital Rosales, también el nuevo Hospital de Nejapa va muy avanzado.
Y lo mismo ha sucedido con la recuperación del centro histórico. Cuando iniciamos, mucha gente
dijo, ah, pero solo es una cuadra. Y cuando hicimos la otra cuadra, dijeron, ah, solo son dos cuadras. Y
cuando hicimos la plaza, dijeron, solo son tres cuadras. Y la otra plaza, solo son cuatro cuadras. Y
cuando hicimos la otra plaza, solo son cinco cuadras. Cuando hicimos la Binay, solo son seis cuadras.
Cuando remodelamos el Palacio Nacional, solo son siete cuadras. Cuando construimos el Jardín
Centroamérica, ocho cuadras. Cuando, ahora que estamos arreglando la Rubén de Río, pues ya van a
ser un montón de cuadras. Pero van a decir, bueno, solo son 25 o 30 cuadras. Y van a decir, pero el
centro histórico no solo es una calle. Ahora que estamos con el proyecto del Cine Libertad,
van a decir, eso no es ni media cuadra. La plaza universitaria, otra media cuadra. Pero así es todo. Ladrillo por ladrillo,
cuadra por cuadra. Cuando llegamos al gobierno, el centro histórico no solo era uno de los lugares
más peligrosos de todo el mundo, porque era uno de los lugares más peligrosos en el país más peligroso
del mundo, sino que parecía una zona de guerra. Todavía, la mayoría del centro histórico parece
una zona de guerra, con edificios literalmente cayéndose a pedazos, abandonados a su suerte. Y
el que tenga duda, vaya a ver toda la zona que no hemos recuperado. Parece una zona de guerra, solo
que la guerra que pasó por el centro histórico no fue la guerra de los ochentas, sino que fue
ARENA y el FMLN. Y lo vamos a reconstruir cuadra por cuadra, ladrillo por ladrillo, proyecto por
proyecto, públicos y privados. Y cuando terminemos el centro histórico, primero Dios, estoy seguro que
muchos van a decir, pero solo es el centro histórico de San Salvador. ¿Qué hay del resto
del país? Bueno, ya estamos terminando el centro histórico de Ataco, pero algunos pueden decir,
bueno, pero falta el de Apaneca. Ya estamos terminando el centro histórico de Apaneca, pero alguien puede
decir, pero falta el de San Cuatitán. Ya estamos terminando el de San Cuatitán, pero alguien puede
decir, pero falta el de San Vicente. Ya estamos terminando el de San Vicente, pero siempre va a
hacer falta algo, porque nunca será suficiente para los que no aprecian o los que ignoran el
progreso que se da paso a paso y que todo en la vida es así. Son los que ven que estamos construyendo
una calle de 10 kilómetros y dicen, que pequeña, que poquito. ¿Qué pasó con lo que sigue después? ¿Qué pasó
con la calle que nosotros no hicimos nunca? ¿Por qué no la han hecho ya? Tenemos a todas las
instituciones, al MOPO, Biala, DOM, trabajando incansablemente miles de kilómetros al mismo
tiempo, pero estoy seguro que no hemos reparado todas las calles. Por supuesto que no, pero estamos
avanzando, mejorando poco a poco en todos los aspectos. No vivimos todo esto también con el
tema de la seguridad, que ha sido nuestro logro más importante y más palpable hasta ahora. Yo le he
dicho muchas veces, nadie, nadie, ni adentro ni fuera de El Salvador, ningún analista, ningún experto
hubiera creído que El Salvador en cinco años iba a llegar a ser más seguro que Costa Rica, que es
nuestro vecino más seguro. Nadie pensó que El Salvador iba a ser más seguro que Costa Rica, pero jamás, ni en chiste, se hubieran
imaginado que El Salvador iba a ser más seguro que Chile. Y por supuesto, a nadie se le hubiera pasado por la mente
que El Salvador iba a ser más seguro que Canadá. Y ahí estamos ahora, el trabajo poco a poco, cuando todos, el
resultado de cuando todos hacemos una acción colectiva, despojándonos de los individualismos,
con la ayuda de Dios y el trabajo de miles de salvadoreños, en cinco años convertimos al país
más peligroso del mundo, a la capital mundial de los homicidios, en el país más seguro de todo
el hemisferio occidental. Y un par de meses después, ya habían algunos que decían, pero sólo han
arreglado la seguridad y la economía. Espérense, vamos ladrío por ladrío, cuadra por cuadra, rubro
por rubro. Estamos construyendo una casa nueva, sobre los escombros que ellos, que aquellos dejaron.
Nos estamos esforzando mucho por tenerla lista, pero toma tiempo, y necesita que todos pongamos
de nuestra parte, y que todos entendamos y tengamos paciencia del paso a paso.
Muchas gracias, estimados amigos, por haberme acompañado en este lindo vídeo. Así que nos vemos
en la próxima aventura.