NOS REENCONTRAMOS con NUESTRA FAMILIA en ESPAÑA❤️🇪🇸 **Fue muy emotivo**😭

The Romantic Corner
11 seguidores
22 dic 2024
Familia, hemos llegado.
Sabe que no son sus tierras.
Estamos todos muertos, pero ya hemos llegado.
Familia, me siento turista en mi propio país.
Me siento muy raro, la verdad.
He pasado el peor vuelo de mi vida.
La gente aquí es muy seria.
¿Tienes ganas de ver a tu madre?
Claro.
¿Cuánta gente hay ahí?
El vuelo de mi madre.
¡Hostia!
¡Bienvenido!
Mateo, ¿qué vuelves a España?
Para ver a la abuela y a los abuelos.
Ahora, cuando volvamos a España,
vamos a estar bastante separados durante un tiempo
y se vienen proyectos diferentes.
Última comida en México.
Buen provecho.
Esta es la última comida juntos.
Con esta salsita que está que flipas.
Familia, ha llegado el Uber.
Tenemos que sacar todas las maletas.
Estamos un poco a contrarreloj.
Me han dicho que han cerrado viaducto
y que tenemos que irnos muchísimo antes por el tráfico.
Creo que no vamos a caber en dos Ubers ni de cuatro.
Está llegando el Uber.
Ya lleva algunas maletas.
Ahí va.
¡Muy buenas, jefe! ¿Qué tal?
Madre mía, vamos a la carrera todos por todos lados.
Mi sobrino por un lado, nosotros por otro.
¡Chicos, chicos, chicos! ¡Que sí que cabemos!
Toma, Peke, llévate esta.
Nos hemos llevado la grande y hay que cerrar el portátil.
Ahora las agarro.
Bajad el carrito y ya está.
¿No vais a echar mucho de menos, México?
Un año aquí viviendo, amigos, todo lo que dejáis atrás.
Eres tonto.
Joder.
Mucha gente dice que no quiere que os vayáis, chicos.
¿Es que no puedo hablar?
Nosotros tampoco queremos que os vayáis, sí.
No solo el chat.
Pues ha sido muy divertido.
Creo que hacemos un gran equipo que...
Ay, yo también.
Pero aquí está la cámara, chicos.
No os apacéis, por favor, que estoy grabando como puedo.
Ya han abierto la puerta de embarque.
Ya nos han llamado pasajeros a España.
Tienen que irse un año aquí.
No me lo creo.
Wow, se me hace cuesta arriba.
Familia, hemos llegado.
Sabe que no son sus tierras.
Hemos dormido, mi amor.
Muy mal.
El vuelo en el que peor he dormido y peor...
No sé, peor todo.
Quería ya que terminase.
Menos mal que ya estamos aterrizando.
¿Tu hijo cómo ha dormido?
Como un lirón.
O sea, encima de su madre y de su padre.
Porque ahora ya ocupa dos asientos.
Y a piernas sueltas.
En nueve horitas te has echado durmiendo.
Tuve que emberro.
Sí, sí.
Nueve horitas.
Mirad, familia.
Nuestra ventana aquí hace tanto frío que hay como...
Se ha congelado un poquito.
38 grados en Ciudad de México.
Por Dios.
Yo creo que nos vamos a llevar un hostión cuando salgamos.
Porque yo...
Tiene pinta de que hace bastante frío.
Como hay una capa ahí de niebla ahora.
Sí, sí.
Hay una capa aquí que cubre todo.
¿Tú vas a ver a las abuelitas?
Sí, sí, sí, sí.
Bienvenidos al aeropuerto de Madrid, damas y caballeros.
Para su información, la hora local son las 3 de la tarde con 58 minutos.
Ah, pues hemos llegado 40 minutos antes.
3 de la tarde con 54 minutos.
¿O sí? ¿Más o menos?
Ahí está.
¡Qué suave!
¡Qué cara de enfadado que tiene!
Tiene cara de enfadado, ¿eh?
¿Tienes cara de enfadadito?
Muy bien, cariño.
Sí, tío.
Tú, cómprate tu asiento.
¡Cómprate tu asiento!
¡Madre mía, familia!
No tengo voz, no tengo energía.
Estamos todos muertos, pero ya hemos llegado.
Estos viajes van a acabar con el viejo sabroso y con toda la familia, ¿eh?
¡Madre mía!
Carmen me decía a mitad de vuelo...
¿Ves cómo te decía?
Que no teníamos que volver.
¡Guau! ¡Qué palizón!
Ha sido espectacular.
Cosas que me han llamado mucho la atención.
Estábamos bajando y he visto Madrid.
Y, pese a ser la capital, decía qué poco densa pobladamente está.
O sea, qué pocos edificios altos hay.
O sea, se ve muchísimo campo.
Así como cuando bajas a Ciudad de México, que no acaba la ciudad por ningún lado.
En Madrid lo ves súper pequeñita en comparación.
¡Qué locura!
Otra gran diferencia, el frío, familia.
Aquí hace frío, familia.
Y no poco, la verdad.
Vamos abrigaditos.
Menos mal que es tardecita, pero no es...
¡Ay, mira!
¿Creo que es esa?
¿No, no?
No.
¿Pero qué tengo que mirar yo?
Pues el shuttle.
Eso que pone...
¿En español?
El autobús que te lleva de terminal a terminal.
Se llaman así.
¿Pero qué tengo que mirar en el cárter?
Pues que esté la parada del autobús, que creo que será esa de ahí delante.
Familia, me siento turista en mi propio país.
Me siento muy raro, la verdad.
Le propuse a Cris un juego, ¿vale?
No me matéis, pero contemos cuántas veces no son amables con nosotros aquí.
Ya va una.
Pero sí.
Mateuszki está en su carro, familia.
Ahí vamos avanzando.
¡Eso!
Y Izan se ha quedado a esperar las maletas porque vamos muy justos de tiempo para pillar
el autobús para ir a la terminal desde donde sale el tren.
Entonces hemos dicho que sacrificamos a Piwi.
No, no.
Ha sido idea de él.
Es que ha visto a un jugador de fútbol muy famoso de España que ahora juega en Monterrey
y yo creo que se ha querido quedar con él a ver si se saca foto o no.
Sí, que de hecho, a ver si nos dice luego cómo se llama, pero lo ha reconocido en el
avión.
Ha sido muy simpático porque se ha parado a jugar un poco con Mateo y todo.
Oye, y también hemos conocido a un español.
Sí, hemos estado en el avión sentados con un chico español que había ido a abrir la
primera tienda de...
De Kiko.
Cosmético de Kiko, que se llama Plaza Satélite.
Ha estado cuatro días en México y para él ha sido todo un shock.
Estaba contándonos todas las cosas que le habían llamado la atención y nos moríamos
de risa ahí platicando y intercambiando opiniones y todo.
El chico es súper buena onda.
Dice que para él los mexicanos son como cuatro veces más simpáticos que los andaluces.
Sí, exacto.
Llegamos.
Ya estamos en el autobús familia que nos va a mover entre las terminales del aeropuerto.
Tenemos que llegar a la 4 y de la 4 agarraré un pequeño tren y luego el metro.
Y luego el AVE.
Aún queda bastante para llegar a casa.
Familia, sobrevivimos también al sátel, al autobús.
¿Derecha?
Sí.
Mira, bus terminal y tal.
¿Para allá?
Sí, creo.
Renfe, sí.
Ahí va.
Es que es un poco laberíntico, ¿verdad?
Sí.
Es que me siento extranjero en mi país, de verdad.
Bueno, me espero.
Me espero, que no cabemos todos.
Pues claro que caben, cariño.
Yo creía que no.
Ahora sí.
Tus ascensores son muy chistosos.
¡Ostias!
¿Cómo se cierran de rápido, no?
Se cargan a mi hijo casi.
Mira, mira, mira.
Vale, chicos.
Al menos uno para la Renfe en la T4.
Mira, mira cómo es.
Es como un huevo de metal por dos lados y por dos lados cristal.
Sí, de hecho.
Aquí no se te cortaría el envivo, ¿no?
No.
Y creo que se abre por aquí.
¡Eso!
Abriendo puertos.
¿Listo, chicos?
Sí.
Ahora...
Ah, para allá.
Esa de la esquina del todo.
Porque esto es el metro, familia, pero la esquina de allá a allá es la Renfe.
Ahí vamos nosotros.
¡Ay, señor!
¿Cuántos pasos para llegar a casa?
Fijaos que estamos en Madrid e incluso la capital está vacía.
Sí.
No hay casi nadie en la terminal, no hay casi nadie por la carretera.
Os he hecho algunas tomas para que vierais que el aeropuerto no está ni entre casas,
ni entre edificios, ni entre nada.
Está como a las afueras.
Muy a las afueras.
Y listo.
O sea, no ves como mucha densidad de población ni nada.
Hasta lo decía el chico que venía.
Me choca muchísimo.
Con nosotros.
¿Te acuerdas?
Familia, hemos llegado a la estación del AVE y esto está todo nuevo.
Antes no estaba así.
Aún falta un poquito, pero Carmen y yo es la primera vez que estamos con la estación
de tren tan nueva.
Siempre la hemos pillado en obras y siempre nos quejábamos.
Ya la hemos visto nueva, mi amor.
Sí, madre mía, cuatro años ha estado esto en obras.
Hasta que al final sí se pudo.
Vale, hay que preguntar, porque le decía a Cris que lo han hecho muy bonito,
pero que han tardado mucho tiempo en tenerlo terminado.
Siempre estaba en obras y una vez nos tocó con Mateo, bebé, subir las escaleras con
todas las maletas, con todo lo que veis, así, pero por las escaleras.
Y no habían ascensores habilitados.
¿Te acuerdas?
Madre mía la energía que tenemos, chicos.
Estamos a la subida.
Y Mateo con 200.
He pasado el peor vuelo de mi vida.
Estoy cansado.
La gente aquí es muy seria.
Sí, es mucho más seria.
El policía tiene una simpatía enorme.
No se ha visto ni la cara.
¡Epa!
¿Listos, chicos?
Hombre.
Ha sido el mejor vuelo, la verdad.
Porque ha sido súper tranquilo.
Para mí sí.
Dios, es que eso de llevar un niño de 15 kilos en el regazo.
¡Socorro!
Izan dice que yo acabo de salir de la morgue, que tengo un color amarillo.
Le ha dicho Izan a Carmen.
Has salido de la mugre.
Y todos.
¿Qué es la mugre?
Sí, donde están los muertos.
Esa es la morgue.
La morgue.
Aquí salimos de la mugre porque estamos, mira.
Mugrosos.
También estamos mugrosos.
Let's go.
Vamos.
Carmen me graba como si fuera a decir algo y yo.
No hemos dormido nada, ni Carmen ni yo.
No, nada.
Anita ha tenido el mejor vuelo de su vida.
Eitan iba ensartado con un palo en su pie.
Aquí me da.
¿Lo pediste cuando hicimos la reserva del vuelo?
Necesito el masaje.
Madre mía.
Sin el masaje no valía, ¿eh?
¿Qué risas tenemos?
Como las de Tarantongo.
¡Qué bonito!
Familia, ya hemos encontrado nuestro bar de confianza que nos pensábamos que estaba
cerrado y, madre mía, es este.
Nos ha salvado la vida.
Los chicos están pidiendo los bocadillos porque nos apetecía mucho un bocadillo de
jamón con queso y tomate restregado.
Esto es un buen bar español.
El típico, que hay cacahuetes con sal y todo eso.
Me ha encantado.
Un buen bar español.
Ya estamos pidiendo nuestras bocatas de jamón.
Volvemos a España.
Jamón, queso, tomate, aceite.
Tenemos mucho miedo porque como están reformando todo, digo, esta cafetería espero que no haya
desaparecido.
Y aquí sigue.
Cuatro bocadillos de jamón serrano con tomate, queso y aceite.
Y un mixto para Mateo.
Qué bueno, familia.
A ver, familia, aquí no hay sitios para sentarse.
Nos hemos sentado en el suelo mientras esperamos el tren de alta velocidad.
El bocadillo en papel albal.
Esto es muy español.
Envuelto como cuando vas al colegio.
Pues así nos lo han dado.
Lo desenvuelve.
Y esto es como una baguette fina y larga.
Ya le he pegado dos bocados.
Lo abres y tienes dos lonchas de quesito y el jamón.
Este jamón se llama jamón serrano.
Y justo debajo tiene el tomate refregado, jamoncito y el queso.
Sencillo pero rico.
Con una mano está agarrando el bocadillo y con la otra comiendo.
Mírenlo.
Ahí, ahí.
Miren la manita.
Así es más grande el bocadillo que tú, mi amor.
Se te ha caído.
Toma el cariño.
Míralo, míralo.
Qué guapo.
Su primer bocadillo de jamón.
Muy bien, Peque.
¿A qué sabe el jamón, hijo?
Siempre que volvemos a España, Mateo siempre se pone malito.
¿Te acuerdas?
Con moquitos, con todo.
Ojalá que esta vez no pase.
Ojalá.
Míralo, míralo.
Muy bien, Peque.
Cris con toda la amabilidad.
Regalitos para la familia.
Pero que lleváis calaveras.
Y dice Cris, de cerámica.
Es que me sale en azul y le digo, es que no van a ser cráneos de verdad.
No sé.
Familia, ya volvimos a España y se nota.
Hemos pasado por un control de seguridad.
Me dice una chica que estaba ahí en seguridad, que es lo que está contando ahora Nerea.
Perdona que llevas en la maleta.
Y yo todo amable le digo, pues llevo ropita de la familia y regalitos para ellos.
Y me dice, no será un cráneo, ¿no?
Y le digo, sí, pero es un cráneo de cerámica.
Y me dice, es que me sale en azul.
Y le dice Nerea, no son cráneos de verdad, no sé.
¿Cómo será el siguiente día?
Le digo, hombre, no van a ser cráneos de verdad, hija.
No vengo de matar a gente, es que no sé.
Es un regalista.
La gente aquí es muy seria.
Un hombre le dice, no hay bandejas aquí.
Y dice, pues entres y las coges tú.
Las típicas bandejas que utilizas para poner en la cinta transportadora, que son blancas o lo que sea.
Objetos.
Sí, tipo charola.
Y le dice, perdona, aquí no hay bandejas.
Y le dice un tío, pues entras y las coges tú.
¿No?
Sí, la chica esa.
La chica, sí.
Y Carmen.
Nerea y yo nos hemos mirado.
Madre mía, la simpatía aquí.
Aquí no se gana ni una propina ninguna.
Ya sabéis por qué no existe la propina en Europa.
Porque no te dan ganas de dejarla, ¿eh?
Aquí si ganasen dinero por la propina, se morían de hambre.
Entras y la coges.
¿Y cojo el qué?
No, a ver, ya el primer contraste, de veras.
O sea, lo decimos siempre, pero es que siempre nos pasa.
La amabilidad en España no es muy así, así.
Y mira que España es de los países como más cálidos dentro de la Unión Europea.
Imagínate el resto.
Imagínate cuando vas a Rumanía.
Ostras, Rumanía.
Rumanía.
Son muy serios ahí, ¿eh?
Pero no es lo mismo.
Exacto, no es lo mismo ser simpático que ser mal educado.
Va totalmente diferente.
Uy, no es lo mismo.
Tu hijo ahí comiendo.
Mi hijo en plan de… Sí, mami, sí.
Pero dame el sanduichito.
Pobre Carmen, tiene un color raro.
Familia, le he dicho a los chicos que cuando me pongo de este color,
que me veis rollo de la morgue,
amarilla, con mugre encima
y con unas ojeras muy marcadas es porque he pasado un muy mal día.
Y estoy reventadísima.
Y me va a fallar el hígado.
No, coño, estaba mirando que esa maleta es casi igual que la tuya.
No, yo estoy oliendo un pedo.
No, se te han tirado un pedo encima en la cara,
porque como el culito está a tu altura, se han pedido.
No, te lo juro por Mateo.
Yo tampoco he sido, ¿eh?
No, no.
Mateo, ¿tú por quién lo juras?
Mateo no está jurando nada.
A veces ha sido Mateo el del pedito.
Bueno, hay más sanduich por el suelo que en su boca.
Bueno, y ya termine, ¿eh?
Ha volado, pero vamos, espectacular.
Mira, Mateo, aquí.
Es que todo el rato agarra la botella, la tira y hace…
A ver si lo vuelve a hacer.
Y aquí llevamos 15 minutos.
¡El Mateo!
Ya no quiere.
Pues familia, ahora os enseño.
Nuestro ave salía a las 6 y media.
De hecho, creo que ya son las 6 y media.
Sí.
A las 6 y media en punto.
Pero está demorado, así que no sé cuánto va a tardar en salir.
Y mira, ahora aquí lo tenéis.
Es el segundo, que sale a este de aquí.
Valencia, Joaquín, Sorolla.
Y ahí pone demorado.
Así que no sé cuánto tiempo vamos a estar aquí.
Espero que no mucho.
Y esa cara.
Esa cara de que se ha retrasado el tren.
¿Qué más, señor?
Siempre que venimos aquí son todo problemas.
Y encima aquí no está Forever.
¡Forever!
No, no. Abre ese.
Familia, un millón de años después.
Llegamos al ave.
Ya es de noche y todo.
Pero todavía quedan 3 horas de tren.
Me cago en todo, tú.
Oye, tu sobrino es Superman ahora mismo.
Superizan.
Más vale que esto vaya 300 kilómetros por hora de verdad.
Por favor.
Queremos llegar a casa ya.
Ahora sí que hace rasquilla, ¿eh?
Un poquito más.
Dos muertos en combate.
Muerte por sobredosis de tetita.
Bueno, familia, lo que me faltaba.
No sé ni qué hora es ya.
No tengo voz.
Y me he quedado encerrado en el baño del tren
para pensar que soy idiota.
Esta es la puerta.
Este es el seguro.
Y la maneta.
Y se abre hacia ahí.
Me parece que no soy idiota.
Mirad cómo está.
Y mírate esto.
O sea, no se mueve.
He tenido que levantar la puerta hacia arriba
para sacarlo de aquí.
Chicos, hemos llegado a Valencia.
Llegó el tren.
Vamos a ver si Mateo reconoce a mi hermana
porque viene la mamá de Piwi.
Viene a por ti.
¿Tienes ganas de ver a tu mamá?
¿Tienes ganas de ver a tu madre?
¿Qué crees?
¿Va a reconocer a Mateo o no?
Yo creo que le costará al principio,
pero luego ya le vendrá la memoria
porque sí que se puede ver.
Chicos, un resumen.
¿Cómo ha sido el viaje de vuelta?
Rápidamente.
Ha sido largo y lento.
O sea, que no ha sido rápido.
Muy cansado, muy cansado.
Mis ojeras lo pueden decir todo.
Madre mía, familia.
Salimos hace 20 horas
o 20 y pico horas de Ciudad de México.
Agarramos un vuelo.
Bueno, si contamos el tráfico de la Ciudad de México
hasta una hora y pico antes salimos de casa.
Un vuelo de 10 horas y media.
El vuelo de 10 horas y media nos deja en Madrid.
En Madrid nos vamos de una terminal a otra en autobús.
Después de agarrar el autobús nos vamos en un minitren.
Después de agarrar esas cercanías
agarramos un ave a Valencia.
Llegamos tres horas después
y ahora, mi amor, falta una hora para casa todavía.
Todavía.
Madre mía.
¡Ay, no veo nada!
¡Ah, han traído globos!
¡Ay, qué guay!
Está mi hermana con globos ahí.
¡Qué fuerte, nunca nos han traído globos!
¡Hasta luego!
¡Ojo!
¿Pero cuánta gente hay ahí?
¡Ostras!
La fuerza roja de golpe.
Le entró la vergüenza que no tenía México aquí
y hoy que no vengan con carteles y globos.
Yo voy a gritar, ¡esa es mi hermana!
¡Qué locura!
¡Ojo!
Nuestra mayor fan, la Manuela.
¡Hola!
¿Cómo estás, Manuela?
¡Con un flemón!
¡Un besito!
¡Ah, que tengo un flemón!
¡Ay, lo siento!
¡Oh, mira a Pihu y su mamá!
Vino sano y salvo, Teta.
Emocionad por teneros y a disfrutar de todos vosotros.
Mi niño.
Estamos hablando a ver si te conoce Mateo o no.
¡Hola, cariño!
¿Cómo estás?
Sanos y salvos, aquí están.
¿Quién es?
Es la tía, mi amor.
¡Dile gracias!
¡Es un tiburón!
¡Es un tiburón, mi amor!
¡Es un tiburón!
Muy largo, Teta. Estamos muertos.
¿Cómo estás?
Muy bien.
Muy bien, muy cansado.
¿Cómo lo ves de grande, Teta?
Está guapísimo.
¿Sí?
Está... Madre mía.
Está enorme.
Está guapísimo, enorme, bonito. Va a comérselo.
Ahora va con correa, porque ahora corre que no veas.
¡Dile hola!
¡Kiwi, ya está aquí tu mamá!
¡Qué ilusión!
Teta, le han cambiado el nombre a tu hijo.
Ya lo sé, me he dado cuenta.
Bueno.
No pasa nada, ¿no?
Lo dicen con cariño.
Sí.
Kiwi.
¡Vámonos!
Ahí empezamos, ¿eh?
Te ha gustado, ¿verdad?
¿No?
No quiere.
Me lo quiero yo.
¡Que no te había visto, mami! Literal, yo y él.
Familia, mi madre literalmente ha aterrizado aquí.
Ni veía bien de lo cansada que estoy.
Y eso ya va a ser una sorpresa. Voy a ver cómo reaccionan los chicos.
A ver, ¿dónde están?
Están allá.
Está Mijaela también.
¡Qué sorpresa!
¡Ha venido la abuela!
¿Qué tal, mi amor?
¡Madre mía, papá!
Espera, espera.
Es que ¿sabes qué ha pasado?
Que me he ido al baño y por la salida, literal, fue así.
No llevo ni las gafas puestas.
Y hago otra vez un poco bien y a mi madre.
Yo le acabo de escribir que acabamos de llegar.
Se ha compinchado con Susana.
Le ha dicho Susana, ¿quieres venir a recibir a los chicos?
Vente conmigo, que vamos con los tres.
Y digo, ostras, mira.
¡Qué fuerte, Mateo!
Y le ha traído un conejito.
Mira, es una zanahoria que se abre y se hace conejito.
Ella ha tocado, le ha tirado.
¡Ay, qué frica de piel!
Con ganas de verte.
Sorpresa.
Muy largo.
Que ya tienes a la abuelita, Mateo.
Ha estado con Susana y con mi mami bien a gusto.
Mira, mira, enséñales tus habilidades.
Ahora que corra con la abuela, que estamos cansados.
¿Cómo están?
Muy bien.
Está más grande.
¿Cómo lo ves?
Mi hermana ya solo está con Mateo, chicos.
De hecho, nos queremos ir ya a casa, pero aquí anda jugando con él.
Familia.
Estoy tan destruida que no he reconocido a mi madre.
Te lo juro, papá, no la he reconocido viniendo por aquí.
No me enfocaba en los ojos hasta que no la he tenido literal aquí.
No me ha procesado la mente.
Mira, mira a Mateo.
¿Qué hay para cenar?
Lo que más me gusta es volver.
Para Mateo, galletas especiales, leche especial para él.
Dios.
Nos ha preparado todo, ¿verdad?
¿Y el millón de euros también hay?
¿Por aquí?
¿Bolsa de sueño también hay, mami?
¿Bolsa de ocho horas dormir?
Yo no.
De hecho, no tengo.
Bueno, ahora solo faltan mamá Pignus y la abuelita.
Hoy ha sido una sorpresa ver a tu mamá, ¿verdad?
Sí, la verdad es que sí.
¿Es por aquí, chicos?
Sí.
Y ahora falta mi mamá y la casa, ¿qué creéis?
¡Ay, Dios mío!
Ahora eres la chofer.
Voy a agarrar el Ferrari de mi suegra porque tengo mucho mono de conducir que hace, pues,
más o menos, menos el mes que vinimos a España que no conduzco.
Así que no sé ni si me acuerdo, no sé ni si llegaremos tú.
Te iremos siguiendo.
Porque justicia...
Así que tú vas a ser la chofer, nosotros nos vamos.
Hay dos cochecillos, este coche y este cochecito de aquí.
Estamos poniendo a Mateo.
Montándole la sillita.
Estamos instalándole la silla para que vaya seguro en el coche.
Muy bien.
Dice Nerea que va a conducir ella.
¿Qué hay ahí, cariño?
¿Un avión también?
¿Como Ciudad de México en tu casa?
¿Ya no está el avión?
Oh, avión.
¿Dónde?
¿Dónde, Mateo?
Ahí va, mira, Mateo.
Mira, mira allí.
La luz.
Mira.
La luz.
Ese está subiendo al cielo.
¡Ah, lo he visto, lo he visto!
¿Lo has visto?
Aquí sí.
Muy bien, Mateo.
Las luces rojas, míralas.
Las luces rojas.
¡Ey!
Le gusta que le toquen la papada.
La papadita le encanta.
Sí que me conoce.
¡Mamá!
Ah, tenemos llaves, en verdad.
El timbre que no funciona.
Chas, ya tengo más faena.
¡Mamá!
¿Qué, pequeño?
Tú tienes que abrir tu madre.
Ya llevo Clara, ¿eh?
Tú te quedas aquí.
Llevamos llaves, llevamos llaves.
No, que va.
Está activo.
¡Qué ganas tenía, tío, de conducir!
Ah, pequeño.
Pensaba que se me había olvidado.
Has hecho el plan fácil.
Mira la carretera.
Ni un coche.
Nos hemos cruzado casi.
Esto no es como México.
Pero aquí es fácil.
¡Ahí va mi mamá!
¡Mamá!
Mamaciknus me va a abrir.
Mamaciknus y qué hace que no la vea.
¡Mamá!
Estoy escuchando a Drake.
¿Qué tal va?
¿Estás de frío?
¡Es un pitufo!
¿Qué pasa, mamá?
Mamá, vas de pitufillo.
¿Qué, tienes frío?
¡Grey, mi amor!
Estás más gorda que gorda.
¡Viene aquí!
¿Qué pasa, Teta?
Mira, cariño.
¿Cuánto tiempo, gambalera?
¿Cómo estás?
Estoy súper constipada.
¡Uy, uy!
Lejos, mamá, lejos.
¿No es siempre por ahí?
No, siempre va.
No puedo.
Está mucho frío.
¡Tío, qué largo estás, cariño!
¿Tú qué pasas?
¿Qué creces?
¿O te has encogido, Teta?
¡Uy, madre mía!
Me he mareado y tú.
¡Mira, mamá!
¡Mira, Mateo!
¡Con cuidado!
¡Cariño!
Está enfocada en Greisy.
Está con Greisy.
¡Tiene cariño!
¡Mamá, eterno!
¡Eterno!
Perdón, perdón por la luz.
Hoy sí, hoy ha sido todo.
¡Que tenemos gatos pequeñitos!
¡Ay, que tenemos gatos pequeñitos!
Y gatos más grandes, nuevos.
¿Dónde estás, mi amigo?
Hola.
Hola, mi amor.
¿Quién eres tú?
Mi vida, amor.
Tenemos gatos nuevos, pequeños.
Estás con la abuela.
¿Cómo lo ves, mamá, de grande?
¿Has visto los dientes?
Míralo.
¡Oye!
Está muy bien cómo está con la Greisy.
Cuando veas lo de día, todo lo de mar, ¿verdad?
Sí, tengo ganas ya de que sea de día.
¡Ay, mi Greisy!
Está todo divertido.
Hola.
¡Greis, no!
No saltes tanto.
¡Greis, no!
No saltes tanto, carapaz.
¡Madre mía, mi amor!
Toda la selva.
Ingeniero de la silla, ¿sabes que te arreglamos?
Voy.
Con cuidadito con Mateo, ¿vale, mamá?
No, cariño, lo meto ahí.
Yo no me fío.
De pitufo a pitufo, mía.
Pitufo azul, pitufo gris.
Escúchame, ¿qué tal cómo lo llevas para mañana a cenar en mi casa?
Pues me despierto y te digo.
Vale.
¿Vale? Un besito.
Es para cenar, ¿eh?
Comer, me imagino que…
Cariño, ¿quiere que lo baje?
Ah, pero si te quieres venir a ver a Mateo, sin problema, ¿eh?
Porque Greisy es muy grande.
Es la presentación con Greisy de nuevo mañana y de día.
Que sea más controlado.
Hay gatos, mi amor, y son pequeños.
¿Gatito pequeñito?
Gato.
¿Cuántos gatos hay, mi amor?
¡Madre mía, cuántos gatos hay!
¿Cuántos gatos?
Familia, no me lo creo.
Primer día que no voy a dormir con mi sobrina.
¿Ahora quién te va a azotar por las noches con los cables?
Hoy van a dormir con su mamá, chicos.
Nos separamos.
Ahí se va mi hermana.
Mañana nos he invitado a cenar mi hermana.
Así que ya veremos a ver qué hacemos.
Se vienen un montón de cosas súper chulas.
Te libero de tu carga.
Ya no eres conductor designado.
Eres libre.
Ahora eres conductor de tu coche.
Ya he tenido dos días.
Tengo otra faena para esto.
Pero bueno.
Un besito.
Descansa que te lo has ganado.
Sí, ahora ya a descansar.
Nere ha dicho que ya se ha metido en el coche porque no manchen.
Hace mucho frío.
Qué frío hace aquí hoy.
No hace tanto frío.
O sea, están congelados.
Sí que es verdad que agarrando las maletas y todo no hace tanto frío.
Ni más, esas maletas se usan un montón.
Mamá.
Mi mont routine, ¿sabes?
Muchísimas gracias por todo.
Nos vemos prontito.
Ahora ya a dejar maletas.
Y a ver la casita que tengo muchas ganas.
Y mañana agarrar el coche que también tengo muchas ganas.
Va a ver a la abuela.
Mañana.
Que no, que va a ver a la abuela.
Mañana.
Aquí todo el mundo se está turnando Mateo tú.
Que dice mi hermana que mañana se lleva Mateo.
¿Qué quieres hacer, Teta?
No, porque quería ir a ver a Papá Noel.
Teta, nos vemos mañana.
Un besito.
Muchas gracias por venir.
¿Pues entonces es viernes?
No, ya verás.
Ahora habla con Izan.
Sí.
Pero el tema de Papá Noel lo que tú quieres decir sí que puedes.
No es por la mañana.
Es por la tardecita anoche, ¿no?
Claro.
Ya menos que lo lleve por la mañana a Mateo a casa.
Vamos, que estamos todos congelados.
Peke, nos vemos mañana por la mañana.
Vale.
Tenemos que devolver a mi madre a su casa.
Ah, es verdad.
¿Y estos gatitos pequeñitos?
Aquí hay cambios, chicos.
Esto no lo habíamos visto.
Mañana, mañana.
Todo esto mañana.
Vámonos.
Hogar dulce, hogar familia.
Pero no vamos a chafar mucho.
Sí, no.
Dejadlo aquí, chicos.
Nos encargamos nosotros.
No os preocupéis.
De hecho, no las entremos mucho porque literal.
Hola.
Estoy en mi casa.
Hola.
De hecho, me voy a quitar ya las zapatillas.
Huele ya.
Mi charrita.
Dios, Chad.
Qué bonita es mi casa.
Se me había olvidado.
Voy a grabarle la cara a Carmen.
Amor.
Mira, con la chimenea y todo.
Esta es tu casa, mi amor.
Qué bien, por favor.
Con el frío que hace fuera.
Mira el árbol, mi amor.
Qué chulo.
Mira el fuego.
Está todo decorado.
Sí, le encanta.
Ha visto ya una chimenea en...
En Mexiquillo.
Y le encanta el fuego.
Oye.
Bueno, se tirarán los troncos él, ¿eh?
Porque es así de...
¡Ay, que la ha cogido!
Toma ya.
Que la ha cogido.
Mateo, es que oye, aquí hace frío.
Oye.
Pero bueno.
A ver, mami, enséñanos qué has preparado de comida.
Porque no manches.
Me han llenado la casa.
Me ha llenado mi mami la casa de comidita.
A ver, a ver, ¿qué has preparado, mami?
Esto también.
Oh, qué rico.
Esto también.
¿Qué tenemos?
Schnitzel.
Ahora para la cena.
Muy bien.
El puré.
El puré de patatas.
Madre mía, qué bueno.
¿Y el pollo?
¡Ay, qué rico!
Y pollito.
Mami, muchas, muchas gracias.
Nos ha llenado la nevera mi mamá.
Uvas.
Mi perdición.
Panecito y caldito para Mateo.
Y fundamental, el jamón serrano.
Y Mateo ordenando aquí.
Muy bien, Mateo.
¿Qué ha pasado, Mateo?
Ya estaba dejando el agua por ahí, ¿no?
Adiós, Mateo.
Chao.
Nos vemos, chicos.
Nos vemos mañana.
¿Te acuerdas de dejarme a Mateo mañana?
Sí.
Besitos.
Chicos, la cocina.
Mira, la suegra ha dejado algunas cositas por aquí.
Mi mamá ha enchufado el fuego y ha puesto el árbol de Navidad.
Tenías ganas de que estuviéramos por aquí, ¿ya, mamá?
Ya te digo, cariño, se me ha hecho eterno, ¿eh?
Tú sabes la de vuelta que yo creo que en todo el año no he visto a la casa tanto como hoy.
Y vuelta.
Y venga, y venía, y venía, y venía.
Qué guay.
Madre mía, igual.
Faltan 40 minutos.
Bueno, los 40 minutos ya se nos ha hecho eterno.
Y luego ya a los 12 o los 7 no te digo nada.
¿Cómo lo ves? ¿Cómo lo ves?
Más grandecito que...
¿Verdad?
¿Has visto cómo corre?
Hostia, cómo corre, qué miedo.
De hecho, habrá que...
No sé si lo habéis visto, pero él estaba súper entretenido con Grace porque le encantan los películas.
Y veremos cómo interactúan también.
Es que ella es muy bruta.
Sí.
No controla.
No, no es bruta, es que su dimensión es gigante.
A mí...
Cada día está más gorda, está...
Lo de siempre.
Pero ya sabéis lo que es.
Se va para allá.
Mira, yo con la mañana me levanto.
Claro, me levanto porque voy y apago la farola, ya de paso, ya que he salido.
Antes de desayunar yo le doy a la mona y a los tragáticos que hay.
Y nena, y se ve que sale, se come lo suyo, sí, evidentemente.
Y luego viene, y yo no sé de dónde se saca esa agilidad que tiene, con ese culo tan gordo,
que se sube a la mesa y se lo come.
Así se pone.
Luego, cuando he terminado de desayunar, vámonos a echarle de comer ahí a la otra.
Y luego, claro, ya sabéis cómo hace las cacas.
Está llena de trigo.
De la comida de las cabras.
Matito está bien entretenido.
Matito está bien entretenido ahí en la casita.
Mira, chicos, aquí tenemos un poquito de comida que nos han preparado.
Y nos ducharemos.
Nos han comprado algunas cositas para que no tengamos la nevera vacía.
Tengamos algunas cositas para desayunar y comer.
Cariño, mandarinas.
¿Cuánto hace que no comemos mandarinas?
Estamos en Valencia, la tierra de las naranjas.
Esto es Clementina, ¿no, mamá?
Sí, cariño.
Clementina.
Está buenísimo.
Sí.
Pues va, chicos, va.
Venga, a ver, vamos a organizarnos.
Mamá, te quedas con Mateo.
Nos vamos a cenar, ¿no?
Por fin podemos decir eso, mi amor.
No, mamá.
¿Tú has cenado?
Me voy a poner a la chimenea.
El árbol me encanta.
No nos dio tiempo a montar el árbol en Ciudad de México.
Pero mira, está montadito aquí.
Sí, me encanta.
Oye, está preciosa la casa.
Eso sí, ¿eh?
Esta casa es muy fría.
Cari, tenemos ahí una botella de butano y una estufa.
La voy a poner en el cuarto ahora.
Y en el cuarto de baño si quieres que nos duchemos todos.
Sí, que se vaya caldeando todo.
¿Va?
Familia, es que claro, de veras.
O sea, adoro el clima de Ciudad de México.
Es primaveral todo el año y llegas aquí y es todo como…
Te congelan los cojoncillos aquí.
Los cojoncillos se congelan un poco.
Ahora vamos a descansar un poquito y a comer.
Exacto.
Nos duchamos, comemos e intentamos ir a la cama.
A ver si podemos conseguir dormir esta noche.
Cuidado que te vas a quemar el culote.
Vamos a ver si conseguimos sacar a Mateo de la cocina,
que nos la está destrozando entera.
Y lo llevamos a su cuarto de juegos.
Mira, Mateo, ven.
¡Corre, corre, corre!
¡Corre, corre!
¡Vamos con la mamá, corre!
Ha visto el fuego.
Mateo se mola con las galletas.
Vámonos.
Vámonos, Mateito.
Al fuego, no.
Vamos a ir a tu juego.
Corre, corre.
¿Tú te acuerdas de que aquí jugabas de pequeño, mi amor?
A la habitación.
Toma.
Mateuski.
Toma.
Es que ahora tiene más habilidades.
Mira, ¿y este?
¿Y este?
Qué adorable.
Adorable.
Mi vida preciosa.
Oye, ¿cuántos juguetes tienes tú aquí?
¿Te acuerdas que estos hacen luz?
¿Tú te acuerdas?
Mira, este hace luz y se le encienden las mejillas.
¿Y este?
¿Cómo hace?
¡Hala!
No me hagas cosquillas.
¿Te acuerdas de este?
Está tímido, está tímido.
Está tímido.
Y mira, ¿quién es?
Miki.
Hay otro Miki.
Hola.
Hay otro Miki.
¿Te ha gustado este?
¿Verdad, cariño?
¡Mono!
¡Mono, cariño!
¡Con cuidado!
Anda, que tiene miedo él.
No, no, míralo.
Mirad la abuela alucinando con cómo come Mateo.
¿Qué ha hecho Mari que te ha dejado así sorprendida?
¿Qué ha hecho?
Coge un trozo de pollo.
De verdad, te lo juro que he quedado.
Coge un trozo de pollo y hace así.
Lo ha soplado porque estaba aquí.
Lo ha soplado, me he quedado flipada.
Es tremendo, ¿eh?
Come como un jabalto ahí donde lo ves.
Mira cómo te mira mamá.
Oye.
Está rico, ¿eh?
Está en su sillita.
¿Qué trucos más le has visto?
El del peluche, ¿no?
Sí.
¿Qué ha hecho?
El del peluche ha cogido el gorila, que era de cuando Cris era pequeño, y lo coge y ha
hecho así.
No, ha hecho el…
Eso sí, sí, sí.
Sí, eso lo ha hecho con el otro.
Ha hecho…
¿Ah, con el nuevo gorila?
Sí, sí.
Muy bien.
Ha hecho eso tú.
Es que sabe, ¿sabe decir…?
O sea, ¿sabe imitar al gorila o al mono?
Porque le gustan los dibujitos que son monkey trunk.
Y justo le compré, como le gustan tanto, un elefante, que es trunk, y un mono, que
es este, que parece el tamaño de mi hijo.
Tiene la misma barriga, ¿eh?
Sí, casi, casi.
¿Cuántos dedos es iguales?
Y claro, ve los monitos y hace…
Cuando quiere, ¿eh?
También te digo, cuando quiere lo hace.
¡Buena!
¡A comer!
¡Guau!
Ya verás mañana cuando le hagan gato.
¿Y cuándo queda, crees?
Y cuándo… O sea, otra vez.
Y las cabras.
Sí, sí, sí.
¿Ahora qué quieres?
¿Salirse?
Sí.
Emilia, mira, te acabamos de duchar a Mateo y por primera vez le hemos puesto un batín.
Amo los batines.
Esta familia es de batines, ya lo sabéis.
Carmen ya ha agarrado el suyo, yo tengo el mío justo al lado.
¡Familia!
¿No?
Dios, es que… Mirad un segundo, a ver si se deja el gorro.
Un milisegundo para que apreciéis la monada de niño con gorro que es.
¡Un milisegundo solo!
¡Ah!
¡Hola, Mateo!
¡A ver!
¡Mateo!
¡Mira, mira!
¡Mira a papi!
¡Hola!
¡Mira a papi!
¡Qué guapo está!
Bueno, chicos, esta es la camita de Mateo.
Aquí en España es un poco alta, así que tiene estas barreras que compramos.
Le compramos tres barreras.
¡Uy!
¿Me tiras el gorro?
Y ahora lo acabamos de meter ahí.
En Rumanía son muy de alfombras, entonces tenemos alfombras a cada lado del cuarto.
Sí, es muy costumbre en Rumanía.
Generalmente los papás tienen que abrir aquí el seguro, este, este y lo bajas.
Pero hay que bajar ambas partes para entrar y eso es un rollo.
Así que compramos de Ikea esta escalera y Carmen y yo lo que hacemos es escalar a nuestra cama
con tal de que Mateo esté entre comillas seguro, porque ahora ya lo escala todo.
Seguro no es nada.
¡Oye, oye, Mateo!
¡Mira!
¡Mira Mateito!
¡Familia!
Hay unos dibujos animados que le encantan y se llaman Monkey y Trunk.
Y literalmente le compré a Monkey y a Trunk y aquí los tengo en la cama para que durmamos juntos.
Y al señor Dinosaurio.
Ahora voy yo con mi batín también, va.
Venga, va. Aquí hacemos el trío de la vera.
Que ahora tengo la toalla, pero no vaya a ser que se caiga, familia.
Me encanta cómo le queda el batín a tu hijo.
Aquí son las dos de la mañana.
¿Dos de la mañana ya? Pues siento como si fuese las seis de la tarde.
Más o menos, no tengo nada de sueño.
¡Maldito Jack Lau!
Míralo, míralo.
¿Qué haces, Mateito?
Mateito, ¿qué tienes aquí? ¿Qué tienes aquí? ¿Qué tienes aquí?
Papada. Tienes una papada. Tienes una papada que mami te va a comer.
Hay que ponerle unos calcetincillos.
A ver si los encuentro en la paleta.
Tienes un viaje, mi amor, del 19 al 23.
Sí, es un viaje cortito, pero espero que te guste un montón.
¿Dónde nos vamos?
¿Dónde? A ver.
Nos vamos al círculo polar ártico, en el polo norte, a ver a Papá Noel.
¿Quién estás contigo?
La ciudad se llama Rovaniemi.
