¿Por qué los Alemanes crearon sus propios pueblos en el Sur de Chile?
30 dic 2024
En este sector, ves la bandera alemana por todas partes.
Se identifica mucho con Alemania en este pueblito aquí en el sur de Chile.
Amigos, no estamos ni en Suiza, no estamos ni en Alemania,
no estamos en ningún país europeo.
Me encuentro en un pueblito de Latinoamérica, en el sur de Chile,
en uno de los tantos pueblitos que se asemejan mucho a Alemania.
El día de hoy te quiero mostrar la pequeña Alemania escondida aquí en el sur de Chile.
¿Qué tal hijos de la Pachamama?
El día de hoy he viajado hasta el sur de Chile, específicamente aquí a la región de los lagos.
Me encuentro en la parte alta, podríamos decir, de Puerto Montt.
Todo para mostrarles uno de los lugares que para mí quedó detenido en el tiempo.
Uno de los lugares que estoy seguro que si no les dijera cuál es,
me dirían, Klaus, que andáis lesiando allá en Alemania, que andáis lesiando en Europa.
Pero no, estamos aquí en Chile y son pueblitos mágicos.
Estoy seguro que les va a gustar porque encuentro que es totalmente diferente a todos.
Así que nada, vamos para allá luego que estoy muerto de frío.
Vamos hijos de la Pachamama.
Chiquillos, el día de hoy me acompaña mi hermana que está por ahí.
Hola chiquillos.
Y va a ser la persona que el día de hoy me va a grabar, por si acaso.
No ando solo, para que sepan, ¿ya?
Ya, los pongo en contexto amigos, en este momento nos encontramos en Frutillar.
Frutillar como que se divide en dos partes.
Está Frutillar alto y está Frutillar bajo, a donde tenemos que ir ahora.
Pero como no hemos tomado desayuno porque nos levantamos temprano,
compré unos pancitos y nos vamos a hacer unos pancitos con chancho, ¿ya?
No tienen nada que ver con el video, pero es que igual quiero ponerlo en contexto
y que sepan lo que vamos a hacer.
Así que ahora me voy a hacer los pancitos y bajo martiro a mostrarles el pueblito alemán, ¿ya?
Amigos, miren, ya estamos llegando, vamos bajando para que se den cuenta
que por eso se llama Frutillar bajo, porque hay que bajar.
Y si se dan cuenta, si ya se ve una gran cantidad de agua,
ustedes pensarán quizás que es el mar, pero aunque no lo crean amigos, no es el mar.
Es el lago Yanquiwe y es muy bonito por lo demás.
Y por eso muchos pueblitos se instalaron alrededor del gran lago Yanquiwe,
que parece mar porque es gigante.
Hemos llegado ya a Frutillar bajo, chiquillos.
Ahora a ver en el mapa dónde tenemos que ir.
Amigos, estar aquí es como transportarse en el tiempo y llegar al 1856,
cuando llegaron los primeros colonos alemanes aquí a Frutillar.
Miren, de verdad, como viajar en el tiempo.
Se conservan muy bien las casas de la época.
Miren amigos, los jardines aquí cómo son.
De verdad que se ve muy, pero muy bonito.
Y miren, esta es la primera casa que nos encontramos en este sector.
Una casa de los típicos colonos alemanes que llegaron a este lugar a fundar Frutillar.
Y hoy en día aquí tienen cartelito que dice molino de agua.
Miren, para subir a las casas está el caminito típico.
Miren cómo están hechas las casas con estas cositas como escamas de pescado, como en Chiloé.
Y hoy en día acá adentro es un museo.
Wow, miren qué bonito, se conserva todo.
Creo que este es como un tipo, no sé la verdad, como moledor, algo así debe ser.
Como que molían las cosas.
Aquí tenemos más cosas.
Si se fijan, está en idioma alemán obviamente.
Todo en alemán aquí.
Frutillar, la Día del Bombero de Bombero, fundada en 1913.
Miren, así eran los trajes de los bomberos en este sector.
Está el típico caballito de palo.
Y así, aquí han conservado su historia y qué bonito que tengan esto, de verdad, muy bonito.
Miren amigos, estos detalles qué hermosos que son.
Estos son los típicos molinos que uno ve que van dando vuelta en el agua.
Aquí tenemos uno, ahí está la casa que acabamos de entrar.
Pero miren qué mágico el lugar, es que todo es mágico.
Miren, desde la reja, miren lo antigua que es esta rejita.
El banquito, las nalgas creo que se llaman, los árboles rosados.
Todo es realmente mágico en este lugar, amigos, de verdad.
Parece que si estuviese en Alemania, en otro país.
Miren mi espalda, al lado de acá, no sé si alcanzan a ver.
Por ahí cómo corre el agua, por acá hay otra banquita abajo de esto y por allá viene la casa.
Guau, increíble.
Va, ¿y qué será esto? Amigos, yo no sé si esto será, creo que sea como una caja de correos.
Pucha, no se lo he mostrado, pero esto miren, es como lo típico cuando uno deja el correo.
Pero acá lo diferente es que tiene como unos hoyitos como para que entren pajaritos.
Quizá es como para que los pajaritos tengan sus nidos, no lo sé, no había visto esto.
Ah, y dentro tiene como pajita, miren.
Miren, si se dan cuenta, dentro tienen como ramas, ramitas.
Quizá acá vienen los pajaritos a tener sus huevitos, no lo sé.
Pero está bien bonito, miren, es como una casa de pajaritos.
Aquí en medio del jardín.
Miren, aquí nos metimos como en una zona un poco boscosa y estas son las condiciones
en las que tenían que trabajar los colonos alemanes una vez que llegaron acá.
No había nada, era, miren, imagínense llegar a este lugar y que te digan,
ya toma, ahí está el lugar, trabájalo, no sé.
Igual difícil poder surgir en un lugar tan inhóspito sin tener agua, sin tener, bueno,
si tenían agua, pero no sé, sin tener un negocio cercano, un supermercado, guau.
Y lograron sacar esto adelante, igual bien.
En Chile en el año 1856 existió un presidente cual se llamaba Manuel Montt,
quien dijo, hoy ese sector del lago Yanquihue lo tenemos bien botado,
nadie va a vivir para allá porque es imposible casi que alguien vaya solo a vivir para allá.
Por lo que tengo la idea de comenzar el periodo de colonización del Yanquihue.
Fue así como comenzó a dar regalías a quienes atreviesen a venir a vivir a este inhóspito lugar,
ya que era un lugar en donde nadie quería vivir, ya sea por el clima,
por el terreno boscoso que existía aquí y obviamente porque nadie vivía aquí,
pues habían a venir a vivir solos y era muy difícil poder vivir sin nadie alrededor.
Toda esta colonización que quería hacer Chile coincidió justamente
con la revolución industrial en Alemania,
algo que había hecho que los campesinos fueran reemplazados prácticamente por las máquinas.
Muchos estaban sin trabajo, muchos no sabían qué hacer,
algo que hizo que los campesinos en Alemania acudiesen a las ciudades más grandes alemanas.
El gobierno de Chile se percató de esto y encargó a Bernardo Eunón Filipi
la misión de convencer a la mayor cantidad de alemanes a que viniesen a Chile,
prometiéndole concesiones de tierras y también insumos.
El 23 de noviembre de 1856 se fundó Villa Frutillar.
Se les entregó todo este sector del Yanquihue a los colonos alemanes
que se atrevieron a venir a vivir al sur de Chile,
ya que el único gran detalle que tenía este sitio es que estaba lleno de bosque nativo.
Tuvieron que despejar con sacrificio para poder construir sus casas,
hacer galpones y obviamente poder trabajar la tierra para poder comer, para poder subsistir.
Los colonos se dedicaron a labores agrícolas, ganaderas, instalaron lecherías,
molinos, destelerías y prácticamente se hicieron su propia ciudad alemana en este sector.
Hasta el día de hoy se conserva, ya que basta con visitar Frutillar Bajo
y te vas a dar cuenta que está lleno de descendientes alemanes
y las casas parecen como si estuviésemos literalmente en Alemania.
Obviamente no solamente llegaron ellos, sino que también trajeron sus costumbres
y también sus tradiciones.
Hoy en día su influencia, su arquitectura, su gastronomía sigue en pie aquí en el sur de Chile
y el día de hoy Frutillar es prácticamente una pequeña Alemania
escondida aquí en el sur de Chile que cuenta con prácticamente unas 20.000 personas.
Aquí entre medio del bosque nos encontramos con otra casita más,
que también es bonita, parece de verdad de cuento de hadas.
Parece una casa de mentiras y miren, le enfoco el contorno para que vean en el lugar que lo encontramos.
Esto parece que estuviese dibujado de verdad, desde acá afuera yo veo esto y digo está impreso,
o sea es una pintura, pero si nos acercamos nos damos cuenta que tienen hasta arañitas
viviendo entre medio, no sé si lo logran ver ahí, son puras arañitas y esto es madera,
se lo confirmo, miren, pero si los alejamos es como que si fuese un dibujo.
Y bueno, nos metimos al pasillo de la casita.
Wow, miren tremenda vista que tienen hacia el lago de Llanquihue, estoy a contraluz,
pero miren, estoy parado en el balcón de la casa, tremenda vista hacia el lago de Llanquihue
y también hacia el pueblito de Frutillar abajo, wow, qué hermoso lugar.
Bueno, pero queremos ingresar a la casa, vean lo que dice aquí,
construido en reconocimiento a los esfuerzos de los inmigrantes alemanes,
con la ayuda de la República Federal de Alemania,
como testimonio de los lazos entre Alemania y Chile, no sé si lo alcanzan a leer ahí.
Y aquí abajo está en alemán,
ya, como no sé alemán, mejor no hablo.
Wow, miren, así era una casa de la época, qué hermoso.
Allí tenemos la mesa, allá tenemos la cocina, todos los implementos
y si se dan cuenta, las cosas están muchas en alemán,
no sé si logran ver esa letra de ahí arriba, Alemania.
El cuadrito que tenemos allá está también con letras alemanas, todo alemán.
Miren, aquí tenemos Frutillar cuando recién se fundaba.
Por acá tenemos una chimenea bastante bonita, miren qué hermoso,
típico como casco alemán este, parece de verdad, como tipo Prussian.
Y por acá más museos con más cosas en alemán que no entiendo nada.
Si ingresamos por este otro sector, nos encontramos con más cuadros con la luz por acá
y miren ahí, un tocadisco de la época, por acá una máquina de coser, creo, no sé.
Miren el piano allá, qué hermoso, es gigante y muy pero muy elegante.
Y arriba tenemos más letras en alemán y todo en alemán.
La casita, amigos, realmente hermosa, tiene muchos detalles
que hacen que se vea como una casa, bueno, es una casa de la época.
Guau, hemos llegado al segundo piso, amigos.
Pensé que era de un solo piso esta casa, pero tiene un segundo piso
y por lo que veo por allá está la pieza.
Miren, ahí está la cama, quizás de la mamá, del papá, no sé.
Y por allá la cama del niñito y por aquí la cuna de la guaguita.
Tenemos una mini chimenea ahí que parece de mentira,
como que si fuese como para jugar, pero parece que es de verdad.
Ahí tenemos más cuadros, aquí otras cosas raras que no entiendo mucho.
Y por el lado de acá tenemos la otra parte de la pieza,
tenemos otra cama por allá, un tipo maleta que parece mucho
como de las películas de la Segunda Guerra Mundial.
Y por allá otra chimenea más prusiana, de verdad que son bien bonitas,
pero son súper antiguas.
Y bueno, así es el segundo piso de esta casa
y se nota un poco el quiebre del techo,
¿no ven que desde afuera se ve un techo triangular?
Ya, acá adentro también se logra notar un poco.
¡Qué bonito lugar! Y antiguo también, me daría miedo estar acá de noche.
¡Qué hermoso el paisaje, amigos!
De verdad, lo he dicho como 10 veces en este vídeo,
pero es que no me canso de decirlo.
Y miren, acá nos dice un letrero que esta sería la casa del herrero.
Y no sé si logran escuchar, pero se escuchan los golpes del herrero,
como si se encontrase trabajando hasta hoy en día.
¡Guau, buena!
Está metal de golpes del herrero.
Bueno, aquí seguramente trabajaba el herrero golpeando y golpeando el metal.
Y hasta el día de hoy hay cuadritos de la época.
No sé si lo alcanzan a ver por atrás mío.
Hay cuadritos aún.
Ahí tenemos ruedas.
Y por allá seguramente era el herrero que vivía en este lugar.
Amigos, no me canso de decirlo.
¡Qué lugar más hermoso!
Y lo tenemos acá en Chile.
Si es que llegan a venir a Puerto Montt,
muy cerquita, una media hora, está Frutillar.
Y el museo está acá mismo en Frutillar.
Es chiquitito, Frutillar Bajo.
Y les recomiendo que vengan porque de verdad es muy, pero muy bonito.
Miren, amigos, ¡qué mágico!
Aquí hay puro pastillito entre medio de los árboles
y de repente nos encontramos con esto.
Unas tumbitas que claramente son de la época
y también son muy semejantes a las tumbas alemanas que uno puede encontrar.
Bueno, y está escrito en alemán creo.
Sí, tiene letras alemanas, miren.
Y por acá otra tumba más chiquitita.
Y por ahí otra ya sin nada prácticamente, solamente tierra.
¡Wow!
Un mini cementerio acá dentro de este lugar.
Es que claro, siempre que hay poblado, siempre tiene que haber un cementerio.
Siempre tiene que estar asociado a un cementerio.
Como pasa en el norte, con las alitreras.
Como pasa en el sur, con las petroleras quizás.
Y aquí también.
Los colonos alemanes tampoco es que tuviesen vida eterna.
Obviamente también tenían que finalizar su ciclo de vida.
Y tenemos un mini cementerio aquí que nos confirma aquello.
Amigos, ahora voy a entrar a otra casona alemana de la época
que la verdad es muy hermosa.
Voy a dar vuelta la cámara para que se encuentren.
Miren, aquí entramos.
¡Wow!
Tremendo pasillo para allá.
Y lo mejor es que está ambientada en la época.
Miren, ahí tenemos hasta el delantar de la señora que cocina.
Tenemos el lavamanos con todos sus implementos, con todas sus cositas.
Por acá tenemos más recuerdos.
Por acá, miren.
¡Wow!
¡Qué hermosa lámpara!
¡Qué hermoso y elegante sillón del Titanic!
Por allá el piano que se debe tocar solo en las noches.
Por aquí un bracero por si hace frío.
Y bueno, aquí hace bastante frío.
Otro sillón más.
Por allá tenemos un comedor.
Mejor vamos para allá.
¡Qué!
Tiene hasta segundo piso esto.
¡Wow!
¡Qué hermoso!
Si ingresamos por acá, llegamos al comedor.
Miren el comedor.
Tiene distintos tipos de cámaras de la época para sacar fotos.
Miren lo elegante que son las sillas.
No sé si la alcanzan a ver para allá las sillas.
Por acá.
¡Qué bonito!
Hasta las cortinas son bonitas.
El mueble.
Si nos damos vuelta, tenemos otro lugar más.
Este es como para sacar el lana a las ovejas, parece.
Ese debe ser para coser.
La de allá parece una máquina de coser.
No sé si eso será.
Y si seguimos explorando más, la casona.
Nos damos cuenta que tenía otro pasillo por acá.
Y ustedes pensarán que esto está, como les digo, insisto.
Porque yo acá, en vivo y en directo, pienso que está como dibujado.
Pero hasta que no coloco la mano y me doy cuenta que es madera, que choca.
Miren.
No me convenzo.
De verdad.
Es muy perfecto.
Miren por acá.
¡Ah!
Este lugar era para jugar a los bolos.
Ahí uno tiraba la pelotita y botaba los paletroques por allá.
Desde acá, para allá.
Por lo que me doy cuenta, tenía un subterráneo, pero está cerrado.
Y también tenía un segundo piso, que es para donde vamos a ir ahora.
¡Uh!
Miren.
Ya nos encontramos con algo interesante.
Un castillo para jugar.
Tenían los niños.
Por allá, una cama.
La de acá parece una cuna pequeña.
No sé si eso será.
Y por acá, cuando le traían el desayuno a la cama al niñito, mientras veía los monitos.
Bueno, en realidad no tenían tele.
¿Verdad?
Bueno, en aquella época yo creo que ni siquiera luz había, obviamente.
Estaban solamente con velas.
Y hay que considerar que acá no había nada.
Como les mostré afuera, era prácticamente una selva este lugar.
Y ellos pudieron instalar la vida en este lugar.
Y así se pudo ramificar la sociedad aquí.
A las orillas del Yanqui Güe.
Miren, aquí nos muestran la toalla de mano.
Como también la tina, la ducha.
Los diferentes tipos de baños que ocupaban los alemanes en aquella época.
Ahí el baldecito con el agüita calentita, yo creo, para tirarse la espalda.
Aquí tenemos una pieza de la época.
Ahí tenemos el chaquetón del abuelo.
El maletín con el botín.
Tenemos dos tipos de paraguas.
Y una cama bien bonita con una almohada que tiene letras alemanas también.
Todo tiene que ver con alemán en este lugar.
Miren la cuna también, cómo era.
¡Qué hermoso este lugar!
¡Qué hermoso todo aquí!
Y por último en la parte de acá de la casona tenemos la parte de entretención.
Miren, esto se asemeja mucho a una radio de la época.
Hay un vinilo, no me acuerdo cómo se llaman exactamente.
¿La vitrola?
O no sé, la cosa es que va el disco ahí y se coloca la gusita encima y empieza a sonar.
Por acá tenemos otra radio más.
Y si nos damos vuelta por acá, otro vinilo, otra radio, no sé.
Miren, aquí tenemos un tipo de charango.
No sé, ese instrumento que es como una guitarra pero doblada.
Está bonita.
Y otro piano más.
Acá está lleno de pianos por lo que me di cuenta.
Quizás esta era una casona de la primera clase.
Obviamente porque gigante.
Ni siquiera hoy en día una persona puede tener una casa tan gigante como esta.
Excepto que tenga mucho dinero.
Pero algo así era la vida que llevaban los colonos al llegar a Chile.
A colonizar esta parte del sur de Chile.
Amigos, hemos dejado atrás ya la parte del tipo museo de las antiguas casas alemanas.
Y aunque no lo crean ya hemos entrado a la ciudad chilena.
Hoy en día obviamente es chilena.
Pero en arquitectura no tiene nada que ver con Chile a mi parecer.
Se van a dar cuenta ahora que sigue siendo la ciudad alemana.
Miren, nos bastó una cuadra para llegar a la orilla del lago Yanquihué.
Miren lo hermoso del lago.
Y miren los turistas todos mirando para allá.
¿Por qué?
Porque allá tenemos el volcán Osorno.
No sé si lo logran ver.
Qué hermosa postal.
Ahora quizás se pregunten por qué se le llama frutillar este sector.
Y el nombre del pueblo viene prácticamente de la presencia de las frutillas que hay.
En los bosques de alrededor del pueblo.
Ese es prácticamente el nombre.
Igual original, súper original.
Por la frutilla, frutillar.
Pero bonito nombre encuentro yo.
Y debo decir que aunque no lo crean.
Este no es el único pueblo como digamos tipo alemán que hay aquí en el sur de Chile.
Un poco más al sur está Puerto Varas que está cerquita de acá.
Y también tiene arquitectura muy hermosa.
Miren, miren la casa que tenemos allá.
Parece de otra época sacada de un cuento de hadas, de una película.
Miren la que tenemos allá que parece que es el Banco Estado.
Por allá no sé si lo logran ver.
Bueno se la puedo mostrar de más cerca mejor con la edición.
Miren esta escuelita.
Si se dan cuenta allá tiene la bandera alemana.
La bandera chilena.
Y a la derecha tiene otro signo más alemán.
Que no sé lo que significará.
Pero si se dan cuenta en este sector ves la bandera alemana por todas partes.
Se identifica mucho con Alemania en este pueblito aquí en el sur de Chile.
Fíjense en esta tremenda casona.
Las tremendas ventanas, las puras ventanas del puerto de la cocina de mi departamento.
Qué impresionante.
Yo creo que si esta casona con ese terreno estuviese en Santiago.
En cualquier parte de la zona central.
Ya hubiesen construido un edificio, un departamento de 50 familias arriba.
Pero no.
Aquí aún se ve la chimenea, aún se siente el olor a leña.
Algo que no se puede mostrar en YouTube pero sí les puedo describir yo.
Y miren lo que ven al despertar en aquella casa.
El hermoso lago, el pasto verde y hasta una banquita.
En donde está mi hermana ahí descansando mirando hacia el frente.
Tremenda vista.
Y allá el volcán Osorno.
Qué hermoso.
Ah y por si no me creen pastito y ahí está la casona.
Y al frente está el colegio.
Otra cosa más que caracteriza Frutillar es el signo de la música.
No sé si lo logran ver ahí.
El dicho de la ciudad aquí en Frutillar es Frutillar ciudad de la música.
Y nos vamos a dar cuenta ya que alrededor de la ciudad.
Nos vamos a encontrar con diferentes temas alusivos a la música.
Con diferentes carteles en las paradas de los colectivos.
Van a ver letras musicales.
El teatro de la ciudad realmente hermoso.
Y todo tiene que ver con música aquí en Frutillar.
Miren amigos aquí está la escuelita de Frutillar.
Y quiero que se fijen en este detalle.
Que quizá yo no hubiese sabido si es que no hubiese estudiado lo que les conté recién.
Aniversario 136 escuela B Filipe.
Filipe.
Y se acuerdan que les conté que el gobierno de Chile no sabía cómo hacerlo.
Y le encargó la misión a Bernardo Filipe.
De que convencies a los alemanes de venir a este sector de Llanquihue.
Y lograr fundar Frutillar.
Ya ahora todo me cansa.
Quizás por eso la escuela se llame B Filipe.
Por Bernardo Filipe.
No sé.
A lo mejor ni siquiera se llama así.
Pero es lo que veo y por la historia como que lo hacemos coincidir.
Y por eso es bacán de repente saber historia.
Porque te vas dando cuenta de que hay muchos nombres que son importantes en las ciudades.
Y este es el caso de Frutillar.
Antiguamente los alumnos aquí en la escuela típica alemana.
Venían de civil.
Y la educación era basada en el marco pedagógico alemán.
Ahora amigos aquí nos encontramos con la iglesia leuterana.
La cual fue construida en el año 1900.
Y hasta el día de hoy se conserva tal cual es la época.
También la noto tan perfecta que parece una iglesia de mentira.
También tiene el típico escama de pescado.
Que estoy seguro que voy para allá y se toca y es madera.
Típico.
Miren amigos.
Aparte de los niñetos que parecen hormiga abajo.
Que están jugando.
Esta es la cúpula de Frutillar.
Miren lo hermosa que es.
Y es muy visitada por turistas.
Como los que tenemos ahí.
¿Por qué?
Porque miren.
Por ejemplo ahí está la Connie.
Y miren el fondo que tiene.
La Connie mi hermano obviamente.
Miren el fondo que tiene para allá.
Se ve el volcán Osorno.
No sé si lo logran ver.
Y abajo hay hormiguitas jugando.
Miren el jardín infantil que bonito.
Los niñitos ahí van de la mano como en trencito.
Y miren que hermoso.
De verdad que todo es muy bonito.
Los niñitos ahí van a cruzar la calle.
Allá está la iglesia.
Y al frente tenemos la playa.
Es que de verdad es un lugar muy pero muy bonito.
Ahí van cruzando a los niñitos miren.
Amigos y desde acá desde Frutillar.
Les llevo unos recuerdos a los que me apoyan en Patreon.
Son para pegar en el refri.
Miren un piano.
Porque ya saben que es la ciudad de la música.
Así que si es que quieren apoyarme en Patreon.
Les voy a dejar acá el Patreon.
Porque gracias a ellos y gracias a ustedes.
Estoy en estos lugares.
Así que muchas gracias.
Y también a los que están unidos en YouTube.
Miren amigos.
Aquí la municipalidad.
Tiene una bandera alemana.
Que está un poquito desgantada así.
La bandera chilena.
Por allá otra bandera chilena.
Y por aquí una bandera mapuche.
Y del fondo la municipalidad.
Que igual es bien chiquitita.
Comparas a las casas por ejemplo.
Miren esta casa es mucho más hermosa que la municipalidad.
O incluso hasta la de ahí es más hermosa que la municipalidad.
Pero bueno.
Miren la casona que tenemos al lado.
Estamos literalmente al lado.
Tiene forma alemana.
Tiene una rejita alemana.
Tiene jardines alemanes.
Tiene la bandera alemana.
La bandera chilena.
Y aquí los típicos niñitos esos que bailan.
En Alemania no sé si lo han visto.
La niñita allá con la vestimenta alemana.
Y el niñito con la vestimenta alemana.
Todo alemán en este lugar.
Todo tiene que ver con Alemania.
Por eso les digo amigos.
Que estamos en la pequeña Alemania.
Escondida aquí en el sur de Chile.
¡Wow!
Miren qué casa más hermosa la que tengo al frente mío.
La verdad parece un cuento de hadas.
Miren qué bonito.
Tiene un reloj gigante que marca la hora.
Y parece que la hora está bien.
Porque son las 12.10.
Y miren el reloj claro que sí.
Dice las 12.10.
Tiene un poquito corrido el sector de las 12.
Pero sí son las 12.10.
Arriba tiene un ciervo.
Y de verdad parece una casa de cuento de hadas.
Miren por acá.
Esto es para venir a tomarse una cervecita.
Miren las casas que tenemos al lado también.
Parece un castillo medieval.
Si me dijeran que es un castillo Harry Potter.
Les creo.
Si me dijeran que la casa de atrás tiene duendes.
También les creo.
Es que parecen...
¡Oh qué bonito miren!
Es que de verdad parecen casas de otros países.
Miren.
Miren la punta que tiene arriba.
Tiene un gallo también.
Bonito.
Y por acá el estacionamiento.
Este es un hotel por si acaso.
Por lo que acabo de ver ahí.
Y amigos desde aquí miren.
Miren las calles lo hermosas que son.
Todo es hermoso aquí en Frutillar.
Realmente algo muy recomendable por si es que visitan Chile.
Por si es que visitan el sur de Chile.
Por si es que visitan Puerto Montt.
Puerto Varas.
Frutillar está acá al lado.
Muchas gracias por haber llegado hasta el final del vídeo.
Gracias a mi hermana.
No quiso salir en el vídeo para que nos digan que no la quise mostrar y todo eso.
Ella le dio vergüenza así que no es culpa mía.
Y nada.
No olviden suscribirse que es totalmente gratis.
Para que me apoyen y pueda yo seguir subiendo contenido también.
Y nos estamos viendo el próximo fin de semana con un vídeo nuevo.
Adiós hijos de la Pachamama.

