CHURROS CASEROS, SABORES DE ABUELAS, LAS RECETAS SON RECUERDOS Y EMOCIONES.

COCINA CON CARIÑO
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2 Visualizaciones de video·11 sept 2025
CHURROS CASEROS, SABORES DE ABUELAS, LAS RECETAS SON RECUERDOS Y EMOCIONES,
Señores, buenos días. Mirad lo que
traemos hoy por aquí. Mirad qué pedazo
de plato nos hemos preparado. De churro,
porra, ya malo, como quiera. El vídeo
viene a continuación y si te gusta el
contenido, dedito arriba. Es que quiero
que lo veas otra vez. Es que no ves con
1 kilo de harina lo que hemos sacado. Si
lo compartes me haces muy feliz y si te
suscribes,
lo apretamos. Dentro vídeo, señores.
Buenos días. Churro o porra. Nosotros
hoy vamos a hacer porra y te vamos a
contar la pequeña diferencia que hay
entre el churro y la porra. Pero
escúchame, que da igual a nuestra forma
y a nuestra manera vais a ver qué pedazo
de desayuno me voy a marcar para mí y
para mis niños o para mis niños y para
mí. Así que os cuento la pequeña
diferencia que hay entre el churro y la
porra, que es este sobrecito o el
bicarbonato. El churro solamente harina.
sal y agua y la porra le metemos un
poquito de bicarbonato o de polvo de
hornear simplemente y os vamos a contar
unas cuantas de cositas para que te
salgan perfecto.
Y mirad, voy a traer mi churrerita.
Estoy como un niño con su juguete nuevo.
Venga, pues vamos al lío. Mirad qué
poquitos ingredientes. Superfácil y
sersencillo.
Mi medida para 1 kg de harina. Vamos a
echar, mirad, voy a la jarrita que
la tengo aquí para que veáis.
El doble de agua más un chorrito. ¿Qué
es un chorrito? R fuera. Eso es un
chorrito. Así que tenemos 1 kg de harina
de trigo común de todo uso y tenemos
aquí 2 L y un chorrito de agua. Nos
vamos al fuego y te cuento por qué hay
que calentar el agua a punto de hervir
para nuestra masa, tanto de los churros
como de las porras. El churro más
finito, la porra más gordita. Así que
vamos que nos vamos. Pues venga, como
veis, ponemos nuestra agua a calentar y
vamos a hacer la salmu
veis, puntita
de sal.
Añadimos
y vamos a dejar que caliente. Y ahora
hablamos el por qué. Venga, ya tenemos
nuestro agua calentita y os recomiendo
que pongáis un paño porque a mí me ha
pasado más de una vez, ¿eh? Lo pongo en
lo arco del acero, el casillo
supercaliente
y cuando toco la mesa pues me quemo. Así
que ponemos el pañito y así evitamos una
quemadura. Así que le vamos a echar a
nuestras porras un sobrecito
de polvo de hornear para 1 kg. Un sobre.
Ahí.
Perfecto.
Movemos.
Y ahora ya pues vamos a añadirle nuestra
agua caliente. No hace falta que llegue
a hervir.
Venga. Y vamos a hablar ahora el por qué
hay que echar el agua calentita.
Ahí añadimos toda.
Perfecto.
Ya os digo, no hace falta que llegue a
hervir. Cuando ya la tengamos caliente,
caliente, quitamos el castillo del medio
que no nos quememos. Y ahora, mirad, en
este mismo pañito ponemos
el bol para que no se nos mueva tanto. Y
ahora lo que vamos a hacer es mezclarlo.
Bueno, os cuento, ¿qué es lo que pasa
con el agua caliente? Pues vamos a
conseguir la gelatinización del almidón
y nos va a ayudar a que la masa mantenga
la forma mejor al freírlo. Después vamos
a tener una masa más elástica
y ¿qué es lo que pasa? que por la
churrera se nos va a quejar menos
pegaosa, bueno, más elástica y menos
pega y al pasar por la churrera, pues
nos va a costar bastante menos trabajo.
Después, al tener el almidón gelatiniz
por el agua caliente, pues vamos a tener
una costra más firme, más dorada y un
poquito más crujiente. Y por último,
absorbe menos aceite porque se doran
mucho más rápido y crea la costra de
afuera crujientita.
Y por dentro nos van a quedar ternitos y
crujientes. Venga, ahora ya esto.
Moverlo con mucho cuidadito
y volvemos como nos tiene que quedar.
Exactamente. Mirad, quiero que veáis con
los 2 L y el chorritín se nos ha quedado
así. ¿Qué es lo que pasa? Que tenemos
una masa espesa todavía. Pues le echamos
un chorrito más de agua, siempre
caliente. ¿Qué es lo que he hecho? Pues
que he calentado más agua y ya está. Así
que le echamos otro chorrito y seguimos
mezclando hasta que nos quede el
resultado perfecto. Me he quedado corto
de agua. Pues la tenemos. Mirad, así es
como no tiene que quedar. Al final he
tenido que echar tres chorritines. Pues
sí que ha tragado agua la harina. Madre
mía. Mirad ahí que la queréis más
clarita, le echáis una poquita de más
agua. Yo me la voy a dejar ya. Como la
veis. Mirad, ahí está hecho. Así que
vamos a freírlo. Venga, pues ya tenemos
nuestra aceite calentándose y nos vamos
ayudar pues del mismo casillo para
llenar nuestra churrera.
Ahí dentro.
Ahí está. Eso. Qué ganas tengo yo de
estrenar mi churrerita.
Los churros y las porras hay que tener
mucho cuidado cuando lo hacemos en casa.
¿Por qué? Porque a veces cogemos mangas
pasteleras y no sabéis el peligro que
eso conlleva.
Son masas muy espesas y las mangas
pasteleras no están preparadas
para apretar lo que hay que apretar en
una masa de porra. Entonces, no puede
reventar la bolsa y caer toda la masa en
el aceite y podemos tener quemadura muy
seria. Así que venga, vamos al aceite y
vamos a comer churro y porra ya mismo.
Venga, pues vamos a formar nuestras
porritas. Aunque la boquilla es muy
fina, no nos van a salir unas porras muy
gordas. Así que vamos dándole. Ay, ay y
y vamos a hacerla un roquito a ver cómo
nos sale.
Ahí está eso.
Y mirad, me he cogido dos palillitos de
los pinchitos.
El aceite, ya os digo, el aceite tiene
que estar muy caliente, pero que tampoco
esté echando humo. Madre mía, qué pecha
de churro nos vamos a pegar. Escúchame.
Y después voy a hacer yo unas porras
gordas con la cuchara. Me encanta los
pelotes. Echa una cuchara y que se poje
gorda. Me encanta. Mirad. Pues le damos
la vueltecita cuando ya lo tengamos.
La masa que esté cuajadita, la dejamos
un poquito más y vamos jugando con el
fuego. Como veis, lo tengo ahora mismo
parado
porque estaba muy caliente. Vuelvo a
encender y vamos jugando con la
temperatura. Ya os digo que no nos
llegue a echar humo porque si no el
churro o la porra la quemamos por fuera
y por dentro se nos queda cruda y ya el
doradito el que más nos guste. Así que
vamos que tenemos ahí tarea, que tenemos
ahí 1 kg de masa. Vamos que nos vamos.
Ahora os enseñamos el resultado. Pues
venga, esta la tenemos, como veis,
doradita
y firme. Mirad cómo nos queda. Mirad
cómo nos ha quedado. Qué cosa más rica.
Mira, mira, mira, mira, mira, mira,
mira, mira, mira, mira. Venga, pues
papel absorbente, muy importante también
para mí. Así que seguimos y os mostramos
el montón de churros y de porras que
vamos a sacar. Pues, señores, mirad qué
barbaridad. Mirad lo que nos ha salido
aquí. Venga, reservamos
y vamos a hacer ahora
nuestras pelotas. A mí me encantan. Con
la masa que nos ha quedado, la hemos
rebañado, bien rebañada. Y ahora, pues
mirad, cogemos cucharón.
Madre mía, mirad. Y a mí me encanta
esto. Así.
Ahí está eso.
Vamos a hacer unos buenos pegotes.
Esto lo echas en el café
y te quedas sin café.
Se lo bebe el churro. Se lo bebe la
porra. Vámonos.
Madre mía. Mira, mira, mira, mira, mira.
Pues tenemos churros aquí para toda la
calle.
Pues v a ver tú los leones estos cuando
se levanten
a ver qué es lo que queda. Pues venga,
terminamos
con nuestras pelotas, con nuestras
porras gordas. Vamos que nos vamos.
Venga, pues sacamos nuestra bola
a papel absorbente.
Como son más gordas, tenemos que tener
en cuenta que la tenemos que dejar
bastante más ratito. Así que
tenemos nuestro trabajo medio terminado,
porque el trabajo terminado es cuando no
las comemos. Y ahora ya podemos
degustarla pues con más nos guste, con
nuestro cafelito, con nuestro chocolate,
con nuestro batido, con azuquita por lo
alto, con miel o con lo que se te
apetezca.
Mam. M.
