Trump asesta un "golpe" a China con sus operaciones en Irán y Venezuela

China Brief
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3 Visualizaciones de video·12 mar 2026
Hola maravilloso público, bienvenidos a un nuevo programa de China Brief. Les saluda Clara Solís.
La ofensiva que está haciendo Donald Trump contra Irán y Venezuela en realidad está
apuntando a China, al suministro energético primordial que sostiene China. Los analistas
dicen que Washington está remodelando el panorama geopolítico para presionar a China antes de la
reanudación de las conversaciones entre Estados Unidos y China que tendrá lugar dentro de algunas
semanas. Desde comienzos de este año la administración Trump ha estado realizando muchos
movimientos geopolíticos en Latinoamérica y Medio Oriente, lo cual está directamente afectando a
China. El 28 de febrero Estados Unidos e Israel lanzaron una operación militar conjunta contra
Irán, matando al líder iraní Ali Khamenei y desmantelando gran parte del alto mando militar
del país. Al mismo tiempo Washington ha intervenido diplomáticamente en las disputas
en torno a las operaciones portuarias en el canal de Panamá, una arteria comercial vital a nivel
mundial. El 3 de enero Estados Unidos arrestó al entonces líder venezolano Nicolás Maduro en un
exitoso ataque militar. Algunos analistas consideran que estos eventos están interconectados
y forman parte de una estrategia general del presidente Donald Trump. En lugar de atacar
directamente a China, la estrategia busca debilitar a quienes los analistas describen como aliados
del partido comunista chino. A lo largo del tiempo tanto Venezuela como Irán han sido considerados
nodos importantes en la red global de China, al ser vistos como proveedores baratos de combustible
con descuento y a la vez como socios políticos que desafían la influencia de Estados Unidos en
sus respectivas regiones. Casi el 75% de las exportaciones petroleras venezolanas y el 80%
de las iraníes se destinaban a China. Aunque cada medida de la administración Trump fue justificada
públicamente por razones de seguridad regional, algunos analistas sostienen que también respondía
a un objetivo estratégico más amplio. Las acciones de Donald Trump pueden parecer espontáneas,
pero en realidad es un cambio bien calculado. Él se está alejando de las llamadas guerras
interminables y está optando por la disuasión. En lugar de enfrentarse a China militarmente,
una acción que podría aplicar riesgo nuclear y trastornos económicos, Washington podría estar
adoptando lo que algunos analistas llaman una estrategia de presión indirecta. Un conflicto
directo con China sería extremadamente costoso, pero desmantelar las asociaciones periféricas
de China sería comparativamente menos riesgoso y más difícil de contrarrestar para China en
Si eliminamos a Irán de la ecuación, eso significa que China pierde influencia geopolítica,
demuestra que no puede competir con Occidente y está afectando directamente la reunión que
tendrá Trump y Xi Jinping. La estrategia que está usando Xi Jinping para vencer a Estados Unidos es
muy parecida a la estrategia que usó Mao Zedong en sus épocas para ganar el poder en China,
lo cual se llama rodear las ciudades desde el campo. Xi Jinping está tratando de desafiar el
dominio geopolítico estadounidense, expandiendo su influencia en América Latina, en todo África casi,
también en Medio Oriente e incluso en Europa del Este. Trump ahora está revirtiendo esta
estrategia. Desde esta perspectiva, Venezuela e Irán se consideran el campo, mientras que China
representa la ciudad. Al debilitar a los socios externos de China, Estados Unidos ejerce más
presión sobre la ciudad. La energía desempeña un papel clave en esta dinámica. Si el petróleo
crudo venezolano e iraní con precios rebajados se vuelve inaccesible o más costoso para China,
los fabricantes chinos que enfrentan una desaceleración del crecimiento se enfrentarían
a mayores costos de insumos. Ahora China para comprar el petróleo tendrá que pagar los precios
normales del mercado. Pero no solo Venezuela e Irán son socios estratégicos con China,
quien también desempeña un factor clave, Rusia. En la actualidad Washington podría estar intentando
una cuña inversa, ofreciendo incentivos a Rusia para separarla de China, lo que cortaría a China
de la profundidad estratégica hacia el norte y limitaría su acceso a la cooperación en energía
y tecnología militar. En fin, maravilloso público, esta es una versión mejorada de la Guerra Fría,
donde Estados Unidos está optando por una estrategia más asertiva. ¿Qué opinas del tema?
Deja tus comentarios. Muchas gracias por ver el video. Chao.
