Hace meses que intento recuperar un hábito y hoy pretendo ponerle solución. Ojalá te sirva el vídeo como motivación para recuperar un hábito perdido, sea cual sea.
Capítulos: » Introducción: 00:00 » Cómo recuperar un hábito perdido: 00:49 » Contexto: 01:32 » Lo tenemos: 03:39 » Establecer un horario: 06:11 » Ir poco a poco: 08:55 » Último paso: 12:15
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[Música] Muy
buenos días a todos.
Hoy es San Jordi aquí en Cataluña.
Bueno,
y el día del libro en el resto de España.
Así que,
¿qué mejor fecha que hoy para recuperar mi
hábito de lectura?
Como yo no soy una experta en hábitos,
para serte sincera,
no tengo ni idea,
le he tenido que pedir a la Inteligencia Artificial,
a nuestra fiel amiga de hoy en día,
que me ayude un poquito a saber cómo recuperar
ese hábito perdido.
[Música] Primero,
trata de recordar qué te motivó a implementar
ese hábito y qué beneficios te aportaba.
Una vez tengas claro por qué quieres recuperar
ese hábito,
establécete metas realistas y alcanzables para hacerlo.
Si tratas de hacer demasiado en poco tiempo,
es posible que te sientas abrumado y termines
abandonando el hábito de nuevo.
Intenta también crear un ambiente propicio
para el hábito que quieres recuperar.
Esto significa eliminar posibles distracciones
y crear un espacio tranquilo para llevar a
cabo la actividad.
Y por último,
es importante que te perdones si tienes algún fallo.
Es normal que ocasionalmente no lo cumplas.
Y lo importante es que sigas intentándolo hasta
que se convierta en una costumbre.
Así que viendo todo esto,
os cuento.
Yo nunca he sido una persona muy lectora.
De hecho,
de pequeña odiaba leer.
Era la típica que me tenían que obligar a leer.
Y jamás he tenido como ese hábito porque directamente
no me gustaba.
Pero desde hace como unos seis años más o menos,
sí que es verdad que le he ido cogiendo el
gustillo a la lectura.
Y es que antes tenía la rutina de leer en el autobús,
cuando iba a la oficina.
Ya que normalmente tenía un trayecto de unos
45 minutos en autobús y me daba tiempo de leer
al menos un par de capítulos.
Como mi rutina ha cambiado,
ya no tengo ese hábito de llevarme un libro
conmigo en el bolso o en la mochila.
Y aunque sepa que no me llega a funcionar del todo bien,
el único momento del día que yo podía sacar
un ratito para leer era
antes de ir a dormir.
Me entra muchísimo sueño y finalmente lo acabo
abandonando.
No obstante,
como te digo,
cada año me lo propongo.
Y hay tres momentos clave en el año donde intento
recuperar ese hábito.
El primero es en verano,
leer en la playa con el solecito.
¿Qué quieres que te diga?
A mí me gusta mucho.
El segundo es la Navidad,
porque para nosotros tenemos una tradición
en casa y es que cada año Papá Noel trae solo libros.
Así es una manera de motivarme y volverme a
marcar el propósito de lectura cada año.
Y el tercero y momento más clave,
San Jordi.
El día del libro,
la excusa perfecta para comprar un libro nuevo
y recuperar esa ilusión perdida.
Así que eso es justo lo que vamos a hacer ahora mismo.
Vamos a comprar un
libro.
[Música] [Música] Lo tenemos.
Y es que la primera cosa a tener en cuenta
cuando quieres recuperar el hábito de lectura
es elegir un libro que te guste.
Al final,
con el tiempo de tantas veces que he intentado
recuperar este hábito,
este o cualquier otro hábito,
me he dado cuenta que una cosa principal para
recuperar un hábito que he perdido es la motivación.
He subido un story antes de ir a hacer el paseo
para buscar nuevos libros y os he preguntado
si os habían regalado alguno o cuál me recomendabais.
Y ese ha sido mi primer error.
Y a pesar de que he estado cotillando algunos
que me habéis recomendado,
al final no me estaba guiando por lo que a
mí me gustaba,
sino,
otra vez,
por lo que les gustaba a otras personas.
Y es que si eliges un libro que no te atrae,
es posible que no tengas la motivación suficiente
para seguir adelante.
Así que elige un libro que te llame la atención,
que te parezca interesante,
pero sobre todo que te guste a ti.
Yo en mi caso he elegido este de aquí,
que se titula "Antes de que se enfríe el café"
de Toshikazu Kawaguchi.
Lo siento si no lo pronuncio del todo bien.
Es una novela sobre el amor,
el tiempo perdido y las oportunidades que están
por llegar.
Los hechos pasan en una cafetería de Tokio,
que parece ser que tiene
algo peculiar.
Y es que si eliges bien la silla donde sentarte,
puedes regresar al pasado.
Yo he leído esto y,
¿qué quieres que te diga?
Me ha llamado muchísimo la atención.
Y no solo la estética,
que me parece precioso.
Antes,
nuestra amiga la Inteligencia Artificial nos ha dado
un par de consejos,
bajo mi opinión,
bastante buenos.
Y es que no solamente implica que esa motivación
venga dada por lo bueno que sea un libro,
por ejemplo,
este de aquí,
de Joel Dicker,
que sabemos todos que nos va a encantar como
cualquier otro que ha sacado Joel Dicker.
Por cierto,
este se lo he regalado a Albert como cada año
que cada año le regalo uno nuevo de Joel Dicker.
Pues eso,
no solamente implica que sea un libro bueno,
sino también me ha hecho recordar todo ese proceso,
el cómo yo me sentía cuando leía.
Ese momento romantizando mi vida en el autobús
mientras me sentía la chica protagonista leyendo
mi novela favorita.
Y es que al final,
si cada año me propongo leer más,
no es por
ser más culta o por poder decir que
he leído un libro,
sino es por lo que a mí me hace sentir el leer el libro.
Muchas veces me decís que mis vídeos,
cuando los veis,
os producen calma,
desconexión y estar como más presentes o incluso
os ayuda
a relajaros en muchas situaciones.
Pues a mí es justo lo que me produce la lectura.
Y,
sinceramente,
he hecho mucho de menos esa sensación de no
estar pensando en todo lo que te está pasando a ti,
sino centrar esa energía en todo lo que les
esté pasando a nuestros personajes del libro.
Y creo que esa es la motivación que,
al menos a mí,
me lleva a que cada año,
como digo,
me lo proponga.
Paso número
2.
Establecer un horario.
Y ese,
como te he explicado antes,
me he acostumbrado a que solo existe un momento
en el día para leer,
y es antes de dormir.
Y es que,
amiga,
yo me duermo.
¿Qué hago?
Es que no puedo,
es que se me cierran los ojos.
Y,
en parte,
fue por eso que dejé el hábito,
porque un día pues lo pasas,
ok,
te perdonas.
Pero el día
siguiente ya no te apetece,
entonces ya tampoco lees.
Y al día siguiente tampoco,
porque sales a cenar.
Y al
siguiente tampoco.
Y poco a poco fui dejando de leer.
Y el libro que me trajo Papá Noel estas Navidades
lo volví a dejar a medias.
Así que voy a aprovecharme de las ventajas
de ser autónoma y no tener horarios para leer
cuando me dé la gana.
Voy a intentar leer después de comer.
Creo que es un momento también que estoy como de relax.
Puede ser que me entre un poco de ñoña,
pero vamos a intentar a ver qué tal se me da
leer justo después de comer,
ese ratito.
Pero,
sobre todo,
mi objetivo en todo esto es
conseguir que a mí me nazca coger el libro y leer.
Es decir,
que yo durante el día busque ese momento de
desconectar de estos pensamientos y centrarme
en la lectura,
como te he explicado antes.
Y eso
quiero hacerlo progresivamente,
poquito a poquito.
Así que voy a intentar buscar momentos en el
día donde a mí
me apetezca desconectar
para que esa desconexión esté vinculada a la lectura.
Y es que creo que todo esto podría ser un símil
con el hábito del ejercicio.
Antes tenía como un horario muy fijo y el día
que no podía,
porque quería quedar con una amiga,
porque tenía que ir a algún sitio,
porque directamente tenía una reunión y no
podía ir a esa hora directamente,
pues hoy no hay ejercicio,
no se hace.
Lo que quiero hacer ahora,
lo que estoy haciendo ahora,
es no tener un horario fijo,
sino que ir cuando me apetezca.
Que eso es un poco contradictorio,
porque no tienes una rutina,
pero sí que es verdad que me sirve en cierta
manera para ir
cuando me apetezca y,
por lo tanto,
asumir que es algo positivo,
sin obligaciones,
para que mi cerebro no entienda que esa obligación
es algo negativo.
No sé si se está entendiendo.
Y otro tema importante que quiero remarcar,
y que ustedes también hemos comentado,
gracias a nuestra amiga la inteligencia artificial,
es el perdonarte.
Si un día,
por ejemplo,
fallas.
A mí,
por ejemplo,
me pasaba un montón con el gimnasio.
Si un día no podía ir porque,
introducir aquí el motivo que sea,
me sentía muy mal al día siguiente porque no había ido.
Y creo que perdonarte es algo muy sano y que
deberíamos hacer más.
¿Crees que si un día no lo haces vas a perderlo todo?
Y no es del todo así.
Y es algo que yo fui aprendiendo también,
poco a poco,
sobre todo,
sobre todo,
antes que hablábamos sobre esto,
con el gimnasio.
Así que,
con la lectura,
también quiero tener estos pensamientos positivos
y no ser tan tóxica conmigo
misma,
que si un día fallas no pasa nada.
El
siguiente paso,
que para mí es clave,
es ir poco a poco.
El objetivo de leer siempre va acompañado de
un objetivo de tiempo que pasas leyendo o capítulos,
páginas que te quieres leer.
Y creo que eso es algo que llevo ya dentro de mí,
porque lo he asumido desde que era pequeña,
porque en el cole nos obligaban a leer ciertas
páginas cada día,
o había un examen y tenías que leer ciertas
páginas porque si no estaba suspendido.
Entonces
creo que es algo que tengo yo dentro de mí,
no significa que tú también lo tengas,
pero para aquellos que sí que tengáis esa obligación
marcada de tener que leer tanto tiempo,
tantas páginas cada día,
porque si no,
repito,
te sientes como que has fallado con ese objetivo.
Yo para eso,
repito,
ese concepto que te he dicho antes,
quiero leer lo que me apetezca y solamente
el hecho de ponerme a leer
creo que ya va a marcar una diferencia porque
es algo que ya estoy haciendo que antes no hacía.
Así que solamente que aunque lea una página,
yo quiero sentirme orgullosa de ello.
Quiero que si el libro me está enganchando me
salga a mí acabarme el capítulo y si de repente
ya no me apetece o me apetece hacer otra cosa,
parar y sentirme mal.
El siguiente paso que creo muy necesario es
decirle bye bye a las distracciones.
Y para poder crear un espacio de lectura tranquilo
y amigable,
lo que más me molesta es estar pendiente del teléfono.
Porque como te he dicho antes,
uno de los objetivos
de leer por ejemplo,
después de comer,
que es lo que quiero
hacer,
es el poder desconectar digitalmente de mi trabajo.
Y para poder crear ese espacio de lectura donde
lo importante solo sea estar concentrada en mi libro,
obviamente tenemos que decirle bye bye a las
distracciones.
Y esto para mí es una gran distracción.
No tanto por las redes sociales o estar conectada
digitalmente,
que ya sabéis que esto puede pasar,
el querer tener la necesidad de entrar en Instagram
en TikTok.
No tanto por eso,
sino por el hecho de que esto es mi trabajo
y el estar pensando constantemente en crear contenido,
en los emails que tengo por responder,
al final no estoy desconectando digitalmente.
Así que lo que he hecho es crearme un modo
de concentración nuevo que se llama lectura
y que básicamente lo que hace es restringir
todo el acceso a redes sociales,
bueno,
notificaciones a cualquier aplicación.
Y por si acaso también lo que voy a hacer es
dejarlo lejitos de mí.
Lo dejaré por ejemplo en el estudio si estoy
en el salón,
o si estoy en el estudio,
pues lo dejaré en el salón.
Ya sea porque quiera ponerlo a cargar o directamente
para evitar
la tentación.
Ah,
y por cierto,
otra cosa.
Si tú eres del equipo libro electrónico,
no te gusta leer en papel o directamente pues
no quieres leer en papel,
yo te recomiendo que no utilices tanto el iPad,
por ejemplo,
o el iPhone incluso,
o el MacBook,
o donde leas de forma electrónica.
Yo creo que tendría la tentación de cerrar esa ventana,
esa pestaña e ir
a Twitter o a Instagram o similar.
Por eso existen tabletas o libros electrónicos
como el Kindle o el que tengo yo,
que me enviaron y que ya sabéis que estoy encantada.
Es literalmente una tablet Android donde aparte
de leer tus libros electrónicos también puedes
ir tomando notas.
No es mi caso porque yo leo ficción.
Si es un libro estilo hábitos atómicos,
creo que te puede ir súper bien para ir tomando
notas o subrayar.
Y por cierto,
esta tablet,
esto no está patrocinado ni nada.
La dejo en la descripción porque a veces me
habéis preguntado cuál es el modelo.
Bueno,
pues lo tendréis en la descripción.
Bueno,
y ya está.
Quedaría el número 5 que sería que te suscribas
al canal para ver si finalmente
lo consigo.
Y es que en verdad con este paso lo que quiero
decir es que esto se convierta en algo regular,
que
pueda empezar a hacer de vez en cuando y que finalmente,
con el paso del tiempo,
se convierta en un hábito.
Y para eso soy totalmente consciente de que
debo leer cada día,
aunque sea lo que te he dicho,
poquito a poquito,
en el momento en que a mí me apetezca y sin
que parezca una obligación.
Pero por poco que haga,
si cada día lo
hago,
yo creo que es probable que vuelva a recuperar
ese gustillo de hace 4 o 5 años atrás cuando
leía en el autobús por placer.
Y como te digo,
esto no va a pasar hoy porque es el primer día.
No creo que le coja ya ese gustillo de primeras.
Pero para saberlo tendrás que suscribirte y
te lo iré contando en los blogs que vaya haciendo.
Un besito muy fuerte.
Espero que este vídeo te haya servido para
motivarte en cualquier habilidad que quieras recuperar,
cualquier hábito que hayas perdido.
Y nos vemos en los próximos vídeos.
Chao.