00:00 | Arlette Torres, una venezolana que triunfa en Europa 02:29 | La hija del Inolvidable Tacupay y su llegada a España 03:11 | El reencuentro de Viviana y Arlette luego de muchos años 04:26 | Recuerdos de Arlette Torres en las grabaciones de Kaina 05:39 | Su experiencia luego de 19 años en España 06:12 | ¿Qué la llevó a tomar la decisión de irse a vivir a España? 06:47 | “¿Por qué decidiste España?” 09:04 | Todavía existen estereotipos relacionados con la etnia u origen de las personas” 10:00 | “He tenido mucha suerte, me he encontrado con gente más abierta” 13:11 | ¿Es difícil acoplarse, es decir, adaptarse a la dinámica española? 16:13 | ¿Qué es lo más difícil que te ha tocado vivir aquí? 18:23 | “A nivel laboral, dos personas son claves en mi vida” 20:19 | ¿Hay algún actor o actriz que te haya dado una “patadita” de la buena Suerte? 20:18 | “Tristán Ulloa, me aconsejó, y puede que él no lo recuerde, pero me dijo que hacer” 21:50 | ¿Qué es lo que no deben hacer nunca al llegar a un país? 22:49 | “Trabajando de camarera se me quitó la tontería” 24:55 | “Vivir es una eterna añoranza es lo peor que puedes hacer” 26:17 | ¿En qué momento te desprendiste del país? 28:44 | Su experiencia como profesora de Yoga 29:34 | Arlette y su personaje en la serie “La Pasión Turca” 32:21 | ¿Hay que estar en el cotilleo para sentir que realmente eres conocido en España? 33:53 | Arlette nos habla de su actual pareja sentimental 35:33 | ¿Hacia dónde crees tú que te lleve el mercando español? 38:03 | ¿Qué extrañas de tu papa? 38:03 | ¿Qué extrañas de tu papá? 39:27 | ¿Qué te gustaría decirle a tu papá?
¡Hola, queridos Vitubers! Hoy tengo el placer de compartir con ustedes un episodio super especial de Viviana Gibelli TV. Definitivamente mi viaje a España me dejó gratos e importantes encuentros y uno de ellos fue sin duda con la talentosa, hermosa y siempre querida Arlette Torres, la hija del primer actor de Venezuela y gran amigo, José Torres, el inolvidable “Tacupay” Desde que nos vimos, reconectamos con momentos que jamás olvidaremos, desde su presencia en las grabaciones de Kaina (1995), hasta su gran paso en el cine y seriados europeos, especialmente en España. Es para mi verdaderamente un honor que forme parte de mis invitadas en mi canal de YouTube, su experiencia en la industria española y sus aspiraciones como actriz y ser humano nos deja una gran lección. Desde la más genuina humildad, Arlette nos abre su corazón y nos cuenta como ha sido hasta ahora el camino que ha recorrido y por supuesto el que le falta por recorrer en este mágico mundo del cine y las series, hoy transmitidas a nivel mundial por las plataformas digitales, como por ejemplo “La pasión Turca” Déjense llevar por esta conversación tan amena y sin desperdicios que tuve con la gran Arlette Torres.
No olviden suscribirse, comentar, compartir y darle LIKE a este y a todos los episodios que disfruten en mi canal.
¿Qué es lo más difícil que te ha tocado a ti vivir estando aquí?
Tal vez el tema de la soledad al principio fue lo más duro.
¿Quién fue esa primera persona que te abrió la puerta?
Yo estoy en una buena racha, pero he pasado unas rachas que dices,
madre mía, ¿qué va a pasar ahora?
Hice un personaje que me gustó muchísimo, es que para mí siempre va como...
En la pasión turca.
¿Tú crees que ese personaje ha logrado que por fin puedas tú mostrar lo que eres como actriz?
En esta profesión hay muchos noes.
La gente normalmente ve el sí, pero hay muchos noes.
Me encanta verte brillar aquí, me encanta...
Cuando vi que estabas haciendo la pasión turca también yo dije, wow,
qué bueno que se le da esta oportunidad,
porque sé lo talentosa que eres cuando se le reconoce el trabajo a...
Ay, me amo.
A los nuestros.
Es como un logro de todos.
¿Qué te gustaría decirle al viejo, a tu papá, que va a ver este episodio
y se va a sentir de más, más orgulloso todavía?
Presentado por la Internacional de Seguros.
Tu tranquilidad en buenas manos.
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La moto que mueve a Venezuela.
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Un lugar mágico y especial en los páramos mágicos de Capacho,
en el estado Táchira.
Y Viajes Humboldt.
Hola, hola mis queridos vitubers, qué bueno que están aquí.
Yo estoy feliz, así, vestida de amarillo,
feliz para recibir una mujer
que me da mucha alegría, mucha alegría ver,
y yo sé que ustedes también.
Soy Viviana Givelli, para los que me conocen,
para los que no me conocen más bien,
y para los que me conocen, pues gracias por acompañarme.
Para ti que eres nuevo, bienvenido.
Ojalá te guste mi contenido y te invito a quedarte
para que esta comunidad siga creciendo
y podamos seguir llevándoles a ustedes
un montón de programas maravillosos
que yo sé que forman parte de su gusto
todos los domingos o cada vez que lo ven.
Fíjense ustedes, el teatro, el cine y la televisión
son parte de la vida de esta hermosa mujer,
parte de su historia de vida.
Ella se fue de Venezuela a temprana edad
y gracias a esa constancia que ha tenido,
a ese talento,
ella ha logrado tener un espacio muy importante
en la industria del entretenimiento aquí en España.
Estoy de visita aquí,
haciendo unas entrevistas como ustedes saben.
Su papá es el primer actor y querido José Torres,
el querido Takupai,
¿lo recuerdan de la novela Caina?
Bueno, y ella creció así
con el mejor ejemplo de compromiso, de disciplina.
Es comunicadora social, locutora y además,
instructora de yoga.
Y yo me siento feliz de tenerla aquí
para hablar de su vida,
para saber cómo está brillando
fuera de nuestras fronteras también.
Es Arle Torres, mi amor.
Con la misma alegría.
Esto es un chiste interno, un chiste interno.
Pero bueno, así somos, así somos nosotros.
Mira, aquí está el camarógrafo corriendo
porque fue fuera de foco, pues.
Porque me salí del cuadro.
Mira, ¡qué rico verte!
¡Qué rico verte!
Yo sí tenía años que no te veía.
¿Añales?
Sí.
¿Muchos?
Muchos, muchos años.
Porque les he hecho el cuento corto.
Yo hice una telenovela llamada Caina con su papá.
José Torres tiene 98 años.
Van a decir, bueno, pero me conservo así el formón.
Porque tú eras una niña.
Yo era una pelada.
Era una peladita.
Pero bueno, el recordado Takupai, ¿se acuerdan?
Bueno, esa es una telenovela que le dio la vuelta al mundo.
Y ella iba a los sets de grabación,
ibas a Maricha, al Pueblo, todo eso.
¿Qué recuerdas tú de ese periodo tan rico para nuestra televisión?
Bueno, lo primero que...
Primero, darte las gracias por invitarme.
Por invitarme, estoy súper contenta de este encuentro
después de tanto tiempo, como has dicho tú.
Y eso que te digo, que me trae recuerdos de la niñez.
Recuerdo, por supuesto, todo el boom de la telenovela en Venezuela
y de las grandes producciones.
Tenemos una industria en la televisión allí.
Y tal cual, como dices, tú has mencionado, Caina,
yo recuerdo ir a filas de Maricha, al set de grabación,
porque además es que todas las exteriores las rodasteis ahí en Amazonas,
pero luego toda la parte que se podía rodar aquí para abaratar costos.
Era un estudio, claro, como toda novela que se respete.
Claro, pero se armaron un set allí, en Maricha.
Era calle, ¿te acuerdas?
Impresionante, impresionante.
Era un pueblo, os armaste San Ignacio del Cocuy, ¿no?
¡San Ignacio del Cocuy!
¡El río trajió gente!
Bueno, para quienes vieron la novela,
pues se van a reír con esos pedazos de parlamento,
esos pedacitos de parlamento que estamos trayendo a colación a Arley y yo.
Mira, qué rico, de verdad, saber que estás aquí,
verte también ahora, ahorita antes de que arrancara esto.
Le preguntaba a ella qué tal, cómo se sentía,
qué tal la cosa, porque tú llevas aquí 19 años.
19 años.
19 años, y cuando me lo dijiste yo quedé en shock.
No puedo creer que tengas tanto tiempo aquí.
Sí, el tiempo se pasa muy rápido y uno no se da cuenta,
es que la vida es un pispás también, ¿no?
Pues estoy bien.
A ver, como en todo principio, desarrollo y final de la historia,
siempre hay subes y bajas, normal.
Pero sí es verdad que el principio fue muy duro,
estar alejada de tu familia, de tu gente,
pero bueno, fue una decisión que en mi caso,
y yo en ese sentido tengo que decir que soy una privilegiada,
la tomé por un tema personal y por voluntad propia,
no fue porque nadie me obligó a salir.
Es verdad que las cosas empezaban a ponerse difíciles,
pero yo en ese momento tomé la decisión de venirme porque quería y podía hacerlo.
Mis circunstancias no tienen nada que ver con muchas circunstancias
de los miles y millones de venezolanos y venezolanas que han salido del país.
Pero bueno, te cuento, todo comienzo fue complicado.
¿Por qué decidiste España? Vamos a arrancar por ahí.
Bueno, primero porque yo quería hacer cine en Europa.
A mí me gustaba mucho el cine europeo y mis referentes venían de allí.
Y también tengo que decir que mi papá había hecho cine en Italia.
¡Claro! Tu padre hizo cine en Italia, recuerdo que él me comentó eso.
Y entonces tenía esa idea del ideal europeo.
Y bueno, por segunda instancia, el idioma,
que también facilitaba un poco el tema para el trabajo.
Aunque ahora prácticamente todo se trabaja,
bueno, muchas producciones, incluso hechas en España, son en inglés.
Y muchas de las pruebas que me entran son en inglés, de los castings.
¿Cómo estás con el inglés?
Bien, bien, muy bien.
Ay, qué chévere, qué bueno.
Sí, menos mal, porque me tuve que poner la pila.
Por favor.
Tengo facilidad para los idiomas y para los acentos.
Mi chico, mi pareja es italiano, entonces hablo ya italiano también.
Ay, pero qué maravilla.
Bueno, es que no hay mejor manera de aprender un idioma
que cuando te empatas con alguien del lugar.
Sí, de hecho hablo francés y se me ha olvidado el francés
porque practico más el italiano.
O sea que es así.
¿Y dónde aprendiste el francés?
Porque mi madre es francesa.
Ay, ¿verdad?
La mitad de mi familia es de Martínica y de Francia.
Es verdad.
No soy bilingüe porque lo aprendí ya de oídas y ya estando grande,
pero bueno, lo habla.
Pero lo habla, sí.
Eso es bastante así.
Ok, entonces escogiste España.
Sí, escogí España y me gustó.
O sea, a ver, una vez estando aquí empiezas a darte cuenta
de muchas de las herencias para lo bueno y para lo malo
que tenemos en América Latina.
Por ejemplo.
Bueno, muchas, muchas.
No entramos en eso porque eso es abrir un gran melón, pero sí.
Tenemos mucha herencia para lo bueno y para lo malo, pero bueno.
A mí me ha tratado bien en general España.
Es verdad que para ciertos temas todavía tienen cierto retraso.
Desde mi punto de vista, sobre todo en el área de ficción,
todavía existen muchos estereotipos relacionados con la etnia
o con el origen de las personas.
En personajes, por ejemplo, como las mujeres de Europa del Este
y las mujeres latinoamericanas nos suelen dar personajes de la prostituta.
Al hombre negro, el personaje del ladrón.
Entonces, todavía existe ese estereotipo que estamos intentando cortar.
Te ha tocado.
Sí, claro.
O sea, cuando has ido a hacer casting, te ha tocado que, por ejemplo,
has hecho un muy buen casting, pero han dicho, oye, sí,
pero ella no me da eso.
Claro, me ha tocado eso y me ha tocado que ya desde el inicio
cuando me proponen para hacer un casting, les digan de entrada
que no están buscando una latinoamericana, por ejemplo,
o una mujer afrodescendiente, o una mujer racializada, racial.
Sí, sí, sí.
Pero bueno, por fortuna, en mi caso, yo he tenido la suerte
de encontrarme con gente con mente mucho más abierta,
mucho más de carácter más internacional, porque es así.
O sea, como mira los Big Joltons en Netflix,
no puede ser una serie más diversa.
Pero por favor, además de más.
Claro, pero bueno, en un principio es lo que funciona
porque es la forma en la que tú vas a empezar a ver la sociedad
de una manera diferente.
Entonces, yo he tenido la suerte de encontrarme con productoras
y productoras que se fijan, y directoras y directores de casting
que se fijan en mi trabajo, más allá de la nacionalidad
o el acento que yo pueda tener.
Entonces, he hecho muchos personajes muy interesantes,
bonitos, de los cuales me siento muy orgullosa.
También he hecho personajes estereotipados
de los que me siento muy orgullosa, porque no quiere decir
que no existan, esos personajes existen.
Lo único es que nosotros podemos darles más.
Y ellos deben interpretarlos también.
Claro, claro, por supuesto, en eso estamos de acuerdo.
El tema es saber que como intérpretes podemos hacer más.
¿Recuerdas algún casting que te hubiera gustado obtener?
El papel, ese personaje.
Y que bueno, no te lo ganaste por lo que sea,
por las razones que sean.
O no te tocaba.
Bueno, muchos.
Muchos, porque en esta profesión hay muchos noes.
La gente normalmente ve el sí, pero hay muchos noes.
Sí, sobre todo ha habido personajes,
y está relacionado con este tema,
que al final han llegado casi al punto
y han optado por una persona con acento castellano
o físicamente diferente, más normativa.
Y después cuando veías ese personaje,
no sé, de repente en alguna plataforma o en televisión,
¿qué decías?
Bueno, honestamente...
Primero, yo lo hubiera hecho mejor.
No, te voy a decir, hay las dos cosas.
Por eso he dicho, honestamente,
hay personajes que he visto y he dicho,
claro, es que era para ella, era para esa actriz.
Y además clavado, es decir,
o sea, yo ahí es que no tenía nada que hacer.
Pero luego he visto otros personajes que digo,
bueno, no sé si he dicho, yo lo hubiera hecho mejor,
pero he dicho, bueno, se lo han perdido.
Más o menos lo mismo.
Bueno, exacto.
Pero sí, sí, ambas cosas, ambas cosas.
Es difícil,
yo sé que es difícil los comienzos en cualquier parte,
pero no sé cómo son los comienzos aquí en España.
Tengo muchas referencias de venezolanos
que se han venido quizás en otras áreas,
porque aquí en España, por ejemplo,
nosotros tenemos, disculpen,
referencias de venezolanos que se han venido,
por ejemplo, Boris, que le ha ido estupendo siempre,
Carlitos Baute, Ivonne Reyes.
Y bueno, no sé qué tantos más tengamos aquí
de nuestro país, ¿no?
Latinoamericanos, sí, muchos.
Pero yo no sé qué tan difícil escalar aquí,
entrar aquí o acoplarse a la dinámica española.
A ver, a la forma de trabajar,
a la forma de pinzar.
Sí, sí.
A ver, evidentemente es súper distinto.
Hay muchas cosas a las que nos parecemos,
pero la manera en que se desenvuelve todo
es completamente diferente.
Así, por ejemplo, yo qué sé,
como de las cosas que yo primero me he dado cuenta
era, bueno, lo del tema del venezolano.
La venezolana siempre es todo como,
ya va, ya va, espérate un momentico.
Ya va, espérate un momentico.
Aquí es como, bueno, lo haces o no.
O sea, es como hay muy pocos grises aquí.
Aquí o es blanco o es negro.
Entonces es como, o lo haces o no lo haces.
Esta cosa de, bueno, quedamos en la calle.
Eso me pasaba mucho.
Nos vemos la semana que viene.
Ah, sí, sí.
Y yo me olvidaba de que yo había dicho
que nos íbamos a ver la semana que viene
y al lunes de la semana siguiente
me mandaba un mensaje, bueno, de amiga
y me decía, vale, ¿qué día vamos a quedar?
Y era como, vale, yo te había dicho
que a lo mejor quedábamos.
Es algo social.
Exacto.
Sí.
En ese sentido era como, luego, si es verdad,
por ejemplo, tú has mencionado a Boris,
has mencionado a Ivonne.
A Carlos.
Y yo lo comentaba hace un rato
que igual ellos y ellas son personajes
que son personalidades, perdón,
que son más mediáticos.
Más mediáticos, ¿no?
Luego después de ellos y ellas
hay un montón de artistas venezolanas
y venezolanos que estamos como labrando
un camino desde hace muchos años
que tal vez eso no somos tan mediáticos
pero estamos ahí.
Y estamos escalando, escalando, escalando
de a poquito.
Hay mucha gente, es verdad que yo me vi en una época
en la que no había tantos, tantas actrices
venezolanas.
De hecho, yo recuerdo que estaba Ivonne,
Reyes, estaba Miguel Ferrari.
Miguel Ferrari.
Miguel, Dalila Colombo y Frank Spann.
O sea, para mí ellos fueron las cuatro personas
que yo llegué y a quien toqué la puerta.
Y después de mí llegaron un montón
y muchísima gente.
Y hay gente con la que me encuentro
que me dice Arlet, tú eres un referente para mí.
Y yo digo, bueno, vale.
O sea, me enorgullece, me hace sentir honrada
y sobre todo, me hace sentir útil.
Porque digo, bueno,
no es nada más por lo que yo recibo,
el reconocimiento que yo pueda recibir,
sino que qué bien que yo estoy abriendo
el camino a otras personas también.
Pero por supuesto que tú pasas a ser ya referente
y esa persona que le fue abriendo
le está abriendo el camino a otros
como le hicieron en su momento otros.
No solo venezolanos,
de diferentes nacionalidades también
que se han venido aquí a trabajar.
¿Qué es lo más difícil que te ha tocado a ti
vivir estando aquí sola?
Porque tú llegaste básicamente,
yo no voy a decir con una mano adelante
y otra atrás, como bien dice,
pero llegaste aquí, no voyante
como pueden indicar otras personas.
Claro, sí.
Sí, digamos que yo estoy como
en un término medio.
No llegué con grandes medios,
pero tampoco llegué en patera
ni teniendo que cruzar un río
con temor a perder mi vida.
¿Cosas difíciles que me haya tocado vivir?
Bueno, yo soy muy nómada.
Yo suelo, contaba,
yo suelo adaptarme mucho a donde voy.
Yo, por ejemplo, cuando tengo un rodaje
y es fuera
de Madrid
o fuera de mi casa, donde esté,
de mi base de operaciones,
si sea que me tenga que quedar en un hotel,
yo ese hotel lo hago mi casa esos días que estoy.
O sea, yo necesito
hacer un conchita, ¿no?
Como el caracol.
Y al tener
ese carácter nómada,
a mí me ha permitido ser muy adaptable
también. Yo voy a un sitio,
con mis chicos siempre digo,
bueno, mira, si nos tenemos que mudar de país
por lo que sea, nos vamos.
Yo, con tal de
encontrar un poco
mi bienestar y tener salud
y estar
feliz, o por lo menos tener
oportunidades para estar feliz,
ahí es donde yo voy a estar.
¿Algo difícil?
Bueno, pues al principio,
sobre todo, estar sola
porque yo no tenía
casi familia. Aquí, lo que te decía,
casi no había gente
que conociera. Ya después
fui haciendo amigos. Yo ya, para mí,
Madrid es parte de
mi hogar.
Yo echo de menos de Venezuela a mi gente
y sobre todo a mi familia.
Pero es verdad que donde te digo
donde voy, yo pongo mi casa.
Entonces, tal vez
el tema de la soledad al principio
fue lo más
difícil.
¿Quién fue esa primera persona que te abrió la puerta?
Que te dio una oportunidad
que dijo, ven, yo te ayudo.
¿A nivel laboral?
Sí, a nivel laboral.
A nivel laboral, tengo
dos personas. Una
es mi representante, que es
Elena Lázaro, que
con ella llevo
19 años aquí, con ella llevo
16 o 17.
En ese momento,
yo todavía no tenía
papeles y estaba porque
mi familia es francesa, pero yo todavía estaba
en ese momento arreglando los
documentos.
Y ella, aun así,
me quiso ayudar
y yo estaba
trabajando de camarera en un bar,
que eso es otra cosa dura, que también tuve
que pasar, pero que
me enseñó muchísimo.
Bueno, voy a abrir otro
melón, pero espera.
Es que si no empiezo.
Ella,
desde el principio, ha confiado
muchísimo en mi trabajo.
Y una directora de casting,
que se llama Rosa Estevez,
que
yo recuerdo que yo llegué con mi
videobook en un VHS.
O sea,
te vas a ver perfectamente lo que estás haciendo.
O sea,
esa fue la primera vez que vine. Ya la segunda, ya traje
un DVD.
Era más moderno.
Y ella me dijo, mira,
yo tenía cosas de teatro de Venezuela.
Me dijo, no, no, siéntate aquí y yo te voy a decir
lo que tú tienes que hacer. Tienes que hacer
esto, esto, esto. Vamos, me dio una clase
magistral de lo que tenía que hacer
para prepararme para ir a una prueba.
O sea, que laboralmente
ella, y de hecho,
ella me ha dado trabajo.
O sea, me ha hecho pruebas,
muchas pruebas, para las cuales
ha insistido en que estuviera.
Y una de esas es
un proyecto
de los que he dicho, bueno, se lo han perdido.
Es mejor tomar esa actitud en la vida.
Bueno, ellos se lo pierden.
Se lo han perdido, como decías tú.
¿Hay algún actor o actriz
que una vez que ya estuviste
metida más o menos
en la movida, pues como se dice,
te haya
echado una patadita de buena
suerte, te haya...
Sí, sí, bueno, de hecho
esto fue antes de venirme.
Pero aquí,
en España. Sí, pero antes
de venirme me encontré, conocí a un actor
español, que es muy conocido
aquí, que él estaba haciendo un proyecto en
Venezuela y yo estuve en ese proyecto.
Es Tristan Ulloa.
Y fue
cuando yo le comenté que quería venir a España
me dijo
tienes que ir, tienes que ir, tienes
que hacer esto, tienes que hacer lo otro.
A lo mejor
él no recuerda que haya sido
tan importante, pero para mí lo fue en ese
momento, porque yo no conocía a nadie.
Y sí que me puso en contacto
con algunas personas que me pudieron
sobre todo asesorar
y guiar.
Y ya estando
aquí, pues yo creo que he tenido
muchísima suerte de trabajar
con grandes compañeros y compañeras
que
me han ayudado y
han sido sumamente generosos conmigo
dentro y fuera del trabajo.
Algo que hicieras mal.
O sea, ¿qué hiciste mal llegando?
Porque, ¿sabes qué pasa? Que a la gente
le encanta escuchar las historias
de gente que hace
quizás cosas que ellos nunca
han podido atreverse a hacer.
Como migrar, como irse a buscar
su sueño, como irse a actuar,
como irse. ¿Qué es lo que no deben
hacer nunca al llegar a un país?
A lo mejor lo hiciste tú.
No sé si lo hiciste o no.
¿Qué es lo que no se debe hacer?
Esto yo creo que no lo hice
y tuve suerte de no haberlo hecho.
Y es creer que vas a llegar y tienes
a, ¿cómo se dice? Dios cogido
por la chiva.
Eso es un gravísimo error.
Gravísimo, gravísimo.
Porque tú estás llegando a un sitio donde no te conoce
absolutamente nadie, por más que tengas
fama.
Yo siempre digo, yo
prefiero, en mi caso, yo lo que quiero
es tener, en lugar de fama, quiero tener prestigio.
O sea, y reconocimiento
dentro de mi trabajo para que me sigan
dando trabajo.
Más que ir por la calle y que me paren para pedirme
un autógrafo. Bueno, hombre, si me pasa
tampoco lo voy a rechazar, obviamente.
No voy a decir que no.
Pero creo que es
más importante eso.
Y no hay que venir...
Yo sé, cuando te hablaba de que
yo trabajé de camarera,
es que yo, trabajando
de camarera, a mí se me quitó la tontería.
Y eso que ya yo no venía tan tonta.
O sea, yo no venía tonta de allí.
Porque vengo de una familia que me
ha educado
en el sistema de la
meritocracia y el trabajo para
obtener las cosas.
Pero
eso, yo en mi vida había llevado
una bandeja. Y yo me
inventé que no, que sí,
que yo había trabajado. Imagínate,
me acuerdo que metí un cuento de que había sido
camarera en una fiesta
en el Hotel Humboldt, en una fiesta
Raven, no sé qué. Bueno, bueno.
Para que me dieran prestigio, para que
me dieran el trabajo. Y entonces llevaba
mi bandeja y al final ya iba a ser encargada
del bar. Entonces
para mí eso fue
un logro.
O sea, era como logritos tras
logritos. A lo mejor no era lo que,
no era el sueño que yo tenía.
Pero en ese momento me venía bien,
me funcionaba, me permitía de más.
Era un trabajo que me permitía ir a hacer mis pruebas
porque trabajaba de noche.
Y el trabajo nunca
deshonra. Y el trabajo no deshonra
para nada. Mira, eso es una de las cosas
que creo que
le cuesta quizás a cualquiera.
Tú tienes una posición en tu país, cuando migras
eres otra cosa.
Yo creo que muchas de las personas
lo han vivido en carne propia.
Yo no voy a hablar solamente
de los venezolanos, porque no somos los únicos
que hemos migrado por diferentes cosas
en nuestros países.
Pero es una de las cosas que no hay que hacer.
Además de trabajar de camarera
y no creerse
lo que
uno era en otro lugar.
O no creerse, sino
sabes que estás llegando a un lugar nuevo.
¿Qué otra cosa no puedes hacer?
Bueno, ¿qué otra cosa no puedes hacer?
Que está relacionado un poco
con lo mismo, pero visto
desde otro punto. Es
quedarte
anclado en el pasado.
Vivir el presente
en la medida de lo posible. Y eso para todo.
No solamente en el momento de
emigrar, sino ya
en el lugar en el que estás.
Pero tú puedes tener
cierta nostalgia, pero vivir
en una eterna añoranza es lo peor
que puedes hacer. ¿Se puede tener
después de 19 años
esa nostalgia permanente?
¿O llega un momento que ya no la sientes?
Yo conozco gente que
después de muchos años todavía
se han quedado ahí como
pegados en el pasado.
Desde mi punto de vista es una
cosa que es muy dañina
y muy tóxica, porque
es que ya fue.
Es igual que la gente que vive pensando en lo que va a pasar
mañana. Es que no sabes si
te vas a despertar mañana.
Parece un poco tétrico
lo que estoy diciendo, pero es que es verdad.
Yo te decía al principio, la vida es así.
Entonces, tienes que vivir
el hoy.
Intentar. Yo no digo que esto
sea fácil, pero es como ir al gimnasio. Tú dices
bueno, yo quiero ahora estar súper
musculosa. Bueno, vale. Pues tienes
que hacer un trabajo,
un proceso hasta que te salga el músculo.
No es que va a ser así y ya te salió.
Es igual. Mentalmente tú tienes
que ir cultivando herramientas que te permitan
vivir ese presente de la mejor
forma posible y estar agradecido
cada día por lo que
somos, por quienes
somos, por lo que tenemos,
por lo que nos rodea.
Hasta que se llega a sentir
añoranza, ya no nostalgia.
Tú no piensas en Venezuela
como piensa de repente otra persona
todos los días que se quedó pegada. Tú no.
¿En qué momento te desprendiste
del país? Ojo,
y que esto no se malinterprete.
Porque no es que ya
no representas a tu país ni sientes a tu
país. Es que logras desprenderte
y ver
como tú dices, vivir el presente.
Pues
yo de ponerte una fecha
exacta, la verdad es que no
la tengo. Pero sí
creo que yo llevo
casi 15 años
practicando yoga y meditación.
Y a mí
eso me ha ayudado para
todo en mi vida.
O sea, para todo.
Y he
aprendido a no estar
¿cómo se dice?
¿Atach?
¿Pegado? ¿Anclado? Sí, anclada.
O más que anclada
sí, cuando tienes
un pega-pega con algo.
Es que no me da la palabra en castellano.
No importa. ¿Cómo usted llega? ¿En francés
o en italiano?
Me llega en inglés.
Apegado.
Apegado, gracias.
Estar apegada a algo
te hace infeliz. A una
pareja, a una mascota,
a un lugar, a un trabajo.
Imagínate en el oficio
de la actriz o del actor,
tú imagínate si
muchos sufrimos de apego
o tenemos la tendencia a sufrir de apego.
Pues no, te vuelves loco.
Yo tengo una amiga que dice
que ella
es maestra de teatro, es una gran actriz.
Le preguntaban, bueno, que una chica
que estaba empezando, ¿qué es
un consejo para
ser actriz? Digo, bueno, pues búscate otro trabajo.
Búscate otro
curro e invéntate que
tienes un personaje
haciendo ese trabajo. Hasta que te vayan
saliendo los trabajos que quieres realmente.
Y es un poco
lo que yo estoy viviendo. O sea, este oficio
del actor y la actriz, sí, ahora yo estoy
en una buena racha, pero he pasado unas rachas
que dices, madre mía, ¿qué va a pasar
ahora? Es como la vida
misma, ¿no?
Pero, bueno, yo he aprendido
eso, también vivo
de mi oficio de profe de yoga,
que me hace sentir muy bien, es algo que me
gusta. O sea, he descubierto que tengo otras
actitudes
y habilidades en cosas que
me gustan, además, y que disfruto
y que me hacen mejor persona.
¿Tú das clases de yoga? Doy clases, sí.
Que bueno, desde hace 15 años
que estudias yoga. No, las clases,
sí, desde hace 15 años que practico.
¿Y cuándo empezaste a dar clases? Me hice,
me certifique en India
hace 10 años
y
empecé a dar clases
hace 8 o
7 años. 8 o 7 años.
Mira, tú has interpretado
diferentes papeles
que has logrado
mostrarte.
Pero, ¿cuál es ese papel que tú dices?
Fue un antes y un después para mí en España.
Guau, en España...
Bueno,
a ver, es que, como te digo,
que va por racha.
Claro, pero hay uno...
Puede ser incluso uno...
A ver, es que
hice un personaje que me gustó
muchísimo. No sé si decir
que es un antes y un después. Un antes
y un después puede ser a lo mejor uno que
acabo de hacer recientemente. Es que para mí
siempre va como ahí. En la pasión turca.
En la pasión turca, claro.
Porque es un personaje que se ha salido
por complejo.
O sea, nunca había tenido un perfil
de personaje como ese.
Es la primera vez que hago un personaje así.
Que me ofrecen un personaje así.
Y la proyección que ha tenido esta serie.
Aparte de la proyección, sí.
Pero sí, sobre todo también
aparte de la proyección, que es muy
importante lo que dices, es porque
no me habían ofrecido un perfil de
personaje así.
¿Cómo es que se llama? Lupe.
Lupe. La pasión turca.
Que por cierto la pueden ver en Netflix.
Porque ya está en la plataforma
de Espectacular.
Son seis episodios.
Seis capítulos.
¿Y cómo es Lupe?
Lupe es una...
Es una maligna.
¡Es maligna!
Es una maligna muy civilina.
Muy dulce.
Muy simpática.
Pero se las trae.
Bueno, pero es una superviviente.
Yo la defiendo.
Por supuesto, como tienes que defenderla.
¿Tú crees que ese personaje
ha logrado que por fin
puedas tú mostrar lo que eres como
actriz? Precisamente por esa
personalidad de Lupe. En parte
sí, yo creo que
sí. Yo creo que
da una gran variedad, una
gran diversidad de lo que yo puedo dar como actriz.
Porque sí,
había hecho otros personajes diferentes
pero ya te digo que el perfil
era distinto. O sea, por ejemplo, hubo un personaje
que me gustó mucho en una serie que se llama
Señoras de Lampa.
Que era una profesora
de una escuela de niños
y niñas
que es lesbiana
y
pero digo que fue importante
porque ese personaje no estaba pensado
para una actriz latinoamericana.
Hicieron un
casting
y el perfil era una actriz entre los 35
y los 45
y me llamaron
y quedé. Entonces para mí
en ese sentido sí que ha sido importante
porque por la manera y el proceso
en el que yo llegué allí.
Y eso me dio pie
a pensar en que sí, hay gente
que está dispuesta a apostar
por lo diferente y por la diversidad.
¿Tú sabes que en España hay mucho cotilleo?
Mira la cara.
Es increíble, yo a veces
digo, se vive del cotilleo,
se busca el cotilleo, pero
mucho más que en otros países.
Es fuerte, es fuerte.
¿Hay que estar en el cotilleo
para sentir
que realmente
eres conocido en España?
¿Que realmente eres importante?
No.
Para mí no,
desde luego no, en absoluto.
O sea, yo
conozco a grandes actores y actrices
que viven maravillosamente
bien de su profesión
que además es otro privilegio.
Solo un 7% de los
actores y actrices de este país vive de su profesión.
Que es un dato
importantísimo a dar, que la gente se piensa
que vamos a las alfombras
y estamos
adinerados y adineradas
y no, no es así.
Solo 7% vivimos,
viven, bueno yo de vez en cuando
de la profesión.
Depende de la racha.
De la racha.
Pero para
mí no, no tiene...
A ver, si tu prioridad
en la vida es tener fama
y
vivir de eso, ser conocido
y creer que por eso eres importante
eso es respetable
y el que lo quiera hacer o la que lo quiera hacer
cada quien con su vida.
Para mí no es lo esencial.
Como te decía, yo
quiero, a mí me gustaría tener un reconocimiento
y un prestigio en mi medio
porque es la forma en que
eso me permite tener más acceso al trabajo
y yo poder
trabajar en proyectos
que me gusten y cada
vez más poder elegir más esos proyectos.
¿Tu chico, tu compañero también es actor?
No, mi compañero es peluquero.
Ah, ok.
Y trabaja en ficción también,
en proyectos audiovisuales.
Ah, fíjate. ¿Y lo conociste en...?
Lo conocí en India.
¿Qué estaba haciendo él en India?
Bueno, estábamos los dos solos
practicando yoga.
No sabíamos,
él no tenía ni idea de que
yo era actriz o que me dedicaba a esto,
ni yo tenía idea de que él era peluquero.
Y empezamos a hablar,
hello, hello, hi, hi.
Lo que sí es que tengo que recordar que el primer día
que me vio, se sonrió así,
jaja, es italiano.
Entonces le dijo, yo supe,
yo estaba así, en esa época estaba
estérica, estresada y no quería nada con nadie.
Y le digo, what?
Como alzada, ¿no? What?
Como, ay, que te ríes.
Y me dijo, your hair,
your hair, ¿por qué no pronuncias las h?
Y yo, what? What about my hair?
Y me dice, it's funny.
Ay, hablaste como el propio italiano.
Claro. Y yo, no sabía,
no sé cómo tomármelo.
O sea, es gracioso, como bonito
o el lector secundario Bob,
o Bob Patiño.
Y no,
le encantaba mi pelo y entonces,
bueno, así empezamos a entablar conversaciones.
Y él se dedica
a esto, pero
nos conocimos desde otro lugar.
Bueno, prácticamente tienen
muchos años juntos, porque si tú
me dices que... Diez años juntos.
Diez años juntos.
Bueno, casi.
Bueno, o sea,
hemos llegado hasta aquí.
Espero que sigamos. Sí, yo creo que sí.
Sí, es un buen compañero.
¿Qué crees tú? ¿Qué piensas tú?
¿Hacia dónde tú crees que te llegue
el mercado español? ¿O hacia dónde tú quieres
que te lleve? Porque eso,
creo que esa es la mejor pregunta.
Bueno. ¿A dónde quieres llegar tú en España?
A ver. ¿Cómo te ves?
¿Cómo te visualizas? ¿Cómo me visualizo?
Yo me visualizo
haciendo cine, que fue,
que es lo que yo quise
desde un principio.
Siempre agradezco mucho
a todo el medio audiovisual, porque
lo que más realmente he hecho son series.
Como bien tú dijiste, parte de mi
carrera, o la mayor parte de mi
carrera, la he desarrollado aquí en España.
Y sí
que me veo haciendo
más cine independiente.
Es decir, bueno,
buenos proyectos, bien remunerados.
Siempre digo, un buen proyecto.
Yo no pido al universo más trabajo, no.
Buenos proyectos, bien remunerados
y que me den un
gran reconocimiento para yo continuar trabajando.
A ver,
hay un tema que es lo
que hablabas del principio, que
el cine y
el audiovisual, la industria española, está pasando
ahora por un momento importante, que es que está
recibiendo,
está siendo base
para muchas coproducciones.
Y para cine internacional.
Y, bueno, o series internacionales.
Y yo he tenido
la oportunidad,
que quién lo iba a decir, aunque después cortaron
las secuencias por cosas de la
vida, pero dije, si a Andy García lo han cortado,
¿cómo no me van a cortar a mí?
Yo hice aquí en España
un casting y rodeé
una película que jamás en mi vida yo pensé que
iba a participar en una película o
un proyecto así, que fue Terminator,
la última entrega, que fue
Dark Fate. Y yo,
para mí, o sea,
era como, no importa que me hayan
cortado las secuencias, pero nadie me ha quitado lo bailado
de que James Cameron vio mi casting
y dijo, ¡ah, ya!
¡Wow! O sea...
Entonces ya,
poder tener la oportunidad de seguir
haciendo pruebas y
participando en proyectos
que me permitan
abrirme más al mundo,
sea en España, sea en Italia,
en cualquier lugar del mundo, yo seré
feliz. Tu tipología no pasa
desapercibida, o sea, tú no luces
como una del montón.
¿No? O sea...
Eres muy linda, pero eres particular
también, ¿no? Yo creo que eso
es lo que llama la atención
de todos los que hacen
casting, tus rasgos, que te pareces
muchísimo a tu padre, de paso.
Muchísimo.
Oye, ¿qué extrañas de
José? De mi papito
muchas cosas. Sus
apurruños.
Sus apurruños.
Bueno, siempre hablamos, siempre estamos en contacto.
¿Él no ha venido para acá? Él ha venido,
él ha venido para acá, sí. Hace un rato
que no viene por temas
de familia,
de salud, pero
sí, ha venido.
Hemos estado aquí compartidos.
Por eso también
puede ser que
no haya echado tanto de menos
en un sentido a Venezuela,
porque he tenido la oportunidad y el privilegio
de que ellos vengan a visitarme en algún momento.
Tanto mamá como
papá, y tu papá
con su esposa.
Que
hace ratito me comentabas
que está atravesando por un momento
difícil. Sí, está pasando por un
tema de salud
importante, pero bueno, estamos
positivos.
Es un tema
que a lo mejor
no se revierte,
no pasa...
Bueno, vivimos el presente,
vivimos el día a día y
vamos andando. Mi papá está muy
optimista, de todas maneras.
Tenemos la compañía de la familia,
que es muy importante,
y mantener
la serenidad.
¿Qué te gustaría decirle al viejo?
Porque a tu papá que va a ver este episodio
y se va
a sentir más orgulloso
todavía.
¿Qué te gustaría decirle?
Porque a través de lo que tú le digas
a tu papá, creo que de alguna
u otra manera muchas hijas se sentirían
identificadas, sería como un mensaje
general para los padres
que se desprenden
de sus cachorritos.
Pues esto
sería un mensaje para mi papá
y para mi mamá. Y aunque
no estén en vida, también para
mis abuelas.
Que les agradecería
por quien soy
hoy en día,
por la mujer en la que me he
convertido, porque gracias
a la educación
que he recibido de
parte de ellos,
he llegado a
alcanzar muchos logros,
a alcanzar mis metas,
a cumplir sueños.
No todo el mundo
desafortunadamente tiene
la fortuna de contar con
un núcleo familiar que te permita
ser quien eres
sin que te juzguen,
impulsarte,
que creo que eso es lo más
importante. Para mí,
yo estoy aquí
hoy gracias a mi papá
y a mi mamá,
de quienes he heredado el espíritu,
las ganas, la creatividad,
el talento,
gracias,
y el ser buena gente.
Que es que si, no sé si
lo sea al 100%, pero por lo menos estoy trabajando
para ello. Yo sí creo.
Eso vibra y de eso
uno se da cuenta igual que
tu papá. Yo le voy
a dar a tu papá este abrazo
que te estoy dando a ti ahorita.
Me encanta,
me encanta,
me encanta verte brillar
aquí, me encanta cuando vi que
estabas haciendo la pasión turca, también yo dije, wow,
qué bueno que se le da esta
oportunidad,
porque sé lo talentosa
que eres.
Y cuando se le reconoce el trabajo,
wow.
Ay, mi amor.
A los nuestros.
Es como un logro de todos.
Sí, sí, sí.
Sí, es así. Es que ya la conozco
de chiquita, entonces
claro, esas cosas conmueven.
Nadie sabe lo que pasa
el otro. Me encanta, me encanta
verte, como dirían los chamos
ahorita, romperla.
En la televisión española,
sí, me encanta. Es bonito eso que dices, porque además
eso es exactamente lo que yo siento
cuando veo a mis compañeras y a mis compañeros
con quienes incluso me ha
tocado, no decir competir,
estar en la misma línea
en una prueba y que
le han dado el personaje a mi amiga,
a mi hermana, es como
y es que al final vamos todos
en el mismo camino.
Estamos remando todos y yo creo que
esa es la forma de salir adelante.
Y esa es la fuerza, esa es la fuerza.
Es la fórmula, es la fórmula.
Así que bueno, vayan corriendo a Netflix
y este pelo ensortijado
es Lupe
en la pasión turca y bueno
prepárense porque la van a ver en muchos más
personajes. Gracias, Arleth, querida.
Gracias a ti. Por sacar un espacio, gracias
a tu manager. ¿Dónde estás?
Muchas gracias, querida, por
permitirnos este ratito
para todos. Bueno, mis amores,
gracias por haberme acompañado hasta aquí.
Será, no sé, hasta el próximo
episodio. Yo no sé, yo me
quiero quedar descansando un domingo, por favor.
Trabajando
en todas partes. Bueno, pero porque la gente
te quiere mucho, te quiere ver, Viviana.
Yo lo que quieren ver es los
invitados que yo pongo aquí.
Les mando
un beso grande, se suscriben, le dan like,
comparten, mándenle muchos
cariños a Arleth y ustedes comenten
que ustedes saben que yo los leo.
Me encanta compartir con ustedes.
Me escriben a quién más quieren que yo
entreviste y haremos lo posible. Escríbanle a
la bandera, a ver si lo podré.
Me tengo que ir a Málaga.
Y aquí está Málaga, que le estamos ocupando por allá.
Beso, nos vemos en el próximo
episodio. Chao, mis amores.
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