😱 ES VERDAD, ESTO EXISTE. Se hizo viral en redes y tuve que ir a comprobarlo en persona (y probarlo). En junio fui a Mendoza y en este video les voy a mostrar unas empanadas increíbles que comimos en la bodega A16 yyyyy el que posiblemente sea el sanguchito de miga (por el tamaño tendría que ser sanguche de miga, sin diminutivo) con más relleno del mundo: el de jamón y queso de la pizzería Capri. Lo probé y les doy mi veredicto.
Y además flasheo Ibai (?) y tiro la onda de hacer un concurso de sanguchitos de miga. ¿Lo hacemos? ¿Qué dicen?
Bueno, nos vinimos a almorzar a la bodega A16.
Mirá lo que son estas empanadas, me vuelvo loco.
Ya de la pinta tienen, pero no sé cómo viene.
Vamos a probar.
No, no, es una locura, joder.
Es una locura, Mayton, perdón.
Le estoy pidiendo perdón porque él es vegetariano y hay vegetarianas ahí.
De carne, no sabe lo que son las carnes, joder.
Una locura.
¿Cómo querés morir, Pablo, comiendo esto?
Qué buena empanada, la joder.
Me abronca que alguien pueda cocinar así.
Para bajarlo tenemos un Cabernet Franc 2019.
Yo no entiendo nada de vinos igual, eh.
Uy, qué rico.
Y qué raro.
O sea, no sé si es raro, capaz el que toma vinos dice nada, es re normal, pero.
Tiene un gusto re diferente a los vinos que estoy acostumbrado a tomar yo.
Tiene una cosa medio como especiada, no sé cómo decirlo.
Pará, pará, probá vos la vegetariana.
A ver.
Porque tiene queso azul, que a mí mucho no me gusta.
Y ahora vamos a ver cuán buen cámara soy yo, además.
Ahora vamos a probarla.
Está rique.
Muy buena.
No sé qué tiene, pero lo quiero todo.
Quiero morir acá con vos.
Siempre tiene como una reducción de Malbec.
Mirá, me va a caer.
Uy, se me cae, se me cae.
No quiero perder ni un pedacito.
Si a empanadas se te cae el juguito, es que está bien.
Mirá, tengo todos los dedos chorreados.
Ya es un buen indicio.
¿Qué tal, gente?
¿Cómo están?
Soy Pablo Molinari.
Estoy en Mendoza.
Estamos terminando una gira de estanda, pero en el medio.
Me hice un ratito porque acá en Mendoza, si yo te digo algo típico de Mendoza,
obviamente vos me vas a decir vino, sí.
Pero hay algo más.
Está el que probablemente sea el sanguchito de miga con más relleno del mundo.
Y yo me autoconsidero sommelier de sanguchitos de miga,
así que no me puedo volver a Buenos Aires sin probarlo.
Y hacia allí estamos yendo, hacia la pizzería Capri.
Mirá, mirá lo que es el paquete.
¿Esto sabe cuántos sanguichos son?
Dos sanguichos.
Bueno, nos vinimos a una placita para poder comer.
El día está hermoso.
De hecho, está hasta un poquitito cálido además, pero hay una brisita,
por eso estoy con el pullover.
Vamos a hacer el unboxing de los cosas.
Venite, venite, venite.
Mirá, packaging.
Es packaging, le manda el chabón.
Envuelto bien de pizzería.
De hecho, dice Capri, el palacio de la pizza.
Esto no es un chivo, lo pagamos cada uno.
Vamos a ver cómo están, ¿sí?
Pero me encanta, me encanta esto de...
El hilo este, para mí debe haber un chabón que lo fabrique y se lo vende solo a pizzería.
Porque yo no sé dónde se compra este hilo.
En una papelera, debe ser, ¿no?
Capaz, Pablo, es como salir del Tupper, Pablo, se compra en todos lados.
Pero bueno, yo lo veo solamente cuando vienen estos.
¿Por qué lo estoy envolviendo?
Por obsesivo.
Mirá lo que son estos sanguches.
No lo vas a poder creer.
Mirá, mirá, mirá, mirá, mirá.
¿Se entiende lo que estoy diciendo?
Me pedí, no hay variedad.
No podés pedir variedad, tenés uno de jamón y queso y de jamón y verdura.
Son las únicas dos opciones.
Pero mirá lo que es esto.
Esto es un solo sanguche, amigos.
Mirá lo que es esto, nada.
Acá tenés media fiambrería.
¿Cuántas fetas tiene?
Vamos a contarlas, pará, vení.
Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis.
Tiene siete fetas de fiambre.
Una planta de lechuga cortada.
Tiene mucho pan, tiene dos pedazos de pan.
Y el de jamón y queso.
El de jamón y queso es...
Esto es obsceno, boludo, mirá lo que es.
Este video, YouTube lo va a restringir para mayores de 18 años, porque no puede ser esto.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho fetas de queso, ocho fetas de jamón.
Bueno, voy a arrancar de acá, voy a arrancar de acá, del lado bestia.
Yo no sé qué onda esto.
Ahora les voy a decir qué es lo que para mí hace que un sánguche de mía sea top, premium y demás.
Pero primero lo quiero probar, después yo voy a decir qué onda.
Mirá la boca, mirá la boca.
No lo puede morder, de lo alto que es, ¿entendés que no lo puede morder?
Mirá lo que es esto.
El pan pasa a ser como la excusa para poder agarrar el jamón y queso con algo que no sea con la mano.
Casi que el pan es anecdótico acá, ¿no?
Eso es espectacular, es asesino.
Voy a tener que tomar algo porque me va a matar.
Voy contando qué es lo que me parece a mí, de qué tiene que tener un sánguche de mía.
Por un lado, que el pancito no tenga bordes así medio resecos, ¿viste?
Que vas a comprar a un lugar y tiene el borde medio seco del pan y es como dale, chabón, no, no puede.
Este está impecable, está blandito de todos lados.
Acá está penita, medio sequín, pero está muy bien, pero el resto está impecable.
Ahí cumplió.
Después hay un temita de humectación del pan.
Perdón, tengo que tomar porque si no, necesitas eso o un ninja mendocino que venga y te pegue una patada en el medio del esternón.
Humectación tiene que estar, hay lugares donde hacen sánguche de mía que el pan está seco, seco, seco.
Como que pusieron el pan, pum, ahí adentro el coso, bueno, no.
Y hay otros que se zarpan, que le ponen un coso que es como el pan casi que queda como papel mallé, tampoco.
Tiene que estar como en un equilibrio intermedio y este lo logra.
Está bastante bien, mirá, acá se nota la humectada, mirá, mirá, mirá, ¿ves?
En los bordecitos podía haberse estirado un poquito más, pero está bastante bien.
Después en cantidad de relleno, obviamente, cumplió.
De hecho, para mí es como una experiencia distinta el sánguche de miga, es como, es casi como comer una picada, ¿viste?
Como que, bueno, te cortaron el pedazo de jamón, se siente eso, se siente como que comiste el pedazo de jamón y el pedazo de queso.
Como que pinchaste con los dos escarbadientes, te lo mandaste a la boca junto y te agarraste un pedacito de pan y te lo, es esa sensación.
Como que hay muchísimo fiambre, muy poco pan, es como un estilo muy diferente del sánguche de miga, ¿no?
Como que, bueno, esto estamos comiendo fiambre con un pan que está acompañando, no es un sánguche.
La calidad de la materia prima, que sí es muy importante, está muy rico.
El jamón está de promedio para arriba, el queso es espectacular, para mi gusto.
Y bueno, y la cantidad de relleno, como dije, que se zarpó.
Así que esto es tremendo, ¿eh?
El de verdura es más alto que el de jamón, tiene huevito picado, boludo.
Mirá, es jamón, tomate, lechuga y huevo.
Este es más alto que el otro, así que lo voy a tener que aplastar un poco porque se me va a patinar.
Obvio, por supuesto, tomate con mayonesa es la reina de las resbaladas, el tomate con la mayonesa.
Se te va.
Bueno, ahí vamos.
No tengo nada más que limpiarme, chicos, perdón.
Esto es lo menos canal foodie que hay en YouTube, ya lo sé.
Pero pará, vamos a la realidad.
Todo cuando fuimos a comer a una plaza, me hiciste una servilleta con el papel que envolvía.
Dejémonos de joder.
El jamón, tomate, lechuga, huevo y almíbar del Olimpo es una locura.
Es mucho más refrescante que el otro, tiene esta cosa de la verdura que te refresca, es como tipo para verano.
La sensación ahí, acá ya empieza a parecerse más un sánguche porque el pan se nota un poquito más.
Porque el tomate, la lechuga no es tan violento como un bloque así de queso.
Pero acá tenés una forma de queso puesta en un sánguche.
Este tiene como la lechuga cortadita finita, qué sé yo.
Entonces es como muy mullido, pero no llega a invadirte todo.
Y entonces le sentís el gusto a todas las cosas, al pan, al jamón, al tomate, a la lechuga, al huevo.
Que en este, lo único que sentís es el gusto a jamón y queso, básicamente.
Está muy bien también todo, muy humectadito, todo muy lindo.
Muchísimo jamón, muchísimo.
Pero está muy bien, se agradece que la lechuga esté picadita bien finita.
Me sigo limpiando con esta solución improvisada.
Es un problema comer con barba, porque la barba...
¡Veredicto!
Es claramente un sí, si estás en Mendoza, vení a probar esto.
Es algo que no está en ninguna otra parte.
Esto se ve hecho viral en redes sociales porque vino un turista acá y se pidió un sánguche y no podía creer la cantidad de relleno.
Y yo dije, capaz está trucado, capaz es una joda.
No, acá yo, Pablo Molinari, te muestro esto que está entero.
Mirá, tiene esto de relleno de verdad, es una locura.
Pero además es como tipo, esto debe pesar, no sé, 200 gramos debe pesar este sánguche.
Debe haber casi un kilo de sánguches acá, en cuatro pedazos, pero pará.
O sea, yo le pedí dos sánguches, o sea que esto, todo esto, el que yo ya me comí y que ya estoy casi almorzado.
Y esto, todo esto era un sánguche, que te lo cortan a la mitad porque si no sería inmaneobrable, por supuesto.
Lo agarrarías así y saldría por todas partes.
¿Cuánto te sale comerte esto?
550 pesos sale cada sánguche.
Por supuesto, los sánguches de miga comunes salen más baratos, pero tienen mucho menos relleno.
Acá te están poniendo medio cerdo y la mitad es áncor, prácticamente.
Entonces como, bueno, por supuesto te va a salir más caro, pero ¿sabes el peso que tiene esto?
Esto yo no lo puedo transmitir.
Está aprobadísimo, si andan por Mendoza, cómprense uno, yo me voy a seguir clavando esto.
Y bueno, déjenme en los comentarios si les gustó, si no, si quieren que pruebe más sanguchitos.
¿Quieren que haga un mundial de sanguchitos de miga?
Yo estoy, mundial de sanguchitos de miga.
Hay panaderías interesadas en competir, avísenme y hacemos un mundial de sanguchitos de miga.
Este está recontra aprobado, va a estar difícil que me lo manden a Buenos Aires para un mundial, pero está aprobadísimo.
Es una experiencia diferente a un sánguche de miga normal.
Es más, le pondría el rubro picada, picada con pan armada en un sánguche.