Franco Scarcioffolo, joven campero, paisano domador, hoy especialista en entrega de doma para Alegría Polo Team.
Franco nos cuenta como son sus días entre mates, cigarros, viento y potros.
Joven pero con experiencia en camino a sabiduría.
Como todo paisano a caballo tiene una debilidad, las jineteadas.
Desde chico le apasiona montar esos reservados que muy pocos aguantan en su lomo.
Guitarra: Diego Colombres Garmendia ( @Artemusicstring )
Franco Scarcioffolo, young farmer, countryman tamer, today specialist in dressage delivery for Alegría Polo Team.
Franco tells us about his days between mates, cigars, wind and colts.
Young but with experience on his way to wisdom.
Like all countrymen on horseback, he has a weakness, the jineteadas.
Since he was a child he has been passionate about riding those reserved horses that very few can stand on his back.
Guitar: Diego Colombres Garmendia ( @Artemusicstring )
Translated with DeepL.com (free version)
Esto se llama El Paraíso, es un ara de caballo de polo.
Acá llegan los caballos de año y medio.
Bueno, se palenquean algunos hasta que tienen la edad para empezar a domar.
La palenqueada en realidad no es que se palenquean, no es tan chúcaro, chúcaro.
Se los va atando en realidad de vez en cuando.
Se los ata para atuzar, se los agarra para devasarlo cuando viene el herrero.
Cuando pasó todo eso que a mí me venía pasando,
yo al último ya no quería saber más nada con hacerme estudio y eso.
Estaba cansado, quería estar en mi casa.
Y el último estudio que me hicieron, que me descubrieron lo que tenía,
yo le había dicho a mi vieja que la única manera que le iba a permitir
que me volvieran a hacer más estudios o que me volviera a internar
era si me dejaban montar en la gimnastía.
Ya acá ya vienen prácticamente conociendo lo que es el bozal y eso
porque se palenquean desde chiquitos.
No es que vienen como antes que por ahí había que agarrar un potro de tres años
que no sabía lo que era un bozal.
Enseñarle todas esas cosas, bueno, las hinchas, darle los primeros galopes
y ya de ahí, bueno, arrancar a hacerlos de andar, ¿no?
Que por ahí a veces al último sí se les muestra un poco el taco
para que lo conozcan nada más.
Se les regolea un poco el taco pero no se les pega la huecha ni nada.
Ya eso lo hacen los peticeros y los pilotos.
Lo de nosotros es la dogma del caballo, es la mansedumbre
y que el caballo ya esté apto para que lo pueda montar cualquiera, digamos.
Y después sí, bueno, seguirlo con el deporte que sea.
En este caso, bueno, nosotros nos dedicamos al polo.
Y más o menos, en promedio, uno tiene que terminarlo
de entre ocho a diez meses.
A veces puede ser un poquito más porque por ahí pasan cosas
como que por ahí un caballo se te puede llegar a lastimar
o se te atrasa porque por ahí le cuesta un poquito más la tapa, la dogma
y tenés que tenerlo un poquito más para que madure.
De trabajo, o sea, una semana, dos, de trabajo y abajo.
Que, por ejemplo, bueno, ir acariciándolo, que conozca el recado,
las primeras hinchadas, primero de abajo, después los atamos del bozal a la cola
que es para que aprenda a flexibilizar.
Que por ahí se lo ata más a la cola por una cuestión de que no se tironea tanto,
no se golpea.
Por ahí se puede atar a la pata o cruzado, a veces al recado también,
pero es menos riesgoso atarlo a la cola porque el caballo no siente tanta presión,
no necesariamente se choca con el bozal, al sentir el tirón de la cola
y tener el tirón de los hicos es como que él aprende más rápido a flexionar.
Y no quería saber nada porque sabía que yo de lo que me prometían no me olvidaba.
Hasta que los médicos también la convincieron.
Te dije luego que qué va a hacer, si a él le gusta aparte, dígale que sí,
dígale que sí, así se hace todo tranquilo.
Pero bueno, ya me había hecho la promesa de ella, tarde o temprano me iba a salir con la mía.
¡Quiero abrazarte, paisano, con este verso patente!
Paraje y la lata, partido de saltación de la cruz.
Vine con el tema de los potros a domar, a manzar.
Aprendí a andar a caballo, empecé a andar a los 4 años.
Y después, bueno, una cosa como que te va ayudando a la otra
porque por ahí tenía compañeros en el colegio y amigos que les gustaba más o menos lo mismo.
Algunos vivían en el campo y por ahí ya también andaban con esa misma idea que yo
y empezamos con las vacas, con los novillos.
Por ahí alguno tenía algún petiso y ahí también medio como que arrancamos.
Se los galopean en el picadero grande y cuando aprenden a galopear
en aquellos bolos ves que los podés dominar bien, tranquilos, que no hay ningún problema,
que no agarran ninguna maña ni nada.
Ya después sí se empiezan a sacar afuera a la calle, al cotrero.
A mí por lo general me gusta la doma tradicional,
que no quiere decir que porque sea tradicional sea ni agresiva ni nada,
pero me gusta la doma con el bocado, me gusta el primer proceso.
Pero también el filete, también me gusta.
Yo, sinceramente, por ahí me siento más cómodo con el bocado.
A veces hay caballos que por ahí no los llevan o lo que sea
y bueno, se los prueba con el filete, se va cambiando, depende de la ocasión.
Pero la doma sigue siendo una doma racional, sin violencia, digamos.
Sea con bocado, sea con filete, siempre tratar de ser lo más tranquilo
y lo más paciente posible y que aprendan las cosas de buena manera.
Es lo que más resultado te da.
Ha tocado a algunos, no mucho, pero ha pasado que ha habido caballos que por ahí,
que corcoviaban, algunos salió que por ahí, o sea,
eran buenos caballos en lo que es la doma, uno los veía que tenían condiciones,
cosas buenas, pero no eran caballos de confianza.
Cuando por ahí menos te lo descuidabas o lo que sea,
donde ellos tenían la oportunidad te probaban.
Y por ahí no eran caballos que pudieran servir para el deporte
por una cuestión de que eran para que por ahí golpeen a alguien.
Pero ha pasado así, algún que otro siempre.
No suelen salir seguido, pero por ahí te toca a algunos.
No, o sea, el rebenque es para dar equilibrio,
no importa si igual el caballo llega a pegar más o menos con el rebenque,
llega a tocarlo más, es una cuestión de equilibrio.
La mano del rebenque no se puede apoyar en el caballo, no puede tocar en ningún momento.
Con la grupa son 10 o 12, dependiendo de la genetidad,
y con el basto también 12, 14, es eterno para el de arriba.
Es más que nada por eso, por ahí que uno no está esperando que suene la campana
para decir cumplir con la monta, para estar en pelea
con los que tuvieron una buena genetidad.
El sueño que yo tenía era dedicarme al caballo,
vivir del caballo y además practicar el deporte.
Después lo demás como que no interesaba, a mí me daba lo mismo,
montar en un campo, montar en una genetidad, montar con gente o sin gente.
Cuando uno arranca, lo único que quiere es quedarse arriba,
poder completar la monta.
Después a medida que va pasando eso, por ahí ya querés estar entre los premios
y por ahí ya después empezar a ir a las fiestas más grandes, más conocidas.
O sea, si bien uno más o menos va sabiendo lo que tiene pensado hacer,
por más que lo conozca o lo que sea el caballo a veces,
vea la corcubea del caballo, por lo general siempre se hace lo que puede de arriba.
A veces las cosas no salen como uno cree, entonces es una improvisación.
Número a la gorra y te toca el que te toca,
que también no quiere decir que uno por ahí no lo pueda conocer,
a los caballos los tiene vistos, pero no es que vos vas a elegir ni nada,
sale lo que sacaste cuando metiste la mano en el sombrero.
Para mí el caballo de genetidad ya trae algo diferente al resto,
que por ahí uno a veces, a veces nos han dicho,
hay mucha gente que ha hecho que doma o lo que sea y dice
todos los caballos se pueden domar.
Para mí eso es mentira.
Yo estoy en las dos caras, conozco más o menos,
o sea, me dedico a lo que es la mancia, a la doma del caballo
y practico también el deporte y hay caballos que no se pueden domar.
Uno por ahí, a veces hay caballos que pueden ser producto
de un error del domador o lo que sea, se pueden corregir,
esos tienen solución, pero el caballo que le gusta corcovear
no se corrige, es imposible, porque aparte que te puede corcovear
al descuido, te puede corcovear por ahí algunos,
tenés alguno que otro que ya de movida va a arrancar corcoveando,
pero la mayoría, los que han terminado la genetidad han corcoveado
al descuido, los que se han sido caballos que por ahí
algunos los han terminado de domar y parecían que se les iba a pasar
y por ahí en algún momento se despertaron y lo volvieron a hacer
y por ahí como al ser caballos que no son garantidos,
no te dan la seguridad ni para tenerlo para trabajar,
ni para el deporte, ni para nada, porque no sabe con qué te puede salir,
por ahí de la nada te puede salir con eso y te puede terminar golpeando.
Yo creo que por ahí eso es lo que tiene que entender la gente,
que el caballo es genetiada, no es que uno lo hace o que corcovea
por el uso de la espuela o por el maltrato, como se dice,
no, el caballo puede corcovear igual sin espuela, va a corcovear igual,
por lo general la mayoría de los que han salido del campo
arrancaron corcoveando sin nada, pero el caballo que le gusta corcovear,
por más que esté cansado, por más que esté andado,
por más que haga lo que haga, en algún momento si él puede
va a tener la oportunidad y va a probar.
Parece que a veces hay algunos que no lo van a hacer más,
pero capaz que dentro de unos meses o dentro de un año
tuvo la oportunidad, lo volvió a hacer y terminó golpeando a alguien
o al mismo que lo tiene, que son caballos que por ahí,
lamentablemente uno no los puede conservar para andar
o para dárselo a alguien para trabajo o lo que sea,
porque pone en riesgo por ahí a otra persona.
Tiene cierta inteligencia por ahí,
sienta ciertas facilidades para hacer algunos trabajos,
mejores quizás que otros, por ahí en lo deportivo y en eso,
pero así como también el caballo de polo como tiene mucha inteligencia
y tiene mucha sangre y es un caballo con mucha resistencia también,
también es un caballo que puede aprender rápido las macanas
y es un caballo que si no lo sabe por ahí tratar adecuadamente
se te puede complicar la doma,
más que con un mestizo, que con un caballo del campo,
por ahí un caballo más rústico tiende a ser más tranquilo,
por ahí con una buena galopeada, si hace alguna macana,
capaz que con una buena galopeada se le pasa
y a esto por cansancio no le va a ganar nunca,
por cansancio es imposible ganarle,
ellos ya tienen una resistencia superior a las otras,
entonces es todo lo contrario,
tener que buscarle la vuelta para relajarlo, para tranquilizarlo,
cuando el caballo está fresco, no cansado ni nada,
porque cansado se puede llegar a cansar después de darle un montón de tiempo,
pero va a ser inútil porque al otro día va a salir de la misma manera
o peor que se van poniendo como más guapos.
Uno siente como una adrenalina a veces dependiendo del caballo por ahí,
a veces por ahí te agarran un poco más de pensadera,
pero a mí siempre me pasó que cuando he estado arriba,
una vez que yo ya estoy arriba me tranquilizo, me siento bien,
mi mamá hasta el día de hoy por ahí a veces me sigue diciendo
¿por qué no te dejas de joder?
o ¿cuándo vas a dejar de montar?
pero bueno, cuando a uno le gusta por ahí es medio complicado dejarlo.
¿Primer premio acá?
Primer premio, una fiesta en San Andrés de Chile,
¿era bravo un tornillo?
Un rocillo.
¿Era bravo?
Sí, bastante lindo para la genetividad.
¿Y si empezaste a montar cuando eras menor de edad,
¿tu viejo te firmaba algún papel?
No, en realidad hacía cosas que por ahí no están bien,
pero falsificaba el documento,
hacía esas cosas,
pedía algún número de documento,
miraba algún número de un documento de alguien mayor y escribía eso.
Sí, siempre lo mejor es,
si se porta bien, se le da la libertad, se lo deja,
si él hizo todo lo que tenía que hacer bien,
si por ahí en algún trabajito le costó un poco más,
tratás de trabajar en eso hasta que a él le salga adecuadamente,
le salga bien y después si le da la libertad,
le da el descanso, lo larga,
y se quede con lo bueno de lo que le estás enseñando.
Y a veces tratás de hacer todo lo posible,
y tratás de estar bien con el caballo,
tratás de que las cosas te salgan bien,
y por ahí es un poco también,
que una vez puede venir con un día malo,
pero por ahí el caballo es tu cable a tierra,
entonces por ahí cuando terminás andando a caballo,
se te pasa un poco,
se te olvida un poco de lo que pasó anterior o lo que sea.
Y más o menos la misma rutina de siempre,
la mañana ya me levanto, yo ya vivo acá,
entonces ya salgo,
mientras voy tomando unos mates, voy ensillando,
y bueno, y voy galopeando,
dependiendo de lo que haya que hacer,
si llego acá ya tan andada,
que ya son como las de ahora,
que son por ahí medias correntonas,
es galopearlas, trabajarlas un poco,
que vayan aprendiendo las cosas básicas,
y bueno, por ahí a veces cuando son potra potra,
sí, trabajar,
ir trabajándolas de abajo.