Trabajo, esfuerzo, dedicación | Toly Ulloa jugador de Polo profesional
Uno de los mejores jugadores de polo, 8 goles, figura de La H.
Entrevista a Toly Ulloa.
Música: @Artemusicstring
#caballos #polo #caballosdepolo
Siempre me lo inculcaron mucho mi papá y mi mamá, mis hermanos también,
pero bueno, principalmente mis padres me lo inculcaron mucho de chico
y nada, siempre nos fuíamos alrededor de caballo, mi mamá es domadora, anda todo el día a caballo.
Siempre todas las comidas y todo se habla solamente de polo y de caballo, de nada más.
Y bueno, sí, la verdad que es lo lindo del polo, ¿no?
Que se deja todo y se pone mucho por estar en Palermo.
Que jugar esto es algo único y es un regalo de Dios, así que hay que aprovecharlo y dejar todo.
Bueno, termine acá y me voy al campo a estar ahí, a descansar y estar con los caballos nuevos,
con mi papá y mi mamá, no los veo mucho durante el año.
Y en enero, el 10 de enero viajo a Estados Unidos, a Florida.
Y después de Florida, por suerte, también voy a poder viajar, voy a ir a Inglaterra.
Sí, sí, estás todo el tiempo jugando con otro y moviéndote.
Obviamente, no siempre es tan fácil, ¿no?
Jugar con todos los mejores, no, no es nada fácil.
Pero hay que estar bien predispuesto porque te toca jugar con uno que quizás tenés un enfrentamiento duro
y al mes tenés que jugar juntos, pero te pasa.
Y bueno, sí, la verdad que es lo lindo del polo, ¿no?
Que se deja todo y se pone mucho por estar en Palermo.
La verdad que jugar eso es algo único y es un regalo de Dios, así que hay que aprovecharlo y dejar todo.
Siempre me lo inculcaron mucho mi papá y mi mamá, mis hermanos también,
pero bueno, principalmente mis padres me lo inculcaron mucho de chico.
Y nada, siempre nos criamos alrededor de caballo, mi mamá es domadora, anda todo el día a caballo.
Y siempre todas las comidas y todo se habla solamente de polo y de caballo, de nada más.
No hay otra cosa, por ahí es un poco monótono que todo el tiempo lo mismo,
pero bueno, es lo que nos gusta y nos apasiona eso.
Él me voltea y yo no me subo de vuelta,
él al otro día dice a este la volteo, a este flaco y no me jode más.
¿Entendés?
Nunca, nunca, eso nunca.
Te lleve el tiempo, las horas, te lleve, nunca.
Y cuando está bien, sí, nos soltamos y por precios.
Las dos profesiones son muy difíciles, requieren mucho esfuerzo, mucha dedicación,
pero bueno, la verdad que lo que lograron Hilary y Salva de ser profesional,
porque yo un poco sigo la huella que ellos vienen haciendo,
para mí fue un poquito más fácil que para ellos obviamente,
porque ellos hicieron huella de ser hijos de un domador,
llegar tan lejos como llegaron, la verdad que es algo único
y bueno, se lo ganaron todo lo que tienen hoy, se lo ganaron ellos a base de esfuerzo.
Tuve un bache muy grande, donde hoy por hoy hay muchos chicos jugando palermo.
Yo soy de una generación un poco más grande, pero me costó un poco más,
por ahí madurar o mejorar muchas cosas que tenía que mejorar
y que se me den las oportunidades, siento que no tuve muchas oportunidades,
pero bueno, siempre traté de ser muy perseverante
y mantener el entusiasmo de cumplir mis sueños de jugar palermo,
sin ni te cuento ganarlo, así que vamos a seguir trabajando para eso
y hoy por hoy ni miro mucho para atrás porque quiero más
y quiero seguir trabajando y apunto a lo más alto que pueda llegar.
Yo creo que el tiempo de Dios es perfecto, creo que es así
y bueno, todos esos años que por ahí me costó más,
hoy fueron un aprendizaje y hoy estoy muy preparado y muy listo creo yo
y bueno, la verdad que lo disfruté también y se disfrutó mucho el momento
de poder llegar a jugar palermo, fue algo muy, muy, muy lindo, porque lo trabajé mucho.
Me gusta ser agradecido, creo que es la mejor forma de ser positivo,
es arrancar agradeciendo por todo lo que uno tiene y ver todas las ayudas que uno tiene.
La verdad que siempre al polo, me encanta andar en potros, me encanta andar con papá,
pero bueno, obviamente lo que me apasiona es jugar al polo,
es agarrar un taco y salir a jugar una práctica donde sea, ataquear,
eso es lo que me apasiona, pero sí, me encantaría poder algún día
tener el tiempo de tener nueve, diez meses para tomar un lote, una yegua, lo que sea,
pero bueno, requiere mucho tiempo y bueno, por hoy lo tengo ese tiempo,
lo tengo dedicado solamente al polo.
La mayoría sí y la verdad que es el número uno, lejos, indiscutido.
Y bueno, sí, lo bueno, la ventaja que tenemos es que ya lo conozco desde muy chico,
ya le sigo todo el trayecto, desde que nacen hasta que juegan al polo,
ya los conozco, ya sé qué pasaron, qué tienen, qué dolor tuvieron, qué no dolor,
qué cosa mala hicieron, qué cosa buena, la verdad que eso es mucha información
y la verdad que para el caballo se necesita esa información.
Creo que cuando uno compra un caballo, le demora dos, tres años en acostumbrarse a ese caballo,
en conocerlo, en tener la información.
Esa es la ventaja un poco que tengo de poder comprarle alguna yegua a Hilario,
que ya viene domada en casa, que ya es de él o de Salvador,
entonces eso me da mucha información y me es muy fácil poder trabajar con esos caballos.
No, no, hay mucha yegua comprada,
por suerte tengo una gran mano de Leandro Infantino, que me compró seis caballos,
que son cuatro de Machitos y dos Cría Triunfo, que es de Hilario.
La verdad que he podido comprar bastantes yeguas, por suerte, gracias a Dios.
Tengo alguna de Lastina Open, tengo de todo un poco.
Fui comprando un poco lo que me gusta, por sangre, por tipo, por aptitud,
la verdad que estoy contento con cómo me está yendo.
Lo que más mamé es el ejemplo que da mi papá.
Mi papá guía por dando el ejemplo, no te dice nada, no te va a retar,
no te va a ponderar, pero sí te va a guiar y te va a liderar por ejemplo,
eso es algo que le soy muy agradecido.
Y nada, el trabajo, el esfuerzo, la dedicación, eso es la base.
Después sí, obviamente, la pasión por el caballo, un montón de cosas más,
pero el esfuerzo y la dedicación es algo que mi papá lo inculca desde muy chico.
Medio casi que militares, casi un alcoholimba, pero bueno, es lo que le gusta a él
y bueno, él da el ejemplo, no es que los dirije a estar temprano ni hacer nada de más,
él es el primero que tira el carro, así que eso es algo único que él tiene que guiar por el ejemplo.
Estar preparado para los momentos malos, eso es lo difícil, tener la cabeza preparada para eso.
Y el momento bueno dura muy poco, dura muy poco para lo que dura el momento malo,
pero bueno, también hay que relacionar que el momento malo en algún momento
pasa como el momento bueno y al final lo que queda a uno es seguir metiéndole para adelante,
no hay mucho más para decir.
Y yo opino lo mismo, yo opino exactamente lo mismo.
Obviamente que está buenísimo en la ruedita, es muy divertido, une,
pero bueno, yo creo que primero hay que andar bien a caballo y después jugar al polo.
Yo arranqué de peticionario hilario, después de piloto y después,
obviamente toda la parte jugando al polo, pero siempre tuve que primero ser piloto,
aprender a los golpes y aprender y aprender y me retaban y no me gustaba y bueno,
tuve que aprender y gracias a Dios hoy por hoy siento que puedo agarrar una ceba con algo
y la puedo mejorar y puedo usar eso para ir montándome.
Creo que hoy, sí, si tenés una ayuda económica o una espalda muy grande de una familia con cría y todo,
sí, es todo más fácil, pero bueno, el chico que por ahí no tiene esa espalda,
necesita con dos, tres caballos que sean normales, hacerlos lucir y hacerlos ver bien
y eso es lo más difícil y lo que hay que aprender porque a la larga eso se ve.
Yo creo que los mejores ocho jugadores de hoy en día, te aseguro que son todos buenos pilotos.
La verdad es que tienes un cuidado, pensá que hay gente cuidando los 24-7,
la cama limpita, perfecta, el mejor pasto, la mejor alfalfa, la mejor avena,
un veterinario viendo los 24-7, los mejores herreros.
Yo veo caballos en el campo que sí, están libres, pero hay caballos que sufren,
que necesitan estar bien herrados, estos caballos están entrenados, están cuidados,
son deportistas de elite, la verdad que yo los veo muy, muy, muy bien cuidados.
No puedo decir nada de estrés porque obviamente hay algún caballo que quizás se estresa,
porque es normal, pero es como una persona cuando va a trabajar,
quizás hay personas que se estresan un día, al otro día no, pero bueno, es como uno,
al final si estás entrenado, estás bien, estás contento, estás alegre,
creo que eso ayuda y el polo da trabajo a mucha gente.
Son muchas personas que rodean, la verdad que eso es algo que hay que ponderarlo
porque da mucho trabajo a muchas personas y es algo que ayuda, creo yo.
Cuando un caballo está un poco más cansado se trata de dejarlo descansar
y se lo va llevando de a poco, progresivo, al revés, si un caballo está cansado
y vos salís a trabajar y le sacás el poco jugo que le queda, ya está, no te queda nada,
no tenés que largar el campo.
Pero no, no, se va viendo y ahí está donde uno tiene que aprender a ser piloto
para poder decir, bueno, esta yegua está cansada, le tengo que dar así,
le tengo que dar menos, esta yegua está muy ganosa, está sobre sí, hay que darle más,
hay que bajar la comida, hay que darle más comida, hay que darle menos trote, más trote,
creo que eso es una parte clave.
Sí, creo que todos trabajamos, todos vamos anclados, no hay ni uno arriba de otro ni nada
porque yo sin un peticero no soy nadie, el piloto sin un peticero y sin el jugador no es nadie,
bueno, también sin el peticero, sin el piloto y sin el veterinario y sin el herrero
y sin el domador y sin nada, el polista no es nada.
Pero bueno, creo que estamos todos anclados a todos, el peticero necesita del piloto,
del veterinario, del polista y viceversa, todos necesitamos de todos.
Yo, por ejemplo, tengo mi piloto que tomamos decisiones juntos, con mi peticero también,
mi veterinario, pero sí, siempre primero me subo, el que primero se sube a los caballos de doma
para nos entregan o durante la doma soy yo.
Y desde ahí voy decidiendo, consulto obviamente a mi gente de trabajo,
pero yo voy tratando de decidir qué yegua se predestina un poco más a mí, a la venta,
cuál hay que llevar más despacio, cuál se puede llevar un poco más fuerte,
cuál es más precoz, un poco eso, trato de estar en todo durante los nuevos.
Obviamente, mientras estoy jugando partidos, estoy jugando a la triple corona,
a los nuevos no me puedo subir porque tengo que manejarme con mi lote de abierto, digamos.
Pero bueno, siempre cuando puedo lo subo a alguna práctica, los monto,
les pido que me los muestre a mi piloto, se los voy a ver al caballista, a los peticeros,
a ver cómo están, me gusta estar bastante encima.
Y hay otros polistas que quizás delegan más y dejan más libre a que el piloto decida,
que no hay ni una bien ni una mal, pero bueno, a mí me gusta un poco más, estar un poquito más encima.
Y nada, me levanto y por lo general tengo práctica a la mañana, si no tengo que montar,
pero sí, práctica casi todos los días y si no, taqueo todos los días.
Todos los días sí o sí arribo un caballo y entreno día por medio,
dependiendo un poco los partidos y las prácticas de cómo vengan,
pero sí trato de entrenar día por medio.
No, obvio, siempre me lo han preguntado mis papás, abierto a lo que quiera,
pero bueno, el estudio no me gustaba mucho, para nada.
Y bueno, nada, era los caballos o el campo y nada,
le metí con los caballos y los fui metiendo y bueno, de a poco se me fueron dando las cosas.
Mi primera temporada fue a los 16, 17 años, vine a trabajar de peticero parilario
y me cuidaba 3, 4 caballos para mí.
Arrancó el año que yo vengo, es en 2012, y arrancó con el club
y tenía una caballeriza que vivía yo ahí con los peticeros de hilario
y bueno, y una cancha, y arrancó así.
Una caballeriza de 18 boxes, después se fue expandiendo bastante,
pero arrancó así, sí, sí, sí, todo a base de mi hermano.
Es increíble lo que ha logrado, es un orgullo para la familia
y bueno, ya él lo debe saber, pero nada, la verdad que es único lo que creó
y el legado que está dejando, ¿no?
Otro problema habrá sido cuando tuve 17 o 18
y mi padre me sentó frente a él en el escritorio y me dijo,
bueno, ahora terminaste el colegio, decime a qué universidad vas a ir,
yo te mando, te consigo un departamento, te doy todo lo que necesites,
un auto, lo que sea, y yo le dije que no, que quería ser tomador.
Se desmayó, se cayó para atrás, y bueno, y...
No se lo esperaba.
No se lo esperaba, y bueno, y al tomar esa decisión,
bueno, me tuve que hacer cargo, así que agarré mis cositas y me fui.
Y me tuve que ir a una estancia y empezar bien de abajo,
como si fuera un bollerito de la estancia.
Y ahí empezar, y bueno, yo era feliz con ese mundo.
Y así estuve un montón de años.
Y bueno, también le debo mucho a eso a mi mujer,
que cuando nos casamos nos fuimos a una estación de trenes
desabandonadas en el campo, allá en General Belgrano,
que una tía mía fabulosa, Margarita, me consiguió.
Y bueno, ahí empezamos sin luz eléctrica, sin agua, sin baño, sin cocina.
Había un fogón, había un excusado allá afuera, y bueno,
y se la bancó, me acompañó, y de ahí empezamos a empujar.
Y gracias a esto y al polo, pude hacer que mis hijos sean sanos,
sean deportistas, sean valientes, sean honrados,
lejos de toda noche, droga y vicios.
Y bueno, y la dicha de que mis tres hijos varones y mi yerno,
los cuatro son jugadores de abierto, así que más dicha que esa.
Un equipo completo.
Sí.
Y hoy es fácil decir que tenemos un montón, que tenemos una cría,
que Ilaria tiene un club, que yo puedo jugar abierto, que él también,
que mi salvador también es jugador profesional.
Es muy fácil.
Pero bueno, papá salió de la nada misma, vivía sin luz en un ranchito,
los dos y nada, es lindo recordar.
Gracias a Dios tengo el papá mejor de papá del mundo.

