Lo que pasó cuando me divorcié | Rossana Nájera

Se Regalan Dudas Podcast
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21 oct 2024 #SeRegalanDudas #1
Rossana Nájera nos contó la historia de cuando se divorció, cómo lo vivió, todo lo que le dolió y cómo se recuperó y volvió a abrir su corazón. Encuentra el episodio 500 completo aquí: https://youtu.be/VVt7oe8hoP0
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¿Quiénes son #SeRegalanDudas?
Lety Sahagún, conductora y conferencista; y Ashley Frangie, fotógrafa mexicana, se unen para crear Se Regalan Dudas Podcast. Un proyecto premiado como podcast #1 entre los oyentes de habla hispana en plataformas principales como Spotify, Apple Podcasts, Amazon Music y Google Play.
Se Regalan Dudas es un espacio donde pueden conectar con todos esos temas que les interesan y regalarnos sus dudas. ¡Hablamos sobre amor propio, sexualidad, familia, relaciones y más!
Casi, casi de 15 años.
Tengo un novio.
Decido después de cuatro años que estoy perdidamente enamorada y nos casamos.
A los 19 años me casé.
Empezando recio la vida.
Pues qué te dijiste? Deja comienzo.
Exacto. Empiezo antes.
Yo he sido o sea, una eterna enamorada del amor.
Yo nací así cursi, este enamorada de la vida,
enamorada de las historias de amor de cuento de Disney.
O sea, esa soy yo y siempre fui esa.
Entonces, para mí, casarme a los 19, mis papás casi les da un infarto,
pero era como de bueno, pues es un chavo, es un buen chavo.
Se aman y se adoran.
Y en provincia, no sé por ustedes.
Igual ya no les tocó tanto.
Era como de no puedes irte de viaje con el novio.
Estás loca, pero ni.
O sea, soy de Jalapa, ni a Veracruz, o sea, ni a Veracruz.
Literal, que estaba una hora.
Es como de voy y regreso.
No, no de manera.
Y mira que mis papás son alivianadísimos, pero aún así era como de no.
Entonces yo decidimos que nos íbamos a casar
porque queríamos tener más tiempo juntos y queríamos viajar juntos.
Y a los 19 de años me caso con un hombre
maravilloso viviendo la historia justamente que yo quería.
O sea, la casita y la vida romántica.
Y viajamos juntos y nos amábamos.
Y yo recuerdo que cada jueves tenía yo serenata abajo en mi casa
porque los jueves iba a comer con sus amigos y flores nunca faltaban.
Y yo todos los días le hacía de comería a la mujer más feliz del mundo y todo era
perfecto y teníamos muchos amigos y hacíamos muchas fiestas en la casa.
O sea, era de verdad como el cuento.
Bueno, yo recuerdo que hay amigas que me dicen yo me casé y me animé a casarme
por ver tu vida, o sea, por ver la vida que tenías tú con él.
Entonces fue como mi vida no podía ser más perfecta y yo no podía ser más feliz.
Y yo recuerdo que mi mamá alguna vez me dijo llevaba yo cuatro años de novia,
casi cuatro años de novia, más tal vez cinco de casa.
Estamos hablando ya casi de nueve años y me decía mi mamá yo no entiendo ese amor
que ustedes se tienen, que yo escuchaba el pitido de su camioneta,
de que había llegado a comer y yo así bajaba corriendo a que casi que me
cargara sea un amor muy bonito.
Y pues yo quiero creer que lo que pasó es que hoy, hoy, hoy,
que soy una mujer madura y hoy que he pasado como por tantos aprendizajes.
Creo que el amor se transforma y yo no entendí en el momento en que el amor se
transformó por a esa edad, porque para mí era como.
Por qué estoy dejando de sentir mariposas y por qué ya no me estoy emocionando
tal vez tanto cuando lo veo? Y por qué estoy volteando a ver a mis amigas?
Veinticinco años que salen y digo y por qué yo no puedo hacer lo que ya se están
haciendo y por qué? Y por qué ahora?
Ojo, él viene de una familia muy tradicional donde las mujeres en su
familia no trabajan porque porque no lo necesitan,
porque es una familia que les va muy bien.
Y entonces es como la mujer en la casa para los hijos y todo está
increíble y puede ser muy feliz, pero ni trabajo ni estudio.
Y entonces, claro, es algo que al final del camino,
para alguien que yo creo que su alma le reclamaba que tenía que hacer más que
solo hacer de comer y solo ser una buena madre en caso de que lo hubiera yo sido o
ser una buena esposa, porque era yo muy feliz.
De verdad, de verdad es que yo me recuerdo ahí y digo fui infinitamente feliz,
pero justo creo que hubo un momento en que acá adentro había una vocecita que me
decía estás muy feliz, pero hay muchas cosas que tienes que hacer,
que no lo tú no la vas a poder hacer porque en esta familia no lo no
está bien visto que la mujer trabaje, no está bien visto que la mujer se supere,
no está bien visto que la mujer estudie y no quiere decir que si son buenos o
malos, simplemente es su educación y así es la forma en lo que ellos viven y les
funciona. A mí me dejó de funcionar a los 25 años porque empecé a ver que había
un mundo afuera y que yo quería vivir más y que yo quería sentir más y que yo
quería experimentar más.
Y fue muy doloroso, muy doloroso.
