¿Cómo mover las manos cuando estamos sentados? ¿Y cómo deberías gesticular cuando estás en la mesa comiendo? En este vídeo te explico qué gestos debes hacer y cuáles evitar sentado, ya sea con una mesa delante o sin.
Las manos hablan casi tanto como las palabras y cuando estamos sentados
también hablan, pero tienen menos espacio para gesticular. Por eso hoy vamos a
hablar de estos gestos que hacemos cuando estamos sentados, pero en
diferentes situaciones. Cuando tenemos una mesa delante, cuando no la tenemos y
cuando estamos comiendo con otras personas y también estamos conversando.
Vamos a verlo. Cuando estamos en una reunión,
además con unos documentos sobre la mesa, ¿cómo podemos gesticular? Está claro que
los movimientos no podrán ser tan amplios como si estamos de pie. Aquí lo
importante es que las manos no pasen muchas veces por delante del rostro, por
lo tanto se van a quedar normalmente entre la mesa y la barbilla. Cuando no
estamos hablando las podemos dejar aquí encima de la mesa, pero esto sería
una posición bastante rara, bastante forzada. Por eso es más natural dejarlas
sobre los documentos, por ejemplo, o incluso puedes tener un bolígrafo o un
lápiz en la mano para simplemente tenerlas quietas, controladas. Una de las
cosas que debes evitar es gesticular con algo en la mano porque acaba
estorbando mucho, acaba siendo muy molesto para las personas que te están
mirando, por lo tanto cuando hables mejor dejar el bolígrafo encima de la mesa y
mover las dos manos tranquilamente, suavemente, para reafirmar lo que estás
diciendo con las palabras. Las posiciones y los movimientos que deberías evitar en
una reunión son posiciones como esta, señal de aburrimiento, de cansancio o
tocarte mucho, tocarte el pelo, rascarte, porque podría ser una señal de
incomodidad, de inquietud, ya sabes, son los gestos que llamamos adaptadores y
evidentemente jugar con el bolígrafo, jugar con un papelito, con un clip, con
cualquier objeto que tengas a mano. A veces no nos damos ni cuenta pero acaban
poniendo nervioso a la persona que mira. Cuando estoy sentada pero no tengo una
mesa, puedo tener por ejemplo las piernas cruzadas y si la butaca, la silla tiene
un reposabrazos, puedo apoyar mis antebrazos aquí, mantener las manos
juntas cuando estoy en silencio y cuando empiezo a hablar entonces empiezan a
moverse para acompañar lo que digo con la palabra. Es muy frecuente que tengamos
los codos apoyados también y que tengamos esta posición en ojiva, así
hacia arriba y además con los dedos juntos, que es una posición muy positiva
que indica acuerdo. Si tienes las piernas cruzadas puedes tener las manos apoyadas
en las rodillas, esto resulta bastante cómodo y en el momento en que empiezas a
hablar pues las manos ya sabes se abren y empiezan a moverse tranquilamente. Otra
forma de tenerlas es sin las piernas cruzadas apoyadas en los muslos y si no
tuviera reposabrazos esta butaca entonces las tendríamos así, esto
estando en silencio y de una manera muy formal. Cuanto más formal es la situación
menos movimiento hay, ¿de acuerdo? Eso es importante, entonces las manos se mueven
en esta zona de aquí, como si estuvieran encerradas en un cuadradito. Cuando
estamos en la mesa para comer también podemos mover las manos para gesticular,
para acompañar la palabra, como estoy haciendo yo ahora mismo. Lo que pasa es
que tenemos que alternar los movimientos de la comida con los movimientos para
conversar con los demás comensales, con los compañeros que tenemos al lado.
Algunos consejos para estar formal y elegante en esta situación son no jugar
con los cubiertos ni hacer ruidos, al hablar no gesticular con ellos porque
además podría ser peligroso, imagínate que le das en el rostro o en el brazo a
tu compañero, pero también porque pueden tener restos de comida y al moverse
pueden salpicar y manchar a la persona que tienes al lado, por lo tanto cuando
estás conversando puedes apoyar los cubiertos sobre el plato y dirigirte a
la persona y entonces utilizar las manos para acompañar esta conversación. Además
recuerda que normalmente apoyamos el antebrazo, no los codos, no ocupamos
excesivo espacio, especialmente el espacio de los demás y que por lo menos
en España, aunque esto puede variar dependiendo de las culturas, nunca dejamos
las manos debajo de la mesa, ni una ni dos, sino las dos siempre visibles encima
de la mesa. Cada uno de nosotros tiene su propio estilo de gesticulación, pero es
importante saber adaptarse a cada momento, a cada situación, incluso a cada
interlocutor para causar la mejor impresión posible, porque en todas estas
situaciones estamos transmitiendo nuestra imagen. Practica en casa y sé
consciente de cómo mueves las manos en estas situaciones que pueden ser muy
importantes para ti, para tu carrera o para tu relación. Si quieres saber más
sobre comunicación no verbal, ya sabes, tienes mi gran guía del lenguaje no
verbal. Y si eres una mujer profesional que quiere romper el techo de cristal, hoy
te invito a ver mi masterclass que encontrarás en el enlace en la
descripción de este vídeo. Seguro, seguro que te puede ayudar a progresar en tu
carrera. Nos vemos en el próximo vídeo.