🛑 Elimina los 5 mayores errores de comunicación en el trabajo (te están saliendo muy caros) https://sebastianlora.com/5eyt Conseguir que te respeten y te escuchen es crucial para avanzar profesionalmente y construir una vida social plena. En este vídeo te voy a enseñar cinco acciones que te ayudarán a ganarte el respeto de las personas en cualquier situación, para que así hagan caso a lo que dices y te conviertas en una persona más carismática y persuasiva.
Conseguir que las personas te respeten es crucial para avanzar profesionalmente y construir una vida social plena.
En este video te voy a enseñar 5 acciones que te ayudarán a ganarte el respeto de las personas en cualquier situación.
Cada una de estas 5 acciones viene acompañada de recomendaciones concretas que puedes llevar a la práctica ya mismo.
Y aunque llevar todo esto a la práctica a la vez te ayudará a conseguir grandes resultados, te recomiendo que comiences un paso a la vez.
Con aquellos elementos, aquellas acciones que te resulten más sencillas de implementar para que comiences a conseguir resultados ya mismo.
Así que saca papel y boli y vamos manos a la obra.
1. Trátate con respeto.
El respeto no se impone, se gana.
Y todo comienza con cuánto te respetas o te valoras a ti mismo, que de manera práctica tiene que ver con 3 elementos.
Las creencias que tienes sobre ti, tus hábitos y las personas que permites dentro de tu círculo.
Nuestras creencias comenzaron hace mucho tiempo cuando éramos pequeños.
Con lo que ocurría alrededor, con lo que nos decían los demás sobre nosotros
y las historias que nos hemos ido contando desde entonces como consecuencia de ello.
Y son justamente estas historias que nos contamos con las que muchas veces nos machacamos a nosotros mismos
con frases como, eres un idiota, no vales para esto, eso está fuera de tu alcance
y otras frases que nos pisotean completamente.
Un claro ejemplo de esto es mi amigo Ricardo.
Un tipo inteligentísimo y que sabe mucho como consecuencia de haber hecho un montón de diplomados técnicos.
Pero que nunca fue a la universidad porque su padre siempre le dijo, tú no vales para estudiar.
¿Qué cosas negativas te estás diciendo habitualmente?
Identifícalas y elimínalas completamente porque están saboteando muchas cosas importantes en tu vida.
Entiende que si eso mismo se lo dijeras a otra persona, te dejaría de hablar para siempre.
¿Por qué decírtelo constantemente?
En cambio, comienza a hacer un listado de todos tus logros y cualidades
para que veas que en realidad tienes mucho material para poder hablarte mejor.
Asimismo, tus hábitos diarios definen quién eres y cómo te ven los demás.
Siendo muy importante cuánto te cuidas.
Es decir, comer sano y equilibrado.
Estar en control de lo que consumes y que esto no te controle a ti,
como el alcohol, el tabaco y otras cosas.
Hacer deporte con frecuencia, descansar bien, cuidar tu apariencia.
Todo esto en su conjunto te ayuda a crear una imagen propia
y a proyectar al exterior que te respetas a ti mismo.
Y si proyectas hacia afuera que te respetas,
hay grande probabilidad de que los demás hagan lo mismo que si es el caso contrario.
¿En cuál de estas áreas crees que puedes mejorar?
Por favor, dímelo en los comentarios.
Finalmente, las personas que te rodean condicionan completamente
la actitud que tienes ante la vida y lo que crees que mereces.
Si estás rodeado de personas que te critican o se ríen de ti y de tus aspiraciones,
vas a estar remando a contracorriente todo el tiempo.
En cambio, si te rodeas de personas que te elevan,
será mucho más fácil que creas en ti y que progreses en la vida.
No toleres que nadie te maltrate.
Por supuesto, de manera física, pero tampoco de palabra.
Aléjate de las personas que no te respetan y rodéate de personas que sí.
Porque como decía sabiamente Jim Rohn,
somos el promedio de las 5 personas con las que más tiempo pasamos.
Respétate.
Créete que mereces respeto.
Y tus acciones te ayudarán a conseguir el respeto de los demás.
2. Sé coherente en tu trato a los demás.
Hay una ley universal que se resume en lo siguiente.
Recibes lo que das.
Y con el respeto funciona exactamente igual.
Para ganarte el respeto de las personas,
es importante que seas coherente con cómo tratas a los demás,
cómo hablas de los demás y cómo actúas ante los demás.
Porque de esto dependerá cómo te traten a ti,
cómo hablen de ti y cómo se comporten frente a ti.
No en vano la Biblia habla de tratar al prójimo como a ti mismo.
Esto implica respetar las opiniones de los demás,
incluso cuando estés en desacuerdo.
Evitar el chisme, no hablando mal de las personas a sus espaldas.
Porque si te oigo hablar mal sobre otra persona,
es muy probable que también hables mal sobre mí.
3. Cumplir tu palabra.
Ser puntual porque demuestra que valoras tu tiempo y el de los demás.
Hacer las cosas bien, teniendo un alto estándar en todo lo que haces.
Practicar la humildad,
entendiendo que puedes aprender algo de cualquier persona.
Y pedir disculpas cuando metas la pata.
Ojo, esto no significa que vas a evitar el conflicto porque sí.
No busques el conflicto tú,
pero si hay uno, es importante que lo trates.
Pero cuidado con los prejuicios y las presuposiciones
y evita atacar, sobre todo cuando no tengas toda la información.
Además, cuando vayas a poner sobre la mesa algo que no te haya gustado,
céntrate en la acción y no en la persona.
Ejemplo, si alguien te ha mentido, no le digas mentiroso.
Porque esto es una opinión completamente subjetiva
y que le pondrá a la defensiva al instante.
En cambio, dile algo como,
no me ha gustado que me hayas mentido.
De esta manera, pones el foco de atención sobre la acción objetiva
y cómo esto te ha hecho sentir,
que son dos elementos completamente irreputables.
Respeta a los demás y los demás te respetarán a ti.
3. Optimiza tu presencia.
El respeto que recibes de los demás,
en gran medida es consecuencia de lo que perciben de ti,
incluso antes de hablar.
Y esto depende enteramente de tu vestimenta,
de tus gestos y de tu comportamiento.
La clave a la hora de elegir un atuendo que te siente bien
no está ni en el precio ni en la marca,
está en el entallo.
¿Y esto qué significa?
Viene del verbo tallar, que es esculpir,
o dicho de otro modo,
conseguir que lo que llevas puesto te quede como si estuviera hecho a medida,
ni grande ni pequeño.
Hoy en día hay webs que hacen ropa a medida a muy buen precio.
Solamente tienes que poner tus medidas exactas
y te la hacen de manera que te quede casi perfecta.
Si esto es algo que no te puedes permitir,
ve a la tienda donde normalmente compras ropa
y pídele a la persona que te atiende
que te asesore en cuanto a tu talla
y que te dé ropa que esté entallada,
camisas, atuendos en general.
Además, si tienes ropa buena pero que te quede un poco ancha,
llévala a arreglar para que la retoquen a tu medida exacta.
Hay tres gestos que te ayudarán a mostrarte
como alguien seguro y merecedor de respeto.
La postura, la mirada y el espacio que utilizas.
Una postura erguida con los hombros hacia atrás,
el pecho hacia afuera y el mentón ligeramente levantado.
No solamente proyecta una imagen de seguridad,
sino que además te ayuda a sentir autoconfianza
debido a la hormona serotonina
que producimos en mayor volumen cuando estamos erguidos.
Al conversar, mira a la otra persona a los ojos.
Te mostrará como una persona abierta,
transparente que quiere conectar
y además ayudará a la otra persona a que se sienta bien contigo,
importante porque le estás prestando atención.
Asimismo, permítete ocupar espacios gesticulando de manera abierta.
Entiende que cuando nos sentimos débiles, desprotegidos,
nos empequeñecemos para no llamar mucho la atención.
En cambio, quienes se sienten seguros, se abren,
se muestran accesibles y cómodos.
En este otro vídeo te muestro un convenio completo
de gestos persuasivos que te ayudarán a mostrarte
como una persona carismática.
Échale un vistazo después de que acabe esto.
Por último, no tengas prisa.
Cuando estamos nerviosos e incómodos,
hacemos movimientos repetitivos involuntarios
en señal de que estamos buscando una salida.
Si en cambio te muestras calmado,
te tomas tu tiempo, haces pausas al hablar,
evitando usar muletillas,
mandarás un mensaje de que te encuentras bien y en control.
Cuida lo que proyectas,
y los demás te verán con buenos ojos.
4. Habla desde la convicción.
De niño aprendí en clase de religión
que la fe mueve montañas.
Este es un concepto poderosísimo
que muestra que cuando crees firmemente en algo,
tienes una fuerza tal que es capaz de cualquier cosa.
La convicción es primermana de la fe
y muestra que crees firmemente en algo.
Y como las emociones son contagiosas,
la persona que tiene un alto nivel de convicción
es capaz de contagiarla a la otra persona
y conseguir que crea en lo que está escuchando.
Algunos consejos para hablar desde la convicción.
Habla de aquello que es importante para ti,
de tus valores y creencias.
Comunica de manera asertiva, siendo franco y claro,
sin restar importancia a lo que dices.
Por ejemplo, si estás seguro de algo,
Haz los deberes.
Si se trata de una afirmación importante,
prepárate bien para que puedas presentar con fluidez.
Si no estás de acuerdo con algo,
dilo. Desde el respeto, pero dilo.
Pero prepárate para explicar por qué.
Y finalmente, permítete disfrutar,
diciendo y mostrando abiertamente
cuando algo te apasiona y te entusiasma.
Pero, ojito, cuando no conozcas sobre un tema,
mejor no opines.
Pregunta con la curiosidad sincera de aprender
y luego escucha.
Otra cosa, y aunque esto no tenga que ver directamente
con tu capacidad de comunicar,
sí que impactará en la seguridad con la que comunicas.
Y es, ten metas ambiciosas
y la determinación de ir a por ellas.
Producirá en las personas admiración
al mostrar que tienes confianza en ti
y en tu capacidad de alcanzar dichas metas.
Al mismo tiempo, te meterá dentro de un círculo virtuoso
en el cual, a medida que alcances pequeños logros,
te sentirás mejor y más capaz.
Por último, deja de pedir disculpas constantemente
cuando no sea realmente necesario.
Estar diciendo lo siento todo el rato
cuando en la mayoría de los casos no has hecho nada malo
te muestra servil y te autoimpone
una etiqueta de inferioridad.
Habla con convicción
y convencerás con mucha mayor facilidad.
Pocas cosas reducen más tu valor social
en una conversación grupal
que cuando te interrumpen al hablar
y lo dejas pasar por alto.
Cuando lo hace la otra persona
aunque no lo haya hecho con mala intención
es como si te estuviera pisoteando
por lo tanto, tienes que evitarlo siempre que puedas.
Te recomiendo tres maneras
de contrarrestar esta situación
en función de cuántas veces te interrumpe una misma persona.
Si te interrumpe una primera vez
no cortes la frase
continúala hasta el final
y luego decides si le dejas hablar.
Si te interrumpe una segunda vez
haz una señal con la mano de que no has acabado
y sigue hablando
Finalmente, si te interrumpe una tercera vez
dilo de manera diplomática
pero clara.
Ejemplo, para que la conversación avance
es importante que nos escuchemos mutuamente.
Evita que te interrumpan
y respetarán tu turno al hablar.
Para triunfar profesionalmente
y tener una vida social plena
es importante que te ganes el respeto de las personas.
Sin este, el valor que aportas a las relaciones
va a ser percibido como bajo.
Porque si las personas no te respetan
no estarán dispuestas a escucharte.
Al menos no por las razones adecuadas.
Y sin conseguir que te presten atención
es humanamente imposible
que construyas ningún tipo de relación
saludable y fructífera.
En cambio, si con tu manera de comportarte
te ganas el respeto de las personas
generarás interés
se te abrirán más puertas
y esto ocurrirá como consecuencia de relacionarte
en un contexto en el que ambas partes ganan.
Por esta razón
trátate con respeto para que los demás
sean coherentes contigo.
Sé coherente tú en tu trato con los demás
tratándolos con respeto.
Optimiza tu presencia para mostrar
una gran imagen.
Habla desde la convicción para convencer a los demás
y evita siempre que puedas que los demás te interrumpan
cuando hablas.
Haz esto y te ganarás el respeto de las personas
con las que interactúes.
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me vas a ayudar un montón.
Porque recuerda, en igualdad de condiciones
quien comunica mejor, gana.
Esa es la buena.