¿Sabías que hay gestos con la boca que te impiden conectar con la gente? Y es que no podemos elegir la cara que tenemos, pero sí la que ponemos. Hoy nos dedicaremos a estas señales, los gestos que desaniman a quien quiera acercarse a ti por primera vez o se tenga que relacionar de forma habitual contigo.
No podemos elegir la cara que tenemos, pero sí la que ponemos.
Lo habrás comprobado, una persona puede ser muy guapa,
pero también muy desagradable.
Y otra, sin ser la más bella, atrae, invita a conectar,
nos hace sentir bien y la acabamos encontrando hermosa.
Las personas de expresión abierta, positiva y amable
trabajan mejor en equipo, tienen amistades más duraderas,
tienen menos conflictos, venden más en su tarea comercial,
ayudan a relajar el ambiente, nos caen mejor y confiamos más en ellas.
¿Y tú, sabes la cara que pones?
Analízate bien, porque quizás encontrarás el motivo
de la conducta de los demás.
Quizás estás contagiando unas actitudes y emociones
que no son las más cálidas y cercanas.
Y al final, la cara de los demás acaba reflejando la nuestra.
Cuando nos relacionamos, hay un efecto de sintonización
entre la actitud de las dos personas, o incluso más.
Y por ello, es tan importante que seamos conscientes
de cuando estamos transmitiendo malas vibras.
Hoy nos dedicaremos a estas señales,
a estas que desaniman a quien quiera acercarse a mí por primera vez
o se tenga que relacionar de forma habitual conmigo también.
¿Cuáles son estas expresiones que no gustan a los demás
y, por lo tanto, los alejan de nosotros?
Hablaremos de la parte inferior de la cara, especialmente de la boca.
La principal muestra de frialdad es la ausencia de sonrisa.
Llegas a la oficina, te cruzas con un vecino,
entras en una tienda o vuelves a casa después del trabajo.
¿Qué pasa si haces todo esto sin sonreír?
Pues estás diciendo que estás de mal humor,
que no tienes ganas de hablar, que quieres que te dejen en paz
y que no estás dispuesto a relacionarte con los demás.
Esto provoca que alimentes cada vez más tu mal humor
y que los demás se alejen de ti.
Pueden sentir que les tratas fríamente y que no te caen bien,
y esto es lo que te convierte en una persona poco seductora,
porque lo que más nos gusta es gustar.
Pero no solo la falta de sonrisa levanta barreras,
también lo hace una sonrisa falsa,
esta que aparece y desaparece rápidamente,
o la que solo mueve la parte inferior del rostro.
Las comisuras de los labios hacia abajo no solo pueden indicar tristeza,
también pueden ser de amargura, desconfianza o desprecio.
En esta parte del rostro
encontraremos más indicios de malestar o preocupación
que los demás notarán aunque tú no lo sepas.
Además, arrogancia o agresividad,
por ejemplo, la barbilla hacia arriba, arrogancia,
o la barbilla, la mandíbula, hacia afuera,
señal de agresividad.
Los labios fruncidos, apretados o hacia adentro,
que te muerdas el labio inferior por tensión,
que pongas morritos cuando dudas de algo
o no estás conforme, como hacen los niños.
Pero hay más todavía.
Torcer la boca nos da a entender ironía, a veces decepción.
Levantar el labio superior solo por un lado
puede ser desconfianza o desprecio
hacia la persona que nos habla o lo que nos está diciendo.
Incluso podría llegar a significar asco.
Hay personas que no consideran necesario esforzarse
por tener una expresión agradable
y otras no se dan ni cuenta
de toda la amargura que llegan a transmitir.
La decisión es tuya, por supuesto,
pero déjame que te diga, para terminar,
que todos somos responsables del ambiente
que creamos a nuestro alrededor.
Y ya sabes, si te interesa la comunicación no verbal
y quieres mejorar tus relaciones,
puedes leer mi libro,
La gran guía del lenguaje no verbal,
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