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A veces confundimos la adicción afectiva con un gran amor, pero el verdadero amor no está contaminado ni de apegos, ni de miedos.
“No puedo vivir sin ti”, no es una muestra de afecto, es un acto de dependencia. Amar sanamente es: amar sin obsesión, sin renunciar a uno mismo, sin temor a la pérdida, y, siempre, en todo momento, entender que una buena relación no puede existir sin libertad. 👉🏻 https://bit.ly/3CGrXJ5
¿Es posible amar sin apegos?
Es una pregunta importante.
Yo creo que es posible amar con la menor cantidad posible de apegos o de dependencia.
Para eso hay que construir una base sólida.
La primera es amar sin obsesión.
No tienes que enloquecerte por alguien.
Si no tienes que apasionarte con una pasión armoniosa, con entusiasmo.
Si es que estás medio enloquecido o enloquecida, sos víctima del enamoramiento.
Ningún amor funciona así.
El amor necesita conciencia, un entendimiento.
Necesitas tener claro que para amar bien no debes renunciar a la propia identidad.
No necesitas decir, no puedo existir sin ti, existo por ti.
No, existimos juntos.
Yo estoy contigo, pero tú no puedes construir algo que me corresponde construirlo a mí.
Eso es dependencia a la enésima potencia.
Amar sin miedo a la pérdida es un tercer factor fundamental.
Tenemos la idea de que el amor es eterno, no sabemos.
Podrías decirle a la persona que amas, mira, no ambiciono una eternidad juntos,
sino lo que quiero es la plenitud de la hora.
Es no estar anticipando catastróficamente que me vas a dejar de amar o lo nuestro no va a funcionar.
Detrás de esto está el miedo a la soledad, la idea de que no soy querible y muchas otras cosas.
El cuarto elemento es que hay que aprender a amar siendo libre.
No libre para hacer cualquier cosa, no, es la libertad interior.
Cuando yo digo no te necesito, te prefiero, es que la necesidad es impediosa, es obligación.
Preferir es un acto también de la voluntad, también hay que querer amar.
Yo te prefiero, tú me prefieres, es un milagro, es algo maravilloso que coincidamos,
que cada uno pueda preferir al otro.
Estos cuatro elementos juntos constituyen la base de cómo se debe amar,
sin apegarse y sin miedo a la pérdida.
Es posible, lo he visto a lo largo de muchas consultas durante muchos años, piénsalo.