Presentación del nuevo libro de Walter Riso: Más fuerte que la adversidad, en entrevista con Julio B

Walter Riso
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Más fuerte que la adversidad es un aliado emocional y una herramienta indispensable para aprender a desarrollar la confianza en ti mismo, tomar el control de lo que sí depende de ti, enfrentar la incertidumbre y aprender a gestionar emociones como la ansiedad, la tristeza y la ira.
“Valiente no es el que no tiene miedo, sino quien lo enfrenta así le tiemble hasta el alma” Walter Riso
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Estimado amigo, ¿cómo estás?
Bien, muy contento por este libro. ¿Qué te parece? ¿Te gusta?
A mí me gusta.
A tus fans les gusta mucho.
Sí, sí. Gracias por aceptar la presentación. Gracias.
Gracias a ti y enhorabuena y gracias por escribir este librazo.
Te voy a hacer una pregunta que yo creo que mucha gente se va a hacer, querido Walter.
¿Qué hace un nutricionista fanático como yo presentando un libro de psicología?
Y antes de que tú contestes, voy a contestar yo.
Porque tú sabes que yo me inventé en cierta ocasión un acrónimo llamado SALTAR, que lo conoces.
Que son las siglas de S, sedentarismo, A, alcohol, L, lactancia artificial, T, tabaquismo, A, alimentación malsana y R, la más importante, relaciones dañinas.
Si tienes relaciones dañinas a tu alrededor, no vas a dejar de S, sedentario, no vas a dejar de A, tomar alcohol,
no vas a dar el pecho a tus hijos, L, lactancia artificial, no vas a dejar de fumar, T, tabaquismo,
no vas a querer comer bien, A, alimentación saludable o, en su defecto, alimentación malsana.
Y ahora, si tú nos dices, profesor, ¿qué hago yo así? Aparte de que porque soy tu amigo y admirador.
Bueno, la verdad que no sé. No, mentira, sí sé.
Mira, nosotros, es decir, tú eres una persona que trabaja la calidad de vida, que se preocupa por la salud y que se preocupa por el autocuidado.
Y para que podamos desarrollar nuestro potencial de vida de una manera inteligente y en crecimiento.
Porque si una persona se alimenta mal, supongo que nada funciona.
En psicología pasa algo parecido, ¿no? Es decir, un psicólogo hablaría de psicología.
Tus preguntas van a ser preguntas o análisis o reflexiones de una persona que se preocupa por la calidad de vida.
Que es lo que me interesa a mí, ¿no? Porque este libro apunta a la prevención y a la promoción de salud mental.
Pero dentro de la salud mental también podemos perfectamente poner la calidad de vida.
Y eso abarca muchas cosas y creo que una de las partes más importantes es la nutrición.
Sí, bueno, y de hecho, como sabes, los griegos que fueron los que acuñaron la palabra dieta, que viene del griego diaita.
Para ellos la dieta no era solamente comer. Para ellos diaita significaba algo más, ¿no? Era un estilo de vida.
De hecho, no podían considerar a alguien bello o buena persona si tenía un mal comportamiento.
Más allá de su estilo de vida, es decir, si era una persona con pensamientos dañinos hacia los demás.
Tampoco se consideraba una buena persona y una persona saludable.
Y en cuanto a lo que has dicho, yo creo que tenemos tú y yo en común, entre otras cosas,
que es que no queremos que la gente, en tu caso, tanto que viva una vida plena o yo que siga un estilo de vida saludable, una dieta saludable,
sino más bien que quieran seguir un estilo de vida saludable.
Y yo creo que va un poco por ahí lo de más fuerte que la adversidad.
Es decir, tú no dices a los demás exactamente lo que tienen que hacer, sino que das orientaciones, pistas,
para que la población tenga herramientas en las que basarse para tomar decisiones libres,
hacia un camino en el que, si tú, en ese camino que tú escoges de seguir un estilo de vida sano,
desde el punto de vista físico o mental, pues puede hacerlo. ¿Me equivoco, profesor?
No, no. Está muy bien.
Yo pienso que, a veces, la gente o las personas que trabajamos en divulgación, subestimamos un poco al lector.
Y el lector es más inteligente de lo que uno cree.
Entonces yo pienso que, a mí a veces me llaman y me preguntan, deme unos tips.
El paciente, cuando va a la cita, no busca la cura, busca el alivio.
Porque la cura implica esfuerzo, implica transformación, conversión, revisar los esquemas.
Es como una transformación vital. Entonces eso duele.
Entonces yo creo que los tips o las recomendaciones que uno pueda dar,
si primero da un sustento empírico y, a su vez, conceptual,
para que la persona pueda entender exactamente, por ejemplo, en mi libro,
qué es el estrés para poder empezar a hacerle frente.
Y reflexiones de todo tipo.
Yo prefiero eso. Lo he intentado en mi libro.
Lo que pasa es que cuando hablo del amor es muy difícil.
Porque yo creo que la gente piensa de cintura para abajo.
Entonces sí se puede crear una reflexión fundamental alrededor de estos temas de la adversidad.
Lo que tú hablas del estilo de vida, sí, los griegos,
todo lo que es la cultura helénica y romana al principio, o greco-romana,
hablaban del estilo de vida, de la forma de vida.
Es decir, de una coherencia esencial, vital.
La gente que estaba con Sócrates decía, yo no necesito, Sócrates, que tú a veces hables.
Yo, con estar al lado tuyo y tú estás en silencio, yo aprendo.
Y entonces es cierto, cuando uno ve a una persona coherente, aprende.
Y cuando uno ve a una persona valiente, pero no terminator, sino una persona valiente,
de verdad, que arranca de su fragilidad y empuja y es capaz y se levanta y sigue,
también nos produce admiración y aprendemos mucho de esa persona.
Estoy de acuerdo. De hecho, tengo aquí una lista de preguntas para hacerte.
No sé si lo vamos a apuntar porque te lo han hecho ni una, pero bueno.
Ahora que hablas del estilo de vida de los griegos, que como he dicho,
la dieta para ellos era muchas cosas, no era solamente dieta.
Una de ellas era la belleza. Y esto me lleva a una frase que te he escuchado a ti muchas veces,
muy buena, que dices, bueno, no muchas veces, te la he escuchado una vez,
pero bueno, me ha quedado grabada. La belleza es una actitud.
¿Me equivoco? ¿Es así? La belleza es una actitud.
Sí, lo he visto en más de 35.000 horas de consulta.
Personas, hombres y mujeres, que no se sentían bellos o atractivos,
que tenían, entre comillas, para que la gente no se confunda,
trastorno dismórfico corporal, se llama. Es como uno verse más feo de lo que es,
o uno verse horrible sin serlo. ¿Y qué es lo que se ha encontrado?
Que cuando la persona se mira al espejo y dice un día, Dios, qué bien que lo hiciste,
sin ser argentino, dice Dios, qué bien que lo hiciste.
Ese día la persona actúa en concordancia con eso.
Y entonces se arriesga más, es más atrevida, es más segura su manera de caminar,
su manera de mirar, y eso produce una retroalimentación con la gente que la rodea.
Si tú te levantas un día y dices, Dios mío, qué asco,
y entonces empiezas a mirarte todos los lunares, los granos que tiene ese día,
no caminas, te arrastras como una miba y obviamente la gente te va a pisar.
Es una actitud. Y por eso la gente que es infiel, entre otras cosas,
en proporción muy alta, prefieren personas que no son tan bellas
como la persona que supuestamente aman.
Y bueno, eso sería otro tema para hablar.
Otro tema. Pero mira, voy a enlazar esto con algo que te quería comentar
con respecto a la psicología y al libro,
y a lo que seguro que mucha gente dice de ti y no te digo de mí.
Nosotros tenemos frases bastante categóricas, por ejemplo esta,
la belleza es una actitud, y manejamos conceptos que a veces para la población
son difíciles de entender. Por ejemplo, el riesgo de.
Por ejemplo, comer bien disminuye el riesgo de padecer cáncer.
Y entonces inmediatamente alguien te dice, yo comía bien y he tenido cáncer.
Yo he tenido una actitud buena con respecto a mí mismo, me he mirado al espejo
y he dicho voy a probar la oposición y no la he aprobado.
Perfecto. La cuestión es que esa actitud es una actitud que te hace más proclive,
que aumenta las posibilidades o en el caso de la dieta disminuye el riesgo,
pero no es una garantía. Y la pregunta que te quería hacer es la siguiente.
Me ha ocurrido esta mañana.
Quien nos esté escuchando que sepa que él no sabe la pregunta que le voy a hacer.
A ver si le meto en un brete.
¿Qué contestas cuando alguien te dice...?
A ver si es verdad, porque es algo que nos encontramos mucho los noticionistas.
Pero en otras áreas. ¿Qué contestas? Es la pregunta.
Cuando alguien tiene el colesterol por las nubes, pongamos a 340,
que es una cifra alta, y te dice que lo suyo es psicológico
y que quiere bajar esa cifra con su mente.
¿Para qué te ha dado esta pregunta? Un poco para desmontar a esos que dicen
que eres tan categórico y que pretendes que alguien apruebe una oposición
mirándose al espejo sin estudiar.
Paciente con 340. Y te dice, quiero bajarlo con mi mente.
¿Tú qué le dices?
Bueno, le digo primero que te lea para entender que el colesterol está inflado.
Es decir, que esos datos no son...
No, es decir...
Yo sí creo que hay...
Cuando una persona...
Lo que sabemos hoy día del estrés es cuando baja el estrés,
cuando una persona es capaz de sentir
que ejerce un control sobre el estrés,
todo el organismo empieza a funcionar bien.
El cerebro, y obviamente la mente, que la mente no es el cerebro,
la mente es el sistema de procesamiento de información
que se monta sobre el cerebro.
Entonces, yo lo que le diría a esa gente,
yo le diría que la parapsicología no existe
y que lo que usted tiene que hacer es
crear una vida mejor,
donde haya menos estrés,
donde haya un ambiente motivacional que realmente usted lo disfrute,
una vida placentera,
donde haya una vida de autorrealización,
donde usted pueda desarrollar sus virtudes,
y además una vida con significado.
Cuando usted tenga esas tres cosas,
y si no le baja el colesterol,
pues vaya donde el médico,
o si quiere vaya antes por las dudas.
Bravo, ser más fuerte que la adversidad,
dices en el libro, son dos cosas.
La primera, sacar callos,
fortalecer, leo literalmente,
fortalecer la tolerancia a la frustración,
me gusta mucho,
y dos, ponerse a prueba, y abro comillas,
las adversidades forman parte de la vida.
¿Cómo nos lo explicas esto en esta pandemia
que estamos con tanta gente muriendo
y con tanta gente sufriendo,
incluso perdiendo el trabajo?
Sí.
No sé, ¿cómo lo traducirías?
Mira, nosotros veníamos de la idea
de que éramos una especie invulnerable,
que nosotros nos apoderamos de la naturaleza,
que teníamos una tecnología de punta,
y entonces aparece una hebra de ácido ribonucleico,
chiquitita, muy chiquitita, muy chiquitita,
que nos arrodilla a todos.
Entonces, ¿eso qué significa?
Significa que somos más frágiles
de lo que pensábamos,
y que la vida es frágil,
y a la vida hay que ayudarla, ¿sí?
Hay que darle una mano,
porque a veces el sistema inmunológico no alcanza,
y que, al ser frágiles,
no implica que uno no pueda enfrentar.
Por eso cito ese párrafo de Mackenzie,
de la poeta, no sé si es poeta o poetisa,
escoseza, ¿no?
Que la fortaleza no está en el roble
que ve ir y venir la tormenta,
sino está en el retoño,
esa pequeña flor que se abre en la nieve.
¿De acuerdo?
Lo tenía apuntado para leerlo,
ya que lo dices en memoria.
Es que nosotros no podemos ver la vida
como una ola de felicidad que viene
y barre con todos los males.
No, tenemos que ver la vida
como una lluvia de pequeñas alegrías.
Es decir, en la vida está el sufrimiento,
en la vida está el enfrentamiento,
el esfuerzo, ¿sí?
El saber perder.
Entonces, cuando digo que la vida es adversidad,
y yo pongo el ejemplo,
yo cuando nací,
yo pongo dos estilos.
La gente que piensa que la vida
es como un lago transparente
en Bariloche o en Suiza,
entonces se sientan,
y está todo hermoso,
y se cae una piedrita
y empiezan unas ondas
y la persona dice,
Dios mío, ¿qué es esto?
Y se asustan.
Y están los otros donde yo estoy,
yo creo que está la mayoría,
donde la vida es un río desbordado
que baja de la punta de una montaña
y nos tiran,
nos tiran,
como decía Heidegger,
el estar ahí,
nos tiran a la vida.
Entonces uno tiene que aprender a sobrevivir,
a nadar,
agarrarse de otra persona, ¿sí?
Entonces la gente que logra pasar por todo eso
tiene autoeficacia,
es un guerrero,
es un luchador.
Porque yo me pregunto,
igual que pasa con todos los libros
de crecimiento personal o de la mayoría,
¿por qué en los libros de crecimiento personal
nunca ponen lo malo?
¿Por qué no ponen...?
Nunca he visto ningún libro de crecimiento personal
que hable de Siria también,
que hable de lo que pasa en África,
que habla de la gente sin trabajo,
que habla de muchas cosas,
porque con el peace love
no llegamos a ninguna parte.
Entonces yo en este libro
lo que he querido es
ni entrar al fatalismo,
que es malo,
obviamente,
ni entrar al optimismo extremo,
que es malo.
Y yo te quiero hacer una pregunta,
a ver tú que me contestas.
Mira,
vamos a suponer que tú y yo
somos dos soldados,
que andamos con un rifle,
cada uno caminando por un caminito chiquito
en la guerra del Vietnam,
donde los tipos del Vietcong
estaban todos...
Aparecen escondidos los árboles.
Sí, exacto.
¿A quién prefieres tener a tu lado?
¿A un pesimista o a un optimista?
Por supuesto al pesimista,
porque al optimista le van a pegar a tiros
y se lo van a cargar.
Lógico, se va a mover un árbol,
le va a decir
no seas...
No, no te preocupes.
Es un pajarito,
es un pajarito,
pum, chao, adiós.
Entonces,
lo que he pretendido en el libro
es dejar esa dosis de realismo,
¿sí?
Sí, de hecho...
En terapia...
Sí, perdón,
te quiero tener...
En terapia cognitiva
pensamos
que todo ser humano sesga
para cualquier lado,
de acuerdo a lo que cree,
¿sí?
Si es congruente con tu creencia
se procesa más fácil.
Entonces,
¿qué es la cura para nosotros?
Es llevar a la persona
lo más cerca al realismo posible.
Entonces cuando tú dejas de sesgar
ocurre lo que decía Buda
o lo que dicen los científicos.
Ves las cosas como son, ¿sí?
Y al ver las cosas como son
puede que te asustes,
pero tenés datos,
tenés información,
estás viendo exactamente lo que es.
Y ahí es donde nace
la estrategia de resolución de problemas,
¿de acuerdo?
La irritación
es lo peor que puede hacer uno,
¿sí?
Yo prefiero estar con un ojo hinchado
y no con
el alma en dignidad,
¿sí?
Es cierto, es cierto.
Voy a leer tres fragmentos que corroboran
que en tu libro, repito,
para quien acaba de llegar,
compráoslo ahora mismo,
más fuerte que la adversidad.
Un libro que además se lee rápidamente,
tiene un montón de información,
bibliografía científica, por supuesto,
pero que te deja un pozo alucinante.
Tres frases.
Y luego pondré alguna consideración.
Pilla papel y...
Bueno, a ti no te hace falta coger papel y boli,
pero voy a decir un montón de cosas rápidamente.
Frase literal del libro.
El catastrofismo es malo,
pero el optimismo irracional
no se queda atrás.
Otra.
Somos malas personas...
Esto es una frase de Seneca, no es tuya,
pero tú la desarrollas, ¿vale?
Somos malas personas entre malas personas
y una sola cosa puede calmarnos.
Tratarnos bien.
Y luego hablas
de fomentar la comunicación
para prevenir las consecuencias del confinamiento,
es decir,
o para tratar incluso las consecuencias del confinamiento,
que es algo malo que está ocurriendo,
pero pese a todo,
pese a este pesimismo que es constructivo
y que es necesario,
aportas herramientas.
Y la última consideración,
y ya te dejo hablar,
bueno, dos consideraciones.
Tú decías que cuando naciste,
has mencionado cuando naciste,
y de hecho en el libro
hablas también en ocasiones de tu pasado,
la gente dice
hostia, es que el pasado era mejor.
Y el pasado era una mierda.
Con perdón, ¿eh?
Hoy realmente,
incluso pese al coronavirus,
estamos mejor que lo que estaban nuestros abuelos, ¿no?
Y por tanto hay que ser realista,
pero también hay que mirar la realidad como es,
es decir,
estamos avanzando
y ya tenemos la vacuna en muy poco tiempo.
Y voy a decir una consideración más,
vaya refrito que estoy metiendo,
pero necesito decirlo.
Porque,
para quien no lo sepa,
yo no soy perfecto.
Es decir,
yo no sigo un estilo de vida 100% saludable,
igual te rizo tampoco,
y no lo sé,
lo sé porque lo conozco
y lo sé porque lo dijiste en Radio Nacional de España este domingo.
Porque tú pasaste una adversidad
mientras escribías el libro,
lo detallas, ¿verdad?
Un herpes terrible
que te enganchó el trigémino,
y dijiste en la radio
que a ti mismo te costó aplicar lo que dices aquí,
¿verdad?
Y esto me lleva a una frase de Amélie,
de la película Amélie,
que es la siguiente,
cuando el dedo apunta al cielo,
el tonto mira al dedo.
Que seguro que viene de algún sabio,
seguro que tú sabes quién es ese sabio.
Una dosis de pesimismo es necesaria,
en resumen,
es necesario saber
que estamos rodeados de malas personas,
pero que tenemos que tirar
hacia la bondad,
hacia el positivismo,
y que si alguien está tentado
de juzgar lo que dice Walter
por cómo es Walter,
o lo que dice Julio por cómo es Julio,
que se acuerde de esta frase,
que la leí, la escuché en Amélie,
pero bueno, no sé si es de algún sabio
o sabia anterior.
Nada más, profesor, doctor,
¿qué opina de este rollo?
Yo estoy de acuerdo,
es que es casi que evidente.
Estoy tratando de ver
qué palabras uso.
Mira, me voy a meter por este lado.
Hago un paréntesis,
uno cuando piensa,
uno ve opciones,
y dice por aquí llego,
por aquí llego,
pero por este llego mejor.
Yo no creo que el ser humano
sea esencialmente bondadoso.
Tampoco creo que sea esencialmente bueno.
En eso soy más existencialista.
Creo que somos lo que nosotros
hacemos de nosotros,
pero si uno ve el mundo,
no ve realmente,
uno va a decir,
sí, hay bondad en algunas partes,
pero esa bondad,
hay tanta bondad
como cuestiones malas
o como maldad.
Entonces,
una cosa importante,
considerando esto entonces
para el coronavirus,
es que uno tiene el derecho
a no querer.
Uno tiene el derecho,
insisto, a no amar.
Lo que no tienes el derecho
es a violar los derechos de los otros.
Y nadie tiene el derecho
a que lo amen,
porque entonces sería, no sé,
sería sobrenatural.
Entonces uno puede elegir
sus amistades.
Y en el coronavirus,
lo que me dicen,
en todo esto que está pasando,
porque el confinamiento
aparentemente se acabó,
pero yo sigo aquí a donde estoy
con la libertad ilimitada.
Es un confinamiento más amplio.
Entonces me dicen,
bueno, pero es que
a tal amigo yo no me lo aguanto.
A tal persona que,
a la amiga de no sé qué.
Y cuando tú analizas
por qué no se lo aguanta,
es porque son personas muy tóxicas.
¿Sí?
Hay personas tóxicas.
Hay personas que les enferman a uno.
Yo he tenido amigos que
que se dedicaban
a ver mi contradicción.
Es decir, dos tuve, dos,
que ya no son amigos.
Que eso es una pesadilla.
Ex amigos.
Sí, sí, ex.
Y se los dije, ¿por qué?
Yo soy capaz de romper una relación.
A mí el apego no me,
no me engancha.
Sí, lógico.
Es decir, inclusive es por el bien de ellos
que uno les debe decir también,
vea, no hagas esto.
Sí, sí, sí.
Pero vos en 1979,
en un artículo que publicaste
en tal lado,
decías que otra cosa.
Entonces, yo tenía que defenderme.
Sin felicidio.
Entonces, cuando uno
siente que con las relaciones interpersonales
tiene que estar en una especie de estrado,
justificando cada acto suyo,
explicándolo,
demostrando que uno no es un animal,
de que uno tiene buenas intenciones,
pues empaque y váyase.
Porque ahí no es.
Ahí no es.
Es decir, hay gente que te puede hacer daño.
Y yo me alegro que en este proceso
la gente haya vuelto la mirada
hacia su propia singularidad,
a su individualidad,
que no es narcisismo,
que no es egoísmo,
porque la gente está confundiendo
el narcisismo con autoobservación.
Hay unos enredos ahí.
Y la gente cuando llega a su singularidad
dice, caramba,
yo tengo estos principios
y yo tengo esta dignidad
por el hecho de estar vivo.
¿Y por qué voy a negociar con esto?
Cuando uno tiene claro eso,
estimado amigo,
te volvés,
no invulnerable,
pero absolutamente claro en tu accionar.
Porque hay cosas que no vas a negociar.
A mí me han echado de muchas universidades.
De la mitad de la que he estado.
Porque no he negociado.
No he negociado
porque creo en la libertad de cátedra,
etcétera, etcétera, etcétera.
Entonces cada uno debe rescatar sus principios,
sus valores en esta adversidad
y que ese viraje,
que los valores alumbren
para dónde vas.
Los valores son una linterna
que te indica el camino que tienes que seguir.
Bueno, si me sigo emocionando,
sigo hablando.
Me encanta.
Me encanta escucharte hablar.
Dale, dale.
Voy a preguntarte por...
La otra vez que hablamos tú y yo,
hablamos de la competencia inconsciente
de ese concepto tan bonito.
Y ahora lo voy a enlazar con el epílogo de tu libro.
Dice, como te habrás dado cuenta,
este libro no es un manual de primeros auxilios,
sino el intento de crear un espacio de reflexión
sobre el tema de la adversidad en general,
incluyendo el caso de la coronavirus
que tanto nos agobia a día de hoy
y sus implicaciones en nuestra calidad de vida.
Es decir, claro, si alguien coge este libro,
que es maravilloso,
insisto, recomiendo.
Walter Riso, más fuerte de la adversidad.
Pensando, esto me va a curar el coronavirus
y no me hace falta poner la vacuna,
pues no.
Es decir, se equivoca claramente.
Su manual que te da, que te orienta
y que te permite, en mi opinión,
llegar o acercarte, acercarte
a la competencia inconsciente.
¿Qué es la competencia inconsciente?
Cuando haces las cosas bien sin pensar.
El primer paso es la incompetencia inconsciente,
lo haces mal y no eres consciente de que lo haces mal.
El segundo es la incompetencia consciente,
lo haces mal pero te das cuenta.
Siguiente, competencia consciente,
lo haces bien pero piensas todo el rato en ello.
Y por último, la competencia inconsciente,
que es que lo haces bien pero no te esfuerzas en ello.
Vale.
Y esto lo quiero enlazar, y ya acabo,
con un poema de Mario Benedetti.
No sé si lo conoces.
Dime si lo conoces.
Ustedes y nosotros.
¿Lo conoces, Walter?
¿Estás ahí?
¿Voy hablando solo?
Pues leo el fragmento y mientras se reconecta.
Hay un poema que me gusta mucho de Mario Benedetti,
que es Ustedes y nosotros.
Aparece en este libro de aquí.
El amor, las mujeres y la vida.
Y empieza así.
Ustedes cuando aman exigen bienestar
una cama de cedro y un colchón especial.
Nosotros, cuando amamos, es fácil de arreglar.
Con sábanas, qué bueno.
Sin sábanas, da igual.
Y entonces sigue avanzando el poema.
No lo voy a leer entero porque es que si no da tiempo
y quiero escuchar a Walter.
Y dice...
Ustedes...
Un momento, eh.
Aquí.
Ustedes cuando aman al analista van.
Él es quien dictamina si lo hacen bien o mal.
Nosotros, cuando amamos, sin tanta cortedad,
el subconsciente piola se pone a disfrutar.
Bueno, pues si está todavía Walter por ahí
y nos ha cortado la comunicación.
¿Qué opinas?
¿Me escuchas?
Te escucho perfectamente.
¿Estabas ahí todo el rato?
¿O no has escuchado el fragmento?
No, no, no.
Ustedes cuando aman al analista van.
Él es quien dictamina si lo hacen bien o mal.
Y nosotros, cuando amamos, sin tanta cortedad,
el subconsciente piola se pone a disfrutar.
¿Esto es competencia inconsciente?
¿Esto tiene que ver con tu objetivo?
¿Qué opinas?
Eso es...
¿Qué es eso?
Eso es genialidad uruguaya, ¿sí?
Bravo.
Sí, señor.
Uruguayo.
Sí.
Uruguaya total.
En primer lugar, ir donde el analista,
a mí no me parece...
Mira, el día que uno le diga al analista
estoy cansado de ir donde ti,
ven tres veces por semana hace cuatro años,
te vas a la mierda y se va, se curó.
¿Ya?
Sí, sí.
Entonces, claro, es que no te tiene que decir nadie
porque eso se impone como una verdad esencial,
fundamental.
Sí, y cuando dice piola,
piola significa simpático,
como que es un buen tipo,
como que sabe por dónde va la cosa, ¿no?
Entonces, a ver,
yo pienso que todos tenemos...
¿Qué estoy viendo en los pacientes?
Estoy viendo que me dicen...
Y todo esto va en relación a lo que dijiste.
Esa poesía no la conozco,
y yo pensé que yo conocía todas las poesías de Benedetti.
Bueno, a mí me gusta Benedetti,
los poetas limpian el piso con él,
pero es porque no entienden quién es Benedetti.
Entonces, sí,
hay una capacidad, ¿sí?,
que mis pacientes me la están mostrando ahora.
Me dicen,
doctor, yo nunca imaginé que yo pudiera ser tan fuerte.
Yo nunca imaginé que yo tuviera tanta resistencia.
¿Han hecho un curso especial?
¿Han hecho un posgrado en Harvard?
¿Han ido a un retiro?
No, lo tenían incorporado.
Porque cuando yo hablo del guerrero interior,
a mí mi época es Castaneda y todas esas cosas,
y me gusta México por los guerreros,
lo digo en un sentido de lucha, ¿no?
Entonces, el guerrero interior siempre lo tenemos ahí, ¿no es cierto?
¿Cuántas peleas ha peleado el sistema inmunológico por vos y por mí?
Que no tenemos la menor idea.
Pero en una situación límite tenemos que tomar la conciencia
y llevarla al sistema inmunológico
y yo hacerme cargo desde mi actitud consciente, ¿sí?
Entonces, esas personas tenían esa capacidad.
Lo que pasa es que el crecimiento real del ser humano
no está en aprender, Julio,
está en desaprender.
Estoy de acuerdo.
Yo en los colegios pondría materias,
desaprender uno, desaprender dos, desaprender tres,
correlativas y obligatorias.
Porque lo nuestro, es lo que intento en todos mis libros,
pero aquí especialmente, es un arrume de irracionalidad,
de cosas que no tienen sentido.
Vos estuviste en un bachillerato y yo estuve en un bachillerato.
A mí en el bachillerato me enseñaban las derivadas,
los integrales de números complejos,
las integrales de números imaginarios.
Decían, qué mierda me sirve eso a mí.
Y me enseñaron el volumen de la esfera
de tal manera que, todavía lo sé,
cuatro tercios de pi por radio al cubo.
No ha influido en mi vida para nada.
Si me hubiesen enseñado a cocinar,
si me hubiesen enseñado...
O hacer el IVA, hacer la declaración de la renta.
Sí, sí.
O a mirar el firmamento como hacían Epicuro
y la relajación de dejarse ir.
Es decir, si me hubiesen enseñado a defenderme,
a defender mis derechos,
a defender los derechos de los otros,
a descubrir cuáles son mis principios.
Si me hubiesen enseñado eso.
Aceptar el diferente.
Si me hubiesen enseñado eso.
Genial.
Pero si yo era un tipo que sabía que me iba a ir por humanidades.
Entonces, ¿para qué me daban eso?
Entonces, uno desaprender es
todos esos esquemas que te hacen sufrir.
Quite, quite, quite.
Y yo en terapia, a la hora de la verdad,
no hago otra cosa que esa.
Es que yo cuando vi que Krishnamurti...
Porque Krishnamurti es impresionante.
Cuando yo leí a Krishnamurti por primera vez
y veía que él decía que todo conocimiento es pasado
y no sirve para nada.
Yo decía, ¿qué quiere decir este tipo?
Y después lo entendí.
Yo tenía 17 años
y leí La Libertad Primera y Última de Krishnamurti.
No se asusten por la ambulancia.
Estamos en Barcelona.
No entra en tu casa.
En mi casa no es.
Entonces, La Libertad Primera y Última.
Yo les digo la verdad.
No pude leer un libro más durante un año.
Imagínate.
Es tan iconoclasta
que te remueve todo.
Las situaciones límites te ponen a pensar.
Porque no puedes esquivarlas.
Porque el sufrimiento es información.
Y esa información es tan fuerte
que pasa por encima de todo tu mecanismo de defensa.
De todas las cosas que has armado para evitar.
Y llega el disco duro.
Y lo entendiste.
Es como si yo metiera el dedo en el enchufe.
¿Vos creés que porque le decís al niño
no metas el dedo en el enchufe,
el niño no lo va a meter más?
El niño si recibe
su choque eléctrico cuando mete el dedo en el enchufe,
lo va a entender
hasta con la última célula de su cuerpo.
Meridianamente.
Sí, exacto.
Entonces, hay cosas que solamente
entran por la experiencia
y no por lo conceptual.
Y es lo que trato de mostrar en el libro.
Dar un enfoque motivacional.
Que la gente dice
no, es que es un lugar común.
Que si te tumban, que te parés.
Pero no es un lugar común.
Ahora, estaba viendo
al ex presidente
del Uruguay, Mojica,
que renunció, esto fue hace poquito,
a su curul de senador
y decía
el triunfo no es alcanzar la meta,
es intentarlo
todas las veces que seas capaz.
Y bueno, si no le gusta eso...
Te he copiado.
Ojalá yo pudiera tener...
Tú lo has dicho muchas veces.
Pero bueno, sigue. De hecho lo dices aquí.
En tu libro lo dices.
Pero bueno, sigue.
El asunto es que si lo dice
Confucio, está bien. Si lo dice
Mojica, está bien.
Y si lo dice mi tía, está mal.
¿Y por qué mi tía no va a tener la misma
razón que los otros?
Ahora tenés que pedir permiso
a los expertos para hablar.
No. Uno tiene el derecho a dar sus opiniones.
No hay tantas verdades
como opiniones. Pero sí hay opiniones.
Mira, te voy a leer un fragmento de un
artículo que publiqué hace un tiempo. Se llama
La ponzoñosa industria del
detox. Sabes que los nutricionistas
serios odiamos esto del detox.
Y lo empecé así.
Lo publiqué en 2015. Opino
que tanto la educación primaria como la secundaria
deberían incluir una nueva área de conocimiento
denominada escepticismo.
Podría añadirse perfectamente en el plan
de estudios a las áreas ya establecidas.
De hecho, pongo. Si yo fuese
profesor, el primer día de clase les mandaría
de deberes enumerar motivos por los que
no resulta conveniente hacer deberes.
El segundo paso sería
hacerles razonar por qué deberían dudar
de mi validez como docente.
Total que esto viene del escepticismo
y a lo que tú has dicho de desaprender.
Y luego otro artículo que
publiqué titulado Resistencia nutricional
que digo así. No dejo de
insistir en que no es tan importante
esforzarnos en comer saludablemente
desde ahora hasta el último día de nuestras extrañas
vidas como más bien fijar
la atención en las piedras, los socavones, los
zarzales, los barrizales o las murallas que cada
100 metros entorpecen
nuestro camino hacia una dieta sano.
Que yo creo que en tu caso tal y como explicas con tus pacientes
es un poco lo mismo. Es decir,
no es tanto que tú le des
los tips y las claves para ser feliz
si es que existe eso, sino
sobre todo como haces en el libro. Sí, si quedas
algunas claves, porque es cierto que hay algunos consejos
más generales, pero sino sobre todo
que desaprendamos
conceptos erróneos o actitudes
erróneas que nos llevan
a una mala vida
mental, no sé cómo decir, a la salud mental
y digo dos cosas más y te dejo.
Hay una frase que me gusta mucho
en el libro que
dices a veces el camino del
crecimiento es el cansancio.
Que me ha encantado.
Y la segunda cosa, depresión
no es igual a tristeza.
La tristeza, dices, se caracteriza
entre otras cosas por el desamor
perdón, perdón, perdón. La depresión
se caracteriza entre otras cosas por el desamor
personal y sin embargo la tristeza
aunque tiene otras características
tiene también como característica principal
que el sujeto se sigue queriendo.
Y esta tristeza que nos
ha invadido a muchos en la
infección por coronavirus, en la epidemia
y en el confinamiento
propones abordarla
si es necesario con ayuda psicológica, por supuesto
escribiendo, haciendo ejercicio
me gusta mucho, por supuesto
comiendo saludablemente a largo plazo
hablar, no descuidar el arreglo
personal e intentando
huir de la soledad de piel.
Este par de conceptos me gustaría
que hablases. El camino del crecimiento
es el cansancio, que es maravilloso
y luego lo del desamor
la tristeza...
¿Qué opinas?
Hay un camino que es el de
no sé cómo se dirá en España
la jartera
Estoy jarto, estoy
cansado.
En la Argentina dicen podrido
en cada lugar dicen jarto, pero todos coincidimos.
Es entrar
al desapego por
la puerta de atrás.
Los que entran por la puerta de adelante entran
iluminados.
Entran porque
entendieron, qué sé yo. Pero un buen día
vos te mirás al espejo
vuelvo al espejo
y decís me cansé
ya no más
voy
a cambiar
toqué fondo
hasta aquí hemos llegado
y es como el cansancio de ser
imbécil. Es el cansancio
de decir sí cuando quiero decir no
es el cansancio de sentirme
más feo de lo que soy
es el cansancio
de
hacer mi propia
revolución.
Y en lo otro que me
preguntas que es
la tristeza
la depresión, el desamor
los tips para la tristeza
Hay algo muy importante
con la moda de la
inteligencia emocional
quizás he olvidado un poco
que hay emociones
que son básicas
que son primarias
que han servido
para la evolución de la especie que tienen un
arraigo filogenético
y esas emociones siempre van a estar
con nosotros porque nos van a
defender
por ejemplo la ira, el miedo
el miedo es que escapas
o que luchas
bueno ahí explico
la función para que la gente entienda
y la tristeza
se ha comprobado
que lentifica
todo el software mental
para que uno pueda
no perseguir un imposible
en el caso del duelo
y que uno
pueda encontrar en su archivo
personal posibles
soluciones a los problemas que tiene
la ira está hecha
para pelear
mejor dicho no está hecha para
pensar, el miedo no está hecho para pensar
la tristeza está hecha para pensar
yo puedo
decir que cuando
hay veces en que yo he estado triste
que me pongo una bufanda tipo mayo francés
y eso es como inconsciente
y agarro las obras completas
de Freud que yo no me lo aguanto a Freud
pero de todas maneras agarro las obras completas de Freud
y salgo por la calle
es porque te entra una cuestión existencial
tenés que pensar, tenés que sentarte
a pensar
¿Puedo explicar una anécdota muy rápida que te va a gustar?
Olga y yo estuvimos viviendo un año en Valencia
y teníamos muchos problemas, por la escuela de nuestras hijas
que era un rollo
tuvimos la sensación de haber retrocedido en el tiempo con la escuela
porque no nos gustaba nada
y Olga durante un año entero
me explicaba
la tristeza
la tristeza que a ella le ocasionaba
esta situación sin salida
porque no tenía salida, es decir, no teníamos otra opción
te lo aseguro
fuimos de Barcelona a vivir a Valencia
porque no teníamos otra opción
y no teníamos otra opción
y yo estuve tentado de decirle
pero soy una persona que intento pensar antes de hablar
estuve tentado de decirle en más de una ocasión
Olga, si no tienes solución, ¿por qué le damos tantas vueltas al problema?
¿vale?
así en plan machito con la solución
pero no lo dije
no lo dije porque es una mujer maravillosa
y no lo dije porque queda un poco prepotente
pero te juro que no pensé
pues bien, la solución Olga la encontró
Olga encontró la solución
estaba la solución
yo no la veía, ella tampoco la veía
pero Olga encontró una solución
¿cómo? con esa tristeza que tú has dicho
que lo obligó a buscar dentro de ella misma
aunque no estuviera, no sé cómo porras
pero la encontró
de ahí la importancia de estos sentimientos
¿qué opinas?
claro, es que lo más importante
es que la gente diferencia depresión de tristeza
¿sí?
como la tristeza es una emoción básica
llega, dura un tiempo
y se va, cuando yo me siento triste
a veces digo, hola tristeza ¿cómo estás?
y me la meto al bolsillo
le digo, acompáñame
y decime qué es lo que tengo que hacer
vos funcionás a media máquina
pero funcionás
la depresión
es
un trastorno
psicológico
que no cumple ninguna función
podríamos prescindir de la depresión
la depresión
es una enfermedad
heterogénea, es decir, te afecta a todas las áreas
la tristeza no, te afecta a todas las áreas
te afecta
la alimentación, te afecta el sexo
el sueño, todo, no te provoca
levantarte por la mañana
te aíslas
hay una serie de características que en el libro
las explico, entonces una persona puede ver esto
y decir uy, estoy deprimido o estoy triste
y ve para qué sirve la tristeza
pero la más importante es la autodestrucción
del yo
en la depresión hay una autodestrucción
del yo, solamente hay
yo diría, no solamente
pero yo diría que hay dos
enfermedades psicológicas
que te llevan al fallecimiento
una es la depresión
otra es la anorexia
entonces
como se lo olvide la digo yo
lo has dicho
entonces
le tenemos miedo al sufrimiento
yo en una parte hablo
de las enseñanzas que puede dejar el sufrimiento
cuando uno, pero no
ponerle velas
y no el sufrimiento masoquista
no
el sufrimiento constructivo
de niche, si
para alcanzar una meta, es información
si tú ahora sales de tu casa
y un vecino no te saluda
o no, vas a un debate
y sentís que el tipo te gana en el debate
que piensa otra cosa
y no duermes tres días
y tenés pesadillas con que ese tipo
te está persiguiendo con un hacha
entonces
ese sufrimiento
es información, te está diciendo
no sabes perder pelotudo
no sabes perder
el sufrimiento
puede ayudarte
entonces lo que yo
pretendo con el libro es
que la gente
descubra que hay un crecimiento
postraumático
que no necesariamente uno tiene que tener un estrés
postraumático y que ese crecimiento
postraumático
que yo lo separo de la resiliencia
porque tomo
la visión anglosajona
el crecimiento postraumático
es que tú vuelves
a lo que eras
con dolor, con sufrimiento
pero vuelves a lo que eras
y estás más fuerte
has adquirido una nueva visión de ti mismo
una nueva visión de los otros
una nueva visión del mundo
y tu relación con cada uno de ellos
ese crecimiento existe
se puede dar
no es difícil
simplemente es
ahora tú decías lo que estabas allá
y tú le decías a Olga
que no podemos escapar
sí, es verdad
pero
en esa situación ella encontró la solución
y a veces la solución
¿sabes cuál es?
es increíble, pero uno siente alivio con esto que voy a decir
aceptar lo peor que pueda pasar
es entregarme
incondicionalmente a lo inevitable
lo que yo llamo
la filosofía del importaculismo
versión vegetariana
me importa un rábano
entonces
el importaculismo
claro, entonces
aceptar lo peor que pueda pasar
es, voy hasta el final
porque mira, hay cosas que tú sabes
que vas a perder en la vida
hay cosas que sabes que si luchas por ellas
no las vas a ganar
pero también sabes que si no luchas
no te vas a poder, vuelvo al espejo
a mirarte al espejo porque te va a dar vergüenza
de vos mismo
entonces cuando
una persona tiene esa coherencia esencial
que es lo que pretendo
y esa motivación
como decía Michael Jordan
bueno, yo con el fracaso puedo
lo que no me perdonaría es no haberlo intentado
entonces yo le digo a la gente
inténtelo
yo vi a mis padres y a mis tías
emigrantes
llegar de polizón
a Brasil
a Brasil y los devolvieron
y volvieron a insistir
llegaron a Argentina y los devolvieron
volvieron a insistir y entraron
no sabían el idioma, no tenían profesión
no tenían un peso
y ¿cómo hicieron? levantaron una familia
todas levantaron la familia
es decir, es que el esfuerzo es
imprescindible para todo
entonces quizás
en esta posgubernidad
tengamos que cambiar eso
hay una frase que me gusta mucho que es
más vale una vez rojo que cien amarillos
¿la conoces? muy famoso
más vale una vez rojo que cien amarillos
prefiero ponerme rojo de vergüenza y hacer una demanda telefónica
que cien veces amarillo porque no lo he intentado
no me atrevo y me pongo amarillo
de vergüenza
más vale una vez rojo que cien amarillos
por no haberlo intentado
nosotros tenemos en terapia cognitiva
no todos lo usan
yo sí
ejercicio para enfrentar la vergüenza
¿y sabes cómo es?
enfrentarla, hacer la vergüenza
hacer cosas estúpidas a propósito
¿sí? ¿de acuerdo?
para ver que no pasa nada raro
¿sí? es decir, que la vida sigue
entonces
lo que quiero decir con
todo esto es
hay que intentarlo
por ejemplo, llego un paciente y me dice a mi
doctor, que me echaron del trabajo, yo no sé que hacer
listo, para adelante
ah no, que eso fue injusto, pues salga a la manifestación
arme un panfleto
proteste, tiene miles de cosas
mande hojas de vida, denuncie
y después de tres meses
el tipo me dice, conseguí un empleo espectacular
menos mal
que me echaron del primer empleo
entonces
yo creo que cuando uno está
en una situación de adversidad, hay que
esperar un poco a ver cómo evolucionan
las cosas, y lo importante es que esa espera
no sea dañina para mí
¿sí? que sea una espera
con lucha, con
afrontamiento
pero hay otro
dicho latinoamericano, que te voy a decir
no hay mal que dure
cien años, ni cuerpo
que lo resista
es maravilloso
es maravilloso, yo creo que
si uno entendiera eso, los psicólogos
nos moriríamos de hambre
y vais a la ruina
oye, nos quedan como dos minutos, creo
y quiero citar brevemente, a ver si nos dejan
que nos organizan esto, aquí las redes
sociales, que en el libro
hablas en dos ocasiones, bueno, hablas en varias ocasiones
de alimentación saludable, pero hay dos ocasiones que son
para mí importantes, y a ver si en un par de minutos nos puedes
decir algo, ¿vale?
Hablas del síndrome del comedor nocturno
y en otra ocasión del hambre emocional
y hay muchas personas que en el confinamiento, de hecho en España
la población ha engordado, de media
porque se ha quedado en su casa, y curiosamente
yo pensaba que no iban a engordar porque la gente
come muy mal fuera de casa, pues sí
han comido muy mal, y esto tiene que ver con la psicología
no tanto con la nutrición
desde el punto de vista nutricional, tú ya sabes
cuál es mi opción, pues no tener comida malsana
en casa, ojos que no ven
corazón que no sienten, y desde el punto de vista
psicológico, a ver si en un par de minutos nos puedes
decir algo. Mira, el peor
enemigo de la
sobrealimentación es
la ansiedad, y su primera hermana
que va detrás que es la depresión
la depresión
es
una manera de ver el mundo
triste, oscuro, pero
una tristeza mala, oscuro
pronóstico, no tiene
sentido mi vida, no hay placer
y la gente busca ese
placer en la alimentación
entonces a veces las personas deprimidas
se compran una caja de 24 donuts
y entran en un atracón
y no es solamente
un trastorno de
la alimentación, es también una depresión
y siempre
hemos sabido en psicología que
comer
el hecho de comer es incompatible con la
ansiedad, o sea, que puede bajar la
ansiedad la alimentación
si se alimentaran bien
quizás no importara
pero todos los estudios que se han
hecho para enfrentar las fobias
usaban relajación
como una respuesta incompatible
con el sistema simpático y
la alimentación, entonces cuando
una persona está ansiosa
se alimenta para
bajar la ansiedad
si esa persona aprende
otros métodos para bajar la ansiedad
o unos métodos
de distracción
porque aquí es muy importante crear
a mi alrededor microclimas de paz
y microclimas de placer
es decir, que me guste
que si yo voy a ver
una película pues yo me voy
a comprometer con la película
fíjate lo que hace una persona
con la película, se mete en la película y se olvida
y es como si estuviera hipnotizado
una hora y media
y después vuelve a la realidad, yo cuando era
chiquito y tenía un problema iba al cine
yo decía, ya se terminó la película y decía, maldita sea
tengo que volver al mundo
a mi vida
porque eso te
sacaba, entonces claro
yo creo que
yo sé que lo hacen
la gente que trabaja en nutrición
y
también tiene muy en cuenta la ansiedad
y no es
solamente con cosas dulces
es por el solo hecho
de tragar
el solo hecho que entre algo
entonces es como si
como si eso activara el sistema
parasimpático
estoy inventando
y eso hiciera que
mi respuesta no sea tan intensa
y persistente desde el punto de vista
emocional
para terminar lo que quiero decir es
primero darte las gracias Julio
porque yo confío
mucho en tu opinión
y además
aunque estemos
en profesiones distintas
yo creo que los dos estamos
alineados
contra el negacionismo
y contra la pseudociencia
entonces, eso me parece
fundamental que es una postura epistemológica
frente a la vida misma
y ser más fuerte que la adversidad
es un libro que lo escribí realmente
con el corazón
traté de buscar esas investigaciones que son
fáciles de explicar pero que a la gente
le abren la mente
y la respuesta que he tenido hasta ahora
de que se ha lanzado desde Chile
hasta Estados Unidos, muchas partes
el feedback es muy bueno
no hablo de ventas
por ahí debe estar la editorial
y va a decir como que no, bueno si
yo se que las ventas son importantes pero
lo que más me interesa a mi es que le sirva a la gente
y si, y si
y si le sirve
así sea para decirme este libro no sirvió
para nada para mi, eso le sirve
eso también le sirve
entonces, bueno
solamente tengo
palabras de agradecimiento
para vos
lo mismísimo digo, para mi es un honorazo
increíble, a todo el mundo que le he dicho
que iba a presentarte yo, se quedó de piedra y boquiabiertos
yo también, yo el primero
pero bueno, en la vida cuando haces las cosas como tú
porque yo te conozco y eres
una persona muy altruista y que en cuanto
alguien te pide un favor te desvives, claro no puedes
hacer un favor a 40 millones de personas
porque eso es absurdo
pero yo se que tú lo haces de corazón
aparte de hacerlo bien y aparte de tomártelo
en serio y ser más fuerte que la adversidad
incluso escribiendo un libro en plena pandemia
pero bueno
por eso y por muchas razones más, insisto, un honor
un placer, enhorabuena por el librazo
gracias por escribirlo de nuevo y gracias por
permitirme estar aquí, que se lo contaré a mi nieto
a sus pies, profesor
Bueno, muchas gracias
y espero que nos veamos
pronto, mañana creo que nos vemos
Sí, sí, mañana
mañana nos vemos, nos vemos online
un abrazo
chao, hasta luego, adiós
gracias, chao
