¡Gente! Nos encontramos en el North Capital Fórum 2024 y en este episodio, tuve la oportunidad de sentarme a platicar con Valeria Moy, directora general del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) para platicar sobre el panorama productivo de México, qué es lo que le falta para llegar al siguiente nivel, qué pasa con el nearshoring, cómo se verá con las reformas al poder judicial y mucho más.
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Hola, yo soy Moris Dieck consultor en estrategia de negocios, un apasionado de las finanzas y la economía y un firme creyente de que la educación e inclusión financiera son pilares fundamentales para el desarrollo y crecimiento de cualquier sociedad. Durante mi carrera, he ayudado a personas a mejorar su vida financiera y a empresas a alcanzar sus objetivos. En el 2017, emprendí un movimiento educativo con el objetivo de transformar la cultura financiera en México y el mundo. Actualmente soy conferencista, imparto cursos y creo contenido para distintos medios en temas relacionados a finanzas personales, inversiones, economía y negocios.
Señoronas, señorones, bienvenidos a un nuevo episodio de Dimes y Billetes,
justo en el North Capital Forum.
Y necesitamos de mantenerle largos Valeria Moy con nosotros,
Directora General del IMCO, Instituto Mexicano de la Competitividad.
Hombre, muchas gracias, gracias por la invitación.
Qué honor tenerte aquí.
Valeria, vamos al grano, porque tenemos poco tiempo contigo.
¿Qué le hace falta a México para llegar al siguiente nivel en productividad?
Le hacen falta muchas cosas, pero como somos muy puntuales,
les voy a hacer un punto.
Educación.
Educación, educaciónación, educación.
Sí, no es lo único.
Pero si hacemos cualquier otra cosa que hagamos que no tenga educación,
es decir, suponemos que ampliamos el mercado de crédito
y no tienes educación, vas a dejar una pata coja.
Si hacemos otro tipo de medidas relacionadas más con capital
y no mejoramos educación, vas a dejar otra pata coja.
Yo creo que no es solo educación, desde luego,
pero educación, o sea, no es posible, no está bien.
No podemos pensar en productividad.
Si tenemos chavos que terminan la secundaria
y que saben resolver una suma,
pero no saben aplicar esa suma en operaciones de la vida diaria.
Es decir, no pueden ir a la tiendita y hacer ellos la suma
de lo que deben y lo que les deben de cambio.
Algo estamos haciendo muy mal en términos educativos
si no podemos hacer eso.
¿Dónde identificas el dolor en el sistema educativo?
Yo lo identifico muy desde temprano,
muy desde la forma en la que se enseña a leer, a escribir,
la forma en la que enseñamos el pensamiento abstracto,
porque cuando hablamos de matemáticas,
la gente luego piensa qué difícil,
es que son dificilísimas las matemáticas.
Hombre, no hay nada más abstracto que un niño.
El pensamiento abstracto es inherente al ser humano,
es inherente a los niños, y lo ves todo el tiempo.
Algo perdemos en el camino y lo enseñamos muy mal.
Creo que hay algo ahí de eso.
¿Qué datos te reflejan a ti que hay un problema importante en la educación?
De los datos de la prueba PISA,
que yo sé que las métricas estandarizadas tienen sus problemas.
Sí, sí, sí.
Todas esas métricas estandarizadas,
todos hemos tenido que hacer alguna métrica estandarizada en la vida
y todos sabemos que hay algún problema con ellas.
Desde luego que lo hay.
Pero de cualquier manera nos dan una pista,
nos dan una pista de por dónde van las cosas.
No nos dan la receta, no nos dicen qué hacer,
no, eso no nos dicen.
Pero sí nos dicen que si tenemos niños,
chavos de 15 años que terminan la secundaria,
que terminan unos cuantos años de estudio,
ocho, nueve años,
y no pueden aplicar una suma a operaciones de su vida diaria,
algo estamos haciendo mal.
¿Ha ido empeorando la situación?
Sí, ha ido empeorando.
Desde luego el último dato que tenemos,
que es el dato posterior a la pandemia,
y claro, entiendo que hubo una caída global,
todo eso lo entiendo bien,
pero el pensar que como pasó algo en todos lados,
ya no, ay, pues es mal de muchos,
me parece un error.
En la pandemia se salieron un millón y medio de niños
del sistema educativo y no han regresado,
no han regresado, no han regresado.
O sea, olvídate de, bueno,
tenemos que recuperar el nivel educativo que se perdió.
No, no, no, no regresa.
Estamos hablando de personas que salieron del sistema educativo
y no han regresado.
Y esto ni siquiera toca, pues,
cómo vamos a hacer para revertir ese rezago,
que creo que hoy con lo que vemos,
ni el sistema de educación pública y tampoco el privado,
porque a veces nos hacemos bolas,
y tampoco el privado lo tienen claro.
¿Cuáles son las variables del...?
Se me hace que este es un problema estructural, ¿no?
Es totalmente estructural.
¿Qué cosas influencian este problema a nivel estructural?
Bueno, yo creo que aquí hay muchos temas políticos,
creo que hay muchos intereses,
creo que hay muchos temas sindicales,
creo que ha habido también cierto desdén
por la profesión del educador.
Ser profesor o ser maestro o maestra
no necesariamente es una carrera
que tenga la reputación que debería de tener.
Y yo nada más invito a quien sea que nos esté oyendo
que se anime, que vaya y dé una clase de lo que sea,
para que cuando dé esa clase
vaya agarrando un poquito más de respeto
por los educadores del sistema educativo.
¿Qué país te gusta que haya atendido este problema
de la forma correcta
y quizás que haya tenido los mismos problemas que México
pero haya podido salir adelante?
A ver, siempre usamos de referencia a los nórdicos
y Finlandia y el sistema educativo de Finlandia.
Y hombre, sí, pero por ejemplo,
Finlandia dejó de enseñar la forma
en la que nosotros enseñamos a leer y escribir en los setentas.
Hoy nosotros usamos la forma que Finlandia
desechó en los setentas porque no servía.
Entonces creo que hay muchas cosas que podemos leer de ahí.
No pretendería jamás,
vamos a aplicar ese modelo porque no estamos ahí.
Creo que hay muchos pasos que hay que hacer.
Pero empezaría por algo muy básico
que es atención a los niños.
Atención, verdadera atención.
¿Cómo vas a hablar de pensamiento abstracto
si los niños llegan sin desayunar a las escuelas?
Si tienen que caminar y trasladarse tres, cuatro horas.
Pues la verdad es que creo que sí tenemos que mejorar
un poco la forma en la que vemos
las condiciones estructurales de la educación.
¿Lo resuelve? No, no lo resuelve.
No es un problema fácil solución.
También sé que es un problema que tiene respuesta.
Y aquí hay ciertas cosas que son un poco contraintuitivas.
Por ejemplo, vemos el sistema educativo de Estados Unidos
que no lo usaría de ejemplo.
Me parece importante.
¿Por qué no?
Porque tiene la forma de evaluar,
la forma de atender al estudiante.
Hay cosas que a mí no me gustan nada de ese sistema educativo.
Pero de alguna manera,
cuando se llega a la educación terciaria,
los que llegan a la educación terciaria,
se da un brinco.
Se da un brinco que mejora impresionantemente la productividad.
Entonces, hay muchos modelos que podemos usar.
Hay muchas, más que modelos,
no me gusta la palabra modelos,
hay muchas experiencias que podríamos usar
para mejorar el sistema educativo de México.
Yo creo que no lo hemos hecho bien en ese sentido.
Hay mucho que hacer y lo que yo veo
es que estamos dando casi, casi que pasos en reversa.
Y eso es lo que a mí me preocupa.
Valeria, inversión en educación muchas veces retorna a largo plazo.
No, no, muchas veces, siempre.
Siempre retorna a largo plazo.
Me preocupa lo que me platicas
si no se está haciendo nada actualmente.
No, pero es que ese es un poco el problema.
Sí se están haciendo cosas,
pero pensamos que esas cosas van a llevar a cierto fin,
a cierto resultado.
Y yo no estoy segura que lo que estamos haciendo
en el sistema educativo mexicano
nos lleve a un modelo más productivo.
Incluso el solo término de productividad está cuestionado,
porque existe toda esta idea de,
pues, ¿apoco la educación es solo para hacernos más productivos?
Y la verdad es que no.
Yo estoy convencida que no.
La educación es para muchas otras cosas,
aparte de para hacernos más productivos.
Pero mi punto, regresando a tu pregunta inicial,
es no vamos a podernos hacer más productivos
si no mejoramos la forma en la que se educa.
Es decir, no creo que la educación
tenga que estar únicamente encaminada a la productividad,
pero sí sé que si queremos corregir la productividad
tenemos que empezar por el sistema educativo.
Y a ver, entonces, partamos de eso.
¿México necesita ser más productivo?
Obvio.
A ver, échanos unos datos.
Obviamente, mira, con los últimos datos,
estábamos revisando desde el INCO
algunos datos de salarios, ingresos y demás,
porque normalmente sabemos que la productividad,
o más bien los salarios van ligados a la productividad, ¿no?
Si una persona es productiva, pues le pagarán más.
Esa es como la teoría típica, ¿no?
Económica.
Económica, sí, de primera clase de economía,
de eco uno, te van a decir,
la productividad es marginal si va al salario.
Lo podemos ver en ciertos sectores, por ejemplo, ¿no?
O sea, los futbolistas, ¿no?
Pues seguramente sí hay algo de productividad
y pegada a su salario, ¿no?
Y yo nada más me imagino a Ronaldo
y me puedo imaginar esa productividad y el salario.
Bueno, el salario no, no me lo puedo imaginar.
Pero bueno, creo que viendo los datos de salario,
los salarios en México en los últimos seis años crecieron,
dependiendo de la métrica que uses,
y más allá de los detalles métricos,
Es decir, va quitando inflación.
¿En cuántos años?
En seis años, en la última administración,
en la administración de López Obrador.
37% en seis años.
Es un montón, porque es en términos reales.
En términos reales, sí, correcto.
En términos reales.
¿Tú recuerdas que la inflación fue 32?
Entonces, que haya subido 37% en términos reales
el ingreso laboral, que puede ser salarios,
honorarios o cualquier otro tipo de remuneración
que venga del trabajo.
Y cuando vemos la productividad,
dices, ay, pues mira, si subió el salario 37%,
seguro es porque la productividad subió.
Y oh, sorpresa, la productividad cayó 4%.
Rápidamente.
En los mismos seis años cayó 4%.
¿Cómo se mide la productividad?
Con un índice.
El Índice Global Laboral de la Productividad
lo publica el Inegi, y con ese,
o sea, obviamente esa es la métrica que utilizo,
no inventamos métricas, usamos este dato
que publica el Inegi, el IGPLE,
todos ustedes lo pueden consultar,
y ahí vemos que la productividad cayó 4%.
Y para que la gente lo entienda,
¿cuál es la fórmula que se utiliza para el índice?
Para el Índice de Productividad
es cuánto produces por hora trabajada.
O sea, lo puedes medir de muchas maneras,
pero una de las formas en las que se mide
el valor de la producción, cuánto produce el país,
el PIB, entre las horas de trabajo.
Horas de jale en el año contra PIB, así directo.
Horas de trabajo en todos los sectores.
Y entonces, pues dices, si somos más productivos,
eso quiere decir que cada hora que trabajo,
produzco más, y por eso sube mi salario.
Y lo que vimos, con los datos disponibles
los últimos seis años,
subió el salario y no subió la productividad.
Dime.
¿Ese es el tema del salario?
¿No fueron los incrementos al salario mínimo?
Es que ese es el punto.
¿A ti te pagan por salario mínimo?
No.
Bueno, la gran mayoría de los salarios de México
no están decididos por el salario mínimo.
La grandísima mayoría.
Mira, si nos vamos así, con mayoría casi simple,
el 54% de la población está ocupada de manera informal.
Olvídate del salario mínimo. Olvídate de nada.
No hay ninguna prestación en ese sector.
Entonces, el salario mínimo aplica para un sector
muy pequeño del sector formal,
que ya de por sí es la menor parte de la población ocupada.
Aunque no tiene una correlación el salario mínimo
y la informalidad.
Exacto.
Lo que acabó pasando con el salario mínimo,
que es bien interesante,
y acaba siendo así como nos hace repudiente
que se muera la cola.
Estamos dando vueltas por todos lados.
El salario mínimo funciona un poco como un guía de salarios.
Entonces, si va subiendo el salario mínimo,
empieza a haber presión sindical y presión de grupos,
y lo entiendo completamente,
de que también suban los salarios.
Y poco a poco van subiendo salarios.
Y aquí quiero ser muy transparente.
Yo creo que había cierto rezago
en el incremento salarial en México.
Por supuesto que lo creo.
Y en ese sentido, yo creo que lo que vimos
durante el sexenio pasado fue,
no sé si usar las comillas,
una recuperación de ese poder adquisitivo
que se perdió durante mucho tiempo,
no únicamente del salario mínimo,
sino de los salarios.
Salarios en general.
De forma agregada.
Otra cosa, la demanda por bienes de México,
la demanda que hace Estados Unidos, subió.
Nos están comprando más.
Y si nos están comprando más,
pues se necesita más gente para producir esas cosas.
Y entonces el mercado empieza a funcionar como tal.
Mercado.
Estamos compitiendo por más gente
y eso hace que el precio empiece a subir.
Vimos ese incremento salarial.
La pregunta, ¿es sostenible
mantener incrementos salariales de ese ritmo
cuando la productividad está cayendo?
Yo creo que la respuesta la sabemos todos, ¿no?
Oye, pero a ver,
si bajan la semana laboral de 48 a 40 horas,
pues la formulita
nos va a dar un incremento de productividad gigante,
en teoría.
Pero bueno, es que eso es padrísimo,
porque cuando ves los datos de la OSDE,
ves que México es, si no es el país,
porque a veces nos lo peleamos con Grecia,
es así como a veces es México, a veces es Grecia,
el país que más horas trabaja.
Pero quita la hora nalga, Valeria, quita la hora nalga.
Y entonces es como, ay, ¿cómo trabajamos?
Estamos todo el día aquí trabajando,
entro a las 7 y no tengo salida.
Y sí, para cualquiera que haya trabajado en el gobierno,
yo también, yo lo digo,
desde trabajando en el gobierno
vemos que llegabas a una hora
y no sabías cuándo salías.
Sí, trabajas un chorro de horas, ¿no?
Claro, pues una opción es quítale horas
y entonces ya te sube la productividad.
Hombre, quitémosle horas.
Venga, ¿no?
Hagamos ese cálculo.
Y esa es la parte divertida.
Cuando vemos los datos de la OSDE
vemos que entre México y Grecia,
te digo, nos lo peleamos de repente,
son los países que más trabajan.
Y a la hora que nos vamos a productividad,
somos los que estamos hasta abajo.
En efecto, ahí está la bonita hora nalga que mencionas.
Esa elegancia.
Valeria, la gente quiere saber tu opinión.
Estamos justamente en una entrevista
en apenas unos días del cambio de gobierno.
¿Cuál es tu percepción sobre los próximos seis años?
Sinceramente me da temor la reforma al Poder Judicial
y ya como que volviéndome un poco más seria.
Creo que la reforma al Poder Judicial
cambió el paradigma del país.
Creo que cambia las reglas del juego
y no es que cambiar las reglas del juego
me parezca en estricto sentido mal,
pero cuando cambias las reglas del juego
para mejorar el juego,
me parece que es una buena decisión.
Cuando cambias las reglas del juego
y sabes que el juego va a empeorar,
ahí me parece que estamos metiéndonos el pie
de forma muy complicada.
Y creo que ese cambio,
esa reforma al Poder Judicial,
nos va a salir muy cara.
Nos va a salir muy cara en términos de crecimiento económico,
de empleos no generados,
de inversiones que no van a llegar.
¿Y sabes cuál es uno de los grandes problemas?
Que no lo vamos a ver.
Porque el crecimiento que no llega, no llega.
La inversión que no se da, no se da.
¿Cómo vas a saber lo que no llegó?
¿Cómo tienes el contrafactual?
Entonces vas a ver que México crece al 1.5.
Pues creció al 1.5.
Siempre ha crecido así.
Entonces no vas a saber
lo que pudo haber sucedido
si hubiéramos hecho una reforma al Poder Judicial
mejor hecha.
A mí me parece muy delicada la reforma al Poder Judicial.
¿Va a mermar el nearshoring?
Bueno, me queda clarísimo.
No solo que va a mermar el nearshoring,
yo casi me apuraría
y aquí nuestros amigos del North Capital Forum
no me van a querer mucho.
Yo no sé si el nearshoring existe,
o por lo menos el otro día escuché a alguien que decía
que el nearshoring está en todos lados,
menos en los datos, ¿no?
Y sí, todos tenemos una historia,
todos oímos a alguien que nos cuenta una historia
de cómo está creciendo el parque industrial,
cómo está creciendo el Estado,
cómo se está moviendo Chihuahua,
cómo se está moviendo...
Sí, sí, todo eso, sí.
No hay un solo dato que nos diga
mira, aquí está el nearshoring.
México para 2024,
en pleno boom de nearshoring,
en pleno año electoral,
en pleno año con un gasto público brutal,
desbordado, que nos va a llevar a un déficit de 6%,
va a crecer menos de 1.5%.
Si ese es el año, imagínate,
si este es el año con nearshoring,
con año de elecciones,
con gasto público,
con transferencias,
con obras insignia,
con trenes,
con refinerías,
y el comercio creciendo muchísimo.
1.5, algo no está jalando, ¿no?
Valeria, pero ¿qué onda con todos esos datos
de inversión extranjera?
Yo soy de Nuevo León.
Venga, claro, tú sí ves el nearshoring.
Pero a ver, te voy a decir algo,
yo lo veo con ciertas cosas muy palpables,
por ejemplo, ya sé que quizás pueden ser
una forma indirecta de verlo,
pero la cantidad de gente que está llegando,
también trabajo con el secretario de Economía
de Nuevo León,
la cantidad de empresas que llegan,
la inversión, los datos de inversión.
No, perdóname, pero no,
¿qué datos de inversión?
Y ahora sí que voy a usar los datos de banco en México,
o sea, no son mis datos, ¿no?
Cuando vemos los datos de banco de México,
¿qué son los datos que hay que usar
para hablar de inversión extranjera directa?
Porque son los que vienen de la balanza de pagos, ¿no?
En 2023 hubo menos entradas,
menos inversión extranjera directa que en 2022.
Entonces, no, perdón,
pero no hay ningún récord de inversión extranjera directa.
Eso es creo que un mito que se ha logrado construir.
No digo que Nuevo León no esté recibiendo
muchas empresas y mucha inversión,
pero es Nuevo León.
Y sí, Nuevo León es muy importante,
Nuevo León es el tercer estado
que más contribuye a la producción nacional,
por supuesto,
pero tienes otros muchos estados
que tienen tasas de crecimiento negativas.
Entonces, sí, cuando hablamos de todo el país,
pues claro, el promedio ya no ayuda, ¿no?
O sea, justo, el tema tú que expones aquí
es como que no es que haya llegado más,
sino se ha relocalizado diferente
o focalizado diferente.
Mira, yo te voy a dar mi hipótesis de eso
que está sucediendo en Nuevo León
y en algunas regiones fronterizas del país, ¿no?
Creo que es comercio, no es nearshoring,
creo que es comercio.
Creo que la demanda de bienes de Estados Unidos,
o sea, a Estados Unidos le ha ido muy bien
económicamente en los últimos años.
Y si a Estados Unidos le va muy bien,
nos compran más cosas, ¿no?
Así de sencillo, nos compran más cosas.
Si nos compran más cosas,
necesitan que nosotros produzcamos más cosas.
Esa es la manufactura.
Esa es la manufactura que está en Nuevo León
y que está típicamente en los estados fronterizos.
¿Eso es nearshoring?
No sé, yo diría que no.
Yo diría que eso es comercio.
Aumento de venta.
Nearshoring es, te sales de Asia y te vas a México.
Esa es la idea de nearshoring.
O te sales de Asia y te vas a algún otro lugar.
O eres una empresa y te cierras,
bajas tu cortina en Asia.
O sea, para que haya nearshoring,
tiene que haber nearshoring.
Tiene alguien que cerrar sus cortinas y decir,
bueno, hasta la vista, ya me voy a otro lado.
Y México se pelea por ser ese otro lado.
Eso es nearshoring.
Eso no quiere decir que el comercio crezca.
El comercio, qué bueno que está creciendo.
Pero entonces tú dices no,
o sea, no está existiendo esto.
¿Y qué onda con todos los anuncios
que llegó no sé quién, que llegó no sé quién?
Tú dices, no están los datos.
¿Tienes hijos adolescentes?
No.
Los anuncios son el equivalente
a cuando mi hijo me dice,
llego a las 12.
Este es el aviso.
Es lo que él me avisa.
Llego a las 12.
Ah, órale, muy bien.
¿No?
Y a las 12, soy la secretaria de Economía,
que es, ¿dónde estás?
¿Dónde estás?
Ah, espérame, espérame, espérame.
Ahí es cuando se va a concretar la inversión.
Entonces no es lo mismo un aviso de inversión
a ya llegó la inversión.
Y tú, o sea, los datos claramente que estás usando
son flujo de dinero que publica el Banco de México.
Yo tengo los datos del Banco de México
que publica en la balanza de pagos
cada trimestre.
Todos los pueden tener, ahí los pueden ver.
Se va ajustando porque siempre hay algún ajuste
que hay que hacer.
Todo está muy bien.
Pero, y yo creo, a ver,
yo creo que los avisos
pueden ser una variable adelantada.
O sea, en términos económicos
hay cosas que suceden antes
de que se concrete otra cosa.
Y a esas les llamamos las variables adelantadas.
Yo creo que los avisos
pueden ser variables adelantadas.
Pero tenemos que tener mucho cuidado
con cómo desglosamos los avisos.
Hemos tenido avisos de inversión
que se va a prorratear en 15 años
y que las sumamos todas de un jalón.
Todo, va a caer tanta lana.
O sea, no, no son 15 mil millones de dólares este año.
Son 15 mil millones de dólares en los siguientes 15 años.
Hombre, está bien, qué bueno.
Me da muchísimo gusto.
De ahí a decir ya rompimos récord de inversión.
No, no.
O sea, los avisos no son inversión.
Pueden ser una variable indicativa.
Por supuesto que son una variable indicativa.
Y me parece que hay que tomarlos en cuenta
sin ninguna duda.
De ahí a pensar que eso ya es evidencia de...
Pues no, del plato a la boca se cae la sopa, ¿no?
Definitivamente.
Oye, y a ver, voy a seguir esa línea que tú dices.
Estados Unidos la ha estado viendo bien mucho
en los últimos años.
Ha aumentado el comercio, las ventas suben,
las exportaciones récord y todo lo que dice, ¿no?
¿Qué pasa si se viene una recesión
en Estados Unidos en los próximos años?
Pues ya sabemos, ¿no?
Todos ya sabemos qué pasa.
Mira, yo no creo que venga una recesión.
Quizás una recesión chiquita.
Chiquita me refiero a que no va a ser demasiado profunda
y que el decrecimiento del PIB en todo caso
podría ser marginal
y durante quizás solo un trimestre o dos.
Pero eso implica, desde luego,
que nos vamos a desacelerar.
Creo que esa es un poco la señal.
Perdemos de vista que Estados Unidos,
al ser la economía más grande del mundo,
tendría que crecer a una tasa de crecimiento
más baja de la que nosotros crecemos.
Solo por tamaño.
Te decía, México va a crecer este año
por ahí del 1.5
y estoy usando la última encuesta
que publicó Banco de México ayer.
Entonces, por ahí de 1.5 por ciento.
Estados Unidos alrededor de 2.1.
Y eso para Estados Unidos es una desaceleración.
Yo ya quisiera ver el 2.1 aquí en un domingo.
¿Sabes? O sea, porque ya regresamos
después de este brinco post-pandémico
de recuperación,
pues ya regresamos a esa bonita tendencia
de crecer poco.
Y eso es lo que me parece
quizás el mayor riesgo
o el mayor obstáculo
que va a enfrentar esta administración,
la administración de Claudia Sheinbaum.
Porque va a enfrentar una economía mucho más lenta
con muchos más retos.
Retos como la revisión del acuerdo comercial
con la desaceleración de Estados Unidos,
con un cambio político allá,
con fuerzas políticas internas.
O sea, vamos a ver un entorno
bastante más complicado y a eso
le echamos la sal y pimienta a la reforma
del Poder Judicial que cambian absolutamente
todos los ingredientes.
¿Hay algo que te preocupa de las elecciones
en Estados Unidos ahora en noviembre?
Me preocupa que todavía no sabemos
cuál va a ser el tono.
Más allá de quién gane,
el tono que se va a seguir
y las políticas que puedan tener
frente a México.
Creo que va a haber
un posicionamiento mucho más duro
en temas de migración,
mucho más duro en temas de seguridad,
narcotráfico,
del que hemos visto hasta el momento.
Y eso, a lo mejor,
no sé si estamos listos para resolverlo.
No me atrevería yo a entrar en esos detalles
porque no me considero ni de cerca
conocedora del tema,
pero está en la conversación, está todo el tiempo.
Y el tema de seguridad es uno,
pero que haya una conversación más dura
en el tema económico, renegociación del tratado
y algo así que se pueda poner más duro.
Al final del día todo se mezcla.
Por más que quiera uno separar,
si hay un ánimo muy negativo en otra cosa,
pues contamina el otro.
Yo no estoy diciendo que vaya a haber
un ánimo muy negativo. Ojalá que no.
De verdad, ojalá que no.
Porque sí estoy convencida que somos una región
y que deberíamos operar como región.
Pero también estoy convencida
que dentro de esta región, que es Norteamérica,
pues hay tres gobiernos muy distintos,
tres pueblos, así haciéndolo muy genérico,
muy distintos, con intereses muy particulares.
Y eso no lo podemos obviar.
Ojalá que todo salga bien,
pero no podemos pensar que cualquiera que sea
quien gobierne Estados Unidos
va a tener un punto de vista suavecito con México
frente a temas de migración o de seguridad.
Porque basta prender las noticias
y escuchar por dónde va la conversación en Estados Unidos.
Y nos damos cuenta que el rol que juega México
en esa conversación allá
no es el USMCA o el T-MEC.
No, no, no. Es otro.
Y creo que tendríamos que estar muy atentos.
Bueno, la presidenta tendría que estar muy atenta
a esta conversación.
Pero en general, ¿eres optimista en los próximos seis años?
El optimismo no es una cosa que me caracterice.
No te caracteriza.
No, en realidad soy muy optimista,
porque aquí vivo y aquí estoy y aquí trabajo
y aquí tengo que estar.
Y además trabajo en un think tank
que se encarga de decir
por dónde puede ser México más competitivo.
Entonces creo que sí soy optimista,
pero tengo los datos a la mano.
Y eso a veces me hace no irme de boca con el optimismo.
Sí, yo creo que las cosas podrían o pueden salir bien,
pero hay que estar atentos a A, B, C, D.
Por eso te digo que la reforma perjudicial
a mí es un tema que me preocupa.
Creo que, a ver, tomando en cuenta
todas las presiones positivas
que puede tener el país actualmente,
lo estábamos mencionando ahorita,
la economía de Estados Unidos está sana,
las tasas que de cierta manera apoyan el tipo de cambio
que ahorita ya también se ha descontrolado un poco.
¿Qué pasa cuando alguna de estas variables
no empieza a jugar a nuestro favor
dado los datos y el crecimiento que tenemos actualmente?
A mí me preocupa que esté demasiado sensible,
por un lado, aun y cuando en teoría las cosas van bien.
A ver, ¿en teoría allá o acá?
¿O dónde va bien?
¿Qué cosas van bien?
No, no, no.
¿Qué cosas van bien? Perdón.
¿Cuáles son las cosas que van bien?
No, a ver.
No que van bien, sino que dos presiones positivas.
A ver, Estados Unidos está teniendo
este soft landing, este aterrizaje suave,
que se veía bien difícil.
Difícil de lograr.
Se veía bien difícil de lograr
y lograron frenar la inflación
sin que el crecimiento se afectara demasiado.
La verdad es que bien hecho.
Para mí ha sido una grata sorpresa.
Creo que lo que se va a desacomodar,
más allá del tipo de cambio
que yo creo que se va a desacomodar
porque me parecía insostenible en el que estábamos,
pero que ya hablar de 20 es algo más cercano a la realidad.
Sí vamos a tener un entorno distinto de tasas de interés,
entornos más bajas, pero eso es bueno.
En teoría eso es bueno.
No nos enseñan a todos
que un entorno de tasas bajas de interés
pues impulsa la inflación y acelera.
Y esa es la onda.
Bueno, pues por eso se está haciendo eso un poco.
Entonces eso debería ser un entorno positivo.
Lo que me preocupa es
que no logremos entender cómo crecer,
cómo crecer de forma sostenida.
Y yo sé que no todo es crecimiento,
pero al final del día todo está relacionado con el crecimiento.
Entonces sí, no todo es el PIB.
Me queda muy claro.
Pero la correlación de desarrollo con PIB
es alrededor de 77% en el caso de México.
¿77%?
Entonces sí, sí.
Es un dato poco sexy, pero pues es, ¿no?
Entonces es, crece.
Hay para otras economías que ya no es así.
Por ejemplo, las nórdicas, ¿no?
Las nórdicas ya crecen.
Y es como, ok, ¿no?
Nosotros todavía no estamos ahí.
Todavía no estamos ahí.
Todavía este crecimiento tiene impacto en desarrollo.
Y es bien difícil hacerlo al revés.
Entonces eso es lo que me parece que tenemos que tener cuidado.
Vamos a los datos.
¿Salió gente de la pobreza en este sexenio o no?
Sí, claro que salió gente de la pobreza.
Con el dato disponible, que es el de 2022.
2022, pues evidentemente...
Ya fue hace rato.
Pues por eso te digo.
Ya fue hace rato, porque ese dato proviene de la Enig,
que es esta encuesta TOTA que hace el INEGI,
la Encuesta Nacional de Increso Gasto a los Hogares,
que la hace cada dos años.
Es una encuesta súper buena, una encuesta súper interesante.
Pero los resultados de la Enig, que ya se levantó para el 2024,
los vamos a tener hasta el año que entra.
Se tarda un montón en procesar esa información.
Pero, más allá de lo que discutamos por la fecha,
yo creo que sí hubo...
Nada más de ver el incremento en el ingreso de 37%,
yo creo que sí va a haber habido disminución en la pobreza.
De nuevo, mi pregunta es si eso va a ser sostenible
dado el entorno que viene
y dado los incrementos en salarios
y el decremento en productividad.
Creo que eso lo tendríamos que tener más en cuenta.
Por último, Valeria,
¿qué te mantiene despierta por las noches?
Ya les dije.
Lo de la reforma.
Mis escuincles.
¿Qué te mantiene despierta?
¿Qué me mantiene despierta?
Me mantiene despierta
cómo a veces nos ponemos el pie.
Cómo a veces nos ponemos el pie teniendo muchísimas oportunidades.
Cómo nos vamos poniendo el pie para aprovechar estas oportunidades.
Como el otro día escuché en un panel así
con estadounidenses y canadienses que decían
México es el país que nunca desperdicia la oportunidad
de desperdiciar una oportunidad.
Dije, ¿cómo?
Como que me dio hasta coraje.
Ya sabes, ahí en ese momento te pones el sombrero de charro
y dices, ¿cómo?
Y es cierto.
De repente dices,
tenemos tantas cosas que podemos usar mejor
y no las estamos usando mejor.
Y en ese sentido creo que es el desperdicio.
Es el desperdicio del momento.
El desperdicio de la oportunidad.
Lo que me pone un poquito insomnio.
¡Qué chingón!
Valeria, muchísimas gracias por este tiempo.
Ojalá no sea la primera, pero ojalá no sea la última.
Ojalá que no.
Encantada de la vida.
Gracias por estar aquí.
Gente, nos vemos.
Bye bye.